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 <title>En Defensa del Software Libre</title>
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 <updated>2015-07-20T21:29:56-03:00</updated>
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   <name>En Defensa del Software Libre</name>
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   <title>Hacklabs y Hackerspaces: rastreando dos genealogías</title>
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   <updated>2015-05-25T00:00:00-03:00</updated>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#hacklabs-y-hackerspaces-rastreando-dos-genealogías&quot;&gt;Hacklabs y hackerspaces: rastreando dos genealogías&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#introducción&quot;&gt;Introducción&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#los-hacklabs&quot;&gt;Los Hacklabs&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#los-hackerspaces&quot;&gt;Los Hackerspaces&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#hacklabs-y-hackerspaces&quot;&gt;Hacklabs y Hackerspaces&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;hacklabs-y-hackerspaces-rastreando-dos-genealogías&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Hacklabs y hackerspaces: rastreando dos genealogías&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Traducción de &lt;a href=&quot;http://peerproduction.net/issues/issue-2/peer-reviewed-papers/hacklabs-and-hackerspaces/&quot;&gt;“Hacklabs and Hackerspaces - Tracing two genealogies”&lt;/a&gt; de Maxigas, por maxpower. Corrección por stf, fauno y minitrue. Liberado bajo la &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;section id=&quot;introducción&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Introducción&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Resulta muy prometedor trazar la genealogía de los hackerspaces desde la perspectiva de los hacklabs, ya que la relación entre estas escenas es raramente discutida y en gran parte permanece inexplorada. Una aproximación metodológica resaltará muchas diferencias y conexiones interesantes que pueden ser útiles para las practicantes que busquen nutrir y difundir la cultura de los hackerspaces y para las académicas que buscan conceptualizarlos y entenderlos. En particular, los hackerspaces han mostrado ser un fenómeno viral que puede haber alcanzado el pico de su popularidad, por lo que mientras florece una nueva ola de fablabs, gente como Grenzfurthner y Schneider &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;grenzfurthner-schneider-2009&quot;&gt;(2009)&lt;/span&gt; han comenzado a preguntarse sobre la dirección de estos movimientos. Me gustaría contribuir a este debate sobre la dirección política y los potenciales políticos de los hacklabs y hackerspaces, con un artículo historiográfico comparativo y crítico. Mi interés principal está puesto en cómo estas redes entrelazadas de instituciones y comunidades pueden escapar al aparato de captura capitalista y cómo estas potencialidades están condicionadas por un arraigo histórico en varias escenas e historias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los hacklabs manifiestan algunas de las características de los hackerspaces y, de hecho, muchas comunidades que están registradas en &lt;a href=&quot;http://hackerspaces.org&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://hackerspaces.org&lt;/a&gt; también se identifican como “hacklabs”. Incluso algunos de los grupos registrados no serían considerados como hackerspaces “verdaderos” por la mayoría de los demás. De hecho, hay un amplio espectro de términos y lugares con parecidos de familia, como son los “espacios de coworking”, “laboratorios de innovación”, “media labs”, “fab labs”, “makerspaces”, entre otros. No todos están basados siquiera en una comunidad, sino que han sido fundados por actores del sistema educativo formal o del sector comercial. Es imposible clarificar todo en un artículo corto. Por lo tanto sólo consideraré aquí a los hacklabs y hackerspaces comunitarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A pesar del hecho de que estos espacios comparten una misma herencia cultural, algunas de sus raíces históricas e ideológicas son diferentes. Esto resulta en una adopción un poco distinta de las tecnologías y una sutil divergencia en sus modelos organizacionales. Históricamente hablando, los hacklabs comenzaron a mediados de los ’90 y se popularizaron a mediados de los 2000. Los hackerspaces comenzaron a finales de los ’90 y se popularizaron en la segunda mitad de los 2000. Ideológicamente hablando, la mayoría de los hacklabs se han politizado explícitamente como parte de una escena anarquista/autonomista más amplia, mientras que los hackerspaces, desarrollándose en la esfera de influencia &lt;em&gt;libertarian&lt;/em&gt; del CCC (&lt;em&gt;Chaos Computer Club&lt;/em&gt;), no se definen necesariamente a sí mismos como abiertamente políticos. Mientras que las que participan en ambas escenas consideran sus actividades orientadas hacia la liberación del conocimiento tecnológico y sus prácticas relacionadas, las interpretaciones de lo que significa “libertad” divergen. Un ejemplo concreto de cómo estas divergencias históricas e ideológicas se plasman, puede encontrarse en el estatus legal de los espacios: mientras que los hacklabs suelen ubicarse en edificios okupados, los hackerspaces se encuentran generalmente en lugares pagando renta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este artículo consta de tres secciones distintas. Las primeras dos secciones trazan la genealogía histórica e ideológica de los hacklabs y los hackerspaces. La tercer sección unifica lo encontrado antes con la intención de contraponerlo a las diferencias existentes desde un punto de vista contemporáneo. Mientras que las secciones genealógicas son descriptivas, la evaluación en la última sección es normativa, preguntándose cómo las diferencias identificadas en el artículo se juegan desde un punto de vista estratégico en la creación de espacios, sujetos y tecnologías postcapitalistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nótese que en la actualidad los términos “hacklab” y “hackerspace” son usados en líneas generales como sinónimos. Al contrario de la categorización actual, uso hacklabs en su sentido antiguo (el de los ’90) e histórico, con la intención de resaltar las diferencias históricas e ideológicas que resultan en una aproximación diferente a la tecnología. Esto no es un señalamiento lingüístico, sino que se trata de un intento de permitir un entendimiento más sutil de los ámbitos y prácticas en consideración. La continua evolución de estos términos, reflejando los cambios sociales que han tenido lugar, se encuentra registrada en Wikipedia. El artículo de Hacklab fue creado en 2006 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikipedia-hacklab-2010a&quot;&gt;(Wikipedia, 2010a)&lt;/span&gt;, el artículo de Hackerspace en 2008 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikipedia-hackerspace-2011&quot;&gt;(Wikipedia, 2011)&lt;/span&gt;. En 2010, el contenido del artículo Hacklab fue unido al artículo de Hackerspace. Esta unión fue justificada en la correspondiente página de discusión &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikipedia-hacklab-2010b&quot;&gt;(Wikipedia, 2010b)&lt;/span&gt;. Un usuario con el nombre de “Anarkitekt” escribió que “nunca he escuchado o leído nada que implicase que hay una diferencia ideológica entre los términos hackerspace y hacklab” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikipedia-hacklab-2010b&quot;&gt;(Wikipedia, 2010b)&lt;/span&gt;. Por lo tanto, el tratamiento del tema por parte de las wikipedistas apoya mi planteamiento de que la proliferación de los hackerspaces vino de la mano con un olvido de la historia que intento recapitular aquí.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/colour-hacklabs.png&quot; alt=&quot;Figura 1: Encuesta de registro de dominios de la lista de hacklabs en hacklabs.org&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Figura 1: Encuesta de registro de dominios de la lista de hacklabs en hacklabs.org&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;los-hacklabs&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Los Hacklabs&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El surgimiento de los hacklabs puede ser atribuido a un número de factores. Para esquematizar su genealogía, nos centraremos aquí en dos de sus contextualidades: el movimiento autonomista y el mediactivismo. Se dará un recorrido simplificado y resumido de estas dos historias, enfatizando elementos que son importantes desde el punto de vista de la emergencia de los hacklabs. La cultura hacker, de no menor importancia, será tratada en la posterior sección con más detalle. Una definición de un artículo germinal de Simon Yuill señala las formas de pensamiento básicas detrás de estas iniciativas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;yuill-2008&quot;&gt;(2008)&lt;/span&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Los hacklabs son, mayoritariamente, espacios voluntarios que proveen acceso público y gratuito a computadoras y a Internet. Usualmente hacen uso de máquinas recuperadas y recicladas que corren GNU/Linux y a la vez que proveen acceso a computadoras, la mayoría de los hacklabs tienen talleres funcionando en un rango de temas que van desde el uso básico de la computadora e instalación de software GNU/Linux, hasta programación, electrónica y radiodifusión independiente (o pirata). Los primeros hacklabs se desarrollaron en Europa, usualmente surgiendo de tradiciones de centros sociales okupados y media labs comunitarios. En Italia se les relaciona con los centros sociales autonomistas y en España, Alemania y en los Países Bajos con movimientos de okupación anarquistas.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Los movimientos autónomos surgieron del “shock cultural” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wallerstein-2004&quot;&gt;(Wallerstein, 2004)&lt;/span&gt; de 1968, lo que incluyó una nueva ola de contestaciones contra el capitalismo, tanto en su forma de Estado de bienestar, como en su manifestación en el Este, el “capitalismo burocrático” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;debord-1977&quot;&gt;(Debord, 1977)&lt;/span&gt;. Estaban vinculados concurrentemente con el levantamiento de las subculturas juveniles. Estaban orientados principalmente hacia la acción directa de masas y el establecimiento de iniciativas que buscaban proveer una alternativa a las instituciones operadas por el Estado y el Capital. Su característica formal más crucial fue la auto-organización enfatizando la distribución horizontal del poder. En los ’70, los movimientos autónomos jugaron un rol en la política de Italia, Alemania y Francia (en orden de importancia) y en menor medida en otros países europeos como Grecia &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wright-2002&quot;&gt;(Wright, 2002)&lt;/span&gt;. Las bases teóricas consistían en que la clase trabajadora (luego a las oprimidas en general) podía ser un actor histórico independiente ante el Estado y el Capital, construyendo sus propias estructuras de poder a través de la auto-valorización y apropiación. Se nutrieron del marxismo ortodoxo, del comunismo de izquierda y del anarquismo, tanto en términos teóricos como en términos de una continuidad histórica y de contacto directo entre estos otros movimientos. El auge y caída de las organizaciones terroristas de izquierda, que emergió de un contexto similar (como la RAF en Alemania o las Brigadas Rojas en Italia), ha marcado un quiebre en la historia de los movimientos autónomos. Después de esto, se volvieron menos coherentes y más heterogéneos. Dos prácticas específicas que instauraron las autonomistas son la okupación y el mediactivismo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;lotringer-marazzi-2007&quot;&gt;(Lotringer &amp;amp; Marazzi, 2007)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La reapropiación de lugares físicos y de propiedades inmuebles tiene una historia mucho más larga que la de los movimientos autónomos. Algunas veces, como es en el caso de los asentamientos piratas descrito por Hakim Bey &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bey-2003&quot;&gt;(2003)&lt;/span&gt;, estos lugares han evolucionado en ciudades como “formas de vida” alternativas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;agamben-1998&quot;&gt;(Agamben, 1998)&lt;/span&gt;. La escasez de viviendas luego de la segunda guerra mundial resultó en una oleada de ocupaciones en el Reino Unido &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hinton-1988&quot;&gt;(Hinton, 1988)&lt;/span&gt; lo cual tomó necesariamente un estatuto político y produjo experiencias comunitarias. Sin embargo, la especificidad de la okupación se basa en que la ocupación de casas es el comienzo de una estrategia de reinvención de todas las esferas de la vida, mientras se confronta con las autoridades y el “stablishment” más comúnmente concebido. Mientras que muchas casas funcionaban como casas privadas, centrándose en experimentar con estilos de vidas alternativos o simplemente para satisfacer necesidades básicas, otras optaron por jugar un rol en la vida urbana. Estas últimas fueron llamadas “centros sociales”. Un centro social proveería espacio para iniciativas que buscasen establecer una alternativa a las instituciones oficiales. Por ejemplo, un &lt;em&gt;infoshop&lt;/em&gt; sería la alternativa a un mostrador de informes, librería y archivo, mientras que la “cocina de bicicletas” sería una alternativa a los locales de venta y reparación de bicicletas. Estos dos ejemplos muestran que entre las muchas instituciones a ser remplazadas estaban incluidas tanto las que eran operadas por el Estado como por el Capital. Por otro lado, los espacios okupados tanto temporalmente como los más o menos permanentes servían como bases, y algunas veces líneas de frente, de un conjunto de actividades de protesta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el inicio del neoliberalismo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;harvey-2007&quot;&gt;(Harvey, 2007)&lt;/span&gt;, las okupas tuvieron que pelear duramente por su territorio, lo que tuvo como resultado las “guerras okupas” de los ’90. Lo que estaba en juego en estos choques que bloqueaban frecuentemente calles enteras, era el forzamiento al Estado y el Capital a reconocer las okupaciones como una práctica social medianamente legítima. Mientras que el allanamiento e ingreso a propiedad privada continuaba siendo ilegal, las okupas recibían al menos una protección legal temporal y las disputas debían ser resueltas en una corte, usualmente tomando un largo tiempo para concluir. La okupación proliferó en esa “área gris”. Se establecieron prácticas de refuerzo, leyes okupas y marcos de trabajo en el Reino Unido, Catalunia, Países Bajos y Alemania. Algunos de los centros sociales más poderosos (como el EKH en Viena) y un manojo de escenas fuertes en algunas ciudades (como Barcelona) lograron asegurar su existencia hasta la primer década del siglo XXI. Los años recientes han visto una serie de golpes a las últimas zonas de okupaciones populares, como la abolición de las leyes de protección de okupas en los Países Bajos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;usher-2010&quot;&gt;(Usher, 2010)&lt;/span&gt; y discusiones sobre el mismo tema en el Reino Unido &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;house-of-commons-2010&quot;&gt;(Commons, 2010)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El mediactivismo se desarrolló por vías similares, sobre la base de una tradición de publicaciones independientes. Adrian Johns &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;johns-2009&quot;&gt;(2009)&lt;/span&gt; aduce una continuidad no sólo estructural sino también histórica en las prácticas de las radios piratas de los ’60 y los conflictos de copyright contemporáneos protagonizados por Pirate Bay. Desde un punto de vista estrictamente activista, una contribución temprana muy importante fue Radio Alice (en 1976) que emergió desde la escena autonomista en Boloña &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;berardi-mecchia-2007&quot;&gt;(Berardi &amp;amp; Mecchia, 2007)&lt;/span&gt;. Las radios piratas y su contraparte reformista, las estaciones de radio comunitarias, florecieron desde entonces. Sin embargo, rekuperar las frecuencias de radio era solamente un primer paso. Como explica Dee Dee Halleck, las mediactivistas pronto comenzarían a hacer uso de productos electrónicos caseros, como las cámaras filmadoras que se encontraron disponibles en el mercado desde finales de los ochentas en adelante. Organizaron la producción en colectivos como &lt;em&gt;Paper Tiger Television&lt;/em&gt; y la distribución en iniciativas de bases como &lt;em&gt;Deep Dish TV&lt;/em&gt; que se focalizaba en tiempo de aire satelital &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;halleck-1998&quot;&gt;(Halleck, 1998)&lt;/span&gt;. El siguiente paso lógico eran las tecnologías de la información y comunicación como las computadoras personales –que aparecían en el mercado en ese mismo momento. Eran diferentes a las cámaras filmadoras en el sentido de que eran una herramienta de procesamiento de información para propósitos generales. Con la combinación del acceso comercial a Internet, cambió el panorama de la defensa política y las formas de organización. En la vanguardia de las teorías y prácticas en desarrollo alrededor de las nuevas tecnologías de la comunicación estaba el &lt;em&gt;Critical Art Ensemble&lt;/em&gt;. Empezó con trabajos en video en 1986, pero continuó con otras tecnologías emergentes &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;critical-art-ensemble-2000&quot;&gt;(Ensemble, 2000)&lt;/span&gt;. Aunque han publicado exclusivamente trabajos basados en Internet como &lt;em&gt;Diseases of the Consciousness&lt;/em&gt; &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;critical-art-ensemble-1997&quot;&gt;(1997)&lt;/span&gt;, su aproximación &lt;em&gt;táctica mediática&lt;/em&gt; enfatiza el uso de la herramienta correcta para el trabajo correcto. En 2002 organizaron un taller en el &lt;em&gt;Eyebeam&lt;/em&gt; de Nueva York, que pertenece a la escena más amplia de hackerspaces. Las nuevas mediactivistas jugaron un rol en la emergencia del movimiento de globalización-alternativa, estableciendo la red &lt;em&gt;Indymedia&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;Indymedia&lt;/em&gt; está compuesta por centros locales de medios independientes y una infraestructura global que los mantiene unidos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;morris-2004&quot;&gt;(Morris, 2004)&lt;/span&gt;. Enfocándose en publicaciones abiertas como principio editorial, la iniciativa rápidamente unió e involucró a tantas activistas que devino rápidamente una de las marcas más reconocidas del movimiento de globalización-alternativa, lentamente cayendo a la irrelevancia solamente a finales de la década. Más o menos paralelo a este desarrollo, el movimiento &lt;em&gt;Telestreet&lt;/em&gt; era encabezado por Franco Berardi, también conocido como Bifo, quien estuvo involucrado en &lt;em&gt;Radio Alice&lt;/em&gt;, mencionada con anterioridad. &lt;em&gt;OrfeoTv&lt;/em&gt; comenzó en 2002 y usaba recibidores modificados de televisiones comerciales para transmisión televisiva pirata &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;telestreet-2005&quot;&gt;(And_, 2005)&lt;/span&gt;. Aunque la iniciativa &lt;em&gt;Telestreet&lt;/em&gt; ocurrió a una escala mucho menor que los desarrollos esbozados anteriormente, vale la pena señalarla ya que las operadoras de Telestreet hicieron ingeniería inversa en productos masivos de la misma manera que lo hacen las hackers.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siguiendo el ejemplo del Situacionismo con su idea principal de hacer intervenciones en los flujos de comunicación como punto de partida, las mediactivistas buscaban expandir lo que llamaban “interferencia cultural” en una práctica popular enfatizando elementos folclóricos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;critical-art-ensemble-2000&quot;&gt;(Ensemble, 2000)&lt;/span&gt;. Similarmente a las iniciativas educacionales proletarias de los movimientos de trabajadores clásicos –por ejemplo en Burgmann &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;burgmann-2005&quot;&gt;(2005)&lt;/span&gt; en &lt;em&gt;Proletarian Schools&lt;/em&gt;– este acercamiento puso en primer plano los temas de acceso, regulación de frecuencia, educación popular, políticas editoriales y creatividad de masas, todos los cuales apuntaban a bajar las barreras para la participación de la producción cultural y tecnológica conjuntamente con establecer una infraestructura de comunicación distribuida para organizaciones anticapitalistas. Muchas mediactivistas adherían a una versión de la teoría de la hegemonía cultural de Gramsci, tomando la posición de que el trabajo cultural y educacional es tan importante como desafiar directamente las relaciones de propiedad. De hecho, este trabajo era visto como una continuación del vuelco de esas relaciones de propiedad en el área de los medios, cultura y tecnología. Esta tendencia a acentuar la importancia de la información para los mecanismos del cambio social fue fortalecida por las afirmaciones popularizadas por Michael Hardt y Antonio Negri de que el trabajo inmaterial y lingüístico son el modo hegemónico de producción en la configuración contemporánea del capitalismo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hardt-negri-2002 hardt-negri-2004&quot;&gt;(Hardt &amp;amp; Negri, 2002, 2004)&lt;/span&gt;. En el punto extremo de este espectro, algunas argumentaban que elementos decisivos de la política dependen de performances de representación, usualmente mediatizadas, ubicando al mediactivismo en el centro de la lucha contra el Estado y el Capital. Independientemente de estas creencias ideológicas, sin embargo, lo que distinguía a las practicantes mediáticas en términos de identidad es que no se veían a si mismas simplemente como ajenas o proveedoras de servicios, sino como una parte integral del movimiento social. Como demuestra Söderberg &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;soderberg-2011&quot;&gt;(2011)&lt;/span&gt;, las convicciones políticas de una comunidad de usuarias puede ser una habilitadora usualmente menospreciada de creatividad tecnológica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas dos tendencias entrelazadas se juntaron en la creación de los hacklabs. Las okupas, por un lado, incrustadas en los flujos urbanos de vida, tenían que usar infraestructuras de comunicación como el acceso a Internet y terminales de acceso público. Las mediactivistas, por el otro estaban frecuentemente emplazadas en una comunidad local, necesitaban lugares para convocar, producir, enseñar y aprender. Como afirma Marion Hamm cuando discute sobre cómo los espacios físicos y virtuales se enredaron debido al uso de los medios electrónicos de comunicación por parte de las activistas: “Esta práctica no es de una realidad virtual como fue imaginada en los ’80 en tanto una simulación gráfica de la realidad. Ocurre tanto en el teclado, como en los talleres técnicos, en las calles y en centros mediáticos temporales, en carpas, en centros socio-culturales y en casas okupadas.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hamm-2003a&quot;&gt;(Hamm, 2003)&lt;/span&gt;. Un ejemplo de cómo convergen estas líneas es el &lt;em&gt;Ultralab&lt;/em&gt; en &lt;em&gt;Forte Prenestino&lt;/em&gt;, una fortaleza okupada en Roma que tiene en Italia renombre por sus políticas autónomas. Han declarado en su sitio web que el &lt;em&gt;Ultralab&lt;/em&gt; es un “patrón emergente” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;avana-2005&quot;&gt;(AvANa.net, 2005)&lt;/span&gt;, uniendo varias necesidades tecnológicas de las comunidades apoyadas por el &lt;em&gt;Forte&lt;/em&gt;. Las usuarias del centro social tienen una necesidad compartida de una red de área local de computadoras que conecte varios espacios en la okupación, de servidores para alojar páginas webs y listas de mails de los grupos locales, de instalar y mantener terminales de acceso público, de tener espacios de oficina para los equipos gráficos y de prensa y finalmente de tener un lugar de encuentro para compartir conocimiento. El punto de partida para este desarrollo fue el cuarto de servidores de &lt;em&gt;AvANa&lt;/em&gt;, que empezó como un sistema de tablón de anuncios (BBS), eso es, un tablón de mensajes de acceso telefónico en 1994 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bazichelli-2008&quot;&gt;(Bazichelli, 2008, pp. 80-81)&lt;/span&gt;. Como lo recuerda la video activista Agnese Trocchi,&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;La BBS &lt;em&gt;AvANa&lt;/em&gt; estaba esparciendo el concepto de Telemática Subversiva: derecho al anonimato, acceso para todas y democracia digital. La BBS AvANa estaba físicamente localizada en Forte Prenestino, el más grande y viejo espacio okupado en Roma. Entonces al final de los ’90 me encontré a mí misma trabajando con tecnología y el espacio imaginativo que la misma estaba abriendo en las jóvenes y enojadas mentes de las integrantes de las comunidades okupas, las activistas y &lt;em&gt;ravers&lt;/em&gt;. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;willemsen-2006&quot;&gt;(Willemsen, 2006)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;AvANa&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Forte Prenestino&lt;/em&gt; se conectaron a la Contra Red Europea (ahora en &lt;a href=&quot;http://ecn.org&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ecn.org&lt;/a&gt;), la cual conectaba varios centros sociales okupados en Italia, proveyendo canales seguros de comunicación y presencia pública electrónica resiliente a grupos antifascistas, el movimiento &lt;em&gt;Disobbedienti&lt;/em&gt; y otros grupos afiliados con las escenas okupa y autónoma. Localizando los nodos dentro de las okupaciones tenía sus desventajas, pero también proveía un cierto nivel de seguridad física y política frente a las autoridades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro ejemplo más reciente y de poca vida, es la &lt;em&gt;Hackney Crack House&lt;/em&gt;, un hacklab localizado en 95 Mare Street en Londres. Esta okupación situada en una casa de estilo georgiana, estaba compuesta por un edificio de teatro, un bar, dos niveles de espacios de vivienda y un sótano que tenía un taller de bicicletas y espacio para un estudio &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;foti-2010&quot;&gt;(Foti, 2010)&lt;/span&gt;. El hacklab proveía una red de área local y un servidor mediático para la casa y servía como un espacio de cacharreo para aquellas inclinadas hacia la tecnología. Durante eventos como la &lt;em&gt;Free School&lt;/em&gt;, las participantes, incluyendo tanto a novatas absolutas como a aficionadas más dedicadas, podían aprender a usar tecnologías libres y de código abierto, seguridad de redes y pruebas de penetración. Las actividades de todos los días iban desde arreglar aparatos electrónicos rotos, pasando por la construcción de instalaciones de medios combinados a gran escala, hasta jugar a juegos de computadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las descripciones presentadas con anterioridad sirven para indicar cómo los hacklabs surgieron de las necesidades y aspiraciones de las okupas y mediactivistas. Esta historia arrastra una serie de consecuencias. Primeramente, que los hacklabs encajaban orgánicamente en el &lt;em&gt;ethos&lt;/em&gt; anti-institucional cultivado por la gente en los espacios autónomos. En segundo lugar, estaban incrustados en el régimen político de los espacios y eran sometidos a las mismas formas de frágil soberanía política que dichos proyectos desarrollaron. Tanto Forte Prenestino y Mare Street han escrito y des-escrito formas de comportarse que se esperaba que las usuarias siguieran. Esta última okupación había promocionado “políticas de lugares más seguros”, declarando por ejemplo que la gente que exhibía comportamientos sexistas, racistas o autoritarios debiera esperar ser confrontada y si fuese necesario, excluida. En tercer lugar, la lógica politizada de las okupaciones y mas específicamente la ideología detrás del anarquismo apropiativo, tuvo también sus consecuencias. Un centro social está designado a ser una institución pública, cuya legitimidad yace en servir a su audiencia y barrio, si fuese posible de mejor manera de lo que lo hacen las autoridades locales, por lo cual el riesgo de desalojo es de alguna manera reducido. Por último, el estado de okupación fomenta un ambiente de complicidad. Consecuentemente, ciertas formas de ilegalidad son vistas como al menos necesarias, o algunas veces hasta deseables. Estos factores son cruciales para entender las diferencias entre hacklabs y hackerspaces, que será discutida en la tercera sección.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una rudimentaria encuesta basada en los registros a páginas (ver Figura 1), investigación de escritorio y entrevistas, muestra que los primeros hacklabs fueron establecidos en la década circundante del cambio de milenio (1995-2005). Su concentración en el sur de Europa ha sido señalada por la organización de los &lt;em&gt;hackmitines&lt;/em&gt; anuales en Italia, que comenzaron en 1998. El &lt;em&gt;Hackmeeting&lt;/em&gt; es un encuentro donde las practicantes pueden intercambiar conocimiento, conocer su trabajo, y disfrutar de la compañía de las otras. En Europa del Norte el &lt;em&gt;plug n’ politix&lt;/em&gt;, organizado primero por &lt;em&gt;Egocity&lt;/em&gt; (un cyber-cafe okupado en Zurich, Suiza) proveyó un punto de encuentro para proyectos afines en 2001. Bajo el mismo nombre se estableció una red, a la que le siguió un segundo encuentro en 2004 en Barcelona. Mientras tanto, Hacklabs.org (difunta desde 2006) fue montada en el 2002 para mantener una lista de hacklabs, vivos o muertos y proveer noticias e información básica sobre el movimiento. Una revisión de las actividades publicitadas de los hacklabs, muestra talleres organizados alrededor de temas como el desarrollo de software libre, seguridad y anonimato, arte electrónico y producciones mediáticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las actividades de &lt;em&gt;Print&lt;/em&gt;, un hacklab localizado en una okupación en Dijon que se llama &lt;em&gt;Les Tanneries&lt;/em&gt;, muestra el tipo de contribuciones que surgieron de estos lugares. Las personas activas en &lt;em&gt;Print&lt;/em&gt; han mantenido un laboratorio de computadoras con acceso a Internet gratuita para visitantes del centro social y una colección de componentes de computadoras viejos que las concurrentes pueden usar para construir sus propias computadoras. Han organizado eventos de distintos tamaños (de un par de personas hasta mil) relacionados con el software libre, como una fiesta para arreglar los últimos defectos restantes en el próximo lanzamiento del sistema operativo Debian GNU/Linux. Además, han provisto soporte de red y distribuido computadoras con acceso a Internet en el “European gathering of Peoples’ Global Action”, un encuentro a nivel mundial de activistas de base conectadas al movimiento de globalización-alternativa. En una veta similar, han realizado varias protestas en la ciudad llamando la atención hacia temas relacionados con la vigilancia estatal y legislaciones de copyright. Estas acciones han construido la tradición de montar instalaciones artísticas en varios lugares dentro y alrededor del edificio, el ejemplo más chocante es el grafitti enorme en el cortafuegos que dice “apt-get install anarchism”. Es un broma práctica aludiendo a la manera en que los programas son instalados en el sistema Debian, tan práctica que de hecho funciona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro ejemplo del sur de Europa es &lt;em&gt;Riereta&lt;/em&gt; en Barcelona, un hacklab que okupando un edificio separado hace de anfitrión a un estudio de radio manejado por mujeres. Las actividades ahí gravitan alrededor tres ejes, software libre, tecnología y creatividad artística. Sin embargo, como testimonio de la influencia del mediactivismo, la mayoría de los proyectos y eventos están concentrados en producción mediática, como el procesamiento en tiempo real de audio y video, transmitiendo y haciendo campaña contra el copyright y otras restricciones a la distribución libre de información. La lista de ejemplos podría fácilmente hacerse más larga, demostrando que la mayoría de los hacklabs comparten ideas y prácticas similares y mantienen vínculos con las políticas de globalización-alternativa, espacios okupados y (el nuevo) mediactivismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En resumen, debido a su situación histórica en los movimientos anti-capitalistas y las barreras de acceso a la infraestructura de comunicación contemporáneas, los hacklabs tienden a focalizarse en la adopción de redes de computadora y tecnologías mediáticas para usos políticos, esparciendo acceso a desposeídos y la defensa de la creatividad popular.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/colour-hackerspaces.png&quot; alt=&quot;Figura 2: cantidad de hackerspaces registrados en hackerspaces.org&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Figura 2: cantidad de hackerspaces registrados en hackerspaces.org&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;los-hackerspaces&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Los Hackerspaces&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Probablemente sea una observación acertada afirmar que los hackerspaces están en el pico de su popularidad en este momento. Como mencionamos en la introducción, muchas instituciones e iniciativas diferentes se llaman a sí mismas &lt;em&gt;hackerspaces&lt;/em&gt;. Por lo menos en Europa hay un núcleo de proyectos más o menos comunitarios que se definen a sí mismos como hackerspaces. Ya se describió el caso de los hacklabs, pero es meramente un ejemplo del extremadamente amplio espectro político. Existen una serie de variaciones habitando el mundo, como son los &lt;em&gt;fablabs&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;makerlabs&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;telecottages&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;medialabs&lt;/em&gt;, laboratorios de innovación y espacios de &lt;em&gt;coworking&lt;/em&gt;. Lo que distingue a los últimos dos del resto (y posiblemente también de los &lt;em&gt;fablabs&lt;/em&gt;) es que están armados en un contexto institucional, ya sea una universidad, una compañía o una fundación. La mayoría de las veces su misión es la de adoptar innovaciones. Tales espacios tienden a focalizarse en resultados concretos como proyectos de investigación o productos comerciales. Los &lt;em&gt;telecottages&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;telehouses&lt;/em&gt; están a la mitad del espectro. Están típicamente financiados por fondos de desarrollo para mejorar a través de las TICs las condiciones sociales y económicas locales. Incluso los makerlabs son algunas veces gestaciones comerciales (como Fablab en Budapest, que no debe confundirse con el Centro Autónomo Húngaro para el Conocimiento mencionado anteriormente), basado en la idea de proveer como servicio acceso a herramientas para compañías y personas individuales. Los Fablabs pueden ser la nueva generación en la evolución de los hackerspaces, focalizándose en la manufactura de proyectos de construcción personalizada. Se les encuadra como una fábrica repensada a partir de la inspiración del modelo de producción de pares &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mit-2007&quot;&gt;(Bits &amp;amp; Atoms, 2007)&lt;/span&gt;. Lo que caracteriza a los hackerspaces (junto con la mayoría de los fablabs) es que están armados por hackers y para hackers con la misión principal de apoyar el hackeo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este es por lo tanto, el momento apropiado del artículo para centrarnos en el aspecto social e histórico del fenómeno del hackeo. Esto no quiere decir que los hacklabs (como lo indica su nombre) estén menos involucrados en una tradición inspirada por hackers. Podría hacerse un estudio separado dedicado al entrelazamiento de esos dos movimientos en el movimiento del software libre. Sin embargo, ya que los dos movimientos contribuyen en igual medida pero de distintas maneras, este aspecto no será elaborado aquí en extensión ya que dicho contraste sería difícil de reflejar. Por lo tanto se asume que mucho de lo que dice aquí sobre cultura hacker y su influencia en el movimiento de hackerspaces aplica igualmente a los hacklabs.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los comienzos de la subcultura hacker están bien documentados. También comienza, curiosamente, en los años ’60 y se esparce en los ’70, en similitud a la historia del movimiento autónomo. De hecho, en algún sentido puede ser considerada como una de las culturas juveniles que Wallerstein atribuye al “shock cultural” de 1968 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wallerstein-2004&quot;&gt;(Wallerstein, 2004)&lt;/span&gt;. Para no perdernos en la mitología, mantendremos la historia corta y esquemática. Un semillero pareciese haber sido la cultura universitaria personificada por el Laboratorio de Inteligencia Articial del MIT y cultivada en media docena de otros institutos de investigación alrededor de los EEUU. Otra fue la escena “phreaker” expresada en la revista de corte yippie “TAP”. Mientras que los primeros se encontraban trabajando en descubrimientos de ingeniería como las primeras computadoras y sistemas operativos, o en redes precursoras a la Internet, estas últimas hacían lo opuesto: hacían ingeniería inversa para obtener información y tecnologías de comunicación, que en la época principalmente eran redes telefónicas. En 1984 AT&amp;amp;T se separa en compañías más chicas (las “Baby Bells”), pero no antes de que partes importantes de la red fuesen apagadas por phreakers &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;slatalla-quittner-1995 sterling-1992&quot;&gt;(Slatalla &amp;amp; Quittner, 1995; Sterling, 1992)&lt;/span&gt;. El mismo año supo ver el último número de &lt;em&gt;TAP&lt;/em&gt; y el primer número de la revista &lt;em&gt;2600&lt;/em&gt;, aún activa. La cultura universitaria fue preservada en el &lt;em&gt;Jargon File&lt;/em&gt; en 1975 el cual todavía es mantenido &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;steele-raymond-1996&quot;&gt;(Steele &amp;amp; Raymond, 1996)&lt;/span&gt;. Fue el inventor del cyberpunk, William Gibson, el que popularizó el término &lt;em&gt;ciberespacio&lt;/em&gt; en su novela &lt;em&gt;Neuromancer&lt;/em&gt;. Inspiró por lo tanto, la cultura cyberpunk que dio una completa (sino “real”) &lt;em&gt;Weltanschauung&lt;/em&gt; (visión del mundo) a la cultura hacker. La idea de un futuro oscuro, donde la libertad sólo puede encontrarse en los márgenes y las corporaciones gobiernan el mundo, llamaba tanto a las hackers de universidad como a las phreakers. Las estrellas del underground “phreaker” habían sido perseguidas por las autoridades legales por sus bromas a los gigantes de la comunicación, mientras que Richard Stallman (“la última de [la primer generación de] las verdaderas hackers” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;levy-2001&quot;&gt;(Levy, 2001)&lt;/span&gt;) inventó el software libre en 1983 y estableció la lucha contra la privatización creciente del conocimiento por parte de las corporaciones, que podía verse en aquel entonces en la expansión de las demandas de copyright de software, la proliferación de contratos de confidencialidad y de compañías &lt;em&gt;startup&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia de los movimientos hacker en Europa no ha sido tan bien documentada. Una instancia importante es el &lt;em&gt;Chaos Computer Club&lt;/em&gt; fundado en 1981 por Wau Holland y otras integrantes del grupo editorial del diario de una Zona Autónoma Temporal&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; en un edificio de Kommune I, una famosa okupación autónoma &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;anon-2008&quot;&gt;(Anon, 2008)&lt;/span&gt;. El Chaos Computer Club salió a la luz en 1984. Las hackers pertenecientes al club se habían transferido 134.000 marcos alemanes a través del sistema nacional de videotex, llamado &lt;em&gt;Bildschirmtext&lt;/em&gt; o BTX. La Oficina Postal tenía un monopolio de facto en el mercado con este producto obsoleto y aseguraba mantener una red segura inclusive después de haber sido notificados sobre el exploit&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. El dinero fue devuelto al día siguiente en frente de la prensa. Esto dio comienzo a la tumultuosa relación del Club con el gobierno alemán, que dura hasta estos días.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su estudio sobre la cultura hacker Gabriella Coleman y Alex Golub plantean que hasta el momento esta subcultura manifiesta una versión del liberalismo innovadora pero históricamente determinada, a la vez que en sus múltiples tendencias expresa y explota algunas de las contradicciones inherentes a la misma tradición política &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;coleman-golub-2008&quot;&gt;(2008)&lt;/span&gt;. Se concentran en tres corrientes de prácticas hackers: cryptolibertad, software libre y de código abierto y underground hacker. Sin embargo, no pretenden que dichas categorías agoten la riqueza de la cultura hacker. Al contrario, en un artículo de opinión en el &lt;em&gt;Atlantic&lt;/em&gt;, Coleman &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;coleman-golub-2010&quot;&gt;(2010)&lt;/span&gt; explícitamente menciona que la escena de seguridad informática ha sido sub-representada en la literatura sobre hackers. Las tres tendencias identificadas en su texto difieren ligeramente de la clasificación que sugiero aquí. La invención técnica y legal del proyecto de Stallman, plantó al software libre como uno de los pilares del hackeo para las próximas décadas. Los exploits de las phreakers abrieron un camino para el underground hacker donde su carácter lúdico inicial se desarrolló en dos direcciones, hacia las ganancias o hacia lo político.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Europa, la postura del Chaos Computer Club allanó el camino para la investigación independiente de seguridad informática. Todas aquellas aproximaciones se concentraron en una interpretación específica de la libertad individual, que entiende a la libertad como una cuestión de conocimiento. Mas aún, a este conocimiento se lo considera producido y circulado en una red de humanas y computadoras - en contraste directo con la versión del liberalismo asociado con el individualismo romántico, como lo observan Coleman y Golub. Por lo tanto, este es un liberalismo anti-humanista tecnológicamente informado. Las hackers toman distintas posturas dentro de estos parámetros, que algunas veces se complementan y algunas veces se contradicen. La comunidad del software libre ve al acceso universal al conocimiento como la condición esencial de la libertad. El underground hacker ejerce el conocimiento para garantizar la libertad de una persona individual o una facción. Las expertas en seguridad informática de “sombrero gris” ven la divulgación total como la mejor manera de asegurar la estabilidad de una infraestructura y por lo tanto la libertad de comunicación. La divulgación total refiere a la práctica de liberar información y herramientas que puedan revelar fallas de seguridad al público. Esta idea surge de la tradición de las cerrajeras del siglo XIX, quienes proponían que las mejores cerraduras estén construidas sobre principios ampliamente comprendidos y no sobre secretos: el único secreto, a ser guardado en privado, debiera ser la llave misma &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hobbs-tomlinson-fenby-1868 blaze-2003 cheswick-bellovin-rubin-2003&quot;&gt;(Blaze, 2003; Cheswick, Bellovin, &amp;amp; Rubin, 2003; Hobbs, C., &amp;amp; Fenby, 1868)&lt;/span&gt;. La idea de que la libertad depende del conocimiento y que a su vez el conocimiento depende de la libertad está articulada en el aforismo hacker atribuido a Stewart Brand: “La información quiere ser libre” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;clarke-2001&quot;&gt;(Clarke, 2001)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante el curso de la década de los ’90 el mundo hacker vio el armado de instituciones que han seguido de pie hasta el día de hoy. A partir de las tres sub-tradiciones que mencionamos antes han crecido distintas industrias, dándole de comer a profesionales en pleno empleo, trabajadoras precarias y a entusiastas. La &lt;em&gt;Electronic Frontier Foundation&lt;/em&gt; fue establecida en 1990 en los EEUU para defender y promover los valores hackers a través de apoyo legal, trabajo político y proyectos específicos en educación e investigación. Ocupa una posición muy distinta, pero comparable con el Chaos Computer Club en Europa. Los primeros discursos de la EEF como el de John Perry Barlow llamado “Declaración de independencia del ciberespacio” que invoca la narrativa de películas del lejano oeste sobre un territorio indígena propenso a ser ocupado por el este civilizatorio. Está llena de referencias a los Padres Fundadores y a la constitución Estadounidense &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;barlow-1996&quot;&gt;(Barlow, 1996)&lt;/span&gt;. Conferencias, reuniones y campamentos refiriéndose a las tres tendencias anteriores se volvieron extremadamente populares, similarmente a cómo la industria del cine progresivamente se apoyó en festivales. El &lt;em&gt;Chaos Communication Congress&lt;/em&gt; desde 1984 es hoy en día el evento más prominente en Europa, mientras que en EEUU, H.O.P.E. fue organizado en 1994 por la gente que rodea la revista 2600 y todavía se mantiene fuerte. Los campamentos hackers fueron iniciados por una serie de eventos en los Países Bajos y funcionan desde 1989. Estas experiencias solidificaron y popularizaron al movimiento hacker y el deseo por espacios hackers permanentes era parte de este desarrollo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como señaló Nick Farr &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;farr-2009&quot;&gt;(2009)&lt;/span&gt;, la primer ola pionera de hackerspaces fue fundada en los ’90, de igual modo que los hacklabs. &lt;em&gt;L0pht&lt;/em&gt; se asentó en 1992 en el área de Boston como un club a base de membresías que ofrecía un espacio físico compartido y una estructura virtual para un grupo selecto de gente. Algunos otros lugares fueron comenzados en esos años en los EEUU basados en este modelo “encubierto”. En Europa, &lt;em&gt;C-base&lt;/em&gt; en Berlín comenzó con un perfil más público en 1995, promoviendo el acceso libre a Internet y sirviendo como un lugar común para varios grupos comunitarios. Estos espacios de segunda ola “probaron que las hackers podían ser abiertas sobre su trabajo, organizarse oficialmente, ganar reconocimiento por parte del gobierno y respeto por parte del público viviendo y aplicando la ética hacker en sus esfuerzos” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;farr-2009&quot;&gt;(Farr, 2009)&lt;/span&gt;. Sin embargo, es con la actual tercera ola, que el número de hackerspaces comenzó a crecer exponencialmente y que se desarrolló como un tipo de movimiento global. Considero que el término hackerspaces no era comúnmente usado antes de este punto y que el pequeño número de hackerspaces que existían eran menos consistentes y todavía no habían desarrollado las características de un movimiento. Notablemente, este es el contraste con la narrativa de los hacklabs presentada con anterioridad que aparecen como un movimiento político más consistente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Varias fuentes &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;anon-2008&quot;&gt;(Anon, 2008)&lt;/span&gt; señalan una serie de charlas en 2007 y 2008 que inspiraron y continúan inspirando la fundación de nuevos hackerspaces, sin embargo, la proliferación parece haber comenzado antes. En 2007 Farr organizó un proyecto llamado “&lt;em&gt;Hackers on a Plane&lt;/em&gt;”&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, que llevó hackers de los EEUU al “Chaos Communication Congress” e incluía un tour por los hackerspaces del área. Ohlig y Weiler del hackerspace &lt;em&gt;C4&lt;/em&gt; en Cologne dieron una charla innovadora en la conferencia, llamada &lt;em&gt;Construyendo un Hackerspace&lt;/em&gt; &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ohlig-weiler-2007&quot;&gt;(Ohlig &amp;amp; Weiler, 2007)&lt;/span&gt;. La conferencia definía los patrones de diseño de un hackerspace, los cuales están escritos en forma de un catecismo y proveen soluciones a los problemas más comunes que surgen durante la organización de un hackerspace. Más importante aún, ha canonizado el concepto de hackerspace e impuesto la idea de armar nuevos alrededor del mundo en la agenda del movimiento hacker. Cuando la delegación estadounidense volvió a casa, presentaron sus experiencias bajo el título programático &lt;em&gt;Construyendo Hackerspaces en todos lados: tus excusas son inválidas&lt;/em&gt;. Aseguraban que “cuatro personas pueden empezar un hackerspace sustentable” y mostraban como hacerlo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;farr-2008&quot;&gt;(Farr &amp;amp; al, 2008)&lt;/span&gt;. En el mismo año se concretó el lanzamiento de hackerspaces.org, en Europa con &lt;em&gt;Construyendo un movimiento internacional: hackerspaces.org&lt;/em&gt; &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;pettis-2008&quot;&gt;(Pettis, 2008)&lt;/span&gt; y también en agosto en el H.O.P.E. norteamericano &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;anon-2008&quot;&gt;(Anon, 2008)&lt;/span&gt;. Mientras que el dominio se encuentra registrado desde el 2006, el &lt;em&gt;Internet Archive&lt;/em&gt; vio la primera página web en el 2008 teniendo en lista a 72 hackerspaces. Desde entonces las plataformas de comunicación que provee el portal se volvieron un elemento vital en el movimiento de hackerspaces, llevando el eslogan “¡Construye! ¡Une! ¡Multiplica!” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hackerspaces.org-2011&quot;&gt;(hackerspaces.org, 2011)&lt;/span&gt;. Una encuesta sobre la fecha de inicio de los 500 hackerspaces registrados muestra una tendencia de crecimiento desde 2008 (ver Figura 2).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Notablemente, la mayoría de estos desarrollos se centraron en las características formales de los hackerspaces, por ejemplo cómo manejar problemas y hacer crecer una comunidad. Enfatizaban un modelo de membresía abierta para mantener un espacio común de trabajo que funcione como un ambiente de producción cooperativo, socializante y de aprendizaje. Sin embargo, los contenidos de las actividades que transcurren en los hackerspaces también muestran una gran consistencia. Las tecnologías usadas pueden ser descritas como capas de sedimentación: las nuevas tecnologías ocupan su lugar junto a las viejas, las cuales no se convierten en absolutamente obsoletas. En primera instancia, el hecho de que las hackers colaboren en un espacio físico significó un resurgimiento del trabajo en electrónica, que se unió con la tendencia establecida de toquetear computadoras físicas. Un esbozo de las áreas de investigación conectadas puede ser (en orden de aparición): desarrollo de software libre, reciclaje de computadoras, redes en malla inalámbricas, microelectrónica, hardware abierto, impresión tridimensional, talleres de maquinaria y cocina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de esta línea del tiempo rudimentaria es evidente que las actividades en los hackerspaces han gravitado alrededor de lo físico. Podríamos extendernos en las trayectorias individuales de todas esas áreas tecnológicas, pero aquí haremos foco en la microelectrónica. Esta elección se debe a que la microelectrónica tuvo un rol principal en dar el primer empujón a los hackerspaces, como se evidencia en la popularidad de clases de electrónica básica y talleres de microcontroladores programables en los programas de los hackerspaces más jóvenes. La computación física fue esbozada por Igoe y O’Sullivan en &lt;em&gt;Computadoras Físicas: sintiendo y controlando el mundo físico con computadoras&lt;/em&gt; &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;igoe-osullivan-2004&quot;&gt;(2004)&lt;/span&gt; y tuvo un gran impacto en toda la escena de las computadoras. Este nuevo marco de trabajo en la interacción humana-máquina subrayó la manera en la que la gente se comporta en situaciones cotidianas usando todo su cuerpo y abrió el camino para la investigación exploratoria a través de la construcción de aparatos inteligentes. Al año siguiente O’Reilly Media comenzó a publicar la revista &lt;em&gt;MAKE&lt;/em&gt; que se focaliza en tecnología hagalo-usted-misma (DIY), incluyendo tutoriales, recetas y comentarios. Entre las autoras se encuentran muchas de las celebridades de la subcultura hacker. “La primer revista dedicada a proyectos digitales, hackeo de hardware e inspiración DIY. Fotografía aérea en barrilletes, estabilizador de cámara de vídeo, lector de tarjetas de banda magnética y mucho más” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;make-2011&quot;&gt;(Magazine, 2011)&lt;/span&gt;. En Europa, Massimo Banzi y otras comenzaron a trabajar en la invención del Arduino, una placa de microcontrolador programable con un software de interface fácil de usar. Este sistema microcontrolador “amigable” para las amateurs se convirtió en el sello de los talleres de hackerspaces y de artistas e inició a toda una nueva generación en el armado rápido de prototipos y trabajo electrónico. En su conjunto la computación física proveyó un área teórica a ser explorada y el Arduino se convirtió en su aplicación más popular, mientras que la revista &lt;em&gt;MAKE&lt;/em&gt; y medios similares facilitaron el esparcimiento de los resultados de investigación. Queda abierto a especulación cómo esta tendencia encaja en el marco más amplio de lo que parece ser un cambio en las sensibilidades de la sociedad en su conjunto. Si los ’90 estuvieron marcados por una preocupación por los discursos y lenguajes, hoy en día se da predominancia a materialidades y corporalidades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Centro Autónomo Húngaro para el Conocimiento en Budapest es un típico hackerspace de la tercer ola. Fue fundado en 2009 después de una presentación en el encuentro local de nuevas tecnologías, que a su vez había sido inspirada por la presentación de hackerspaces en Berlin &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stef-2009&quot;&gt;(Stef, 2009)&lt;/span&gt;. El lugar está compuesto por un espacio de trabajo, una cocina, un cuarto de descanso y una terraza en un centro cultural citadino que anfitriona ateliers para artistas junto a un bar y algunas tiendas. La renta se cubre con el pago de las membresías y donaciones de individuos, compañías y otras organizaciones. A las miembros les corresponde una llave, mientras que las visitantes pueden averiguar cuando está abierto el espacio gracias a un sistema de señales en tiempo real que se llama &lt;em&gt;Hacksense&lt;/em&gt;. Muestra el estatus del lab en su página web, cuenta de twitter y una base de datos. Por lo tanto, las visitantes son bienvenidas en cualquier momento, en especial a los eventos anunciados que ocurren algunas veces cada mes. Estos incluyen tanto encuentros y eventos comunitarios, como talleres prácticos, presentaciones y cursos. Acorde a los lineamientos de diseño de hackerspaces, se dan discusiones de orientación semanales los días jueves, donde se toman decisiones basadas en un consenso aproximado. Los hackatones son eventos especiales donde mucha gente trabaja en temas anunciados por seis horas o un día entero. Estos eventos son sincronizados a veces internacionalmente con otros hackspaces. Sin embargo, la mayoría de las actividades transcurren en términos mas adhocraticos, dependiendo del plan horario y capricho de las participantes. Por esta razón, el canal de chat y el sitio wiki son fuertemente usados para la coordinación, documentación y socialización. Los proyectos pertenecen usualmente a uno o mas individuos, pero algunos proyectos están “refrendados” por casi todas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entre los proyectos que se dan en el Centro Autónomo Húngaro para el Conocimiento algunos son proyectos de puro software. Uno de estos casos es &lt;em&gt;f33dme&lt;/em&gt;, un lector de noticias basado en navegador. &lt;em&gt;f33dme&lt;/em&gt; es un proyecto popular en el hackerspace y mientras más gente lo adopta para sus necesidades, se vuelve cada vez más robusto y más características se le agregan en el tiempo. Aunque esto no tiene nada de nuevo comparado con el modelo de desarrollo de software libre que se puede encontrar en otras partes, el hecho de que haya una comunidad de usuarias corporalizada ha contribuido a su éxito. También tienen “hardware hacks” como el &lt;em&gt;SIDBox&lt;/em&gt;, que está construido con el chip de música de una vieja computadora Commodore C64, al que le añadieron una entrada USB y una salida de mini-jack. Esto habilita a la usuaria a reproducir música contemporánea usando el chip como una placa de sonido externa. Una “esquina de hardware” siempre en expansión con partes electrónicas, soldadores y multímetros facilita este tipo de trabajo. Las miembros son trabajadoras precarias en TICs, investigadoras en compañías de seguridad informática y/o estudiantes en los campos relacionados. Es un aspecto significativo para la viabilidad del hackerspace que bastantes integrantes del núcleo de miembros trabajan en horarios flexibles o sólo trabajan ocasionalmente, así que durante algunos períodos tienen tiempo para dedicarle al hackerspace. Algunas de las actividades tienen una intencionalidad política directa, concentrándose mayoritariamente en temas como datos abiertos, transparencia y privacidad. Es notable la colaboración con grupos que hacen campaña en pos de los derechos de la información en el Parlamento europeo y en países europeos, o ayudan a periodistas a conseguir un conjunto de bases de datos de acceso público. El hackerspace envía delegaciones que lo representan en eventos ante el movimiento global de hackerspaces, como en el Congreso mencionado mas arriba y en el &lt;em&gt;Chaos Communication Camp&lt;/em&gt; y en algunos más pequeños como el &lt;em&gt;Stadtflucht sojourn&lt;/em&gt; organizado por Metalab, un hackerspace en Vienna &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;metalab-2011&quot;&gt;(Metalab, 2011)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En conclusión, la emergencia de hackerspaces está alineada con una trayectoria más amplia en el movimiento hacker, que gradualmente ha ganado más estructuras institucionales. El giro hacia lo físico (principalmente a través del uso de microcontroladores) marcó el punto en donde los hackerspaces se esparcieron, debido a que el desarrollo y colaboración en ese tipo de proyectos es facilitada de gran manera accediendo a un espacio compartido. Mientras que la mayoría de los discursos y las innovaciones en la comunidad se han focalizado en la forma organizacional más que en el contenido político de los hackerspaces, esa definición menor más inclinada hacia el liberalismo, permitió que el movimiento se esparza y forje conexiones en múltiples direcciones sin perder su propio empuje: desde las empresas, pasando por la sociedad civil hasta un público general.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/colour-hacklabs-vs-hackerspaces.png&quot; alt=&quot;Figura 3: Las dos figuras previas superimpuestas en pos de la clarificación.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Figura 3: Las dos figuras previas superimpuestas en pos de la clarificación.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;hacklabs-y-hackerspaces&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Hacklabs y Hackerspaces&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Habiendo marcado las genealogías paralelas de los hacklabs y los hackerspaces, nos es ahora posible contrastar entre sí estos dos tipos ideales y hacer algunas observaciones comparativas. Con la intención de ser breves, solo algunos puntos serán señalados en esta sección. Esperamos que esto clarifique más aún la diferencia entre labs y spaces y provea criterios útiles para investigaciones posteriores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 2010 se presentó una ocasión interesante para hacer la comparación directa entre el hacklab &lt;em&gt;Hackney Crack House&lt;/em&gt; y el hackerspace Centro Autónomo Húngaro para el Conocimiento. Tuve en ese momento experiencia de primera mano en ver cómo de distintas maneras el hacklab y el hackerspace desarrollaban y presentaban el mismo artefacto. El artefacto en cuestión se llama &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt;. Inclusive un breve bosquejo de las diferentes direcciones en las que la &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt; se desarrolló puede servir para iluminar algunos puntos claves que se derivan de las genealogías históricas y conceptuales que se mencionaron antes. La &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt; es un kiosko físico que le permite a la usuaria navegar, escuchar, seleccionar y quemar a un CD o copiar a un USB archivos de audio desde una base de datos de música &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;cosentino-platoniq-2011&quot;&gt;(Cosentino &amp;amp; platoniq, 2011)&lt;/span&gt;. La &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt; original fue inventada en el Riereta en Barcelona, que empezó como un hacklab de focalización media en 2001 y que después se institucionalizó en 2005, cuando recibió financiación por parte de las autoridades locales –lo que significa que hoy en día es más un hackerspace. Subrayando esta transformación también está registrado en hackerspaces.org. Las abundantes variaciones de la &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt; han sido mostradas en público en distintos contextos de exhibición como también han sido ampliamente usadas en hacklabs y hackerspaces. Fotografías de cómo se veían la &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt; original y sus dos derivadas en algún momento del proceso de desarrollo se pueden ver en las Figura 4 (Rama et al), Figura 5 (HCH) y Figura 6 (H.A.C.K.).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La diferencia más chocante entre las dos implementaciones recientes de la &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt; es que en la versión construida por la gente del hacklab, el concepto fue alterado para que la colección de música incluya en vez de material solamente bajo la licencia Creative Commons que puede ser libremente distribuido, a una librería “vale todo”, incluyendo muchos archivos que son ilegales de copiar. El mensaje fue entonces radicalmente cambiado pasando del consumo y celebración de los frutos de un nuevo tipo de régimen de producción, a uno que enfatiza la piratería y la transgresión. La exposición pública de la instalación era una declaración contra la &lt;em&gt;Digital Economy Act&lt;/em&gt; que recién se implementaba en el Reino Unido. Esta ley criminalizaba el compartir archivos y amenazaba con suspender el acceso a Internet en los casos donde los derechos de la propiedad intelectual fuesen violados &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;parliament-2010&quot;&gt;(Reino Unido, 2010)&lt;/span&gt;. Por lo tanto la instalación promovía actividades ilegales en directa oposición con las políticas estatales vigentes –lo que no era tan controversial como suena, ya que las salas y exposiciones donde se la mostraba estaban ellas mismas bajo una base legal frágil. En contraste, la &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt; desarrollada por el hackerspace apareció en una exhibición del 300° aniversario del copyright en una institución prestigiosa, mostrando prácticas y marcos legislativos alternativos a la concepción tradicional de los derechos de propiedad intelectual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro aspecto de la diferencia entre las dos instalaciones era evidente en las soluciones para la interacción con el usuario. La versión del hackerspace estaba basada en una versión actualizada del software y hardware original: una interface web amigable corriendo detrás de una pantalla táctil. La versión del hacklab, por otro lado, reimplementó el software en un entorno “solo texto” y tenía un teclado pintado, proveyendo una experiencia de navegación más arcana. Más aún, la instalación exhibida estaba ubicada en un entorno temático pirata y la computadora sólo podía ser alcanzada a través de una bañera inflable. Las dos modalidades diferentes corresponden a las dos tendencias más grandes en el diseño de interfaces: mientras que una apunta a una experiencia mas transparente y suave, la otra monta barreras para enfatizar la interfase de una manera lúdica. En conclusión, las miembros del hackerspace crearon una experiencia alternativa que encajaba más fácilmente en la concepción hegemónica de la propiedad intelectual y la amigabilidad para la usuaria, mientras que el equipo del hacklab desafiaba esas mismas nociones hegemónicas, poniendo en primer plano la libertad y el deseo. Al mismo tiempo, se ve a primera vista que muchos factores unen a los dos proyectos. Ambos grupos llevaron a cabo un proyecto colectivo abierto a la colaboración y basándose en resultados existentes de iniciativas similares, usando tecnología antigua y componentes reciclados creativamente. En última instancia, ambos proyectos se alejaron de una relación con la tecnología preconfigurada y consumista. De distinta manera, sus intervenciones buscaron poner en cuestionamiento las leyes de copyright en existencia.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;http://peerproduction.net/wp-content/uploads/2012/06/image1maxigas1.jpg&quot; alt=&quot;Figura 4: Burnstation (Rama Cosentino platoniq). Festival de Arte Emergente, 2011, Buenos Aires. Foto por Dianeth Medina.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Figura 4: Burnstation (Rama Cosentino platoniq). Festival de Arte Emergente, 2011, Buenos Aires. Foto por Dianeth Medina.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;En líneas generales, las elecciones tecnológicas hechas por los dos tipos de espacios descritas anteriormente parecen estar condicionadas por dos factores: el lineamiento histórico y el entorno político-cultural. Desde que florecieron los hacklabs en el momento en que el acceso a Internet e inclusive a computadoras era un recurso escaso y la computación de escritorio con software libre no era trivial de utilizar, su contribución en el área de acceso a la tecnología y las redes era crucial. Más aún, su contribución al desarrollo tecnológico y mensajes políticos (por ejemplo el caso de la red Indymedia) encajaba en el patrón del movimiento de globalización-alternativa, mientras que compartía algunas de sus mismas carencias. Similarmente, algunos años después, los hackerspaces empujaron los límites de la tecnología disponible en el momento, al adoptar y mejorar microcontroladores e impresoras 3D. Al momento de escritura, estos son los únicos espacios donde el público general puede acceder libremente y aprender sobre estos dispositivos, aunque no está claro si estos se volverán tan ubicuos en la vida diaria como las computadoras y las redes. La diferencia más importante es que los hackerspaces no están incrustados y comprometidos concientemente con un proyecto o idea abiertamente políticas. Por supuesto que esto no previene que se emprendan proyectos políticos en los hackerspaces. En el mejor de los casos, la ausencia de una ideología abiertamente declarada puede potencialmente llevar a una difusión más amplia del proyecto. En el peor de los casos, sin embargo, la falta de una conciencia política lleva a la reproducción de las estructuras de poder dominantes orientada hacia hombres blancos de clase media aficionados a la tecnología, una afirmación a ser investigada más adelante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un tema más abstracto para señalar las diferencias estructurales entre hacklabs y hackerspaces es sus políticas y prácticas hacia la inclusión y exclusión. Por un lado, la orientación autónoma o anarquista de los hacklabs contrasta mucho con la orientación liberal o &lt;em&gt;libertarian&lt;/em&gt; de la mayoría de los hackerspaces. Por otro lado, ya que los hacklabs son más integrales a un movimiento político mas amplio, los aspectos no tecnológicos tienen un rol más grande en cómo son manejados. Un ejemplo concreto es que mientras que el sexismo y comportamientos similarmente ofensivos son vistos como razones legítimas para excluir a un individuo de los hacklabs, en los hackerspaces esos temas son altamente controversiales y son discutidos largamente en vano (como en Metalab) o simplemente no se abordan (como en H.A.C.K.). Aún así, una conferencia y discusión en el último &lt;em&gt;Chaos Communication Camp&lt;/em&gt; mostró que aunque la cultura hacker es todavía de una orientación abrumadoramente masculina, se ha convertido en la última década cada vez más acogedora para mujeres y minorías sexuales &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;braybrooke-2011&quot;&gt;(Braybrooke, 2011)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las diferentes prioridades de hacklabs y hackerspaces pueden ser demostradas en sus políticas divergentes alrededor de la accesibilidad para las personas con movilidad reducida. Mientras que el hacklab en Londres descrito anteriormente no era accesible para estas personas, se había construido una rampa en la casa para que sí lo sea. Las discusiones sobre sesiones de entrenamiento abiertas abordaron el tema y se planeó un cuarto de computadoras temporal en la planta baja. En una veta similar, el hackerspace llamado Metalab en Vienna fue hecho accesible y hasta se instaló un baño adaptado, que usaba regularmente una visitante. Sin embargo, con el tiempo se decidió que el cuarto oscuro remplazaría a ese baño, prácticamente excluyendo a la persona del espacio. Un cambio similar ocurrió con la ducha, la cual fue tomada por la expansión del taller de máquinas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;anon-2011&quot;&gt;(Anon, 2011)&lt;/span&gt;. Esto afectó a una persona que prácticamente no tenía casa y que frecuentemente asistía al espacio para jugar ajedrez. Estas decisiones muestran la reversión de una excepcional disposición social y espacialmente inclusiva debido a un foco puesto en la tecnología, de la mano con la primacía asignada a los intereses colectivos en detrimento de las necesidades de las minorías. Los hacklabs, especialmente si están en espacios okupados, tienen una inclinación mucho menor a ese tipo de decisiones, en parte debido al &lt;em&gt;ethos&lt;/em&gt; del espacio público que viene usualmente con las okupaciones y especialmente en centros sociales. Sin embargo, debe notarse que mientras que la accesibilidad y la no-discriminación son bases legítimas para el debate en los hacklabs y no necesariamente en los hackerspaces, como muestran los ejemplos anteriores inclusive los hacklabs han hecho poco progreso práctico en este asunto.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;http://peerproduction.net/wp-content/uploads/2012/06/image2maxigas1.jpg&quot; alt=&quot;Figura 5: Instalación Piratepond del Hackney Crack House en la exhibición Temporary Autonomous Art en Londres, 2011, que incluye una Burnstation. La foto es de dominio público.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Figura 5: Instalación “Piratepond” del Hackney Crack House en la exhibición &lt;em&gt;Temporary Autonomous Art&lt;/em&gt; en Londres, 2011, que incluye una &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt;. La foto es de dominio público.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, me gustaría señalar el impacto político de estas constelaciones divergentes y preguntar hasta qué punto y en qué maneras contribuyen y apoyan prácticas, movimientos y subjetividades post-capitalistas. Los hacklabs dieron una ventaja tecnológica a los movimientos políticos de base, siendo pioneros en el acceso a las tecnologías de la información y comunicación y soluciones innovativas en una era donde el acceso no estaba disponible a la mayoría de las personas como un servicio para el consumo. Sin embargo, esas iniciativas a menudo quedan estancadas en lo que podría llamarse un “gueto activista” o un “underground”, lo que significa que inclusive el proyecto de la &lt;em&gt;Burnstation&lt;/em&gt; descrito anteriormente era accesible solamente a un grupo social limitado. A través de un proceso que Grenzfurthner y Schneider describen como cooptación capitalista de la resistencia fértil inherente a esas escenas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;grenzfurthner-schneider-2009&quot;&gt;(2009)&lt;/span&gt;, los hackerspaces se las arreglaron para ir más alla de estos límites históricos y forjaron conexiones importantes. Esto último, continua teniendo un efecto duradero a través de los artefactos tecnológicos (tanto abstractos como físicos) que crean, como también la innovación y lo que resulta más importante, la educación que practican. El caso de las impresoras 3D, que según Jakob Rigi pueden revolucionar los procesos de producción y crear las condiciones para una sociedad basada en la artesanía más que en fábricas, es solamente uno de los posibles casos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;rigi-2011&quot;&gt;(2011)&lt;/span&gt;. Más aun, gracias a sus dinámicas más abiertas, los hackerspaces pueden adoptar colaboración entre un amplio rango de actoras sociales. Para la cultura hacker que ha logrado en los últimos años catapultarse a sí misma a la primera plana de los periódicos internacionales, resulta extremadamente significativo haber adquirido una red global de espacios reales de talleres que proveen infraestructura. En la atmósfera política actual, dominada por una serie de crisis, esta escena muestra vitalidad y dirección. Sin embargo, como dice el comando de superusuaria, “de gran poder deviene gran responsabilidad”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La apreciación de la historia no consiste en juzgar lo viejo y lo muerto, sino que se hace para inspirar los esfuerzos presentes. Como afirma &lt;em&gt;Théorie Communiste&lt;/em&gt;, cada ciclo de luchas trae algo nuevo basado en lo que pasó antes, expandiendo de esa manera los límites históricos de las luchas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;endnotes-2008&quot;&gt;(Endnotes, 2008)&lt;/span&gt;. Quizás el potencial político de los hackerspaces yace precisamente en el hecho de que no se han convertido en un movimiento social y por lo tanto no se encuentran limitados por las convenciones de los movimientos sociales. Se ubican en la intersección entre la distopía del “taller paradisíaco geek” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;grenzfurthner-schneider-2009&quot;&gt;(Grenzfurthner &amp;amp; Schneider, 2009)&lt;/span&gt; y la realidad utópica de los espacios genuinamente contestatarios de alto impacto. Si más hackers pueden combinar la productividad tecnológica del “imperativo manos-a-la-obra” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;levy-2001&quot;&gt;(Levy, 2001)&lt;/span&gt; y las amplias posibilidades de polinización cruzada transversal de los hackerspaces con la crítica social de los hacklabs, hay un mundo por ganar.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;http://peerproduction.net/wp-content/uploads/2012/06/image3maxigas1.jpg&quot; alt=&quot;Figura 6: La Burnstation del Hungarian Autonomous Center for Knowledge, exibida en KOPIRÁJT, OSA Archivum, 2010. Foto por eapo. Licencia: CC BY-NC.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Figura 6: La Burnstation del “Hungarian Autonomous Center for Knowledge”, exibida en KOPIRÁJT, OSA Archivum, 2010. Foto por eapo. Licencia: CC BY-NC.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-critical-art-ensemble-2000&quot;&gt;
&lt;p&gt;Ensemble, C. A. (2000). Critical Art Ensemble Timeline. &lt;em&gt;TDR&lt;/em&gt;, (44), 132-135. Accedido desde &lt;a href=&quot;https://muse.jhu.edu/journals/the_drama_review/summary/v044/44.4timeline.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;https://muse.jhu.edu/journals/the_drama_review/summary/v044/44.4timeline.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-farr-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Farr, N. (2009). Respect the Past, Examine the Present, Build the Future. Hackerspaces Flux. Accedido el 14d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://blog.hackerspaces.org/2009/08/25/respect-the-past-examine-the-present-build-the-future/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://blog.hackerspaces.org/2009/08/25/respect-the-past-examine-the-present-build-the-future/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-farr-2008&quot;&gt;
&lt;p&gt;Farr, N., &amp;amp; al. (2008). Building Hacker Spaces Everywhere: Your Excuses are Invalid. &lt;em&gt;Charla en The Last HOPE (Hackers On Planet Earth)&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-foti-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Foti, M. (2010). The New Lansdowne Club History of the building and 3D reconstructions: The New Lansdowne Club in 2010. Accedido el 13d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://www.newlansdowneclub3d.org.uk/ex4.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.newlansdowneclub3d.org.uk/ex4.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-grenzfurthner-schneider-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Grenzfurthner, J., &amp;amp; Schneider, F. A. (2009). Hacking the Spaces. Accedido el 24d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://www.monochrom.at/hacking-the-spaces/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.monochrom.at/hacking-the-spaces/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-hackerspaces.org-2011&quot;&gt;
&lt;p&gt;hackerspaces.org. (2011). Hackerspaces | flux | About us. Accedido el 20d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://blog.hackerspaces.org/about/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://blog.hackerspaces.org/about/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-halleck-1998&quot;&gt;
&lt;p&gt;Halleck, D. D. (1998). The Grassroots Media of Paper Tiger Television and the Deep Dish Satellite Network. &lt;em&gt;Crash Media&lt;/em&gt;, (2).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-hamm-2003a&quot;&gt;
&lt;p&gt;Hamm, M. (2003). A r/c tivism in Physical and Virtual Spaces. &lt;em&gt;Republicart&lt;/em&gt;, (9).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-hardt-negri-2002&quot;&gt;
&lt;p&gt;Hardt, M., &amp;amp; Negri, A. (2002). &lt;em&gt;Empire&lt;/em&gt;. Cambridge, MA: Harvard University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-hardt-negri-2004&quot;&gt;
&lt;p&gt;Hardt, M., &amp;amp; Negri, A. (2004). &lt;em&gt;Multitude&lt;/em&gt;. New York: Penguin.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-harvey-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;Harvey, D. (2007). &lt;em&gt;The Limits to Capital&lt;/em&gt;. London: Verso.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-hinton-1988&quot;&gt;
&lt;p&gt;Hinton, J. (1988). Self-Help and Socialism the Squatters’ Movement of 1946. &lt;em&gt;History Workshop&lt;/em&gt;, (25), 100-126.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-hobbs-tomlinson-fenby-1868&quot;&gt;
&lt;p&gt;Hobbs, A., C., T., &amp;amp; Fenby, J. (1868). &lt;em&gt;Locks and Safes: The Construction of Locks&lt;/em&gt;. London: Virtue Co.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-igoe-osullivan-2004&quot;&gt;
&lt;p&gt;Igoe, T., &amp;amp; O’Sullivan, D. (2004). &lt;em&gt;Physical Computing: Sensing and Controlling the Physical World with Computers&lt;/em&gt;. Boston, MA: Premier Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-johns-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Johns, A. (2009). Piracy as a Business Force. &lt;em&gt;Culture Machine&lt;/em&gt;, (10). Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.culturemachine.net/index.php/cm/issue/view/21&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.culturemachine.net/index.php/cm/issue/view/21&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-levy-2001&quot;&gt;
&lt;p&gt;Levy, S. (2001). &lt;em&gt;Hackers: Heroes of the Computer Revolution&lt;/em&gt;. New York: Penguin.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-lotringer-marazzi-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;Lotringer, S., &amp;amp; Marazzi, C. (Eds.). (2007). &lt;em&gt;Autonomia: Post-Political Politics&lt;/em&gt;. Los Angeles: Semiotext.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-make-2011&quot;&gt;
&lt;p&gt;Magazine, M. (2011). DIY Projects, Inspiration, How-tos, Hacks, Mods More @ Makezine.com - Tweak Technology to Your Will. Accedido el 14d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://makezine.com/volumes/index.csp&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://makezine.com/volumes/index.csp&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-metalab-2011&quot;&gt;
&lt;p&gt;Metalab. (2011). Stadtflucht. Accedido el 20d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;https://metalab.at/wiki/Stadtflucht&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;https://metalab.at/wiki/Stadtflucht&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-morris-2004&quot;&gt;
&lt;p&gt;Morris, D. (2004). Globalisation and Media Democracy: The Case of Indymedia. En D. Schuler &amp;amp; P. Day (eds.), &lt;em&gt;Shaping the Network Society: The New Role of Civil Society in Cyberspace&lt;/em&gt;. Massachusetts, MA: MIT Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-ohlig-weiler-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;Ohlig, J., &amp;amp; Weiler, L. (2007). Building a Hackerspace. &lt;em&gt;Charla en 24C3, el 24to Chaos Communication Congress&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-pettis-2008&quot;&gt;
&lt;p&gt;Pettis, B. et al. (2008). Building an international movement: hackerspaces.org. &lt;em&gt;Charla en el 25C3, el 25to Chaos Communication Congress&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-parliament-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Reino Unido, P. del. (2010). Digital Economy Act. Accedido el 20d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://www.legislation.gov.uk/ukpga/2010/24/pdfs/ukpga_20100024_en.pdf&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.legislation.gov.uk/ukpga/2010/24/pdfs/ukpga_20100024_en.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-rigi-2011&quot;&gt;
&lt;p&gt;Rigi, J. (2011). &lt;em&gt;Peer to Peer Production and Advanced Communism: The Alternative to Capitalism&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-slatalla-quittner-1995&quot;&gt;
&lt;p&gt;Slatalla, M., &amp;amp; Quittner, J. (1995). &lt;em&gt;Masters of Deception: The Gang that Rules Cyberspace&lt;/em&gt;. New York: HarperCollins.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-soderberg-2011&quot;&gt;
&lt;p&gt;Söderberg, J. (2011). Free Space Optics in the Czech Wireless Community: Shedding Some Light on the Role of Normativity for User-Initiated Innovations. &lt;em&gt;Science Technology Human Values&lt;/em&gt;, (36).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-steele-raymond-1996&quot;&gt;
&lt;p&gt;Steele, G., &amp;amp; Raymond, E. (Eds.). (1996). &lt;em&gt;The New Hacker’s Dictionary&lt;/em&gt;. Cambridge, MA, London: MIT Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-stef-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stef. (2009). WTF: hackerspace. &lt;em&gt;Charla en New Tech Meetup&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-sterling-1992&quot;&gt;
&lt;p&gt;Sterling, B. (1992). &lt;em&gt;The Hacker Crackdown&lt;/em&gt;. New York: Bantam.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-usher-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Usher, S. (2010). Amsterdam protest at new squatting laws. (B. N. Europe, ed.). Accedido el 3d. C.–8d. C., desde &lt;a href=&quot;http://www.bbc.co.uk/news/world-europe-11458225&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.bbc.co.uk/news/world-europe-11458225&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wallerstein-2004&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wallerstein, I. (2004). &lt;em&gt;World-Systems Analysis: An Introduction&lt;/em&gt;. Durham; London: Duke University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wikipedia-hacklab-2010a&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wikipedia. (2010a). History: Hacklab. Accedido el 10d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Hacklab\&amp;amp;action=history&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Hacklab\&amp;amp;action=history&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wikipedia-hacklab-2010b&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wikipedia. (2010b). Talk: Hacklab. Accedido el 10d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/Talk:Hacklab&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://en.wikipedia.org/wiki/Talk:Hacklab&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wikipedia-hackerspace-2011&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wikipedia. (2011). History: Hackerspace. Accedido el 10d. C.–10d. C., desde &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Hacklab\&amp;amp;action=history&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Hacklab\&amp;amp;action=history&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-willemsen-2006&quot;&gt;
&lt;p&gt;Willemsen, M. (2006). Telestreet: Squatting Frequencies - Merel Willemsen in conversation with Agnese Trocchi, co-founder of Candida TV. &lt;em&gt;Untitled Magazine&lt;/em&gt;, (37). Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.cascoprojects.org/?programme=allentryid=89&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.cascoprojects.org/?programme=allentryid=89&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wright-2002&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wright, S. (2002). &lt;em&gt;Storming Heaven: Class composition and struggle in Italian Autonomist Marxism&lt;/em&gt;. London: Pluto Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-yuill-2008&quot;&gt;
&lt;p&gt;Yuill, S. (2008). All Problems of Notation Will be Solved by the Masses. &lt;em&gt;Mute - Politics and Culture after the Net&lt;/em&gt;. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.metamute.org/en/All-Problems-of-Notation-Will-be-Solved-by-the-Masses&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.metamute.org/en/All-Problems-of-Notation-Will-be-Solved-by-the-Masses&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;En referencia a las Zonas Autónomas Temporales de Hakim Bey. Ver &lt;a href=&quot;http://utopia.partidopirata.com.ar/zona_autonoma_temporal.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://utopia.partidopirata.com.ar/zona_autonoma_temporal.html&lt;/a&gt; (Nota de la traducción.)&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;En el argot hacker, vulnerabilidad o falla explotable (Nota de la traducción.)&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;“Hackers en un avión”, probablemente por una película de acción hollywoodense (Nota de la traducción.)&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>Las hackers no pueden solucionar la vigilancia</title>
   <link href="http://endefensadelsl.org/las_hackers_no_pueden_solucionar_la_vigilancia.html"/>
   <updated>2015-03-27T00:00:00-03:00</updated>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#las-hackers-no-pueden-solucionar-la-vigilancia&quot;&gt;Las hackers no pueden solucionar la vigilancia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;las-hackers-no-pueden-solucionar-la-vigilancia&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Las hackers no pueden solucionar la vigilancia&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Traducción de &lt;em&gt;Hackers can’t solve surveillance&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; por minitrue, fauno y max. Liberado bajo la Licencia de Producción de Pares&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Médecins Sans Frontières (MSF), también conocidas como Médicos Sin Fronteras, es una organización que salva vidas en regiones en guerra o no desarrolladas, proveyendo salud y entrenamiento en más de setenta países. MSF salva vidas. Aun así, nadie piensa que las médicas deban “solucionar” la salud. Se entiende ampliamente que la salud es un problema social y que la salud universal no puede lograrse mediante el trabajo voluntario de las médicas o con donaciones y obras de caridad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así como las médicas no pueden solucionar la salud, las hackers no pueden solucionar la vigilancia. Las médicas no pueden hacer desaparecer la fragilidad humana con algun truco médico. Pueden ayudar a mitigar los problemas, atacar las emergencias, pueden ser desinteresadas, heroicas, pero no pueden, por su cuenta, solucionar la salud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una de las formas en que las hackers pueden resistir la vigilancia es desarrollando mejores herramientas de comunicación criptográfica y entrenando a las personas en cómo usarlas. Ciertamente este es un trabajo a la que las hackers podemos contribuir, pero no podemos por nuestra cuenta solucionar la vigilancia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nada que las hackers hagamos por nuestra cuenta puede eliminar la vigilancia. Así como la salud universal solo puede ser alcanzada por medios sociales, las plataformas de comunicación masiva que respeten nuestra privacidad también. Las plataformas de comunicacion masiva seguras no pueden ser creadas por intereses privados, ni comercial, ni voluntariamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como bien sabemos, la salud privada provee salud desigualmente. La razón es obvia, usualmente la necesidad de servicios de salud no se correlaciona con la capacidad de pagarlos. La salud privada significa que a aquellas personas que no puedan pagarla no les será provista por las instituciones con fines de lucro y aunque este problema pueda ser mitigado por el voluntarismo y la caridad, no puede ser resuelto completamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Del mismo modo, las comunicaciones masivas que son construidas con fines de lucro, necesitan cobrar una cuota y por lo tanto ser excluyentes o financiarse mediante publicidad. Pueden coexistir otras opciones para usuarias con experticia técnica, pero son aplicaciones de nicho. Para las masas, las principales opciones disponibles son siempre plataformas bien financiadas con empleadas que hacen mantenimiento, desarrollo y marketineo, sin los cuales es imposible construir una base de usuarias masiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo lucrativo de las plataformas basadas en publicidad hace que sea difícil competir con ellas, inclusive para los sistemas basados en cuotas, ya que generalmente no producen suficientes ingresos para invertir significativamente en mantenimiento, desarrollo y marketineo, lo que los hace menos atractivos a las usuarias que podrían o quisieran pagar. Pero el mayor problema que liquida a esas plataformas es que la exigencia de la cuota significa que habrá gente que no va a ser capaz de usarla para nada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por lo tanto, las plataformas comerciales tienden a manejarse con publicidad. Esto significa que el negocio de las operadoras de plataformas es vender un &lt;em&gt;commodity&lt;/em&gt;, su audiencia. Las commodities se venden por medida y graduación. Podés comprar 5 kilos de manzanas Smith Premium, o dos docenas de huevos de corral. O 2 millones de clicks de hombres blancos en el rango de edad de 18 a 35.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La commodity “audiencia”, las usuarias de una plataforma, se vende a los publicistas, medidos en clicks o conversiones y por graduación. Para los publicistas, la audiencia esta graduada por especificaciones que incluyen edad, sexo, nivel de ingresos, composición familiar, ubicación, grupo étnico, propiedad sobre una casa o auto, estatus de la tarjeta de crédito, etc. Como lo suelen llamar, su Demografía.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dado que una plataforma financiada por publicidad debe clasificar su audiencia como una commodity, debe recaudar información sobre sus usuarias para poder clasificarlas. Esto significa que la única cosa que una plataforma no puede ofrecerle a sus usuarias es su privacidad. Al menos no privacidad de los operadores de la plataforma y sus anunciantes. A su vez mientras el operador de la plataforma recaude esta información, no hay forma de que esta información no sea facilitada a agencias de inteligencia locales y extranjeras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ha sido difícil luchar contra esta dura realidad, especialmente para una comunidad hacker que vio a Internet como un nuevo reino, como John Perry Barlow escribió en la Declaracion de la Independencia del Cyberespacio:&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; “Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier lugar pueda expresar sus creencias, sin importar cuan singulares, sin miedo a ser coaccionada al silencio o comformidad”. Su colega, John Gilmore, proclamaba “La red interpreta la censura como un error y la evade.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esas dos citas, nacidas en el apogeo de la &lt;em&gt;net.culture&lt;/em&gt; de los ’90, contrastan áridamente con lo que Adam Curtis describe en su documental de la BBC &lt;em&gt;All Watched Over By Machines of Loving Grace&lt;/em&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;La promesa original de la Ideología Californiana fue que las computadoras nos liberarían de todas las arcaicas formas de control político y que nos volveríamos héroes randianos,&lt;a href=&quot;#fn4&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref4&quot;&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; en control de nuestro propio destino. Sin embargo hoy en día sentimos lo opuesto, que somos componentes indefensos en un sistema global, un sistema controlado por una lógica rígida que no podemos desafiar o cambiar.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Extrañamente, el film no da crédito a Richard Barbrook y Andy Cameron quienes acuñaron el término “Ideología Californiana” en su influyente texto de 1995 que estuvo entre los primeros en identificar la ideología ultraliberal&lt;a href=&quot;#fn5&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref5&quot;&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; endémica en la cultura de Sillicon Valley.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La visión de un ciberespacio libre e incensurable de Barlow, Gilmore y otras era incompatible con la necesidad del Capital, por ende los impulsos ultraliberales que conducen a Sillicon Valley causaron un cambio de tono. El Ciberespacio dejó de ser una palabra nueva, declarada independiente con sus derechos inalienables, ahora era una frontera por domar, un lejano oeste donde servicios y cypherpunks combaten y tu valor se mide por tus capacidades para traficar criptografía y seguridad operacional. En lugar de residentes unidas de un nuevo terreno, somos ahora criptoindividualistas autosustentándonos en un territorio hostil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto, como Seda Gurses argumenta, lleva a la responsibilización, es decir a “sistemas de información que median comunicaciones de forma tal que también recopilan cantidades masivas de información personal y que pueden estar propensos a externalizar algunos de los riesgos asociados con estos sistemas hacia las usuarias”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las usuarias son responsables ellas mismas de su privacidad y seguridad en línea. No hay más derechos inalienables, no más resistencia a la censura de las redes de masas, no más expresión de creencias sin miedo a ser silenciadas. Hackea o sé hackeada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dado que la ideología ultraliberal está a menudo en desacuerdo con las soluciones sociales, sosteniendo sobre ellas a la empresa e iniciativa privadas, las soluciones presentadas apuntan a menudo a más emprendedorismo y voluntarismo y más que nunca a la responsabilizacion. ¡Solo necesitamos un nuevo emprendimiento, o un poco de código nuevo, o algún nuevo modelo mágico de negocios! Esto es lo que Evgeny Morozov llama “Solucionismo”, la creencia de que todas las dificultades tienen soluciones benignas, a menudo de naturaleza tecnocrática. Morozov provee un ejemplo “cuando las compañías de Sillicon Valley tratan de solucionar el problema de la obesidad construyendo un tenedor inteligente que nos dirá que estamos comiendo demasiado rápido, esto […] pone la responsabilidad de la reforma en el individuo.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Karl Marx da un argumento similar en el 18 Brumario de Luis Bonaparte&lt;a href=&quot;#fn6&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref6&quot;&gt;&lt;sup&gt;6&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;El proletariado […] renuncia a la tarea de revolucionar el viejo mundo con sus propias armas colectivas y por el contrario, busca dar lugar a su emancipación a espaldas de la sociedad y de forma privada, dentro de los angostos límites de su propia condición de clase y en consecuencia, falla inevitablemente.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El solucionismo subestima los costos sociales y asume que los problemas sociales pueden ser resueltos por individuos e intereses privados y aunque algunos quizá puedan serlo, no es el caso cuando la universalidad, igualdad y la justicia necesitan ser provistas sin considerar las capacidades o fortunas individuales. Este tipo de cosas solo pueden ser provistas socialmente, como un bien público.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchas hackers siempre lo supieron. En un excelente ensayo del &lt;em&gt;Journal of Peer Production&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn7&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref7&quot;&gt;&lt;sup&gt;7&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Maxigas cita a Simon Yiull:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Los primeros hacklabs se desarrollaron en Europa, comúnmente en la tradición de los centros sociales okupas y los &lt;em&gt;medialabs&lt;/em&gt; comunitarios. En Italia estuvieron conectados con los centros sociales autonomistas y en España, Alemania y Holanda con los movimientos okupas anarquistas.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Los primeros hacklabs no veían su rol limitado al solucionismo. Aunque las hackers siempre ayudaron a la gente a entender cómo funcionan las comunicaciones en línea y cómo usarlas de forma segura, las hackers estaban involucradas en movimientos sociales, parte de la lucha por una sociedad más justa. Las hackers se vieron como parte de los grupos de afinidad que estaban peleando contra la privatización, la guerra, el colonialismo, la austeridad, la desigualdad, el patriarcado y el capitalismo. Entendieron que éste era el camino hacia una sociedad nueva, trabajando hombro con hombro con movimientos masivos que luchan por esa misma sociedad nueva y que su conocimiento de redes y sistemas de comunicación podía ser de ayuda para estos movimientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, como Maxigas argumenta “los hackerspaces no están embebidos y no están concientemente comprometidos hacia un proyecto o idea abiertamente políticos”.&lt;a href=&quot;#fn8&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref8&quot;&gt;&lt;sup&gt;8&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; En cambio, los hackerspaces a menudo se concentran en el empoderamiento tecnológico, que es ciertamente beneficioso e importante, pero como los centros de salud comunitarios que enseñan practicas de mantenimiento de la salud son beneficiosas, tampoco pueden solucionar problemas sociales mayores. Estos proyectos de “enseñar a pescar” no pueden por su cuenta solucionar problemas sociales como la privacidad o la salud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las hackers necesitamos entender que no hay un modelo de negocio para las comunicaciones masivas seguras. Para llegar a una sociedad donde podamos esperar privacidad necesitamos más hackers y hackerspaces que abracen los desafíos políticos de construir una sociedad más igualitaria.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.dmytri.info/hackers-cant-solve-surveillance/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.dmytri.info/hackers-cant-solve-surveillance/&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;https://es.wikisource.org/wiki/Declaraci%C3%B3n_de_independencia_del_ciberespacio&quot;&gt;https://es.wikisource.org/wiki/Declaraci%C3%B3n_de_independencia_del_ciberespacio&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn4&quot;&gt;&lt;p&gt;Por Ayn Rand. Nota de la Traducción.&lt;a href=&quot;#fnref4&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn5&quot;&gt;&lt;p&gt;Traducimos &lt;em&gt;libertarian&lt;/em&gt; por ultraliberal. Nota de la traducción.&lt;a href=&quot;#fnref5&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn6&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/brumaire/brum1.htm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/brumaire/brum1.htm&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;#fnref6&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn7&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;https://github.com/edsl/articulos/blob/traduccion/hacklabs-y-hackerspaces/hacklabs-y-hackerspaces.markdown&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;https://github.com/edsl/articulos/blob/traduccion/hacklabs-y-hackerspaces/hacklabs-y-hackerspaces.markdown&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;#fnref7&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn8&quot;&gt;&lt;p&gt;El artículo al que se hace referencia distingue entre Hacklabs y Hackerspaces. Nota de la traducción.&lt;a href=&quot;#fnref8&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>M - C - LOL: Circuitos de valor en la economía de los lulz</title>
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   <updated>2015-02-04T00:00:00-03:00</updated>
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&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;“M - C - LOL: Circuits of value in the Lulz economy”&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; por Dmytri Kleiner. Traducción por fauno, correcciones por mep, midraed y sísifo, enero de 2015.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Ni el software libre ni el financiamiento colectivo [multitudinario] nos salvarán del capitalismo. No podemos derrocar al capitalismo trabajando por los &lt;em&gt;lulz&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. Lo que necesitamos es crear nuevos circuitos de valor que nos permitan construir los nuevos medios de supervivencia en el planeta. Sólo en ese momento podremos librarnos del capitalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los estadíos de la producción capitalista, el Capitalista acude al mercado dos veces. La primera vez como comprador y la segunda como vendedor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Marx lo describió como M - C - M’&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el primer estadío el capitalista compra bienes y tiempo de trabajo. En el segundo, los bienes y el trabajo adquirido son puestos a producir. El resultado es una mercancía de mayor valor que la de los elementos combinados en su producción. En el tercer estadío, el capitalista regresa al mercado como vendedor. Las nuevas mercancías son convertidas en más dinero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como el capitalista termina con más dinero a raíz del proceso productivo, puede comprar más tiempo de trabajo y mercancías para repetir el proceso una y otra vez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al invertir en la producción el capitalista puede reproducir, incrementar y acumular capital. Este ciclo reproductivo es lo que hace al capitalismo un sistema vivo y dinámico que se expande.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este mismo proceso de producción capitalista tiene muchos negativos, muchos de los cuales se derivan de la explotación inherente a la conversión de tiempo de trabajo en mercancía, o de la práctica por la que los bienes productivos están puestos en el interés lucrativo, en lugar del bien social y todavía muchos más a partir de la desposesión y cerramiento requeridos para crear las condiciones sociales de la producción capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aun así, el capitalismo nos sustenta. A pesar de sus costos sociales, sus fábricas e instituciones proveen los medios de supervivencia sobre los que depende el mundo, aun cuando sus contradicciones pongan en peligro nuestra supervivencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para trascender al capitalismo, tenemos que encontrar formas alternativas de proveernos los medios de supervivencia. “Terminar” el capitalismo antes de que estas estrategias productivas alternativas sean concebidas o existan en escala suficiente, muy probablemente lleven a un colapso hacia una nueva edad oscura antes que a una sociedad más justa y sostenible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para que estas estrategias productivas alternativas pueden alcanzar una escala en la que se conviertan en alternativas viables al capitalismo, deben, como este, ser sistemas vivos y dinámicos capaces de crecer. Necesitan ser capaces de reproducir su producción. Las economías alternativas deben poseer circuitos de valor sostenibles para poder ser verdaderamente viables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Software Libre tanto como los bienes financiados a través de Kickstarter y sitios similares parecen o simulan una forma de producción, ya que después de todo hay cosas que están siendo producidas. Es posible usar software libre, así como se consume una película, un libro o el último chirimbolo financiado en Kickstarter.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aun así, la forma en que se financia la creación de estos bienes no es capaz de reproducirse a sí misma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la creación de software libre y en el financiamiento de proyectos a través de Kickstarter, el dinero que sustenta el primer estadío proviene de donaciones, ya sean donaciones de dinero en el caso del financiamiento multitudinario, o en especie, en forma de trabajo gratuito para el caso del software libre. Estas donaciones y contribuciones en especie se hacen voluntariamente. Aún así esta producción voluntarista es diferente de la producción capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M – C – LOL&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces, como los capitalistas, los productores voluntarios acuden al mercado dos veces. La primera vez como compradores, la segunda por los &lt;em&gt;lulz&lt;/em&gt;. Sin embargo, a diferencia de los capitalistas el círculo no se completa, porque los &lt;em&gt;lulz&lt;/em&gt; no los habilitan para volver a ser compradores, no les permiten adquirir los bienes que necesitan para repetir tal producción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sí, en el caso del Software Libre, algunas grandes corporaciones proveen financiamiento y bastante. Esto es el capitalista acudiendo al mercado como comprador, no como vendedor. Se trata entonces de consumo capitalista, ya que no necesitan lucrar del software libre en forma directa, sino usándolo en su proceso productivo y ganar dinero cuando regresan al mercado con el producto resultante, el cual es distribuido por más dinero, no por los &lt;em&gt;lulz&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La fuente de este dinero no es un nuevo modo de producción, sino que es capitalismo. Es simplemente parte de la inversión que el capital debe hacer en sus medios de producción. Se trata de consumo, no de producción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y sí, los receptores del financiamiento por Kickstarter pueden usarlo para hacer dinero, pero ese ingreso no fluye de vuelta a aquellos que hicieron la donación original. Los donantes, en su mayor parte, deben regresar al trabajo para ganar un salario y volver a donar. Por lo tanto ese dinero proviene de sus empleadores capitalistas y es gastado de su salario neto disponible, o en otras palabras y de nuevo, es consumo y no producción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tanto el software libre como el financiamiento colectivo son meras formas nóveles de distribución dentro del modo de producción capitalista y por lo tanto no son un nuevo modo de producción potencialmente disruptivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para transformar estas prácticas en formas genuinamente revolucionarias, debemos poseer colectivamente los medios de producción que creamos, por lo que el software no solo debe ser libre sino que además debemos poseer colectivamente la riqueza que resulta de ponerlo a producir. Debemos poseer colectivamente los productos que se generan a través del financiamiento colectivo, para que podamos utilizarla en la reproducción de este ciclo, una y otra vez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras nuestro trabajo solo obtenga &lt;em&gt;lulz&lt;/em&gt; a cambio, el capitalismo seguirá riendo último.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.dmytri.info/m-c-lol/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.dmytri.info/m-c-lol/&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Por el simple placer de hacerlo, por las risas (Nota de la Traducción.)&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>En nosotras confiamos: acuñando alternativas al capitalismo</title>
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   <updated>2014-11-19T00:00:00-03:00</updated>
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&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-dinero-es-deuda&quot;&gt;El dinero es deuda&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-banca-privada-crea-dinero&quot;&gt;La banca privada crea dinero&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#las-finanzas-no-son-sólo-sobre-el-dinero&quot;&gt;Las finanzas no son sólo sobre el dinero&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#tenemos-que-empezar-a-hackear-el-dinero&quot;&gt;Tenemos que empezar a hackear el dinero&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-dinero-es-clave-para-la-autonomía&quot;&gt;El dinero es clave para la autonomía&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-dinero-se-basa-en-la-confianza&quot;&gt;El dinero se basa en la confianza&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#las-monedas-alternativas-tienen-un-problema-de-escala&quot;&gt;Las monedas alternativas tienen un problema de escala&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-criptografía-no-nos-liberará-por-sí-misma&quot;&gt;La criptografía no nos liberará (por sí misma)&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#bitcoin-no-es-una-moneda-revolucionaria&quot;&gt;Bitcoin no es una moneda revolucionaria&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-financiamiento-colectivo-no-es-el-estado-de-bienestar-anarquista&quot;&gt;El financiamiento colectivo no es “el estado de bienestar anarquista”&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#resulta-crucial-no-fetichizar-el-dinero&quot;&gt;¡Resulta crucial no fetichizar el dinero!&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-verdadero-desafío-es-redefinir-el-valor&quot;&gt;El verdadero desafío es redefinir el valor&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Jerome Roos estudió Economía Política Internacional en &lt;em&gt;Sciences Po Paris&lt;/em&gt; y el &lt;em&gt;London School of Economics&lt;/em&gt; y en la actualidad es un candidato a PhD en la &lt;em&gt;European University Institute&lt;/em&gt;. Es también el editor fundador de la &lt;em&gt;ROAR Magazine&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Traducción colaborativa realizada con el &lt;a href=&quot;http://wiki.hackcoop.com.ar&quot;&gt;Hacklab de Barracas&lt;/a&gt; y &lt;a href=&quot;http://ranchoelectronico.org&quot;&gt;Rancho Electrónico&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Más allá de Dios y el Estado, es el dinero el que manda. ¿Todavía podemos imaginar alternativas? ¿Qué rol jugarán innovaciones recientes como Bitcoin en esta lucha?&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;No es necesario suscribir al post-estructuralismo pseudo-oscurantista de Gilles Deleuze para reconocer que este filósofo francés ha realizado dos observaciones extremadamente proféticas. Primero, su hipótesis de principios de los ’90 de que la sociedad disciplinaria de Foucault, con sus escuelas, prisiones y asilos psiquiátricos, había dejado de ser el modo paradigmático de gobernabilidad bajo el neoliberalismo, para dar lugar a un naciente “&lt;a href=&quot;http://roarmag.org/2014/03/authoritarianism-state-of-control/&quot;&gt;estado de control&lt;/a&gt;”. En segundo lugar, su observación de que en esta sociedad del control emergente, la forma-dinero asume una centralidad renovada dentro de la reproducción de las relaciones de poder capitalistas. “Más allá del Estado”, dice Deleuze, “es el dinero el que manda, el dinero el que comunica y lo que necesitamos ahora no es una crítica al marxismo, sino una teoría moderna del dinero tan buena como la de Marx, que parta de donde él la dejó.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Resulta interesante cómo Deleuze une estas dos observaciones mediante las cadenas de la deuda, a las que consideraba la “condición universal” del control capitalista. En su ampliamente citado &lt;a href=&quot;http://liavillares.wordpress.com/2008/09/04/gilles-deleuze-las-sociedades-de-control/&quot;&gt;&lt;em&gt;Post Scriptum&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; de 1992, escribió que “el hombre ya no es más el hombre confinado, sino el hombre endeudado.” Recordé estas palabras tan proféticas cuando asistí a la fascinante conferencia &lt;a href=&quot;http://networkcultures.org/wpmu/moneylab/&quot;&gt;&lt;em&gt;MoneyLab&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; en Amsterdam. Organizado por el &lt;em&gt;Institute of Network Cultures&lt;/em&gt;, el evento reunió a superestrellas intelectuales como Saskia Sassen y Franco ‘Bifo’ Berardi, con un grupo diverso e internacional de académicas, artistas, activistas, hackers y economistas heterodoxas, incluyendo a las otrora colaboradoras de ROAR &lt;a href=&quot;http://roarmag.org/2014/01/max-haiven-crises-of-imagination/&quot;&gt;Max Haiven&lt;/a&gt; y &lt;a href=&quot;http://roarmag.org/2013/12/brett-scott-open-source-finance/&quot;&gt;Brett Scott&lt;/a&gt;. El objetivo principal de esta innovadora reunión interdisciplinaria fue explorar “experimentos con modelos de ingresos, sistemas de pago y monedas en el escenario del declive de la economía global.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con paneles de discusión sobre “la monetización de todo”, “desmantelando las finanzas globales”, “más allá de Bitcoin”, “una crítica del financiamiento colectivo” y “diseñando alternativas”, las organizadoras de la conferencia encontraron el tono adecuado: en un mundo dominado por las finanzas, en un mundo completamente endeudado en el cual el dinero ha asumido eficazmente la función de significante universal al cual todos los aspectos sociales y naturales de la vida son rápidamente subordinados, necesitamos urgentemente empezar a explorar alternativas radicales a la forma-dinero capitalista; no porque las monedas alternativas sean, de una forma u otra, una panacea, sino porque el Estado y los bancos claramente no lo van a hacer por nosotras. A pesar de los grandes avances tecnológicos realizados en años recientes, las innovaciones de la derecha libertaria, como Bitcoin, no sirven. Así que hay una urgente necesidad de analizar, discutir y descubrir nuevas formas de asignar valor al trabajo, tiempo, naturaleza, comunidad y a los frutos de nuestra labor colectiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo más importante sobre MoneyLab, además de fortalecer la emergente red internacional de académicas, hackers y activistas que trabajan en una crítica a las finanzas y al desarrollo de monedas alternativas, sistemas de pago y modelos de ganancias, fue que simplemente aconteciera. De hecho, hace menos de cinco años muy poca gente hablaba seriamente sobre el dinero. Hoy, al menos entre intelectuales y activistas, pero también cada vez más entre la población en general, pareciera haber un verdadero resurgimiento en el interés sobre la naturaleza y la importancia del dinero, así como sobre el rol crítico que las monedas alternativas y los sistemas mutuales de crédito podrían jugar en la subversión del nexo estado-finanzas para liberarnos del control capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En gran parte gracias a la crítica de &lt;em&gt;Occupy&lt;/em&gt; sobre las finanzas globales, a la influyente publicación &lt;a href=&quot;http://www.epublibre.org/libro/detalle/7098&quot;&gt;&lt;em&gt;Deuda: Los primeros 5000 años&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; de David Graeber, al resurgimiento de relecturas no dogmáticas de Marx y a la incansable (aunque no muy revolucionaria) militancia de grupos como &lt;a href=&quot;https://www.positivemoney.org/&quot;&gt;&lt;em&gt;Positive Money&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; y la &lt;a href=&quot;http://www.neweconomics.org/&quot;&gt;&lt;em&gt;New Economics Foundation&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; por una reforma hacia las monedas heterodoxas, la cuestión del dinero finalmente parece haber sido liberada de la sofocante escena de teóricos antisemitas de la conspiración, libertarios de derecha y anarcocapitalistas fanatizados con una moneda que había estado, hasta ahora, confinada a sus propios dominios. Por fin, un proyecto internacional está empezando a tomar forma para investigar y experimentar con alternativas concretas, preparando el terreno para un mundo en el que los medios de producción son comunes y tanto la forma como la creación de dinero están sujetas al control de nuevas comunidades de usuarios, empoderadas por una democracia directa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras resulta imposible incluir en un solo artículo los muchos puntos relevantes que fueron discutidos en la conferencia, quiero alumbrar los que considero algunos de los más importantes puntos que presentaron las participantes, junto con algunos pensamientos adicionales que me inspiraron. Me disculpo de antemano por dejar de lado las otras incontables e interesantes observaciones. En las próximas semanas y meses tenemos la esperanza de revisitar la cuestión del dinero con más detalle aquí, en &lt;em&gt;ROAR&lt;/em&gt;. Como siempre, son bienvenidas contribuciones sobre el tema.&lt;/p&gt;
&lt;section id=&quot;el-dinero-es-deuda&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El dinero es deuda&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;Uno de los puntos donde hubo consenso entre las participantes de MoneyLab fue la adherencia a una teoría heterodoxa sobre la creación de dinero que ha sido llamada “&lt;a href=&quot;https://en.wikipedia.org/wiki/Credit_theory_of_money&quot;&gt;la teoría del dinero como crédito&lt;/a&gt;”. Propuesta a principios del siglo XX por el economista británico Alfred Mitchell-Innes y popularizada recientemente por el antropólogo David Graeber y por &lt;em&gt;think tanks&lt;/em&gt; heterodoxos como &lt;em&gt;Positive Money&lt;/em&gt;, la teoría del dinero como crédito se basa en dos afirmaciones principales. En primer lugar, los orígenes históricos del dinero no descansan en su función como medio de intercambio que facilita las ineficiencias del trueque (como afirmaron Adam Smith y Karl Marx), sino en su función como unidad de contabilidad para obligaciones sociales varias. El dinero, en otras palabras, se origina en la deuda, o tal vez más apropiadamente, en la relación deudor-acreedor. Por lo tanto el dinero no debe ser visto como una &lt;em&gt;cosa&lt;/em&gt;, un objeto o mercancía, sino como una &lt;em&gt;relación social&lt;/em&gt;. De hecho, es una relación de poder entre desiguales, una que opone los deudores a los acreedores de forma permanente. En &lt;a href=&quot;http://www.lamarre-mediaken.com/Site/COMS_630_files/Indebted%20Man.pdf&quot;&gt;&lt;em&gt;The Making of the Indebted Man&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (La creación del hombre endeudado), Maurizio Lazzarato incluso afirma que la relación deudor-acreedor es la relación de clase fundamental, siendo el capital el “acreedor universal”.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-banca-privada-crea-dinero&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;La banca privada crea dinero&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;La segunda afirmación que hacen las teóricas del dinero como crédito, de la que se hicieron eco las participantes de MoneyLab y que fue recientemente confirmada en un &lt;a href=&quot;http://www.bankofengland.co.uk/publications/Documents/quarterlybulletin/2014/qb14q102.pdf&quot;&gt;&lt;em&gt;paper&lt;/em&gt; publicado por el Banco de Inglaterra&lt;/a&gt;, es que cada vez que un banco realiza un préstamo está creando dinero. La pura simplicidad de esta afirmación invita a la incredulidad. ¿Pueden acaso los bancos privados crear dinero de la nada? ¿Está acaso el dinero creado por los bancos centrales actuando en beneficio del Estado? La respuesta es sí: los bancos centrales crean dinero, pero el que crean es o crédito que extienden a los bancos privados o dinero en efectivo, cuando el efectivo sólo constituye un pequeño porcentaje de la cantidad total de dinero. En EEUU e Inglaterra, el papel moneda y las monedas constituyen apenas el 3% del agregado monetario y en la eurozona se acerca al 10%. El resto es dinero-crédito “virtual” que existe como números en una pantalla. La mayor parte de este dinero existe gracias a un truco contable muy básico en el que el banco simplemente crea crédito en la cuenta de un cliente, creando el depósito en el mismo proceso. Los escépticos hegemónicos argumentan que este dinero es técnicamente creado por los bancos centrales cuando extienden crédito a los bancos privados, que luego “multiplican” sus depósitos para generar dinero adicional. En esta teoría keynesiana de creación de dinero, &lt;a href=&quot;http://www.opendemocracy.net/ourkingdom/steve-keen/keen-krugman-debate&quot;&gt;defendida vehementemente&lt;/a&gt; por Paul Krugman, los bancos centrales todavía controlan la cantidad total de moneda. Sin embargo, hay evidencias recientes que desafían este punto de vista y el paper del Banco de Inglaterra, aunque no niega que los bancos centrales juegan un papel importante, establece sin ambigüedades que “la creación de dinero difiere en la práctica con algunas concepciones; los bancos no actúan solo como intermediarios, prestando los depósitos que hacen los ahorristas, ni tampoco ‘multiplican’ el dinero del banco central para crear nuevos depósitos y préstamos.” En realidad es al revés: los bancos privados toman la iniciativa extendiendo crédito y sólo buscan obtener depósitos adicionales luego del hecho. Como dice el Banco de Inglaterra: “Cuando un banco hace un préstamo, simultáneamente crea un depósito del mismo valor en la cuenta bancaria del prestatario, por lo tanto crea nuevo dinero.”&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;las-finanzas-no-son-sólo-sobre-el-dinero&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Las finanzas no son sólo sobre el dinero&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;El relato anterior ilustra claramente que las finanzas no se tratan sólo de dinero, o al menos no de dinero en tanto cosa. Los bancos no son simples intermediarios que cuentan ahorros e inversiones y redistribuyen el capital eficientemente hacia la economía en búsqueda de las ganancias más altas. Mientras que las finanzas han habilitado la monetización de todo, Saskia Sassen &lt;a href=&quot;http://networkcultures.org/wpmu/moneylab/2014/03/28/finance-is-not-about-money/&quot;&gt;insistió correctamente&lt;/a&gt; en su charla que “si reducimos las finanzas al dinero, nos estamos perdiendo los aspectos claves de la trama.” Sassen define las finanzas como una capacidad y no necesariamente una benigna. La finanza es la capacidad de vender algo que no tenés, o, volviendo a lo que decíamos antes, la capacidad de crear dinero y sin tenerlo colocarlo como crédito de un préstamo. Esto confiere a las finanzas un vasto poder estructural y un potencial enormemente destructivo: sólo hay que pensar en el 44% de los hogares griegos que viven bajo la línea de pobreza o los 9 millones de familias estadounidenses y el medio millón de propietarias españolas que han sido desalojadas de sus casas desde el comienzo de la crisis en 2008. Como dice Sassen, las finanzas modernas con la deuda como su instrumento, sus derivaciones e innovaciones, constituyen “enormes complejidades que producen simple brutalidad.”&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;tenemos-que-empezar-a-hackear-el-dinero&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Tenemos que empezar a hackear el dinero&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;Partiendo de esto, resulta claro que para liberarnos de la esclavitud por deuda, democratizar verdaderamente la sociedad y crear espacios políticos y fiscales que den lugar a alternativas radicalmente emancipatorias, el duopolio público-privado que crea el dinero (lo que David Harvey &lt;a href=&quot;http://davidharvey.org/2009/12/organizing-for-the-anti-capitalist-transition/&quot;&gt;refirió&lt;/a&gt; como el nexo estado-finanzas) necesita ser desmantelado con urgencia. La idea de que esto puede realizarse sin tocar el capitalismo es una ilusión muy peligrosa. No existe tal cosa como una economía productiva “real” aislada de la economía financiera “virtual”. El capitalismo contemporáneo depende de las finanzas en cada uno de sus aspectos. Tocar las finanzas es tocar el capitalismo; tocar el capitalismo es tocar al Estado capitalista. En el presente, claramente no tenemos las herramientas ni la fuerza para desafiar fundamentalmente el nexo estado-finanzas, ni mucho menos para destruirlo y reemplazarlo por otra cosa. Pero algunas de las más privilegiadas entre nosotras tienen la oportunidad de subvertir las finanzas globales de formas nuevas y creativas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este fue el tema de la charla de Brett Scott sobre “&lt;a href=&quot;http://vimeo.com/90207826&quot;&gt;hackear el futuro del dinero&lt;/a&gt;” donde este activista sudafricano argumentaba que necesitamos aplicar la ética hacker a la forma en que interactuamos con las finanzas: comenzando por desensamblarlas en pequeñas partes, estudiar su funcionamiento interno y su relación con otras partes, para toquetear sus componentes principales y explorar los resultados de tales intervenciones. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si sacáramos el interés de la ecuación? ¿Qué pasaría si cambiáramos hacia una banca con reserva plena? ¿Qué pasaría si nuestra moneda incluyera una tasa de demurrage (es decir un impuesto a su acaparamiento) que se redistribuyera como renta básica? No hace falta decir que “hackear” las finanzas en estas pequeñas formas no será suficiente para minar su poder estructural; pero “abrir” el dinero y toquetear sus componentes principales será un primer paso esencial para profundizar nuestra comprensión de su funcionamiento interno y para encontrar formas de subvertir su potencial destructivo (e incluso dominar sus capacidades creativas) con un objetivo revolucionario.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-dinero-es-clave-para-la-autonomía&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El dinero es clave para la autonomía&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;Aunque las monedas alternativas no sean una panacea, pueden jugar un rol importante en la construcción de autonomía, tanto de las finanzas como del Estado. Por supuesto que la autonomía completa no es posible mientras el modo de producción hegemónico y la forma-dinero dominante se mantengan puramente capitalistas, pero esto no debería evitar que comencemos a quebrar la fachada de la dominación financiera al desarrollar alternativas concretas en el aquí-y-ahora. En este momento están teniendo lugar muchísimos experimentos para desarrollar cooperativas obreras, clínicas de salud autónomas, economías solidarias, etc. Pero como David Harvey &lt;a href=&quot;http://occupythecrisis.wordpress.com/2012/03/26/david-harvey-middle-path-between-autonomism-and-statism/&quot;&gt;observaba correctamente&lt;/a&gt;, estos proyectos son loables pero en última instancia serán de corta duración si continúan dependiendo del capital y/o el Estado para su supervivencia económica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una de las contradicciones fundamentales contra las que las formas de producción autónomas y cooperativas tienden a chocar es que usualmente requieren alguna forma de inversión para comenzar. Mientras las cooperativas obreras dependan de bancos privados para financiarse, estarán sujetas a las mismas exigencias estructurales que las empresas ordinarias: deberán lograr un plusvalor (es decir, generar ganancias) para poder pagar los préstamos con sus intereses y por lo tanto se verán forzadas a reproducir el comportamiento de las formas capitalistas en el mercado competitivo, o, en su caso, a enfrentar las consecuencias y cerrar (un ejemplo de esto es &lt;a href=&quot;http://www.theguardian.com/social-enterprise-network/2013/nov/15/spanish-co-op-workers-occupy-plant&quot;&gt;la reciente bancarrota&lt;/a&gt; de algunas cooperativas Mondragón en el País Vasco). En este contexto, las monedas alternativas y el crédito mutuo pueden jugar un rol importante, cortando la dependencia de las cooperativas obreras respecto al financiamiento privado y respecto al ciclo de acumulación capitalista en general, recuperando de esta manera el sentido de agencia colectiva y autonomía productiva.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-dinero-se-basa-en-la-confianza&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El dinero se basa en la confianza&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;Ya que el dinero es en última instancia una relación social enraizada en un entendimiento común y un reconocimiento mutuo de nuestras obligaciones hacia otros, una moneda exitosa depende fundamentalmente en la confianza. No es coincidencia que &lt;em&gt;credere&lt;/em&gt;, creer o confiar, sea la raíz latina de la palabra crédito. En este sentido, la crisis crediticia de 2008, de la que seguimos sintiendo ramificaciones hoy en día, es propiamente una crisis de confianza: de desconfianza sobre la capacidad de los prestatarios para pagar los préstamos, desconfianza sobre el valor real de las balanzas de las instituciones financieras, desconfianza sobre la voluntad de los banqueros para mantener su parte del trato, desconfianza sobre las intenciones del Estado con respecto a las jubilaciones, servicios públicos, ahorros, etc. Esta observación no intenta “psicologizar” el capitalismo (ya que claramente la raíz de la crisis es sistémica), sino exponer una paradoja fundamental que descansa en el corazón de su forma financiera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Después de todo, ¿no es acaso el hecho de no confiar en nadie un aspecto definitorio de la cultura mafiosa de Wall Street? &lt;em&gt;Fidite nemini&lt;/em&gt; parece reinar como el dogma de la desconfianza en el capitalismo competitivo. ¿No era Ayn Rand quien exaltaba las virtudes del egoísmo y denunciaba las maldades del altruismo, precisamente porque el hombre sólo debe confiar en sí mismo y nadie más? En la sociedad hiper-individualista de la actualidad, nuestra confianza en la humanidad y entre nosotras está siendo desplazada rápidamente por una confianza infantil en los dos avatares de la gobernabilidad neoliberal: el dinero-crédito y el Estado de seguridad. Basta mirar un billete de 20USD o una moneda cualquiera para encontrar la inscripción “en Dios confiamos”. ¿Pero cuál Dios? Giorgio Agamben estaba completamente en lo cierto cuando &lt;a href=&quot;http://libcom.org/library/god-didnt-die-he-was-transformed-money-interview-giorgio-agamben-peppe-sav%C3%A0&quot;&gt;dijo hace poco&lt;/a&gt;: “Dios no murió, fue transformado en dinero”. ¿No es precisamente porque estamos tan desarraigados de cualquier sentido de comunidad, tan profundamente sospechosas de la gente y el mundo que nos rodean, que todavía tenemos la voluntad de demostrar una devoción incuestionable a una entidad abstracta que no terminamos de comprender, que en este caso es Mammon, la deidad de la avaricia? El dinero, entonces, es tanto lo que nos une como lo que nos divide. Como dijo el joven Marx:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Si el dinero es mi unión con la vida humana, lo que me une a la sociedad, lo que me conecta con la naturaleza y el hombre, ¿no es acaso el dinero la unión de todas las uniones? ¿No puede acaso disolverse y unir todos los lazos? ¿No es también, por lo tanto, el agente universal de la separación? Es la moneda la que realmente separa así como es el agente de la unión real, el poder químico de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Por supuesto, el corrimiento de la confianza y la fé hacia la forma-dinero no es nada nuevo. Cuando el dinero-crédito y la reserva bancaria fraccional emergieron en la Florencia proto-capitalista del siglo XV, desecando a la comunidad de creyentes que sostenían el poder de la Iglesia, el fraile dominicano conservador Girolamo Savonarola organizó una “&lt;a href=&quot;https://es.wikipedia.org/wiki/Hoguera_de_las_vanidades&quot;&gt;hoguera de las vanidades&lt;/a&gt;” para protestar la diabólica ocupación del dinero sobre el amor de Dios. Por la misma razón, Dante reservó un lugar especial para el avaro en el cuarto anillo del Infierno, mientras que el usurero sería forzado a caminar por tierra hirviente bajo una lluvia de llamas por toda la eternidad. Gracias al capitalismo, la Iglesia perdió su monopolio sobre la “virtud” y el dinero se convirtió rápidamente en el significante maestro del valor. El corrimiento de la fé humana de Dios hacia el dinero alcanzó su apoteosis durante el desarrollo simbiótico de las finanzas modernas y el Estado nación. Marx observó que la deuda soberana y la confianza privada en la voluntad del gobierno de pagar su deuda jugaron un papel central en ese proceso. “El crédito público”, dijo, “se convierte en el credo del capital. Y con el surgimiento de la creación de deuda nacional, la necesidad de fé en la deuda nacional toma el lugar de la blasfemia contra el Espíritu Santo, que no puede ser perdonada.”&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;las-monedas-alternativas-tienen-un-problema-de-escala&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Las monedas alternativas tienen un problema de escala&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;La hasta cierto punto más abstracta discusión previa nutre directamente el siguiente punto, que fue otra observación importante hecha por una serie de críticas sobre las criptomonedas, incluída la de &lt;a href=&quot;http://vimeo.com/90207551&quot;&gt;Franco ‘Bifo’ Berardi&lt;/a&gt;. Uno de los retos principales que las monedas alternativas encaran es la cuestión de escala –la cual, a su vez, tiene algunas implicaciones muy importantes para la cuestión de la confianza. Por un lado, tenemos una proliferación de monedas locales, algunas ya bastante enraizadas en sus comunidades, donde personas comunes y corrientes buscan reapropiar y reincorporar dinero con una matriz diferente de valores comunes para facilitar la satisfacción de necesidades y deseos sociales importantes. Estas monedas locales a veces remiten a una noción ciertamente romántica de territorialidad que busca aterrizar relaciones humanas en un mundo tangible de seres humanos reales, por tanto contraponiendo un sentido tangible de socialización al ámbito virtual y abstracto de las permutas de incumplimiento crediticio y los contratos derivativos complejos que caracterizan las finanzas modernas. Una cosa que tienen en común es que están basadas principalmente en la confianza. Está claro, sin embargo, que las monedas locales nunca van a poder retar –mucho menos reemplazar– al capital de financiamiento global como tal. A lo sumo, las monedas locales van a convertirse en monedas complementarias significativas que pueden ser agregadas a una mezcla más amplia de instrumentos monetarios. Si vamos a idear algún tipo de alternativa al capitalismo global, sin embargo, tendremos que empezar a pensar tanto en una escala territorial mucho más amplia (es decir, global) o trascender la territorialidad completamente, desarrollando monedas no-locales (donde &lt;a href=&quot;https://en.wikipedia.org/wiki/Nonlocality&quot;&gt;no-localidad&lt;/a&gt; refiere al concepto de la física cuántica donde dos objetos, separados en el espacio y sin un intermediario, pueden sin embargo mantener un contacto directo entre sí). Esto último nos remite al reino de las criptomonedas como Bitcoin: una moneda digital de pares capaz de poner a una granjera keniana en contacto directo con sus clientes y a una estudiante norteamericana o una banquera de Wall Street en contacto directo con su &lt;em&gt;dealer&lt;/em&gt;, sin intermediación de un banco o Estado. La tecnología de pares detrás de Bitcoin es bastante revolucionaria en este aspecto. Lo que estamos presenciando es una prueba de concepto muy excitante: ¡podemos crear dinero sin necesidad de bancos ni estados!&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-criptografía-no-nos-liberará-por-sí-misma&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;La criptografía no nos liberará (por sí misma)&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;Pero, como Bifo &lt;a href=&quot;http://vimeo.com/90207551&quot;&gt;enfatizó en su charla&lt;/a&gt;, el principio de automatización que se esconde detrás de criptomonedas como Bitcoin esconde también un gran riesgo: al rechazar explícitamente la necesidad de confianza en una comunidad de usuarias y hacer de esto la característica fundamental de su diseño tecnológico (una contadora pública y distribuida llamada “blockchain”), Bitcoin amenaza con remover de la forma-dinero los últimos residuos de lazos sociales, transformándose en el agente de separación definitivo. Precisamente porque es decentralizado y no-local, Bitcoin es incapaz de operar sobre la base del principio de confianza, tal como lo hacen las monedas locales. En cambio, es diseñado con base en el mismo principio randiano que anima la cultura bancaria: &lt;em&gt;fidite nemeni&lt;/em&gt;, ¡no confíes en nadie! Ahora que hemos sido abandonadas por Dios, las finanzas y el Estado, un ejército de ciber-libertarians&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; anónimas propone un nuevo ícono al que adorar: la criptografía. Entonces nuestra fe se desplaza hacia el sofisticado código fuente que se esconde detrás de las nuevas formas de dinero digital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El dinero, entonces, se &lt;em&gt;automatiza&lt;/em&gt;. Una vez que es programada y liberada, se supone que la moneda asume vida propia. Por supuesto los críticos pueden &lt;em&gt;bifurcar&lt;/em&gt; el código fuente y crear sus propias alternativas, pero el principio es el mismo: la criptografía anónima reemplaza a la confianza en tanto medida de nuestra socialización, removiendo por tanto los últimos restos de humanidad de la ecuación. Por lo tanto, Bitcoin no resuelve la crisis de confianza del capitalismo; sólo la &lt;em&gt;radicaliza&lt;/em&gt; al insistir que es imposible confiar en nada ni nadie más allá del código. &lt;a href=&quot;https://bitcointalk.org/index.php?topic=33835.0&quot;&gt;Así instruía&lt;/a&gt; un miembro del foro de Bitcoin a otros entusiastas: “No confíen en los intercambios, ni en las billeteras en línea, ni en los antivirus, no confíen en nadie conectado.” Mientras estaba completamente en lo cierto, debería quedar claro que esta profundización de la paranoia social no es otra cosa que la esquizofrenia capitalista en esteroides. No hay absolutamente nada liberador en la automatización de la desconfianza. Una sociedad en la que las personas han cesado de confiar entre sí es simplemente el perfeccionamiento de la distopía egoísta de Ayn Rand. Una manifestación pesadillezca de un punto de vista hiper-individualista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como me indicaba luego de la conferencia mi amigo Rutger Kaput, filósofo en la Universidad de Oxford, en tiempos de engaño universal, la simple confianza entre nosotras se convierte en un acto revolucionario. Seguramente el deseo romántico de las comunidades locales de antaño no hará caer la dictadura financiera. Pero un mundo sin confianza no es un mundo en el que vale la pena vivir. &lt;a href=&quot;http://networkcultures.org/wpmu/moneylab/2014/03/27/bitcoin-leveraging-cryptography-against-the-control-society/&quot;&gt;Como argumentaba convincentemente Quinn DuPont&lt;/a&gt;, la criptografía puede tener un rol importante en la lucha contra el control estatal. Pero si empezamos a fetichizarla, creyendo que de alguna forma puede reemplazar la confianza como el pegamento de nuestros lazos sociales, solo terminaremos profundizando nuestra alienación con respecto a otros seres humanos. Porque, sin confianza, ¿que sería de nuestro propósito común? En este caso, la contradicción fundamental que observaba Marx entre el dinero como el lazo social definitivo y el agente universal de separación sólo podría amplificarse. Bifo estaba en lo cierto cuando argumentaba que en la automatización de la desconfianza a través de la criptografía, el neoliberalismo finalmente encuentra su avatar, su manifestación perfeccionada.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;bitcoin-no-es-una-moneda-revolucionaria&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Bitcoin no es una moneda revolucionaria&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;A esto, debemos puntualizar la observación –debidamente repetida en Moneylab– de que, aparte de los problemas morales que conlleva su diseño tecnológico amoral, hay una cuestión crucial en el diseño &lt;em&gt;monetario&lt;/em&gt; de Bitcoin: es esencialmente conservador en su naturaleza. De hecho, Satoshi Nakamoto, el fundador misterioso de Bitcoin, fue claramente influenciado por teorías monetarias ortodoxas e ideas económicas libertarias de derecha y no en menor grado por las propuestas del archi-neoliberal Friedrich Hayek, que ya en la década de 1970 llamaba a la “&lt;a href=&quot;http://mises.org/books/denationalisation.pdf&quot;&gt;denacionalización del dinero&lt;/a&gt;”. Pero lo más importante es que Bitcoin está diseñado para funcionar como el oro: se crea exógenamente, a través de un complejo proceso algorítmico llamado “minado”, para luego circular como mercancía. Estas nuevas monedas se crean con una tasa predeterminada, con un límite definido a la cantidad total de dinero. Esto significa que la provisión de moneda no podrá crecer a la par que la cantidad de usuarias y transacciones de Bitcoin se expandan, lo que eventualmente producirá deflación. (La deflación es un decrecimiento en el nivel general del precio de los bienes y servicios y fue la plaga del patrón oro que destruyó millones de vidas durante la Gran Depresión). El hecho de que los Bitcoin sean divisibles al infinito demuestra que Nakamoto estaba bien al tanto de esto y codificó la deflación deliberadamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero mientras las trabajadoras sufren la deflación, que agrava el desempleo y presiona para bajar los salarios, los ricos se benefician. Después de todo, si tenés un montón de ahorros, el poder de compra de tu dinero aumenta cada vez que el nivel general de precios cae. Esto significa que la deflación incentiva el acaparamiento al recompensar la acumulación de dinero. En la deflación, los ricos se enriquecen aún más &lt;em&gt;sin hacer nada&lt;/em&gt;. En lugar de poner su dinero en circulación, como hace una trabajadora cuando compra sus necesidades básicas o el capitalista “productivo” cuando adquiere maquinaria, materia prima y fuerza de trabajo, el acaparador mantendrá su oro o Bitcoins fuera de circulación tanto como pueda. Los regímenes monetarios deflacionarios, como Bitcoin o el patrón oro, alimentan la concentración de riquezas y poder. No resulta sorprendente entonces que Bitcoin ya tenga su propia élite ultra rica. Para julio de 2011, el 97% de las cuentas en Bitcoin contenían menos de diez de estas monedas, mientras que un total de &lt;a href=&quot;http://eprint.iacr.org/2012/584.pdf&quot;&gt;78 entidades&lt;/a&gt; acaparaban 10.000 Bitcoins cada una. Stanislas Jourdan hacía &lt;a href=&quot;http://magazine.ouishare.net/2013/05/bitcoin-human-based-digital-currency/&quot;&gt;la pregunta&lt;/a&gt; correcta en respuesta a esta cuestión: ¿Cómo es posible que una forma monetaria altamente concentrada y deflacionaria sirva de ayuda a los griegos?&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-financiamiento-colectivo-no-es-el-estado-de-bienestar-anarquista&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El financiamiento colectivo no es “el estado de bienestar anarquista”&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;Al escuchar a algunas de las participantes de MoneyLab, creo que hay otro peligro del que tenemos que estar alertas, que es el de la romantización del financimiento colectivo (crowdfunding) como un modelo de financiamiento revolucionario, que de alguna forma liberará a artistas y otras creativas de la necesidad de becas, regalos y préstamos. Una participante, autodeclarada “consultora en crowdfunding”, no paró de hablar de “&lt;a href=&quot;http://www.teach2fish.nl/#lb4813/impossible-leef-je-droom&quot;&gt;crowdfundear tus sueños&lt;/a&gt;”, mientras que otra hacía referencia a Kickstarter&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; como el “estado de bienestar anarquista”. El peligro de todo esto es que terminamos idealizando las necesidades y confundiéndolas con soluciones. En la era de la austeridad, donde las becas y los subsidios son recortados y el dinero que todavía está disponible se concentra cada vez más en proyectos con mayor valor de mercado y reconocimiento de nombre, el crowdfunding es la única opción disponible para los proyectos creativos que no poseen un obvio valor de cambio y por lo tanto son incapaces de competir por subsidios o inversiones que de entrada son escasos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro riesgo es que al enfatizar sólo los éxitos del financiamiento colectivo, terminamos reproduciendo ciertos mecanismos ideológicos que sostienen la definición hegemónica del éxito, en tanto virtud emprendedora que oscurece la explotación que interviene en el proceso. ¿Acaso la visión idealizada de “crowdfundear tus sueños” no es una manera brillante de reinventar el Sueño Americano para la clase creativa emergente? Un rápido vistazo al sitio de IndieGoGo&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; revela la triste realidad detrás del financimiento colectivo: en la página principal se nos presentan los proyectos exitosos, generando expectativa entre las posibles participantes (“si ellas pudieron yo también”). Sin embargo, al navegar por las diferentes categorías podemos encontrar otros tantos proyectos que nunca alcanzarán su objetivo. Mientras estos proyectos generen ganancias, están efectivamente juntando dinero para la plataforma. En el fondo, aquellas que no poseen capacidad de marketing y acceso a redes ricas son de inicio marginadas. El “estado de bienestar anarquista”, entonces, no es tan igualitario y el plusvalor que genera termina en los bolsillos de los dueños de la plataforma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Además, resulta que la “multitud” del crowdfunding muchas veces ni siquiera existe. La vasta mayoría de &lt;a href=&quot;http://qz.com/184019/how-kickstarter-users-raised-nearly-1-billion-the-really-long-tail-of-crowdfunding/&quot;&gt;las ganancias de Kickstarter&lt;/a&gt; no proviene de los “grandes éxitos” (que meramente atraen atención hacia su marca, en una forma de estrategia de marketing) sino de la gran cantidad de proyectos más pequeños. Estos proyectos pequeños dependen de familiares y amigas para alcanzar sus objetivos. Esto significa que el así llamado “estado de bienestar anarquista” es de hecho el soporte comunitario transformado en fuente de lucro de las plataformas de crowdfunding. La ayuda mutua de familiares y amigas termina siendo subsumida en el proceso de acumulación de capital. El crowdfunding, en definitiva, explota una necesidad (la de las creativas por encontrar nuevas formas de financiarse en la era de la austeridad) para capturar una solución comunal (la ayuda mutua) y convertirla en una mercancía. Donde el estado de bienestar tradicional retrocede, la comunidad avanza y la empresa privada se las arregla para lucrar con nuestro altruismo.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;resulta-crucial-no-fetichizar-el-dinero&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;¡Resulta crucial no fetichizar el dinero!&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;Las observaciones previas parecen apuntar en la misma dirección: mientras que las monedas alternativas a la forma-dinero capitalista serán esenciales para la construcción de la autonomía del nexo estado-finanzas y la recuperación del control sobre nuestras vidas, existe un grave riesgo de que las soluciones que profesamos terminen circunscriptas en la lógica del sistema monetario y financiero presente y por lo tanto convertidas en otra forma de especulación, apropiación y acumulación. Resulta crucial, por lo tanto, no fetichizar las monedas alternativas y los modelos de ganancias. Construir autonomía y desafiar el nexo estado-finanzas requiere de una lucha multidimensional que tenga por objetivo atacar todos los niveles de relación social capitalista. Si fallamos en retomar los medios de producción, llevar la democracia a los lugares de trabajo, organizarnos a nivel nacional y global, desarrollar nuevos modelos de toma de decisión, reconstruir confianza en nuestras comunidades y más allá, encontrar formas de defendernos de la represión estatal, etc., las monedas alternativas se convertirán en poco más que una impotente expresión de un admirable pero inofensivo deseo por el cambio social. Nuestro proyecto político de largo plazo es romper el poder del capital y democratizar radicalmente la sociedad desde abajo. Si perdemos de vista este horizonte más amplio en el que la búsqueda de alternativas monetarias está en última instancia imbuida, estamos condenadas al fracaso.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-verdadero-desafío-es-redefinir-el-valor&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El verdadero desafío es redefinir el valor&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;Mientras es posible que en los próximos años la cuestión del dinero asuma una importancia central para el movimiento anticapitalista emergente, debemos ser extremadamente cuidadosas de no caer en el síndrome del mesías, que suele caracterizar a las más recientes “conversas” a la causa que nos ocupa. Al descubrir que el dinero es creado por la banca privada y que la deuda con interés alimenta continuamente la necesidad de expansión económica que es el corazón del sistema capitalista, muchas personas tienen un “momento eureka” –“¡Ya sé! ¡El dinero es la raíz del mal! ¡Creemos una moneda alternativa y cambiemos el mundo!”– que las ciega temporariamente de las otras contradicciones fundamentales del sistema (tema que David Harvey aborda en &lt;a href=&quot;http://roarmag.org/2014/03/david-harvey-seventeen-contradictions-excerpt/&quot;&gt;su próximo libro&lt;/a&gt;). No puedo enfatizar lo suficiente que el dinero es sólo uno de los elementos (ciertamente uno de los principales, pero sólo uno de ellos) dentro de un proceso de valorización y un modo de producción y acumulación que es extremadamente complejo y que no puede ser simplemente reducido a sus partes constituyentes. Un desafío crucial –que siempre medra detrás de las formas superficiales del dinero– es el que presentó Max Haiven en MoneyLab y en su nuevo libro, &lt;a href=&quot;http://roarmag.org/2014/01/max-haiven-crises-of-imagination/&quot;&gt;&lt;em&gt;Crisis de imaginación, crisis de poder&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;: necesitamos empezar a re-imaginar colectivamente y re-definir materialmente no sólo lo que es el valor, sino también qué es lo que valoramos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aquí llegamos finalmente al terreno de la política: ¿Cómo podemos llegar a decisiones comunes sobre lo que ha de ser valorado? ¿Valoramos lazos personales o el anonimato? ¿Valoramos comunidad o individualidad? ¿Hay una forma de unir estos opuestos aparentes o disolver sus contradicciones inherentes, o estarán siempre en conflicto? ¿Qué es lo que valoramos de nosotras mismas? ¿Qué valoramos de las demás? ¿Qué es lo que valoramos en la naturaleza, en el trabajo, en el placer? ¿Y cómo podemos imbuir estos valores –tanto morales como económicos– en la misma forma-dinero? En última instancia, si estamos hablando de crear una sociedad radicalmente diferente, la cuestión del valor tendrá que estar de alguna manera disociada del dinero. El valor de cambio es una cosa; el valor de uso, como apuntaba Marx, es otra muy distinta (sin mencionar la importancia cultural, estética y ecológica del valor de no-uso). ¿Será posible organizar una sociedad basada en el valor de uso (y no-uso), antes que en los valores de cambio? ¿Cómo será tal sociedad? ¿Cómo llegamos ahí? ¿Seremos capaces de confiar en las buenas intenciones de cada una y en nuestro sentido de propósito común mientras disputamos y luchamos en relación a las posibles respuestas?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este momento nadie tiene la respuesta, –pero al menos hemos comenzado a hacer las preguntas correctas. En un mundo altamente monetarizado, en el que los seres humanos han cesado de contar por cualquier cosa, esto, al menos, tiene que contar para algo.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;No traducimos &lt;em&gt;libertarian&lt;/em&gt; para no confundir con libertarias de raíz anarquista (Nota de la traducción).&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Uno de los primeros sitios de financiamiento colectivo. Casi todos cobran comisión del dinero recolectado (Nota de la traducción).&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;Otro sitio de financiamiento colectivo (Nota de la traducción).&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>Hackeando los espacios</title>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#hackeando-los-espacios&quot;&gt;Hackeando los espacios&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#hackerspaces-1-historia&quot;&gt;Hackerspaces 1 // Historia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#hackerspaces-2-presente&quot;&gt;Hackerspaces 2 // Presente&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#hackerspaces-3-futuro&quot;&gt;Hackerspaces 3 // Futuro&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;hackeando-los-espacios&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Hackeando los espacios&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Johannes Grenzfurthner y Frank Apunkt Schneide son miembros de &lt;a href=&quot;http://www.monochrom.at/english/&quot;&gt;monochrom&lt;/a&gt;, un grupo de arte, tecnología y filosofía con base en Viena y en Zeta Draconis. El artículo original puede encontrarse en &lt;a href=&quot;http://www.monochrom.at/hacking-the-spaces&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.monochrom.at/hacking-the-spaces&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Fue traducido por &lt;a href=&quot;http://hackerspaces.org/wiki/User:Barbanegra&quot;&gt;Barbanegra&lt;/a&gt; en &lt;a href=&quot;http://hackerspaces.org/wiki/Reescribiendo_el_Hacking_de_los_Espacios&quot;&gt;hackerspaces.org&lt;/a&gt;, de donde derivó esta versión traducida por Mauricio Pasquier Juan (mauricio@pasquierjuan.com.ar).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Una proclama crítica, de lo que fue, es y será un hackerspace (o hacklab, para el caso)&lt;/p&gt;
&lt;section id=&quot;hackerspaces-1-historia&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Hackerspaces 1 // Historia&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La historia de los llamados hackerspaces se remonta al momento en que el movimiento contracultural estaba por alcanzar un estado de madurez. Durante la década posterior en que los hippies intentaron establecer nuevas formas de relaciones sociales, políticas, económicas y ecológicas, se realizaron una gran cantidad de experiencias referentes a la construcción de nuevos espacios en los que vivir y trabajar. Eran considerados nichos para revivir y rescatar a las personas del monótono estilo de vida en que la sociedad burguesa conducía los espacios cívicos, desde los jardines de infantes hasta los cementerios, para resultar exactamente iguales entre sí y reproducir su orden patriarcal y económico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las políticas de establecer espacios abiertos fueron pensadas como declaraciones explícitas que confrontaban una sociedad capitalista (y en el Este: un comunismo autoritario) cuya propia estructura, propósito y modo de funcionamiento se consideraba en términos generales como alienante, para tomar el control de y para modificar sus relaciones y necesidades básicas humanas. Así, la fallada revuelta de los sesenta sobrevivió y floreció en las sombras de un omnipresente estilo de vida burgués.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea de cambio fue conjurada desde lo alto de los sueños nebulosos lisérgicos y discursos patéticos para alcanzar los sueños propios y/o tener los pies en tierra firme –para ser des-obamizado, si se quiere. Esta conversión ganó su fama debido al sueño hippie macro-político (“Tenía mucho que soñar anoche”, como decía el título de una clásica canción de pop psicodélico de &lt;em&gt;The Electric Prunes&lt;/em&gt;) pero se deterioró completamente. Los hippies aprendieron que el cambio social y político requiere más que simplemente unir el mantra de los &lt;em&gt;posters&lt;/em&gt;, canciones pop y fantasías de drogas que estaban promoviendo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El mundo real era muy duro como para ser impresionado por un puñado de sucios burgueses marginados que cantaban mantras acerca del cambio. El imperativo capitalista del mundo real era demasiado efectivo para cambiar realmente. Y aún así, cuando todo finalizó en 1972, algunas de las personas involucradas no estaban listas para rendirse y entregarse al sistema para luego desaparecer en la integración –de ahí el uso de tácticas de micro-política. En lugar de tratar de transformar el viejo mundo en uno nuevo, la gente comenzó a construir pequeños nuevos mundos dentro del viejo mundo. Compusieron espacios abiertos donde las personas pudieran reunirse y probar diferentes formas de vivir, trabajar, tal vez amar, y lo que sea que hace la gente cuando quiere hacer algo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es necesario darle una mirada al desarrollo histórico de los movimientos políticos y su relación con los espacios y la geografía: la revolución estudiantil de 1969 fue conducida por la idea de recuperar los lugares y establecer una psicogeografía distinta entre el laberinto de la ciudad a través de la desviación. Del mismo modo, el movimiento autónomo de la década del setenta que cobró vida en Italia y luego influenció a personas en países de habla alemana y los Países Bajos se centró en la apropiación de los espacios, ya sea para centros juveniles autónomos como para la apropiación de las ondas de radio piratas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En consecuencia, los primeros hackerspaces encajan mejor en una topografía contracultural, que consta de casas ocupadas, cafés alternativos, cooperativas agrícolas, empresas de gestión colectiva, comunas, centros de cuidado infantil no autoritarios y así. Todo esto estableció una estrecha red, para un estilo de vida alternativo en el corazón de las tinieblas burguesas.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;hackerspaces-2-presente&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Hackerspaces 2 // Presente&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Los hackerspaces brindaron lugares donde la gente podía ir a trabajar en un ambiente no-represivo, relajado y tranquilo (al menos, tanto como cualquier tipo de espacio o entorno dentro de la sociedad capitalista puede ser llamado no-represivo, relajado y tranquilo). Sociológicamente llamados ‘terceros espacios’, son espacios que rompen con el esquema dual de la estructura espacial burguesa, con lugares para vivir y lugares para trabajar (además de lugares para actividades recreativas).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Representan un camino integrador que se niega a aceptar un estilo de vida formado mediante tal estructura. Esto significa que pueden llegar a formas de trabajo cooperativo y no-represivo, por ejemplo, en problemas técnicos que pueden resultar en soluciones nuevas e innovadoras. Y allí es exactamente dónde la ‘vida equivocada’ de Adorno&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; podría colarse. El sistema capitalista es una entidad altamente adaptable por lo que no sorprende que espacios y modos de vida alternativos proveyeran ideas interesantes que pudieran ser ordeñadas y comercializadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ciertas características estructurales producto de este movimiento ‘indie’ fueron repentinamente muy aclamadas, aplicadas y reproducidas en laboratorios de desarrollo capitalistas. Estas cualidades se adaptan mejor a la tendencia por la que –finalizando los setentas– la sociedad burguesa comenzó a actualizarse y relanzarse usando las experiencias adquiridas a través de esos proyectos contraculturales. La cultura oficial cosechó el conocimiento obtenido en estos proyectos y lo aplicó. La normalización de la disidencia. Oh, sí.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así, la revuelta de los sesenta y todas las micro-revoluciones que le siguieron resultaron una especie de refresco periódico. Como sistema, el capitalismo está siempre interesado en librarse de sus antiguos rasgos opresivos que pueden bloquear su evolución y perfeccionamiento en conjunto. Como un ejemplo: el eco-capitalismo se puso de moda, y resultó muy eficaz en la generación de “buenas riquezas” capitalistas y “buenos sentimientos” capitalistas. Hoy en día los hackerspaces, funcionan en forma distinta de como lo hacían inicialmente. Cuando el primer hackerspace se formó siempre habían claras distinciones (un “antagonismo”) entre “nosotras” (las personas resistiendo) y “ellas” (las personas controlando).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cierta gente no quería vivir y trabajar dentro del esquema de trabajo burgués clásico y se negó a ser parte de su proyecto ideológico y político, por muy buenas razones. La alteridad de los espacios en ese entonces era determinada por la consistencia de una cultura dominante burguesa sobre la base de un orden dualista de guerra fría mundial. Una vez más demostraron ser terceros espacios de una clase diferente: ni Estado ni capitalismo de libre comercio. Y ser estructural e ideológicamente diferentes de eso había sido una importante declaración y postura política. En una sociedad de fácil distinción entre las categorías principal y clandestina, cada actividad llevada a cabo en el espacio abierto del tipo clandestino, es un paso alejándose de la dirección equivocada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La misma práctica de hacer un uso personal de estructuras alternativas viene con la garantía de estar del lado bueno. Pero la sociedad pos-guerra fría estableció un orden diferente que afectaba profundamente la posición de los hackerspaces. Mientras que por un lado se fortaleció y se tornó más represivo, el sistema (¡ningún boludo!) aprendió a tolerar cosas que son distintas (de camino a su integración o asimilación) y a entender que siempre han sido los bordes de la normalidad donde crecía la nueva sustancia. Ordeñando cultura encubierta. Antes de eso, la intolerancia abierta y seguidamente la brutal opresión llevada a cabo contra los espacios contraculturales únicamente los hizo más fuertes y su necesidad más evidente (al menos donde la sociedad no tuvo éxito en su aplastamiento).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así, las formas de vida alternativas se aplicaron idealmente como un rejuvenecimiento de lo que era viejo, aburrido, conservador e impotente para progresar y adaptarse en el constantemente cambiante presente burgués. Nuevas formas de resolver problemas técnicos (y estéticos) se cocinaron en el &lt;em&gt;under&lt;/em&gt; y los burgueses cazadores de talento observaron de cerca para ocasionalmente seleccionar esto o aquello, tal como pasó en el campo de la música pop con el llamado rock alternativo de los noventas. Moda alternativa, ¡ahoi!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, los noventa marcaron el triunfo de la democracia liberal, tal como escribe Slavoj Žižek:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;La caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 marcó el inicio de la “feliz década de 1990”. De acuerdo a Francis Fukuyama, la democracia liberal había, en principio, ganado. La era es generalmente vista como finalizada tras el 9/11. Sin embargo, parece que la utopía tuvo que morir dos veces: el colapso de la utopía política liberal-demócrata del 9/11 no afectó la utopía económica del mercado global capitalista, que ahora ha llegado a su fin. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;zizek-2008&quot;&gt;(Žižek, 2008)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Es por tanto muy irónico que los geeks y nerds, mientras observan la muerte de la liberal-democracia en su forma política (libertades civiles concedidas a fin de mantener la paz social) así como en su forma económica (crisis) se vuelven defensores liberal-demócratas de una ideología que ya ha fallado. Sin las líneas de demarcación política de una sociedad de guerra fría, los hackerspaces cambiaron a veces sin notarlo. La agenda política fue multiplicada por problemas individuales que los tecno-nerds intentaron resolver en una agradable atmósfera sin miedo, estados no agresivos donde la agresividad del mercado fue suspendida; donde uno puede hablar de problemas y desafíos técnicos y creativos y desafiarse cortésmente con personas con ideas afines.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como tal, el enfoque político se desvaneció en el camino a ser pequeños talleres-paraísos frikis. Las micro-políticas fallaron en la misma escala y con el mismo alcance que los antiguos proyectos macro-políticos que fueron pulverizados por la irreversibilidad del capitalismo. La idea de tener una revolución (de cualquier tipo) fue domesticada hacia un reformismo aséptico y las únicas revoluciones que yacían delante eran las semi-revoluciones tecnológicas de internet y sus brotes de red social. Sin las antiguas agendas políticas los hackerspaces se convirtieron en pequeños lugares que en realidad no hicieron diferencias fundamentales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Comparable a la caída de las casas okupas obteniendo un estado de legalidad y convirtiéndose en nuevos proyectos de vivienda burguesa donde los bohemios urbanos copados viven sus vidas alternando continuamente entre el mundo del arte, lo clandestino, negocios de IT y agencias de publicidad. Este puede no ser el caso para todos los hackerspaces que existen hoy en día, pero debería notarse que esto le ocurre a la mayoría. Y mientras por un largo tiempo el esquema macro-político funcionó bastante bien para proporcionar la diferencia inherente que se había asociado a todas las actividades realizadas en los hackerspaces (incluso a las cosas más triviales como soldaduras, lecciones de alfarería o clases de malabares), es lo que falta ahora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debido a esta deficiencia los hackerspaces ya no pueden ser formados y politizados en una escala más amplia. Esto claramente significa que no importa lo que hagamos: nuestras comunidades de hackerspaces permanecen restringidas; no son nada más que el fluido de nutrientes para la cría de recursos humanos. (¡Soylent Google está hecho de personas!).&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;hackerspaces-3-futuro&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Hackerspaces 3 // Futuro&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Entonces, ¿qué se puede hacer al respecto? Realmente, no es muy difícil encontrar algo sobre lo que protestar. Vigilancia, lo que sea. Utilizar el prefijo “anti” no es un problema. Usar la regla 76 –siempre y cuando se pueda pensar en eso, se puede estar en su contra. Pero eso es demasiado simple. Nunca antes en la historia de la sociedad burguesa ha estado todo tan jodido como lo está ahora. Pero lo que falta en todas las prácticas que ocurren en los hackerspaces es una teoría concisa de a qué se parece la sociedad burguesa y qué debería ser atacado por nosotros construyendo y manteniendo espacios abiertos dentro de esa sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El hermoso enfoque alternativo que compartimos debería basarse en una teoría, lo que debe ser leído como: una agenda política que le de cierto glamour revolucionario a lo que realizamos a diario creando artilugios técnicos, tendiendo redes por el mundo o utilizando nuestra tecnología y habilidades de programación. Para alcanzarlo realmente necesitamos un sentido más explícito y un entendimiento de la historia de lo que estamos haciendo, de los acercamientos políticos y de las demandas que se hicieron hace mucho tiempo y aún están allí, escondidas en lo que hacemos ahora mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para comenzar nos gustaría organizar ciertos talleres en los hackerspaces donde podamos aprender acerca de filosofía, historia y otros aspectos que necesitamos recobrar en nuestras vidas. La teoría es un juego de herramientas para analizar y deconstruir el mundo. Además, necesitamos reflejar y entender lo que los hackerspaces de hoy hacen bajo el “benevolente” control de un cierto grupo de mayormente hombres blancos, trabajadores, técnicos, nerds y hábiles con las manos. Y que dan forma a una práctica propia que condena a la mayoría de los hackerspaces actuales. (Resulta difícil comprender que existen hackerspaces en algunas partes de Estados Unidos que no tienen un solo miembro afroamericano o latino. Pero nos gustaría mantener nuestra pedantería europea hacia nosotros mismos. Debemos observar a nuestra oh-tan-multicultural escena hacker en Europa y preguntarnos a nosotros mismos si los hackers de origen inmigrante de Turquía o los estados del norte de África están representados en números que uno puede esperar de su porcentaje de la población. O, simplemente, contar la representación femenina y ver si hacen el 50% de los miembros.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por lo tanto, nos encontramos con que los hackerspaces de hoy están excluyendo una gran cantidad de grupos étnicos y sociales que parecen no encajar o tal vez lo sienten así, y son ahuyentados por la preponderancia de hombres blancos nerds, sus (tal vez) bromas sexistas o excluyentes, o cualquier cosa que aporte a eso. O tal vez no tienen las habilidades adecuadas para comunicarse y/o cooperar con las manadas de geeks (o al menos pueden pensarlo).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que se necesita es la inclusión no-represiva de todos los grupos marginados por la sociedad burguesa tal cómo ha sido la intención de los primeros hackerspaces en la historia de la contracultura. Si aceptamos la idea marxista que la misma naturaleza de la política eśtá siempre en el interés de los que actuan, las políticas de los hackerspaces son por ahora en el interés de hombres blancos de clase media. Esto tiene que cambiar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bueno, eso es todo por ahora. Empecemos a trabajar en esto y veamos qué pasaría si cambiamos los de alguna manera aburridos hackerspaces del presente en algunas glamorosas fábricas de una impredecible libertad para todas nosotras, incluso aquellas que no encajan en el clásico esquema nerd. Cambiemos a los nerds. Hagámoslos un mejor espacio. Para vos y para mí y para toda la raza humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Agradecimiento a Jens Ohlig por los comentarios y consejos. Gracias a Melinda Richka por la severidad gramática&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
&lt;div id=&quot;ref-zizek-2008&quot;&gt;
&lt;p&gt;Žižek, S. (2008). Use Your Illusions. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.egs.edu/faculty/slavoj-zizek/articles/use-your-illusion/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.egs.edu/faculty/slavoj-zizek/articles/use-your-illusion/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;Los autores se refieren a la conocida frase de Theodor W. Adorno “la vida equivocada no se puede vivir correctamente”, escrita en &lt;em&gt;Minima Moralia, §18&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;☠♥☠. Agradecimiento a los hermanos de QuilmesLUG por tanta buena onda. &lt;em&gt;Barbanegra (Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>¡Los átomos también quieren ser libres!</title>
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   <updated>2014-09-06T00:00:00-03:00</updated>
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&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#los-átomos-también-quieren-ser-libres&quot;&gt;¡Los átomos también quieren ser libres!&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#introducción&quot;&gt;Introducción&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#las-dos-fuentes-de-la-crítica-predominante-a-la-propiedad-intelectual&quot;&gt;Las dos fuentes de la crítica predominante a la propiedad intelectual&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-objeto-frontera-la-excepcionalidad-de-la-información&quot;&gt;El objeto-frontera: la excepcionalidad de la información&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-abundancia-la-anomalía-en-las-ciencias-económicas-neoclásicas&quot;&gt;La abundancia: la anomalía en las ciencias económicas (neo)clásicas&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-economía-política-de-la-información&quot;&gt;La economía política de la información&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#conclusión&quot;&gt;Conclusión&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;los-átomos-también-quieren-ser-libres&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;¡Los átomos también quieren ser libres!&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Traducido por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org), Natalia Boquet (picado.fino@gmail.com) y Mauricio Pasquier Juan (mauricio@pasquierjuan.com.ar). Liberado bajo la &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt; con permiso del autor.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;section id=&quot;introducción&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Introducción&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Casi tan pronto como la impresora 3D apta para el público general se convirtió en un producto ampliamente disponible al público, surgió el primer conflicto sobre la propiedad intelectual&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; de los objetos tridimensionales imprimibles. En febrero del 2011, &lt;em&gt;Thingiverse&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, un repositorio de archivos de este tipo de objetos, propiedad de los fabricantes de impresoras 3D &lt;em&gt;Makerbog Industries&lt;/em&gt;, recibió su primera carta de cese y desistimiento (&lt;em&gt;cease &amp;amp; desist&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;). El diseñador que la envió, Ulrich Schwanitz, hizo un reclamo de propiedad sobre un objeto que había sido subido a Thingiverse. El objeto en cuestión era un modelo de un “Triángulo de Penrose”. Se trata de una muy conocida ilusión óptica donde los lados del triángulo terminan en lugares incorrectos. El objeto no puede existir sino como una representación bidimensional en papel. Schwanitz había diseñado un objeto tridimensional que, al ser observado desde el ángulo correcto, se asemejaba a un Triángulo de Penrose. Un usuario de Thingiverse le había hecho ingeniería inversa a partir de una foto. Temiendo responsabilidad secundaria bajo la &lt;em&gt;Digital Millenium Copyright Act&lt;/em&gt;, Makerbot Industries decidió eliminar el archivo, aunque la situación legal era altamente incierta. La representación bidimensional original del Triángulo de Penrose se encuentra en el dominio público y no resulta claro si Schwanitz reclamó derechos sobre el archivo de diseño, es decir sobre el código de software, sobre los planos de la estructura del objeto o sobre la foto con la imagen del Triángulo de Penrose. Después de las protestas públicas, Schwanitz renunció a los cargos y liberó el diseño &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;rideout-2012&quot;&gt;(Rideout, 2012)&lt;/span&gt;. Sin embargo, este primer encuentro ha sido seguido por reclamos corporativos más estridentes y poderosos. Resulta interesante que el primer reclamo de copyright sobre objetos tridimensionales imprimibles haya concernido a una forma que, en términos lógicos, no puede existir en el espacio físico sino como una ilusión óptica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya un año antes de la debacle de Penrose, muchos hobbistas de la comunidad que estaba construyendo impresoras tridimensionales libres&lt;a href=&quot;#fn4&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref4&quot;&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; ya habían expresado sus dudas sobre el rol de Thingiverse. En respuesta a estas dudas, uno de los fundadores del servicio de compartición de archivos sueco &lt;em&gt;The Pirate Bay&lt;/em&gt; lanzó un nuevo sitio web llamado “The Product Bay”&lt;a href=&quot;#fn5&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref5&quot;&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. Se anunció que este repositorio estaría enteramente dedicado a la libertad de la información. En conjunto con esta iniciativa, jóvenes seguidores del Partido Pirata de Suecia visitaron ferias de muebles y diseño con la idea de llevar el mensaje a vendedores de IKEA&lt;a href=&quot;#fn6&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref6&quot;&gt;&lt;sup&gt;6&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; y diseñadores profesionales: sus días estaban contados, así como los de los intermediarios de las industrias de la música y el cine. Esta amenaza, o promesa, llega directo al corazón de los fundamentos detrás del desarrollo de la impresora tridimensional libre. La tecnología fue desarrollada por un grupo de hobbistas y hackers con el objetivo explícito de expandir el conflicto de la propiedad intelectual sobre bienes tangibles, físicos. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bowyer-2004&quot;&gt;(Bowyer, 2004)&lt;/span&gt; Un indicio de esto es un proyecto auxiliar de la impresora tridimensional: el desarrollo de un escáner tridimensional de fácil uso, que sostiene la promesa de evitar, en el espacio físico, cualquier tipo de control que las autoridades legales podrían intentar ejercer sobre los repositorios y redes informáticas. Con un escáner tridimensional trabajando junto a la impresora tridimensional, los archivos de diseño pueden ser generados (es decir, escaneados) directamente desde los objetos físicos existentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La proposición de que el escaneo y la impresión tridimensionales harán a los bienes físicos tan copiables como el código de software está abierta a desafío. La afirmación presenta una vaga semejanza con lo que la máquina existente puede realmente hacer. Aquí voy a dejar de lado las objeciones técnicas que uno pueda tener sobre esta idea &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;soderberg-2013&quot;&gt;(Söderberg, 2013)&lt;/span&gt;. Mi preocupación en este artículo radica en el imaginario que impulsa el desarrollo de la tecnología casera en una u otra dirección. El mérito principal de la impresora tridimensional libre es que presenta una narrativa donde los “átomos” y los “bits” convergen. Esta convergencia desestabiliza un número de límites disciplinarios y teorías asociadas dentro de la academia. El estudio de los nuevos medios y la comunicación es empujado hacia un circuito más amplio de producción, mercantilización y relaciones laborales. En otras palabras, la vieja crítica de la economía política se reafirma sobre el ya-no-tan-nuevo campo subjetivo. En este artículo intento movilizar el análisis de la economía política contra la crítica predominante de la propiedad intelectual. La convergencia muestra que no hay límites duros entre la propiedad privada (sobre átomos) y la propiedad intelectual (sobre bits o ideas). La excepcionalidad de la información frente a los bienes físicos, proclamada tanto por practicantes como por académicos, es la base no tan firme sobre la que se ha construido la crítica de la propiedad intelectual. A continuación, sugiero que este argumento descansa sobre el limitado autoentendimiento de los militantes del Software Libre y el Código Abierto, combinado con las limitadas presunciones teoréticas del paradigma económico clásico y, hasta cierto punto, neo-clásico. En resumen, este límite proviene de una naturalización de la propiedad privada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando los hackers y hobbistas mudan su atención desde el software (privativo) hacia el hardware (cerrado), la economía industrial como un todo resulta implicada en su crítica a la propiedad intelectual. La propiedad intelectual es puesta en igualdad de condiciones respecto de la propiedad privada. Para los seguidores de la impresora tridimensional libre, esto es percibido como un avance contra los defensores de los derechos adquiridos y la propiedad intelectual. Pero la decisión de hackers y hobbistas de abrir un nuevo frente en la lucha contra la propiedad intelectual puede tener una interpretación diferente. Podría reflejar desarrollos que se están dando en el régimen de propiedad en su conjunto. De acuerdo con esta interpretación, la propiedad intelectual, lejos de volverse obsoleta por los avances tecnológicos recientes, comienza a convertirse en la forma predominante de propiedad. Los bienes físicos no serán excusados por los rasgos más ofensivos de la propiedad intelectual, como los intrincados esquemas de discriminación de precios y las técnicas de restricción digital de derechos. Adicionalmente a la impresora tridimensional y otras herramientas digitales de fabricación, el surgimiento de la así llamada “Internet de las Cosas” y la “realidad aumentada” apunta en la misma dirección: un desangramiento del ámbito virtual e informacional hacia la existencia corpórea. En correspondencia con este movimiento, uno podría prever un futuro donde la propiedad, los intercambios de mercado, la extración de rentas y las relaciones laborales fueran reguladas a través de lo que elijo llamar “propiedad aumentada”. El empuje hacia la propiedad aumentada demuestra que la naturalización ha sido abandonada por la sección más avanzada del partido capitalista, es decir el Colectivo de Pensamiento Neo-Liberal &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mirowski-2013&quot;&gt;(Mirowski, 2013)&lt;/span&gt;. La lección constructivista ha sido aquí adoptada porque promete que la propiedad y los mercados pueden ser construidos hasta el final.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;las-dos-fuentes-de-la-crítica-predominante-a-la-propiedad-intelectual&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Las dos fuentes de la crítica predominante a la propiedad intelectual&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;A principios de los ’80, la regulación del copyright fue extendida en la mayoría de los países occidentales: de limitarse a las obras literarias y artísticas pasó a ocuparse también del lenguaje entendible por máquinas, es decir, del código fuente. En correspondencia con esta expansión del régimen de propiedad, surgió la resistencia al mismo. Fue En ese momento que Richard Stallman inventó el concepto de Software Libre y creó una licencia que lo acompañara. La Licencia Pública General&lt;a href=&quot;#fn7&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref7&quot;&gt;&lt;sup&gt;7&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; explotaba los derechos contractuales otorgados al autor de una obra bajo copyright, para especificar las condiciones bajo las que su obra podía ser usada. Las condiciones impuestas por la GPL aseguraban el acceso público a una obra al “excluir a los excluidores”. El armamento retórico contra la propiedad intelectual fue desarrollado durante la misma década. Stewart Brand, el editor del &lt;em&gt;Whole Earth Catalogue&lt;/em&gt;, veterano del movimiento contracultural estadounidense de los ’60 y pionero del &lt;em&gt;underground&lt;/em&gt; informático, articuló los principios clave de lo que luego se convertiría en la crítica predominante de la propiedad intelectual:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;La información quiere ser libre. La información también quiere ser cara. La información quiere ser libre porque se ha vuelto demasiado barata de distribuir, copiar y recombinar como para medirlo. Quiere ser cara porque puede ser inmensamente valiosa para el receptor. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;brand-1987&quot;&gt;(Brand, 1987, p. 202)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Brand identificó correctamente dos tendencias en conflicto y las situó en una economía de la información. A continuación contrastó la unicidad de la economía de la información con la ordinariez de la economía en su conjunto. La excepcionalidad de la información consiste en que esta puede ser copiada indefinidamente, convirtiéndose por lo tanto en un bien no rival. En contraste, los bienes físicos tangibles son escasos y rivales. La unión entre, por un lado, una afirmación (ontológica) sobre lo que la información es y, por el otro, la teoría económica clásica y neo-clásica sobre la escasez, proveyó la piedra fundacional del argumento de Brand contra la propiedad intelectual. La integración de ideas económicas listas para usar en este movimiento social emergente apunta a otra conexión subterránea entre la contracultura y la cibercultura, de la que Steward Brand era uno de los exponentes clave &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;turner-2008&quot;&gt;(Turner, 2008)&lt;/span&gt;. Su línea de razonamiento ha sido desde entonces infinitamente elaborada y extendida por hackers, compartidores de archivos y activistas, así como por simpatizantes académicos. Puede resumirse sucintamente en el grito de protesta: “la información quiere ser libre”. En pos de hacer una crítica de esta crítica, empiezo por retomar la forma en que la “información” ha sido conceptualizada y construida, para luego discutir cómo la teoría económica apuntala esta posición.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-objeto-frontera-la-excepcionalidad-de-la-información&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El objeto-frontera: la excepcionalidad de la información&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El académico de la comunicación Dan Schiller ha producido una crítica convincente de lo que llamó “la hipótesis de la excepcionalidad de la información”. Resulta una falacia, dice, exigir un trato diferencial para la información en relación a otros bienes. Resulta difícil incorporar este argumento porque las diferencias entre la información (digital) y los bienes físicos parecen ser auto evidentes. Para evitar una rechazo visceral a este argumento, comenzaré por una maniobra de flanqueo desarrollada en los estudios de la ciencia constructivista. Poniendo entre paréntesis la cuestión de la verdad y los hechos, los académicos de los estudios sobre la ciencia evitan empantanarse en debates sobre el realismo. El foco puede ser puesto en cambio en cómo la resemblanza entre hechos y realidad es producida por varios facultativos. Soy el primero en reconocer que el desvío constructivista puede llevar al estravío, especialmente si se encierra en una descripción positiva del mundo en su propio derecho. Cuando es utilizado en un sentido más restrictivo, como una maniobra de flanqueo para llegar a lo esencial de un argumento, puede ser legítimo. Si es utilizado sabiamente, el desvío constructivista ayuda a obtener matices que se perderían en un razonamiento que comienza y termina con una afirmación positiva de cómo es el mundo. Aquí propongo tomar tal desvío para aflojar algunas certitudes sobre la naturaleza de la información (discreta, no rival, etc.). Por el momento, pondré entre paréntesis la pregunta sobre si puede decirse que la información es realmente diferente de los bienes tangibles, físicos. Volveré en la segunda mitad del texto sobre esto y por lo tanto sobre la crítica de Dan Schiller. Primero necesito historizar la comprensión heredada sobre lo que es la información.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El proceso por el cual “la información” fue definida y construida ha sido extensamente debatido en las ciencias sociales. Tengo muy poco que agregar a este debate, pero daré algunos indicios sobre este para poder llegar al argumento que quiero desarrollar aquí. Como es bien sabido, el artículo seminal de Claude Shannon &lt;em&gt;Una teoría matemática de la comunicación&lt;/em&gt;, de 1948, fue clave para definir la conceptualización dominante de la información &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;shannon-1948&quot;&gt;(Shannon, 1948)&lt;/span&gt;. Él buscó definir la información en términos de codificación y transmisión de mensajes. En otras palabras, como señales indiferentes al significado que el receptor les otorga. Como argumentó Rafael Capurro, esto marcó una línea divisoria en relación a cómo era entendida la información en épocas anteriores, llegando hasta los días de los griegos y los romanos. El concepto de información solía tener un significado más amplio que “enviar mensajes”. Implicaba el acto de dar forma a algo, como por ejemplo al conocimiento o a la mente humana. Esto implicaba un concepto de lenguage dependiente del contexto y de la creación de sentido. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;capurro-2009&quot;&gt;(Capurro, 2009)&lt;/span&gt;. No es accidental que el contexto y el significado hayan sido sacados de la ecuación por Shannon. Katherine Hayles ha demostrado cómo su definición respondía a las necesidades de una industria tecnocientífica en ascenso. La industria quería una definición que le permitiera cuantificaciones confiables. Otras definiciones, para las cuales la información y su contenido eran considerados parte de un todo inseparable, fueron propuestas en ese momento. Tomar esta noción de “información como significado” requería, sin embargo, alguna forma de medir qué había cambiado en la cabeza del receptor. Fue este tipo de consideraciones prácticas lo que persuadió a la comunidad científica de quedarse con una definición estrecha, matemática y descontextualizada de la información &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hayles-1999&quot;&gt;(Hayles, 1999)&lt;/span&gt;. Desde entonces un mundo entero ha sido erigido alrededor de esta noción de información, para hacerla funcionar de la forma en la que fue concebida originalmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por supuesto y a pesar de los esfuerzos en sentido contrario, los eventos de creación, transmisión y operacionalización de la información permanecieron situados y encarnados, no pudiendo quedar completamente divorciados de la creación de sentido. Aunque puede ser relevante por otras razones distinguir entre conocimiento e información, como muchos críticos culturales han hecho, éstos no son antitéticos en el sentido de que uno conlleva significado y el otro no &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;malik-2005&quot;&gt;(Malik, 2005)&lt;/span&gt;. La separación de la información del sustrato material en el cual está inevitablemente inscrita debe ser reconocida como una invención cultural. A partir de ella se han derivado nociones sobre el “ciberespacio” y la “realidad virtual”. En los ’90, Internet era habitualmente representada como un reino incorpóreo de flujos de información. La atracción de esta idea puede ser explicada parcialmente porque tomaba fuerza de un milenario dualismo en el pensamiento filosófico, a veces referenciado como una oposición entre forma y materia, otras como mente y cuerpo y así &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hayles-1994 fuchs-2003&quot;&gt;(Fuchs, 2003; Hayles, 1994)&lt;/span&gt;. En la bibliografía sobre los estudios de los nuevos medios han proliferado también variantes de este dualismo. Por ejemplo, la misma oposición tiende a resurgir cuando la “comunidad virtual” es contrastada con las comunidades reales ancladas geográficamente (para una crítica, ver Proulx y Latzko-Toth &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;proulx-latzko-2005&quot;&gt;(2005)&lt;/span&gt;). Entre los juristas se ha desencadenado una discusión paralela que debate si los mundos virtuales constituyen una jurisdicción separada que requiere leyes epecíficas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;lastowka-hunter-2004&quot;&gt;(Lastowka &amp;amp; Hunter, 2004)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noción del ciberespacio como un reino incorpóreo de intercambio de información ha sido puesta bajo una crítica sostenida por feministas y estudiosos de la cultura. En lugar de reiterar estas críticas, me gustaría redimir la posición contraria, a pesar de lo defectuosa que pueda ser. Hay que tener en mente que la postulación de un Más Allá trascendental ha servido históricamente como un punto para la crítica y la oposición a aquello que existe. Algunos ejemplos incluyen el Reino de los Cielos, los derechos naturales y el determinismo tecnológico (o histórico). La actualmente infame declaración de independencia del ciberespacio de Perry Barlow puede ser considerada en todo derecho una continuación de esta larga, potencialmente crítica y emancipatoria tradición. En efecto, la declaración hubiera sido inútil si Barlow no hubiera pensado que el ciberespacio se colaría en y cambiaría los estados del mundo industrial &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;barlow-1996&quot;&gt;(Barlow, 1996)&lt;/span&gt;. La lección es la siguiente: en el momento en que algo (información, ciberespacio, etc.) es puesto como un Más Allá separado y enfrentado a sus alrededores, ya ha derramado ese límite y ha comenzado a afectar lo de “afuera”. La misma estrategia es adoptada por los adversarios del régimen actual de la propiedad intelectual cuando adoptan la hipótesis de la excepcionalidad de la información.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La observación anterior puede ser desarrollada tomando prestados dos términos populares de los estudios de las ciencias: trabajo-frontera y objetos-frontera. El primer término fue propuesto por Thomas Gieryn. Lo utilizó para describir cómo la ciencia es separada de la no-ciencia por los esfuerzos de los científicos para sostener su estatus profesional frente a científicos amateurs y contendientes religiosos. La lección que vale la pena enfatizar en el contexto del presente argumento es que el límite no está dado naturalmente. No existe independientemente del paradero del profesional. El límite debe ser perpetuamente sostenido, defendido y re-negociado &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gieryn-1983&quot;&gt;(Gieryn, 1983)&lt;/span&gt;. El segundo término fue introducido por Susan Leigh Start y James Griesemer. Su contribución consistió en tratar el límite no solamente como un marcador de diferencia sino también como una interfaz que habilita la comunición a través de comunidades científicas y heterogéneas. El objeto-frontera era lo suficientemente plástico como para adaptarse a las necesidades locales, a la vez que lo suficientemente robusto como para mantener una identidad común a través de distintos sitios &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;star-griesemer-1989 lamont-molnar-2002&quot;&gt;(Lamont &amp;amp; Molnár, 2002; S. L. Star &amp;amp; Griesemer, 1989)&lt;/span&gt;. La definición original del trabajo-frontera no coincide perfectamente con la hipótesis de la excepcionalidad de la información descrita más arriba, pero sí hace un buen trabajo en acercar mi punto clave. El límite entre los recursos informacionales y los bienes físicos no es un hecho dado. Debe ser sostenido a través de trabajo continuo. La excepcionalidad de la información y la separación del reino virtual constituyen el objeto-frontera de los militantes por un fondo común de la información.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En consonancia con la concepción del término sostenida por Susan Leigh Start y James Griesemer, la vaguedad de la noción de “información” no es una falla sino una fortaleza. Es esta imprecisión la que permite a los hackers y activistas de variadas persuasiones comunicarse y colaborar entre sí. Esto es probablemente más importante para los hackers que para la comunidad científica promedio, dadas sus marcadas diferencias ideológicas. Esto corresponde de alguna forma con la observación sobre el “agnosticismo político” de los hackers descrito por Gabriella Coleman &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;coleman-2004&quot;&gt;(2004)&lt;/span&gt;. Hay un costado menos inocente en esta historia. Como clarificaron Geoffrey Bowker y Susan Leigh Star en una obra posterior, las clasificaciones que establece un objeto-frontera tienen sesgos que validan algunos puntos de vista mientras que vuelven invisibles o inefables otras posiciones &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bowker-star-1999&quot;&gt;(Bowker &amp;amp; Star, 1999)&lt;/span&gt;. Aquello que se ha vuelto invisible en el objeto-frontera de “la excepcionalidad de la información” puede ser visto en una cita de uno de los principales arquitectos detrás del movimiento de las licencias Creative Commons, Lawrence Lessig. Después de haberse presentado apasionadamente en favor de que la información y la cultura deban ser distribuídas en un fondo común y gratuitamente, Lessig reasegura a sus lectores que los mercados y los fondos comunes pueden coexistir uno al lado del otro. Subraya que no todos los recursos pueden ni deben ser organizados en un fondo común:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Mientras que algunos recursos deben ser controlados, otros pueden ser provistos mucho más libremente. La diferencia está en la naturaleza del recurso y por lo tanto en la naturaleza de cómo el recurso es provisto. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;lessig-2001&quot;&gt;(Lessig, 2001)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Está en la naturaleza de los recursos informacionales no rivales estar organizados en un fondo común. En la misma línea, los recursos tangibles y rivales, se piensan como adecuados para los mercados. Es la naturaleza del recurso lo que determina si un producto es rival o no rival. Mientras se dice que la propiedad intelectual crea escasez, la propiedad tradicional se asume como fundamentada en limitaciones que existen objetivamente en el mundo real. Por implicación, la propiedad de bienes tangibles y rivales es vista como “operacional”, por no decir “óptima”. La misma línea de pensamiento apuntala el argumento de Yochai Benkler, que no ha sido menos influyente en la conformación de la crítica predominante de la propiedad intelectual actual:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;En el contexto de la información, el conocimiento y la cultura, por la no rivalidad de la información y sus características como entrada y también como salida del proceso productivo, los comunes proveen un contexto cuya seguridad es sustancialmente mayor que lo que sucede cuando recursos materiales, como los parques y las autopistas, están en juego. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(Benkler, 2006, p. 146)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Aun más que Lawrence Lessig, Yochai Benkler reconoce que su razonamiento descansa sobre condiciones sociales y tecnológicas que son transitorias. Como consecuencia, la balanza entre comunes y mercados puede cambiar y necesita ser reevaluada de tiempo en tiempo. Sin embargo, Benkler entiende el cambio social y el tecnológico como factores externos que actúan sobre sus computaciones desde un Afuera. Lo que pasa desapercibido es que esos factores son parte de un conflicto social más amplio, en el que los dos juristas toman partido. Lo que está en juego en esta lucha es precisamente la línea de demarcación entre comunes y mercados. La idea de que el punto de balance óptimo entre comunes y mercados puede establecerse de una manera técnica y neutral es ficticia. Lessig y Benkler no son inconcientes de la presencia de una lucha, pero la rebajan a maquinaciones de legisladores desinformados y/o corruptos. Puede recolectarse suficiente evidencia para apoyar esta afirmación, pero ésto deja fuera lo más fundamental. Esto se debe al límite establecido por la hipótesis de la excepcionalidad informacional. Afirma que una crítica de la propiedad intelectual actual no implica a su vez una crítica general de la propiedad privada como tal. Afirma que la militancia por los comunes informacionales no es a la vez un ataque al libre mercado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sesgo del objeto-frontera debe ser respetado por todo el público &lt;em&gt;geek&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn8&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref8&quot;&gt;&lt;sup&gt;8&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; bajo pena de quedar marginalizado. Esto incluye a los críticos de la propiedad intelectual, típicamente identificados como “izquierdistas”. Por ejemplo, Richard Stallman, el fundador de la &lt;em&gt;Free Software Foundation&lt;/em&gt;, insiste en no usar el término “propiedad intelectual”. Argumenta que este término causa confusión al juntar un rango de legislaciones diferentes bajo un término abarcativo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-2006&quot;&gt;(Stallman, 2006)&lt;/span&gt;. Este deseo de separar la propiedad privada de la crítica de la propiedad intelectual es también sugerida por la frase, pegadiza e icónica, de la Free Software Foundation: &lt;em&gt;“libre como la libre expresión, no como la cerveza libre”&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn9&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref9&quot;&gt;&lt;sup&gt;9&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. Al enmarcar el problema de esta forma, el caso de los comunes informacionales puede ser retratado como una defensa de las libertades civiles, en lugar de ser visto como un ataque a la propiedad privada y, por lo tanto, como una lucha por la redistribución económica.&lt;a href=&quot;#fn10&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref10&quot;&gt;&lt;sup&gt;10&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Nadie puede negar que esta forma de presentar el problema tiene ventajas tácticas. Tal vez, incluso el caso por los comunes informacionales se vuelve más eficiente como crítica a la propiedad privada y al libre mercado al no exponerse como tal. A la vez, esto sugiere el arraigo de la crítica a la propiedad intelectual en una visión del mundo liberal, enmarcada en el sentido común, ampliamente definida y sistematizada en la disciplina económica.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-abundancia-la-anomalía-en-las-ciencias-económicas-neoclásicas&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La abundancia: la anomalía en las ciencias económicas (neo)clásicas&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La hipótesis de la excepcionalidad de la información explota una anomalía en un paradigma (científico), esto es, la disciplina económica y sus tradiciones predominantes, buena parte de la teoría clásica y toda la neoclásica &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;daoud-2011 daoud-2010&quot;&gt;(Daoud, 2010, 2011)&lt;/span&gt;. Uso el término “anomalía” en el sentido estricto que le da Thomas Kuhn &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kuhn-1996&quot;&gt;(1996)&lt;/span&gt;. En su clásica teoría de la ciencia, para decirlo resumidamente, una anomalía es definida como algo que contradice la sabiduría científica imperante del momento. Resulta difícil incluso tomar conciencia de la inconsistencia, e imposible resolverla dentro de esa cosmovisión científica del momento. Por lo tanto, una anomalía apunta más allá del orden establecido, hacia un nuevo paradigma científico que pueda explicar mejor los datos observados. Sin embargo, como ninguna forma de conceptualizar el mundo puede dar una explicación de la realidad última y exhaustiva, nuevas anomalías están destinadas a aparecer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un denominador común y postulado clave en el pensamiento económico clásico y neoclásico es la omnipresencia de la escasez. Dado que los recursos son limitados en relación a las necesidades y deseos ilimitados de los humanos, éstos actúan como agentes económicos maximizadores. Es por esta razón, nos dicen, que la teoría económica puede hacer predicciones sobre el comportamiento humano. El economista debe postular la escasez para poder ver cualquier cosa en el mundo. La escasez es su condición para la visión y su punto ciego. Para tal ciencia, la existencia de algo no rival se vuelve una anomalía. Este fenómeno ha sido reconocido por los economistas como el problema de los “bienes públicos”. Desde este paradigma, los bienes públicos son causa de fallas en el mercado. Al definir los bienes públicos en estos términos la anomalía no queda resuelta. Sólo reafirma las asunciones iniciales de la ciencia económica. Un ejemplo profundamente relacionado con el argumento presente es la charla sobre el surgimiento de la así llamada “economía de la atención” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;simon-1971&quot;&gt;(Simon, 1971)&lt;/span&gt;. Se dice que la abundancia de la información ha resultado en una nueva escasez, es decir, la falta de atención entre las audiencias. Por lo tanto, el mercado de la información es superado por un mercado de la atención. La abundancia es definida como una escasez de la escasez. Mi punto no es que los bienes no rivales abundantes existen en el mundo y que la ciencia económica falla al punto de que es incapaz de reconocerlos. En vez de eso, lo que es importante es que la anomalía es en sí misma producto de la forma particular de observación del economista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al ser un artefacto de la forma de observación económica, se sigue que el problema de los bienes no rivales surgieron al mismo tiempo que esta disciplina fue puesta en escena. Para sus padres fundadores, sin embargo, fue la luz, antes que la información, lo que captó su desconcertada atención. Henry Sidgwick observó que “los beneficios de un faro bien ubicado deben ser ampliamente disfrutados por naves sobre las que ningún peaje puede ser convenientemente impuesto” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;sidgwick-1901&quot;&gt;(Sidgwick, 1901, p. 412)&lt;/span&gt;. John Stuart Mill acordaba que el servicio provisto por los faros era mejor administrado colectivamente como un bien público &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mill-1965&quot;&gt;(Mill, 1965, p. 968)&lt;/span&gt;. Cien años después, Ronald Coase volvió sobre el debate de los faros y afirmó que todavía suponía un desafío para la teoría económica &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;coase-1974&quot;&gt;(Coase, 1974)&lt;/span&gt;. La conexión entre luz e ideas fue hecha por Thomas Jefferson &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;peterson-1984&quot;&gt;(Peterson, 1984)&lt;/span&gt;. Es famosa su conclusión de que ambos deben ser compartidos libremente. Las invenciones no pueden, por su propia naturaleza, estar sujetas a la propiedad privada exclusiva. Todas estas declaraciones convergen en proclamar que la economía política de la información se rige por leyes diferentes de aquellas que se encuentran en la economía política en general. Esta suposición fue más sistemáticamente explorada por el economista Fritz Machlup, que Subrayó las propiedades inusuales de la información:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Si un bien público o social se define como uno que puede ser usado por personas adicionales sin causar un costo adicional, entonces el conocimiento es el más puro de estos bienes &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;machlup-1984&quot;&gt;(Machlup, 1984, p. 159)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Cuando Steward Brand declaró que la información quiere ser libre, estaba metiéndose con una anomalía de la ciencia económica. Las quejas contra la regulación de la propiedad intelectual no podían resolverse volviendo a la ciencia económica contra sí misma. Estableció la fundación de la actual crítica de la propiedad intelectual dominante en sus innumerables variantes. A pesar de la gran cantidad de variantes, el argumento gira alrededor de la discrepancia entre recursos digitales infinitos y recursos tangibles limitados. Se dice que el costo marginal inexistente de la reproducción del conocimiento entra en conflicto con su tratamiento como una propiedad escasa. Es por esta razón que la regulación de la propiedad intelectual es declarada culpable del pecado capital de las ciencias económicas: eficiencia subóptima. Por lo tanto, se la juzga de la misma forma que a cualquier otra industria o sector obsoletos: debe perecer. Esta conclusión es subrayada al volver a conectar de tanto en tanto con la teoría económica. En el caso de Yochai Benkler, la conexión está incluso escrita en el título de su libro principal: La riqueza de las redes&lt;a href=&quot;#fn11&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref11&quot;&gt;&lt;sup&gt;11&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(2006)&lt;/span&gt;. Es una hermosa jugada retórica. En un mundo donde la ciencia económica ha dado forma a gran parte del discurso oficial y la auto-comprensión humana, esta auto-contradicción dentro de la misma cosmovisión se convierte en una poderosa palanca para hacer llegar la crítica contra el status quo. Con la misma seguridad con que los economistas establecen la omnipresencia de la escasez y las inevitables leyes del mercado, los críticos de la propiedad intelectual afirman la naturaleza no rival de los recursos informacionales y su excepción de esas mismas leyes.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-economía-política-de-la-información&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La economía política de la información&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La maniobra de flanqueo está completa. Habiendo ido tan lejos en este argumento, ha llegado el momento de cerrar el paréntesis en el que inicialmente coloqué la pregunta sobre si la hipótesis de la excepcionalidad de la información es una proposición totalmente falsa. Mi respuesta es que la excepcionalidad atribuida a la información no es incorrecta per se. La hipótesis es problemática sólo porque lleva nuestra investigación hacia la dirección equivocada al elegir un punto de partida parcial y unilateral. No sirve de nada cuando tratamos de darle sentido a la propiedad intelectual y los comunes informacionales. Si esto parece una corrección menor que a duras penas merece todo el revuelo que armé, entonces respondo que esta diferencia de matices lleva a un enfoque totalmente diferente, tanto analítica como políticamente. Al cuestionar la excepcionalidad atribuida a la información, la orientación de la investigación en su totalidad es puesta en cuestión también, porque la “excepcionalidad” es un artefacto de la forma en que la investigación fue enmarcada. La clave del asunto es la noción de escasez, el alfa y el omega de la disciplina económica, que hace surgir a su Otro radical: la abundancia infinita de recursos informacionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El punto inicial de la hipótesis de la excepcionalidad de la información es una afirmación de hecho sobre la existencia positiva de la escasez en el mundo físico, tomada de la disciplina económica. La alternativa es un acercamiento histórica y sociológicamente informado, de acuerdo al cual la escasez (tanto de bienes tangibles como intangibles) siempre-ya&lt;a href=&quot;#fn12&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref12&quot;&gt;&lt;sup&gt;12&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; está inscrita en las relaciones sociales prevalecientes. Es aquí que un análisis robusto de la propiedad intelectual debe comenzar. Mi afirmación podría sonar contraintuitiva. La escasez en el mundo físico es una característica de la vida moderna, experimentada en todos lados como falta y deseo insatisfecho. La certeza sobre tales experiencias debe suspenderse en favor de un punto de vista que relaciona la escasez con el todo social del sistema industrial de mercado. El antropólogo Marshal Sahlins, basándose en sus estudios sobre sociedades arcaicas, hablaba desde este punto de vista privilegiado cuando hizo las siguientes observaciones:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;El sistema industrial-mercantil instituye la escasez de una manera sin paralelo precedentes y en un grado sin aproximación en ningún otro lugar. Donde la producción y la distribución están organizadas a través del comportamiento de los precios y todos los medios de vida dependen de obtener y gastar, la insuficiencia del los medios materiales material se convierte en el punto inicial explícito y calculable de toda la actividad económica. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;sahlins-1972&quot;&gt;(Sahlins, 1972, p. 4)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Muchos historiadores han demostrado cómo se ha llegado a esta situación, comenzando por el movimiento de cercamiento en los siglos XV y XVI en Inglaterra &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;perelman-2000&quot;&gt;(Perelman, 2000)&lt;/span&gt;. La tierra, que hasta ese momento había sido un bien común, fue cercada y asignada a propietarios individuales. La tierra fue convertida en un recurso escaso, tal como la información fue convertida en una entidad abstracta y descontextualizada. La expansión actual de la propiedad intelectual, en las memorables palabras de James Boyle, se convirtió en “un segundo movimiento de cercamiento” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;boyle-2003&quot;&gt;(Boyle, 2003)&lt;/span&gt;. Boyle ejemplifica un análisis que comienza con una crítica más amplia de la propiedad privada y la mercantilización como momentos de un todo social desplegándose históricamente. La perspectiva histórica de la escasez pone el énfasis en la continuidad antes que en la discontinuidad y muestra que la economía política de la información no es tan excepcional después de todo. Nada de lo dicho hasta ahora niega la noción de sentido común de que hay una diferencia cualitativa entre los bienes informacionales y los tangibles. Tampoco niego que pueda resultar significativo reflexionar sobre esta diferencia. Lo que está en juego es solamente cómo enmarcar mejor tal pregunta. Esto fue señalado con vehemencia por Dan Schiller en su crítica de la hipótesis de la excepcionalidad de la información:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;En contra de la afirmación posindustrialista de que el valor de la información deriva de sus atributos inherentes en tanto recurso, respondemos que su valor nace solamente de su transformación en una mercancía: un recurso socialmente revalorizado y refinado a través de aplicaciones históricas progresivas del trabajo asalariado y el mercado, hacia su producción e intercambio. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;schiller-1988&quot;&gt;(Schiller, 1988. pp. 41)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Lo que parecen ser características inherentes a la información terminan siendo, en un segundo vistazo, un momento pasajero en un proceso histórico más amplio. Anteriormente en el texto mencioné que la información fue definida a mediados del siglo XX como una entidad abstracta y descontextualizada. Competían otras definiciones de la información en ese momento, pero ésta era la que mejor se alineaba a las necesidades de un complejo científico-industrial en ascenso. Cincuenta años después, la definición de la información de Claude Shannon se ha grabado a fuego en las infraestructuras, prácticas y representaciones de nuestra sociedad. Decir que esta definición de la información es una innovación cultural y una construcción no implica que pueda desaparecer de la noche a la mañana, simplemente haciendo una crítica de ella. La información entendida de esta forma es lo suficientemente real y ha contribuido a una ruptura en la urdimbre de la sociedad, correspondiéndose a grandes rasgos con el esparcimiento de la tecnología de la información. Mi única disputa es que esta ruptura debe atribuirse al proceso de trabajo, no a algunas características inherentes atribuidas a la información como tal. En lugar de hablar de “información infinitamente reproducible tratada como un recurso escaso”, sería más apropiado decir “propiedad privada metida a la fuerza en un proceso laboral socializado”. La ventaja principal de esta última descripción es que permite un estilo más dinámico de razonamiento. Una realidad empírica dada puede ser estudiada como una transición en su desarrollo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ventajas del último enfoque se ven claramente cuando el objeto de estudio consiste en el cambio tecnológico y en la destrucción creativa. La convergencia de hardware y software es un caso en cuestión. Esta tendencia se estaba abriendo paso mucho antes que la aparición de las impresoras tridimensionales hogareñas forzara el tema. Un caso son los circuitos programables en campo&lt;a href=&quot;#fn13&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref13&quot;&gt;&lt;sup&gt;13&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, ampliamente utilizados en la industria computacional desde hace más de una década. Los circuitos son manufacturados de forma tal que el diseño final puede ser reprogramado más tarde, como si se tratara de código de software. No es necesario decir que le debemos la existencia de los circuitos programables en campo a algo más que a la innata trayectoria del progreso científico y tecnológico. El testimonio de un líder industrial en los ’90, anticipando el incremento en el uso de estos circuitos, ilustra este punto sucintamente:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Nuestra ventaja es que podemos utilizar capacidades de programación fácilmente disponibles para hacer lo que antes requería diseñadores de chips caros y díficiles de reclutar. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gibson-1999&quot;&gt;(Gibson, 1999, p. 38)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Tanto la definición de información abstracta y matemática estipulada por Claude Shannon, que más tarde respaldó las muchas afirmaciones sobre el ciberespacio como un reino independiente de la existencia física y corpórea, como la última narrativa donde los dos reinos convergen de nuevo, deben localizarse en un circuito más amplio de producción, mercantilización y relaciones de trabajo. Es decir, la propiedad intelectual necesita ser analizada desde el punto de vista más elevado de una crítica de la economía política.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;conclusión&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Conclusión&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En este artículo he cuestionado la hipótesis de la excepcionalidad de la información, sobre la que descansa la crítica predominante contra la propiedad intelectual. Esta crítica ha sido cortada con la misma tijera que la disciplina económica. La teoría económica neo-clásica, tendencia dominante dentro de la economía, no es una búsqueda académica como cualquier otra. Es materia prima del pensamiento hegemónico y, como tal, una fuerza material que reescribe el mundo de acuerdo a sus propias abstracciones. Para hacer cualquier predicción sobre la economía, la teoría neo-clásica debe postular antes que nada la omnipresencia de la escasez. La escasez es la condición para ver y, consecuentemente, el punto ciego y constitutivo de este “paradigma científico”. Es esta la anomalía que los críticos del régimen de propiedad intelectual explotan cuando hablan sobre la excepcionalidad de los bienes informacionales no rivales. La ironía de este giro es fácilmente apreciable. La justificación para la existencia de la propiedad intelectual es derrocada desde adentro de la fortaleza misma de la propiedad. La liturgia del libre mercado está siendo cantada en alabanza a los comunes informacionales. El precio a pagar es, sin embargo, que el punto ciego de la disciplina económica sea debidamente reproducido en la crítica de la propiedad intelectual. Esto es evidente en las obras de Lawrence Lessig y Yochai Benkler, así como en el pensamiento de muchos hackers y hobbistas. No es suficiente criticar las fallas intelectuales de esta narrativa sin reconocer también cómo quienes la practican la hacen funcionar para ellos mismos cuando hacen trabajo-frontera. Un buen ejemplo es la distinción entre “libre expresión” y “cerveza libre”. Cuando los militantes del Software Libre insisten en esta frontera, se presentan a sí mismos como militantes estrictos de problemáticas de derechos civiles, mientras eximen de criticar la propiedad, los mercados y la distribución de la riqueza a su oposición abiertamente declarada a los derechos de propiedad intelectual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El trabajo-frontera en el que hackers, activistas y académicos se han involucrado desde los ’80 está siendo desestabilizado por la introducción de un nuevo elemento narrativo. A saber, la exclamación de que, para ponerlo en el argot de la ideología californiana: “los átomos son los nuevos bits”. En el corazón de la articulación de este nuevo imaginario están los hobbistas construyendo impresoras tridimensionales de código abierto. La máquina fue ideada con el objetivo explícito de derrumbar la barrera que separa la información de los bienes físicos. La expectativa entre muchos de los hobbistas es que se desencadenen, sobre la manufactura industrial, las mismas fuerzas disruptivas que ya tienen sitiadas a las industrias de la música y el cine. El &lt;em&gt;compartir archivos&lt;/em&gt; va a ser generalizado a toda la economía. Dicho en términos más abstractos, los hobbistas rinden tributo a la revelación de que la línea entre los comunes informacionales y los mercados de objetos físicos no está dada de una vez y para siempre. La línea no está inscrita en la naturaleza de los recursos, como la posición naturalista establecería. Como esta línea ha sido construida, está sujeta a ser reconstruida y renegociada. Pero hay que notar que la articulación de una nueva narrativa alrededor de los átomos y los bits juega un rol menor en este proceso de renegociación. Cuenta más la habilidad y la dedicación de los hobbistas para trabajar en y dirigir el proceso de desarrollo de las impresoras 3D. Desde el punto de vista privilegiado de los hobbistas, esto es percibido como una movida ofensiva. Están abriendo un nuevo frente en la lucha contra la propiedad intelectual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desafortunadamente, el mismo dezplazamiento desde una comprensión naturalista de la propiedad privada hacia una constructivista ya ha sido realizado por los sectores más avanzadas de los “derechos adquiridos”. La comprensión naturalista o fundacionista de la propiedad privada no sólo legitima la propiedad al retratarla como un estado natural eterno, una crítica muy conocida por la izquierda desde que Karl Marx denunciara el fetichismo de la mercancía. Del mismo modo, todo lo que no es propiedad se retrata como igualmente perteneciente a un estado natural, ya sea luz o ideas. Esto establece un piso o base más allá del cual la propiedad no puede ser concebida. No hay que sorprenderse, entonces, de que las falacias naturalistas del liberalismo clásico y la economía política clásica hayan sido descartadas por el Colectivo de Pensamiento Neo-Liberal &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mirowski-2013&quot;&gt;(Mirowski, 2013)&lt;/span&gt;. Lo mismo puede verse en un texto publicado por el &lt;em&gt;Cato Institute&lt;/em&gt;, uno de los muchos &lt;em&gt;think tanks&lt;/em&gt; que conforman la vanguardia neo-liberal. El libro discute la relación entre propiedad, mercados y tecnología. En una re-examinación del viejo debate sobre los faros y los bienes públicos, mencionado más arriba, un economista hace notar que la luz ha sido reemplazada, como medio para asistir la navegación, por las señales de radio. Esta tecnología está diseñada de tal forma que la renta por el servicio puede ser extraída fácilmente. El escritor se regocija: gracias al cambio tecnológico, ya no hay tales cosas como los bienes públicos naturales. Es solo la inercia institucional la que retrasa la implacable expansión e intensificación de los mercados &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;foldvary-2003&quot;&gt;(Foldvary, 2003)&lt;/span&gt;. Ese último comentario clarifica por qué el Colectivo de Pensamiento Neo-Liberal, aunque su agenda oficial sea “aplastar el Estado”, antes que nada está preocupado en capturar al Estado. Es a través del poder estatal que la inercia institucional contra la expansión de los mercados puede ser aplastada &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mirowski-2013&quot;&gt;(Mirowski, 2013)&lt;/span&gt;. El ejemplo más usado, discutido extensamente en otros lados, es la privatización de los servicios públicos. Sin embargo, la proyección de la propiedad intelectual sobre los objetos físicos puede añadirse a la lista. Esto apunta a un futuro donde los aspectos más controversiales de la propiedad intelectual, es decir, los sistemas de gestión de derechos digitales&lt;a href=&quot;#fn14&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref14&quot;&gt;&lt;sup&gt;14&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, la vigilancia de los clientes en tiempo real y los intrincados sistemas de diferenciación de precios han pasado sobre la anterior barrera entre lo virtual y lo físico. En otras palabras, la proyección ha transformado la propiedad privada tal como la conocemos. Los dos tipos de propiedad convergen en lo que he dado en llamar “propiedad aumentada”. La defensa de que esta proyección es lógicamente imposible, dejaría muchas lagunas y no aplica correctamente a los objetos realmente existentes, es de poca importancia. El triángulo de Penrose no puede existir en términos lógicos, pero la ilusión de uno es suficiente para los propósitos de leyes y mercados. La propiedad aumentada implica que la granularidad de las mercancías puede hacerse infinitamente pequeña. Son infinitas las formas de diseccionar la información y proveerla en según el pago. La tosca manera en que los bienes y servicios son cobrados hoy, dentro de algunos años se verá como una larga e interminable lista de fracasos del mercado. La tecnología mantiene su promesa de cerrar las fallas del mercado, una y otra vez. Parafraseando el meme anti-fundacionalista y constructivista, los mercados van “hasta el fondo”. Como antes sucediera con el régimen de la propiedad privada, este nuevo orden solo puede continuar existiendo si las transgresiones en su contra son sancionadas por el Estado. Mientras se despliega el conflicto sobre la propiedad aumentada, la piratería se generalizará en cada rincón de la sociedad. Y en todos lados escucharemos el grito de guerra: ¡los átomos también quieren ser libres!&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Lastowka, G., &amp;amp; Hunter, D. (2004). The Laws of the Virtual Worlds. &lt;em&gt;California Law Review 92 (1)&lt;/em&gt;, 3-73.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-lessig-2001&quot;&gt;
&lt;p&gt;Lessig, L. (2001). &lt;em&gt;The Future of Ideas: The Fate of the Commons in a Connected World&lt;/em&gt;. New York: Random House.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-machlup-1984&quot;&gt;
&lt;p&gt;Machlup, F. (1984). &lt;em&gt;Knowledge: Its Creation, Distribution and Economic Significance&lt;/em&gt;. Princeton: Princeton University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-malik-2005&quot;&gt;
&lt;p&gt;Malik, S. (2005). Information and Knowledge. &lt;em&gt;Theory, Culture &amp;amp; Society 22 (1)&lt;/em&gt;, 29-49.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-mill-1965&quot;&gt;
&lt;p&gt;Mill, J. (1965). Principles of Political Economy. En J. M. Robson (ed.), &lt;em&gt;The Collected Works of John Stuart Mill&lt;/em&gt; (Vol. 3). London: Routledge.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-mirowski-2013&quot;&gt;
&lt;p&gt;Mirowski, P. (2013). &lt;em&gt;Never let a serious crisis go to waste: How neoliberalism survived the financial meltdown&lt;/em&gt;. New York: Verso.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-perelman-2000&quot;&gt;
&lt;p&gt;Perelman, M. (2000). &lt;em&gt;The Innovation of Capitalism—Classical Political Economy and the Secret History of Primitive Accumulation&lt;/em&gt;. Durham: Duke University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-peterson-1984&quot;&gt;
&lt;p&gt;Peterson, M. D. (Ed.). (1984). &lt;em&gt;Writings/Thomas Jefferson&lt;/em&gt;. New York: Literary Classics of the US.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-proulx-latzko-2005&quot;&gt;
&lt;p&gt;Proulx, S., &amp;amp; Latzko-Toth, G. (2005). Mapping the Virtual in Social Sciences: On the Category of Virtual Community&amp;quot;. &lt;em&gt;The Journal of Community Informatics 2 (1)&lt;/em&gt;, 42-52.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-rideout-2012&quot;&gt;
&lt;p&gt;Rideout, B. (2012). Printing the Impossible Triangle: The Copyright Implications of Three-Dimensional Printing. &lt;em&gt;Entrepreneurship &amp;amp; L. 161&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-sahlins-1972&quot;&gt;
&lt;p&gt;Sahlins, M. (1972). &lt;em&gt;Stone Age Economics&lt;/em&gt;. Chicago: Aldine Publishing Company.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-schiller-1988&quot;&gt;
&lt;p&gt;Schiller, D. (1988). How to Think About Information. En V. Mosco &amp;amp; J. Wasko (eds.), &lt;em&gt;The Political Economy of Information&lt;/em&gt; (pp. 27-43). Madison: University of Wisconsin Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-shannon-1948&quot;&gt;
&lt;p&gt;Shannon, C. (1948). A Mathematical Theory of Communication. &lt;em&gt;The Bell System Technical Journal 27&lt;/em&gt;, 379-423, 623-656.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-sidgwick-1901&quot;&gt;
&lt;p&gt;Sidgwick, H. (1901). &lt;em&gt;The Principles of Political Economy&lt;/em&gt;. London: Macmillan.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-simon-1971&quot;&gt;
&lt;p&gt;Simon, H. (1971). Designing Organizations for an Information-Rich World. En M. Greenberger (ed.), &lt;em&gt;Computers, Communication, and the Public Interest&lt;/em&gt; (pp. 37-72). Baltimore: The Johns Hopkins Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-soderberg-2013&quot;&gt;
&lt;p&gt;Söderberg, J. (2013). Automating amateurs in the 3D printing community: Connecting the dots between deskilling and user-friendliness. &lt;em&gt;Work organisation, Labour and Globalisation, 7 (1)&lt;/em&gt;, 124-140.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-stallman-2006&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stallman, R. (2006). Did You Say «Intellectual Property»? It’s a Seductive Mirage. &lt;em&gt;Policy Futures in Education 4 (4)&lt;/em&gt;, 334-336.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-star-griesemer-1989&quot;&gt;
&lt;p&gt;Star, S. L., &amp;amp; Griesemer, J. (1989). Institutional Ecology, ’Translations’ and Boundary Objects: Amateurs and Professionals in Berkeley’s Museum of Vertebrate Zoology, 1907-39. &lt;em&gt;Social Studies of Science 19&lt;/em&gt;, 387-420.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-turner-2008&quot;&gt;
&lt;p&gt;Turner, F. (2008). &lt;em&gt;From Counterculture to Cyberculture: Stewart Brand, the Whole Earth Network, and the Rise of Digital Utopianism&lt;/em&gt;. University Of Chicago Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;El autor no cree que haya una distinción entre propiedad y propiedad intelectual. Ver ¡Hackers GNUníos!. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Una traducción fiel podría ser “cosoverso”. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;Documento legal utilizado para obligar a que se termine con cierta conducta. Mayoritariamente se usa como coacción para eliminar obras publicadas en Internet. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn4&quot;&gt;&lt;p&gt;Siguiendo el espíritu del software libre, libres por libertad de uso, modificación y distribución de los planos y el diseño. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref4&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn5&quot;&gt;&lt;p&gt;La Bahía de los Productos, en lugar de La Bahía (de los) Pirata(s). &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref5&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn6&quot;&gt;&lt;p&gt;IKEA se dedica a la venta de muebles baratos listos para armar. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref6&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn7&quot;&gt;&lt;p&gt;GPL por sus siglas en inglés (General Public License). &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref7&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn8&quot;&gt;&lt;p&gt;Geek es un término que se usa para referirse a la persona fascinada por la tecnología y la informática. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref8&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn9&quot;&gt;&lt;p&gt;“Free as in free speech, not free as in free beer” es la frase original. En inglés, &lt;em&gt;free&lt;/em&gt; puede usarse tanto para hablar de libertad como de gratuidad, de ahí la aclaración. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref9&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn10&quot;&gt;&lt;p&gt;Este argumento ha sido llevado un paso más allá por los críticos &lt;em&gt;liberales libertarios&lt;/em&gt; de la propiedad intelectual. En lugar de hablar sobre “propiedad intelectual”, promueven el término derogativo “monopolio intelectual”. El caso contra los derechos de propiedad puede entonces reciclarse como un ataque a las regulaciones estatales y a las distorsiones del mercado &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;boldrin-levine-2008&quot;&gt;(Boldrin &amp;amp; Levine, 2008)&lt;/span&gt;. Esta línea argumentativa es apuntalada por la vieja falacia libertaria de que la propiedad privada y los mercados pueden existir independientemente del Estado y sus poderes legales.&lt;a href=&quot;#fnref10&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn11&quot;&gt;&lt;p&gt;En referencia a &lt;em&gt;La riqueza de las naciones&lt;/em&gt; de Adam Smith. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref11&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn12&quot;&gt;&lt;p&gt;Always-already en el original. Ver el artículo en Wikipedia: &lt;a href=&quot;https://en.wikipedia.org/wiki/Always_already&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;https://en.wikipedia.org/wiki/Always_already&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref12&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn13&quot;&gt;&lt;p&gt;Un tipo de circuitos (FPGA) que se pueden programar fuera de la fábrica, o sea “en el campo”. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref13&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn14&quot;&gt;&lt;p&gt;Del inglés Digital Rights Management. Creemos que un nombre más descriptivo es Gestión Digital de Restricciones. Ver el ensayo de Richard Stallman: &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/philosophy/can-you-trust.es.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.gnu.org/philosophy/can-you-trust.es.html&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref14&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
   <link rel="enclosure" title="¡Los átomos también quieren ser libres!" 
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   <title>La parodia de los Comunes</title>
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   <updated>2014-01-02T00:00:00-03:00</updated>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-parodia-de-los-comunes&quot;&gt;La parodia de los Comunes&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#abstract&quot;&gt;Abstract&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#reconocimientos&quot;&gt;Reconocimientos&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#introducción&quot;&gt;Introducción&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#de-la-tragedia-a-la-parodia-de-los-comunes&quot;&gt;De la tragedia a la parodia de los Comunes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#definiendo-la-parodia-de-los-comunes&quot;&gt;Definiendo la Parodia de los Comunes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-parodia-del-software-libre&quot;&gt;¿La parodia del software libre?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#superando-las-tensiones&quot;&gt;Superando las tensiones&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#conclusión&quot;&gt;Conclusión&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;la-parodia-de-los-comunes&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;La parodia de los Comunes&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Publicado originalmente en &lt;a href=&quot;http://www.triple-c.at/index.php/tripleC/article/view/484&quot;&gt;tripleC 11&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vasilis Kostakis es un economista político y el fundador del &lt;em&gt;P2P Lab&lt;/em&gt;. En la actualidad es investigador miembro de la Universidad Tecnológica de Tallinn como también de la &lt;em&gt;P2P Foundation&lt;/em&gt;. Stelios Stavroulakis es un científico informático e ingeniero de software interesado en los sistemas informáticos distribuidos, enfocado particularmente en el software libre y los estándares abiertos y generalmente consciente de las problemáticas sociales y ambientales. Es colaborador del &lt;em&gt;P2P Lab&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta traducción fue realizada por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org) y Mauricio Pasquier Juan (mauricio@pasquierjuan.com.ar) y se publica bajo la &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt; bajo permiso de los autores.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;section id=&quot;abstract&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Abstract&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Este ensayo amplía la idea de que la producción de pares basada en los bienes comunes es un avance social dentro del capitalismo, pero con varios aspectos post-capitalistas que necesitan protección, aplicación, estimulación y conexión con movimientos sociales progresivos. Usamos teoría y ejemplos para afirmar que las relaciones ecónomicas entre pares pueden resultar socavadas a largo plazo, distorsionadas por los medios extraeconómicos de un contexto político diseñado para mantener en el poder las relaciones de producción orientadas al lucro. Esta subversión bien puede convertirse en una política de estado y el consiguiente resultado es la absorción completa de los Comunes así como de las relaciones de pares subyacentes en el modo dominante de producción. Para detener esta amenaza argumentamos a favor de una cierta agenda para las comunidades basadas en los Comunes. Tal agenda debe tener como objetivo la imposición de la circulación de los Comunes. Por lo tanto, cualquier transformación social útil será significativa si es la gente misma quien decide y aplica políticas para su propio beneficio, óptimamente con el apoyo de un Estado soberano acompañante. Si la producción de pares tiene que volverse predominante, debe controlar la acumulación de capital que tiene el fin de marginalizar y eventualmente trascender al capitalismo.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;reconocimientos&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Reconocimientos&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Este ensayo se ha beneficiado en gran medida por dos revisores anónimos. También queremos agradecer a Christos Giotitsas por su crítica. Además, a Vasilis Kostakis le gustaría reconocer el apoyo financiero recibido por las becas SG 014006 “Desafíos para el modernización del Estado en la Europa del siglo XXI” y ETF 8571 “La Web 2.0 y la gobernanza: Cambios y desafíos institucionales y normativos”.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;introducción&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Introducción&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Se dice que un número creciente de personas es ahora capaz de administrar sus vidas políticas, sociales y productivas a través de una variedad de redes interdependientes habilitadas por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;castells-2000 castells-2003 benkler-2006 bauwens-2005 perez-2002&quot;&gt;(Bauwens, 2005; Benkler, 2006; Castells, 2000, 2003; Perez, 2002)&lt;/span&gt;. Sin embargo, autores como Webster &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;webster-2002a webster-2002b&quot;&gt;(2002b, 2002a)&lt;/span&gt; se oponen a la idea de una “sociedad de la información”. Enfatizan en cambio la continuidad de la era actual con antiguos arreglos socioeconómicos capitalistas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;schiller-1981 schiller-1984 schiller-1996 webster-2002a webster-2002b&quot;&gt;(Schiller, 1981, 1984, 1996; Webster, 2002b, 2002a)&lt;/span&gt;. Kumar &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kumar-1995&quot;&gt;(1995, p. 154)&lt;/span&gt; sostiene que la explosión de la información “no ha producido un cambio radical en la forma en que se organizan las sociedades industriales” para concluir que “los imperativos del lucro, el poder y el control parecen tan predominantes ahora como lo han sido durante toda la historia del industrialismo capitalista”. Además, Berry &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;berry-2008&quot;&gt;(2008, p. 369)&lt;/span&gt; afirma que académicos como Benkler &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(2006)&lt;/span&gt; no pueden reconocer la extensión en que las formas de producción en red “serán cooptadas dentro las formas de producción ‘industrial’ hegemónicas”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A través de varios casos de éxito de proyectos colaborativos en red como el software libre o Wikipedia, vemos la emergencia de nuevos “espacios de posibilidad tecnológico-ecónomicos” para la práctica social &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(Benkler, 2006, p. 31)&lt;/span&gt;. Estos espacios de posibilidad incluyen diferentes arreglos sociales y económicos, en contraste con lo que Kumar y Webster dicen, donde el lucro, el poder y el control no parecen tan predominantes como lo han sido en la historia del capitalismo moderno. Benkler &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(2006)&lt;/span&gt; ha argumentado que de este nuevo ambiente comunicacional está emergiendo un nuevo modelo social productivo, es decir la producción de pares basada en los Comunes, que se diferencia del modelo industrial. La producción de pares, ejemplificada por varios proyectos de software libre (GNU, el kernel Linux, KDE) y de contenido libre (Wikipedia) hace al compartir la información más importante que el valor de las estrategias propietarias y posibilita esfuerzos de producción de información a gran escala &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(Benkler, 2006)&lt;/span&gt;. En este contexto, la producción de pares puede ser considerada una forma seminal de un nuevo modo de producción posibilitado por la coordinación a través de Internet donde las decisiones surgen del libre compromiso y cooperación entre las personas. Se unen para crear valor común sin recurrir a la compensación monetaria como la forma clave de motivación &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-2005 orsi-2009 kostakis-2013&quot;&gt;(Bauwens, 2005; Kostakis, 2013; Orsi, 2009)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nuestra posición es que la producción de pares es un avance social dentro del capitalismo pero con varios aspectos post-capitalistas, que necesitan protección, aplicación, estimulación y conexión con los movimientos sociales progresivos alrededor de plataformas de políticas de los Comunes. Entendemos como “Comunes” los recursos culturales y naturales, que son apropiados en común (no como propiedad privada) y se mantienen accesibles a todos los miembros de la sociedad &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ostrom-1990 hardt-negri-2011a bollier-2009&quot;&gt;(Bollier, 2009; Hardt &amp;amp; Negri, 2011; Ostrom, 1990)&lt;/span&gt;. En este ensayo, nuestro punto de partida son los Comunes digitales (conocimiento, software, diseño) ya que la producción de pares fue advertida primeramente en la esfera de la producción de información. Consideramos los “Comunes” un tercer sector en paralelo al Mercado y al Estado, que conceptualiza las profundas afinidades entre varias formas de colaboración y ayuda a validar sus dinámicas sociales distintivas en tanto fuerzas significativas en la producción económica y cultural &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bollier-2009&quot;&gt;(Bollier, 2009)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El término “producción de pares” o “producción de par-a-par” se origina en la naturaleza innovativa de la arquitectura de red de par-a-par (P2P) que posibilitó el advenimiento de Internet. La introducción de la arquitectura P2P en las relaciones sociales de producción e intercambio de bienes y servicios se basa en la idea de que cada comunidad de red, al igual que cada nodo en la red, se convierte en “servidora” para satisfacer las necesidades de otras comunidades, así como en “cliente” para satisfacer las propias. La producción de pares opera sobre fundamentos no competitivos, sinergéticos, llevando a una distribución óptima de los recursos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006 bauwens-2005 bauwens-2009&quot;&gt;(Bauwens, 2005, 2009; Benkler, 2006)&lt;/span&gt;. El tradicional enfoque de mercado con su mecanismo de precios ha sido incapaz de lograr tales asignaciones de recursos debido a la asimetría en la información productiva mientras que la producción de pares maximiza el acceso a la información. En contra del pensamiento económico tradicional, en la producción de pares nos volvemos testigos del colapso de la dicotomía consumidor/productor hacia una nueva comprensión bajo la forma de la “multitud” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hardt-negri-2001&quot;&gt;(Hardt &amp;amp; Negri, 2001)&lt;/span&gt;, “prosumidores” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;toffler-2006&quot;&gt;(A. Toffler &amp;amp; Toffler, 2006)&lt;/span&gt;, “produsuarios” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bruns-2008&quot;&gt;(Bruns, 2008)&lt;/span&gt; o “comunidades de innovación de los usuarios” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;von-hippel-2005&quot;&gt;(Hippel, 2005)&lt;/span&gt;. Además, se ha mostrado &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2002 benkler-2006 bauwens-2005&quot;&gt;(Bauwens, 2005; Benkler, 2002, 2006)&lt;/span&gt; cómo la producción de pares, dados ciertos recursos, explota óptimamente las capacidades y habilidades de los productores al involucrar estructuras de propiedad, aprendizaje y toma de decisiones participativas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;fuchs-2013&quot;&gt;(Fuchs, 2013)&lt;/span&gt;. Mientras que la empresa ata por contrato sólo una fracción de las capacidades, a las que considera apropiadas para realizar cierto objetivo, en un proyecto de pares el motivo emerge cuando el conjunto completo de las capacidades accede a una cantidad determinada de recursos. La producción de pares alcanza la asignación óptima de recursos al ser un sistema más productivo para la información que los mercados o las burocracias estatales &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-2005 kostakis-2012&quot;&gt;(Bauwens, 2005; Kostakis, 2012)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este artículo comienza con una breve introducción a cómo la arquitectura inicial de Internet está siendo distorsionada hacia un formato cliente-servidor tal como es observado en las redes sociales administradas por los capitalistas cognitivos de la Web. Entonces, abordamos y cuestionamos los argumentos principales en relación a “la tragedia de los comunes” y el fenómeno de la producción de pares con base en los Comunes. ¿Cuál es el rol de los Comunes producidos entre pares en la acumulación capitalista mientras el potencial emancipatorio de las comunidades de pares es neutralizado sin afectar su función productiva? Para responder esta pregunta, discutimos cómo la promesa emancipatoria de los Comunes (digitales) y de la producción de pares pueden evolucionar hacia una parodia usando el caso del software libre. Para frenar la amenaza de la absorción completa de los Comunes, así como de las relaciones de pares subyacentes, por el modo de producción dominante, concluimos argumentando a favor de una agenda de trabajo para las comunidades basadas en los Comunes.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;de-la-tragedia-a-la-parodia-de-los-comunes&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;De la tragedia a la parodia de los Comunes&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Benkler &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(2006)&lt;/span&gt; postula sus supuestos sobre las condiciones para el desarrollo de la producción de pares, dando por sentada una economía general estable. No toma en cuenta las amenazas que la producción de pares enfrentará una vez que se exponga a un ambiente económico hostil. Una pregunta que emerge es porque el marco socioeconómico dominante se resistiría a la construcción de una esfera de los Comunes. Después de todo, se podría argumentar que es dentro de esta esfera que la Internet y muchas otras tecnologías digitales se han estado desarrollando. Nuestra posición es que la declaración anterior es parcialmente verdadera: El surgimiento de las tecnologías web y de la Internet misma han tomado lugar en un marco contradictorio. Los intentos fallidos de adopción de las propuestas ACTA/SOPA/PIPA que buscan restringir la libertad de los individuos a través de la aplicación de estándares de “propiedad intelectual” estrictos; los esfuerzos por un régimen regulatorio con una arquitectura de transacciones de primera mano (en lugar de aplicarla una vez que las transacciones fueron realizadas) &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;boyle-1997&quot;&gt;(Boyle, 1997)&lt;/span&gt;; los intentos de vigilancia y censura tanto por países autoritarios como liberales; y “la tendencia creciente a vincular los problemas de seguridad de Internet con las mismas propiedades que la hicieron innovativa y revolucionaria en primer lugar” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mueller-2010&quot;&gt;(Mueller, 2010, p. 160)&lt;/span&gt;, son sólo algunas de las razones por las que académicos como Zittrain &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;zittrain-2008&quot;&gt;(2008)&lt;/span&gt; han expresado preocupación porque los sistemas digitales podrían ser devueltos al modelo de dispositivos bloqueados y controlados centralmente como si de electrodomésticos informacionales se tratara.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La arquitectura P2P inicial de la Internet, basada en el principio de punto-a-punto, ha sido distorsionada hacia un formato cliente-servidor donde el servidor tiene autoridad absoluta sobre el cliente, que se encuentra desprotegido y tiene posibilidad de intervención limitada &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kempf-austein-2004&quot;&gt;(Kempf &amp;amp; Austein, 2004)&lt;/span&gt;. La “adicción” del cliente a asignar tareas, que le conciernen a él/ella en primer lugar, a la supuesta conveniencia que el servidor ofrece, es un fenómeno observado en las redes sociales centralizadas y privativas y en los modelos SaaS&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. Esto ejemplifica la tendencia de la población usuaria a neutralizarse y disociarse de problemas importantes para su futuro en y fuera de línea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aun más, en este marco contradictorio observamos cambios sutiles no sólo en el diseño institucional concerniente a la Internet sino también en la terminología utilizada. Por ejemplo, el giro de software “libre” a “de código abierto”. El término “código abierto” se ha relacionado con ideas y argumentos basados en los valores prácticos, tales como en la capacidad técnica del software &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-2012&quot;&gt;(Stallman, 2012)&lt;/span&gt;. Como escribe Stallman &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-2012&quot;&gt;(2012)&lt;/span&gt;: “los dos términos describen casi la misma categoría de software, pero se basan en valores fundamentalmente diferentes. El código abierto es una metodología de desarrollo; el software libre es un movimiento social.” El código abierto presupone que el software no libre es una solución inferior para un problema práctico dado, mientras que para los defensores del software libre el software privativo “es un problema social” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-2012&quot;&gt;(Stallman, 2012)&lt;/span&gt;. “Si es el mismo software (o casi) ¿importa qué nombre se le dé?”, pregunta Stallman para responder, “sí, porque palabras diferentes transmiten diferentes ideas. Aunque un programa libre con cualquier otro nombre te puede dar las mismas libertades hoy, establecer la libertad de forma duradera depende sobre todo de enseñar a la gente a valorar la libertad.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Intentamos salir de un análisis estrictamente tecno-económico hacia una discusión de los Comunes dentro de un marco socioeconómico turbulento y contradictorio. En otras palabras, ¿cuál es el rol de los Comunes en la acumulación capitalista mientras el potencial emancipatorio de las comunidades de pares es neutralizado sin afectar su función productiva? El sistema capitalista razonablemente intenta asimilar a las comunidades de pares basadas en los Comunes por su rentabilidad ventajosa (trabajo de bajo costo con productos de alta calidad). Argumentamos que el desarrollo de las relaciones de pares por sí solo, al situarse en las condiciones socioeconómicas actuales, puede darse sólo temporalmente porque en el largo plazo será socavado por medios diseñados para mantener en el poder a las relaciones de producción orientadas al lucro. Llamamos a este proceso de transformación “parodia de los Comunes” en relación a lo que Benkler &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(2006)&lt;/span&gt; define como “tragedia de los Comunes”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 1968, Garret Hardin introdujo por primera vez el concepto de la tragedia de los Comunes en referencia a la degradación de un recurso finito al ser utilizado por individuos que actúan independiente y racionalmente basándose en su interés propio. Si los individuos acordaban asignar una responsabilidad administrativa privada, lo que implementaría un vallado protectivo alrededor del recurso contra el comportamiento “racional” de todos, el recurso estaría a salvo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hardin-1968&quot;&gt;(Hardin, 1968)&lt;/span&gt;. Elinor Ostrom &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ostrom-1990&quot;&gt;(1990)&lt;/span&gt; minimiza el enfoque de Hardin al decir que si aquellos que comparten un recurso determinado pertenecen a una misma comunidad, entonces adoptarán las soluciones óptimas para servir a sus intereses. En ciertos casos la declaración anterior no puede aplicarse, por la falta de confianza entre los miembros de la comunidad debido a los altos costos comunicacionales y/o por el pequeño beneficio que otorga solucionar el problema. Sin embargo, el criterio que Ostrom &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ostrom-1990&quot;&gt;(1990)&lt;/span&gt; articula es también inmanente a la definición de Hardin porque en ambos casos se trata de la conducta racional de individuos. Ostrom &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ostrom-1990&quot;&gt;(1990)&lt;/span&gt; denota correctamente que la sostenibilidad del recurso puede alcanzarse mediante la adopción de buenas prácticas sin necesidad de privatización. Lo que se les escapa tanto a Hardin como a Ostrom es que las buenas prácticas o los medios técnicos son definidos por aquellos que tienen el poder. No hay casi ninguna posibilidad de implementar medidas que no impongan la estructura establecida. Puede que el recurso compartido no se privatice, pero el soporte extraeconómico de otros medios privatizados en la infraestructura del recurso común (por ejemplo las políticas amistosas hacia actividades a pesar del plan de negocios) puede llegar a erradicarlo gradualmente. Una vez más, la agenda dominante define si los medios técnicos pueden ser considerados buenas prácticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La posición de Hardin &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hardin-1968&quot;&gt;(1968)&lt;/span&gt; sobre la salvación a través de la privatización ha sido proclamada para los bosques. Si los bosques son privatizados, el interés del administrador será proteger la madera del fuego y del trabajo indiscriminado de los leñadores. Lo que tenemos aquí es un error de categoría. Lo que el administrador protege es el área vallada antes que el bosque. Frente a los derechos de propiedad “sagrados” no existe documento legal que garantice que el área se mantendrá como un bosque. Hoy en día, la destrucción del medioambiente no ocurre porque es un recurso común. Está sucediendo porque las políticas aplicadas son diseñadas para soportar medios de producción para la apropiación privada, que explotarán el recurso común incondicionalmente. En este punto los enfoques tanto de Hardin como de Ostrom son igualmente inútiles, porque su diferencia está asociada solamente a la composición de la mezcla. Para Hardin, se requiere más privatización, mientras que para Ostrom debe ser contenida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Benkler &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(2006, p. 378)&lt;/span&gt; explica que la tragedia de los comunes es tradicionalmente descrita por (i) la ausencia de incentivos, es decir, nadie invierte recursos en un proyecto porque no puede ser privatizado luego; (ii) la ausencia de liderazgo, es decir nadie posee la autoridad apropiada para guiar y realizar tal proyecto. Lo que Benkler dice es esto: “Asumamos que la proposición de Hardin es verdadera: la privatización asegura la sostenibilidad del recurso. ¿Pero cómo llegamos ahí? Por empezar, ¿cuál es nuestro incentivo para asumir la propiedad o la administración de un recurso común, si no cobramos por su utilización? Y suponiendo que el incentivo ha sido encontrado: ¿somos capaces de lograr la sostenibilidad cuando esta capacidad es parte de la inteligencia colectiva?” La dificultad para alcanzar ambas condiciones significa que hay una inadecuación para asumir responsabilidad y por lo tanto, el recurso común no tiene futuro, de acuerdo con Hardin. Benkler &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(2006)&lt;/span&gt; establece que esto no sucede en la producción de pares: las comunidades basadas en los Comunes se las arreglan para encontrar sus propias formas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, pueden encontrarse contraejemplos a los casos que presenta Benkler para apoyar su argumentación. Por ejemplo, el desarrollo de software en los ambientes corporativos tradicionales cuyos proyectos son liberados bajo licencias permisivas (como la MIT o las BSD) que permiten la privatización de las modificaciones del código y que por lo tanto no toman partido hacia la “perfidia” de las patentes &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;perens-1999 gnu-2013 fitzgerald-2006&quot;&gt;(Fitzgerald, 2006; GNU, 2013; Perens, 1999)&lt;/span&gt;. De esta forma el software pierde su componente de libertad y su calidad se vuelve cuestionable, ya que la distribución de los cambios en el código depende de la posición personal de un emprendedor que los puede empaquetar bajo términos restrictivos. Es decir, el programador o el emprendedor pueden cambiar de una licencia permisiva a un Acuerdo de Licenciamiento para Usuario Final&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. Además, la producción cambia hacia los términos en los que el software no libre, propietario, es producido. Por lo tanto la comunidad de software experimenta una mayor presión y los derechos del usuario final son eventualmente reducidos. En otras palabras, las licencias permisivas de software libre pueden llevar a una “tragedia”, o mejor dicho, a una “parodia de los Comunes” por la promesa supuestamente emancipatoria del software libre. En tal escenario la maximización de la libertad individual contra las necesidades sociales tendría consecuencias totales aun peores que la aplicación de regulaciones que maximicen la libertad social en su lugar. Podría decirse que el código abunda, en tanto bien informacional con costos marginales tendientes a cero; sin embargo necesita mejoras y mantenimiento, es decir, horas de trabajo. Por lo tanto, al invertir horas de trabajo libres en un proyecto sin salida, las licencias permisivas pueden provocar una parodia de los Comunes, al desacelerar en general el ritmo de adopción del software libre. En contraste, las licencias copyleft (como la Licencia Pública General, GPL) garantizan a los usuarios finales las libertades de usar, estudiar, compartir (copiar) y modificar el software. El copyleft es un método de producción social tanto como un proceso de compartición de conocimiento, que hace libre a un programa o cualquier trabajo y requiere que todas las modificaciones y versiones extendidas también lo sean &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnu-2012&quot;&gt;(GNU, 2012)&lt;/span&gt;. Entonces las licencias copyleft definen las relaciones entre los miembros de las comunidades de software y en ese sentido crean ecologías por fuera o más bien en los intersticios del mercado capitalista. Para que no haya malentendidos, necesitamos clarificar el significado de “software libre”. Lo “libre” en el software libre, a diferencia de lo “libre” en trabajo libre, no significa gratis. El software libre se define por cuatro libertades que el usuario tiene para usar, estudiar, compartir copias y compartir versiones modificadas del software.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;definiendo-la-parodia-de-los-comunes&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Definiendo la Parodia de los Comunes&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Decimos que la “Parodia de los Comunes” es la introducción de la privatización en el manejo de los recursos comunes que se realiza ya sea por la asignación de la propiedad a individuos o por interferencia de la regulación estatal, cuando el capital es la fuerza prevaleciente así como la apropiación de los resultados financieros. Ambas rutas descansan en la suposición de poseer mejor acumulación de información, que es desafiada por los desarrollos actuales de las sociedades liberal-democráticas. Si la producción de pares basada en los Comunes no se convierte en el modo de producción dominante, las condiciones para una tragedia estarán dadas y la promesa emancipatoria de los Comunes quedará destrozada. Puede decirse que las políticas de Estado deben ser consideradas como un parámetro. Argumentamos que la intervención estatal –cuando legisla imponiendo o facilitando medidas– aplica el esquema de Hardin por otras rutas. El Estado percibe como “público” todos los bienes y recursos de valor e interviene introduciendo regulaciones por el “bien común”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, esta intervención es una ataque a la esfera pública y subvierte las comunidades. Si una comunidad comienza a crecer, aparecen inspectores desde arriba para definir especificaciones, procedimientos y límites financieros que configuran la dirección futura del recurso común. Además ignoran los intereses inmediatos de aquellos que ahora deben obedecer reglas impuestas por entidades irrelevantes para las necesidades locales. La idea base que se origina del principio de la racionalidad limitada es que la regulación no puede detener el abuso y eventualmente el agotamiento de los Comunes ocurre. Este enfoque no adopta la posición de que el Estado es incapaz por naturaleza o por su tamaño. Las políticas estatales son lo que son, la mayor parte del tiempo, por compromisos y facilidades que el sistema político hace al sector financiero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Definimos dos características principales en la parodia de los Comunes. La primera es la integración institucional, es decir la absorción del dividendo proporcional de cada individuo por una apropiación privada obligatoria forzada por una legislación. Las políticas aplicadas no pueden afectar a las comunidades de software libre a gran escala, pero sí pueden dañar otras formas de los Comunes tanto como cualquier otro tipo de unidad industrial involucrada en la producción de un material cualquiera. Los individuos ingresan a los Comunes para disfrutar la naturaleza participativa de un esfuerzo productivo y/o creativo bajo la creencia que el involucramiento de otros miembros construya una suma que le pertenece a todos y de la que todos se benefician. En esa suma, cada contribuidor a una comunidad basada en los Comunes espera un retorno a su contribución más una recompensa por su trabajo involuntario. Los mercados de capital desafían seriamente esta creencia al perseguir su propia agenda, basada en, según la ley internacional, onerosas e ilegales deudas que ahogan la economía real. Las administraciones centrales o locales, al intentar cumplir con las obligaciones financieras hacia sus acreedores, aplican políticas que obligan a la sociedad en su conjunto a transferir una gran parte del producto nacional hacia los pagos a estos acreedores. En lugar de reinvertir en las necesidades locales, la sociedad es privada de valiosos recursos y bienes. El Estado trata a las comunidades basadas en los Comunes como a cualquier otra unidad de negocios y aplica duras tasas impositivas. Cualquier actividad ambiciosa finalmente resulta detenida y una de las primeras víctimas es el trabajo voluntario que realizan los miembros de las comunidades de pares. Esta no es una situación imaginaria; es la realidad de la Eurozona actual, donde el sector bancario tiene permitido concentrar una cantidad de poder sin precedentes. El vínculo, que vuelve esta situación insoportable para todos, es el puño de hierro de la moneda común. Aun Alemania, la más poderosa economía de la Eurozona, está cayendo lentamente en recesión &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;indexmundi-2013 economist-2011&quot;&gt;(Economist, 2011; Indexmundi, 2013)&lt;/span&gt; mientras que la mayor parte de las ciudades y pueblos pasaron a pertenecer a los bancos antes que al Estado federal &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;czuczka-2012&quot;&gt;(Czuczka, 2012)&lt;/span&gt;. Para el Sur europeo existen muchos ejemplos de reformas estructurales que dañaron tanto el sector industrial como el agrícola en los últimos 40 años. Este es entonces el camino hacia un callejón sin salida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda característica es la externalización, de acuerdo a la cual –y a pesar de las intenciones y planes de los miembros– el proyecto se convierte en una forma de economía de agregación o &lt;em&gt;crowdsourcing&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. En este escenario el valor de uso producido por los pares sirve a ciertos intereses lucrativos sin importar que los pares productores estén al tanto. Los dueños/administradores de la red/plataforma, es decir los “netarquistas” como Facebook o Google pueden considerarse los capitalistas de la web, que renuncian a su dependencia de la acumulación de información a través de la propiedad intelectual y se vuelven facilitadores de la participación social &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-2007 bauwens-2013 kostakis-2012&quot;&gt;(Bauwens, 2007, 2013; Kostakis, 2012)&lt;/span&gt;. Combinan elementos abiertos y cerrados en la arquitectura de sus plataformas para asegurarse una medida de lucro y control al expandir el alcance de la economía neoliberal a través del capitalismo cognitivo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;aytes-2013 andrejevic-2013 bauwens-2007 bauwens-2013 kostakis-2012&quot;&gt;(Andrejevic, 2013; Bauwens, 2007, 2013; Kostakis, 2012; Scholz, 2013)&lt;/span&gt;. Fuchs &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;fuchs-2013&quot;&gt;(2013, pp. 219-220)&lt;/span&gt; muestra que en las plataformas privativas el trabajo productivo es externalizado hacia los usuarios “quienes trabajan completamente gratis y ayudan a maximizar la tasa de explotación […] de forma que las ganancias puedan ser aumentadas y el nuevo capital mediático pueda ser acumulado. Esta es una situación de infinita explotación de los usuarios”. En la misma línea, Terranova &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;terranova-2013&quot;&gt;(2013, p. 53)&lt;/span&gt; aborda la relevancia del concepto de los Comunes: “dado que la riqueza generada por el trabajo gratuito es social, también lo debería ser el modo de su devolución.” Por lo tanto, concluye que “las plataformas de redes sociales deben ser des-privatizadas –es decir que la propiedad de los datos de los usuarios debe ser devuelta a sus dueños legítimos así como la libertad de acceder y modificar los protocolos y diagramas que estructuran su participación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces, el trabajo gratuito es voluntario. En los proyectos de producción de pares, el trabajador cognitivo es dueño del artefacto final (que permanece abierto a su desarrollo ulterior) del proceso productivo y gana experiencia, conocimiento, relaciones y/o incluso dinero (aun cuando la ganancia monetaria no sea el factor determinante) a través de éste. En estado de privatización (de acuerdo a la categorización antes mencionada de las economías de agregación/crowdsource) el trabajo gratuito implica explotación. En adición a los monopolios de los medios sociales, el desarrollo de MacOS X de Apple es otro ejemplo de externalización. Básicamente, MacOS X está basado en UNIX, un software que comenzó como un producto de compartición libre para luego volverse privativo bajo diferentes marcas comerciales y luego libre otra vez, por ejemplo, FreeBSD y NetBSD. Partes de estos últimos componentes de software libre así como el kernel Mach desarrollado por la Universidad Carnegie Mellon fueron incluidos en el sistema operativo NeXTSTEP, finalmente renombrado OS X.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por lo tanto, decimos que los Comunes emergen en primer lugar como una tragedia debido a una inercia de largo plazo para evolucionar hacia una farsa o parodia. Tan pronto como esta destrucción gradual es percibida (la tragedia) todos están de acuerdo en que la administración debe privatizarse y si no acordaran, el Estado podría forzar el acuerdo para poder implementar la asignación. El recurso común permanece como tal sólo por su nombre (la parodia). Decimos que, desafortunadamente, este es el escenario más probable. Para ponerlo en términos de software, constituye un agujero de seguridad en la ecología de la producción de pares y por el momento no se ha propuesto un parche (es decir, una solución). La pregunta entonces, es si los pares productores se beneficiarán realmente del desarrollo de relaciones de pares (P2P) y de la producción común de valores de uso, o si el fenómeno de la producción de pares basada en los Comunes sólo constituirá una parte del Plan B neoliberal, como dice Caffentzis &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;caffentzis-2010&quot;&gt;(2010)&lt;/span&gt;. Suponiendo que la producción de pares emergerá progresivamente como el modelo productivo dominante sobre el que dependerá la prosperidad de la gente &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hardt-negri-2011a rigi-2012 bauwens-kostakis-nd kostakis-2013&quot;&gt;(Bauwens &amp;amp; Kostakis, In press; Hardt &amp;amp; Negri, 2011; Kostakis, 2013; Rigi, 2012)&lt;/span&gt;, entonces la trascendencia de la parodia no es un problema teórico al que abordar. Es en cambio un problema práctico, político, que determinará el éxito de las comunidades con base en los Comunes en general. Por lo tanto, resulta necesario abordar el concepto de los Comunes dentro de un contexto socioeconómico en proceso que está aflorando y discutir cómo afecta el funcionamiento de la economía real.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras que el evento disparador de su explosión fue la falla de las hipotecas basura&lt;a href=&quot;#fn4&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref4&quot;&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, muchas opiniones se han alzado sobre las causas de la burbuja financiera del 2008. Alguna de naturaleza tecnoeconómica &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;perez-2009a perez-2009b&quot;&gt;(Perez, 2009a, 2009b)&lt;/span&gt; y otras &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;sowell-2010 krugman-2009 krugman-2012 stiglitz-2010&quot;&gt;(Krugman, 2009, 2012; Sowell, 2010; Stiglitz, 2010)&lt;/span&gt; que se enfocan en los síntomas antes que en las características contradictorias inherentes al sistema capitalista. De acuerdo con Karl Marx &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1992 marx-1993&quot;&gt;(1992, 1993)&lt;/span&gt;, el patrón general del sistema capitalista, que vuelve inevitables las crisis económicas, es creado por la acción combinada de dos leyes de la integración capitalista. La primera ley concierne a la tendencia de la cuota de ganancias a decrecer mientras que la segunda describe la necesidad de una creciente concentración y acumulación de capital. Estas dos leyes se contradicen mutuamente llevando a un sistema que colapsa y entra en crisis: el Capital no puede ser invertido cuando la tasa en descenso de la cuota de ganancias es más rápida que la creciente tasa de acumulación de capital. En el análisis de Marx, el capitalismo está inherentemente construido sobre una lógica sisífea que alcanza siempre un callejón sin salida, donde la política de escape a menudo constituye la destrucción parcial del capital total. Por un período determinado, el capitalismo –un proceso de “creatividad destructiva” según Schumpeter &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;schumpeter-1975 schumpeter-1982&quot;&gt;(1975, 1982)&lt;/span&gt;, que comparte muchos puntos de vista con Marx en el análisis de la dinámica capitalista– puede parecer sostenible, al introducir productos y servicios innovadores. Desde una perspectiva diferente, Williamson &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;williamson-1985 williamson-1995&quot;&gt;(1985, 1995)&lt;/span&gt; alcanza una conclusión similar: cada compañía dejará de desarrollarse cuando sus costos organizacionales superan los costos organizacionales de una compañía menor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La transformación parcial del capital estancado en el capital de préstamo es utilizada como una válvula de presión para superar este callejón sin salida &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1992 harvey-2007 harvey-2010 lapavitsas-2012&quot;&gt;(Harvey, 2007, 2010; Lapavitsas, 2012; Marx, 1992)&lt;/span&gt;. El desborde de capital de préstamo bajo un interés compuesto dentro de los mercados internacionales junto con el salto de la toma de decisiones en estados democráticamente electos hacia compañías e instituciones del sector bancario mantienen un estado de deuda en crisis global. Una vez que el capital prestable asegura su posición dominante en el mercado, la crisis de deudas se vuelve permanente y es reforzada a pesar del progreso de los índices económicos anuales. Aun una economía próspera comenzará a declinar en el curso del tiempo si el excedente anual es utilizado para pagar deudas externas. Pagar la deuda externa no significa necesariamente que la deuda se reduce, sino que por el contrario puede incrementarse si el interés es acumulado como capital, que por lo tanto neutraliza no sólo las ganancias de los productores locales, sino también cualquier ventaja innovadora alcanzada por su talento y esfuerzo. Esta situación ocurre cuando el acreedor y el moroso firman un acuerdo desbalanceado donde las tasas de interés y propagación son injustamente altas y no existe flexibilidad en la política monetaria. En este caso y especialmente en las economías en bancarrota, los individuos que participan en comunidades orientadas a los Comunes pueden caer en la trampa de la parodia de los Comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El par productor participa para satisfacer sus motivos, intereses y necesidades positivos (por ejemplo, la necesidad de crear, aprender, comunicarse y compartir) voluntariamente &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006 hertel-2003 gnunited-lakhani-wolf05&quot;&gt;(Benkler, 2006; Hertel, Niedner, &amp;amp; Herrmann, 2003; Lakhani &amp;amp; Wolf, 2005)&lt;/span&gt;. Como apuntan Hertel, Niedner y Herrmann &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hertel-2003&quot;&gt;(2003, p. 1174)&lt;/span&gt;, los participantes de la comunidad del kernel Linux son impulsados “por motivos similares a los de la acción voluntaria dentro de movimientos sociales como el movimiento por los derechos civiles, el movimiento obrero o el movimiento pacifista.” Por otro lado, el par productor no tiene idea de que sus aportes voluntarios contribuyen a la retención del decrecimiento promedio de la cuota de ganancias, ofreciendo una chance al capital para desarrollar, apropiarse, expandirse y crecer. Por lo tanto, decimos que aquellos que tienen una ventaja competitiva sobre las relaciones de producción de pares se beneficiarán de la apropiación del valor de uso producido en común por los pares. Esto es un caso típico de transformación de tragedia en parodia, una vez que la falta de autoridad observada en ciertos proyectos de pares basados en los Comunes da una oportunidad a medios extraeconómicos de tomar ventaja de la inercia de las comunidades creativas.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-parodia-del-software-libre&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;¿La parodia del software libre?&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Para el sistema económico la acumulación de los medios de producción es tanto una necesidad funcional como la causa de alcanzar un punto muerto. En el área de las ciencias de la información, de las computadoras y de otros dispositivos digitales, la capacidad técnica de usarlos como medios de producción está al alcance de la mayoría. La propiedad privada de los medios de producción en este sector económico es por primera vez universal y la cantidad de medios que la gente posee influencia decisivamente su potencial. Hoy en día, el software libre, por su excelencia técnica, es ampliamente utilizado por organizaciones que compiten contra la filosofía y la práctica de las comunidades de pares. Una de las causas es la división de la comunidad de desarrolladores en los que utilizan el término “software libre” y, por lo tanto, contribuyen a un poder en crecimiento de la comunidades de software y aquellos que prefieren construcciones como “código abierto” o “código compartido” argumentando a favor de la facilidad para la penetración del software libre en el mundo de los negocios. Estos últimos le quitan a todos los usuarios, tanto individuos como personas jurídicas, la habilidad de comprender que su libertad política dependiente de la utilización de medios digitales es mucho más importante que la superioridad técnica del software libre que habilita esos medios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La mayoría de la gente no puede estar al tanto de todo esto, cuando el software libre no es un pilar del sistema de educación pública. Este defecto daña severamente a la sociedad o a parte de ella más allá de los problemas sociales urgentes. Incluso la aplicación de políticas ampliamente consensuadas está destinada al fracaso si la infraestructura técnica no resuelve los problemas sociales inmediatos. Pueden observarse dos graves consecuencias de la división de la comunidad. Los enfoques cercanos al “código abierto” son antipedagógicos debido a su neutralidad axiológica, por lo que no pueden ser promovidos como material educativo, mientras que la fricción con el software libre no ofrece a los docentes una dirección clara. Entonces la sociedad, en ausencia de guía, se mueve conceptualmente hacia lo que la gente comprende intuitivamente. Que la tecnología del software es más tecnología y menos software, por lo tanto materia de ingenieros especializados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando la nueva tecnología tipográfica fue inventada, su alto costo mantuvo a la mayoría lejos de estos nuevos medios de producción. En nuestros días, cuando la excusa de mantener distancia de los medios digitales no es una opción, la desinformación, aun por medios oficiales, sobre las dinámicas de software se ha vuelto epidémica. De esa forma, previene que la gente encuentre la manera de utilizar las computadoras para su propio beneficio y en cambio los fuerza a asignar incluso la tarea más simple a expertos informáticos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La red, es decir la suma de nodos interconectados, es en realidad la “computadora real” ya que tanto la coherencia como las economías de escala se vuelven posibles en la red. Las políticas estatales tradicionales que allanan el camino al poder monopólico no pueden aplicar fácilmente aquí. Los defensores de la arquitectura P2P están luchando contra un esfuerzo internacional coordinado para controlar el poder de los nodos pares antes que la mayoría caiga en la cuenta de la amplitud de oportunidades que ofrece. La política escogida para subvertir las comunidades basadas en los Comunes es por un lado la presión por firmar acuerdos internacionales contra la libertad de Internet, lo que es una operación típica de integración institucional y por el otro la vinculación de los usuarios a las corporaciones monopólicas. Esas corporaciones cobran por las tecnologías privativas pre-instaladas en los dispositivos nuevos y privan a todos de libertades básicas a cambio de una presunta facilidad de uso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque la “jaula dorada” es un síndrome que no puede durar para siempre, las compañías que desarrollan software no libre pueden estimar que de una forma u otra tendrán una fuente de ingresos gracias al poder de la inercia. Las tecnologías privativas en sistemas operativos y aplicaciones de software tienen dos consecuencias principales. Mantienen a los usuarios divididos e impotentes &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-2008&quot;&gt;(Stallman, 2008)&lt;/span&gt;, deconstruyen las culturas locales &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;greve-2006a greve-2006b&quot;&gt;(Greve, 2006b, 2006a)&lt;/span&gt; e incrementan el analfabetismo digital. Este es un buen ejemplo de externalización, que tiene un rol más o menos importante, aunque la integración institucional aparece como la forma más apropiada de debilitar los Comunes.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;superando-las-tensiones&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Superando las tensiones&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En tiempos en los que la economía global es relativamente estable, la parodia de los Comunes puede ser fácilmente evitada. Hay una migración insignificante de la fuerza de trabajo desde el modelo corporativo hacia los Comunes, por lo que no hay una presión seria para aplicar la integración institucional y la movilidad de los miembros de la comunidad prácticamente cancela las consecuencias del crowdsourcing. Pero en una época de colapso económico y mientras la movilidad se vuelve un riesgo, cada vez más personas dirigen su atención a las comunidades, muchos de ellos por razones de supervivencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Estado parece afrontar las comunidades de pares basadas en los Comunes como unidades económicas ordinarias sujetas a grandes tasas impositivas mientras que soporta actividades basadas en la “propiedad intelectual”. Estas actividades son inyectadas en las comunidades bloqueando su crecimiento. La esperanza de que la multiplicidad de comunidades las ayudará a convertirse en las relaciones de producción dominantes es refutada ya que el sistema político sólo permitirá crecer a las comunidades si sus operaciones y funciones se integran al modo de producción establecido. La historia muestra que el modo de producción capitalista no ha permitido ningún otro modo de producción. El futuro de los modos de producción precapitalistas o innovadores está predeterminado: destrucción o integración. Mientras que las relaciones P2P no sean dominantes, su dependencia de un medioambiente económico amigable resulta imperativo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un ejemplo reciente donde los Comunes pueden ser mercantilizados es el caso del archivo digital de la ERT. La ERT&lt;a href=&quot;#fn5&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref5&quot;&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; era la cadena de radio y televisión estatal griega. Fue un componente del sector público y era financiada a través de un impuesto obligatorio implementado en la factura de la empresa de electricidad pública (DEI) durante décadas. En diciembre del 2007, se anunció el lanzamiento de un esfuerzo por digitalizar los viejos archivos de la ERT, cuyos resultados serían vistos por primera vez unos meses más tarde. Aunque inicialmente este proyecto fue considerado un paso importante hacia la disponibilidad pública de una riqueza cultural única, la forma en que se decidió distribuirla se encontró con la oposición de varias comunidades orientadas a los comunes y de ciudadanos. Según los opositores, detrás de esta iniciativa se encontraba un “fraude inocente”: el archivo digital permanecía bajo la propiedad exclusiva de la ERT. Se escogieron formatos patentados de archivos de video, texto e imagen para implementar la digitalización a la vez que la descarga y el uso posterior del material quedaban prohibidos. Aún peor, por la disolución reciente de la ERT como consecuencia de la crisis griega&lt;a href=&quot;#fn6&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref6&quot;&gt;&lt;sup&gt;6&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; esta colección cultural nacional, creada y financiada por ciudadanos griegos, puede volver a ser propiedad privada. Ya durante la ausencia estival de la red pública griega, estaciones privadas transmitieron partes del archivo. El caso de la ERT resalta el concepto tradicional de la propiedad estatal sobre los bienes públicos: el Estado administra un recurso en nombre de los ciudadanos sobre el que ellos no tienen autoridad. Y en tiempos turbulentos la explotación de los Comunes, como parte de las políticas de la “doctrina del shock” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;klein-2008&quot;&gt;(Klein, 2008)&lt;/span&gt;, toma lugar más fácilmente, contribuyendo al y catalizando el proceso de la acumulación de capital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un tratamiento efectivo es probablemente el uso de medios que garanticen el crecimiento fluido de las comunidades. Estructuralmente hablando, una medida es la adopción por parte de la sociedad de las cinco condiciones de madurez para ingresar a los Comunes: estándares abiertos, software libre, arquitectura de pares, sistema de aprendizaje avanzado y comunidades. En lo que se refiere al contexto político, la democracia parlamentaria, por ejemplo en Grecia, intenta asegurar el status quo actual demoliendo varios derechos ciudadanos y ocasionalmente violando la constitución. No deben ponerse esperanzas en el sistema de partidos políticos y sus ideas asociadas, principalmente por tres características inherentes a los principios de los partidos políticos: i) las restricciones a la democracia son una política para superar la crisis económica; ii) el centralismo supranacional para decidir y aplicar políticas fiscales y monetarias sirve a la visión de una Europa Unida; iii) en un período de depresión largo, el incremento de la toma de préstamos de capital es el mejor método para recuperar el crecimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este conjunto de características hace evidente este absurdo intencional en el comportamiento de los partidos políticos, para los que la probabilidad de adoptar prácticas de pares es prácticamente cero, ya que esta perspectiva requiere la implementación inmediata de infraestructuras de pares, lo que contrasta con la noción de “propiedad” tal como está incrustada en la filosofía del sistema político. ¿Cómo es posible que un sistema político que defiende la interpretación institucional de “propiedad” tome las riendas de la expropiación de la propiedad privada? Una respuesta posible es que mientras el sistema político se declara adherente de la propiedad, sólo defiende una tendencia monopolizante particular, una forma de apropiación impersonal en contra de los individuos reales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando Jean Monnet &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;monnet-1976&quot;&gt;(1976)&lt;/span&gt; declaró “&lt;em&gt;nous ne coalisons pas des Etats, nous unissons des hommes&lt;/em&gt;” (“no estamos construyendo una coalición de Estados; estamos creando una unión de personas”) su deseo vino de la mano de la deconstrucción del Estado nacional, preparada conceptualmente en varias publicaciones. El trasfondo filosófico de este enfoque fue claramente maniqueo ya que el esquema bipolar nacional-supranacional es interpretado sobre la base de una teocracia que proclama un dualismo de extremos absolutos. Sólo algunos académicos, Víctor Hugo uno de ellos, intentaron trascender la herencia anti-dialéctica del discurso del “ideal de la Europa unificada” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;swedberg-1994&quot;&gt;(Swedberg, 1994)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La respuesta a este problema debería ser un tipo de democracia capaz de emerger de la actividad de las comunidades basadas en los Comunes y las interacciones entre ellas. Un proyecto político a niveles tanto nacionales como internacionales es necesario para liberar las saludables fuerzas que demandan la construcción de comunidades para el beneficio de sus miembros. Dada la larga duración estimada de la crisis económica así como su peculiaridad estructural, combinación de inflexibilidad monetaria y acumulación de deuda a pesar de la posible reducción del déficit, la parodia de los Comunes puede ser eliminada sólo si las comunidades adhieren a su misión: asegurar un alto nivel de madurez y llevar sus demandas por una infraestructura de los Comunes a políticas de gobierno tendientes a un “Estado Socio”, es decir a instituciones cívicas democráticas que protejan el bien común &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-2012 kostakis-2012&quot;&gt;(Bauwens, 2012; Kostakis, 2012)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este alto nivel de madurez puede ser alcanzado a través del establecimiento de una jurisdicción legal democrática, que imponga restricciones a la explotación de los Comunes &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kleiner-2010 fuchs-2013 bauwens-kostakis-nd&quot;&gt;(Bauwens &amp;amp; Kostakis, In press; Fuchs, 2013; Kleiner, 2010)&lt;/span&gt;. La producción de pares puede ser colectivamente sostenible pero no lo es individualmente: la mayoría de los pares contribuyentes no pueden vivir de eso y dependen de los salarios del mercado capitalista. Nos alineamos con Bauwens y Kostakis &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-kostakis-nd&quot;&gt;(In press)&lt;/span&gt; que sugieren “la creación de empresas éticas, amigables a los Comunes, compuestas ellas mismas de comuneros, que también controlan su gobernanza y propiedad. Tales empresas estarán legalmente estructuradas para que sea su obligación apoyar la circulación de los Comunes”. El desarrollo de las Licencias de Producción de Pares&lt;a href=&quot;#fn7&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref7&quot;&gt;&lt;sup&gt;7&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, introducidas por Kleiner &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kleiner-2010&quot;&gt;(2010)&lt;/span&gt; como licencia de tipo &lt;em&gt;copyfarleft&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn8&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref8&quot;&gt;&lt;sup&gt;8&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; puede formar parte de este debate. Estas licencias pueden estar orientadas hacia una forma de propiedad plural, que incluiría “la propiedad del hacedor (es decir una revisión de la propiedad del trabajador en la era del P2P) combinada con la propiedad del usuario, es decir el reconocimiento de que las redes de usuarios co-crean valor; y eventualmente una devolución a los financistas éticos que apoyan la empresa” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-kostakis-nd&quot;&gt;(Bauwens &amp;amp; Kostakis, In press)&lt;/span&gt;. De esta forma la creación de ganancias está permitida, pero la maximización de ganancias no sería la fuerza motriz del desarrollo económico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Contra la acumulación de capital, que lleva a la parodia de los Comunes, la lucha política de las comunidades debe incluir la creación de una infraestructura que proteja, habilite y catalice la circulación de los Comunes. De esa forma la producción de pares podría i) ser sostenible aun al nivel personal; ii) expandirse con mayor facilidad hacia la manufactura de bienes tangibles construyendo sobre su conjunción con la emergente manufactura de escritorio de productos tecnológicos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kostakis-2013&quot;&gt;(Kostakis, 2013)&lt;/span&gt;; iii) y, por lo tanto, protegerse a sí misma contra la acumulación de capital con el objetivo de marginalizar, controlar y eventualmente trascender al capitalismo.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;conclusión&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Conclusión&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Definimos dos características principales de la parodia de los Comunes: la integración institucional y la externalización, de acuerdo a la cual la producción de pares basada en los Comunes es convertida en un modo de &lt;em&gt;crowdsourcing&lt;/em&gt;. Bajo estas condiciones, describimos cómo los Comunes emergen como una promesa, que se convierte en tragedia y luego en parodia. Tan pronto como la destrucción gradual es percibida (tragedia) la administración de los recursos de los Comunes es privatizada: el recurso común sólo es común por su nombre (parodia). Argumentamos que éste es un escenario probable, particularmente dañando las comunidades abocadas a la producción de bienes tangibles, en ausencia de hardware libre y especificaciones abiertas. Ya que las fuentes de información y las TICs están distribuidas uniformemente, afirmamos que la mejor administración es la que aplican los grupos de individuos conscientes sin órdenes desde arriba. Esto debería tomar lugar fuera de la percepción tradicional del mercado, el que, a pesar de sus imperfecciones, aseguró su lugar en un pasado lejano cuando los niveles tecnológicos no hubieran podido soportar argumentos análogos. La subdivisión de las comunidades en grupos organizados por una ventaja competitiva particular basada en la información o el acceso preferencial y la delegación de control hacia las partes más poderosas no pueden ser posibles si las comunidades basadas en los Comunes se apegan a sus principios. La apertura de un camino hacia tal perspectiva depende de que la mayoría decida tomar el control creativo de su futuro.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-kostakis-2012&quot;&gt;
&lt;p&gt;Kostakis, V. (2012). The Political Economy of Information Production in the Social Web: Chances for Reflection on our Institutional Design. &lt;em&gt;Contemporary Social Science 7&lt;/em&gt;, 305-319.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-kostakis-2013&quot;&gt;
&lt;p&gt;Kostakis, V. (2013). At the Turning Point of the Current Techno-Economic Paradigm: Commons-Based Peer Production, Desktop Manufacturing and the Role of Civil Society in the Perezian Framework. &lt;em&gt;tripleC-Communication, Capitalism &amp;amp; Critique 11&lt;/em&gt;, 173-190.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-krugman-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Krugman, P. (2009). &lt;em&gt;The Return of Depression Economics and the Crisis of 2008&lt;/em&gt;. New York, NY: W. W. Norton &amp;amp; Company.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-krugman-2012&quot;&gt;
&lt;p&gt;Krugman, P. (2012). &lt;em&gt;End This Depression Now!&lt;/em&gt; New York, NY: W. W. Norton &amp;amp; Company.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-kumar-1995&quot;&gt;
&lt;p&gt;Kumar, K. (1995). &lt;em&gt;From Post-industrial to Post-modern Society&lt;/em&gt;. Oxford: Blackwell.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-gnunited-lakhani-wolf05&quot;&gt;
&lt;p&gt;Lakhani, K., &amp;amp; Wolf, R. (2005). &lt;em&gt;Why Hackers Do What They Do: Understanding Motivation and Effort in Free/Open Source Projects in: Feller, J., Fitzgerald, B., Hissam, S., Lakhani, K., Cusumano, M. &amp;amp; Shirky, Clay (eds.) Perspectives on Free and Open Source Software&lt;/em&gt;. Cambridge: MIT Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-lapavitsas-2012&quot;&gt;
&lt;p&gt;Lapavitsas, C. (2012). Financialisation in Crisis.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-marx-1992&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marx, K. (1992). &lt;em&gt;Capital: A Critique of Political Economy&lt;/em&gt; (Vol. 2). London: Penguin.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-marx-1993&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marx, K. (1993). &lt;em&gt;Grundrisse. Foundations of the Critique of Political Economy&lt;/em&gt;. London: Penguin.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-monnet-1976&quot;&gt;
&lt;p&gt;Monnet, J. (1976). &lt;em&gt;Mémoires, Nous ne Coalisons pas des Etats, Nous Unissons des Hommes&lt;/em&gt;. Paris: Fayard.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-mueller-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Mueller, M. (2010). &lt;em&gt;Networks and States: The Global Politics of Internet Governance&lt;/em&gt;. Cambridge, MA: MIT Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-orsi-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Orsi, C. (2009). Knowledge-Based Society, Peer Production and the Common Good. &lt;em&gt;Capital and Class 33&lt;/em&gt;, 31-51.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-ostrom-1990&quot;&gt;
&lt;p&gt;Ostrom, E. (1990). &lt;em&gt;Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action&lt;/em&gt;. Cambridge: Cambridge University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;Perens, B. (1999). &lt;em&gt;Open Sources: Voices from the Open Source Revolution&lt;/em&gt;. Sebastopol, CA: O’ Reilly Media.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;Perez, C. (2002). &lt;em&gt;Technological Revolutions and Financial Capital: The Dynamics of Bubbles and Golden Ages&lt;/em&gt;. Cheltenham: Edward Elgar Pub.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-perez-2009a&quot;&gt;
&lt;p&gt;Perez, C. (2009a). Technological Revolutions and Techno-Economic Paradigms. &lt;em&gt;Cambridge Journal of Economics 34&lt;/em&gt;, 185-202.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;Perez, C. (2009b). The Double Bubble at the Turn of the Century. Technological Roots and Structural Implications. &lt;em&gt;Cambridge Journal of Economics 33&lt;/em&gt;, 779-805.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-rigi-2012&quot;&gt;
&lt;p&gt;Rigi, J. (2012). Peer to Peer Production as the Alternative to Capitalism: A New Communist Horizon. &lt;em&gt;Journal of Peer Production&lt;/em&gt;. Accedido el 25 de julio de 2013, desde &lt;a href=&quot;http://peerproduction.net/issues/issue1/invited-comments/a-new-communist-horizon/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://peerproduction.net/issues/issue1/invited-comments/a-new-communist-horizon/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;Schiller, H. (1981). &lt;em&gt;Who Knows: Information in the Age of the Fortune 500&lt;/em&gt;. Norwood, NJ: Ablex.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-schiller-1984&quot;&gt;
&lt;p&gt;Schiller, H. (1984). &lt;em&gt;Information and the Crisis Economy&lt;/em&gt;. Norwood, NJ: Ablex.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;Schiller, H. (1996). &lt;em&gt;Information Inequality&lt;/em&gt;. New York: Routledge.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Scholz, T. (Ed.). (2013). Aytes, Ayhan. &lt;em&gt;In Digital Labor. The Internet as Playground and Factory&lt;/em&gt;, 79-97.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-schumpeter-1975&quot;&gt;
&lt;p&gt;Schumpeter, J. (1975). &lt;em&gt;Capitalism, Socialism and Democracy&lt;/em&gt;. London: Harper; Row.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-schumpeter-1982&quot;&gt;
&lt;p&gt;Schumpeter, J. (1982). &lt;em&gt;Business Cycles&lt;/em&gt;. Philadelphia, PA: Porcupine Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-sowell-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Sowell, T. (2010). &lt;em&gt;The Housing Boom and Bust: Revised Edition&lt;/em&gt;. New York, NY: Basic Books.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-stallman-2008&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stallman, R. (2008). Free Software in Ethics and Practice. Accedido el 25 de julio de 2013, desde &lt;a href=&quot;http://archive.org/details/Richard.Stallman.Manchester.2008&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://archive.org/details/Richard.Stallman.Manchester.2008&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-stallman-2012&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stallman, R. (2012). Why Open Source Misses the Point of Free Software. Accedido el 25 de julio de 2013, desde &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/philosophy/open-source-misses-the-point.en.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.gnu.org/philosophy/open-source-misses-the-point.en.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-stiglitz-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stiglitz, J. (2010). &lt;em&gt;Freefall: America, Free Markets, and the Sinking of the World Economy&lt;/em&gt;. New York, NY: W.W. Norton; Co.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-swedberg-1994&quot;&gt;
&lt;p&gt;Swedberg, R. (1994). The Idea of ’Europe’ and the Origin of the European Union: A Sociological Approach. &lt;em&gt;Zeitschrift für Soziologie 23&lt;/em&gt;, 378-387. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://zfsonline.ub.uni-bielefeld.de/index.php/zfs/article/viewFile/2871/2408&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://zfsonline.ub.uni-bielefeld.de/index.php/zfs/article/viewFile/2871/2408&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-terranova-2013&quot;&gt;
&lt;p&gt;Terranova, T. (2013). Free Labor. En T. Scholz (ed.), &lt;em&gt;Digital Labor. The Internet as Playground and Factory&lt;/em&gt; (pp. 33-57). New York: Routledge.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-toffler-2006&quot;&gt;
&lt;p&gt;Toffler, A., &amp;amp; Toffler, H. (2006). &lt;em&gt;Revolutionary Wealth&lt;/em&gt;. New York, NY: Knopf.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-webster-2002b&quot;&gt;
&lt;p&gt;Webster, F. (2002a). The Information Society Revisited. En L. Lievrouw &amp;amp; S. Livingstone (eds.), &lt;em&gt;Handbook of New Media: Social Shaping and Social Consequences of ICTs&lt;/em&gt; (pp. 22-33). London: Sage.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-webster-2002a&quot;&gt;
&lt;p&gt;Webster, F. (2002b). &lt;em&gt;Theories of the Information Society&lt;/em&gt; (2.ª ed.). London: Routledge.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-williamson-1985&quot;&gt;
&lt;p&gt;Williamson, O. (1985). &lt;em&gt;The Economic Institutions of Capitalism&lt;/em&gt;. New York, NY: Free Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-williamson-1995&quot;&gt;
&lt;p&gt;Williamson, O. (1995). &lt;em&gt;Organization Theory: From Chester Barnard to the Present and Beyond&lt;/em&gt;. New York, NY: Oxford University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-zittrain-2008&quot;&gt;
&lt;p&gt;Zittrain, J. (2008). &lt;em&gt;The Future of the Internet: And How to Stop it&lt;/em&gt;. New Haven: Yale University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;Acrónimo de “Software as a Service” [Software como Servicio], por ejemplo Facebook. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;EULA en inglés, son las licencias de software privativo que incluyen las condiciones bajo las cuales &lt;em&gt;no&lt;/em&gt; se puede compartir y modificar el software. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;Tercerización o externalización de masas, una forma de trasladar la fuerza de trabajo hacia colectivos de voluntarios y apropiarse del valor producido. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn4&quot;&gt;&lt;p&gt;Un crédito &lt;em&gt;subprime&lt;/em&gt; o hipoteca basura es una modalidad crediticia del mercado financiero de Estados Unidos que se caracteriza por tener un nivel de riesgo de impago superior a la media del resto de créditos. Ver Wikipedia: &lt;a href=&quot;https://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%A9dito_subprime&quot;&gt;https://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%A9dito_subprime&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref4&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn5&quot;&gt;&lt;p&gt;Ellinikí Radiofonía Tileórasi o Radiotelevisión helénica. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref5&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn6&quot;&gt;&lt;p&gt;Al momento de escribir esto (agosto de 2013) el destino de la ERT todavía es desconocido.&lt;a href=&quot;#fnref6&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn7&quot;&gt;&lt;p&gt;Ver la licencia de Producción de Pares: &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref7&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn8&quot;&gt;&lt;p&gt;Extremaizquierda de copia, juego de palabras con izquierda de copia (copyleft), a su vez un juego de palabras sobre derecho de copia (copyright). &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref8&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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 <entry>
   <title>Definición de una red libre</title>
   <link href="http://endefensadelsl.org/definicion-de-red-libre.html"/>
   <updated>2014-01-01T00:00:00-03:00</updated>
   <id>http://endefensadelsl.org/definicion-de-red-libre</id>
   
   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#definición-de-una-red-libre&quot;&gt;Definición de una red libre&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#libertad-0-la-libertad-de-participar-en-la-red&quot;&gt;Libertad 0: La libertad de participar en la red&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#libertad-1-la-libertad-de-determinar-dónde-son-almacenados-los-propios-bits&quot;&gt;Libertad 1: La libertad de determinar dónde son almacenados los propios bits&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#libertad-2-la-libertad-para-determinar-con-quiénes-son-compartidos-los-propios-bits&quot;&gt;Libertad 2: La libertad para determinar con quiénes son compartidos los propios bits&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#libertad-3-la-libertad-para-transmitir-bits-a-tus-pares-sin-el-prospecto-de-interferencia-intercepción-o-censura&quot;&gt;Libertad 3: La libertad para transmitir bits a tus pares sin el prospecto de interferencia, intercepción o censura&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#libertad-4-la-libertad-de-mantener-el-anonimato-o-de-presentar-una-identidad-única-y-confiable&quot;&gt;Libertad 4: La libertad de mantener el anonimato, o de presentar una identidad única y confiable&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;definición-de-una-red-libre&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Definición de una red libre&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;La siguiente es la &lt;a href=&quot;https://commons.thefnf.org/index.php?title=Free_network_definition&amp;amp;oldid=2292&quot;&gt;Definición de una red libre, versión 2&lt;/a&gt; publicada por la &lt;a href=&quot;http://thefnf.org&quot;&gt;Free Network Foundation&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde su traducción, la FNF ha publicado una &lt;a href=&quot;https://commons.thefnf.org/index.php/Free_network_definition&quot;&gt;versión reducida de este documento&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta traducción fue realizada por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org) y Mauricio Pasquier Juan (mpj@endefensadelsl.org).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La dialéctica fundamental de nuestra lucha es esta: ¿seremos esclavizados por nuestra tecnología, o liberados por ella?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue al reconocer esta noción, y al servicio de nuestra libertad colectiva, que nació el Movimiento del Software Libre. Es en este espíritu en el que tratamos de definir exactamente lo que queremos decir cuando decimos que una red es libre. Esperamos que la existencia de esta definición ayude a iluminar el camino hacia un mundo más justo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nuestra intención es construir sistemas de comunicaciones que sean poseídos por la gente que los usa, que permitan a los participantes poseer sus propios datos y que usen encriptación de punta a punta y mecanismos de confianza criptográficos que garanticen su privacidad. Llamamos a tales sistemas ‘redes libres’ y estos están caracterizados por las siguientes cinco libertades:&lt;/p&gt;
&lt;section id=&quot;libertad-0-la-libertad-de-participar-en-la-red&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Libertad 0: La libertad de participar en la red&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La libertad 0 trata sobre tu derecho a organizar redes cooperativas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las redes convencionales se caracterizan por la distinción entre usuario y proveedor. Este modo de organización promueve la operación de la red al servicio del interés propio. El proveedor construye y posee la infraestructura y el usuario paga por el acceso. En una red libre, sin embargo, los nodos se conectan entre sí, en vez de a un único proveedor monolítico. Por la naturaleza de su diseño, una red libre es poseída por aquellos que le dan uso. Los participantes actúan como proveedores y usuarios al mismo tiempo, y el crecimiento se auto-distribuye al tratar cualquier ganancia como inversión. De esta forma, aquellos que se unen a la red son capaces de volverse sus propietarios. Este modo de organización promueve la operación de la red al servicio del bien común.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;libertad-1-la-libertad-de-determinar-dónde-son-almacenados-los-propios-bits&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Libertad 1: La libertad de determinar dónde son almacenados los propios bits&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La libertad 1 trata sobre tu derecho a poseer el almacén material de tus datos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las redes convencionales promueven (si no fuerzan) que sus participantes almacenen sus datos en máquinas que están bajo los auspicios administrativos de un alojamiento o proveedor de servicio externo. La mayoría de la gente no es capaz de servir datos desde sus casas. Los participantes deben ser libres de almacenar sus propios datos (así están bajo su cuidado) sin sacrificar su capacidad de publicarlos.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;libertad-2-la-libertad-para-determinar-con-quiénes-son-compartidos-los-propios-bits&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Libertad 2: La libertad para determinar con quiénes son compartidos los propios bits&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La libertad 2 trata sobre tu derecho a controlar el acceso a tus datos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La minería de datos y la monetización del compartir se han vuelto prácticas comunes. Los participantes deberían ser libres de elegir a aquellos con quienes les gustaría compartir una información determinada. Sólo alquien que posee sus propios datos puede ejercitar completamente esta libertad, pero esto es un problema sin importar dónde estén guardados los bits relevantes.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;libertad-3-la-libertad-para-transmitir-bits-a-tus-pares-sin-el-prospecto-de-interferencia-intercepción-o-censura&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Libertad 3: La libertad para transmitir bits a tus pares sin el prospecto de interferencia, intercepción o censura&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La libertad 3 trata sobre el derecho de hablar libremente con tus pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los flujos de información en las redes convencionales son rutinaria e intencionalmente interceptadas, obstruídas y censuradas. Esto se hace a favor de actores corporativos y estatales alrededor del mundo. En una red libre, las comunicaciones privadas deberían permanecer sin examinar desde el momento en que entran a la red hasta el momento en que llegan a su destino.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;libertad-4-la-libertad-de-mantener-el-anonimato-o-de-presentar-una-identidad-única-y-confiable&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Libertad 4: La libertad de mantener el anonimato, o de presentar una identidad única y confiable&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La libertad 4 trata sobre tu derecho a construir tu propia identidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Existe una presión en aumento para proscribir el anonimato, y sin embargo las comunicaciones confiables permanecen escasas. Mientras que es esencial para la libertad que los individuos puedan mantenerse anónimos en la esfera pública online, también es esencial que sean capaces de construir y mantener identidades persistentes y verificables. Tales identidades pueden ser un nombre legal, uno en común o un avatar que enmascare el ser corpóreo - los individuos pueden tener muchas identidades tales, y cambiar entre ellas a voluntad. Un claro delineamiento entre actores anónimos, pseudónimos y &lt;em&gt;ónimos&lt;/em&gt; nos permitiría a todos evaluar mejor la confiabilidad de otros en la red.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>Licencia de Producción de Pares (Versión legible por humanos)</title>
   <link href="http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html"/>
   <updated>2013-06-07T00:00:00-03:00</updated>
   <id>http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es</id>
   
   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#licencia-de-producción-de-pares-versión-legible-por-humanos&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares (Versión legible por humanos)&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#ud.-es-libre-de&quot;&gt;Ud. es libre de&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#bajo-las-condiciones-siguientes&quot;&gt;Bajo las condiciones siguientes:&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#entendiendo-que&quot;&gt;Entendiendo que&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;licencia-de-producción-de-pares-versión-legible-por-humanos&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Licencia de Producción de Pares (Versión legible por humanos)&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Esto es un resumen legible por humanos del &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_es.html&quot;&gt;texto legal (la licencia completa)&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;section id=&quot;ud.-es-libre-de&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Ud. es libre de&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;Compartir - copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente la obra&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Hacer obras derivadas&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;bajo-las-condiciones-siguientes&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Bajo las condiciones siguientes:&lt;/h2&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/by.png&quot; alt=&quot;Atribución - Debe reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor o el licenciante (pero no de una manera que sugiera que tiene su apoyo o que apoyan el uso que hace de su obra).&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;&lt;strong&gt;Atribución&lt;/strong&gt; - Debe reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor o el licenciante (pero no de una manera que sugiera que tiene su apoyo o que apoyan el uso que hace de su obra).&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/sa.png&quot; alt=&quot;Compartir bajo la Misma Licencia - Si altera o transforma esta obra, o genera una obra derivada, sólo puede distribuir la obra generada bajo una licencia idéntica a ésta.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;&lt;strong&gt;Compartir bajo la Misma Licencia&lt;/strong&gt; - Si altera o transforma esta obra, o genera una obra derivada, sólo puede distribuir la obra generada bajo una licencia idéntica a ésta.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/nc.png&quot; alt=&quot;No Capitalista - La explotación comercial de esta obra sólo está permitida a cooperativas, organizaciones y colectivos sin fines de lucro, a organizaciones de trabajadores autogestionados, y donde no existan relaciones de explotación. Todo excedente o plusvalía obtenidos por el ejercicio de los derechos concedidos por esta Licencia sobre la Obra deben ser distribuidos por y entre los trabajadores.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;&lt;strong&gt;No Capitalista&lt;/strong&gt; - La explotación comercial de esta obra sólo está permitida a cooperativas, organizaciones y colectivos sin fines de lucro, a organizaciones de trabajadores autogestionados, y donde no existan relaciones de explotación. Todo excedente o plusvalía obtenidos por el ejercicio de los derechos concedidos por esta Licencia sobre la Obra deben ser distribuidos por y entre los trabajadores.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;entendiendo-que&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Entendiendo que&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Renuncia&lt;/strong&gt; - Alguna de estas condiciones puede no aplicarse si se obtiene el permiso del titular de los derechos de autor.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Dominio Público&lt;/strong&gt; - Cuando la obra o alguno de sus elementos se halle en el dominio público según la ley vigente aplicable, esta situación no quedará afectada por la licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Otros derechos&lt;/strong&gt; - Los derechos siguientes no quedan afectados por la licencia de ninguna manera:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Los derechos derivados de usos legítimos u otras limitaciones reconocidas por ley no se ven afectados por lo anterior;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Los derechos morales del autor;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Derechos que pueden ostentar otras personas sobre la propia obra o su uso, como por ejemplo derechos de imagen o de privacidad.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Aviso&lt;/strong&gt; - Al reutilizar o distribuir la obra, tiene que dejar muy en claro los términos de la licencia de esta obra. La mejor forma de hacerlo es enlazar a esta página.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>La producción de pares como alternativa al capitalismo: un nuevo horizonte comunista</title>
   <link href="http://endefensadelsl.org/un_nuevo_horizonte_comunista.html"/>
   <updated>2013-05-01T00:00:00-03:00</updated>
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&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-producción-de-pares-como-alternativa-al-capitalismo-un-nuevo-horizonte-comunista&quot;&gt;La producción de pares como alternativa al capitalismo: un nuevo horizonte comunista&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-p2p-y-la-fase-avanzada-del-comunismo-de-marx&quot;&gt;El P2P y la fase avanzada del comunismo de Marx&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-p2p-como-un-nuevo-modo-de-producción-histórico&quot;&gt;El P2P como un nuevo modo de producción histórico&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#quiebre-radical-con-el-capitalismo&quot;&gt;Quiebre radical con el capitalismo&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-p2p-y-la-micro-división-capitalista-del-trabajo&quot;&gt;El P2P y la micro división capitalista del trabajo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-p2p-y-la-macro-división-capitalista-del-trabajo&quot;&gt;El P2P y la macro división capitalista del trabajo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-relación-del-modo-de-producción-de-pares-con-el-capitalismo&quot;&gt;La relación del modo de producción de pares con el capitalismo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#puede-la-producción-y-distribución-material-ser-organizada-por-el-modo-de-producción-p2p&quot;&gt;¿Puede la producción y distribución material ser organizada por el modo de producción P2P?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#cuáles-son-las-posibilidades-de-establecer-una-sociedad-de-pares-el-rol-de-la-lucha&quot;&gt;¿Cuáles son las posibilidades de establecer una sociedad de pares? El rol de la lucha&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;la-producción-de-pares-como-alternativa-al-capitalismo-un-nuevo-horizonte-comunista&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;La producción de pares como alternativa al capitalismo: un nuevo horizonte comunista&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Jakob Rigi trabaja en la Universidad de Europa Central de Budapest. Este artículo fue publicado originalmente en el &lt;a href=&quot;http://peerproduction.net/issues/issue-1/invited-comments/a-new-communist-horizon/&quot;&gt;Journal of Peer Production&lt;/a&gt; y liberado en el Dominio Público. Traducido por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org) y Tes (tes@riseup.net) y liberado bajo la &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La crisis actual del capitalismo ha provocado protestas, revueltas y revoluciones en grandes partes del planeta involucrando a 3 mil millones de habitantes. Incluso la &lt;em&gt;Time Magazine&lt;/em&gt; hizo del “Protestante” el personaje del año. La portada decía: De la Primavera Árabe a Atenas, de &lt;em&gt;Occupy Wall Street&lt;/em&gt; a Moscú. China, Chile, España, Inglaterra, Italia, India, Israel, Irán y Francia, entre muchos otros lugares, pueden también contarse entre los semilleros de las protestas sociales recientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los movimientos de protesta han puesto las alternativas al capitalismo en la agenda histórica &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hardt-negri-2011a&quot;&gt;(Hardt &amp;amp; Negri, 2011)&lt;/span&gt;. Este artículo argumenta que un sector de los trabajadores cognitivos ya ha creado un nuevo modo de producción llamado de pares (P2P) como una alternativa viable al capitalismo. Aunque aun se encuentra en su fase emergente y dominado por el capitalismo, el P2P demuestra claramente los contornos principales de una sociedad igualitaria. El hecho mismo de que sectores del activismo P2P y los trabajadores de las TIC estén -a su vez- activamente involucrados en las protestas puede funcionar como un buen catalizador que conecte el P2P con estos movimientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la producción de pares, los productores producen bienes colectivamente a través de la participación voluntaria en un sistema productivo descentralizado, de red. Los voluntarios escogen las tareas que realizan; la cantidad de tiempo que dedican a la producción colectiva; el tiempo y lugar de su actividad productiva. En términos de distribución, cualquiera en el mundo puede usar los productos gratuitamente de acuerdo a sus propias necesidades, sin tener en cuenta su propia contribución &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;benkler-2006&quot;&gt;(Benkler, 2006)&lt;/span&gt;. Este modo de producción es muy similar al que Marx &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1978a marx-1978b&quot;&gt;(1978c, 1978b)&lt;/span&gt; describió como el comunismo avanzado. También ha sido llamado cibercomunismo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kleiner-2010 barbrook-2007 moglen-2003&quot;&gt;(Barbrook, 2000; Kleiner, 2010; Moglen, 2003)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;section id=&quot;el-p2p-y-la-fase-avanzada-del-comunismo-de-marx&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El P2P y la fase avanzada del comunismo de Marx&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Como la historia del modo de producción de pares contemporáneo ya ha sido escrita &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;soderberg-2008 raymond-2001 weber-2004&quot;&gt;(Raymond, 2001; Söderberg, 2007; Weber, 2004)&lt;/span&gt; haré una breve pausa para definir dos momentos definitorios de esta historia, por un lado la invención de la licencia GPL (Licencia Pública General, en inglés) y el Software Libre (SL) por Richard Stallman en 1984 y por el otro la invención del sistema de cooperación colectiva voluntaria en línea por Linus Torvalds en 1991.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Stallman creó la Free Software Foundation liberando código bajo una licencia llamada Licencia Pública General. La GPL garantizaba cuatro libertades: correr el programa con cualquier propósito; estudiarlo y personalizarlo; redistribuir copias gratuitamente o por un precio razonable; y cambiar y mejorar el programa. Stallman incluyó la así llamada cláusula “copyleft” en la GPL. De acuerdo con esta cláusula cualquier código que incluya componentes derivados de código bajo la GPL deberá ser también liberado bajo la misma licencia en su totalidad. El copyleft es la negación dialéctica del copyright, porque a la vez que lo preserva lo está aboliendo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-2002&quot;&gt;(Stallman, Lessig, &amp;amp; Gay, 2002)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El significado de la GPL descansa en el hecho de haber formulado por primera vez en la historia de la humanidad un derecho de propiedad que engloba a todo el mundo. Los comunes han existido desde la concepción misma de la humanidad en varias formas y dentro de varias civilizaciones &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1965 ostrom-1990&quot;&gt;(Marx, 1965; Ostrom, 1990)&lt;/span&gt;. Pero todos ellos, a excepción del común del conocimiento, han estado siempre territorializados y pertenecido a comunidades, tribus o estados particulares. Por lo tanto y como regla general, los forasteros eran excluidos. La GPL creó un común globalmente desterritorializado, incluyendo a casi todos. Sólo excluye a aquellos usuarios que rechazan liberar sus propios productos bajo la GPL. La GPL ha sido modificada bajo el nombre de &lt;em&gt;Open Source&lt;/em&gt; para acomodar los intereses comerciales. Este nuevo protocolo sólo obliga a los usuarios a liberar bajo la GPL sólo aquellos componentes de sus productos que deriven de otros bajo la GPL. El propietario puede mantener otros componentes como propiedad privada. Si el &lt;em&gt;Open Source&lt;/em&gt; corrompe a la GPL o facilita la expansión del P2P es tema de debate entre Stallman y sus seguidores, por un lado y los defensores del &lt;em&gt;Open Source&lt;/em&gt; por el otro &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;raymond-2001 weber-2004&quot;&gt;(Raymond, 2001; Weber, 2004)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para los propósitos de este artículo me concentraré en la GPL, porque representa la esencia de los nuevos comunes del conocimiento globales y universales. La mayoría de las formas de conocimiento han sido comunes universales. Merton &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;merton-1979&quot;&gt;(1979)&lt;/span&gt; argumentó que la ciencia requiere una forma de producción y distribución comunista. Aunque han habido excepciones a esta regla (chamanes, magos, clérigos y artesanos, entre otros, intentaron mantener en secreto sus conocimientos o transferirlos sólo a selectos individuos), fue el capitalismo y sus correspondientes regimenes de copyright y patentes los que cercaron sistemáticamente aquellas formas de conocimiento que podrían dar ganancias &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;boyle-1996&quot;&gt;(Boyle, 1996)&lt;/span&gt;. Mientras el conocimiento se volvía un factor importante del capitalismo informacional, crecía dramáticamente un régimen de copyright draconiano &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;lessig-2005&quot;&gt;(Lessig, 2005)&lt;/span&gt;. La GNU GPL fue una estrategia jurídico-productiva pionera en producir un común global de conocimiento y en protegerlo de la invasión del capitalismo. En este sentido, la iniciativa de Stallman fue un hito fundamental en la lucha de los trabajadores cognitivos contra el capitalismo informacional &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;soderberg-2008&quot;&gt;(Söderberg, 2007)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue, sin embargo, Linus Torvalds quien tomó este desarrollo local y lo llevó a un nivel global al hacer un uso completo del potencial distributivo de la Internet. La producción de Linux fue una verdadera revolución en la organización de la cooperación entre un gran número de productores. Marx argumentó que cualquier conocimiento científico es producto del trabajo colectivo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1981&quot;&gt;(Marx, 1981, p. 199)&lt;/span&gt;, porque cada científico construye sobre los logros de otros anteriores. Pero este aspecto colectivo de la ciencia no fue el resultado de una cooperación conciente y simultánea entre los científicos sino la transferencia de conocimiento contingente en un eje de tiempo y espacio. La invención de Torvalds, al usar la Internet, trascendió las barreras del tiempo y el espacio. Por lo tanto, volvió posible una cooperación simultánea, conciente, voluntaria, coordinada y global entre un gran número de productores. La combinación de la licencia GPL y el modo de cooperación de Linux representa la esencia del modo de producción P2P, que coincide con los principios generales de la forma avanzada del comunismo descrita por Marx.&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;1&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;No habrá equivalencia entre la contribución de cada individuo a la producción social y su parte del total de productos sociales. Contribuirán de acuerdo a su habilidad y usarán de los productos de acuerdo a sus necesidades. El dinero como la medida cuantitativa del valor desaparecerá &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1978b&quot;&gt;(Marx, 1978b)&lt;/span&gt;. El dinero no juega un rol interno en el sistema de pares, aunque todavía constituye su contexto externo y le inserta presión.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;En el comunismo avanzado de Marx, la división del trabajo y consigo el estado y el mercado, desaparecen &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1978a marx-1978b&quot;&gt;(Marx, 1978c, 1978b)&lt;/span&gt;. En el P2P la división del trabajo es reemplazada por la distribución del trabajo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;weber-2004&quot;&gt;(Weber, 2004)&lt;/span&gt; y las lógicas del estado y del mercado son cuestionadas (ver debajo).&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;El comunismo avanzado que Marx &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1978a&quot;&gt;(1978c)&lt;/span&gt; previó, trascendería la alienación no sólo al abolir la lógica de la equivalencia cuantitativa en el ámbito del intercambio entre el individuo y la sociedad, y también entre individuos y la división del trabajo, sino también al permitir y habilitar a los individuos a usar los medios de producción socialmente producidos para materializar sus propios poderes creativos. Mis investigaciones etnográficas muestran que la creatividad y el reconocimiento de los pares se encuentran entre las motivaciones más fuertes de los productores P2P &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;weber-2004&quot;&gt;(Weber, 2004)&lt;/span&gt;. Söderberg &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;soderberg-2008&quot;&gt;(2007)&lt;/span&gt; también muestra cómo la creatividad P2P trasciende la alienación.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;p&gt;En este punto podemos hacer las siguientes preguntas:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;1&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;¿Es el P2P realmente un nuevo modo de producción histórico o sólo un apéndice del modo de producción capitalista?&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;¿Cuál es su relación con el modo de producción capitalista?&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;¿Hasta qué punto el P2P puede ser aplicado a la producción material?&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;¿Cuáles son las posibilidades de que reemplace o desplace del todo al modo de producción capitalista?&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-p2p-como-un-nuevo-modo-de-producción-histórico&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El P2P como un nuevo modo de producción histórico&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Definamos brevemente el concepto de modo de producción según Marx &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1978c&quot;&gt;(1978d)&lt;/span&gt;. La producción es un proceso por el cual los humanos producen bienes pre-diseñados. Estos bienes pueden ser materiales, como el pan; servicios, como la salud y la educación; o información y conocimiento, como el software. Las fuerzas productivas son los humanos, sus conocimientos y habilidades, las herramientas que usan, el material sobre el que actúan y otras condiciones materiales de la producción, como la energía, los edificios, etc. Las relaciones de producción son relaciones “definitivas” e “indispensables” entre humanos que se corresponden con el estadio material de las fuerzas productivas. Las relaciones de propiedad son expresiones legales de las relaciones de producción. Un modo de producción es la totalidad de las fuerzas de producción y las relaciones de producción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las fuerzas productivas de la producción de pares corresponden a lo que Manuel Castells &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;castells-2010&quot;&gt;(2010, pp. 70-72)&lt;/span&gt; define como el Paradigma Tecnológico de la Información (PTI). El PTI enfatiza el trabajo informal en red, su flexibilidad y se caracteriza por el hecho de que la tecnología actúa sobre la información y la información sobre la tecnología así como por la integración de varias tecnologías como la microelectrónica, las telecomunicaciones, la electrónica óptica y las computadoras en un sistema más amplio. Es importante señalar que los trabajadores cognitivos son un componente importante, o el más importante, de las fuerzas productivas del PTI.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La centralidad de la información/conocimiento y la estructura de la red contradicen inherentemente las relaciones capitalistas de producción. La lógica de la red requiere que el conocimiento producido en cada nodo de una red integrada globalmente deba fluir libre y horizontalmente en todas las direcciones hacia todos los demás nodos. El conocimiento es un bien no rival, que puede reproducirse sin costos extras. Es también universal dado que el mismo ítem de conocimiento puede ser utilizado simultáneamente por todo el planeta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aun así el capitalismo previene el libre flujo del conocimiento en todas las direcciones de la red. Es verdad que el modo de producción capitalista, adaptándose al PTI, se ha vuelto global y ha adoptado crecientemente una forma de red. Sin embargo, la suma de todos los vínculos potenciales de la red excede dramáticamente la suma de los vínculos de las redes globales del capital. Por lo tanto, el potencial de la red en tanto fuerza producitiva paradigmática de nuestro tiempo, excede al modo de producción capitalista &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hardt-negri-2000&quot;&gt;(Hardt &amp;amp; Negri, 2000)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo mismo es cierto para el conocimiento-información, la otra fuerza productiva paradigmática de nuestra era. El conocimiento es universal y no rival. El capital esculpe para sí una selecta subred de la red total: la red global de acumulación de capital. El flujo de conocimiento-capital está cercado por esta subred. Aun dentro de esta subred el flujo de conocimiento no es libre. En primer lugar, en la competencia entre las diferentes multinacionales, formas significativas de conocimiento se han vuelto secretas y son celosamente mantenidas dentro del alcance de un pequeño número de diseñadores e ingenieros de empresas particulares. En segundo lugar, el conocimiento-mercancía sólo puede moverse de un nodo a otro si es intercambiado por dinero. En otras palabras la forma mercancía en sí misma es una forma de cercamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El PTI también contradice profundamente la organización capitalista de la producción. La red es una red abierta en la que cada nodo puede conectarse con cualquier otro nodo inmediata y horizontalmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto implica que las unidades de producción pueden desterritorializarse globalmente en redes abiertas y asociadas de productores directos en donde cooperan entre sí horizontalmente –aunque la mediación de una autoridad coordinadora puede ser necesaria– y producir bienes variados. Esto no es otra cosa que la organización social del P2P cognitivo. Linux, el modelo inaugural del P2P, es en efecto una instancia práctica de tal red de cooperación. Wikipedia es el otro ejemplo. Este modelo puede aplicarse a cualquier forma de producción cognitiva y en gran medida a la producción material a través de la automatización &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-2011&quot;&gt;(Bauwens, 2011)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;quiebre-radical-con-el-capitalismo&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Quiebre radical con el capitalismo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Mientras que práctica y empíricamente el modo de producción de pares aun se encuentra bajo el dominio del capitalismo y depende en gran medida de éste (adquiriendo computadoras y otros materiales y servicios y utilizando su infraestructura), su lógica contradice radicalmente aquella del capital. Más arriba he descrito brevemente aquellos aspectos del P2P que se corresponden con aquello que Marx entendía por comunismo. Todos estos aspectos contradicen la lógica del capital. Demostraré aquí cómo la lógica del P2P contradice profundamente a la división capitalista del trabajo, porque la división del trabajo es el componente clave de todo modo de producción. Dejenme enfatizar que en el P2P tenemos una distribución del trabajo y no una división del trabajo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;weber-2004&quot;&gt;(Weber, 2004)&lt;/span&gt;. Los modos de cooperación entre pares y la distribución de sus productos vuelven superfluas las micro (entre unidades de producción separadas) y macro (entre diferentes unidades) divisiones capitalistas del trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;section id=&quot;el-p2p-y-la-micro-división-capitalista-del-trabajo&quot; class=&quot;level3&quot;&gt;
&lt;h3&gt;El P2P y la micro división capitalista del trabajo&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;En el nivel empresarial, la administración capitalista impone la división técnica del trabajo entre los trabajadores. Los capitalistas (o sus administradores) reunen a los trabajadores bajo el mismo techo y los colocan en posiciones particulares en la línea de producción para poder administrarlos. La cooperación entre los trabajadores es un producto del capital &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1976&quot;&gt;(Marx, 1976)&lt;/span&gt;. La invención de la maquinaria perfeccionó la división técnica del trabajo, llevando al taylorismo donde el capital, utilizando el método científico, estableció un despotismo completo sobre el trabajo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;braverman-1974&quot;&gt;(Braverman, 1974)&lt;/span&gt;. Los académicos del post-fordismo argumentan que éste ha trascendido al taylorismo al mejorar las habilidades de los trabajadores e involucrándolos en la toma de decisiones &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;amin-1994&quot;&gt;(Amin, 1994)&lt;/span&gt;. Se han hecho proclamas similares sobre la así llamada japonización &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kaplinsky-1988&quot;&gt;(Kaplinsky, 1988)&lt;/span&gt;. Tales proclamas son por lo menos controversiales &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;castells-2010&quot;&gt;(Castells, 2010)&lt;/span&gt;. Muchos argumentan que el taylorismo todavía es la forma dominante de la organización del proceso laboral &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;tomaney-1994 huws-2003&quot;&gt;(Huws, 2003; Tomaney, 1994)&lt;/span&gt;. Sin importar la validez de la hipótesis post-fordista, podemos decir con seguridad que el trabajo aun está compartimentado en espacios cerrados y es despóticamente administrado por los representantes del capital. Mientras que un pequeño y selecto grupo de trabajadores pueden disfrutar una autonomía parcial, el total del proceso laboral es centralizado por los administradores que integran el trabajo de trabajadores separados en un proceso total de trabajo cooperativo. Andre Gorz &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gorz-1999&quot;&gt;(1999, ch. 2)&lt;/span&gt;, un proponente de la hipótesis post-fordista, dice que el post-fordismo ha reemplazado al despotismo impersonal y mecanizado del taylorismo por nuevas formas de esclavitud personal. Los productores individuales no eligen sus tareas, ni el ritmo, tiempo y lugar de su trabajo. En otras palabras el proceso de trabajo es micro-territorializado tanto espacial como temporalmente. En este sentido el contraste con la cooperación P2P no puede ser mayor. En la cooperación P2P los procesos laborales están globalmente desterritorializados, en términos tanto temporales como espaciales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El incremento cada vez más complejo de micro-divisiones jerárquicas del trabajo que habían sido un factor importante detrás del crecimiento de la productividad del trabajo industrial se ha vuelto una barrera para la productividad del trabajo cognitivo. Brook &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;brook-1975&quot;&gt;(1975)&lt;/span&gt; demostró que en una organización centralizada el incremento del número de ingenieros que trabajan sobre un problema particular de software decrece la eficacia al crear complejidades innecesarias en un rango exponencial. Raymond &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;raymond-2001&quot;&gt;(2001)&lt;/span&gt; demostró que esto no era cierto en la cooperación descentralizada de la red P2P. Aquí, el incremento en el número de trabajadores incrementa la eficacia y mejora el producto. Esta hipótesis puede ser cierta para todas las formas de producción cognitiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cooperación voluntaria en red subvierte la lógica arriba-abajo de la administración capitalista que también es la lógica del estado capitalista. No obstante, existe una forma “centralizada” de control en el P2P. El desarrollo de cada proyecto es controlado en última instancia por el o los individuos que lo lanzaron a la red. En las bifurcaciones, ellos tienen la palabra final, aunque existe el espacio para el debate extensivo. Sin embargo, si los demás no están contentos con las decisiones tomadas por ese liderazgo, tienen el derecho de tomar el proyecto entero y desarrollarlo en la dirección que les plazca. Si esta forma de “centralización” es un impacto del entorno capitalista, o inherente a la producción de pares, es un tema que requiere un examen crítico &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;oneill-2009&quot;&gt;(O’Neil, 2009)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-p2p-y-la-macro-división-capitalista-del-trabajo&quot; class=&quot;level3&quot;&gt;
&lt;h3&gt;El P2P y la macro división capitalista del trabajo&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;En la macro división capitalista del trabajo las diferentes unidades productivas no están conectadas inmediatamente entre sí sino a través de la mediación del mercado. Los trabajadores intercambian su trabajo por salarios y los productos de su labor se convierten en mercancías propiedad de los capitalistas que las venden en el mercado. Es solo a través de esta vía que el trabajo de los productores inmediatos de varias unidades y ramas de la producción se conectan entre sí, volviéndose partes del total del trabajo social de la sociedad. Cada unidad productiva se vuelve un componente del total de la macro división capitalista del trabajo en tanto produce mercancías que son vendidas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1978&quot;&gt;(Marx, 1978a)&lt;/span&gt;. Los productos del P2P son principalmente comunes universales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque la GPL permite la venta de productos, por sentido común nadie paga por un producto que está disponible gratuitamente. El uso comercial de los productos del P2P no los convierte en mercancías porque el usuario no paga por ellos y por lo tanto no ingresa en los costos de sus propias mercancías. De esto se sigue que el trabajo total que es gastado globalmente en la actualidad en las diferentes formas del P2P está por fuera de la división social del trabajo bajo el capitalismo y lo circunscribe. En el estadio actual el P2P también está circunscrito por la forma mercancía ya que partes mayoritarias de los medios de producción son mercancías ellos mismos y los contribuidores al P2P deben ganar dinero. Una sociedad de pares no es compatible con el dinero y la mercancía. La forma mercancía circunscribe inherentemente las libertades que la GPL garantiza (este punto puede ser alcanzado también utilizando la teoría del valor de Marx; sin embargo, requiere una argumentación más larga de lo que el espacio disponible permite).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En resumen, las fuerzas productivas del PTI combinadas con la forma de cooperación descentralizada de red, la ausencia del trabajo asalariado, la contribución voluntaria y la forma común&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; de los productos constituyen las características principales del modo de producción P2P. Aunque el modo de producción de pares es todavía un fenómeno emergente, su lógica es claramente diferente de la del capitalismo y ha sido creada como respuesta a los requerimientos de las nuevas fuerzas productivas. Por lo tanto, su significado histórico, urgencia y novedad puedan difícilmente exagerarse. El modo de producción capitalista es una barrera para la realización de las potencialidades del conocimiento en la era de Internet. Limita la creatividad humana y el desarrollo de los trabajadores cognitivos en general. Por lo tanto no es una coincidencia que un sector de los trabajadores cognitivos se haya rebelado contra las relaciones capitalistas de producción al lanzar el P2P. Como argumenta Söderberg &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;soderberg-2008&quot;&gt;(2007)&lt;/span&gt; esta es una forma de lucha de clases.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-relación-del-modo-de-producción-de-pares-con-el-capitalismo&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La relación del modo de producción de pares con el capitalismo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La nueva producción social consiste en islas en el mar del modo de producción capitalista. La relación entre ambas, como se señaló más arriba, es de dependencia mutua y antagonismo. La producción social depende del capitalismo para adquirir algunos de los medios de producción y de los salarios de sus contribuidores, mientras que el capitalismo utiliza los comunes de la producción social gratuitamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los marxistas distinguen entre el modo de producción y la formación social. La formación social es un sistema integrado social, económico, ideológico y cultural. Puede consistir en más de un modo de producción. No obstante, un modo de producción domina sobre los demás y sus imperativos definen las características generales de la formación social. En este sentido podemos hablar de formaciones sociales feudales y capitalistas como distintas de los modos de producción feudal y capitalista. Aunque el modo de producción dominante domina a los otros modos de producción, no puede borrar sus lógicas específicas. La continua tensión y dependencia entre el modo de producción dominante y sus subordinados convierten en fenómenos dinámicos, desequilibrados y complejos a las formaciones sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La formación social capitalista ha pasado por tres fases parcialmente solapadas: la emergente, la dominante y la declinante. En la fase emergente (1850-1950) el modo de producción capitalista dominó mundialmente a los modos de producción feudal, doméstico y otros pre capitalistas, extrayendo trabajo y valor de ellos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mandel-1970&quot;&gt;(Mandel, 1970, ch. 2)&lt;/span&gt;. En la segunda fase (1950-1980) el modo de producción capitalista erosionó profundamente los modos pre capitalistas y los reemplazó con el modo de producción capitalista. El capitalismo se expandió intensivamente, penetrando en nuevos dominios de la actividad productiva como los servicios, y extensivamente, conquistando el globo entero. La tercera fase (1980 a la actualidad) se caracteriza por la emergencia del PTI como modo social de producción dentro de la formación social capitalista. Este período ha sido descrito en términos tales como la “Sociedad Red” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;castells-2010&quot;&gt;(Castells, 2010)&lt;/span&gt;, “Imperio” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hardt-negri-2000&quot;&gt;(Hardt &amp;amp; Negri, 2000)&lt;/span&gt;, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque el modo de producción de pares se encuentra bajo el dominio del modo de producción capitalista, su situación frente a éste es diferente a la de los modos de producción pre-capitalistas. Mientras que en las primeras dos fases el capitalismo representaba las nuevas fuerzas productivas, en la tercera fase es el P2P el nuevo y emergente modo de producción y el capitalismo es el que está en decadencia. Si el P2P domina el capitalismo tendremos la fase emergente de la formación social de pares. No quiero dar la impresión que la victoria del P2P sobre el capitalismo es un proceso evolucionario suave o inevitable. Es totalmente contingente a las orientaciones y consecuencias de la lucha social actual, particularmente la lucha de las comunidades de pares. Ya que retomaré este aspecto en la última sección, la siguiente explora si la producción social actual puede generalizarse a la producción material.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;puede-la-producción-y-distribución-material-ser-organizada-por-el-modo-de-producción-p2p&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;¿Puede la producción y distribución material ser organizada por el modo de producción P2P?&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En la actualidad el modo social de producción (de pares) se ha extendido más allá del software, cubriendo otras esferas de la producción de símbolos y signos (ver el sitio de la &lt;a href=&quot;http://p2pfoundation.net&quot;&gt;P2P Foundation&lt;/a&gt;). Bauwens &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-2011&quot;&gt;(2011)&lt;/span&gt; muestra que el P2P está ganando terreno en el diseño y la manufactura. Adrian Bowyer &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bowyer-2006&quot;&gt;(2006)&lt;/span&gt; y sus colaboradores lanzaron un proyecto abierto para la producción de una impresora tridimensional en el 2005 que ahora se reproduce a sí misma. En efecto, el modo de producción de pares puede extenderse a la mayoría de las ramas de la producción material. La automatización será el pilar de esta transformación, aunque la automatización no es una pre-condición necesaria del P2P material. En una producción totalmente automatizada, el factor cognitivo de la producción de pares (investigación y desarrollo, diseño y software) pondrá la producción material bajo el dominio del P2P. La automatización capitalista lleva a la pérdida de puestos de trabajo y a la degradación del trabajo. La automatización no necesitará tener estos impactos en la formación social de pares. El empleo no tiene sentido y la automatización ofrece tiempo libre a la humanidad. Este tiempo puede ser dedicado a la producción colectiva de conocimiento, educación y salud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como los recursos materiales estratégicos son limitados y están desperdigados desigualmente por el globo, una distribución global justa de tales recursos será un desafío importante para la sociedad de pares global. El límite natural de las materias primas pondrá un límite a la riqueza material y requerirá reglas de distribución. Pero el criterio para la distribución en la comunidad global y dentro de cada comunidad local no puede ser la contribución al trabajo hecha por individuos y comunidades, porque el trabajo cognitivo es globalmente colectivo, no posee valor de cambio y no produce valor de cambio. Sólo las necesidades de las comunidades e individuos definidas democráticamente entre y dentro de las comunidades puede ser el criterio para la distribución. No puedo especular sobre las reglas de una distribución global de materias primas pero parece razonable asumir que si el factor cognitivo de la producción se convertirá en un común libre para toda la humanidad, entonces los recursos naturales estratégicos deberán seguir el mismo camino. El movimiento ecologista ya ha concebido a la tierra y la atmósfera como un común global &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;rabinowitz-2010&quot;&gt;(Rabinowitz, 2010)&lt;/span&gt;. La propiedad común y el uso de la naturaleza, particularmente la tierra, por la humanidad entera será el desafío último para la sociedad de pares y por ese mismo motivo para la humanidad. Por lo tanto, la protección de la naturaleza se convertirá en la prioridad principal de una sociedad de pares global.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;cuáles-son-las-posibilidades-de-establecer-una-sociedad-de-pares-el-rol-de-la-lucha&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;¿Cuáles son las posibilidades de establecer una sociedad de pares? El rol de la lucha&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo se encuentra en una crisis profunda y existe un movimiento anticapitalista global. Aun más, la base tecnológica para establecer una sociedad de pares en pleno derecho existe en la actualidad y un número considerable de trabajadores cognitivos comprenden e intentan expandir el P2P con entusiasmo. Pero no hay garantía de que el P2P prevalecerá automáticamente sobre el capitalismo. Tim Wu &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wu-2010&quot;&gt;(2010)&lt;/span&gt; argumenta que los imperios estatales y corporativos lucharán con uñas y dientes para poner las tecnologías de la información bajo su control, tal como hicieron con la tecnología de radio. Pero el éxito del estado y el capital al prevenir al P2P de convertirse en el modo de producción dominante tampoco está garantizado de antemano. Puede suceder cualquiera de las dos cosas dependiendo de las consecuencias de las luchas sociales. El movimiento de pares, si es soportado por todos los otros movimientos sociales de la multitud, podría prevalecer. La lucha social determinará también qué tipo de sociedad de pares tendremos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Cuáles son entonces los escenarios posibles para que la producción de pares se convierta en el modo de producción dominante? ¿Crecerá paralelamente con el capitalismo hasta que lo supere? ¿O su desarrollo será mucho más complejo, marcado por flujos, reflujos y derrotas temporales? ¿Será una revolución social que expropie medios de producción estratégicos a los capitalistas un prerrequisito para que la producción de pares se vuelva el modo de producción dominante? ¿Cuál será el rol de la lucha social y la conciencia humana en el avance de la producción de pares? La respuesta a estas preguntas necesita el esfuerzo colectivo de muchos. Aquí, será suficiente mencionar que “la idea del comunismo” se vuelve atractiva nuevamente. No obstante no es suficiente, aunque realmente necesario, decir que “otro comunismo es posible” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;harvey-2010&quot;&gt;(Harvey, 2010, p. 259)&lt;/span&gt; sino que debemos imaginar los contornos generales de la producción comunista. Aquí yace el significado histórico y político de la producción de pares. Representa, aunque en una forma embrionaria, el modelo para la producción y distribución comunista. El éxito de este modo de producción dependerá definitivamente de la lucha social que lo asista. ¿Cuáles son entonces las fortalezas y debilidades de la producción social de pares en tanto movimiento? Su fuerza es que es una práctica productiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su debilidad, como argumenta Söderberg &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;soderberg-2008&quot;&gt;(2007)&lt;/span&gt;, es que la mayor parte de los participantes de la producción de pares carece de una conciencia anticapitalista explícita, ni hablar de una conciencia comunista. Como ya se dijo, hay algunos, como Moglen &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;moglen-2003&quot;&gt;(2003)&lt;/span&gt;, Barbrook &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;barbrook-2007&quot;&gt;(2000)&lt;/span&gt; y Kleiner &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kleiner-2010&quot;&gt;(2010)&lt;/span&gt;, que definen al movimiento como comunista. Sin embargo, el involucramiento en la producción de la mayoría está motivado por razones personales, tales como realizar cosas excitantes y creativas y mejorar sus propias habilidades. Aun así los participantes son concientes y valoran el hecho de estar produciendo comunes. A pesar de la falta de una visión comunista definida, mis observaciones etnográficas muestran que los participantes han desarrollado y aprecian creencias progresivas, tales como la valoración de la cooperación, preferencia por la creatividad y la felicidad sobre el dinero y la carrera, preocupación por la ecología, preferencia por los intereses públicos sobre los egoístas, antipatía al consumismo y preocupación por los pobres y el tercer mundo. Por ejemplo, activistas tecnológicos han ayudado a activistas iraníes, tunesinos, egipcios y sirios a organizar esferas públicas de red.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las comunidades de pares también desarrollan actitudes morales progresivas y humanistas. Los miembros de estas comunidades no aprecian la fanfarronería, la auto promoción, la deshonestidad y la manipulación calculadora. Mientras se reconoce a los individuos y se les da crédito por sus contribuciones el interés común por mantener y desarrollar comunidades de pares productivas es más fuerte. Sin duda la formación de un colectivismo sólido y una cultura progresiva que crezca orgánicamente alrededor de la producción de pares y otros movimientos sociales serán esenciales para la formación de una sociedad comunista. A pesar del significado de esta cultura-en-progreso, no puede remediar la falta de una clara visión programática y comunista y una crítica teórica sostenida del capitalismo entre sus participantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La falta de una clara visión colectivista combinada con el medio ambiente capitalista dominante vuelve a la producción de pares vulnerable a la invasión del capitalismo. Muchos proyectos que han comenzado como una producción P2P fueron reconvertidos en empresas capitalistas. Bajo esta condición la propagación de una clara visión comunista entre los participantes de la producción de pares será indispensable para el avance de este nuevo modo de producción. Sin duda existe un sector concientemente comunista entre los productores de la producción de pares. Este sector comunista debe ponerse al hombro una lucha teórica intransigente y crítica dentro del movimiento de la producción P2P. Sin embargo, esta lucha debe ser conducida en términos fraternales y evitar el sectarismo. Los comunistas no deben posicionarse contra los participantes no comunistas del movimiento de pares. De hecho, como argumenta Barbrook &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;barbrook-2007&quot;&gt;(2000)&lt;/span&gt;, todos los contribuidores a la producción de pares están involucrados en una práctica material comunista, sin importar sus actitudes hacia el comunismo. La tarea de los comunistas es describir y teorizar esta práctica y criticar al capitalismo desde esta práctica. La producción de pares misma ya ha desarrollado un excepcional procedimiento para el avance de un debate crítico entre sus participantes. La contribución de todos a la producción es revisada, evaluada y acreditada por los demás abierta y públicamente en la red. Este procedimiento también puede ser utilizado (y ya lo es en cierto punto) en los debates políticos, teóricos e ideológicos dentro de las comunidades de pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sumada a la falta de conciencia de clase entre los pares productores y tal vez como resultado de esto, la ausencia de alianzas/conexiones sostenidas entre pares productores y otros movimientos sociales progresivos es otra debilidad del movimiento de pares. Esta es también una debilidad de los otros movimientos sociales. La alianza entre un movimiento P2P auto-conciente y otros movimientos sociales, con potenciales y objetivos antisistémicos, fortalecerá ambos lados. La producción de pares recibirá apoyo en su lucha contra el cada vez más draconiano régimen de copyright que ha sido impuesto en los últimos treinta años. La producción de pares, por otro lado, provee a los otros movimientos sociales con modelos para una alternativa más justa, democrática y ecológica de la cooperación en la producción, esfera pública y autogestión; y la realización de la libertad y creatividad individuales. El hecho mismo que &lt;em&gt;Occupy Wall Street&lt;/em&gt; haya sido iniciado por &lt;em&gt;Adbusters&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Anonymous&lt;/em&gt;, y que su forma de organización descentralizada/en red, así como la de los indignados, sean muy similares a la del P2P, resulta muy prometedor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Existe al menos un sector entre los pares productores que relacionan claramente su práctica con problemáticas más amplias sobre justicia, libertad, bienes comunes y democracia. También participan en otros movimientos sociales. La izquierda académica y activista, por otro lado, aun no ha comprendido la novedad y el significado histórico de la producción de pares. Usualmente rebajan el significado de la producción de pares como el hobby de algunos yuppies o como un epifenómeno en los márgenes del modo de producción capitalista. Otros rebajan su significado sugiriendo que los tomates o los pepinos no pueden ser producidos por el P2P. Ignoran el hecho que la tecnología y las ciencias de la vida, particularmente la microbiología, incluyendo el secuencimiento del ADN, que se están volviendo cada vez más importantes para la agricultura, pueden ser producidos a través de la cooperación de pares. Otro argumento, haciendo un gesto post-colonial, sugiere que las computadoras, las tecnologías de la información y las impresoras tridimensionales son el lujo exclusivo de los privilegiados. Aunque esto es verdad hasta cierto punto, no debe ser tratado como un hecho estático. Los grupos subalternos luchan por apropiarse de las tecnologías de la información para sus propios objetivos. Los zapatistas utilizaron la Internet para movilizar apoyo global para su movimiento. Recientemente, trabajadores inmigrantes chinos, activistas verdes en Irán y activistas en Egipto, Túnez y Siria han utilizado la Internet para circular noticias sobre sus protestas. Las computadoras portátiles y los teléfonos móviles, que adquirieron las funciones de las computadoras, se están volviendo cada vez más baratos y por lo tanto asequibles por muchos, aunque no por todos, en el Sur Global. Lo mismo es cierto para las impresoras tridimensionales. La izquierda necesita reconocer la lucha por el conocimiento como el nuevo terreno para la lucha social y darle la debida significación a la producción de pares en este contexto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un movimiento de protesta importante ha barrido el globo en 2011. ¿Qué pasaría si estos movimientos de protesta ponen en su agenda la apropiación de los medios de producción más importantes y su reorganización bajo el sistema de cooperación de pares?&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Marx, K. (1978a). &lt;em&gt;Capital&lt;/em&gt; (Vol. 2). Penguin Books.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-marx-1978b&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marx, K. (1978b). Critique of Gotha Programme. En R. Tucker (ed.), &lt;em&gt;Marx and Engels Reader&lt;/em&gt;. New York: Norton; Company.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-marx-1978a&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marx, K. (1978c). Enstranged Labour. En R. Tucker (ed.), &lt;em&gt;Marx and Engels Reader&lt;/em&gt;. New York: Norton; Company.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-marx-1978c&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marx, K. (1978d). Preface to A Contribution to the Critique of Political Economy. En R. Tucker (ed.), &lt;em&gt;Marx and Engels Reader&lt;/em&gt;. New York: Norton; Company.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-marx-1981&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marx, K. (1981). &lt;em&gt;Capital&lt;/em&gt; (Vol. 3). Penguin Books.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-merton-1979&quot;&gt;
&lt;p&gt;Merton, K. (1979). &lt;em&gt;The Sociology of Science: Theoretical and Empirical Investigations&lt;/em&gt;. Chicago UP.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-moglen-2003&quot;&gt;
&lt;p&gt;Moglen, E. (2003). The dotCommunist Manifesto. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://emoglen.law.columbia.edu/my_pubs/dcm.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://emoglen.law.columbia.edu/my_pubs/dcm.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-oneill-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;O’Neil, M. (2009). &lt;em&gt;Cyberchiefs: Autonomy and Authority in Online Tribe&lt;/em&gt;. London: Pluto Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-ostrom-1990&quot;&gt;
&lt;p&gt;Ostrom, E. (1990). &lt;em&gt;Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action&lt;/em&gt;. Cambridge: Cambridge University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-rabinowitz-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Rabinowitz, D. (2010). Ostrom, the commons, and the anthropology of ’earthlings’ and their atmosphere. &lt;em&gt;Focaal: Journal of Global and Historical Anthropology #57&lt;/em&gt;, 104-108.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-raymond-2001&quot;&gt;
&lt;p&gt;Raymond, E. (2001). &lt;em&gt;The Cathedral &amp;amp; the Bazaar&lt;/em&gt; (Revised.). Paperback; O’Reilly Media. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://biblioweb.sindominio.net/telematica/catedral.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://biblioweb.sindominio.net/telematica/catedral.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-soderberg-2008&quot;&gt;
&lt;p&gt;Söderberg, J. (2007). &lt;em&gt;Hacking Capitalism: The Free and Open Source Software («FOSS») Movement (Routledge Research in Information Technology and Society)&lt;/em&gt; (1.ª ed.). Hardcover; Routledge.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-stallman-2002&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stallman, R. M., Lessig, L., &amp;amp; Gay, J. (2002). &lt;em&gt;Free Software, Free Society: Selected Essays of Richard M. Stallman&lt;/em&gt;. Hardcover; Free Software Foundation. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://shop.fsf.org/product/free-software-free-society-2/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://shop.fsf.org/product/free-software-free-society-2/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-tomaney-1994&quot;&gt;
&lt;p&gt;Tomaney, J. (1994). A New Paradigm of Work Organization and Technology. En A. Amim (ed.), &lt;em&gt;Post-Fordism&lt;/em&gt;. Oxford: Blackwell.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-weber-2004&quot;&gt;
&lt;p&gt;Weber, S. (2004). &lt;em&gt;The Success of Open Source&lt;/em&gt;. Hardcover; Harvard University Press. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.worldcat.org/isbn/0674012925&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.worldcat.org/isbn/0674012925&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wu-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wu, T. (2010). &lt;em&gt;The Master of Switch: The Rise and Fall of Information Enterprises&lt;/em&gt;. New York: Knof.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;En contraposición a la forma mercancía. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
   <link rel="enclosure" title="La producción de pares como alternativa al capitalismo: un nuevo horizonte comunista" 
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   <title>Más allá de la abundancia digital: Bloques para la construcción de la producción de pares física</title>
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   <updated>2013-02-01T00:00:00-03:00</updated>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#más-allá-de-la-abundancia-digital-bloques-para-la-construcción-de-la-producción-de-pares-física&quot;&gt;Más allá de la abundancia digital: Bloques para la construcción de la producción de pares física&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#resumen&quot;&gt;Resumen&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-abundancia-digital-contra-la-escasez-natural&quot;&gt;¿La abundancia digital contra la escasez natural?&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-internet-como-un-lugar-de-abundancia&quot;&gt;La Internet como un lugar de abundancia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-huella-ecológica-es-la-escasez-natural&quot;&gt;La huella ecológica: ¿Es la escasez “natural”?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#escasez-limitaciones-y-cómo-no-producir-abundancia&quot;&gt;Escasez, limitaciones y cómo (no) producir abundancia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-producción-de-pares-basada-en-los-comunes-un-modo-de-producción-diferente-al-rescate&quot;&gt;La producción de pares basada en los comunes: ¿Un modo de producción diferente al rescate?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#ladrillos-de-la-producción-de-pares-generalizada&quot;&gt;Ladrillos de la producción de pares generalizada&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#preguntas-sobre-la-justicia&quot;&gt;Preguntas sobre la justicia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;más-allá-de-la-abundancia-digital-bloques-para-la-construcción-de-la-producción-de-pares-física&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Más allá de la abundancia digital: Bloques para la construcción de la producción de pares física&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Este artículo fue publicado originalmente en el &lt;a href=&quot;http://peerproduction.net/issues/issue-1/invited-comments/beyond-digital-plenty/&quot;&gt;Journal of Peer Production&lt;/a&gt; y liberado en el Dominio Público. Traducido por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org) y Tes (tes@riseup.net), liberado para la &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;section id=&quot;resumen&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Resumen&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares basada en los comunes ha producido cantidades sorprendentes de información libremente utilizable y compartible. Mientras que esto es asombroso por sí mismo, muchas personas creen que eso es todo, que la producción de pares florece en el ámbito digital de la Internet y sólo allí. Esto significaría que la producción de pares nunca podría ser más que un fenómeno de nicho, dado que nadie puede sobrevivir a base de información. Este artículo desafía este punto de vista convencional, argumentando que el potencial de la producción de pares se extiende mucho más allá de la esfera digital hacia la esfera de la producción física y que desarrollos de esta índole ya están en marcha. Este artículo contrasta la abundancia en el mundo digital con la escasez aparente del mundo físico. Explica la diferencia entre la escasez y las limitaciones y por qué es necesario distinguir entre los diferentes significados de la palabra “abundancia” cuando se piensa la posibilidad de la abundancia en un mundo limitado. Muestra que la producción capitalista de mercado es incapaz de producir abundancia para todos debido a sus fallas inherentes, mientras que la producción de pares basada en los comunes es muy diferente en este sentido. Delinea los ladrillos para la generalización de la producción de pares en el mundo físico, haciendo alusión a ejemplos que existen hoy en día. Finalmente, se discuten preguntas sobre la justicia en una sociedad basada en la producción de pares.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-abundancia-digital-contra-la-escasez-natural&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;¿La abundancia digital contra la escasez natural?&lt;/h2&gt;
&lt;section id=&quot;la-internet-como-un-lugar-de-abundancia&quot; class=&quot;level3&quot;&gt;
&lt;h3&gt;La Internet como un lugar de abundancia&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;La Internet se ha convertido en un lugar de abundancia; abundancia entendida en las diferentes acepciones de esta palabra. El primer significado es el de “fastuosidad” o “desperdicio”. Podría estar todo el día navegando sitios de compartición de fotografías, mirando eternamente fotografías de cualquier persona o tema (digamos, del Monte Everest), aun cuando en algún punto comience a volverse bastante repetitivo y que he encontrado todo lo que pudiera ser de interés; pero aun así continuar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Puedo utilizar BitTorrent para descargar montones de películas –lo que es usualmente ilegal, pero funciona– hasta llenar mi disco rígido con ellas, aunque nunca encuentre el tiempo para verlas. Puedo instalar cualquier cantidad de programas de Software Libre, probando incansablemente nuevos, aunque nunca los use realmente. Es fácil desperdiciar tiempo en la Red.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero la abundancia también tiene otro significado: “obtener lo que necesito, cuando lo necesito.” La Internet ofrece abundancia en este sentido, también. Intenta recordar (si eres lo suficientemente viejo) cuan incómodo era investigar algo antes de la Internet. Tenías que visitar una biblioteca para encontrar libros sobre el tema; si no existían, tenías que intentarlo con artículos en &lt;em&gt;journals&lt;/em&gt; o averiguando si había expertos en algún lugar a los que podrías ubicar y que respondieran a tus preguntas. Hoy, comenzar una investigación se ha simplificado enormemente: sólo hay que buscar algunos términos en Google o leer el artículo sobre el tema en Wikipedia, y entonces seguir los vínculos más interesantes para más referencias. Se ha vuelto tan fácil encontrar información en prácticamente cualquier tema que resulta difícil recordar cómo era antes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Del mismo modo, la resolución de problemas se ha vuelto mucho más simple. Dado que dificilmente seas la primera persona con ese problema específico, puedes buscar en la Internet. Usualmente encontrarás otras que tuvieron tu mismo problema y escribieron sobre eso. Puedes chequear las soluciones a las que llegaron; si eso es insuficiente, a menudo es fácil involucrarse y pedir ayuda. En el pasado, era muy difícil encontrar y cooperar con gente con problemas o intereses similares, a menos que (tal vez) vivan en tu misma ciudad o área. Pero ya no más.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando busco una pieza específica de música o un video en particular, muy probablemente lo encuentre en YouTube o en algún otro lugar en línea. Y puedo descargar y ver películas que me interesan –no legalmente, pero aun así. Puedo encontrar programas de Software Libre para realizar tareas específicas o resolver problemas específicos; tanto para navegación Web, ver videos, editar fotos, videos o música, jugar, desarrollar programas, casi todo está ahí. Entonces, la Internet también es muy buena para proveer abundancia en el sentido de “lo que necesito, cuando lo necesito”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es como si la abundancia se originara por la naturaleza digital de la propia Internet. Pero esta sería una impresión errónea. La tecnología digital es solamente el basamento; los productores de la abundancia son las personas que usan la Internet y hacen que todo ello sea posible. Regresaré a este problema, pero antes de hacerlo revisaré las limitaciones del mundo físico que lo hacen parecer tan diferente de la abundancia digital de la Red.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-huella-ecológica-es-la-escasez-natural&quot; class=&quot;level3&quot;&gt;
&lt;h3&gt;La huella ecológica: ¿Es la escasez “natural”?&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Un problema que puede hacer parecer imposible el concepto de abundancia –abundancia para todos– en el mundo natural es conocido como “huella ecológica”. La huella ecológica es la cantidad de tierra necesaria para generar todos los recursos consumidos por la población humana y absorber y volver inofensivo el desecho correspondiente. Es medido en “hectáreas globales”, es decir hectáreas (el 1% de km²) de tierra de fertilidad promedio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy en día, la huella ecológica de la humanidad es alrededor de 18 billones de hectáreas globales, pero la biocapacidad total de la Tierra es sólo de 12 billones. La disparidad es obvia: nuestra estilo de vida actual requeriría una Tierra y media para ser sostenible. Consumimos recursos mucho más rápido de lo que la Tierra puede regenerarlos. Dado que tal uso excesivo es imposible en el largo plazo, estamos viviendo a costa de las generaciones futuras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero no todos lo hacen. En muchos países, la huella promedio por persona es muy baja. En Bangladesh y Afghanistan, es de sólo 0,6 hectáreas por persona; en India y Yemen, de 0,9; en Irak y las Filipinas, 1,3. En estos y muchos otros países, el uso de recursos está debajo del promedio sostenible, que puede ser calculado al dividir los 12 billones de hectáreas de biocapacidad disponible entre los 7 billones de personas vivas: 1,7 hectáreas por persona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El promedio global actual es alrededor de 2,7 hectáreas por persona, más del 50% arriba de lo que es sostenible. Mi propio país, Alemania, utiliza el doble: 5,1 ha. por persona. La mayoría de los demás países europeos poseen valores similares. Las huellas promedio de los EEUU y algunos países árabes son mucho más altas: 8 ha. por persona, o más &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikipedia-2011&quot;&gt;(Wikipedia, 2011)&lt;/span&gt;. Aquellos que vivimos en países altamente industrializados, no vivimos sólo a costa de las generaciones futuras, sino también a costa de personas en otras partes del mundo. Nuestros patrones de consumo son posibles sólo porque otras personas en otros lados consumen mucho menos.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;escasez-limitaciones-y-cómo-no-producir-abundancia&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Escasez, limitaciones y cómo (no) producir abundancia&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Resulta claro que para mantenerse posible y sostenible en el largo plazo, toda la producción está atada a los límites de la biocapacidad disponible. Estas limitaciones se mantienen a pesar de la forma social de producción. El límite actual de 1.7 ha. globales por persona pueden sobrepasarse por algunos y por períodos limitados de tiempo, pero no por todos y para siempre. Tales limitaciones deben ser respetadas, pero las limitaciones, como apunta Stefan Meretz en el segundo patrón de su “Diez patrones desarrollados por el proyecto Oekonux”&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, no son lo mismo que escasez. La escasez significa que &lt;em&gt;no hay suficiente&lt;/em&gt; de algo, por lo que depende, en primer lugar, de cuánto de un bien es necesitado (y por quién) y en segundo, en cuánto de un bien es producido (y por quién). La escasez es por lo tanto un fenómeno social, nunca uno natural.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Arriba he distinguido entre dos conceptos de la abundancia –el desperdicio sin límites contra “obtener lo que necesito, cuando lo necesito”. Es fácil ver que el desperdicio sin límites colisionará rápidamente con los límites de nuestro planeta. Será imposible para todos tener cinco autos en su garage o usarlo todo por poco tiempo y luego tirarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero la abundancia en el segundo sentido es un tema diferente. Las cosas que son descartadas rápidamente no satisfarán más necesidades que las que son utilizadas por largo tiempo; y no necesitas cinco autos para llegar a tu destino rápida y convenientemente –dependiendo de la situación, un auto, una bicicleta (eléctrica) o buen transporte público resultará igual o mejor. Este concepto de abundancia no está enfocado en la acumulación de cosas, sino en la satisfacción de necesidades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Es posible producir “lo que necesito, cuando lo necesito” para todos en este planeta limitado? Esta pregunta no puede ser respondida sin considerar la forma social de producción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo es el modo de producción dominante en la actualidad. Para este modo, la respuesta es no. El capitalismo es bueno produciendo abundancia para algunos, pero lo hace a expensas de otros. La mayoría de las personas en el Sur Global quedan excluídas así como muchas personas pobres en los países “ricos”. Este no es sólo un hecho empírico, también existen razones teoréticas de por qué debe ser así.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En primer lugar, el objetivo de cualquier entidad capitalista, cualquier inversor y cualquier compañía, es “hacer dinero”, esto es, convertir dinero en más dinero. Hacer dinero es sólo posible si alguien produce algo (aunque esta relación puede ser indirecta y muy lejana) y la producción siempre necesita recursos. Si el objetivo de “hacer dinero” es alcanzado, como resultado hay más dinero para ser reinvertido para hacer aun más –y así. El proceso capitalista tiene incorporada una urgencia de crecimiento infinita, para producir más y usar más recursos. La superexplotación de la biocapacidad es el resultado lógico. Bajo el capitalismo, la única alternativa al crecimiento es la crisis: las inversiones fallan, llevando a la pérdida de capital y la bancarrota de las compañías. Las personas pierden su trabajo y por lo tanto su capacidad de beneficiarse de la abundancia limitada que produce el capitalismo para aquellos que pueden pagarla. Ninguna alternativa es buena: las crisis causan sufrimiento pero el crecimiento permanente viene a expensas de la naturaleza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Asimismo, la abundancia para todos es imposible porque las compañías producen bienes para venderlos –así es como hacen dinero. Pero las cosas sólo pueden ser vendidas si son escasas, si no existen en cantidad suficiente. De otro modo, si el suministro e más alto que la demanda, los precios tienden a caer a cero. Esto le quita al mercado en cuestión atracción para los productores ya que se vuelve difícil o imposible “hacer dinero”. Algunos productores se irán o irán a la bancarrota, llevando finalmente a una situación donde el suministro cae bajo el nivel de la demanda y la situación de escasez requerida para el éxito de las inversiones se restablece. Si las corporaciones capitalistas no son la única fuente de bienes, sino que la gente puede obtenerlas gratuitamente de la naturaleza o de otra gente, la explotación comercial va a encontrarse en problemas. Esta es la situación en que se encontró la industria musical. En tal situación, las compañías afectadas van a tratar desesperadamente de aplastar la alternativa no capitalista, tal como vemos en la actualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, existe un conflicto entre la abundancia para todos y el principio fundamental de los mercados capitalistas: la competencia. La competencia significa que siempre que alguien gana, otro pierde. No importa si las compañías compiten por una parte del mercado o la gente por trabajos: algunos van a triunfar pero el resto no, yéndose a la bancarrota o volviéndose desocupados. Puede que haya abundancia para los ganadores, pero los perdedores no tendrán más que unas modestas migajas del Estado, si alguna.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-producción-de-pares-basada-en-los-comunes-un-modo-de-producción-diferente-al-rescate&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La producción de pares basada en los comunes: ¿Un modo de producción diferente al rescate?&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Entonces, la abundancia para todos es sólo una posibilidad bajo otro modo de producción. ¿Pero cómo podría funcionar tal modo de producción? En efecto, ¿dónde quedaría el concepto de “trabajo”? En el capitalismo, el trabajo es usualmente un medio para un fin: las compañías contratan trabajadores para producir mercancías; la gente trabaja para ganar el dinero que necesitan para “vivir”, es decir, para sobrevivir. Cuando los políticos hablan sobre “incrementar los incentivos para el trabajo”, se refieren a la extensión de sanciones para la gente que no quiere o no puede encontrar trabajo. El trabajo pareciera ser algo que sólo haces si tienes que hacerlo, si te es forzado por necesidad económica o presión social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Pero tiene que ser de esta forma? Volvamos a la manera en que la abundancia es producida en Internet. No toda la abundancia digital que podemos encontrar allí, pero una gran parte es el resultado de un proceso que llamamos &lt;em&gt;producción de pares basada en los comunes&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En muchos casos, la producción de pares difiere considerablemente del modelo convencional de trabajo como medio para conseguir dinero. Innumerable cantidad de gente ayuda en la escritura y edición de la enciclopedia libre Wikipedia sin esperar compensación monetaria. Otros hacen música, toman fotografías o publican textos, compartiendo libremente sus obras en línea. La gente crea y comparte software libre como el sistema operativo GNU/Linux y el navegador web Firefox. Otros crean redes inalámbricas comunitarias y otros hardware y diseño abiertos, compartiendo libremente los diseños y planos de muebles, ropa, máquinas y otros elementos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares basada en el Común ya no es un fenómeno marginal, sino una parte esencial del mundo moderno. La Internet funciona sobre software libre; Wikipedia se ha convertido en la principal fuente de información para mucha gente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares está &lt;em&gt;orientada al beneficio&lt;/em&gt;: en contraste con la producción capitalista, el objetivo no es “hacer dinero” (convertir el dinero en más dinero). En cambio, las necesidades, deseos y objetivos específicos de los participantes determinan lo que sucede. Esto cambia la naturaleza de la actividad: muchos de los participantes no se involucran para hacer dinero (aunque esto también pasa), sino porque les gusta hacer las cosas que se pueden hacer en ella o tienen un interés en los bienes que se producen (por ejemplo el software libre que se desarrolla en un proyecto). Otros objetivos que se persiguen con frecuencia son el aprendizaje y el “devolver algo a la comunidad” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;lakhani-wolf-2005&quot;&gt;(Lakhani &amp;amp; Wolf, 2005)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares ya no es “trabajo” en el sentido tradicional. La Wikipedia funciona sólo porque sus fundadores lograron reemplazar el trabajo tedioso y monótono que era escribir una enciclopedia por un proceso que es fácil de comenzar y que la gente disfruta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes que crear mercancías para ser vendidas por ganancia, los productores de pares conjuntamente crean, mantienen y hacen crecer &lt;em&gt;comunes&lt;/em&gt;: recursos y bienes desarrollados y mantenidos por una comunidad y compartidos de acuerdo a reglas definidas comunitariamente. Resulta importante señalar que la comunidad hace sus propias reglas –que no están predefinidas o impuestas desde arriba. Los comunes son usualmente compartidos entre los miembros de la comunidad o incluso más allá –el software y el contenido libres son comunes que &lt;em&gt;cualquiera&lt;/em&gt; puede usar y mejorar, sin exclusiones. Las licencias libres (como la GNU GPL o las Creative Commons) codifican estas reglas comunitarias de forma que se vuelven requisitos legales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya que la cooperación en los proyectos de pares es voluntaria, nadie es forzado a hacerse cargo de tareas específicas. La forma en que se distribuyen tareas en tales proyectos es usualmente llamada &lt;em&gt;estigmérgica&lt;/em&gt; &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;heylighen-2007&quot;&gt;(Heylighen, 2007)&lt;/span&gt;. Los participantes dejan pistas sobre las tareas que comenzaron y cosas que quisieran ver, animando a otros a hacerse cargo. Los reportes de &lt;em&gt;bugs&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; en los proyectos de software y los “vínculos rojos” que apuntan a artículos faltantes en la Wikipedia son ejemplos de tales pistas. Estas pistas proveen orientación a los novatos y a los participantes que terminaron otras tareas y están buscando alguna nueva. Mientras más participantes se preocupen por una tarea, más visibles serán las pistas que apunten a ella, incrementando la posibilidad de que alguien comience a trabajar en ella. ¿Puede la producción de pares lograr lo que el capitalismo no puede: producir abundancia en el sentido de “lo que necesites, cuando lo necesites” para todos, y no sólo en áreas específicas (por ejemplo, software) y no sólo para algunos, sino en todas las áreas y para todos?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para hacerlo posible, la producción de pares necesita crecer más allá del mundo inmaterial hacia el material, produciendo no sólo información sino también bienes físicos y servicios. ¿Pero es esto posible siquiera? “Una abundancia de información sobre cómo podemos hacer cosas no es lo mismo que una abundancia de cosas –es una abundancia de recetas no una de comida”, arguye el economista y activista comunitario Brian Davey &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;davey-2010&quot;&gt;(2010)&lt;/span&gt;, quejándose de la que la producción de pares basada en los comunes sólo puede producir información (recetas) pero no las cosas físicas (comida). La noción subyacente, compartida tanto por proponentes como críticos de la producción de pares, es que es excelente en la esfera de la información, la cual es fácil de copiar y cambiar, pero falla en el mundo material, que no lo es.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero este argumento ignora el hecho que no es una propiedad inherente de la información lo que la hace fácil de copiar, sino una cuestión &lt;em&gt;infraestructural&lt;/em&gt;. Hace 30 años, sólo las corporaciones con maquinaria extremadamente cara y especializada eran capaces de producir música, como indica Glyn Moody &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;moody-2010&quot;&gt;(2010)&lt;/span&gt;. Sólo la difusión de las conexiones de banda ancha a Internet y los discos rígidos suficientemente grandes la hicieron común.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desarrollos similares en la producción de cosas físicas no sólo son posibles –en algunas áreas, ya están en camino. La reproducción de cosas físicas es posible cuando se cumplen tres condiciones: acceso al &lt;em&gt;diseño completo&lt;/em&gt;, a los &lt;em&gt;recursos&lt;/em&gt; requeridos y a los &lt;em&gt;medios de producción&lt;/em&gt; necesarios. En la siguiente sección intentaré delinear cómo la generalización de la producción de pares puede cumplir estas condiciones.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;ladrillos-de-la-producción-de-pares-generalizada&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Ladrillos de la producción de pares generalizada&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Si consideramos las formas contemporáneas de producción de pares, encontramos que los recursos y los medios de producción tienden a ser &lt;em&gt;comunes&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;ampliamente distribuidos&lt;/em&gt;. Para la producción de pares digital, el conocimiento y la información son los recursos más importantes. Son tratados generalmente como comunes que todos pueden usar, compartir y mejorar. Esta filosofía es bien expresada por la Fundación Wikimedia &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikimedia-2011&quot;&gt;(2011)&lt;/span&gt;, la organización que soporta la Wikipedia y otros wikis relacionados:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Imagina un mundo donde cualquier ser humano puede compartir libremente la suma del conocimiento. Ese es nuestro compromiso.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El &lt;em&gt;diseño abierto&lt;/em&gt;, también llamado &lt;em&gt;hardware abierto&lt;/em&gt;, es el tipo de conocimiento más importante para la producción de cosas físicas. Los proyectos de hardware abierto diseñan cosas físicas, compartiendo libremente sus diseños y planos con todos. Este área de la producción de pares es todavía joven, pero en años recientes hemos visto una multitud de proyectos emergentes. El Directorio del Hardware Abierto de la P2P Foundation &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;p2p-2011&quot;&gt;(2011)&lt;/span&gt; lista más de 300 proyectos y hay muchas áreas del diseño abierto (como la ropa y los textiles) que no registra. Producir y compartir conocimiento libre sobre cómo fabricar, mantener, reparar y reciclar cosas es el primer ladrillo para la construcción de la producción física de pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hemos visto que la producción de pares tiende a tratar los recursos esenciales como comunes. Extender esta lógica a la producción física implica que los recursos naturales también deben ser comunes, ya que son ciertamente esenciales. Más de cien años atrás, Karl Marx &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1894&quot;&gt;(1894, ch. 46)&lt;/span&gt; llegó a la misma conclusión:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Desde el punto de vista de una forma económica superior de la sociedad, la propiedad privada del globo por individuos parecerá tan absurda como la propiedad privada de un hombre sobre otro. Aun una sociedad completa, una nación o incluso todas las sociedades existentes simultáneamente tomadas juntas pueden ser propietarias de la tierra. Sólo son sus poseedores, sus usufructuarios y deben dejarla a las generaciones siguientes en mejores condiciones, como si fueran &lt;em&gt;boni patres familias&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Tratar los recursos naturales como comunes significa que nadie puede reclamar derechos exclusivos sobre ellos y deben ser preservados sustancialmente; pueden ser usados, pero no abusados. Mientras nadie tenga acceso privilegiado, la suma de los recursos es compartir por todos. La huella ecológica provee algunas directrices sobre cuánto puede usar cada uno al tiempo que deja suficiente para los demás. De esta forma, es posible tratar con los límites de los recursos terrestres de manera que no se excluya o se ponga en desventaja a nadie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Preservar y compartir los recursos naturales como comunes es el segundo ladrillo para la construcción de la producción física de pares. Cambiar la lógica capitalista de tratar casi todo (incluyendo la mayoría de los recursos naturales) como propiedad de alguien a tratar los recursos como comunes será un desafío tremendo, ya que interrumpe radicalmente el control existente y los derechos exclusivos de los “propietarios” actuales de estos recursos. Ya hemos visto muchas de estas luchas en el ámbito digital (¿debería considerarse la información como propiedad privada o como bien común?) y podemos esperar muchas y más fuertes luchas sobre los comunes versus la propiedad en el futuro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción no es posible sin medios de producción, como las máquinas usadas en el proceso productivo. En el campo de la producción digital de pares, los medios de producción son poseídos por muchas personas. Las personas que escriben software libre o artículos de la Wikipedia lo hacen desde sus computadoras. Esto es muy diferente de la producción capitalista, donde los medios de producción son poseídos por una compañía que emplea personas y los usa a ambos (personas y máquinas) para obtener rédito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si alguien más posee (y por lo tanto controla) los medios de producción que debemos usar, dependemos de sus decisiones. Bajo la propiedad distribuida, tales relaciones de dependencia unilateral son evitadas. Nadie puede detener a otros de entrar en actividad o dictar las condiciones que deben satisfacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desarrollos similares están empezando a ocurrir en el área de la producción física de pares. Están emergiendo infraestructuras productivas decentralizadas y autoorganizadas, creadas y llevadas a cabo por personas que las usan para satisfacer sus necesidades productivas y consumidoras. El objetivo es el beneficio, no el rédito. Y la propiedad de estas infraestructuras está diseminada tan ampliamente que nadie puede excluir a otros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las redes en malla son un ejemplo de esta tendencia. El modelo clásico de acceso a la red es jerárquico: cada proveedor conecta miles y cientos de miles de personas (clientes) a la Internet. El proveedor es el punto de falla y control. Puede desconectar a los clientes que no pagan o violan unos “términos de servicio” arbitrarios; puede monitorear el comportamiento de sus clientes y censurar lo que pueden ver o hacer. Si alguien ordena o fuerza al proveedor a quedar fuera de línea, todos sus clientes también quedarán desconectados (como sucedió en Egipto durante el levantamiento de 2011, cuando el gobierno apagó casi todas las conexiones a Internet por varios días).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las redes en malla, por otro lado, son redes distribuidas donde todos los nodos (es decir computadoras conectadas) son iguales. En general, cada nodo utiliza conexiones inalámbricas para comunicarse directamente con los nodos en su vecindario; si la computadora objetivo está muy alejada, los nodos que se encuentren físicamente entre ellos actúan como relés, transmitiendo el mensaje a su destino. No existen servidores centrales que puedan apagarse para dar de baja un servicio y si desaparecen nodos individuales de la red, los nodos cercanos a ellos determinan automáticamente nuevas rutas. Entonces, no existen autoridades centrales que puedan monitorear o censurar la red.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los habitantes de la ciudad de Scarborough en África del Sur han levantado una red en malla que les otorga acceso a Internet y al teléfono. El hardware requerido se encuentra distribuido entre muchas personas; todos pueden contribuir comprando un router wi-fi, una antena u otro equipo y volverlo parte de la malla. La red corre enteramente sobre software libre y partes de su equipamiento están desarrolladas como hardware abierto, permitiendo a cualquiera compartir y mejorar los diseños &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;rowe-2010&quot;&gt;(Rowe, 2010)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Soluciones similares son posibles en cuanto a la generación de energía y acceso al agua. Ya existen proyectos que organizan acceso al agua como un común en Sudamérica &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;deangelis-2010&quot;&gt;(De Angelis, 2010)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los &lt;em&gt;hackerspaces&lt;/em&gt; (ver &lt;a href=&quot;http://hackerspaces.org&quot;&gt;hackerspaces.org&lt;/a&gt;) son otro ejemplo de lugares de encuentro autoorganizados donde las personas los usan para desarrollar software libre, crear contenidos libres, aprender y compartir conocimiento o solo relajarse y divertirse.&lt;a href=&quot;#fn4&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref4&quot;&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; La mayoría de los hackerspaces se financian con las contribuciones de sus miembros, aunque por lo general cualquiera es bienvenido, aun cuando no pague.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los &lt;em&gt;Fab Labs&lt;/em&gt; se organizan en líneas similares, pero su objetivo es la producción física. En la actualidad, existen más de 60 Fab Labs en todos los continentes. Hospedan maquinaria productiva diversa que puede ser utilizada por las personas en su vecindario para producir localmente. Usualmente se trata de fresadoras y cortadoras láser controladas por computadora (CNCs) utilizadas para la “manufactura sustractiva”, es decir darle forma a una pieza de material (madera o metal) removiendo las partes innecesarias fresando o cortando. Muchos Labs poseen también “fabbers” (impresoras 3D) que además pueden manufacturar cosas “imprimiendo” múltiples capas de, por ejemplo, plástico, una sobre la otra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hasta ahora, mucho del equipamiento requerido es todavía propietario y bastante costoso de obtener, por lo que la mayoría de los Labs necesitan el esponsoreo de una universidad u otra organización. Pero esta está cambiando gradualmente, desde que la multitud de proyectos de pares que desarrolla herramientas de producción como hardware abierto está emergiendo en los últimos años. Existen fresadoras CNC libres y abiertas como la &lt;a href=&quot;http://sindrianarts.com&quot;&gt;Kikori&lt;/a&gt;, cortadoras láser como el &lt;a href=&quot;http://labs.nortd.com/lasersaur/&quot;&gt;Lasersaur&lt;/a&gt;, &lt;em&gt;fabbers&lt;/em&gt; como la &lt;a href=&quot;http://reprap.org&quot;&gt;RepRap&lt;/a&gt; y la &lt;a href=&quot;http://ultimaker.com&quot;&gt;Ultimaker&lt;/a&gt;. Mientras que la mayoría de estas herramientas todavía no compiten con sus versiones comerciales y propietarias, la brecha se está cerrando.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez que las máquinas usadas sean ellas mismas el resultado de la producción de pares, serán reproducidas libremente por cualquiera que posea el equipamiento adecuado. Y si los centros de producción abierta –“Fab Labs” más avanzados– hospedan el equipamiento necesario para producir sus herramientas, la cosa se pone excitante, ya que significa que la red abierta de facilidades productivas pueden crecer sin requerir entrada desde el mercado. De esta forma, un desacoplamiento parcial de la producción capitalista se vuelve posible. Las personas cooperando como pares ya no tendrán que comprar casi todo (lo que significa que tampoco van a tener que vender algo, por ejemplo su fuerza de trabajo, para conseguir el dinero necesario). En su lugar, pueden producir conjuntamente lo que necesiten. Entonces, la fabricación y utilización autoorganizada de los medios de producción se convierte en el tercer ladrillo para la construcción de la producción física de pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nada de esto sería posible sin las personas que contribuyen su tiempo y esfuerzo a compartir su conocimiento, diseñar y realizar cosas útiles, organizar y llevar adelante hackerspaces, Fab Labs y otros centros de producción de pares. La gente elige contribuir por sí misma en formas que se adecuan a sus preferencias y deseos. Tales contribuciones voluntarias de los pares son la base de un nuevo tipo de producción de pares –sea software, obras culturales, diseños o cosas físicas aquello que es producido. Ellas son el cuarto y más importante ladrillo para la construcción de la producción de pares.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;preguntas-sobre-la-justicia&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Preguntas sobre la justicia&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;¿Pero puede una sociedad basada en la producción de pares autoorganizada funcionar realmente? ¿O no estaría al menos incompleta, dependiendo de formas más tradicionales de organización social, como los gobiernos, fuerzas policiales o mercados? Especialmente en problemas sobre la justicia mucha gente se apura a apuntar la presunta necesidad de cuerpos regulatorios centralizados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un punto crítico es el acceso a los recursos. La lógica de la producción de pares postula que los recursos son tratados como comunes que pueden ser utilizados siempre y cuando sean preservados sustancialmente para el futuro y donde todos obtienen una parte justa. ¿Pero qué pasa si se trata de violar este principio, utilizando muchos más recursos de lo que permite una huella ecológica sostenible y por lo tanto viviendo a expensas de otros (tanto ahora como en el futuro) que tendrán que arreglarse con menos?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podría parecer que alguna forma de institución gubernamental es necesaria para prevenir y sancionar tal comportamiento. Pero la práctica de los proyectos de pares muestra una forma diferente de tratar con la mala conducta (percibida por la comunidad): los participantes reaccionan “&lt;em&gt;flameando&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn5&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref5&quot;&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; y aislando” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;lehmann-2004&quot;&gt;(Lehmann, 2004)&lt;/span&gt;. La gente criticará y amonestará públicamente al que se comporte mal –al principio amistosamente, pero tornándose cada vez más agresiva, asuzando las “llamas” si la crítica es ignorada. Si estas advertencias no son efectivas, la gente lo “aislará”, ignorándolo completamente y rehusándose a cooperar con él. En casos extremos, la persona aislada es oficialmente echada del proyecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero todos necesitan de los demás, sin tener en cuenta la forma de sociedad en la que se viva y en una sociedad basada en la producción de pares esta dependencia mutua será más fuerte. Sin otros, será muy difícil sobrevivir y el buen pasar estará fuera de tema. De ahí que si existe un amplio consenso social para no aceptar ciertas formas de comportamiento, comportarse de esa forma se vuelve casi imposible (y ciertamente no valdrá la pena asumir el costo social de hacerlo).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La distribución de tareas es otra área potencialmente problemática. En la producción de pares, el modo usual de distribución de tareas es la auto-selección estigmérgica. Todos eligen por sí mismos cómo involucrarse y qué hacer, inspirándose en las pistas que dan los demás sobre lo que es necesario. ¿Pero cómo pueden los pares productores asumir tareas que nadie, o no la suficiente gente, está dispuesto a hacer?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera pregunta que nos debemos hacer es si esas tareas son en realidad necesarias. Si nadie se preocupa lo suficiente por algo como para estar dispuesto a hacerlo, ¿tal vez sea posible vivir sin eso? Si ese no es el caso, otra solución posible es la automatización. Desde el comienzo de la “revolución industrial”, la automatización ha tenido efectos tremendos; la mayoría de los procesos productivos han sido automatizados parcial o completamente. Las tareas pasibles de automatización son aquellas monótonas y repetitivas –por lo tanto las más impopulares. Las actividades que requieren inteligencia, creatividad e intuición son las más difíciles o imposibles de automatizar, pero son el problema menor de todas formas ya que la naturaleza de estas tareas tiende a hacerlas lo suficientemente interesantes y atractivas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, en el capitalismo el nivel del salario limita el potencial de la automatización –mientras peor pago es un trabajo, más difícil es automatizarlo sin incurrir en costos extra (lo que no tendría sentido desde un punto de vista capitalista). Los salarios pagados por muchas ocupaciones no placenteras (por ejemplo la limpieza) tienden a ser específicamente bajos, por lo tanto no son atractivos para la automatización bajo el capitalismo. En la sociedad basada en la producción de pares, la situación sería diferente. Si casi todos desean que una tarea se realice, pero nadie quiere realmente hacerla, el incentivo para automatizarla completa o parcialmente incrementa. En tales casos debería ser mucho más fácil encontrar voluntarios para diseñar y crear los flujos de trabajo y equipamiento necesarios (es decir una actividad mucho más interesante y desafiante) para permitir la automatización de la tarea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra opción para tratar con tareas impopulares es reorganizarlas de forma tal que las vuelva más placenteras –más entretenidas, más interesantes, más fáciles. En el capitalismo, las condiciones laborales de trabajos mal pagados y no atractivos son usualmente muy malas (por ejemplo, los trabajadores de la limpieza en las oficinas empiezan su jornada mucho más temprano). No obstante, tales condiciones no son inherentes a esas tareas. En la producción de pares, los voluntarios (potenciales) deciden cómo organizar sus actividades y qué circnstancias aceptar. No tienen por qué aceptar circunstancias dictadas por otro y pueden pasar de condiciones sin atractivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si ningún acercamiento resulta posible, las tareas no placenteras pueden compartirse de forma justa. Si todos (o todos los que les importa) realizan una pequeña parte de tales tareas de vez en cuando, pueden realizarse sin causar problemas a nadie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares no es una panacea para resolver todos los problemas sociales, pero abre muchas oportunidades para unir fuerzas con otros y abordar conjuntamente las cuestiones que uno considera importantes. Bajo el capitalismo, la gente es forzada constantemente a trabajar contra los demás, causando montones de trabajo extra y sufrimiento innecesario. La producción de pares puede ser mucho mejor porque se hace con fines de beneficio: la gente produce algo, juntos, porque encaja en sus necesidades productivas o de consumo. En el capitalismo, el éxito de una persona o empresa se realiza necesariamente a expensas de otros, pero lo mismo es falso si aunaran fuerzas para satisfacer sus necesidades. Las necesidades de una persona no deben venir a expensas de otros, ni de la naturaleza. Al contrario, la producción de pares funciona tan bien porque la gente se ayuda entre sí para alcanzar sus objetivos y satisfacer sus necesidades, lo que es una ventaja para todos los involucrados.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
&lt;h2 id=&quot;bibliografía&quot; class=&quot;unnumbered&quot;&gt;Bibliografía&lt;/h2&gt;
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&lt;p&gt;Lakhani, K. R., &amp;amp; Wolf, R. (2005). Why Hackers Do What They Do. (S. A. H. Joseph Feller Brian Fitzgerald, ed.)&lt;em&gt;Perspectives on Free and Open Source Software&lt;/em&gt;. Cambridge, MA: MIT Press. Accedido el 30 de noviembre de 2011, desde &lt;a href=&quot;http://mitpress.mit.edu/books/chapters/0262062461chap1.pdf&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://mitpress.mit.edu/books/chapters/0262062461chap1.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Marx, K. (1894). Capital. New York: International Publishers. Accedido el 22 de noviembre de 2011, desde &lt;a href=&quot;http://www.marxists.org/archive/marx/works/1894-c3/ch46.htm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.marxists.org/archive/marx/works/1894-c3/ch46.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;Disponible en el primer número del Journal of Peer Production. Ver &lt;a href=&quot;http://peerproduction.net/issues/issue-1/debate-societal-transformation/ten-patterns-developed-by-the-oekonux-project&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://peerproduction.net/issues/issue-1/debate-societal-transformation/ten-patterns-developed-by-the-oekonux-project&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Los bugs son comportamientos imprevistos en el software, generalmente producto de errores de programación.&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;Buenos padres de familia. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn4&quot;&gt;&lt;p&gt;Esta descripción se acerca más a la de &lt;em&gt;hacklab&lt;/em&gt; que a la de &lt;em&gt;hackerspace&lt;/em&gt;, ver “Hacklabs and hackerspaces”, en &lt;a href=&quot;http://peerproduction.net/issues/issue-2/peer-reviewed-papers/hacklabs-and-hackerspaces/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://peerproduction.net/issues/issue-2/peer-reviewed-papers/hacklabs-and-hackerspaces/&lt;/a&gt; y “Hackeando los espacios”, en &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/hackeando_los_espacios.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://endefensadelsl.org/hackeando_los_espacios.html&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref4&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn5&quot;&gt;&lt;p&gt;Del argot de Internet &lt;em&gt;flame war&lt;/em&gt;, dirigir un mensaje deliberadamente hostil, en este caso crítico de las (malas) acciones de otros. Ver &lt;em&gt;Flame&lt;/em&gt; en Wikipedia: &lt;a href=&quot;http://es.wikipedia.org/wiki/Flame&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Flame&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref5&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
   <link rel="enclosure" title="Más allá de la abundancia digital: Bloques para la construcción de la producción de pares física" 
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   <title>Manifiesto por la Guerrilla del Acceso Abierto</title>
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   <updated>2012-11-19T00:00:00-03:00</updated>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
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&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#manifiesto-por-la-guerrilla-del-acceso-abierto&quot;&gt;Manifiesto por la Guerrilla del Acceso Abierto&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;manifiesto-por-la-guerrilla-del-acceso-abierto&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Manifiesto por la Guerrilla del Acceso Abierto&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Publicado en Internet Archive https://archive.org/details/GuerillaOpenAccessManifesto&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Traducido por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org) y Mauricio Pasquier Juan (mauricio@pasquierjuan.com.ar)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La información es poder. Pero como con todo poder, hay quienes lo quieren mantener para sí mismos. La herencia científica y cultural del mundo completa, publicada durante siglos en libros y &lt;em&gt;journals&lt;/em&gt;, está siendo digitalizada y apresada en forma creciente por un manojo de corporaciones privadas. ¿Querés leer los &lt;em&gt;papers&lt;/em&gt; que presentan los más famosos resultados de las ciencias? Vas a tener que mandarle un montón de plata a editoriales como Reed Elsevier.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Están aquellos que luchan por cambiar esto. El Movimiento por el Acceso Abierto ha luchado valientemente para asegurarse que los científicos no cedan su derecho de copia, sino que se aseguren que su trabajo sea publicado en Internet, bajo términos que permitan el acceso a cualquiera. Pero incluso en los mejores escenarios, su trabajo sólo será aplicado a las cosas que se publiquen en el futuro. Todo lo que existe hasta este momento se ha perdido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese es un precio muy alto por el que pagar. ¿Forzar a los académicos a pagar dinero para poder leer el trabajo de sus colegas? ¿Escanear bibliotecas enteras para sólo permitir leerlas a la gente de Google? ¿Proveer artículos científicos a aquellos en las universidades de élite del Primer Mundo, pero no a los niños del Sur Global? Es indignante e inaceptable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;“Estoy de acuerdo,” dicen muchos, “¿pero qué podemos hacer? Las compañías detentan los derechos de copia, hacen enormes cantidades de dinero cobrando por el acceso y es perfectamente legal –no hay nada que podamos hacer para detenerlos.” Pero sí hay algo que podemos hacer, algo que ya está siendo hecho: podemos contraatacar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A ustedes, con acceso a estos recursos –estudiantes, bibliotecarios, científicos– se les ha otorgado un privilegio. Ustedes pueden alimentarse en este banquete del conocimiento mientras el resto del mundo queda fuera. Pero no es necesario –de hecho, moralmente, no es posible– que se queden este privilegio para ustedes. Tienen el deber de compartirlo con el mundo. Y lo han hecho: intercambiando contraseñas con colegas, haciendo solicitudes de descarga para amigos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras tanto, aquellos de ustedes que se han quedado fuera no están cruzados de brazos. Han estado atravesando agujeros sigilosamente y trepando vallas, liberando la información encerrada por las editoriales y compartiéndola con sus amigos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero todas estas acciones suceden en la oscuridad, escondidas en la clandestinidad. Se les llama robo o piratería, como si compartir la riqueza del conocimiento fuera el equivalente moral de saquear un barco y asesinar a su tripulación. Pero compartir no es inmoral –es un imperativo moral. Sólo aquellos que están cegados por la codicia se negarían a hacerle una copia a un amigo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las grandes corporaciones, por supuesto, están cegadas por la codicia. Las leyes bajo las que operan lo requieren –sus accionistas se sublevarían por mucho menos. Y los políticos que se han comprado los apoyan, aprobando leyes que les dan el poder exclusivo de decidir quién puede hacer copias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay justicia alguna en obedecer leyes injustas. Es tiempo de salir a la luz y en la gran tradición de la desobediencia civil, declarar nuestra oposición a este robo privado de la cultura pública.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos tomar la información, donde sea que esté guardada, hacer nuestras copias y compartirlas con el mundo. Necesitamos tomar las cosas que están libres del derecho de copia y agregarlas a este archivo. Necesitamos comprar bases de datos secretas y ponerlas en la Web. Necesitamos descargar &lt;em&gt;journals&lt;/em&gt; científicos y subirlos a redes de compartición de archivos. Necesitamos pelear una Guerrilla por el Acceso Abierto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si somos los suficientes, alrededor del mundo, no sólo enviaremos un fuerte mensaje en oposición a la privatización del conocimiento –la haremos una cosa del pasado. ¿Vas a unírtenos?&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>Tesis sobre el trabajo digital</title>
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   <updated>2012-11-18T00:00:00-03:00</updated>
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&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#tesis-sobre-el-trabajo-digital&quot;&gt;Tesis sobre el trabajo digital&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
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&lt;section id=&quot;tesis-sobre-el-trabajo-digital&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Tesis sobre el trabajo digital&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Este artículo fue publicado en el &lt;a href=&quot;http://p2pfoundation.net/Theses_on_Digital_Labor_in_an_Emerging_P2P_Economy&quot;&gt;wiki de la P2P Foundation&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Traducido por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org) y Mauricio Pasquier Juan (mauricio@pasquierjuan.com.ar)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El par-a-par es la ideología de la nueva clase trabajadora cognitiva. La mayoría de los trabajadores de los países occidentales no están ya involucrados en el trabajo fabril, sino que se convirtieron en trabajadores cognitivos o de servicios. Existen conexiones muy fuertes entre los valores de pares tales como la apertura y la participación, así como la orientación hacia los comunes y las condiciones estructurales de esta nueva clase trabajadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Primero, el par-a-par responde a las condiciones ideales del trabajo cognitivo. Para que el trabajo cognitivo progrese, necesita la participación de todos aquellos que puedan contribuir, el conocimiento necesita ser compartido libremente y estar disponible para todos los que necesiten el mismo material en el futuro. No es accidental que la producción de pares haya nacido entre los desarrolladores de software, que dependen específicamente del acceso a código compartible para poder desarrollar su trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para el trabajo cognitivo asalariado que se encuentra bajo condiciones estructurales de explotación y propiedad intelectual, la producción de pares es la modalidad de vida y trabajo a la que los trabajadores cognitivos aspiran y en la que se involucran en cuanto pueden escapar del trabajo asalariado; o a la que están obligados luego de un precario éxodo del trabajo asalariado en el contexto de condiciones de crisis económica temporal o permanente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El par-a-par corresponde a las necesidades objetivas de la nueva estructura artesanal del trabajo cognitivo. Los trabajadores cognitivos ya no se encuentran principalmente envueltos en el trabajo fabril de larzo plazo, sino que tienen carreras bastante flexibles, por opción o necesidad, que requieren saltar de trabajadores asalariados, a consultores independientes, a emprendedores y de vuelta a trabajadores. Bajo condiciones de flexibilidad elegida o forzada, los trabajadores tienen un interés objetivo en ser puestos en red, para ganar experiencia práctica y capital tanto social como reputacional, así como acceso a redes de intercambio y solidaridad. La producción de pares en red es el mejor camino para percibir estas ventajas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El par-a-par y el involucramiento en la producción de pares son las condiciones objetivas de la participación en redes y por lo tanto afectan y comprometen a todos los usuarios de la red, al grado de involucrarlos en la colaboración e intercambio de conocimiento en línea y la eventual creación de valor común a través de esa agregación libre de esfuerzos. Todo trabajo, sin embargo, posee aspectos cognitivos y hoy en día todos los trabajadores están expuestos a las redes y a sistemas de valores de pares. Por lo tanto, este sistema de valores y producción en tanto dinámica social &lt;em&gt;no está&lt;/em&gt; constreñido a los trabajos cognitivos de tiempo completo sino a la totalidad de la clase trabajadora y de la gente que trabaja.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debido a la naturaleza hiperproductiva de la producción de pares, que permite la más amplia participación e ingreso, involucramiento apasionado y distribución universal de sus beneficios (condicionados por el acceso a la red), atrae la participación e involucramiento del capital a través de la actividad de los capitalistas redárquicos&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capital redárquico es el sector del capital que entiende la naturaleza hiperproductiva de la producción de pares y por lo tanto habilita y empodera la ocurrencia de la producción social, condicionada por la posibilidad de la extracción de valor para el beneficio de los poseedores del capital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares es inmanente a la vez que trascendente frente al capitalismo porque posee características que des-comodifican tanto el trabajo como el valor inmaterial e instituye un campo de acción basado en las dinámicas de pares y su sistema de valores. La producción de pares funciona dentro del ciclo de acumulación de capital pero también dentro del nuevo ciclo de creación y acumulación de los comunes. El capital redárquico utiliza la producción de pares para su propia acumulación de capital; los pares productores abogan naturalmente por la existencia continuada y protección de sus comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La creación de comunes bajo el reinado del capital &lt;em&gt;no es&lt;/em&gt; un juego de suma cero. Esto significa que el hecho o la relación objetiva entre los comunes y el capital no constituye automáticamente una distinción pura y dura entre comunes capitalistas y anti-capitalistas. Los trabajadores asociados en la producción de pares tienen un interés natural en mantener y expandir los comunes del conocimiento, el código y el diseño. Bajo las condiciones del capital, el rol del trabajo asalariado y la inversión capitalista contribuyen a la sostenibilidad de los comunes y de los comuneros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, bajo condiciones de crisis capitalista, los comuneros tienen un interés objetivo en mantener los comunes y las condiciones de participación que creen la máxima independencia del capital y abogan por su eventual reemplazo en tanto sistema dominante. Nosotros proponemos que esto puede suceder a través de la creación de entidades no capitalistas, comunitarias, orientadas al beneficio que participen en el intercambio de mercado sin participar en la acumulación de capital. Las instituciones orientadas al beneficio son responsables de la sostenibilidad financiera y la reproducción social de los comuneros, así como de la protección y el fortalecimiento de los comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A través del uso de un nuevo tipo de &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot;&gt;licencia de producción de pares&lt;/a&gt;, los comuneros pueden compartir libremente los bienes comunes con entidades afines, mientras cobran a las entidades con fines de lucro que no reciprocan a los comunes, creando así un ciclo de realimentación positiva que genera una contra-economía centrada en los comunes. Bajo la crisis capitalista, resulta crucial para un período de transición combinar la emergente contra-economía y sus soluciones funcionales para los problemas de la reproducción social con los movimientos sociales más amplios que emergen para proteger las condiciones de vida de la clase trabajadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El trabajo tradicional y sus organizaciones tienen un interés objetivo, bajo las condiciones de un capitalismo declinante, en adoptar la idea de comunes de innovación compartidos globalmente y por lo tanto aliarse con la emergente y profundizadora producción de pares. En condiciones de conflicto social, las corporaciones capitalistas pueden ser transformadas en entidades auto-administradas bajo propiedad de los trabajadores, que crean sus propios comunes de conocimiento, código y diseño compartidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los granjeros y trabajadores agrícolas tienen un interés similar en la creación de comunes de innovación compartida con el objetivo de transformar la agricultura industrial que agota el suelo en una eco-agricultura inteligente basada en esos mismos comunes que una a granjeros y trabajadores del conocimiento agrícola.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares orientada a los comunes puede fortalecer sin embargo al capital redárquico y con él al sistema de acumulación de capital, además de la reproducción de los comunes. Los pares productores pueden beneficiar a las plataformas corporativas, mientras luchan por sus propios derechos en tanto creadores reales de valor y, al convertirse en fuerza social, podrían tomar tales plataformas como utilidades comunes o de propiedad pública.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los participantes de entidades con fines de beneficio&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; bajo control de los comuneros pueden trascender significativamente las dinámicas de mercado puramente competitivas, mientras evitan una planificación central autoritaria a través de la adopción de una administración a libro abierto y una adaptación a la señalización públicamente disponible, así como a través de la negociación coordinada de la producción y la distribución. Esto no ignora una posible necesidad de planeamiento democrático a través de la participación ciudadana, siempre que sea necesario y deseado. Sin embargo, crea amplias áreas de alineamiento mutuo de las capacidades productivas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ideologías y movimientos tradicionales del movimiento laboral industrial quedaron asociados a la propiedad colectiva. La producción de pares abre la puerta a una propiedad más distribuida, donde los individuos pueden agregar libremente no sólo sus recursos productivos inmateriales, sino también sus recursos productivos materiales. Bajo esas condiciones, el posible abuso de la propiedad colectiva se balancea por la libertad individual de derivar&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; los recursos productivos en esfuerzos alternativos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares es vital para la sostenibilidad y los métodos de producción amigables con la biósfera, ya que las comunidades de diseño abierto diseñan naturalmente para la sostenibilidad, pero también transforman el mismo proceso productivo, por ejemplo, para garantizar la participación y un acceso más distribuido a los recursos productivos. Combinado con el desarrollo de maquinaria más distribuida, así como de asignación de capital más distribuido, la producción de pares puede llevar a un nuevo sistema que combine la re-localización inteligente de los materiales con la innovación cooperativa global y la existencia de &lt;em&gt;filés&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn4&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref4&quot;&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; globales que unan entidades de producción de pares en una escala “material” global. Las filés son entidades transnacionales, que fomentan las comunidades, que crean una nueva capa de cooperación material post-capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El trabajo gratuito sólo es problemático bajo condiciones de precariedad y captura de capital (redárquico) no-recíproco. Bajo condiciones de solidaridad social, la participación ofrecida libremente a los proyectos de valor común es una actividad altamente emancipatoria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su naturaleza hiperproductiva y su inherente sostenibilidad ecológica, la producción de pares se convierte en la condición para trascender el capitalismo. Su propia lógica, es decir la contribución libre a los comunes, administrada por asociaciones con fines de beneficio y hecha sostenible a través de emprendimientos con fines de beneficio de los comuneros mismos, crea la forma seminal de una nueva formación económica y social, centrada alrededor de la creación de valor de los comunes, administrada por y a la que contribuyen tanto asociaciones con fines de beneficio como coaliciones de emprendedores y sostenida por servicios colectivos participativos que forman la base de un nuevo modelo de Estado Socio, habilitando y empoderando la producción social como la razón principal de su existencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La hiperproductividad de la producción de pares la hace cuadrar con las condiciones duales de las fases de transición, esto es, la crisis del viejo modelo de producción y la disponibilidad de una alternativa funcional que puede desempeñarse mejor mientras resuelve una cantidad de problemas sistémicos que plagan la forma de producción dominante en la actualidad. La tarea de los movimientos del trabajo cognitivo y de otros tipos es crear una nueva hegemonía y una nueva alianza basada en los comunes para el cambio social, que desafíe la dominación del capital, su forma-mercancía y la destrucción biosférica que le es inherente.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Netarchical&lt;/em&gt; en el original. Según la P2P Foundation, el capitalismo redárquico es un nuevo segmento de la clase capitalista que no depende del control de los medios de producción ni de la propiedad intelectual para producir valor, sino del desarrollo y control sobre plataformas de participación. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Al contrario de las entidades con fines de lucro. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Forking&lt;/em&gt; en el original. En el contexto de la programación, &lt;em&gt;forkear&lt;/em&gt; un proyecto es tomar la base común de código y comenzar un nuevo desarrollo, con otra comunidad y objetivos. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn4&quot;&gt;&lt;p&gt;Griego antiguo para &lt;em&gt;tribu&lt;/em&gt;, para su resignificación moderna, ver &lt;em&gt;Filé&lt;/em&gt; en Indianopedia: &lt;a href=&quot;http://lasindias.net/indianopedia/File&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://lasindias.net/indianopedia/File&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;(Nota de traducción)&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fnref4&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>Licencia de Producción de Pares: un modelo para el copyfarleft</title>
   <link href="http://endefensadelsl.org/ppl_es.html"/>
   <updated>2012-02-20T00:00:00-03:00</updated>
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&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#licencia-de-producción-de-pares-un-modelo-para-el-copyfarleft&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares: un modelo para el copyfarleft&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#licencia-de-producción-de-pares&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;licencia-de-producción-de-pares-un-modelo-para-el-copyfarleft&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Licencia de Producción de Pares: un modelo para el copyfarleft&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Este es el texto legal de la Licencia de Producción de Pares. También puede leer el &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot;&gt;resumen legible por humanos&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Licencia de Producción de Pares es un modelo de licencia copyfarleft, derivada de la licencia Creative Commons &lt;a href=&quot;http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/&quot;&gt;Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para la traducción al castellano se adaptó el texto de la licencia &lt;a href=&quot;http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/cl/&quot;&gt;Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Chile&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;section id=&quot;licencia-de-producción-de-pares&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;LA OBRA (TAL Y COMO SE DEFINE MÁS ADELANTE) SE OTORGA BAJO ESTA LICENCIA COPYFARLEFT PÚBLICA (“LICENCIA”). LA OBRA ESTÁ PROTEGIDA POR DERECHOS DE AUTOR Y/U OTRAS LEYES APLICABLES. QUEDA PROHIBIDO CUALQUIER OTRO USO QUE SE HAGA DE LA OBRA QUE NO CUENTE CON LA AUTORIZACIÓN PERTINENTE DE CONFORMIDAD CON LOS TÉRMINOS DE ESTA LICENCIA Y DE LA LEY SOBRE DERECHOS DE AUTOR.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;MEDIANTE EL EJERCICIO DE CUALQUIERA DE LOS DERECHOS QUE SE OTORGAN EN ESTA LICENCIA, USTED ACEPTA Y CONSIENTE VERSE OBLIGADO EN LOS TÉRMINOS QUE SE SEÑALAN EN ELLA. EN LA MEDIDA QUE ESTA LICENCIA PUEDA SER CONSIDERADA COMO UN CONTRATO, EL LICENCIANTE LE CONCEDE A USTED LOS DERECHOS CONTENIDOS EN ELLA, CONDICIONADOS A LA ACEPTACIÓN DE SUS TÉRMINOS Y CONDICIONES.&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;1&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Definiciones&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Adaptación”, también llamada “Obra Derivada”, es aquella creación basada en la Obra, o basada en la Obra y otras creaciones preexistentes, tales como una traducción, una obra derivada, arreglo musical u otra modificación de una obra literaria o artística, o de un fonograma o interpretación, e incluye las adaptaciones cinematográficas o cualquier otra forma en que la Obra pueda ser transformada o modificada, comprendiendo cualquier forma reconocible derivada de la original, que constituya una creación autónoma, excepto que una obra forme parte de una Colección, en cuyo caso no será considerada una Adaptación para los fines de esta Licencia. Para evitar dudas, cuando la Obra es una creación musical, interpretación o fonograma, la sincronización de ella en cuanto al tiempo en relación con la imagen en movimiento será considerada una Adaptación para los fines de esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Colección” se refiere a aquellas recopilaciones de obras literarias o artísticas, tales como enciclopedias y antologías, o interpretaciones, fonogramas o emisiones, u otras creaciones o materias distintas de las obras enumeradas en la Sección 1(g) siguiente, las que, en razón de la selección y distribución de sus contenidos, constituyan creaciones intelectuales, en las cuales la Obra esté incluida en su totalidad sin modificaciones junto con una o más de otras contribuciones, constituyendo cada una obras separadas e independientes en sí mismas, que al encontrarse juntas están unidas en un todo colectivo. Una obra que constituya una Colección no será considerada una Adaptación (tal como se ha definido anteriormente) para los fines de esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Distribuir” significa poner a disposición del público el original y las copias de la Obra o Adaptación, venta u otra transferencia de dominio o posesión.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Elementos de la Licencia” se refiere a los siguientes atributos de esta Licencia, de acuerdo a la selección del Licenciante, e indicados en el título de ella: Atribución - NoCapitalista - CompartirIgual.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Licenciante” es la persona o personas que ofrece(n) la Obra en conformidad con las condiciones de esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Autor Original” se refiere, en el caso de una creación literaria o artística, a la persona o personas que crearon la Obra, o al editor, si no es posible identificar a aquélla(s); y además, para efectos de esta licencia, se entiende por tal autor (i) en el caso de una interpretación los actores, cantantes, músicos, bailarines, y otras personas que actúen, canten, pronuncien, declamen, pongan en escena, interpreten o de otra forma ejecuten obras literarias o artísticas o expresiones del folklore; (ii) en el caso de un fonograma el productor que sea la persona o entidad legal que primero fije los sonidos de una interpretación u otros sonidos; y, (iii) en el caso de las emisiones, la organización que transmita dichas emisiones.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Obra” se refiere a la creación literaria y/o artística ofrecida bajo las condiciones de esta Licencia incluyendo, sin limitación, cualquier producción de los dominios literarios, científicos y artísticos, cualquiera sea su modo o forma de expresión. Se entenderán comprendidas en este concepto las obras de tipo digital, tales como un libro, panfleto y otros escritos; un discurso, sermón u otra obra de la misma naturaleza; una obra dramática o dramático-musical; una obra coreográfica o de entretenimiento en un show de pantomima; una composición musical con o sin palabras; una obra audiovisual, una obra cinematográfica a la que sean asimiladas las creaciones expresadas mediante un proceso análogo a la cinematografía; una obra de dibujo, pintura, arquitectura, escultura, grabado o litografía; una obra fotográfica a las que sean asimiladas las creaciones expresadas mediante un proceso análogo a la fotografía; una creación de arte aplicada; una ilustración, mapa, plan, bosquejo u obra tridimensional relativa a geografía, topografía, arquitectura o ciencia; una representación; una transmisión; un fonograma; una compilación de datos en la medida que esta sea protegida como obra por el derecho de autor; o una obra interpretada por un artista de variedades o circense, en la medida que ésta no sea considerada una obra literaria o artística.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Usted” es la persona que ejercita los derechos otorgados al amparo de esta Licencia y que, con anterioridad, no ha violado las condiciones de la misma respecto a la Obra, o que ha obtenido autorización expresa por parte del Licenciante para ejercer los derechos al amparo de esta Licencia pese a una violación anterior de la misma.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Ejecutar Públicamente” se refiere a efectuar recitaciones en público de la Obra y comunicárselas al público, por cualquier medio o proceso, incluyendo los medios por cable o inalámbricos o las interpretaciones públicas digitales; poner a disposición del público las Obras de tal forma que los miembros de la audiencia puedan acceder a aquéllas desde y en un lugar individualmente escogido por ella; interpretar la Obra al público por cualquier medio o proceso y comunicarle dichas interpretaciones, incluida la interpretación pública digital; transmitir y retransmitir la Obra por cualquier medio incluyendo símbolos, sonidos o imágenes.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Reproducir” significa fijar la Obra por un medio que permita su comunicación y la obtención de copias de todo o parte de ella, por cualquier medio o procedimiento, incluyendo sin limitación grabaciones de sonido y visuales, e incluyendo el almacenamiento de una interpretación o fonograma protegido en un formato digital u otro medio electrónico.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Usos Legítimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nada en esta Licencia podrá ser interpretado como una disminución, limitación o restricción de cualquiera de los derechos de usos que se encuentran permitidos por las leyes, tal como las excepciones y limitaciones a los derechos de autor y conexos previstos en la ley u otras legislaciones que resulten aplicables.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Otorgamiento de la Licencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bajo los términos y condiciones de esta Licencia, el Licenciante le otorga a Usted una licencia mundial, gratuita, no exclusiva y permanente (durante todo el período de vigencia de los derechos de autor) para ejercer derechos sobre la Obra tal y como se indica a continuación:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Reproducir la Obra, incorporarla en una o más Colecciones, y Reproducirla incorporada en las Colecciones;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Crear y reproducir Adaptaciones, incluyendo la traducción que se haga en cualquier medio, siempre que se tomen las medidas razonables para, con claridad, etiquetar, demarcar o de alguna otra forma identificar que se le hicieron cambios a la Obra original. Por ejemplo, una traducción podría expresar “La obra original fue traducida desde el Inglés al Español”, o una modificación podría indicar “La obra original ha sido modificada”;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Distribuir y Ejecutar Públicamente la Obra incluyendo su incorporación en Colecciones; y,&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Distribuir y Ejecutar Públicamente las Adaptaciones.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;p&gt;Los derechos mencionados anteriormente pueden ser ejercidos en todos los medios y formatos actualmente conocidos o mediante aquellos que se inventen en el futuro. Los derechos antes mencionados incluyen el derecho a realizar dichas modificaciones, en la medida que sean técnicamente necesarias para ejercer los derechos en otros medios o formatos. Todos los derechos no otorgados expresamente por el Licenciante quedan reservados, incluyendo pero no limitándose a los derechos establecidos en las Secciones 4(e) y 4(f).&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Restricciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La licencia otorgada en la anterior Sección 3 está expresamente sujeta y limitada por las siguientes restricciones:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Usted puede Distribuir o Ejecutar Públicamente la Obra sólo bajo las condiciones de esta Licencia. Usted debe incluir una copia de esta Licencia, o del Identificador Universal de Recursos (IUR), con cada copia de la Obra que Usted Distribuya o Ejecute Públicamente. No le es posible ofrecer o imponer ninguna condición sobre la Obra que limite las condiciones de esta Licencia o la capacidad del destinatario de la Obra de ejercer los derechos otorgados bajo los términos de esta Licencia. Usted no puede sublicenciar la Obra. Usted debe mantener intactos todos los avisos que hagan referencia a esta Licencia y a la cláusula de garantías en cada copia de la Obra que Usted Distribuya o Ejecute Públicamente. Usted no puede imponer ninguna medida tecnológica efectiva sobre la Obra que restrinja la capacidad de un destinatario de una Obra entregada por Usted de ejercer los derechos otorgados a dicho destinatario bajo los términos de esta Licencia. Esta Sección 4(a) se aplica a una Obra incorporada en una Colección, pero esto no exige que la Colección en sí, aparte de la Obra, quede sujeta a las condiciones de esta Licencia. Si Usted crea una Colección, previa comunicación del Licenciante, Usted deberá, en la medida de lo posible, quitar de dicha Colección cualquier crédito requerido en la Sección 4(e), según lo que le fuese solicitado. Si Usted crea una Adaptación, previa comunicación del Licenciante, deberá, en la medida de lo posible, quitar de dicha Adaptación cualquier crédito requerido en la Sección 4(e), según lo que le fuese solicitado.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;A excepción de la Sección 4(a), Usted no puede ejercer ninguno de los derechos que le han sido otorgados en la Sección 3 precedente de modo que estén principalmente destinados o directamente dirigidos a conseguir un provecho comercial o una compensación monetaria privada. El intercambio de la Obra por otras obras protegidas por derechos de autor, ya sea a través de un sistema para compartir archivos digitales (digital file-sharing) o de cualquier otra manera no será considerado como destinado principalmente o dirigido directamente a conseguir un provecho comercial o una compensación monetaria privada, siempre que no se realice pago de una compensación monetaria cualquiera en relación con el intercambio de obras protegidas por derechos de autor.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Usted puede ejercer los derechos concedidos en la Sección 3 precedente con fines comerciales sólo si:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;i&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Usted es o pertenece a una organización o colectivo sin fines de lucro u organización bajo posesión y control de sus trabajadores, y;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Todo excedente, ganancia, plusvalía, rédito o beneficio producido por el ejercicio de los derechos concedidos sobre esta Obra son distribuidos entre los trabajadores pertenecientes a la organización, colectivo o cooperativa.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Cualquier uso realizado por una empresa poseída y administrada en forma privada, y que busque obtener rédito del trabajo asalariado de sus empleados o cualquier otra forma de explotación está expresamente prohibido por esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Si Usted Distribuye o Ejecuta Públicamente, la Obra o cualquiera Adaptaciones o Colecciones, Usted debe, a menos que se haya hecho una petición de acuerdo a la Sección 4(a), mantener intactos todos los avisos relativos a derechos de autor para la Obra y consignar, de acuerdo al medio o método que Usted esté utilizando: (i) el nombre del Autor Original (o pseudónimo, en su caso) si fuera facilitado, y/o si el Autor Original y/o Licenciante designa a otra parte o partes (por ejemplo un instituto patrocinante, editorial o publicación (“Grupo de Atribución”) en el aviso de derecho de autor del Licenciante, condiciones de servicio u otras circunstancias pertinentes, el nombre de tal parte o partes; (ii) el título de la Obra, si se facilitase; (iii) en la medida de lo posible y de existir, el IUR que el Licenciante especifica para ser vinculado con la Obra, a menos que aquél no se refiera al aviso de derechos del autor o a la información de licenciamiento de la Obra; y, (iv) de acuerdo con la Sección 3(b), en el caso de una Adaptación, un crédito que identifique que se ha hecho uso de la Obra en la Adaptación (por ejemplo, “Traducción al francés de la Obra del Autor Original” o “Guión basado en la Obra originaria de Autor Original”). Los créditos o menciones solicitados por esta Sección 4 (e) pueden ser implementados de cualquier forma razonable; Sin embargo, si en una Adaptación o una Colección aparecen mencionados los autores que contribuyeron a formarla, como mínimo el crédito de esta Sección 4(e) deberá aparecer incluido como parte de dicha mención y de forma tan destacada como los créditos de quienes han contribuido. Para evitar dudas, Usted sólo puede utilizar los créditos requeridos por esta Sección con la finalidad de realizar la atribución de paternidad o autoría en la forma señalada anteriormente y, para ejercer sus derechos bajo esta Licencia, Usted no puede implícita ni explícitamente afirmar ni sugerir ninguna conexión, patrocinio o respaldo por parte del Autor Original, del Licenciante y/o de los Grupos de Atribución, según corresponda, de Usted o del uso que ha hecho de la Obra, sin la autorización separada, previa y escrita del Autor Original, Licenciante y/o Grupo de Atribución.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;En caso de dudas:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;i&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Sistemas de Licencias Obligatorias No Renunciables. En aquellos países en los que la facultad de percibir los derechos a través de un sistema de licenciamiento reglamentario u obligatorio no pueda ser renunciada, el Licenciante se reserva la facultad exclusiva de percibir dichos derechos por cualquier ejercicio, hecho por Usted, de los derechos concedidos por esta Licencia;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Sistemas de Licencias Obligatorias Renunciables. En aquellos países en los que la facultad de percibir los derechos a través de un sistema de licenciamiento reglamentario u obligatorio pueda ser renunciada, el Licenciante se reserva la facultad exclusiva de percibir dichos derechos por cualquier ejercicio, hecho por Usted, de los derechos concedidos por esta Licencia si usted ejerce tales derechos para un propósito o uso de alguna otra forma distinta a la no comercial de acuerdo a lo permitido por la Sección 4(c), y que de lo contrario renuncia a la facultad de percibir los derechos a través de un esquema de licenciamiento obligatorio; y,&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Sistemas de Licencias Voluntarias. El Licenciante se reserva la facultad de percibir los derechos, ya sea individualmente o, en el evento que el Licenciante sea miembro de una sociedad gestora de derechos que administra sistemas de licencias voluntarias, a través de esa sociedad, de cualquier ejercicio que Usted haga de los derechos concedidos bajo esta Licencia, que sea hecho para un propósito distinto del no comercial de acuerdo a lo permitido en la Sección 4(c).&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Los derechos morales no se verán alterados por esta Licencia en la medida que éstos sean reconocidos, y no considerados renunciables, por el derecho aplicable.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Garantía&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A MENOS QUE LAS PARTES LO CONVINIERAN DE OTRA FORMA POR ESCRITO, Y HASTA LA MAYOR EXTENSIÓN PERMITIDA POR LA LEGISLACIÓN APLICABLE, EL LICENCIANTE OFRECE LA OBRA “TAL CUAL”, SIN BRINDAR GARANTÍAS DE CLASE ALGUNA RESPECTO DE LA OBRA, YA SEA EXPRESA, IMPLÍCITA, LEGAL O CUALQUIERA OTRA, INCLUYENDO, SIN LIMITACIÓN, GARANTÍAS DE TITULARIDAD, COMERCIABILIDAD, ADAPTABILIDAD A PROPÓSITO DETERMINADO, AUSENCIA DE INFRACCIÓN, DE DEFECTOS LATENTES O DE OTRO TIPO, PRECISIÓN O ERRORES, SEAN O NO DESCUBRIBLES. ALGUNOS PAÍSES NO PERMITEN LA EXCLUSIÓN DE GARANTÍAS IMPLÍCITAS, EN CUYO CASO ESTA EXCLUSIÓN PUEDE NO APLICARSE A USTED.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Limitación de Responsabilidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A MENOS QUE LO EXIJA EXPRESAMENTE LA LEY APLICABLE, EL LICENCIANTE NO SERÁ RESPONSABLE ANTE USTED POR DAÑO ALGUNO, SEA POR RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL O CONTRACTUAL, OBJETIVAS O SUBJETIVAS, SE TRATE DE DAÑOS MORALES O PATRIMONIALES, DIRECTOS O INDIRECTOS, PREVISTOS O IMPREVISTOS PRODUCIDOS POR EL USO DE ESTA LICENCIA O DE LA OBRA, AUN CUANDO EL LICENCIANTE HAYA SIDO ADVERTIDO DE LA POSIBILIDAD DE DICHOS DAÑOS. ALGUNAS LEYES NO PERMITEN LA EXCLUSIÓN DE CIERTA RESPONSABILIDAD, EN CUYO CASO ESTA EXCLUSIÓN PUEDE NO APLICARSE A USTED.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Término&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Esta Licencia y los derechos otorgados en virtud de ella terminarán automáticamente si Usted infringe alguna condición establecida en ella. Sin embargo, los individuos o entidades que han recibido Adaptaciones o Colecciones de Usted de conformidad con esta Licencia, no verán terminadas sus licencias, siempre que estos individuos o entidades sigan cumpliendo íntegramente las condiciones de estas licencias. Las secciones 1, 2, 5, 6, 7, y 8 subsistirán a cualquier terminación de esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Sujeta a las condiciones y términos anteriores, la licencia otorgada aquí es permanente (durante el período de vigencia de los derechos de autor de la obra). No obstante lo anterior, el Licenciante se reserva el derecho a publicar y/o estrenar la Obra bajo condiciones de licencia diferentes o a dejar de distribuirla en los términos de esta Licencia en cualquier momento; sin embargo, cualquiera sea la elección, ella no surtirá efecto retroactivo respecto de la Licencia de este ejemplar de la obra (o cualquier otra Licencia que haya sido otorgada, o le haya sido exigida, bajo los términos de ésta). La Licencia revocada continuará siendo plenamente vigente y efectiva, en relación con los ejemplares de la obra distribuidos con ella, si no se le da término en las condiciones indicadas anteriormente.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Varios&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Cada vez que Usted Distribuya o Ejecute Públicamente la Obra o una Colección, el Licenciante ofrecerá al destinatario una licencia en los mismos términos y condiciones que la licencia otorgada a Usted bajo esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Cada vez que Usted Distribuya o Ejecute Públicamente una Adaptación, el Licenciante ofrecerá al destinatario una licencia para la Obra originaria en los mismos términos y condiciones garantizadas por la licencia que le ha sido otorgada a Usted bajo esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Si alguna disposición de esta Licencia resulta invalidada o no exigible, según la legislación vigente, esto no afectará ni la validez ni la aplicabilidad del resto de condiciones de esta Licencia y, sin acción adicional por parte de los sujetos de este acuerdo, aquélla se entenderá reformada lo mínimo necesario para hacer que dicha disposición sea válida y exigible.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Ningún término o disposición de esta Licencia se estimará renunciada y ninguna infracción de ella será consentida, a menos que esa renuncia o consentimiento sea otorgado por escrito y bajo firma de la parte que renuncia o consiente.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Esta Licencia refleja el acuerdo pleno entre las partes respecto a la Obra aquí licenciada. No hay arreglos, acuerdos o declaraciones respecto a la Obra que no estén especificados en este documento. El Licenciante no se verá limitado por ninguna disposición adicional que pueda surgir en alguna comunicación emanada de Usted. Esta Licencia no puede ser modificada sin el consentimiento mutuo y por escrito entre el Licenciante y Usted.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>El Manifiesto Telecomunista</title>
   <link href="http://endefensadelsl.org/manifiesto_telecomunista.html"/>
   <updated>2011-12-20T00:00:00-03:00</updated>
   <id>http://endefensadelsl.org/manifiesto_telecomunista</id>
   
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-manifiesto-telecomunista&quot;&gt;El Manifiesto Telecomunista&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#licencia-de-producción-de-pares&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#ud.-es-libre-de&quot;&gt;Ud. es libre de&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#bajo-las-condiciones-siguientes&quot;&gt;Bajo las condiciones siguientes:&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#entendiendo-que&quot;&gt;Entendiendo que&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-manifiesto-telecomunista-1&quot;&gt;El Manifiesto Telecomunista&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#prefacio&quot;&gt;Prefacio&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#introducción&quot;&gt;Introducción&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-comunismo-de-pares-contra-el-estado-capitalista-cliente-servidor&quot;&gt;El comunismo de pares contra el estado capitalista cliente-servidor&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#las-condiciones-de-la-clase-trabajadora-en-la-internet&quot;&gt;Las condiciones de la clase trabajadora en la Internet&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#atrapados-en-la-telaraña-mundial&quot;&gt;Atrapados en la telaraña mundial&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-producción-de-pares-y-la-pobreza-de-las-redes&quot;&gt;La Producción de Pares y la Pobreza de las Redes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#comunismo-de-riesgo&quot;&gt;Comunismo de riesgo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-manifiesto-de-la-red-telecomunista&quot;&gt;El manifiesto de la red telecomunista&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#contribución-a-la-crítica-de-la-cultura-libre&quot;&gt;Contribución a la Crítica de la Cultura Libre&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-copyright-es-un-sistema-de-censura-y-explotación&quot;&gt;El copyright es un sistema de censura y explotación&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#los-anti-comunes-creativos&quot;&gt;Los anti-comunes creativos&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#software-libre-el-copyright-se-come-a-sí-mismo&quot;&gt;Software Libre: El copyright se come a sí mismo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-cultura-libre-necesita-una-sociedad-libre-el-copyfarleft&quot;&gt;La Cultura Libre necesita una Sociedad Libre: El copyfarleft&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-licencia-de-producción-de-pares-un-modelo-para-el-copyfarleft&quot;&gt;La licencia de producción de pares: un modelo para el copyfarleft&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#licencia-de-producción-de-pares-1&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-comunismo-de-riesgo-y-el-copyfarleft&quot;&gt;El Comunismo de Riesgo y el Copyfarleft&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;el-manifiesto-telecomunista&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El Manifiesto Telecomunista&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;El Manifiesto Telecomunista se compone de textos extendidos y re-trabajados por Dmytri Kleiner, a partir de trabajos de Joanne Richardson, Brian Wyrick y Dmytri Kleiner, 2004-2008.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta publicación se encuentra bajo la &lt;a href=&quot;http://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html&quot;&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/a&gt;. Se promueve el uso comercial hecho por colectivos y trabajadores independientes que trabajen en el dominio común.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Traducido al castellano por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org) y Mauricio Pasquier Juan (mauricio@pasquierjuan.com.ar). Correcciones por Andrea Granate y Facundo Acevedo.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;licencia-de-producción-de-pares&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/h1&gt;
&lt;section id=&quot;ud.-es-libre-de&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Ud. es libre de&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Compartir - copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente la obra&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Hacer obras derivadas&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;bajo-las-condiciones-siguientes&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Bajo las condiciones siguientes:&lt;/h2&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/by.png&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Atribución&lt;/strong&gt; – Debe reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor o el licenciante (pero no de una manera que sugiera que tiene su apoyo o que apoyan el uso que hace de su obra).&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/sa.png&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Compartir bajo la Misma Licencia&lt;/strong&gt; – Si altera o transforma esta obra, o genera una obra derivada, sólo puede distribuir la obra generada bajo una licencia idéntica a ésta.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/nc.png&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;No Capitalista&lt;/strong&gt; – La explotación comercial de esta obra sólo está permitida a cooperativas, organizaciones y colectivos sin fines de lucro, a organizaciones de trabajadores autogestionados, y donde no existan relaciones de explotación. Todo excedente o plusvalía obtenidos por el ejercicio de los derechos concedidos por esta Licencia sobre la Obra deben ser distribuidos por y entre los trabajadores.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;entendiendo-que&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Entendiendo que&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Renuncia&lt;/strong&gt; - Alguna de estas condiciones puede no aplicarse si se obtiene el permiso del titular de los derechos de autor.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Dominio Público&lt;/strong&gt; - Cuando la obra o alguno de sus elementos se halle en el dominio público según la ley vigente aplicable, esta situación no quedará afectada por la licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Otros derechos&lt;/strong&gt; - Los derechos siguientes no quedan afectados por la licencia de ninguna manera:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Los derechos derivados de usos legítimos u otras limitaciones reconocidas por ley no se ven afectados por lo anterior;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Los derechos morales del autor;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Derechos que pueden ostentar otras personas sobre la propia obra o su uso, como por ejemplo derechos de imagen o de privacidad.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Aviso&lt;/strong&gt; - Al reutilizar o distribuir la obra, tiene que dejar muy en claro los términos de la licencia de esta obra. La mejor forma de hacerlo es enlazar a esta página.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-manifiesto-telecomunista-1&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El Manifiesto Telecomunista&lt;/h1&gt;
&lt;section id=&quot;prefacio&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Prefacio&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Acuñé el término “Comunismo de Riesgo” en el 2011 para promover el ideal de la auto-organización productiva de los trabajadores como forma de resolver el conflicto de clase. Telekommunisten [telecomunista] es un colectivo con base en Berlín, Alemania, donde vivo desde el 2003. Me encontré con el término “Telekommunisten” (que se convertiría en el nombre del colectivo) en el 2005, cuando visitaba el departamento de un amigo. Él y su compañero habían nombrado “telecomunista” a la red de área local que usaban para compartir el acceso a Internet.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Telecomunista había sido usado como un nombre despectivo para la antigua telefónica estatal de Alemania, &lt;em&gt;Deutsch Telekomm&lt;/em&gt;, que ahora es una corporación transnacional privada cuya marca “T-Mobile” es conocida en todo el mundo. La utilización del comunismo aquí se refiere a la telefónica como un monstruo monolítico, autoritario y burocrático. Este es un punto de vista totalmente diferente al uso positivo del término para referirse al compromiso con el conflicto de clases con el objetivo de una sociedad libre sin clases económicas, donde la gente produce y comparte como iguales, una sociedad sin propiedad ni Estado, que produce no para lucrar, sino por su valor social. De esta manera, no somos simplemente un colectivo de agitadores en la esfera de las telecomunicaciones. Telekommunisten promueve la noción de un comunismo distribuido: un comunismo a la distancia, un tele-comunismo. Una comuna de riesgo no está atada a una ubicación física donde pueda ser aislada y confinada. Con una topología similar a una red de pares, Telekommunisten intenta ser decentralizada, con sólo una mínima coordinación requerida entre su comunidad internacional de productores-propietarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hice mi experiencia en las comunidades hacker y artística, donde he estado activo desde principios de los ’90. Mis puntos de vista han sido desarrollados y expresados en correspondencia online y offline en el curso de mi involucramiento en el desarrollo de software, el activismo y la producción cultural. Aunque he escrito unos pocos ensayos durante estos años, aquellos que conocen mi obra me conocen también personalmente a través de encuentros en espacios sociales tanto electrónicos como físicos. El presente trabajo es un “Manifiesto”, no en el sentido de que delinea un sistema teórico completo, un grupo dogmático de creencias o la plataforma de un movimiento político, pero sí en el espíritu del manifiesto como principio o introducción. Matteo Pasquinelli, que me empujó a escribirlo, sintió que mi rol como una voz underground de nuestra comunidad era demasiado underground y declaró que era “tiempo de salir” con un texto publicado. Me conectó con Geert Lovink, que sugirió la estructura y el abordaje del texto y se ofreció como redactor y, a través del Institute of Network Cultures, como editor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Manifiesto Telecomunista es en gran medida un cut-up, un collage de textos que produje y co-produje durante los últimos años. Incorpora pasajes significativos de “Copyright, Copyleft y los Anti Comunes Creativos” producido en cooperación con Joanne Richardson y publicado originalmente en “Anna Nimmus” en el sitio web homónimo. Muchas partes del texto concerniente a la comercialización de Internet fueron tomadas de “Infocercamiento 2.0”, co-escrito con Brian Wyrick y publicado originalmente en Mute Magazine. También hay que dar crédito a los editores de Mute Magazine Josephine Berry Slater y Anthony Iles, por su trabajo en “Infocercamiento 2.0” y “Copyjustright, Copyfarleft”, que también han sido usados aquí.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;introducción&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Introducción&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En el prefacio a Contribución a la Crítica de la Economía Política, Marx argumenta que, “en un punto del estado de desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en conflicto con las relaciones de producción existentes” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1859&quot;&gt;(Marx, 1859)&lt;/span&gt;. Lo que es posible en la era de la información entra en conflicto directo con lo que es permisible. Editores, productores cinematográficos y la industria de las telecomunicaciones conspiran con los legisladores para embotellar y sabotear a las redes libres, para impedir que la información circule fuera de su control. Las corporaciones de la industria discográfica intentan forzar su posición como mediadores entre artistas y admiradores, mientras los admiradores y los artistas se acercan entre sí y exploran nuevas formas de interactuar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los productores de software, como los fabricantes de armas, juegan a dos puntas en este conflicto: proveyendo las herramientas para imponer el control a la vez que proveen las herramientas para evadirlo. Las relaciones no jerárquicas posibilitadas por las redes de pares, como la Internet, contradicen la necesidad capitalista de cercamiento y control. Es una batalla a muerte; o la Internet como la conocemos deberá desaparecer o el capitalismo lo hará. ¿Nos arrojará el capitalismo hacia la edad media de la red, a CompuServe, los teléfonos móviles y la TV por cable antes de permitir que las comunicaciones entre pares nos lleven a una nueva sociedad? Sí, si pueden. Marx concluye que “ningún orden social perece antes que todas las fuerzas productivas que entren en su interior se hayan desarrollado; y nuevas y más altas relaciones de producción nunca aparecen antes que las condiciones materiales de su existencia hayan madurado en el útero mismo de la antigua sociedad” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;marx-1859&quot;&gt;(Marx, 1859)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Manifiesto Telecomunista es una exploración del conflicto de clases y la propiedad, nacido de la comprensión de la primacía de la capacidad económica en las luchas sociales. El énfasis está puesto en la distribución de activos productivos y su producto. La interpretación siempre estará orientada al entendimiento de que la riqueza y el poder están intrínsecamente enlazados y sólo mediante el primero puede alcanzarse el segundo. En tanto colectivo de trabajadores intelectuales, el trabajo de Telekommunisten está profundamente enraizado en las comunidades del software y la cultura libres. No obstante, la premisa central de este manifiesto es que el involucramiento en el desarrollo de software y la producción de obras culturales inmateriales no es suficiente. La comunitarización de la propiedad inmaterial por sí sola no puede cambiar la distribución de activos productivos materiales y por lo tanto no puede eliminar la explotación; sólo la auto-organización de la producción hecha por los trabajadores puede hacerlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta publicación intenta ser un resumen de las posiciones que motivan a Telekommunisten como proyecto, basado en la exploración del conflicto de clase en la era de las telecomunicaciones internacionales, la migración global y la emergencia de la economía de la información. El objetivo de este texto es introducir las motivaciones políticas de Telekommunisten, incluyendo un croquis del marco teorético básico en el que se enraiza. A través de dos secciones interrelacionadas, “El comunismo de pares contra el capitalismo cliente-servidor” y “Contribución a la Crítica de la Cultura Libre”, el manifiesto cubre la economía política de las topologías de red y la producción cultural, respectivamente. “El comunismo de pares…” se enfoca en la comercialización de Internet y la emergencia de la producción distribuida por red. Propone una nueva forma de organización como vehículo de la lucha de clases: el comunismo de riesgo. La sección termina con el famoso programa delineado por Marx y Engels en su Manifiesto Comunista, adaptado en un manifiesto por una sociedad en red.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Construyendo sobre la sección previa, en “Contribución a la Crítica de la Cultura Libre”, el manifiesto continúa con la historia y las falsas concepciones del copyright, el movimiento del Software Libre, el disenso anticopyright/copyleft y la economía política del software y la cultura libres. El reto de extender los logros del software libre a la cultura libre se aborda conectándolo con el programa tradicional del socialismo de izquierda, resultando en el copyfarleft (extremaizquierda de copia) y ofreciendo la Licencia de Producción de Pares como un modelo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este texto está particularmente orientado a artistas, hackers y activistas con motivaciones políticas, no para evangelizarlos a una posición fija, sino para contribuir a un continuo diálogo crítico.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-comunismo-de-pares-contra-el-estado-capitalista-cliente-servidor&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El comunismo de pares contra el estado capitalista cliente-servidor&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La sociedad se compone de relaciones sociales. Estas forman las estructuras que la constituyen. Las redes de computadoras, como los sistemas económicos, pueden entonces describirse en términos de relaciones sociales. Los militantes comunistas han descrito comunidades entre iguales; las redes de pares implementan estas relaciones en su arquitectura. Del mismo modo, el capitalismo depende del privilegio y el control, características que en las redes informáticas sólo pueden ser diseñadas centralizadamente como aplicaciones cliente-servidor. Los sistemas económicos dan forma a las redes que crean, y a la vez que las redes se integran cada vez más a la vida diaria, comienzan a formarla también. Resulta esencial producir una comprensión crítica de la economía política para poder comprender las tendencias emergentes en topologías de red y sus implicaciones sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia de Internet ilustra cómo se ha dado este proceso. La Internet comenzó como una red que encarnaba las relaciones de un comunismo de pares; sin embargo, ha sido reconfigurada por el capitalismo en una topología cliente-servidor ineficiente y no libre. La existencia de redes de pares que permiten a los productores colaborar a escala global marcó el comienzo de nuevas formas de producción. Tal producción de pares ha estado hasta ahora contenida en creaciones intangibles e inmateriales, aunque tiene el potencial para extenderse a la producción material y convertirse en una amenaza para la existencia del capitalismo. Para que esto suceda, una alternativa al capitalismo de riesgo debe proveer los medios para adquirir y colocar eficientemente la riqueza colectiva requerida para construir redes libres y sociedades libres.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos un comunismo de riesgo, una forma de lucha contra la continua expansión del capitalismo basado en la propiedad, un modelo para la autoorganización de los trabajadores inspirado por la topología de red de pares y los comunes pastoriles históricos.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;las-condiciones-de-la-clase-trabajadora-en-la-internet&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Las condiciones de la clase trabajadora en la Internet&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La única manera de cambiar la sociedad es producir y compartir de forma diferente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo tiene sus formas propias de reproducción: el capitalismo de riesgo. A través del acceso a la riqueza que resulta de la captura continua de plusvalía, los capitalistas ofrecen a las nuevas generaciones de innovadores la chance de convertirse en &lt;em&gt;partners junior&lt;/em&gt; de su club, haciéndoles vender el futuro valor productivo de lo que crearon a cambio de la riqueza presente que necesitan para empezar. El valor robado, muerto, del pasado captura el valor no-nato del futuro. Ni los innovadores, ni ninguno de los trabajadores futuros en las organizaciones e industrias que crean, son capaces de retener el valor de su contribución.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este valor “no retenido” forma la riqueza que se utiliza para capturar la siguiente ola de innovación. Esta riqueza capturada es aplicada por sus dueños privados al control político, para imponer los intereses de los dueños de la propiedad a la sociedad a expensas de los intereses de los trabajadores. Para que la innovación nazca y se desarrolle y para el bien común, necesitamos un comunismo de riesgo. Debemos desarrollar formas de crear y reproducir relaciones de producción basadas en los comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La forma en que el producto del trabajo sea apropiado, por productores basados en los comunes o por apropiadores capitalistas, determinará el tipo de sociedad que tendremos, una basada en la cooperación y el compartir, o una basada en la fuerza y la explotación. La lucha del comunismo de riesgo contra la estratificación de clase no podría ser más vital. Nuestra sociedad no sólo se enfrenta las viejas aflicciones de la pobreza y la injusticia, también se vuelve claro que los niveles de producción requeridos para sostener la acumulación de una pequeña élite nos llevan constantemente a la guerra, e inevitablemente hacia la catástrofe ambiental. Fracasar en lograr una sociedad más igualitaria tiene consecuencias más graves de las que nos podemos permitir. Para triunfar, los espacios, instrumentos y recursos necesarios deben estar disponibilizados como un capital común y ser empleados en la producción por una comunidad dispersa de pares, produciendo y compartiendo como iguales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La política no es una batalla de ideas; es una batalla de capacidades. Las ideas son poderosas, y su desarrollo e implementación ciertamente puede tener un impacto político; sin embargo, el desarrollo e implementación de las ideas no está determinado por su valor intrínseco, sino por el poder relativo de aquellos que se benefician de la idea contra aquellos a los que amenaza. La capacidad de cambiar un orden social requiere los medios de superar a las capacidades competidoras por, entre otras cosas, la comunicación y el lobby. Estas capacidades son, en su base, capacidades económicas. El cambio requiere entonces la aplicación de riqueza suficiente para superar la de aquellos que resisten ese cambio. Tal riqueza sólo surge de la producción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las nuevas formas de producir y compartir, entonces, son la precondición de cualquier cambio en el orden social. Estos nuevos métodos de producir y compartir requieren la creación de nuevas formas de relaciones, nuevas relaciones de producción, para constituir una nueva estructura económica capaz de hacer surgir un nuevo tipo de sociedad. Ningún orden social, sin importar cuan fuerte y despiadadamente impuesto, puede resistir su transformación cuando emergen nuevas formas de producir y compartir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Resumiendo, la sociedad se compone de vínculos sociales que incluyen relaciones de producción. Las mismas constituyen la organización económica de la sociedad, haciendo surgir estructuras legales y políticas que luego la definen. La vinculación entre compradores y vendedores, inquilinos y dueños, empleado y empleador, aquellos que nacen en la riqueza y el privilegio y aquellos que nacen en la precariedad y la lucha, todos son producto de estas relaciones de producción, que determinan cómo se producen y se comparten las cosas en la sociedad. Aquellos que son capaces de controlar la circulación del producto del trabajo de otros pueden imponer leyes e instituciones sociales que protegen sus intereses. Aquellos que no son capaces de retener el control del producto de su trabajo no son capaces de resistirlas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo depende de la apropiación de valor para subsistir y crecer. La falsa retórica de la “economía de libre mercado” es una pantalla de humo para justificar un sistema de privilegio y explotación, la tal vez mejor llamada “economía de casino”. Ciertamente existen algunos conspicuos ganadores, pero las chances siempre están a favor de la casa. Cualquier intento organizado de vencer las chances será excluido, tal vez violentamente. En una economía libre genuina, la competencia entre productores reduciría el precio de todo al nivel más bajo. Si la mercancía se comercializa en un “mercado” verdaderamente perfecto, entonces la tierra y el capital, como el trabajo, jamás serían capaces de ganar más que el costo de producción. No habría clase alguna exenta de trabajar, porque no habría ingreso capaz de sostenerla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para que exista una clase capitalista, el mercado debe ser manipulado, y en efecto, todos los mercados lo son. El capitalismo debe incrementar el precio del capital reteniéndolo del trabajo. En realidad, el “libre mercado” es una imposición de los dueños de la propiedad a los trabajadores, mientras retienen sus propios privilegios. El capital necesita mantener el precio del trabajo lo suficientemente bajo para prevenir que los trabajadores, como clase, sean capaces de retener lo suficiente de sus salarios para adquirir propiedad. Si los trabajadores adquirieran propiedad podrían dejar de vender su trabajo a los capitalistas. El capitalismo, entonces, no puede existir en un mercado libre. La idea de un “libre mercado” es parte de la mitología del capitalismo. No es posible dentro del capitalismo así como poco probable que exista fuera de él.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si fueran “liberados” de la coerción de los capitalistas en busca de lucro, los productores podrían producir por el valor social, no por el lucro, como lo hacen en sus vidas privadas y familiares, y como lo hacen en comunidades no capitalistas. Esto no quiere decir que en una sociedad libre no exista la competencia, o que sus miembros no buscarán beneficiarse de su trabajo. De hecho, la división del trabajo requerida en una sociedad compleja hace necesarios el intercambio y la reciprocidad. No obstante, la metáfora de “el mercado” tal como es usada en la actualidad no se sostendría.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La “economía de mercado” es, por definición, una economía de la vigilancia, donde las contribuciones a la producción y el consumo deben medirse en detalle. Es una economía de contadores y guardias de seguridad. La contabilidad del valor de cambio en pequeñas y reductoras listas de transacciones valoradas individualmente debe superarse por formas de intercambio más fluidas y generalizadas. El motivo por el que se maximiza el beneficio a partir de la propiedad, que es tan a menudo la fuerza motriz detrás de formas de producción irracionales y destructivas, dará paso a un motivo de producir mucho más fuerte: realizar trabajo con beneficio directo sobre nuestras vidas y nuestra sociedad, una producción que cumpla necesidades y deseos del mundo real.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los apologistas del capitalismo insistirán que esos motivos son uno y el mismo, que el beneficio es simplemente la recompensa monetaria de producir lo que la comunidad necesita, pero esta relación es por lo menos tenue. Mientras que el elevado precio de los bienes escasos se dirige directamente desde las actividades productivas hacia áreas particulares, la obtención de ganancias de esta producción por parte de los dueños de la propiedad hace muy poco por nuestras necesidades sociales. Cuando la ganancia es lo principal, el precio puede aumentarse o los costos reducirse a través de prácticas de negocio predatorias, explotadoras y anticompetitivas, que no contribuyen a satisfacer las necesidades comunitarias. Cuando los trabajadores son capaces de formar su propio capital, y por lo tanto mantener el producto completo de su trabajo, las motivaciones para perseguir esas prácticas se desvanecen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin la necesidad de contabilizar y medir nuestro consumo y producción para apaciguar a los que imponen el control capitalista, los trabajadores en una sociedad libre tal vez no se molestarían en producir exclusivamente para maximizar la ganancia dentro de una “economía de mercado”. En su lugar, podrían decidir enfocar sus esfuerzos en producir lo que quieren y lo que su comunidad necesita, y estar motivados a compartir los productos de su labor sólo por respeto mutuo. Este tipo de economía no se parece a un “mercado”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El “mercado” se ha convertido en una metáfora tan penetrante del “intercambio libre” que la sociedad entera es frecuente y acríticamente descrita en términos de un mercado físico. Un mercado físico no es un espacio libre. El control de la ubicación física del mercado ha sido siempre dominio de las jerarquías y la autoridad, y la proximidad al mercado físico es el ejemplo de manual del ingreso no ganado, referido por los economistas como la “renta económica”. El puesto en el mercado es la manifestación física de la división entre productor y consumidor. Ninguna de estas parece ser una característica esencial de una sociedad libre. En lugar de un “libre mercado” idealizado e imposible, una economía de los trabajadores se conceptualizaría mejor como una “economía de red”, donde los participantes independientes intercambian de acuerdo a sus deseos mutuos dentro del contexto de una plataforma común, no controlada centralizadamente por ninguno de ellos, pero compuesta de sus interrelaciones voluntarias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo depende del Estado para imponer control dentro de la economía de red, particularmente para controlar las relaciones a través de canales autorizados, y por lo tanto capturar el valor que de otra forma sería retenido por los productores. Se introducen puntos de control en la trama natural de las relaciones sociales. La “economía de mercado” es entonces la imposición de los términos “no libres” del mercado físico a la sociedad en su conjunto. La distinción entre productor y consumidor debe aplicarse para que la circulación pueda ser controlada. Sólo la jerarquía y la autoridad deben tener acceso privilegiado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea absurda y reduccionista de que debemos concebir a la sociedad misma como un mercado nace de la imaginación del capitalismo, un paraíso para los extorsionadores y corredores de apuestas. Los medios para imponer las relaciones del mercado a la sociedad entera son provistos por el Estado. El rol tradicional del Estado como mediador entre clases en nombre de la clase dominante depende de su soberanía territorial. La habilidad del Estado para imponer control sobre la economía de red depende del hecho de que los participantes actúan principalmente dentro de los límites del Estado. Una vez que la red se expande más allá del Estado tiene el potencial para convertirse en una amenaza para el Estado mismo, al socavar la captura de valor basada en el territorio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La habilidad del Estado para garantizar títulos y privilegios se basa en su habilidad para asegurar tales ventajas a través del monopolio sobre el uso legítimo de la violencia. Las comunicaciones basadas en redes globales de pares tienen una chance para resistir y evadir la violencia contenida en tales jerarquías. Las relaciones sociales entre comunidades transnacionales, translocales, operan dentro de un espacio extraterritorial, uno donde las operaciones de título y privilegio den lugar a relaciones de interés mutuo y negociación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los modos de producción que emplean estructuras similares a las redes de pares poseen relaciones reminiscentes a las de los comunes pastoriles históricos, tierras tenidas en común usadas para mantener el ganado y regulado por derechos antiguos, previos a las leyes y formas de gobierno modernas. Los comunes modernos, sin embargo, no se encuentran en un sólo lugar, sino que abarcan todo el planeta, ofreciendo a nuestra sociedad la esperanza de un camino de salida a la estratificación de clase del capitalismo al menoscabar su lógica de control y extracción. Ejemplos de tal modo de producción en potencia pueden encontrarse a montones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las redes de pares, como la Internet, y toda la entrada material e inmaterial que las mantiene corriendo, sirven como un capital común que es usado independientemente por mucha gente. El Software Libre, cuya producción y distribución depende frecuentemente de redes de pares, es un capital común disponible para todos. El Software Libre es producido por productores diversos y distribuidos que contribuyen a él porque ganan mayor valor al usarlo para su propia producción que el valor de sus contribuciones individuales al software. Los ataques populares a las regalías y tasas capturadas por la industria discográfica y fílmica por parte de los usuarios de tecnologías de compartición de archivos nos muestran las dificultades que enfrentan aquellos cuyos ingresos dependen del control de la reproducción. El transporte masivo y la migración internacional han creado comunidades distribuidas que mantienen relaciones interpersonales y, a menudo, económicas informales a través de los límites nacionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todos estos son ejemplos de nuevas relaciones productivas que trascienden las actuales basadas en la propiedad y apuntan a un progreso potencial. El desarrollo de las telecomunicaciones, notablemente la emergencia de redes de pares como la Internet, así como el transporte y migración internacional, crean amplias posibilidades revolucionarias mientras las comunidades dispersas se vuelven capaces de interactuar instantáneamente a escala global. Nuestras vidas y relaciones ya no necesitan confinarse a naciones estado vinculadas a un territorio. Aunque los elementos coercitivos en la jerarquía política y corporativa imponen cada vez más controles draconianos en un intento por prevenir nuestra resistencia a, o la evasión de, tal confinamiento, podemos colocar nuestras esperanzas revolucionarias en la posibilidad de que la escala del cambio es simplemente tan amplia que nunca podrán triunfar del todo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En proporción a la audaz emergencia de las tecnologías de pares, el software libre y las comunidades internacionales, los obstáculos para el cambio social son increiblemente grandes. Debemos superar la gran acumulación de riqueza de la que la elite capitalista dispone. Esta riqueza les da la habilidad de moldear la sociedad de acuerdo a sus intereses. Para poder cambiar la sociedad debemos expandir activamente el alcance de nuestros comunes, para que nuestras comunidades independientes de pares puedan sostenerse materialmente y resistir los avances del capitalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cualquier porción de productividad que permitamos que nos saquen retornará en la forma de nuestra propia opresión.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cabeza de la intervención estatal en la economía de red es la coacción de la propiedad. La propiedad es por naturaleza antagónica de la libertad. La propiedad es la habilidad de controlar bienes productivos a distancia, la habilidad de “adueñarse” de algo que es puesto en uso productivo por otra persona. La propiedad hace posible la subyugación de individuos y comunidades. Donde la propiedad es soberana, no puede haber libertad alguna bajo su dominio. Los dueños de la propiedad escasa pueden negar la vida al no otorgar el acceso a la misma, para entonces poner a los vivos a trabajar como esclavos sin pagarles más que el costo de su reproducción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la terminología económica, el ingreso que los dueños reciben, al apropiarse del producto de los trabajadores, se llama renta. El británico David Ricardo, economista político clásico, fue el primero en describir la renta económica a principios del siglo XIX. Dicho simplemente, la renta económica es el ingreso que el dueño de un bien productivo puede ganar sólo por ser su dueño. El dueño gana un ingreso en renta no por hacer algo o alguna forma de contribución, sólo por ser su dueño &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1821&quot;&gt;(Ricardo, 1821)&lt;/span&gt;. En los términos de Stuart Mill, el recolector de renta gana dinero aun mientras duerme &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mill-1848&quot;&gt;(Stuart Mill, 1909)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tomen por ejemplo dos edificios idénticos, uno en un centro económico de importancia y otro en una ciudad menor. Ambos fueron construidos con materiales idénticos, ambos requieren la misma cantidad de trabajo para su mantenimiento y no hay diferencia en términos de costos que los dueños deben sobrellevar para poner estos edificios en el mercado, como lugares comerciales o de vivienda. El edificio en la ciudad mayor ganará, sin embargo, más ingresos que el edificio de la ciudad menor, sin tomar en cuenta la cantidad igual de trabajo y gastos necesarios para mantenerlos. Esta diferencia es la renta económica, y no renta en términos del precio que pagás por el alquiler de tu casa. La renta no se recolecta por ninguna contribución a la producción, sino por privilegios legales, como el título de posesión de una ubicación de valor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto no significa que el dueño no contribuya al valor de la propiedad, por ejemplo a través de su mantenimiento, sino que el valor de cualquier contribución que hagan no se calcula como renta, pero por ejemplo, como interés, si incrementa directamente el valor de la propiedad. La renta, en términos económicos, es el ingreso ganado por permitir a otros usar la propiedad; en última instancia, este ingreso se deriva de la porción que el terrateniente reclama de lo que producen los inquilinos como propio. Esto no se refiere solamente a los terratenientes, la renta y la propiedad en el sentido edilicio. Mientras nuestra habilidad para proveernos subsistencia material requiera acceso a la propiedad que forma nuestros “medios de producción”, debemos acordar transferir una porción de lo que producimos a aquellos que nos permiten el acceso a tales medios, o de lo contrario no podríamos vivir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La porción de la salida productiva de un productor que puede demandarse por el derecho a existir es el total de esa salida productiva menos los costos de subsistencia del productor. Esta es la conclusión alcanzada por David Ricardo en su &lt;em&gt;Sobre los principios de la economía política y los impuestos&lt;/em&gt; de 1817 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1821&quot;&gt;(Ricardo, 1821)&lt;/span&gt; y esta es la base de negociación que nos encontramos todos aquellos que nacimos en un mundo enteramente apropiado por otros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su “Ensayo sobre los beneficios”, Ricardo argumenta: “El interés del terrateniente siempre se opone al interés de cualquier otra clase de la comunidad” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1815&quot;&gt;(Ricardo, 1815)&lt;/span&gt;. Este análisis no se basa en los medios sociales, como la distinción general entre las clases altas y bajas, sino en la relación con los factores de la producción, tierra, trabajo o capital. Este modelo ricardiano provee una base lógica para la idea de que las clases, terrateniente, trabajador y capitalista, tienen intereses diametralmente opuestos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Que existan clases altas y bajas puede implicar una sociedad injusta, pero esta distinción no necesariamente implica intereses en conflicto y por lo tanto no ofrece una comprensión de la fuente de la estratificación de clase. Como representante de la clase capitalista emergente, Ricardo no intentaba que su crítica de la renta sobre la tierra se extendiera al ingreso ganado por los capitalistas. Los comentaristas críticos como William Thompson y Thomas Hodgsking, los más reconocidos “socialistas ricardianos”, hicieron exactamente eso, argumentando que el lucro obtenido por los capitalistas es tan explotador e inmerecido como la renta de los terratenientes, y que los intereses de los trabajadores se oponen a los intereses tanto de los terratenientes como de los capitalistas. De su trabajo se desprende la crítica del “capitalismo”, un término acuñado como analogía del feudalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El socialismo y todos los demás movimientos de “la izquierda”, comienzan en este conflicto de clase. La creencia de que los medios de producción deben ser propiedad de los productores ya era común entre los socialistas de la época, notablemente entre los que apoyaban al reformista social Robert Owen y el movimiento cooperativista a principios del 1800. Esta comprensión de clase, basada en la relación con los medios de producción, como capitalistas, terratenientes y trabajadores, antes que categorías como rico y pobre, noble, clero y campesino, proveyó una sólida base intelectual que permitió que emergiera un socialismo más científico desde esas raíces utópicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La renta permite a los dueños de la propiedad escasa llevar a los trabajadores desposeídos al nivel de subsistencia. Como lo explica Ricardo, “el precio natural del trabajo es aquel que es necesario para permitir a los trabajadores, uno tras otro, subsistir y perpetuar su raza” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1821&quot;&gt;(Ricardo, 1821)&lt;/span&gt;. A veces se proclama que esto puede ser refutado por la diferencia entre el precio “natural” teórico y el precio del trabajo en el mercado real, pero tal argumento es simplemente una equivocación, explica Ricardo, porque el precio del mercado fluctúa. La subsistencia no puede tomarse como el mínimo indispensable que requiere la supervivencia y la reproducción. Aun en tiempos de Ricardo, muchos trabajadores no estaban en posición de morirse si ganaban un centavo menos. Antes bien los trabajadores, por su propia definición, son incapaces de ganar lo suficiente para hacer algo más que vivir y luchar por vivir de acuerdo a los estándares aceptables de su comunidad. Estos “estándares aceptables” se establecen en términos canónicos de gusto y decencia establecidos por una elite económica depredadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Thorstein Veblen, un economista y sociólogo noruego-estadounidense cuyo trabajo dispone las bases del movimiento institucionalista económico, argumenta que, en una sociedad de clases, todos excepto los más ricos se ven compelidos a disponer prácticamente de su ganancia completa para vivir de acuerdo a los estándares comunitarios de respetabilidad, en lo que él llama “consumo conspicuo” y “derroche conspicuo”. No participar en el consumo conspicuo significa enfrentarse a la exclusión social y aun más reducir los prospectos de movilidad ascendente &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;thorstein-2010&quot;&gt;(Thorstein, 2010)&lt;/span&gt;. “Fracasar en consumir en cantidad y calidad debida se convierte en una marca de inferioridad y desmerecimiento”, argumenta Veblen en &lt;em&gt;La teoría de clase ociosa&lt;/em&gt;, de 1889 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;thorstein-2010&quot;&gt;(Thorstein, 2010)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los trabajadores tienen algo más que fuerzas culturales trabajando contra su habilidad de formar capital a través de los ingresos que retuvieran más allá de la subsistencia. Mientras los trabajadores carezcan de propiedad, cualquier aumento salarial que ganen será barrido por la inflación de los precios, muy a menudo como resultado del crecimiento de la competencia monetaria por ubicaciones y el incremento de la renta sobre la tierra. Esto no es ningún secreto para los negociadores capitalistas y sus colaboradores en el sector público. Reducir los salarios reales por la inflación como alternativa a la reducción salarial funciona por la “ilusión del dinero”. Como escribe John Maynard Keynes, tal vez el economista más importante de su tiempo y el fundador de la “macroeconomía” moderna, en su libro de 1936 &lt;em&gt;La teoría general del empleo, el interés y el dinero&lt;/em&gt;, “a veces se dice que sería ilógico que los trabajadores resistan una reducción del salario monetario pero no lo hagan frente a una reducción del salario real […] la experiencia demuestra que de hecho es de esta manera como se comporta la mano de obra” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;keynes-2002&quot;&gt;(Keynes, 2002)&lt;/span&gt;. Daniel Bell pone en claro este proceso en su paper “La subversión de la negociación colectiva”. Bell muestra que estos casos no llevan a un cambio en el nivel general de la riqueza real; en la mayoría de los casos, los trabajadores que recibieron un aumento salarial no incrementaron su parte de la riqueza, sino que terminaron pagando precios más altos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bell-1960&quot;&gt;(Bell, 1960)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La propiedad no es un fenómeno natural; la propiedad es creada por ley. La habilidad para extraer renta depende de la habilidad propia para controlar un recursos escaso aun si es utilizado por alguien más. En otras palabras, la propiedad le da la capacidad al propietario de forzar a esa otra persona a compartir el producto de su trabajo. La propiedad, entonces, es el control a distancia. De esta manera, la renta sólo es posible mientras sea apoyada por la fuerza, felizmente provista por el Estado a los dueños de la propiedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin un medio para forzar a aquellos que ponen la propiedad en uso productivo a compartir el producto de su trabajo con el dueño ausente y ocioso, ese propietario no podría ganarse la vida, y menos acumular más propiedad. Como diría el revolucionario marxista alemán Ernest Mandel en su “El materialismo histórico y el Estado capitalista”, “sin la violencia del estado capitalista, no hay capitalismo seguro” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mandel-1981&quot;&gt;(Mandel, 1981)&lt;/span&gt;. El propósito de la propiedad es asegurar que la clase desapropiada exista para producir riqueza disfrutada por la clase propietaria. La institución de la propiedad no beneficia a los trabajadores. Esto no es lo mismo que decir que los trabajadores individuales no puedan convertirse en propietarios, sino que al hacerlo dejan de pertenecer a su clase. Las historias de éxito individual no cambian el sistema de clases. Como dijo el filósofo político canadiense Gerald Cohen, proponente del marxismo analítico, “quiero elevarme con mi clase, ¡no sobre ella!” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;cohen-1988 cohen-2009&quot;&gt;(Cohen, 1988, 2009)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La situación global actual confirma que los trabajadores, como clase, no son capaces de acumular propiedad. Un estudio hecho en la Universidad de las Naciones Unidas por el Instituto Mundial de Investigación sobre la Economía del Desarrollo reporta que el 1% de los adultos más ricos poseía el 40% de los bienes globales en el año 2000, y que el 10% más rico de los adultos contabilizada el 85% del total mundial. La mitad inferior de la población adulta poseía apenas el 1% de la riqueza global. En el reporte se incluyen estadísticas extensivas, muchas de las cuales indican una disparidad mundial creciente &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;un-2007&quot;&gt;(Development Economics Research, 2007)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La condición de la clase trabajadora en la sociedad es por lejos de carencia de poder y pobreza; la condición de la clase trabajadora en Internet no es diferente. Los requisitos de control y privilegio requeridos por el capitalismo están siendo impuestos en la Internet, cambiando la topología de la red de una donde el comunismo de pares está embebido en su arquitectura, a otra donde las aplicaciones cliente-servidor se han vuelto centrales y cada vez más median y controlan todas las relaciones.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;atrapados-en-la-telaraña-mundial&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Atrapados en la telaraña mundial&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Las posibilidades revolucionarias de la Internet temprana descansaban particularmente sobre la capacidad de interactuar directamente entre usuarios. Así, la Internet prometía ser una plataforma donde la libertad de expresión y de asociación estaba construida en la arquitectura misma. Sin embargo, sin que la mayoría de los usuarios lo noten, la arquitectura de Internet está cambiando, y la topología de la red está siendo reconstruida de forma tal que no sólo sirve a los intereses del capitalismo, sino que también habilita el monitoreo y control de sus usuarios en una escala jamás soñada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Internet tomó al mundo corporativo por sorpresa, al emerger de universidades públicas, investigación militar y la sociedad civil. Fue promovida por una industria casera de proveedores de Internet pequeños e independientes, que eran capaces de ganarse unos pesos al proveer acceso a la red construida y financiada por el Estado. Mientras tanto, el mundo corporativo pujaba por una idea muy diferente sobre la supercarretera de la información, produciendo “servicios online” monolíticos y centralizados como CompuServe, Prodigy y AOL. Lo que hizo a estos servicios corporativos diferentes de Internet fue que eran servicios centralizados a los que los usuarios se conectaban directamente, mientras que la Internet es una red de pares (P2P) donde cada dispositivo podía comunicarse directamente con cualquier otro con sólo poseer una dirección pública de Internet.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras los usuarios tanto de CompuServe como de Internet tenían acceso a aplicaciones similares, como el correo electrónico, grupos de discusión, grupos de conversación y compartición de archivos, los usuarios de CompuServe dependían completamente del acceso a este, mientras que los usuarios de Internet podían tener acceso a esta a través de cualquier proveedor de servicio e incluso podían tener sus propios servidores. Las plataformas como el correo electrónico y el IRC se basaban en una estructura distribuida a la que nadie controlaba y de la que nadie era dueño. Esta estructura era aceptada por sus adoptantes tempranos más entusiastas, como las instituciones públicas y las organizaciones no gubernamentales. No obstante, los inversores capitalistas eran incapaces de ver cómo un sistema irrestricto les permitiría percibir ganancias. La Internet parecía el anatema de la imaginación capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El boom de las puntocom original, entonces, se caracterizó por un apuro por poseer infraestructura, consolidar a los proveedores de Internet independientes y tomar el control de la red. El dinero fue tirado al azar por los inversores mientras luchaban por comprender cómo podría ser utilizado este medio. En última instancia, la misión de estos inversores fue largamente exitosa. Su misión fue destruir a los proveedores de servicio independientes y poner grandes y bien financiadas corporaciones en el asiento del conductor. Si tenías una cuenta de Internet en 1996 lo más probable es que haya sido con una empresa local pequeña. Diez años después, mientras algunas de esas compañías sobrevivieron, la mayoría de las personas tenían acceso a Internet a través de corporaciones de telecomunicaciones gigantescas, que persisten incluso más fuertes hoy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Internet es más que la Web, término inexacto usado como un sinónimo de la red entera y de todas las aplicaciones que corren en ella. La WWW es una tecnología que corre sobre la red de pares que es la Internet; sin embargo, no es como las tecnologías clásicas de Internet como el correo, IRC, Usenet, etc. La Web no es distribuida ni es P2P; es una tecnología cliente-servidor. El que publica un sitio web corre los servidores y tiene control exclusivo sobre el contenido y las aplicaciones que el sitio provee, incluyendo el control de quién debe o no debe tener acceso al sitio. Un sitio web tiene más en común con CompuServe que con un sistema de pares. El que publica tiene control absoluto sobre el contenido y las opciones disponibles a los usuarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Web comenzó inocentemente como una plataforma para publicar texto en línea; no obstante, se convirtió rápidamente en el punto focal de las organizaciones que buscaban comercializar la Internet. Desde sus modestos inicios, cuando las compañías ponían volantes en lína, la Web comercial despegó junto con el desarrollo del e-Commerce. En este punto, la Web todavía no había tomado la compartición en línea. La gente usaba la Web para, por ejemplo, navegar una librería, pero continuó empleando las tecnologías distribuidas para comunicarse con otros usuarios. Sin embargo, muy pronto la Web, financiada por capitales de riesgo, se colocó de forma tal que los sitios web operados por grandes corporaciones se convirtieron en las principales plataformas sociales. La misma Internet desaparecería pronto detrás de la Web, y los usuarios nunca más saldrían del navegador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Web 2.0 emergió como el paraíso del capitalismo de riesgo, donde inversores se meten en el bolsillo el valor producido por usuarios no pagados, se montan en las innovaciones técnicas del movimiento del software libre y matan el potencial decentralizador de la tecnología de pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Wikipedia dice que:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Web 2.0, un término acuñado por O’Reilly Media en el 2004, se refiere a la supuesta segunda generación de servicios basados en Internet, como los sitios de redes socials, wikis, herramientas de comunicación y folksonomías que enfatizan la colaboración en línea y la compartición entre usuarios &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikipedia-web20&quot;&gt;(Wikipedia.org, 2010)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El uso de la palabra “supuesta” es digna de notarse. Wikipedia, debería saberlo, siendo el más amplio trabajo colectivamente editado de la historia. Al contrario de la mayoría de los miembros de la generación 2.0, Wikipedia es controlada por una fundación sin fines de lucro, obtiene ingresos sólo por donación y lanza su contenido bajo una licencia copyleft. Dice mucho que el artículo en la Wikipedia continúa con: “[La Web 2.0] se ha vuelto una (aunque mal definida y a menudo criticada) palabra de moda [buzzword] popular entre ciertas comunidades técnicas y de marketing”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La comunidad del software libre ha tendido a sospechar, si no a desdeñar del todo, a la moda 2.0. Tim Berners-Lee, el creador de la World Wide Web, desechó el término diciendo que “la Web 2.0 es por supuesto una pieza de argot, nadie sabe realmente qué significa”. Continua diciendo que “significa usar los estándares que fueron producidos por todas estas personas que traban en la Web 1.0” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;developer-2006&quot;&gt;(developerWorks, 2006)&lt;/span&gt;. En realidad, entonces, no hay ni una Web 1.0 ni una 2.0. Hay solo un desarrollo continuo de aplicaciones en línea que no puede dividirse claramente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al tratar de definir a la Web 2.0, es seguro decir que la mayoría de los desarrollos importantes estuvieron orientados a habilitar a la comundiad a crear, modificar y compartir contenido de una forma que antes sólo había estado disponible para organizaciones centralizadas que compraban paquetes de software costosos, pagaban un equipo para manejar los aspectos técnicos del sitio, y pagaban un equipo para crear el contenido que generalmente era publicado solo en el sitio de esa organización.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una compañía de la Web 2.0 cambia fundamentalmente la producción del contenido en Internet. Las aplicaciones web y los servicios se han vuelto más baratos y rápidos de implementar, y al permitir a los usuarios finales acceder a estas aplicaciones, una compañía podía tercerizar efectivamente la creación y la organización de su contenido a los mismísimos usuarios finales. En lugar del modelo tradicional de un proveedor de contenidos editando su propio contenido y de un usuario final consumiéndolo, el nuevo modelo permite al sitio de la compañía a actuar como un portal centralizado de usuarios que son a la vez consumidores y creadores. Para el usuario, el acceso a estas aplicaciones lo empodera a crear y publicar contenido que previamente les hubiera requerido comprar como software de escritorio y poseer una mayor serie de habilidades tecnológicas. Por ejemplo, dos de los medios primarios de producción de contenidos basados en texto en la Web 2.0 son los blogs y los wikis. Estos permiten al usuario crear y publicar contenido directamente desde su navegador sin un conocimiento real de lenguajes de marcado, transferencia de archivos o herramientas de sindicación, y todo sin necesidad de comprar software.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El uso de aplicaciones web para reemplazar el software de escritorio es mucho más significativo para el usuario cuando se trata del contenido que no es meramente textual. No sólo las páginas web pueden ser creadas y editadas en el navegador sin tener que comprar software de edición HTML, las fotografías pueden ser cargadas y manipuladas en línea sin costosas aplicaciones de escritorio para manipulación de imágenes. Un video hecho en la cámara de un consumidor puede enviarse a un sitio de videos, subida, codificada y embebida en una página HTML, publicada, etiquetada y sindicalizada a través de la web sin dejar el navegador. En el artículo de Paul Graham sobre la Web 2.0 él diferencia los roles de la comunidad/usuario más específicamente. Esto incluye al profesional, al amateur y al usuario (más precisamente, al usuario final). Los roles del profesional y el usuario eran, siguiendo a Graham, bien entendidos en la Web 1.0, pero el amateur no tenía un lugar bien definido &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;graham-2005&quot;&gt;(Graham, 2005b)&lt;/span&gt;. Como Graham describe en “Qué pueden aprender los negocios del Código Abierto”, el amateur ama trabajar, sin preocuparse por compensación o reconocimiento alguno por su trabajo. En desarrollo, el amateur contribuye al software de código abierto mientras que el profesional es pagado por su trabajo propietario &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;graham-2005a&quot;&gt;(Graham, 2005a)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La caracterización que hace Graham del “amateur” tiene una extraña semejanza a Si tuviera un circo, de Dr. Seuss, donde el joven Morris McGurk dice al staff del imaginario Circo McGurkus:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Mis obreros aman trabajar.&lt;br /&gt;
Dicen, “¡Trabájanos! ¡Por favor hazlo!&lt;br /&gt;
Trabajaremos y trabajaremos tantas sorpresas&lt;br /&gt;
¡Que nunca verías la mitad aunque tuvieras cuarenta ojos!” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;seuss-1956&quot;&gt;(Seuss, 1956)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Y mientras el término “Web 2.0” puede no significar nada para Tim Berners-Lee, quien ve a las innovaciones recientes como nada más que un desarrollo continuado de la Web, para los capitalistas de riesgo, que como Morris McGurk sueñan con trabajadores incansables produciendo contenidos infinitos sin demandar un salario, suena estupendo. Y en efecto, de YouTube a Flickr a Wikipedia, verdaderamente “no verías la mitad si tuvieras cuarentas ojos”. Tim Berners-Lee tiene razón. No hay nada, desde un punto de vista técnico o del usuario en la Web 2.0 que no tenga sus raíces en, y no sea un desarrollo natural de, la generación temprana de la Web. La tecnología asociada con la bandera de la Web 2.0 era posible y en algunos casos estaba previamente disponible, pero la moda alrededor de este uso ciertamente ha afectado el crecimiento de los sitios 2.0.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Internet siempre ha sido sobre compartir entre usuarios. En efecto Usenet, el sistema de mensajería distribuida, ha estado operando desde 1979. Desde entonces, Usenet ha estado almacenando discusiones, periodismo “amateur” y compartición de fotos y archivos. Como la Internet, es un sistema distribuido no apropiado ni controlado por nadie. Es esta cualidad, la falta de control y apropiación central, la que diferencia servicios como Usenet de la Web 2.0.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si Web 2.0 significa algo, este significado descansa sobre la racionalidad del capital de riesgo. La Web 2.0 representa el retorno de la inversión en emprendimientos de Internet. Despúes de la decadencia puntocom (el fin real de la Web 1.0), aquellos que buscaban inversiones en dólares necesitaban una nueva razón para invertir en emprendimientos en línea. “Constrúyelo y ellos vendrán”, la actitud dominante del boom puntocom de los ’90, junto con la delirante “nueva economía” ya no eran atractivos despúes de que tantos emprendimientos fallaran. Construir infraestructura y financiar la capitalización real ya no era lo que los inversores buscaban. Capturar el valor creado por otros, sin embargo, probó ser una propuesta más atractiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Web 2.0 es el Boom de la Inversión en Internet 2.0. La Web 2.0 es un modelo de negocio de apropiación privada del valor creado colectivamente. Nadie niega que la tecnología de sitios como YouTube, por ejemplo, es trivial. Esto está más que evidenciado por el gran número de servicios idénticos, tales como Daily Motion, de compartición de videos. El valor real de YouTube no es creado por los desarrolladores del sitio; en cambio, es creado por la gente que carga videos en el sitio. Aun así, cuando YouTube fue comprado por un valor de mil millones de dólares en acciones de Google, ¿cuántas de esas acciones fueron adquiridas por los que hicieron esos videos? Cero. Zilch. Nothing. Un gran negocio, entonces, si sos el dueño de una compañía de la Web 2.0.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El valor producido por los usuarios de servicios de la Web 2.0 como YouTube es capturado por los capitalistas de riesgo. En algunos casos, el contenido que contribuyen se convierte en última instancia en propiedad de los dueños del sitio. La apropiación privada del valor creado comunitariamente es una traición a la promesa de compartir tecnología y la co-operación libre. Al contrario de la era de las puntocom, donde los inversores a menudo financiaban adquisición de capitales costosos, desarrollo de software y creación de contenido, un inversor en la Web 2.0 financia el marketing, la generación de moda y tendencias. La infraestructura está ampliamente disponible a bajo costo, el contenido es gratis y el costo del software, al menos el software que no está disponible libremente, es diminuto. Básicamente, al proveer algo de ancho de banda y espacio en disco, es posible convertirse en un sitio 2.0 exitoso si podés publicitarte efectivamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El principal triunfo de una compañía de la Web 2.0, entonces, viene de su relación con la comunidad. Más específicamente, el éxito viene de la capacidad de la compañía para “aprovechar la inteligencia colectiva”, como dice Tim O’Reilly &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;oreilly-2007&quot;&gt;(O’Reilly, 2007)&lt;/span&gt;. Desde esta perspectiva, las compañías de la Web 1.0 eran demasiado monolíticas y unilaterales en su acercamiento al contenido. Las historias de éxito en la transición de la Web 1.0 a 2.0 se basaron en su habilidad para mantenerse monolíticas en cuanto a la marca del contenido, o, mejor aun, en su apropiación del contenido, al mismo tiempo que abrían la creación de ese contenido a la comunidad. Yahoo!, por ejemplo, creó un portal con contenido de la comunidad mientras se mantenía como la ubicación centralizada para encontrarlo. eBay permite que la comunidad venda sus bienes al tiempo que es dueño del mercado para esos bienes. Amazon, aun vendiendo los mismos productos que otros sitios, tuvo éxito al permitir que la comunidad participe en el “flujo” alrededor de sus productos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debido a que los capitalistas que invierten en emprendimientos de la Web 2.0 usualmente no financian la capitalización temprana, su comportamiento es marcadamente parasitario. Los capitalistas de la Web 2.0 arriban frecuentemente tarde, cuando la creación de valor está en su mejor momento, se cuelan para apropiarse del espacio y usan su poder financiero para promover el servicio, a menudo en el contexto de una red hegemónica de socios mayores y bien financiados. Esto significa que las compañías que no son adquiridas por el capital de riesgo terminan hambrientas de efectivo y echadas fuera del club.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En todos estos casos, el valor de un sitio de Internet no es creado por el equipo contratado por la compañía que lo posee, sino por los usuarios que lo utilizan. Con el énfasis puesto en el contenido creado por la comunidad y la compartición, es muy fácil pasar por alto preguntas acerca de la propiedad del contenido y la habilidad para monetizar su valor. Estas preguntas son rara vez hechas por el usuario. Son parte de la letra chica en los Términos de Servicio de Facebook, o en el “flickr.com” en la URL de sus fotos. La propiedad rara vez es un problema para la comunidad, y es un pequeño precio a pagar por el uso de esas aplicaciones maravillosas. Ya que la mayoría de los usuarios no tienen acceso a medios alternativos para producir y publicar su propio contenido, son atraídos a sitios como Facebook y Flickr.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debe agregarse que muchos proyectos de código abierto pueden citarse como las innovaciones clave para el desarrollo de la Web 2.0: software libre como Linux, Apache, PHP, Ruby, Python, etc. son la columna vertebral de la Web 2.0 y de la Web en sí misma. Pero existe una falla fundamental en todos estos proyectos en términos de a lo que O’Reilly refiere como las “competencias principales” de las compañías de la Web 2.0, es decir el control sobre fuentes de datos únicas, difíciles de recrear, enriquecidas por el uso de la gente y el aprovechamiento de la inteligencia colectiva que atraen &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;oreilly-2007&quot;&gt;(O’Reilly, 2007)&lt;/span&gt;. Permitir a la comunidad contribuir abiertamente y utilizar esa contribución en el contexto de un sistema privativo donde el propietario se adueña del contenido es característico del éxito de una compañía de la Web 2.0. Permitir a la comunidad ser dueño de lo que crea, sin embargo, no lo es.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces, para ser exitoso y crear ganancias para los inversores, una compañía de la Web 2.0 necesita crear mecanismos para compartir y colaborar controlados centralmente. La falta de control central que poseen Usenet y otras tecnologías controladas por pares es, en el contexto de la Web 2.0, una falla fundamental. Solo benefician a sus usuarios, no a los inversores ausentes, porque no son “poseídas”. Así, porque la Web 2.0 está financiada por el viejo capitalismo, Usenet está practicamente olvidada. Mientras YouTube vale mil millones de dólares, PeerCast, una innovadora red de streaming de video P2P que existe desde hace varios años más que YouTube, es virtualmente desconocida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde un punto de vista tecnológico, las tecnologías distribuidas y de pares son muchísimo más eficientes que los sistemas de la Web 2.0. Haciendo un mejor uso de los recursos de la red al utilizar las computadoras y las conexiones de red de los usuarios, el P2P evita los cuellos de botella creados por los sistemas centralizados. Además permite que el contenido sea publicado con menor infraestructura, a menudo no más que una computadora y una conexión a Internet de consumidor final. Los sistemas P2P no requieren los centros de datos masivos de YouTube. Los sistemas distribuidos también tienden a ser más longevos. Usenet ha sido subsumida de alguna forma por Google, que es dueño del archivo de Usenet más grande y del más usado cliente web, Google Groups. Sin embargo, gracias a la naturaleza distribuída de Usenet, otros medios de acceso continuan existiendo en paralelo y mientras su rol como una plataforma online ha perdido prominencia, muchos grupos de noticias permanecen en actividad. Por ejemplo, la Iglesia de los SubGenios, alt.slack, continua teniendo importancia como un foro social para la popular religión de burla con sede en EEUU. La falta de una infraestructura central también conlleva una falta de control central, significando la ausencia de censura, a menudo un problema de la propiedad privada de las “comunidades”, que frecuentemente ceden a los grupos de presión públicos y privados y aplican limitaciones al tipo de contenido que permiten. Además, la falta de grandes bases de datos cruzadas con bases de información sobre los usuarios es una ventaja muy fuerte en términos de privacidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde esta perspectiva, puede decirse que la Web 2.0 es el ataque preventivo del capitalismo a los sistemas de pares. No obstante, a pesar de las muchas desventajas en comparación al P2P, la Web 2.0 es más atractiva a los inversores y por lo tanto tiene más dinero para financiar y promover soluciones centralizadas. El resultado final es que la inversión capitalista ha fluido hacia las soluciones centralizadas, volviéndolas fáciles y baratas o gratuitas para que los productores no-técnicos de información las adoptasen. Esta facilidad de acceso, comparada a la técnicamente desafiante y costosa empresa de poseer tus propios medios de producción de información, ha creado un proletariado “sin tierra” listo para proveer de trabajo alienado de creación de contenido a los nuevos terratenientes informáticos de la Web 2.0. La misión de la Web 2.0 es destruir el aspecto P2P de la Internet y hacerte junto con tu computadora y tu conexión a Internet, dependiente de la conexión a servicios centralizados que controlan tu habilidad para comunicarte. La Web 2.0 es la ruina de los sistemas de pares libres y el regreso de los servicios en línea monolíticos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un detalle informativo es que la mayoría de las conexiones hogareñas o de oficina durante los ’90, como las conexiones por módem o ISDN, eran simétricas, iguales en su habilidad para enviar y recibir datos. Por diseño, estas conexiones te permitían ser al mismo tiempo un productor y un consumidor de información. Por otro lado, las conexiones DSL y de cable-modem modernas son asimétricas, permitiéndote descargar información rápidamente, pero subirla lentamente. Además, muchos acuerdos de usuario de los servicios de Internet prohíben al usuario correr servidores en sus cuentas de consumidor y podrían cortarte el servicio si lo hacés.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo, enraizado en la idea de que la ganancia es percibida a través de la propiedad ociosa, requiere del control centralizado. Sin tal forma de control, los productores no tienen motivo para compartir su ganancia con accionistas ajenos. Asique mientras el financiamiento del desarrollo de Internet provenga de accionistas privados intentando apropiar valor poseyendo recursos de Internet, la red solo podrá volverse más restringida y centralizada. Mientras los bienes comunes informacionales tienen el potencial de tener un rol importante en movilizar a la sociedad hacia modos de producción más inclusivos, cualquier esperanza real por servicios basados en Internet genuinos, enriquecedores de la comunidad, no está enraizada en la creación de más recursos centralizados y privados, sino en la creación de sistemas cooperativos, P2P y basados en los comunes, poseídos por todos y por ninguno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para reiterar, aunque pequeña y oscura para los estándares actuales, con su foco puesto en aplicaciones de pares como Usenet y el correo electrónico, la Internet temprana era un recurso común, compartido. La comercialización de Internet y la emergencia del financiamiento capitalista permitieron el cercamiento de estos bienes comunes informacionales, convirtiendo la riqueza pública en beneficio privado. Por lo tanto la Web 2.0 no debe pensarse como una segunda generación del desarrollo técnico ni social de la Internet, sino como la segunda ola de cercamiento capitalista sobre los bienes comunes informacionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tercera ola de cercamiento de los bienes informacionales ya está apareciendo. La computación en la nube, provista por grandes corporaciones como Google y Amazon, donde los clientes no son propietarios de la infraestructura física que utilizan, profundiza la centralización de la infraestructura de la Internet. Adicionalmente, legislaciones como el “Paquete de Reformas de Telecomunicaciones”&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; presentadas al Parlamento Europeo, buscan posibilitar que los proveedores de servicios (grandes conglomerados de telecomunicaciones) puedan decidir a cuáles sitios web pueden acceder sus usuarios. El capital nos está mostrando su visión del futuro de Internet, y el futuro es muy parecido a CompuServe: monolítico, centralizado, mediado, controlable y explotable, y naturalmente, operado por unas pocas grandes corporaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Casi todos los servicios de Internet más utilizados pueden ser reemplazados por alternativas de pares. Google puede reemplazarse por un sistema de búsquedas P2P, donde cada navegador y cada servidor web son nodos activos en el proceso de búsqueda; Flickr y YouTube pueden reemplazarse por PeerCast, eDonkey y BitTorrent, que permiten a los usuarios utilizar sus propias computadoras y conexiones a Internet para compartir videos y fotografías colaborativamente. Sin embargo, desarrollar recursos de Internet requiere aplicación de riquezas, y mientras la fuente de estas sea el capital de riesgo, el gran potencial de pares de la Internet permanecerá irrealizado. Si no podemos encontrar alternativas al financiamiento capitalista, no solo perderemos la Internet como la conocemos, sino también la oportunidad de rehacer la sociedad a la imagen del P2P.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-producción-de-pares-y-la-pobreza-de-las-redes&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La Producción de Pares y la Pobreza de las Redes&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Una Internet más libre no puede existir dentro del actual sistema de financiamiento capitalista. Los argumentos a favor de la evidente superioridad técnica de las tecnologías distribuídas sobre las centralizadas no han sido los factores decisivos en el desarrollo, en última instancia, de nuestra infraestructura de comunicación global, que se ha consolidado como una infraestructura restrictiva y regulada. El factor determinante es, como siempre, el hecho de que aquellos cuyos intereses están asegurados por la restricción de la libertad, tienen más riqueza a su disposición para presionar implacablemente hacia sus fines, que la riqueza disponible para resistirse a ellos. Las razones económicas son bien entendidas; la clase numéricamente pequeña de capitalistas es la beneficiaria de la injusta distribución de los activos productivos que le permite capturar la riqueza producida por las masas de trabajadores sin propiedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si queremos tener voz en la forma en como las redes de comunicaciones se operan, o si queremos hacer cualquier reforma social, debemos comenzar por no permitir que los dueños de la propiedad conviertan nuestra productividad en riqueza acumulada por y para ellos. La riqueza que usan para imponer restricciones a nuestras libertades es la riqueza que nos han quitado. Sin nosotros no tendrían fuente de riqueza. Ni siquiera toda la riqueza acumulada durante siglos de explotación puede salvar a la elite económica si se vuelve incapaz de continuar capturando la riqueza del presente. El valor del futuro es muchísimo mayor que el del pasado. Nuestras ideas sobre topología de redes finalmente no son una amenaza para el capitalismo, que siempre las puede co-optar, sabotear o simplemente ignorar. Antes bien, son nuestras nuevas formas de trabajar y compartir a través de fronteras nacionales las que tienen el potencial de amenazar el orden capitalista y abrir paso a una nueva sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con frecuencia, las discusiones sobre las relaciones productivas en los proyectos de software libre y otros proyectos colaborativos como Wikipedia, intentan embotellar la producción basada en los comunes y atraparla dentro de la esfera de la producción inmaterial e intangible, restringiéndola a un dominio en el que no puede afectar la distribución de la riqueza ni por lo tanto desempeñar un papel en el conflicto de clases. Yochai Benkler, profesor de Estudios Legales Empresariales en la Escuela de Leyes de Harvard, acuñó el término “produccion de pares” para describir la forma en que el software libre, los articulos de Wikipedia y otros trabajos similares se producen. Limitando su análisis a la llamada “economía de la información en red”, la novedad de la producción de pares como es entendida por Benkler y muchos otros es que la propiedad en el patrimonio común es “propiedad no rival”, que puede ser consumida sin prevenir a otros consumirla al mismo tiempo. Esta propiedad no rival puede incluir la transmisión radial, el video en Internet o cualquier otro recurso transferible o accesible por red, como el software libre. Tal propiedad carece virtualmente de costos de reproducción. Otra característica distintiva del concepto limitado de producción de pares de Benkler es que no es reciprocitaria, es decir que los productores no reciben remuneración directa por lo que han producido, ya que sus productos están disponibles sin costo. Por ejemplo, a los usuarios de software libre no se les requiere compensar a los desarrolladores originales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay que negar que la red de riqueza de Benkler tiene mucho que ofrecer. El valor de estos comunes informacionales para sus usuarios es fantástico, como evidencian los millones que, por ejemplo, usan software libre, Wikipedia, comunicaciones en línea y herramientas de redes sociales. Sin embargo, si la producción de pares basada en comunes se limita exclusivamente a bienes comunes hechos de propiedad digital sin costo de reproducción, ¿cómo puede el valor de uso producido traducirse en valor de cambio? ¿Dónde está el dinero para pagar la producción de estas cosas valiosas? Algo sin costo de reproducción no puede tener valor de cambio en el contexto del libre intercambio. Cualquiera que quiera una copia puede obtenerla de cualquiera que tenga una. Pero si lo que producen no tiene valor de cambio, ¿cómo pueden los demás pares productores ser capaces de adquirir los bienes materiales necesarios para su subsistencia?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La red de riqueza existe dentro del contexto de un planeta pobre. Las causas de la pobreza no son la falta de cultura e información, sino la explotación directa de la clase productora por las clases dueñas de la propiedad. La fuente de la pobreza no son los costos de reproducción sino la renta económica extraída, la plusvalía capturada al forzar a los productores a aceptar como salario menos que el producto completo de su trabajo, negándoles el acceso independiente a los medios de producción. Mientras la producción basada en los comunes se aplique exclusivamente a los comunes informacionales y el modo de producción capitalista siga dominando la producción de la riqueza material, los dueños de la propiedad material continuarán capturando la riqueza marginal creada como resultado de la productividad de esos comunes informacionales.  Cualquiera sea el valor de cambio derivado de los comunes informacionales, será siempre capturado por los dueños de la propiedad real, que se encuentra fuera de los comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para que la producción de pares tenga algún efecto sobre la riqueza material en general, tiene que operar en el contexto de un sistema completo de bienes y servicios, donde tanto los medios de producción físicos como los virtuales estén disponibles en los comunes productivos. Al establecer una producción de pares únicamente en el contexto del patrimonio común de la informacion, Benkler está creando una trampa, asegurándose que el valor creado en la economía de pares sea apropiado por el privilegio sobre la propiedad.  Encontramos a Benkler de cabeza y necesitamos redefinir la producción de pares para volver a colocarlo de pie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es la producción lo que es inmaterial en la producción inmaterial no reciprocitaria. Las computadoras, redes, desarrolladores y sus lugares de residencia y trabajo son muy materiales y requieren mantenimiento material. Lo que es inmaterial es la distribución. La información digitalizada, sea código fuente u obra cultural puede multiplicarse y enviarse por las redes globales en fracciones de segundo, aunque su producción sigue siendo un asunto bastante material. Si la produccion de pares sólo puede producir bienes inmateriales como el software y si los productores no obtienen nada a cambio por esa producción, entonces esa forma de “producción” no puede llamarse modo de producción en lo absoluto. En primer término, cualquier modo de producción debe dar cuenta de sus insumos materiales o se desvanecerá. Estos insumos deben incluir los costos de subsistencia de quienes contribuyeron con su trabajo, para, como mínimo, “permitir a los trabajadores, uno con otro, subsistir y perpetuar su raza”, en palabras de Ricardo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1821&quot;&gt;(Ricardo, 1821)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción inmaterial no reciprocitaria no puede hacerlo, ya que para producir software libre, cultura libre o sopa libre, los productores deben obtener su subsistencia de alguna otra fuente y por lo tanto la producción inmaterial no reciprocitaria no es una forma de producción en lo absoluto, sino un caso especial de distribución dentro de otra forma de producción. La producción inmaterial no reciprocitaria no es más modo de producción que una olla popular o la medicina socializada. Se trata simplemente de un fenómeno superestructural que tiene otro modo de producción como base: el capitalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En lugar de poner el énfasis en la distribucion inmaterial de lo que es producido por los ejemplos actuales de la produccion de pares, podríamos notar que esa producción está caracterizada por productores independientes que emplean un acervo común de activos productivos. Esta mirada sobre la producción de pares no se limita categóricamente a los bienes inmateriales. Entendido de esta forma, el concepto de producción de pares, donde una red de pares aplican su labor a un acervo común para beneficio mutuo e individual, ciertamente resuena en las viejas propuestas de modos socialistas de producción, donde en una comunidad sin clases de trabajadores (“pares”) producen colaborativamente dentro de una sociedad sin propiedad (“basada en los comunes”). A diferencia de la definición inmaterial y no reciprocitaria. Esta formulación puede dar cuenta de insumos materiales, especialización del trabajo y medios de formación de capital y tambien se relaciona cercanamente a la topología de las redes de pares (P2P) de la cual se deriva el término. Esta definición también describe mejor la producción de software libre, Wikipedia y otros trabajos ofrecidos como ejemplos de producción de pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aun más, esta formulación está mejor arraigada en la historia, como describen los ejemplos históricos de producción basada en comunes, como los terrenos pastoriles. Como la distribución de los activos producidos está tan en la raíz de la inequidad de riqueza y poder que perpetuan los sistemas explotadores, un modo de producción donde los activos productivos son apropiados en común se vuelve potencialmente revolucionario. Sin embargo, si esta forma de producción se encapsula en lo inmaterial, si puede ser categorizada como inmaterial por definición, entonces sus productores no podrán capturar el valor que generen. Ésta, vale la pena decirlo, es precisamente la razón por la que los profesores de leyes de la Ivy League y otras elites prefieren mantener esta limitación. No obstante, si podemos implementar formas de compartir independientemente un acervo común de activos materiales y por lo tanto expandir el alcance de los comunes para incluir bienes materiales tanto como inmateriales, entonces los productores que emplean estos activos en su producción pueden retener una mayor parte de su producto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares es distinta de otros modos de producción. Los trabajadores que emplean independientemente un acervo común de activos productivos es un modo diferente, distinto de los enfoques capitalistas y colectivistas. El modo de producción capitalista es explotador por naturaleza; su lógica fundamental es capturar la plusvalía del trabajo al negar el acceso independiente a los medios de producción. Sin embargo, los modos de producción colectivistas pueden ser explotadores también. Por ejemplo, en la producción cooperativa, en la que los productores emplean colectivamente los activos productivos poseídos en común, la distribución de éstos tiende a ser injusta entre diferentes cooperativas, permitiendo a unas explotar a otras.  Puede decirse que las formas colectivistas a gran escala, como los estados socialistas o las grandes cooperativas diversificadas, eliminan el tipo de explotación que puede ocurrir entre cooperativas. Sin embargo, las capas de coordinación en expansión necesarias para administrar estas grandes organizaciones dan origen a una clase coordinadora, una nueva clase consistente en una élite tecno-administrativa que históricamente ha probado tener la capacidad de ser tan parasitaria y severa con los trabajadores como la clase capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una comunidad de pares productores puede crecer sin desarrollar capas de coordinación porque se auto-organiza y produce independientemente y como tal, no necesita de capas administrativas además de las requeridas para proveer el acervo común de activos productivos. Así, la coordinación se limita a la asignación del común entre quienes deseen emplearlo. No es sorprendente que este tipo de producción haya aparecido y se haya desarrollado donde el patrimonio común es propiedad inmaterial, como el software libre, ya que los bajos costos de reproducción eliminan el problema de la asignación. Por lo tanto, lo que se necesita para que la producción de pares pueda incorporar bienes materiales a su patrimonio común es un sistema de asignación de activos materiales entre pares independientes, que imponga solamente una mínima carga de coordinación. El comunismo de riesgo es esta forma.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;comunismo-de-riesgo&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Comunismo de riesgo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El comunismo de riesgo provee una estructura para que los productores independientes compartan un patrimonio común de activos productivos, permitiendo que las formas de producción antes asociadas exclusivamente con la creación de valor inmaterial, como el software libre, se extiendan a la esfera material. Parte del aparato que permitió a la comunidad del software libre crecer y expandirse fue la creación del copyleft, un tipo de licencia que permite la re-utilización del software que cubre, mientras las obras derivadas también se licencian bajo los mismos términos. Al publicar el software bajo tales licencias, la obra se convierte en patrimonio colectivo de todos los desarrolladores de software libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La innovación principal del copyleft fue el de volver el sistema de copyright contra sí mismo. El vehículo para establecer control con el copyright es la licencia bajo la cual se publica una obra, que establece los términos en los cuales se permite a otros usar el material con copyright. El copyleft secuestra efectivamente el aparato existente que refuerza el privilegio sobre los activos intelectuales, usando la autoridad concedida por la licencia de copyright para garantizar el acceso a todos y requerir que esta libertad se mantenga. Esto es consistente con las leyes de copyright y depende de ellas, porque sin copyright ni las instituciones que lo protegen, no podría haber copyleft.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comunismo de riesgo requiere que esta misma libertad se extienda a los activos productivos materiales. El vehículo para establecer control sobre los activos productivos es la compañía. El comunismo de riesgo se basa entonces en una forma corporativa: la comuna de riesgo. Emplear una comuna de riesgo para compartir propiedad material secuestra el aparato existente que refuerza el privilegio para proteger un patrimonio común de activos productivos disponibles para el uso de productores independientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Legalmente, la comuna de riesgo es una compañía, muy similar a los fondos de capital de riesgo de la clase capitalista. No obstante, la comuna de riesgo posee propiedades distintas que la transforman en un vehículo efectivo para la lucha revolucionaria de los trabajadores. La comuna de riesgo posee todos los activos productivos que hacen al patrimonio común empleado por una red diversa y distribuida geográficamente de pares productores colectivos e independientes. La comuna de riesgo no coordina la producción; una comunidad de pares productores produce de acuerdo a sus propias necesidades y deseos. El rol de la comuna es administrar el patrimonio común, haciendo que la propiedad, como el alojamiento y las herramientas requeridas, estén disponibles para los pares productores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La comuna de riesgo es la federación de colectivos de trabajadores y de trabajadores individuales y es en sí misma propiedad de cada uno de ellos, donde cada miembro posee sólo una acción. En el caso de los trabajadores que trabajen en un colectivo o cooperativa, la propiedad se posee individualmente, por cada persona que forme ese colectivo o cooperativa. La propiedad en una comuna de riesgo sólo puede ser adquirida por contribuciones de trabajo, no de propiedad. Sólo mediante el trabajo se gana una acción de la comuna, no por la contribución de tierra, capital o dinero; sólo de trabajo. La propiedad siempre se posee en común por todos los miembros de la comuna y la comuna de riesgo es poseída en partes iguales por todos sus miembros. Así, cada miembro no podría nunca acumular una parte desproporcionada de lo recaudado por la propiedad. La propiedad no puede concentrarse en pocas manos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La función de la comuna de riesgo es adquirir los activos materiales que sus miembros necesitan para vivir y trabajar, como el equipamiento y las herramientas y asignarlas a esos miembros. La comuna adquiere estos bienes cuando uno de los miembros lo requiere. Los miembros interesados en utilizar esa propiedad ofrecen un acuerdo de renta a la comuna, dando los términos que deseen para tomar posesión de los bienes. La comuna emite una serie de bonos para juntar los fondos necesarios para la adquisición, que entonces se vuelve colateral a los bonistas. El acuerdo de renta se ofrece como una garantía de que los fondos estarán disponibles para amortizar los bonos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si esta garantía no se cumple, la propiedad puede liquidarse a favor de los bonistas. Esta serie de bonos se venden en una subasta pública. Si la venta se realiza, la comuna adquiere la propiedad y el acuerdo de renta se ejecuta transfiriendo la posesión al arrendador. La propiedad retorna a la comuna en cuanto los arrendadores dejen de necesitarla o sean incapaces de cumplir con los términos acordados, momento en el que la comuna lo ofrece otra vez en subasta a sus miembros, quienes a su vez ofertan por términos de renta nuevos. Si no existiera demanda por el activo, se liquida. Después de que los bonos que fueron emitidos para adquirir un activo se cancelan completamente, se vuelve propiedad de la comuna.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El ingreso restante de la renta que la propiedad gana se divide en partes iguales entre todos los miembros de la comuna y se les paga. Las ganancias de la liquidación de la propiedad se dividen del mismo modo. Dado que la renta recolectada por la renta de la propiedad se divide igualmente entre los miembros de la comuna, aquellos miembros que pagan renta por una propiedad recibirán igual monto de vuelta, esencialmente usan una parte igual de la propiedad colectiva gratis. Lo que pagan en renta por la propiedad es igual a la renta que reciben como miembros de la comuna. Los miembros que alquilan por sobre su parte per-cápita de la propiedad colectiva pagarán más y presumiblemente elegirán pagar porque están empleando la propiedad como un activo productivo y por lo tanto, ganando lo suficiente para pagar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cambio, los miembros que utilicen menos que su parte per-cápita reciben más en pago de lo que pagan en renta, es decir se les premia por no acumular propiedad. Las actividades principales de la comuna de riesgo: administrar bonos y acuerdos de renta, no imponen un gran nivel de coordinación y como las redes informáticas que administran la asignación de bienes inmateriales, son actividades muy bien dispuestas para la automatización computarizada. Podrían existir muchas comunas de riesgo y comunidades más estables y sostenibles de productores basados en los comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cualquier cambio que puede producir una sociedad más equitativa depende de un cambio previo en el modo de producción que incrementa la parte de la riqueza retenida por los trabajadores. El cambio en el modo de producción debe ocurrir primero. Este cambio no puede alcanzarse políticamente, por voto, lobby, militancia o violencia revolucionaria. No mientras los dueños de la propiedad tengan más riqueza para usar en prevenir cualquier cambio financiando a sus propios candidatos, lobbistas, militantes y en última instancia, desarrollando una mayor capacidad para la violencia contrarrevolucionaria. La sociedad no puede cambiarse por una huelga, no mientras los dueños de la propiedad tengan más riqueza acumulada para sostenerse durante las interrupciones de la producción. Ni siquiera la negociación colectiva puede funcionar, dado que como los dueños de la propiedad poseen el producto, establecen su precio y por lo tanto cualquier ganancia en salarios se pierde en el aumento de precios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comunismo de riesgo no debe entenderse como una propuesta para una nueva forma de sociedad. Es una forma organizacional para la lucha social. Las comunas de riesgo no intentan reemplazar los sindicatos, los partidos políticos, ONGs ni otros vehículos potenciales para el conflicto de clase. Sino, complementarlos para inclinar la balanza económica en favor de los representantes de los intereses de clase de los trabajadores. Sin el comunismo de riesgo, estas otras formas organizadas están forzadas a trabajar siempre en oposición a bolsillos mucho más profundos y por lo tanto condenadas a cooptación, fracaso y retroceso infinitos. La única forma es detener la aplicación de nuestro trabajo a la propiedad privada de los no-productores y en cambio formar un patrimonio común de activos productivos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comunismo de riesgo significa tomar el control de nuestro propio proceso productivo, reteniendo el producto completo de nuestro trabajo, formando nuestro propio capital y expandiéndonos hasta que hayamos acumulado colectivamente la riqueza suficiente para alcanzar una mayor influencia social de la que poseen aquellos que defienden la explotación. Este nuevo balance económico permite un cambio que es mucho más grande que los modestos objetivos del comunismo de riesgo. Una sociedad verdaderamente libre no tendrá necesidad del copyleft o del comunismo de riesgo; estas son solo prácticas con las que los trabajadores pueden unirse hacia la realización de su rol histórico en la construcción de una sociedad sin clases, una sociedad de iguales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¡Trabajadores del mundo uníos! No tienen nada que perder salvo sus cadenas. Tienen un mundo por ganar.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-manifiesto-de-la-red-telecomunista&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El manifiesto de la red telecomunista&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Derivado de la Sección 2 del Manifiesto del Partido Comunista; Marx y Engels, 1948&lt;/em&gt; &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;manifesto-1848&quot;&gt;(Marx &amp;amp; Engels, 1848)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Revisado utilizando el texto del Manifiesto Comunista en castellano.&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya dejamos dicho que el primer paso de la revolución obrera será &lt;del&gt;la exaltación del proletariado al Poder,&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;el desarrollo de una red de empresas donde el pueblo produzca por el valor social mismo y lo comparta entre iguales y la construcción y expansión económica de estas para elevar al proletariado como la clase económicamente dominante. Sólo cuando los trabajadores controlen su propia producción será alcanzada&lt;/strong&gt; la conquista de la democracia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El proletariado se valdrá del Poder &lt;strong&gt;Económico&lt;/strong&gt; para ir despojando paulatinamente a la burguesía de todo el capital, de todos los instrumentos de la producción, &lt;strong&gt;de&lt;/strong&gt;centralizándolos &lt;del&gt;en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase gobernante,&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;en un stock común controlado directamente por aquellos que lo utilizan para producir,&lt;/strong&gt; y procurando fomentar por todos los medios y con la mayor rapidez posible las energías productivas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Claro está que, al principio, esto sólo podrá llevarse a cabo mediante una &lt;del&gt;acción despótica sobre&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;reestructuración de nuestras empresas a&lt;/strong&gt; la propiedad y el régimen burgués de producción, por medio de medidas que, aunque de momento parezcan económicamente insuficientes e insostenibles, &lt;strong&gt;contrarias a nuestros fines&lt;/strong&gt;, en el transcurso del movimiento serán un gran resorte propulsor y de las que no puede prescindiese como medio para transformar todo el régimen de producción vigente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas medidas no podrán ser las mismas, naturalmente, en &lt;del&gt;todos los países&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;todas las comunidades&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para l&lt;strong&gt;a&lt;/strong&gt;s más progresiv&lt;strong&gt;a&lt;/strong&gt;s mencionaremos unas cuantas, susceptibles, sin duda, de ser aplicadas con carácter más o menos general, según los casos.&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;1&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Expropiación&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Mutualización&lt;/strong&gt; de la propiedad &lt;del&gt;inmueble&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;sobre todos los medios de producción&lt;/strong&gt; y aplicación de la renta &lt;del&gt;del suelo&lt;/del&gt; a los gastos &lt;del&gt;públicos&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;mutuales&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Fuerte impuesto progresivo.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Establecimiento de un ingreso garantizado en la forma de dividendos pagados a cada miembro de la comunidad, igual en cantidad a la parte per cápita de toda la renta mutualmente recolectada.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Abolición del derecho de herencia.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Derecho a la membresía para todos aquellos que contribuyan con su labor, y sola compensación por esta contribución de labor, no por herencia, compra o transferencia de ningún tipo.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Confiscación de la fortuna de los emigrados y rebeldes.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Renuncia contractual de la propiedad privada sobre los activos productivos de todas las empresas de los miembros, y en su lugar, toma de posesión de sus necesidades productivas por alquiler al stock común.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y régimen de monopolio.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Establecimiento de un mercado mutual de bonos, donde los bonos son subastados con el propósito de construir el stock común de activos productivos.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Nacionalización de los transportes.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Desarrollo de los recursos necesarios para poner en manos de todos los miembros los medios de comunicación y transporte.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Multiplicación de las fábricas nacionales y de los medios de producción, roturación y mejora de terrenos con arreglo a un plan colectivo.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Provisión general de oportunidades para adquirir y extender los instrumentos de producción disponibles con el mayor grado posible.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Proclamación del deber general de trabajar; creación de ejércitos industriales, principalmente en el campo.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Igualdad de oportunidad de participación y producción.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Articulación de las explotaciones agrícolas e industriales; tendencia a ir borrando gradualmente las diferencias entre el campo y la ciudad.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Abolición de cualquier distinción entre productor y consumidor y transformación de relaciones basadas en transacciones mercantiles a relaciones basadas en la distribución generalizada, donde la producción de valor social toma precedencia sobre la producción de mercancías.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;del&gt;Educación pública y gratuita de todos los niños. Prohibición del trabajo infantil en las fábricas bajo su forma actual. Régimen combinado de la educación con la producción material, etc.&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;Establecimiento de redes de compartición de conocimiento y capacidades y sistemas de apoyo para todos los miembros, y provisión de oportunidades para el desarrollo de habilidades de contribución y producción.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;p&gt;Tan pronto como, en el transcurso del tiempo, hayan desaparecido las diferencias de clase y toda la producción esté &lt;del&gt;concentrada&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;distribuida&lt;/strong&gt; en manos de la sociedad, el Estado perderá todo carácter político. El Poder político no es, en rigor, más que el poder organizado de una clase para la opresión de la otra. El proletariado se ve forzado a organizarse como clase para luchar contra la burguesía; la &lt;del&gt;revolución&lt;/del&gt; &lt;strong&gt;auto-organización&lt;/strong&gt; le lleva al Poder; mas tan pronto como desde él, como clase gobernante, derribe por la fuerza el régimen vigente de producción, con éste hará desaparecer las condiciones que determinan el antagonismo de clases, las clases mismas, y, por tanto, su propia soberanía como tal clase.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y a la vieja sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clase, sustituirá una asociación en que el libre desarrollo de cada uno condicione el libre desarrollo de todos.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;contribución-a-la-crítica-de-la-cultura-libre&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Contribución a la Crítica de la Cultura Libre&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;“Estamos en medio de una revolución de las formas en que el conocimiento y la cultura son creados, accedidos y transformados”, establece la “Carta por la Innovación, la Creatividad y el Acceso al Conocimiento”, algo así como un manifiesto del movimiento de la cultura libre &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;charter-sf&quot;&gt;(FCForum, s. f.)&lt;/span&gt;. La revolución es contra un sistema de copyright que se desarrolló junto con el capitalismo y tiene como base a la explotación de los creadores. Es en el contexto de la gran disparidad de riqueza y la lucha entre clases que cualquier investigación sobre la producción cultural debe ser entendida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Crear las condiciones para la expropiación de los creadores siempre ha sido la raíz del copyright. Esto ha sido el sujeto de crítica y disenso entre artistas y autores desde que existe la noción de derechos exclusivos sobre las ideas. Esto incluye a muchos que adhieren a una oposición completa al copyright, en la forma del anticopyright. El advenimiento de la cultura digital y la popularidad de la compartición de archivos han traído ciertas formas de tal disenso al mainstream, aunque muchas veces sin el contexto de la lucha de clases y cargados por la falsa concepción común de que el copyright fue creado para proteger a los productores culturales. Esto ha llevado a proyectos como Creative Commons, que profesa promover la creación de una cultura común, pero de hecho se autolimita a promover un modelo más flexible de propiedad privada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al unirse la producción de software con la producción cultural en la esfera de la creación de material digital reproducible, nuevas formas de disenso y organización emergen de las comunidades de creadores de software libre. El movimiento del Software Libre, y en particular su tremendo éxito comercial, produjo métodos y herramientas que han probado ser de gran valor para el movimiento de la cultura libre. Aunque también el movimiento del Software Libre ha creado algunas falsas concepciones, ya que los bienes económicos orientados al uso de los productores, como el software, son diferentes de los bienes para consumo, como los libros, películas y música. En orden a aplicar el poderoso modelo de las licencias copyleft, una forma de licenciamiento que garantiza la libertad de los derivados de las obras, las economías diferentes del software y la cultura deben tomarse en consideración y hacerse compatibles con la emancipación de la clase trabajadora en su conjunto. La cultura libre no puede sostenerse en una sociedad no libre, que necesita de los bienes de consumo para capturar ganancias. La cultura libre sólo puede realizarse en el contexto de una sociedad libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras que el copyleft es muy efectivo en la creación de un dominio común de software, alcanzar un dominio común de las obras culturales requiere del copyfarleft, una forma de licenciamiento libre que niega el acceso libre a las organizaciones que mantienen sus propios activos por fuera del dominio común.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-copyright-es-un-sistema-de-censura-y-explotación&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El copyright es un sistema de censura y explotación&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La existencia de los “derechos de copia” es previa a las nociones sobre el derecho del autor a la propiedad del siglo XVIII.&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Desde el siglo XVI al XVII las licencias reales otorgaron derechos exclusivos a ciertos editores para la impresión de textos particulares. En 1557, un monopolio exclusivo sobre la impresión fue dado a través del &lt;em&gt;Royal Charter&lt;/em&gt; al gremio londinense de los imprenteros, la &lt;em&gt;Stationers’ Company&lt;/em&gt;, porque aseguraba el control de la Corona sobre los libros que se publicaban o se censuraban. Los primeros derechos de copia fueron los derechos de los editores a imprimir copias, emergiendo de las necesidades ideológicas de las monarquías absolutistas de controlar el conocimiento y censurar el disenso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Después de que el Acta de Licenciamiento hubiera expirado en 1694, el monopolio de la Stationers’ Company se vio amenazado por los libreros provinciales, los llamados “piratas” de Irlanda y Escocia. La Stationers’ Company pidió al Parlamento una nueva acta para extender su monopolio sobre el copyright. Pero esta era una Inglaterra diferente a la de 1557, diferente del Parlamento que había ejecutado al rey Charles I en 1649, que abolió la monarquía e instaló una república bajo Cromwell, que restableció la monarquía con Charles II, destronó a James II en la Revolución de 1688 y, en 1689, pasó el primer decreto para una soberanía constitucional moderna, la Carta de Derechos. Esta era la Inglaterra de John Locke.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El filósofo John Locke se contaba entre los arquitectos maestros del Estado liberal y la ideología de la propiedad privada. Para Locke, la propiedad era la extensión de la propiedad sobre uno mismo. Al ser dueño de uno mismo, uno es dueño de lo que produce. El derecho a la propiedad es creado por el trabajo. El Parlamento inglés tomó una posición consistente con esta visión y el Estatuto de Ana, promulgado por el Parlamento en 1709, fue un duro embate para la Stationers’ Company. El Estatuto declaraba que los autores, no los editores, eran los dueños de sus obras y limitaban el término del copyright a catorce años para los libros nuevos y veintiuno para los copyright existentes. El Estatuto, subtitulado “Un Acta para la Promoción del Aprendizaje, Invistiendo las Copias de Libros Impresos en los Autores o los Compradores de tales Copias, Durante el Tiempo Debajo Mencionado”, creó un mercado para el conocimiento a través de la competencia. El objetivo del Estatuto no era crear un copyright para el autor, sino quebrar el monopolio de la Stationers’ Company.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los jugadores principales, en lo que la prensa saludó como la gran causa de la propiedad literaria, no eran los autores. Los editores se demandaron entre sí en las cortes, invocando los derechos del autor como un pretexto en su batalla por el poder económico. La noción del autor como un originador, con un derecho natural a sus propias ideas, pudo haber sido inventada por artistas y filósofos, pero fueron los editores los que se beneficiaron. Las leyes no son hechas por poetas sino por estados, y los estados existen para reforzar el privilegio económico, adoptando cualquier marco filosófico legitimador que encuentren conveniente. El Estatuto de Ana codificó la forma capitalista de la relación autor-editor. Los autores tenían derecho a poseer el producto de su trabajo en teoría, pero ya que lo que creaban eran ideas inmateriales y carecían de los medios tecnológicos para producir libros, debían vender sus derechos a terceros con el capital suficiente para explotarlos. En esencia, no era diferente de ninguna otra forma de trabajo. La explotación del autor está imbuida en el régimen de propiedad intelectual desde su concepción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Existen importantes diferencias entre las propiedades intelectual y física. La propiedad física es escasa y finita, mientras que la propiedad intelectual puede ser copiada, a menudo cuesta casi nada reproducirla y puede ser usada simultáneamente por cualquiera que posea una copia. Es exactamente esta característica de reproducibilidad ilimitada la que requiere que el régimen del copyright convierta la información en propiedad. En el largo plazo, el valor de cambio de cualquier bien reproducible es llevado hacia el costo de reproducción por la competencia. En otras palabras, la información no tiene un valor de cambio por sí misma. Entonces, los propietarios (de nuevo, no confundirlos con los productores) necesitan leyes que prevengan su reproducción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sólo al volver ilegal la reproducción de la información por terceros los propietarios pueden extraer renta por el derecho a copiarla. La propiedad intelectual, incluyendo al copyright, es una extensión de la estructura de la propiedad a los activos inmateriales y a la información. El copyright es la construcción legal que intenta hacer que ciertos tipos de riqueza inmaterial se comporten como la riqueza material para que puedan ser apropiadas, controladas y comerciadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cualquier sistema de propiedad, los músicos no pueden retener la propiedad sobre el producto de su trabajo más que lo que pueden los trabajadores de cualquier taller textil clandestino. El sistema del control privado de los medios de publicación, distribución, promoción y producción mediática asegura que los artistas y todos los demás trabajadores creativos no puedan ganar más que lo necesario para su subsistencia. Seas un bioquímico, un músico, un ingeniero de software o un cineasta, has cedido todos tus derechos de copia en un contrato a los propietarios antes de que esos derechos posean algún valor financiero real, por no más del costo de reproducción de tu trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pierre-Joseph Proudhon, socialista francés decimonónico y la primera persona en llamarse a sí mismo “anarquista”, argumentó que la propiedad es el robo. De acuerdo con esta lógica, si la propiedad es el robo, entonces la propiedad intelectual es un fraude. La propiedad no es el robo en el sentido estrictamente legal, ya que las leyes del Estado capitalista liberal son el fundamento de la Propiedad. La propiedad es el robo en el sentido filosófico, porque es intrínsecamente injusto tomar lo que no has producido. Proudhon, como Thompson y Hodsgkin antes que él, argumenta que el propietario no puede reclamar legítimamente el producto de aquellos que ponen su propiedad a producir &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;proudhon-1890&quot;&gt;(Proudhon, 1890)&lt;/span&gt;. Sin el recurso de la fuerza, los propietarios no pueden extraer más que los costos de reproducción de los instrumentos que contribuyen al proceso productivo. Una clase capitalista entonces no puede existir sin negar a los trabajadores el acceso independiente a los medios de producción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En palabras del anarcoindividualista estadounidense Benjamin Tucker, “el que presta capital tiene asegurado su retorno intacto, y nada más” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;tucker-1926&quot;&gt;(Tucker, 1926)&lt;/span&gt;. Ya que las tierras comunes no se consideraban propiedad, cuando a los campesinos de la era pre-industrial se les negó el acceso por medio de cercamientos, puede decirse que su tierra fue robada. Aún más, cuando fueron forzados hacia el trabajo asalariado como resultado de esta expropiación, la institución de la propiedad misma se convirtió en la institución del robo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero si la propiedad física puede ser robada, ¿pueden robarse la inteligencia o las ideas? Si tu tierra es robada, ya no podés usarla, excepto bajo las condiciones que imponga el nuevo propietario. Si la propiedad de una idea es análoga a la propiedad material, debe estar sujeta a las mismas condiciones del intercambio económico, decomisación y embargo. Y si es embargado, entonces deja de ser la propiedad de su dueño. Pero si tu idea es usada por otros, no has perdido la habilidad para usarla, ¿entonces qué es lo que fue robado en realidad? La noción tradicional de la propiedad, como algo que puede ser poseído excluyendo a otros es irreconciliable con algo tan intangible como una idea. Al contrario de un objeto material, que puede existir en un único lugar en un tiempo determinado, las ideas son infinitas y no excluyentes. Un poema no deja de ser el poema de un poeta, aunque exista en la memoria de otros miles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Toda expresión es extensión de una percepción previa. Las ideas no son originales, se construyen sobre capas de conocimiento acumulado a través de la historia. De estas capas comunes los artistas crean obras que incluyen sus inconfundibles especificidades e innovaciones propias. Todas las obras creativas reensamblan ideas, palabras e imágenes de la historia y de su contexto contemporáneo. Antes del siglo XVIII, los poetas citaban a sus ancestros y fuentes de inspiración sin reconocimiento formal y los guionistas tomaban libremente los argumentos y diálogos de fuentes anteriores, sin atribución. Homero basó la “Ilíada” y la “Odisea” en tradiciones orales con siglos de antigüedad. La “Eneida” de Virgilio está basada fuertemente en Homero. Shakespeare tomó muchos de sus argumentos narrativos y diálogos de Holinshed.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto no quiere decir que el concepto de plagio no existiera antes del siglo XVIII, pero su definición cambió radicalmente. El término plagiario (literalmente, secuestrador) fue usado por Marcial en el siglo I para describir a alguien que secuestraba sus poemas copiándolos completos y haciéndolos circular bajo su propio nombre. El plagio es la falsa asunción de la obra de otro. Pero si una obra nueva contenía pasajes similares o expresiones idénticas a otras más tempranas, no se consideraba como tal asunción, mientras que la nueva obra poseyera sus propios méritos estéticos. Luego de la invención del genio creativo, las prácticas de colaboración, apropiación y transmisión fueron olvidadas activamente. Las acusaciones de plagio dirigidas a Coleridge, Stendhal, Wilde y T. S. Eliot por incluir expresiones de sus predecesores en sus obras reflejaban la redefinición moderna del término siguiendo a las nociones modernas de autoría y propiedad exclusiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ideas son virales. Se acoplan a otras ideas, cambian de forma y migran hacia territorios desconocidos. Los regímenes de propiedad intelectual restringen la promiscuidad de las ideas y las atrapan en cercamientos artificiales, extrayendo beneficios exclusivos a través de su propiedad y control. La propiedad intelectual es el fraude, un privilegio legal para representarse falsamente como el único “propietario” de una idea, expresión o técnica y cobrar tarifa a todos aquellos que quieran percibir, expresar o aplicar esta “propiedad” en sus propias prácticas productivas. No es el plagio el que desposee a un “propietario” de una idea, es la propiedad intelectual, apoyada por la invasiva violencia de un Estado que desposee a todos del uso de su cultura común.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La base de esta desposesión es la ficción legal de que el autor es el soberano individual que crea obras originales del manantial de su imaginación y por lo tanto tiene un derecho natural a su propiedad. Foucault desenmascaró la autoría como un principio funcional que impide la libre circulación, manipulación, composición, decomposición y recomposición del conocimiento &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;macmillan-2007&quot;&gt;(Macmillan, 2007)&lt;/span&gt;. El autor-función representa una forma de despotismo sobre la proliferación de ideas. El efecto de este despotismo y del sistema de propiedad intelectual que este protege y preserva, es que nos roba nuestra memoria cultural, censura nuestras palabras y encadena nuestra imaginación a la ley. Y sin embargo los artistas continúan halagándose con su asociación al mito del genio creativo, haciendo ojos ciegos al modo en que es utilizado para justificar su explotación y expandir el privilegio de la elite propietaria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El copyright pone a un autor contra otro en una guerra de competencia por la originalidad. Sus efectos no son sólo económicos; el copyright también naturaliza un cierto proceso de producción de conocimiento, deslegitimiza la noción de una cultura común y daña las relaciones sociales. Los artistas no son incentivados a compartir sus pensamientos, expresiones y obras, o a contribuir a un pozo común de creatividad. En su lugar, se ven obligados a proteger celosamente su “propiedad” de los demás, a los que ven como potenciales competidores, espías y ladrones esperando para robar y violar sus originales ideas. Esta es una visión sobre el mundo del arte creada a imagen del capitalismo, un capitalismo que busca apropiarse del producto alienado de sus trabajadores intelectuales y creativos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Joost Smiers, Profesor Emérito en Ciencia Política de las Artes en la Escuela de Artes Utrecht, se cuenta entre aquellos que insisten en la abolición del copyright. Argumenta que el copyright centraliza la propiedad de los medios al entregarle a los grandes conglomerados mediáticos una ventaja anticompetitiva que daña la posición de los artistas. Los artistas ganarían más en un campo de juego parejo que consista de un gran número de editores compitiendo por sus servicios, que de la exclusividad del copyright &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;joost-2009&quot;&gt;(Smiers &amp;amp; Schijndel, 2009)&lt;/span&gt;. El profesor Smiers tiene un punto válido respecto a la ineficiencia de mercado del copyright. El copyright debería ser abolido. No obstante, no hay razón para creer que lo será.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El copyright está lejos de ser la única ineficiencia del mercado en el mercado capitalista contemporáneo. Sin las ineficiencias del mercado, el capital no sería capaz de capturar más que su propio costo de reproducción en cualquier rama de la industria. La eliminación de la competencia es central para la lógica del capitalismo. Sin ventajas injustas, una clase capitalista de propietarios no podría acumular riqueza y no podría haber capitalismo alguno. Smiers tiene razón en su crítica al copyright, también está en lo correcto cuando denuncia el copyright como una forma de censura. Sin embargo, como toda idea política, la abolición del copyright sólo puede implementarse cuando aquellos que la apoyan superan en riqueza a aquellos que la oponen. Actualmente este no es el caso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La propiedad privada de las ideas durante los últimos dos siglos no ha logrado erradicar la memoria de una cultura común o el reconocimiento de que el conocimiento florece cuando las ideas, palabras, sonidos e imágenes son libres para el uso de todos. Desde el mismo nacimiento del autor propietario, diferentes individuos y grupos han desafiado el régimen de propiedad intelectual y el “derecho” que daba a algunos individuos privados a “poseer” obras creativas mientras impide a otros a usarlas y re-interpretarlas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su “Poesías” de 1870, un par de textos descubiertos y reverenciados por los surrealistas Louis Aragon y André Breton, el poeta francés nacido en Uruguay Conde de Lautreamont llamaba al regreso de una poesía impersonal, una poesía escrita por todos. “El plagio es necesario”, decía Lautreamont, “el progreso depende de eso. Toma la frase de un autor, usa sus expresiones, borra una falsa idea, la reemplaza por una verdadera” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;khayati-1966&quot;&gt;(Khayati, 1966)&lt;/span&gt;. Su definición subvertía el mito de la creatividad individual usado para justificar las relaciones de propiedad, en nombre del progreso, cuando en realidad el mito de la creatividad individual impedía el progreso a través de la privatización de la cultura. La respuesta natural era re-apropiarse de la cultura como una esfera de producción colectiva sin reconocer cercamientos artificiales de autoría. La frase de Lautreamont se volvió un punto de referencia de las vanguardias del siglo XX. Dadá rechazó la originalidad y retrató a toda la producción artística como reciclaje y reensamblado, desde los ready-made de Duchamp a la regla de Tzará para hacer poemas con recortes de diario, a los fotomontajes de Höch, Hausmann y Heartfield. Dadá también desafió la idea del artista como un genio solitario y del arte como una esfera separada, trabajando colectivamente para producir no sólo objetos y textos artísticos, sino también hoaxes&lt;a href=&quot;#fn4&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref4&quot;&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; mediáticos, intervenciones en encuentros políticos y manifestaciones callejeras. Su ataque a los valores artísticos fue una revuelta contra los fundamentos capitalistas que los habían creado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ideas del dadaísmo fueron desarrolladas sistemáticamente en una teoría por la Internacional Situacionista (IS). La IS reconoció que la práctica del &lt;em&gt;détournement&lt;/em&gt;&lt;a href=&quot;#fn5&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref5&quot;&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;, poner obras, películas, publicidades y cómics existentes en un desvío (detour) o recodificar sus significados predominantes, estaba en deuda con las prácticas dadaístas, pero con una diferencia. Vieron a Dadá como una crítica negativa de las imágenes dominantes (una que dependía del fácil reconocimiento de la imagen negada) y definieron el detournement como una reutilización positiva de fragmentos existentes, simplemente como elementos en la producción de una nueva obra. El detournement no era primariamente un antagonista de la tradición; más precisamente, enfatizaba la reinvención de un mundo nuevo a partir de los restos del viejo. E implícitamente, la revolución no era principalmente una insurrección contra el pasado sino una forma de aprender a vivir en una forma diferente, creando nuevas prácticas y formas de comportamiento. Estas formas de comportamiento incluían la escritura colectiva, a menudo no firmada, y un rechazo explícito al régimen de copyright al añadir las etiquetas “sin copyright” o “anticopyright” a sus obras, junto con instrucciones para su uso, como: todos los textos de este libro pueden reproducirse, traducirse o adaptarse libremente, incluso sin mencionar la fuente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La digitalización ha probado ser mucho más amenazante para las nociones convencionales de autoría y propiedad intelectual que el plagio practicado por los artistas radicales o las críticas del autor de los teóricos posestructuralistas. La computadora disuelve los límites esenciales para la ficción moderna del autor como un creador solitario de obras únicas y originales. La propiedad presupone una separación entre los textos y entre el autor y el lector. La artificialidad de esta separación se está volviendo aparente. En las listas de correo, grupos de noticias y sitios de publicación abierta, la transición de lector a escritor es natural, y la diferencia entre los textos originales se desvanece cuando los lectores contribuyen comentarios e incorporan fragmentos del original en sus respuestas sin utilizar entrecomillado. Los intentos de implementar copyright a la escritura en línea se muestran cada vez más absurdos, por lo que los textos son frecuentemente producidos en forma colectiva e inmediatamente multiplicados. Mientras la información en línea circula sin importar las convenciones del copyright, el concepto del autor propietario realmente parece haberse vuelto un fantasma del pasado. Tal vez el efecto más importante de la digitalización es que amenaza a los benefactores tradicionales de la propiedad intelectual ya que el control monopólico de los editores de libros, sellos musicales y la industria fílmica ya no es necesarios cuando la gente común toma los medios de producción y distribución en sus propias manos.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;los-anti-comunes-creativos&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Los anti-comunes creativos&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El surgimiento del Software Libre, la compartición de archivos y las formas artísticas basadas en el &lt;em&gt;sampleo&lt;/em&gt; y reutilización de otros medios ha creado un serio problema para el sistema de copyright tradicional. Las industria de la música y el cine, en particular, se encuentran en el medio de una guerra a todo o nada contra sus propios consumidores para prohibirles descargar y samplear su propiedad, su copyright. Resulta claro que las tecnologías de redes digitales plantean un serio problema para las industrias discográficas y fílmicas. El disenso a las restricciones del copyright ha tenido una rica historia entre los artistas de vanguardia, productores de zines, músicos radicales y la marginalidad contracultural. Al día de hoy, la lucha contra la propiedad intelectual es liderada por abogados, profesores y miembros del gobierno. No sólo el estrato social al que pertenecen los jugadores principales es muy diferente, un hecho que, por sí mismo, puede no ser un detalle particularmente importante, sino que también el marco para la lucha contra la propiedad intelectual ha cambiado completamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes de que profesores de leyes como Lawrence Lessig se interesaran en la propiedad intelectual, el discurso entre los disidentes era en contra de toda propiedad sobre los comunes, intelectuales o físicos. Ahora, los que apoyan la propiedad y el privilegio económico están en el centro del escenario. El argumento ya no es que el autor es una ficción y que la propiedad es el robo, sino que la legislación de la propiedad intelectual necesita contenerse y reformarse porque ahora avanza sobre los derechos de los creadores. Lessig critica los cambios recientes en la legislación del copyright que han impuesto las corporaciones de medios globales y sus poderosos lobbies, la absurda duración a la que se ha extendido el copyright y otras perversiones que restringen la creatividad de los artistas. Pero no cuestiona el copyright como tal, ya que lo ve como el más importante incentivo para crear que tienen los artistas. El objetivo aquí es defenderse del extremismo y del absolutismo en la propiedad intelectual, mientras se preservan los efectos benéficos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su conferencia maestra para Wizards of OS4 en Berlín, Lessig celebraba la cultura de lecto-escritura de la compartición libre y autoría colaborativa que ha sido la norma en gran parte de la historia. Durante el último siglo, explicaba Lessig, esta cultura de lecto-escritura se ha visto frustrada por la legislación de propiedad intelectual y convertida en una cultura de sólo-lectura, dominada por un régimen de control del productor &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;lessig-2006&quot;&gt;(Lessig, 2006)&lt;/span&gt;. Lessig lamenta que las farsas recientes de la legislación del copyright hayan censurado el trabajo de artistas del remix como DJ Danger Mouse (The Grey Album) y Javier Prato (Jesus Christ: The Musical). Ambos artistas fueron torpedeados por los propietarios legales de la música utilizada en la producción de sus obras, tal como John Oswald y Negativland lo fueron antes que ellos. En estos casos, los deseos de los artistas, vistos como meros consumidores por la ley, fueron subordinados al control de los productores -los Beatles y Gloria Gaynor respectivamente- y sus representantes legales. El problema es que el control del productor está creando una cultura de sólo-lectura y destruyendo la vitalidad y diversidad de la producción creativa. Está promoviendo los intereses estrechos de unos pocos “productores” privilegiados a expensas de todos los demás.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lessig contrasta el control del productor con los comunes culturales (un stock común de valor al que todos pueden utilizar y contribuir). Los comunes niegan el control del productor e insisten en la libertad de los consumidores. Lo “libre” de la cultura libre refiere a la libertad natural de los consumidores a usar un stock cultural común y no a la libertad hecha cumplir por el Estado de los productores para controlar el uso de “sus” obras. En principio, la noción de un común cultural suprime la distinción entre productores y consumidores, viéndolos como actores iguales en un proceso continuo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy, en el contexto específico del proyecto Creative Commons (CC), Lessig proclama que la posibilidad de una cultura de lecto-escritura ha renacido. ¿Pero es Creative Commons realmente un dominio común? Según su sitio web, Creative Commons define el espectro de posibilidades entre el copyright completo (todos los derechos reservados) y el dominio público (ningún derecho reservado). Creative Commons también ofrece licencias que ayudan a mantener el copyright mientras invitan a ciertos usos de la obra, un copyright de “algunos derechos reservados”. El punto es claro: Creative Commons existe para ayudarte a “vos”, como productor, a mantener el control de “tu” obra. Estás invitado a elegir entre un rango de restricciones que deseas aplicar a “tu” obra, como prohibir la duplicación, prohibir las obras derivadas o prohibir el uso comercial. Se asume que, como un autor-productor, todo lo que hagas y digas es de tu propiedad. El derecho del consumidor nunca es mencionado, como tampoco se disputa la distinción entre productores y consumidores. Creative Commons legitimiza, no niega, el control del productor y refuerza, no suprime, la distinción entre productor y consumidor. Expande el marco legal para que los productores nieguen a los consumidores la posibilidad de crear valor de uso o valor de cambio del stock común.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El problema de crear “escrituras comunes” para obras que no están realmente entre las existencias de comunes es típico del abordaje copy-just-right (apenas derecho de copia) tipificado por Creative Commons. Si los Beatles o Gloria Gaynor hubieran publicado sus obras en el marco de Creative Commons, todavía hubiera sido su elección, y no la de DJ Danger Mouse o Javier Prato, si The Grey Album o Jesus Christ: The Musical deberían tener permiso para existir. Los representantes legales de los Beatles o Gloria Gaynor fácilmente podrían haber utilizado licencias CC para reforzar su control sobre el uso de sus obras. El problema real del control de los productores presentado por Lessig no se resuelve con la “solución” Creative Commons mientras el productor posea un derecho exclusivo para elegir el nivel de libertad cedido al consumidor, un derecho que Lessig nunca ha cuestionado. La misión de Creative Commons de permitir a los productores la “libertad” de elegir los niveles de restricción para publicar sus obras contradice las condiciones reales de una producción basada en los comunes. Lessig no tiene ninguna base para usar a DJ Danger Mouse y Javier Prato como ejemplos para promover la causa de Creative Commons.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Asimismo, la celebración de Lessig del movimiento del Software Libre suena falsa, porque su arquitectura asegura a todos (tanto tecnológica como legalmente, en la forma de sus licencias) la posibilidad de usar el recurso común que es el código fuente. A pesar de clamar que extiende los principios del movimiento del Software Libre, la libertad que Creative Commons da los creadores para elegir la forma en que sus obras son utilizadas es muy diferente de la libertad que la Licencia Pública General (GPL), inventada por el gurú del software libre Richard Stallman, da a los usuarios para copiar, modificar y distribuir el software mientras la misma libertad se mantenga. Stallman ha declarado recientemente su rechazo completo a Creative Commons porque algunas de sus licencias son libres mientras que otras no, argumentando que confunde a la gente a interpretar la etiqueta común como algo sustancial, cuando en realidad no existe un estándar común ni una posición ética detrás de dicha etiqueta &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;dablade-2006&quot;&gt;(DaBlade, 2006)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras que el copyleft reclama legalmente la propiedad sólo para rechazarla en la práctica, las referencias a la propiedad que hace Creative Commons son genuinas, no irónicas. Las licencias de Creative Commons permiten restricciones arbitrarias a la libertad de los usuarios basadas en las preferencias o gustos particulares del autor. En este sentido, Creative Commons es una versión más elaborada del copyright. No desafía el régimen del copyright íntegramente, ni preserva su coraza legal para poner la práctica del copyright sobre su cabeza, como hace el copyleft.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tanto el dominio público como el anticopyright y el copyleft son intentos de crear un común, un espacio compartido de no-propiedad que es libre para el uso de todos. Las condiciones de uso pueden diferir, de acuerdo a varias interpretaciones de derechos y responsabilidades, pero estos derechos son derechos comunes y los recursos se comparten del mismo modo por la comunidad entera. Su uso no está garantizado arbitrariamente en base a un análisis caso por caso de acuerdo a los caprichos de los miembros individuales, como el abordaje de Creative Commons. El surtido de bienes culturales de Creative Commons no es mantenida en común, porque es la elección de los autores individuales para permitir su uso o negarlo. Entonces, Creative Commons es un anti-común que encubre la lógica capitalista de privatización bajo un nombre engañoso elegido deliberadamente. Su propósito es ayudar a los dueños de la “propiedad intelectual” a alcanzar el rápido paso del intercambio de información, no mediante la liberación de la información, sino al proveerles definiciones más sofisticadas para las varias gamas de propiedad y control del productor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que empezara como un movimiento por la abolición de la propiedad intelectual se ha convertido en un movimiento para personalizar las licencias de los propietarios. Casi sin notarlo, lo que fue un movimiento de radicales, hackers y piratas es ahora el dominio de reformistas, revisionistas y apologistas del capitalismo. Cuando el capital es amenazado, coopta a la oposición. Hemos visto este escenario muchas veces en la historia. De hecho, uno de los más espectaculares ejemplos de tal cooptación fue la transformación de consejos autoorganizados de obreros en un movimiento sindical que negocia contratos legales con los propietarios de las corporaciones. Creative Commons es una subversión similar que no cuestiona el “derecho” a la propiedad privada, sino que en su lugar trata de obtener pequeñas concesiones en un campo de juego donde el juego mismo y sus reglas están determinadas por adelantado. El efecto real de Creative Commons es estrechar la respuesta política dentro de la esfera de lo que es permisible en la actualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras estrecha este campo de respuesta, Creative Commons simultáneamente se retrata como radical, la vanguardia de la batalla contra la propiedad intelectual. Creative Commons se ha convertido en un tipo de ortodoxia por defecto en el licenciamiento no comercial, y una causa popular entre los artistas e intelectuales que se consideran generalmente de izquierda, en contra del régimen de propiedad intelectual en general.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La marca Creative Commons es invocada moralmente en muchos sitios, blogs, discursos, ensayos, obras artísticas y piezas musicales como si constituyera la condición necesaria y suficiente de la revolución próxima por una verdadera “cultura libre”. Creative Commons es parte de un movimiento más grande de copyfight (lucha por la copia), que se define como una lucha para abolir la “propiedad intelectual” y regresar a los principios míticos de una legislación del copyright pre-corrupta que fue planeada “genuinamente” para proteger los derechos de los autores. Los individuos y grupos asociados a este movimiento militan por lo que llaman una “propiedad intelectual más inteligente” o una reforma de la propiedad intelectual que no amenace la libertad de expresión, la democracia, la competencia, innovación, educación, progreso de las ciencias y otras cosas que son críticamente importantes para nuestro bienestar social, cultural y económico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una repetición sorprendente de las luchas por el copyright que emergieron por primera vez durante el romanticismo, los excesos de la forma capitalista de propiedad intelectual se combaten utilizando el lenguaje y presuposiciones propias del capital. Creative Commons preserva las ideas románticas de originalidad, creatividad y derecho a la propiedad, y similarmente considera la “cultura libre” como una esfera separada que existe en aislamiento perfecto del mundo de la producción material. Desde el siglo XVIII las ideas de “creatividad” y “originalidad” estuvieron vinculadas inextricablemente con un anti-común de conocimiento. Creative Commons no es la excepción. Esta visión sobre el movimiento copyfight, un movimiento que incluye a Creative Commons, es inconsistente con la idea de “libre” en la historia de la cultura libre. Por ejemplo, el periódico Internationale Situationniste, que existió desde los ’50 tardíos hasta principios de los ’70, era publicado con la siguiente declaración de copyright: “Todos los textos publicados en Internationale Situationniste pueden ser reproducidos libremente, traducidos o adaptados, incluso sin indicación de origen”.&lt;a href=&quot;#fn6&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref6&quot;&gt;&lt;sup&gt;6&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aún antes, en un libro de canciones que Woody Guthrie distribuyó en los ’30 a los escuchas que querían saber las palabras de sus grabaciones, la siguiente nota fue incluida:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Esta canción tiene copyright en los Estados Unidos, bajo el Sello de Copyright #1540085, por un período de veintiocho años, y cualquiera que sea encontrado cantándola sin nuestro permiso será considerado un gran amigo nuestro, porque nos importa un comino. Publicalo. Escribilo. Cantalo. Bailalo. Yodealo. Nosotros lo escribimos, y es todo lo que quisimos hacer &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;miller-2004&quot;&gt;(Miller, 2004)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En estos casos, lo que es evidente es que la libertad de la que se habla es la libertad del consumidor para usar y producir, no la “libertad” del productor para controlar. Si la cultura libre está realmente orientada a crear un stock común para la producción cultural entre pares, entonces el marco provisto debe diseñarse específicamente de forma tal que no pueda ser utilizado para atacar a la cultura libre. Los términos presentados por Woody Guthrie y la Internacional Situacionista pasan esta prueba. Creative Commons no. Aún más, los proponentes de la cultura libre deben ponerse firmes en negar el derecho al control del productor y en negar el refuerzo de la distinción entre productor y consumidor.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;software-libre-el-copyright-se-come-a-sí-mismo&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Software Libre: El copyright se come a sí mismo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Si la información copiable se vuelve escasa sólo mediante la aplicación de la ley, también puede hacerse abundante por ley. La práctica de utilizar la legislación del copyright misma como una forma de disentir con ella, llamada copyleft, creció prominentemente en el desarrollo de software y en el surgimiento de la comunidad del software libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Licencia Pública General (GPL) fue la primer licencia copyleft bajo la cual una gran cantidad de software libre fue lanzado. Su inventor Richard Stallman afirma que en la era de la copia digital, el rol del copyright ha sido revertido completamente. Aún cuando comenzó como una medida legal para permitir a los autores restringir a los editores por el bien del público general, el copyright se ha convertido en el arma de los editores para mantener su monopolio imponiendo restricciones al público general, que ahora posee los medios para producir sus propias copias. El objetivo del copyleft en general, y de las licencias como la GPL en particular, es revertir esta reversión.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El copyleft utiliza la legislación del copyright volviéndola sobre sí misma para servir los propósitos opuestos. En lugar de promover la privatización, se convierte en una garantía de la libertad de todos para usar, copiar, distribuir y modificar el software o cualquier otra obra. Su única “restricción” es precisamente la que garantiza la libertad, es decir que los usuarios no tienen permitido restringir la libertad de nadie más ya que todas las copias y derivaciones deben redistribuirse bajo la misma licencia. El copyleft reclama la propiedad legalmente, sólo para subvertirla en la práctica, al permitir a todos usar la obra como prefieran mientras que el copyleft se mantenga. El reclamo meramente formal de la propiedad significa que nadie puede volver a poner la obra bajo copyright una vez que es copyleft, para intentar limitar su uso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las licencias copyleft garantizan libertad de la propiedad intelectual al requerir que la reutilización y redistribución de la información esté gobernada por las “cuatro libertades” de la Fundación del Software Libre (FSF). Estas son las libertades de usar, estudiar, modificar y redistribuir.&lt;a href=&quot;#fn7&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref7&quot;&gt;&lt;sup&gt;7&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Puesto en contexto histórico, el copyleft descansa en algún lugar entre el copyright y el anticopyright. El gesto de los escritores al poner en anticopyright sus obras era hecho con un espíritu de generosidad, afirmando que el conocimiento puede florecer sólo cuando carece de propietarios. En tanto declaración de “ningún derecho reservado”, el anticopyright era un eslógan perfecto lanzado en un mundo imperfecto. Se suponía que los demás usarían la información en el mismo espíritu de generosidad. Pero las corporaciones aprendieron a explotar la falta de copyright y redistribuir las obras por lucro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A Stallman se le ocurrió la idea del copyleft en 1984, después que una compañía hizo mejoras a software que él había puesto en el dominio público (el equivalente técnico del anticopyright, pero sin el gesto crítico), privatizó el código fuente y rehusó compartir la nueva versión. En este sentido, el copyleft representa un aprendizaje, una dolorosa lección de que la renuncia a todos los derechos puede llevar al abuso de los lucradores. El copyleft intenta crear unos comunes basados en derechos y responsabilidades recíprocos para respetar los derechos de otros usuarios. Todos pueden sumar a los comunes, pero nadie puede sustraer de ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero en otro sentido el copyleft representa un paso atrás del anticopyright y está plagado por una serie de contradicciones. La posición de Stallman está en línea con el consenso general de un copyright pervertido en una herramienta que beneficia a las corporaciones antes que a los autores a los que servía en un principio. Pero es importante destacar que no existe tal época dorada del copyright. El copyright siempre ha sido una herramienta legal. Al acoplar textos a autores, transformó ideas en mercancías para crear beneficios para los propietarios del capital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta miopía específica sobre el copyright es parte de un desinvolucramiento general con cuestiones económicas. La “izquierda” del copyleft asemeja un tipo vago de libertarianismo en oposición a sistemas cerrados y opacos y a restricciones totalitarias en el acceso a la información, antes que al privilegio económico o la explotación del trabajo. El copyleft emergió de una ética hacker que se acerca a la persecución del conocimiento por el conocimiento mismo. Su objetivo principal es defender la libertad de la información contra las restricciones impuestas por “el sistema”, lo que explica en parte por qué existe una amplia gama de posturas políticas entre los hackers. También explica por qué la comunalidad que vincula a los hackers entre sí -la “izquierda” en la visión de Stallman sobre el copyleft- no es la izquierda entendida por la mayoría de los activistas políticos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La GPL y el copyleft son frecuentemente invocados como ejemplos de la tendencia anticomercial del movimiento del Software Libre. Pero no hay tal tendencia. Las cuatro libertades requeridas por la GPL significan que cualquier restricción adicional, como una cláusula no comercial, convertiría a la obra en no-libre aún si cumple con algunas de las libertades. Mantener el software “libre” no previene a los desarrolladores vender copias que hayan modificado con su propio trabajo, y tampoco previene la redistribución hecha por una compañía comercial cobrando una tarifa, mientras que la misma licencia sea utilizada y el código fuente siga siendo transparente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta versión de la libertad no suprime el intercambio, como han proclamado algunos entusiastas del software libre, ni es incompatible con una economía capitalista basada en el robo de la plusvalía. La contradicción inherente en estos comunes se debe a un entendimiento de lo propietario como sinónimo de código cerrado o no transparente. “Propietario” significa tener un dueño que prohibe el acceso a la información y mantiene el código fuente en secreto, pero no necesariamente significa tener un dueño que extraiga un rédito, aunque mantener el código fuente en secreto y extraer rédito a menudo coincidan en la práctica. Mientras que las cuatro condiciones se cumplan, la redistribución comercial del software libre no es considerada propietaria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Virtualmente cada oficina, academia y fábrica necesita de software para su trabajo diario. Para todas estas organizaciones, el valor de uso del software puede traducirse directamente en valor de cambio en el curso de su producción normal, no al venderlo, sino al realizar sus tareas habituales, vendiendo el producto de ellas y usando software para aumentar su productividad. Pagar por licencias de software y acordar con los términos restrictivos de estas no les conviene. En comparación con lo que David Ricardo dijo sobre los terratenientes, el interés de una compañía de software como Microsoft siempre está en oposición al de cada usuario de software.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las organizaciones que utilizan software, sean escuelas, fábricas, oficinas y empresas de comercio electrónico, emplean colectivamente muchos más desarrolladores de software que las pocas compañías que venden software propietario, como Microsoft. Entonces, el software libre es muy atractivo para estas organizaciones ya que les permite reducir sus costos individuales de desarrollo manteniendo colectivamente un inventario común de activos de software. Entonces, el valor de uso del software libre es valorado por las organizaciones que pagan desarrolladores de software para trabajar en él, aunque no posean el copyright exclusivo. Al patrocinar el software libre y el copyleft para recortar sus costos de producción, los gigantes tecnológicos como IBM tienen mucho en común con capitalistas liberales como David Ricardo, que trabajó para sobrepasar las ventajas que los terratenientes tenían sobre los capitalistas al, por ejemplo, reducir el precio de sus medios de producción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero el software libre no fue concebido como una mera forma de reducir los costos corporativos de producción de software. Richard Stallman escribe en el sitio de web de su organización: “Mi trabajo por el software libre es motivado por un objetivo idealista: propagar libertad y cooperación. Quiero fomentar el software libre para reemplazar el software propietario que proscribe la cooperación y así mejorar nuestra sociedad.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-2010&quot;&gt;(Stallman, 2010)&lt;/span&gt; Sin embargo, ya que el software libre no puede capturar directamente el valor de cambio, sus productores todavía deben vender su trabajo para lograr su subsistencia material. Por lo tanto el copyleft no es capaz de “mejorar la sociedad” en ningún sentido material, porque la mayoría del valor de cambio creado por los productores del software libre es capturado por los propietarios de lo material que son los que proveen su subsistencia. Como el copyleft no puede hacer que los trabajadores acumulen riqueza más allá de su subsistencia, el copyleft solo no puede cambiar la distribución de activos productivos o su producto. Por lo tanto, el copyleft no tiene por sí mismo impacto directo en la distribución de riqueza y poder.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No todo el software libre es copyleft. Todo el software licenciado bajo los términos que proveen las cuatro libertades de la FSF es software libre. El software es copyleft cuando, además, prescribe que todas las obras derivadas lleven estas cuatro libertades. La pregunta que hay que hacerse es, ¿en qué grado beneficia realmente el copyleft al movimiento del software libre?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A pesar de ejemplos como los de la experiencia formativa de Stallman, cuando su software de dominio público fue apropiado y privatizado en 1984, existen también amplios contraejemplos de proyectos de software libre de gran escala que continúan utilizando licencias que permiten redistribución propietaria, como varios sistemas operativos basados en BSD y el enormemente popular servidor web Apache. Aunque una corporación puede utilizar código de estos proyectos en sus aplicaciones propietarias, lo hace costosamente. Al separar su desarrollo del proyecto de software libre principal, debe parchar manualmente o reimplementar las mejoras de código de la distribución libre a su propia derivación, y olvidarse de recibir ayuda de la comunidad del software libre para mejorar sus contribuciones propietarias. Esto significa que las compañías que eligen hacer versiones propietarias del software libre necesitan una fuerte razón comercial para hacerlo. En la práctica esto apenas sucede, porque las versiones propietarias tienden a caer rápidamente detrás de las versiones libres en cuanto a funcionalidad, y por lo tanto pierden valor de mercado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los más exitosos ejemplos de utilización propietaria del software libre provienen de las compañías cuyo negocio principal es vender hardware, no software, como Apple Computer o los routers Juniper, donde ambos utilizan versiones propietarias de software derivado de proyectos BSD. Debe notarse que tanto Apple como Juniper hacen software propietario no para venderlo, sino para imbuirlo en su hardware costoso. Este punto se enfatiza con los esfuerzos de ambas compañías para evitar que los usuarios adquieran su software para utilizarlo en hardware más barato. Por ejemplo, considérense los ejemplos de Apple para frustrar el proyecto Hackintosh, que ofrece instrucciones para utilizar los sistemas operativos Mac en hardware no soportado, así como tomar acciones legales contra las compañías que venden hardware que no es de Apple cargado con copias legalmente adquiridas de su OS X &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;keizer-sf&quot;&gt;(Keizer, s. f.)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ejemplos como estos demuestran el énfasis de la libertad imbuida en el copyleft. Las acciones de Apple no han amenazado a los proyectos de software libre basados en BSD de los que han tomado código. De hecho, Apple ha contribuido a estos proyectos. No obstante, los términos de las licencias de tipo BSD permiten que Apple agregue restricciones que les permite controlar a sus usuarios y negarles la libertad de utilizar el software que han adquirido legalmente como deseen. No hubieran tenido esta oportunidad si el software en el que basaran su sistema operativo fuera copyleft como Linux, que es publicado bajo la GPL.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así como el copyleft es de alguna manera un retroceso de la posición ideológica del anticopyright, la posición política del copyleft es un retroceso de la posición ideológica de la izquierda socialista. Aun cuando se apropia de argumentos de la izquierda en contra de la propiedad, el copyleft limita su crítica al estrecho campo de la propiedad inmaterial. Un ejemplo particularmente desvergonzado de esto es el “Manifiesto puntoComunista” de Eben Moglen &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;moglen-2003&quot;&gt;(Moglen, 2003)&lt;/span&gt;, un ofensivo pastiche del manifiesto seminal de Marx y Engels, que convierte aquella llamada a las armas de la clase trabajadora por la abolición del capitalismo para sólo demandar la abolición de la propiedad intelectual. Los dos materialistas decimonónicos hubieran comprendido que la sola abolición de la propiedad intelectual no hubiera liberado a la clase trabajadora de sus cadenas. Moglen, profesor de leyes en la Universidad de Columbia y consejero maestro en la FSF de Stallman, falla en involucrarse en el problema de la institución misma de la propiedad, y por lo tanto no ha aprendido nada de la posición de los revolucionarios que intenta imitar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero, a pesar de los retrocesos ideológicos y políticos que el copyleft representa, en el área del desarrollo de software, el copyleft se ha probado un medio tremendamente efectivo para crear un común informacional que beneficia ampliamente a aquellos cuya producción depende de este. En efecto, el surgimiento del movimiento del software libre es con justicia una inspiración para todos los que luchan por formas más equitativas de producir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La izquierda socialista promueve la idea de que la riqueza debe ser justa y equitativamente distribuida y controlada por la gente que la produce. Tal vez el mejor método de alcanzar esto es a través de empresas decentralizadas controladas por sus trabajadores, cooperativas y consejos. Por la misma razón que las organizaciones capitalistas apoyan el software libre, porque representa un stock común de valor de uso que pueden aplicar a la producción, los productores con base en el común y por lo tanto todas las empresas autoorganizadas de obreros pueden beneficiarse de tal stock común de software copyleft e incorporar a desarrolladores de software en sus empresas colectivas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El software libre es por lo tanto valioso para la producción autoorganizada de los obreros, al darnos una valiosa fuente de capital, software que previamente hubiera sido controlado con exclusividad por corporaciones propietarias ahora nos da la posibilidad de retener una mayor porción del producto de nuestro trabajo. Tal vez tan importante como esto es la forma en que la comunidad del software fue pionera en la organización cooperativa de proyectos distribuidos de gran escala, aunando contribuidores dispersos internacionalmente para trabajar en el desarrollo de software valioso. De esta manera, el movimiento del software libre realiza contribuciones importantes hacia el objetivo de “organizar industrialmente [y] formar la estructura de una sociedad nueva dentro del caparazón de la antigua”, el ideal histórico de los Trabajadores Industriales del Mundo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;iww-sf&quot;&gt;(IWW, s. f.)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-cultura-libre-necesita-una-sociedad-libre-el-copyfarleft&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La Cultura Libre necesita una Sociedad Libre: El copyfarleft&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;A pesar del rol beneficioso del copyleft para formar un valioso stock común de software, se vuelve problemático cuando el modelo es forzado en el dominio del arte y la cultura del que nació el disenso contra la propiedad intelectual. Las obras culturales, a diferencia del software, son bienes de consumo, no una herramienta para utilizar en la producción, es decir un bien de producción. Los bienes de producción, como se mencionó antes, son los activos utilizados en la producción, como las herramientas y el equipamiento necesario para producir bienes de consumo que se venden por rédito. La demanda del capital es distinta de la demanda del consumo. La demanda del capital es la demanda de bienes de producción; la demanda del consumo es la demanda de bienes de consumo. El capitalismo no necesita realizar su ganancia en la producción de bienes de capital porque las ganancias se hacen a través del control de la circulación de bienes de consumo. Todo aquello que baje el costo del capital aumenta consecuentemente el beneficio potencial que podrá ser capturado en la venta de esos bienes. Fracasar en comprender la diferencia entre demanda del capital y demanda del consumo propaga el mito de que el éxito del software libre puede ser una plantilla para la cultura libre. Bajo el capitalismo, sólo el capital puede ser libre. Es por esto que el software puede ser libre, pero la cultura no puede serlo sin otros cambios más fundamentales en la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El arte no es, en la mayoria de los casos, una necesidad común de la producción como lo es el software. Entonces, su demanda es una demanda de consumo, no de capital. Existen ciertamente casos en los que las obras artísticas pueden considerarse necesidades productivas, como los efectos de sonido, el clipart, clips musicales y otros similares, y la tradición de los artistas de basarse en la obra de sus predecesores se ha discutido largamente más arriba; sin embargo, cuando discutimos la economía de las obras de contenido, como los poemas, novelas, películas o música, así como el software de entretenimiento como los juegos, no estamos hablando de bienes de producción, sino de bienes de consumo. Las editoras capitalistas y los gigantes de la industria del entretenimiento apoyarán la creación de software copyleft para emplearlo en su producción. No obstante, en la mayoría de los casos, no apoyarán la creación de arte copyleft. Por qué lo harían, si el arte es un bien de consumo y la industria no está en el mercado para regalar bienes de consumo. Están en el mercado para, no obstante, obtener ganancias al controlar la distribución de bienes de consumo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como toda la información copiable y reproducible, las obras de contenido no tienen valor de cambio directo, y a diferencia del software, raramente poseen valor de uso en la producción. El valor de uso existe sólo entre los fanáticos de estas obras y, si los propietarios no pueden obtener dinero de esos fanáticos por el derecho a copiar, ¿por qué financiarían la producción? Y si los propietarios no apoyarán el arte copyleft, que es distribuido libremente, ¿quién lo hará? La respuesta no es clara. En algunos casos, instituciones culturales estatales o privadas, pero estas sólo pueden soportar un pequeño número de artistas, y eso sólo aplicando dudosos y en última instancia arbitrarios criterios de selección para decidir quién y quién no recibe ese financiamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El problema resulta obvio cuando se intenta traducir el copyleft a las obras culturales. Si alguien libera una novela bajo una licencia copyleft, y Random House la imprime y obtiene ganancias de esa obra, Random House no ha violado el copyleft mientras lo haya aplicado. Ser “libre” significa estar abierto a la apropiación comercial, ya que la libertad en términos del copyleft se define por la circulación irrestricta de información antes que libertad de la explotación. No es una sorpresa que la mayor aplicación de copyleft en la producción de obras artísticas, música y textos sea la de permitir la copia, modificación y redistribución mientras sea en términos no comerciales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Wu Ming, un grupo de autores anti propiedad intelectual de Italia, proclama que es necesario restringir el uso comercial, o el uso lucrativo, para proscribir la explotación parasitaria de los trabajadores culturales. Justifican esta restricción y su divergencia de la versión del copyleft de la Licencia Pública General, en base a que la lucha contra la explotación y la lucha por la remuneración justa del trabajo son la piedra fundacional histórica de la izquierda. Otros proveedores de contenido y editores de libros, Verso por ejemplo, han expandido esta restricción reclamando que la copia, modificación y redistribución no sólo debe ser no lucrativa, sino también en el espíritu del original, sin explicar qué es lo que este “espíritu” significa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Indymedia de Rumania ha revisado su definición de copyleft para aclarar el significado de “en el espíritu del original” luego de tener problemas con el sitio web neo-fascista Altermedia Rumania, cuyas “jodas” fueron desde secuestrar el dominio indymedia.ro a copiar textos de Indymedia mintiendo sobre nombres y fuentes. Las restricciones de Indymedia Rumania incluyen la no modificación del nombre original y la fuente porque se opone al deseo de transparencia, no reproducir el material lucrativamente porque abusa el espíritu de generosidad y no reproducir el material en un contexto que viole los derechos de individuos y grupos al discriminarlos por nacionalidad, etnicidad, género o sexualidad porque contraviene su compromiso con la igualdad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otras versiones del copyleft han intentado añadir otras restricciones basándose en una interpretación fuerte de la “izquierda” de copyleft, utilizando principios positivos en lugar de la libertad negativa basada en restricciones, como valor la cooperación social sobre el lucro, la partición no jerárquica y la no discriminación. Las definiciones más restrictivas del copyleft intentar fundar un común informacional que no se trate sólo de la libre circulación de información, sino como parte de un movimiento social más grande que basa su comunalidad en principios izquierdistas compartidos. En sus varias mutaciones, el copyleft representa un abordaje pragmático, racional, que reconoce que los límites de la libertad están en que implica derechos y responsabilidades recíprocos. Estas diversas restricciones representan interpretaciones divergentes sobre cómo deben ser estos derechos y responsabilidades. Aún así, dadas las pobres condiciones económicas de la mayoría de los artistas que se reservan el copyright completo, el prospecto de la mutaciones no comerciales del copyleft para mejorar las condiciones económicas de los artistas parece remota.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ventaja principal de la reserva de los derechos comerciales de un artista es la habilidad de licenciar la obra a la industria del entretenimiento bajo otros términos; ya que es comercial, no califica para el acceso libre bajo los términos de la licencia no comercial. Sin embargo, los artistas carecen de recursos para manufacturar y distribuir en una escala comercial. Entonces, necesitan de hecho a aquellos que poseen el capital para hacerlo y no pueden negociar nada más que su subsistencia. En esencia, vender sus ideas es como para otros trabajadores vender su trabajo. Esto se ilustra en “Ganancias de los artistas musicales y digitalización: una revisión de datos empíricos en Inglaterra y Alemania” de Martin Kretschmer, Profesor de Jurisprudencia de la Información en la Universidad Bournemouth, donde concluye que “los creadores tienen poco para ganar de la exclusividad” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kretschmer-sf&quot;&gt;(Kretschmer, s. f.)&lt;/span&gt;. Similarmente, en su estudio “Evidencia empírica de las ganancias por copyright” del 2006, dice: “Las ganancias del no-copyright, e incluso de las actividades no artísticas, son una fuente importante de ingresos para muchos creadores” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kretschmer-2006&quot;&gt;(Kretschmer, 2006)&lt;/span&gt;. Este estudio incluye muchas cifras sorprendentes. Por ejemplo, el pago medio distribuido por la Performing Right Society (Reino Unido) en 1994 a los detentadores de copyright fue de £84 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;kretschmer-2006&quot;&gt;(Kretschmer, 2006)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras que los términos no comerciales podrían proveer una forma de integrar a los artistas que producen cultura libre a la de otra forma propietaria industria del entretenimiento, no la desafían ni abordan la explotación imbuida en ella. Los términos no comerciales resultan muy problemáticos para aquellos en la izquierda socialista que militan por la producción autoorganizada de los trabajadores, ya que estos términos también restringen la habilidad de estas empresas no capitalistas para reproducir tales obras. Entonces, tales licencias van en detrimento no sólo de los intereses de los artistas sino también de todos los trabajadores porque no son compatibles con el objetivo general de la izquierda socialista: la creación de una economía controlada por los trabajadores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para que el copyleft transmute en un instrumento revolucionario en el dominio de la producción cultural, debe convertirse en “copy-far-left” (extremaizquierda de copia). Debe insistir en la propiedad de los trabajadores sobre los medios de producción. Las obras mismas deben formar parte de ese stock común y estar disponibles para su uso productivo por otros productores con base en el común. Mientras los autores se reserven el derecho a hacer dinero de sus obras y prevengan a otros productores basados en el común hacerlo, sus obras no pueden considerarse parte del común en lo absoluto, son obras privadas. Una licencia copyfarleft no debe restringir el uso comercial, antes bien el uso que no está basado en el común.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Específicamente, el copyfarleft debe poseer un grupo de reglas para aquellos que están trabajando en el contexto de la propiedad comunal de los trabajadores, y otro para aquellos que emplean la propiedad privada y el trabajo asalariado en la producción. Una licencia copyfarleft debe posibilitar a los productores a compartir libremente y también a retener el valor del producto de su trabajo. En otras palabras, debe ser posible para los trabajadores obtener una remuneración aplicando su trabajo a la propiedad mutua, pero imposible para los propietarios de la propiedad privada obtener ganancias del trabajo asalariado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces, bajo una licencia copyfarleft, una imprenta cooperativa controlada por sus trabajadores sería libre de reproducir, distribuir y modificar el stock común como deseen, pero una imprenta privada se vería impedida de obtener acceso libre. De esta forma, el copyfarleft se mantiene libre en el mismo sentido que el copyleft, a pesar de las restricciones a la redistribución propietaria. El copyfarleft proscribe la sustracción del común, no las contribuciones a él.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una licencia copyfarleft permitiría el uso comercial con base en el común al tiempo que niega la posibilidad de obtener rédito explotando el trabajo asalariado. El abordaje copyleft no comercial no hace ninguna de las dos cosas, previene el comercio basado en el común mientras que no restringe efectivamente la explotación asalariada porque esto requiere un cambio en la distribución de la riqueza. El copyleft provee una fundación sólida para el software en la producción basada en el común. El copyfarleft podría proveer un basamento funcional para las obras culturales y además convertirse en un stock común empleado por productores independientes. Sólo la promoción de una economía de los trabajadores, no sólo la prevención del uso comercial, puede cambiar la distribución de la riqueza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, para que el copyfarleft tenga un impacto real, necesitaría ser empleado en el contexto de una naciente economía de los trabajadores que incluya varias formas de producción, por ejemplo culturales y materiales (arte tanto como comida, etc.). En ausencia de tal ambiente, el copyleft y sus variedades poseen poca ventaja para la mayoría de los artistas, para quienes el prospecto de ganancia financiera a través del licenciamiento comercial es despreciable. Para estos artistas, el anticopyright mantiene un fuerte atractivo. El anticopyright es un gesto radical que rechaza transigencias pragmáticas y busca abolir la propiedad intelectual toda. El anticopyright afirma una libertad absoluta y no reconoce límites para su deseo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras que algunas mutaciones del copyleft han multiplicado las restricciones, otras han rechazado cualquier tipo de restricción, incluyendo la sola restricción impuesta por el copyleft inicial. Es el movimiento alrededor de la compartición entre pares lo que más se acerca al gesto del anticopyright. El mejor ejemplo de esto es el blog &lt;em&gt;Copyriot&lt;/em&gt; de Rasmus Fleischer del Piratbyrån (Buró de Piratería), un &lt;em&gt;think tank&lt;/em&gt; anti propiedad intelectual, y los alguna vez fundadores de Pirate Bay, el más conocido sitio BitTorrent de la comunidad P2P. El leit motiv de Copyriot es “Sin copyright. Sin licencia”. Pero existe una diferencia con respecto a la vieja tradición anticopyright. Fleischer afirma que el copyright se ha vuelto absurdo en la era de la tecnología digital porque debe recurrir a toda suerte de ficciones, como distinciones entre subidas y bajadas o entre productor y consumidor, que no tienen existencia real en una comunicación horizontal entre pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Piratbyrån rechaza el copyright completamente, pero no porque está fallado de fábrica, sino porque fue inventado para regular una costosa máquina de una sola vía como la imprenta y ya no se corresponde con las prácticas que han sido posibilitadas por las actuales tecnologías de la reproducción. Sin embargo, a pesar de la absurdidad de las ficciones en que descansa el copyright, el contexto político más amplio sugiere que los modelos inspirados en el copyleft también tienen un rol importante que jugar. El rechazo total del ambiente legal no siempre es posible cuando se toman en cuenta las consideraciones prácticas. Construir formas alternativas de producir y compartir, “construir la sociedad nueva en el caparazón de la vieja”, requiere que operemos dentro del sistema legal capitalista donde la lógica de captura y explotación está imbuida. Aunque existe el espacio para gestos desafiantes, debemos ponernos a buscar las formas y estructuras requeridas para construir y expandir el común. Resulta claro que restricciones como las del copyleft y el copyfarleft sirven para proteger el común y mantenerlo libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras exista el copyright, las licencias con inspiración copyleft continuarán siendo necesarias para permitir la libertad intelectual dentro del régimen del copyright. Sólo cuando los trabajadores hayan realizado su rol histórico y creen una sociedad sin clases, podremos crear una cultura realmente libre sin restricciones.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-licencia-de-producción-de-pares-un-modelo-para-el-copyfarleft&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La licencia de producción de pares: un modelo para el copyfarleft&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La Licencia de Producción de Pares es un modelo de licencia copyfarleft, derivada de la licencia Creative Commons “Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported”: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para la traducción al castellano se adaptó el texto de la licencia “Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Chile”: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/cl/&lt;/p&gt;
&lt;section id=&quot;licencia-de-producción-de-pares-1&quot; class=&quot;level3&quot;&gt;
&lt;h3&gt;Licencia de Producción de Pares&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;LA OBRA (TAL Y COMO SE DEFINE MÁS ADELANTE) SE OTORGA BAJO ESTA LICENCIA COPYFARLEFT PÚBLICA (“LICENCIA”). LA OBRA ESTÁ PROTEGIDA POR DERECHOS DE AUTOR Y/U OTRAS LEYES APLICABLES. QUEDA PROHIBIDO CUALQUIER OTRO USO QUE SE HAGA DE LA OBRA QUE NO CUENTE CON LA AUTORIZACIÓN PERTINENTE DE CONFORMIDAD CON LOS TÉRMINOS DE ESTA LICENCIA Y DE LA LEY SOBRE DERECHOS DE AUTOR.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;MEDIANTE EL EJERCICIO DE CUALQUIERA DE LOS DERECHOS QUE SE OTORGAN EN ESTA LICENCIA, USTED ACEPTA Y CONSIENTE VERSE OBLIGADO EN LOS TÉRMINOS QUE SE SEÑALAN EN ELLA. EN LA MEDIDA QUE ESTA LICENCIA PUEDA SER CONSIDERADA COMO UN CONTRATO, EL LICENCIANTE LE CONCEDE A USTED LOS DERECHOS CONTENIDOS EN ELLA, CONDICIONADOS A LA ACEPTACIÓN DE SUS TÉRMINOS Y CONDICIONES.&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;1&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Definiciones&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Adaptación”, también llamada “Obra Derivada”, es aquella creación basada en la Obra, o basada en la Obra y otras creaciones preexistentes, tales como una traducción, una obra derivada, arreglo musical u otra modificación de una obra literaria o artística, o de un fonograma o interpretación, e incluye las adaptaciones cinematográficas o cualquier otra forma en que la Obra pueda ser transformada o modificada, comprendiendo cualquier forma reconocible derivada de la original, que constituya una creación autónoma, excepto que una obra forme parte de una Colección, en cuyo caso no será considerada una Adaptación para los fines de esta Licencia. Para evitar dudas, cuando la Obra es una creación musical, interpretación o fonograma, la sincronización de ella en cuanto al tiempo en relación con la imagen en movimiento será considerada una Adaptación para los fines de esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Colección” se refiere a aquellas recopilaciones de obras literarias o artísticas, tales como enciclopedias y antologías, o interpretaciones, fonogramas o emisiones, u otras creaciones o materias distintas de las obras enumeradas en la Sección 1(g) siguiente, las que, en razón de la selección y distribución de sus contenidos, constituyan creaciones intelectuales, en las cuales la Obra esté incluida en su totalidad sin modificaciones junto con una o más de otras contribuciones, constituyendo cada una obras separadas e independientes en sí mismas, que al encontrarse juntas están unidas en un todo colectivo. Una obra que constituya una Colección no será considerada una Adaptación (tal como se ha definido anteriormente) para los fines de esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Distribuir” significa poner a disposición del público el original y las copias de la Obra o Adaptación, venta u otra transferencia de dominio o posesión.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Elementos de la Licencia” se refiere a los siguientes atributos de esta Licencia, de acuerdo a la selección del Licenciante, e indicados en el título de ella: Atribución - NoCapitalista - CompartirIgual.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Licenciante” es la persona o personas que ofrece(n) la Obra en conformidad con las condiciones de esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Autor Original” se refiere, en el caso de una creación literaria o artística, a la persona o personas que crearon la Obra, o al editor, si no es posible identificar a aquélla(s); y además, para efectos de esta licencia, se entiende por tal autor (i) en el caso de una interpretación los actores, cantantes, músicos, bailarines, y otras personas que actúen, canten, pronuncien, declamen, pongan en escena, interpreten o de otra forma ejecuten obras literarias o artísticas o expresiones del folklore; (ii) en el caso de un fonograma el productor que sea la persona o entidad legal que primero fije los sonidos de una interpretación u otros sonidos; y, (iii) en el caso de las emisiones, la organización que transmita dichas emisiones.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Obra” se refiere a la creación literaria y/o artística ofrecida bajo las condiciones de esta Licencia incluyendo, sin limitación, cualquier producción de los dominios literarios, científicos y artísticos, cualquiera sea su modo o forma de expresión. Se entenderán comprendidas en este concepto las obras de tipo digital, tales como un libro, panfleto y otros escritos; un discurso, sermón u otra obra de la misma naturaleza; una obra dramática o dramático-musical; una obra coreográfica o de entretenimiento en un show de pantomima; una composición musical con o sin palabras; una obra audiovisual, una obra cinematográfica a la que sean asimiladas las creaciones expresadas mediante un proceso análogo a la cinematografía; una obra de dibujo, pintura, arquitectura, escultura, grabado o litografía; una obra fotográfica a las que sean asimiladas las creaciones expresadas mediante un proceso análogo a la fotografía; una creación de arte aplicada; una ilustración, mapa, plan, bosquejo u obra tridimensional relativa a geografía, topografía, arquitectura o ciencia; una representación; una transmisión; un fonograma; una compilación de datos en la medida que esta sea protegida como obra por el derecho de autor; o una obra interpretada por un artista de variedades o circense, en la medida que ésta no sea considerada una obra literaria o artística.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Usted” es la persona que ejercita los derechos otorgados al amparo de esta Licencia y que, con anterioridad, no ha violado las condiciones de la misma respecto a la Obra, o que ha obtenido autorización expresa por parte del Licenciante para ejercer los derechos al amparo de esta Licencia pese a una violación anterior de la misma.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Ejecutar Públicamente” se refiere a efectuar recitaciones en público de la Obra y comunicárselas al público, por cualquier medio o proceso, incluyendo los medios por cable o inalámbricos o las interpretaciones públicas digitales; poner a disposición del público las Obras de tal forma que los miembros de la audiencia puedan acceder a aquéllas desde y en un lugar individualmente escogido por ella; interpretar la Obra al público por cualquier medio o proceso y comunicarle dichas interpretaciones, incluida la interpretación pública digital; transmitir y retransmitir la Obra por cualquier medio incluyendo símbolos, sonidos o imágenes.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;“Reproducir” significa fijar la Obra por un medio que permita su comunicación y la obtención de copias de todo o parte de ella, por cualquier medio o procedimiento, incluyendo sin limitación grabaciones de sonido y visuales, e incluyendo el almacenamiento de una interpretación o fonograma protegido en un formato digital u otro medio electrónico.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Usos Legítimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nada en esta Licencia podrá ser interpretado como una disminución, limitación o restricción de cualquiera de los derechos de usos que se encuentran permitidos por las leyes, tal como las excepciones y limitaciones a los derechos de autor y conexos previstos en la ley u otras legislaciones que resulten aplicables.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Otorgamiento de la Licencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bajo los términos y condiciones de esta Licencia, el Licenciante le otorga a Usted una licencia mundial, gratuita, no exclusiva y permanente (durante todo el período de vigencia de los derechos de autor) para ejercer derechos sobre la Obra tal y como se indica a continuación:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Reproducir la Obra, incorporarla en una o más Colecciones, y Reproducirla incorporada en las Colecciones;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Crear y reproducir Adaptaciones, incluyendo la traducción que se haga en cualquier medio, siempre que se tomen las medidas razonables para, con claridad, etiquetar, demarcar o de alguna otra forma identificar que se le hicieron cambios a la Obra original. Por ejemplo, una traducción podría expresar “La obra original fue traducida desde el Inglés al Español”, o una modificación podría indicar “La obra original ha sido modificada”;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Distribuir y Ejecutar Públicamente la Obra incluyendo su incorporación en Colecciones; y,&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Distribuir y Ejecutar Públicamente las Adaptaciones.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;p&gt;Los derechos mencionados anteriormente pueden ser ejercidos en todos los medios y formatos actualmente conocidos o mediante aquellos que se inventen en el futuro. Los derechos antes mencionados incluyen el derecho a realizar dichas modificaciones, en la medida que sean técnicamente necesarias para ejercer los derechos en otros medios o formatos. Todos los derechos no otorgados expresamente por el Licenciante quedan reservados, incluyendo pero no limitándose a los derechos establecidos en las Secciones 4(e) y 4(f).&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Restricciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La licencia otorgada en la anterior Sección 3 está expresamente sujeta y limitada por las siguientes restricciones:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Usted puede Distribuir o Ejecutar Públicamente la Obra sólo bajo las condiciones de esta Licencia. Usted debe incluir una copia de esta Licencia, o del Identificador Universal de Recursos (IUR), con cada copia de la Obra que Usted Distribuya o Ejecute Públicamente. No le es posible ofrecer o imponer ninguna condición sobre la Obra que limite las condiciones de esta Licencia o la capacidad del destinatario de la Obra de ejercer los derechos otorgados bajo los términos de esta Licencia. Usted no puede sublicenciar la Obra. Usted debe mantener intactos todos los avisos que hagan referencia a esta Licencia y a la cláusula de garantías en cada copia de la Obra que Usted Distribuya o Ejecute Públicamente. Usted no puede imponer ninguna medida tecnológica efectiva sobre la Obra que restrinja la capacidad de un destinatario de una Obra entregada por Usted de ejercer los derechos otorgados a dicho destinatario bajo los términos de esta Licencia. Esta Sección 4(a) se aplica a una Obra incorporada en una Colección, pero esto no exige que la Colección en sí, aparte de la Obra, quede sujeta a las condiciones de esta Licencia. Si Usted crea una Colección, previa comunicación del Licenciante, Usted deberá, en la medida de lo posible, quitar de dicha Colección cualquier crédito requerido en la Sección 4(e), según lo que le fuese solicitado. Si Usted crea una Adaptación, previa comunicación del Licenciante, deberá, en la medida de lo posible, quitar de dicha Adaptación cualquier crédito requerido en la Sección 4(e), según lo que le fuese solicitado.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;A excepción de la Sección 4(a), Usted no puede ejercer ninguno de los derechos que le han sido otorgados en la Sección 3 precedente de modo que estén principalmente destinados o directamente dirigidos a conseguir un provecho comercial o una compensación monetaria privada. El intercambio de la Obra por otras obras protegidas por derechos de autor, ya sea a través de un sistema para compartir archivos digitales (digital file-sharing) o de cualquier otra manera no será considerado como destinado principalmente o dirigido directamente a conseguir un provecho comercial o una compensación monetaria privada, siempre que no se realice pago de una compensación monetaria cualquiera en relación con el intercambio de obras protegidas por derechos de autor.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Usted puede ejercer los derechos concedidos en la Sección 3 precedente con fines comerciales sólo si:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;i&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Usted es o pertenece a un colectivo o empresa bajo posesión y control obrero;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Toda ganancia, valor añadido, rédito o beneficio producido por el ejercicio de los derechos concedidos en esta Obra se distribuyen entre los trabajadores pertenecientes al colectivo o empresa.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Cualquier uso realizado por una empresa poseída y administrada en forma privada, y que busque obtener rédito del trabajo asalariado de sus empleados o cualquier otra forma de explotación está expresamente prohibido por esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Si Usted Distribuye o Ejecuta Públicamente, la Obra o cualquiera Adaptaciones o Colecciones, Usted debe, a menos que se haya hecho una petición de acuerdo a la Sección 4(a), mantener intactos todos los avisos relativos a derechos de autor para la Obra y consignar, de acuerdo al medio o método que Usted esté utilizando: (i) el nombre del Autor Original (o pseudónimo, en su caso) si fuera facilitado, y/o si el Autor Original y/o Licenciante designa a otra parte o partes (por ejemplo un instituto patrocinante, editorial o publicación (“Grupo de Atribución”) en el aviso de derecho de autor del Licenciante, condiciones de servicio u otras circunstancias pertinentes, el nombre de tal parte o partes; (ii) el título de la Obra, si se facilitase; (iii) en la medida de lo posible y de existir, el IUR que el Licenciante especifica para ser vinculado con la Obra, a menos que aquél no se refiera al aviso de derechos del autor o a la información de licenciamiento de la Obra; y, (iv) de acuerdo con la Sección 3(b), en el caso de una Adaptación, un crédito que identifique que se ha hecho uso de la Obra en la Adaptación (por ejemplo, “Traducción al francés de la Obra del Autor Original” o “Guión basado en la Obra originaria de Autor Original”). Los créditos o menciones solicitados por esta Sección 4 (e) pueden ser implementados de cualquier forma razonable; Sin embargo, si en una Adaptación o una Colección aparecen mencionados los autores que contribuyeron a formarla, como mínimo el crédito de esta Sección 4(e) deberá aparecer incluido como parte de dicha mención y de forma tan destacada como los créditos de quienes han contribuido. Para evitar dudas, Usted sólo puede utilizar los créditos requeridos por esta Sección con la finalidad de realizar la atribución de paternidad o autoría en la forma señalada anteriormente y, para ejercer sus derechos bajo esta Licencia, Usted no puede implícita ni explícitamente afirmar ni sugerir ninguna conexión, patrocinio o respaldo por parte del Autor Original, del Licenciante y/o de los Grupos de Atribución, según corresponda, de Usted o del uso que ha hecho de la Obra, sin la autorización separada, previa y escrita del Autor Original, Licenciante y/o Grupo de Atribución.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;En caso de dudas:&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;i&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Sistemas de Licencias Obligatorias No Renunciables. En aquellos países en los que la facultad de percibir los derechos a través de un sistema de licenciamiento reglamentario u obligatorio no pueda ser renunciada, el Licenciante se reserva la facultad exclusiva de percibir dichos derechos por cualquier ejercicio, hecho por Usted, de los derechos concedidos por esta Licencia;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Sistemas de Licencias Obligatorias Renunciables. En aquellos países en los que la facultad de percibir los derechos a través de un sistema de licenciamiento reglamentario u obligatorio pueda ser renunciada, el Licenciante se reserva la facultad exclusiva de percibir dichos derechos por cualquier ejercicio, hecho por Usted, de los derechos concedidos por esta Licencia si usted ejerce tales derechos para un propósito o uso de alguna otra forma distinta a la no comercial de acuerdo a lo permitido por la Sección 4(c), y que de lo contrario renuncia a la facultad de percibir los derechos a través de un esquema de licenciamiento obligatorio; y,&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Sistemas de Licencias Voluntarias. El Licenciante se reserva la facultad de percibir los derechos, ya sea individualmente o, en el evento que el Licenciante sea miembro de una sociedad gestora de derechos que administra sistemas de licencias voluntarias, a través de esa sociedad, de cualquier ejercicio que Usted haga de los derechos concedidos bajo esta Licencia, que sea hecho para un propósito distinto del no comercial de acuerdo a lo permitido en la Sección 4(c).&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Los derechos morales no se verán alterados por esta Licencia en la medida que éstos sean reconocidos, y no considerados renunciables, por el derecho aplicable.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Garantía&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A MENOS QUE LAS PARTES LO CONVINIERAN DE OTRA FORMA POR ESCRITO, Y HASTA LA MAYOR EXTENSIÓN PERMITIDA POR LA LEGISLACIÓN APLICABLE, EL LICENCIANTE OFRECE LA OBRA “TAL CUAL”, SIN BRINDAR GARANTÍAS DE CLASE ALGUNA RESPECTO DE LA OBRA, YA SEA EXPRESA, IMPLÍCITA, LEGAL O CUALQUIERA OTRA, INCLUYENDO, SIN LIMITACIÓN, GARANTÍAS DE TITULARIDAD, COMERCIABILIDAD, ADAPTABILIDAD A PROPÓSITO DETERMINADO, AUSENCIA DE INFRACCIÓN, DE DEFECTOS LATENTES O DE OTRO TIPO, PRECISIÓN O ERRORES, SEAN O NO DESCUBRIBLES. ALGUNOS PAÍSES NO PERMITEN LA EXCLUSIÓN DE GARANTÍAS IMPLÍCITAS, EN CUYO CASO ESTA EXCLUSIÓN PUEDE NO APLICARSE A USTED.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Limitación de Responsabilidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A MENOS QUE LO EXIJA EXPRESAMENTE LA LEY APLICABLE, EL LICENCIANTE NO SERÁ RESPONSABLE ANTE USTED POR DAÑO ALGUNO, SEA POR RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL O CONTRACTUAL, OBJETIVAS O SUBJETIVAS, SE TRATE DE DAÑOS MORALES O PATRIMONIALES, DIRECTOS O INDIRECTOS, PREVISTOS O IMPREVISTOS PRODUCIDOS POR EL USO DE ESTA LICENCIA O DE LA OBRA, AUN CUANDO EL LICENCIANTE HAYA SIDO ADVERTIDO DE LA POSIBILIDAD DE DICHOS DAÑOS. ALGUNAS LEYES NO PERMITEN LA EXCLUSIÓN DE CIERTA RESPONSABILIDAD, EN CUYO CASO ESTA EXCLUSIÓN PUEDE NO APLICARSE A USTED.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Término&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Esta Licencia y los derechos otorgados en virtud de ella terminarán automáticamente si Usted infringe alguna condición establecida en ella. Sin embargo, los individuos o entidades que han recibido Adaptaciones o Colecciones de Usted de conformidad con esta Licencia, no verán terminadas sus licencias, siempre que estos individuos o entidades sigan cumpliendo íntegramente las condiciones de estas licencias. Las secciones 1, 2, 5, 6, 7, y 8 subsistirán a cualquier terminación de esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Sujeta a las condiciones y términos anteriores, la licencia otorgada aquí es permanente (durante el período de vigencia de los derechos de autor de la obra). No obstante lo anterior, el Licenciante se reserva el derecho a publicar y/o estrenar la Obra bajo condiciones de licencia diferentes o a dejar de distribuirla en los términos de esta Licencia en cualquier momento; sin embargo, cualquiera sea la elección, ella no surtirá efecto retroactivo respecto de la Licencia de este ejemplar de la obra (o cualquier otra Licencia que haya sido otorgada, o le haya sido exigida, bajo los términos de ésta). La Licencia revocada continuará siendo plenamente vigente y efectiva, en relación con los ejemplares de la obra distribuidos con ella, si no se le da término en las condiciones indicadas anteriormente.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Varios&lt;/p&gt;
&lt;ol type=&quot;a&quot;&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Cada vez que Usted Distribuya o Ejecute Públicamente la Obra o una Colección, el Licenciante ofrecerá al destinatario una licencia en los mismos términos y condiciones que la licencia otorgada a Usted bajo esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Cada vez que Usted Distribuya o Ejecute Públicamente una Adaptación, el Licenciante ofrecerá al destinatario una licencia para la Obra originaria en los mismos términos y condiciones garantizadas por la licencia que le ha sido otorgada a Usted bajo esta Licencia.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Si alguna disposición de esta Licencia resulta invalidada o no exigible, según la legislación vigente, esto no afectará ni la validez ni la aplicabilidad del resto de condiciones de esta Licencia y, sin acción adicional por parte de los sujetos de este acuerdo, aquélla se entenderá reformada lo mínimo necesario para hacer que dicha disposición sea válida y exigible.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Ningún término o disposición de esta Licencia se estimará renunciada y ninguna infracción de ella será consentida, a menos que esa renuncia o consentimiento sea otorgado por escrito y bajo firma de la parte que renuncia o consiente.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Esta Licencia refleja el acuerdo pleno entre las partes respecto a la Obra aquí licenciada. No hay arreglos, acuerdos o declaraciones respecto a la Obra que no estén especificados en este documento. El Licenciante no se verá limitado por ninguna disposición adicional que pueda surgir en alguna comunicación emanada de Usted. Esta Licencia no puede ser modificada sin el consentimiento mutuo y por escrito entre el Licenciante y Usted.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-comunismo-de-riesgo-y-el-copyfarleft&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El Comunismo de Riesgo y el Copyfarleft&lt;/h2&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;“El Estado es una condición, una cierta relación entre seres humanos, un modo de comportamiento humano; lo destruimos cuando contraemos otras relaciones, comportándonos diferente…” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;landauer-2010&quot;&gt;(Landauer, 2010)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Proponer un abordaje de la lucha de clases basada en el comunismo de riesgo y el copyfarleft puede ser chocante para muchos revolucionarios por la utilización de corporaciones de stock unido (joint stock corporations), bonos, acuerdos de renta, licencias de copyright y el mantenimiento del mercado de intercambio del producto del trabajo. Por lo tanto, debe notarse que el comunismo de riesgo y el copyfarleft son sólo uno de los medios de la lucha de clases, no objetivos ideales por sí mismos. Su intención es ser medios de organizar la producción con el objetivo de construir la capacidad económica necesaria para entrar en el conflicto de clase y transformar el sistema capitalista. En palabras de los Trabajadores Industriales del Mundo “no sólo por la lucha diaria contra los capitalistas, sino para sostener la producción una vez que el capitalismo haya sido destronado. Al organizarnos industrialmente estamos formando la estructura de la nueva sociedad dentro del caparazón de la antigua” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;iww-sf&quot;&gt;(IWW, s. f.)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo, un modo de producción donde el trabajador gana sólo su subsistencia mientras que los propietarios retienen el resto del producto, sólo puede crear una sociedad donde los intereses del propietario se verán reflejados en las instituciones sociales y en los intereses de los productores subyugados. Tanto el comunismo de riesgo como el copyfarleft tienen como objetivo la creación de un común productivo que los productores puedan utilizar para acumular riqueza mutual, y por lo tanto trabajo hacia la realización de su rol histórico en la creación de una sociedad libre de clases económicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras los productores operen dentro del modo de producción capitalista, no podrán cambiar políticamente a la sociedad. Cualquier riqueza que los productores puedan aplicar sobre las instituciones sociales para influenciarlas debe provenir de la parte de la producción que retengan, y esta será siempre menor a la que retengan los propietarios, que la usan para impedir el cambio. Cuando empleamos un común de activos productivos, sin propietarios individuales sino colectivos, retenemos la riqueza que creamos y por lo tanto la posibilidad de una sociedad nueva se pone a nuestro alcance.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
&lt;h2 id=&quot;bibliografía&quot; class=&quot;unnumbered&quot;&gt;Bibliografía&lt;/h2&gt;
&lt;div id=&quot;ref-bell-1960&quot;&gt;
&lt;p&gt;Bell, D. (1960). The Subversion of Collective Bargaining.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-cohen-1988&quot;&gt;
&lt;p&gt;Cohen, G. (1988). &lt;em&gt;History, Labor and Freedom: Themes from Marx&lt;/em&gt;. Oxford: Oxford University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-cohen-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Cohen, G. (2009). &lt;em&gt;Why Not Socialism?&lt;/em&gt; New Jersey: Princeton University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-dablade-2006&quot;&gt;
&lt;p&gt;DaBlade. (2006, febrero). Richard Stallman Interview. P2Pnet News. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.p2pnet.net/story/7840&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.p2pnet.net/story/7840&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-developer-2006&quot;&gt;
&lt;p&gt;developerWorks. (2006, ago). developerWorks Interviews: Tim Berners-Lee. developerWorks 22 de agosto de 2006. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.ibm.com/developerworks/podcast/dwi/cm-int082206txt.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.ibm.com/developerworks/podcast/dwi/cm-int082206txt.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-un-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;Development Economics Research, U. N. U.-W. I. for. (2007). Richest 2% Own Half the World’s Wealth. update.unu.edu 44 (Diciembre 2006-Febrero 2007). Para más información ver: United Nations University-World Institute for Development Economics Research (UNU-WIDER) en &lt;a href=&quot;http://ln-s.net/:2mK&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ln-s.net/:2mK&lt;/a&gt;. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://update.unu.edu/issue44_22.htm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://update.unu.edu/issue44_22.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-charter-sf&quot;&gt;
&lt;p&gt;FCForum. (s. f.). Charter for Innovation, Creativity and Access to Knowledge «Introduction». Accedido desde &lt;a href=&quot;http://fcforum.net/charter_extended&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://fcforum.net/charter_extended&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-graham-2005a&quot;&gt;
&lt;p&gt;Graham, P. (2005a). What Business Can Learn From Open Source. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.paulgraham.com/opensource.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.paulgraham.com/opensource.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-graham-2005&quot;&gt;
&lt;p&gt;Graham, P. (2005b, noviembre). Web 2.0. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.paulgraham.com/web20.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.paulgraham.com/web20.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-iww-sf&quot;&gt;
&lt;p&gt;IWW. (s. f.). Preamble to the IWW Constitution. Industrial Workers of the World: A Union for All Workers. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.iww.org/culture/official/preamble.shtml&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.iww.org/culture/official/preamble.shtml&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-keizer-sf&quot;&gt;
&lt;p&gt;Keizer, G. (s. f.). Apple Wins Court Victory Over Mac Clone Maker. PC World. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.pcworld.com/article/182218/Apple_Wins_Court_Victory_Over_Mac_Clone_Maker_Psystar.html?tk=rss_news&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.pcworld.com/article/182218/Apple_Wins_Court_Victory_Over_Mac_Clone_Maker_Psystar.html?tk=rss_news&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-keynes-2002&quot;&gt;
&lt;p&gt;Keynes, J. (2002). The General Theory of Employment, Interest and Money. En. Marxists Internet Archive. Originally published in Cambridge: Macmillan Cambridge University Press (1936). Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.marxists.org/reference/subject/economics/keynes/general-theory/ch02.htm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.marxists.org/reference/subject/economics/keynes/general-theory/ch02.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-khayati-1966&quot;&gt;
&lt;p&gt;Khayati, M. (1966). Captive Words: Preface to a Situationist Dictionary. Translated by Ken Knabb, International Situationiste 10 (1966). Situationist International Online. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.cddc.vt.edu/sionline/index.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.cddc.vt.edu/sionline/index.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-kretschmer-2006&quot;&gt;
&lt;p&gt;Kretschmer, M. (2006). Empirical Evidence on Copyright Earnings. DIME, September 2006. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.dime-eu.org/files/active/0/Kretschmer.pdf&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.dime-eu.org/files/active/0/Kretschmer.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-kretschmer-sf&quot;&gt;
&lt;p&gt;Kretschmer, M. (s. f.). Music Artists’ Earnings and Digitisation: A Review of Empirical Data from Britain and Germany. Bournemouth University Eprints. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://eprints.bournemouth.ac.uk/3704/1/Birkbeck_06_04_final.pdf&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://eprints.bournemouth.ac.uk/3704/1/Birkbeck_06_04_final.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-landauer-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Landauer, G. (2010). &lt;em&gt;Revolution and Other Writings: A Political Reader&lt;/em&gt;. Edited; translated by Gabriel Kuhn.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-lessig-2006&quot;&gt;
&lt;p&gt;Lessig, L. (2006). Presentation at Wizards of OS 4: Information Freedom Rules. Berlin, Germany: International Conference (September 14-16, 2006).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-macmillan-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;Macmillan, F. (2007). &lt;em&gt;New Directions in Copyright Law&lt;/em&gt;. Cheltenham, UK: Edward Elgar Publishing.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-mandel-1981&quot;&gt;
&lt;p&gt;Mandel, E. (1981). Historical Materialism and the Capitalist State. Traducido al inglés por Juriaan Bendian. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.scribd.com/doc/20878564/Mandel-Ernest-Historical-Materialism-and-the-Capitalist-State&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.scribd.com/doc/20878564/Mandel-Ernest-Historical-Materialism-and-the-Capitalist-State&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-marx-1859&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marx, K. (1859). A Contribution to the Critique of Political Economy. En. Marxists Internet Archive. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.marxists.org/archive/marx/works/1859/critique-pol-economy/preface.htm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.marxists.org/archive/marx/works/1859/critique-pol-economy/preface.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-manifesto-1848&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marx, K., &amp;amp; Engels, F. (1848). &lt;em&gt;Manifesto of the Communist Party&lt;/em&gt;. Marxists Internet Archive. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.marxists.org/archive/marx/works/1848/communist-manifesto/&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.marxists.org/archive/marx/works/1848/communist-manifesto/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-miller-2004&quot;&gt;
&lt;p&gt;Miller, E. (2004, julio). Woody Guthrie on Copyright. Copyfight July 27, 2004. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://copyfight.corante.com/archives/2004/07/27/woody_guthrie_on_copyright.php&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://copyfight.corante.com/archives/2004/07/27/woody_guthrie_on_copyright.php&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-moglen-2003&quot;&gt;
&lt;p&gt;Moglen, E. (2003). The dotCommunist Manifesto. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://emoglen.law.columbia.edu/my_pubs/dcm.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://emoglen.law.columbia.edu/my_pubs/dcm.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-oreilly-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;O’Reilly, T. (2007). What is Web 2.0: Design Patterns and Business Models for the Next Generation of Software. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://mpra.ub.uni-muenchen.de/4578/1/MPRA_paper_4578.pdf&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://mpra.ub.uni-muenchen.de/4578/1/MPRA_paper_4578.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-proudhon-1890&quot;&gt;
&lt;p&gt;Proudhon, P.-J. (1890). &lt;em&gt;What is Property? An Inquiry into the Principle of Right and of Government&lt;/em&gt;. Project Gutenberg. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.gutenberg.org/ebooks/360&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.gutenberg.org/ebooks/360&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-ricardo-1815&quot;&gt;
&lt;p&gt;Ricardo, D. (1815). &lt;em&gt;An Essay on Profits&lt;/em&gt;. McMaster University: Faculty of Social Science. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://socserv.mcmaster.ca/~econ/ugcm/3ll3/ricardo/profits.txt&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://socserv.mcmaster.ca/~econ/ugcm/3ll3/ricardo/profits.txt&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-ricardo-1821&quot;&gt;
&lt;p&gt;Ricardo, D. (1821). &lt;em&gt;On Principles of Political Economy and Taxation&lt;/em&gt;. Library of Economics; Liberty. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.econlib.org/library/Ricardo/ricPCover.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.econlib.org/library/Ricardo/ricPCover.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-seuss-1956&quot;&gt;
&lt;p&gt;Seuss, D. (1956). &lt;em&gt;If I Ran the Circus&lt;/em&gt;. Random House.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-joost-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Smiers, J., &amp;amp; Schijndel, M. van. (2009). No Copyright and No Cultural Conglomerates Too: An Essay. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://ln-s.net/:2mP&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ln-s.net/:2mP&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-stallman-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stallman, R. (2010). Free Software, Free Society: The Selected Essays of Richard M. Stallman. En. GNU Operating System. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/philosophy/pragmatic.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.gnu.org/philosophy/pragmatic.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-mill-1848&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stuart Mill, J. (1909). &lt;em&gt;Principles of Political Economy with some of their Application to Social Philosophy&lt;/em&gt;. Library of Economics; Liberty. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.econlib.org/library/Mill/mlP.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.econlib.org/library/Mill/mlP.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-thorstein-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Thorstein, V. (2010). The Theory of the Leisure Class. En. Bremen, Germany: Europaeischer Hochschulver- lag GmbH &amp;amp; Co KG. Originally published in 1899.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-tucker-1926&quot;&gt;
&lt;p&gt;Tucker, B. (1926). State Socialism and Anarchism: How far they agree, and wherein they differ. New York: The Anarchist Library. Originally published in Benjamin Tucker, Individual Liberty (Vanguard Press, 1926). Accedido desde &lt;a href=&quot;http://flag.blackened.net/daver/anarchism/tucker/tucker2.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://flag.blackened.net/daver/anarchism/tucker/tucker2.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wikipedia-web20&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wikipedia.org. (2010). Web 2.0. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/Web_2.0&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://en.wikipedia.org/wiki/Web_2.0&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;El ‘Paquete de Reformas de Telecomunicadoras’ fue presentado por Viviane Reding al Parlamento Europeo en Estrasburgo el 13 de noviembre de 2007. Apunta a cambiar las Reglas de las Telecomunicadoras europeas de 2002. Su objetivo es unificar el mercado de telecomunicaciones europeo para los 27 miembros. http://europa.eu/rapid/press-release_IP-07-1677_es.htm&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Manifiesto del Partido Comunista (1848). http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;Información sobre la historia del copyright ha sido recopilada mediante una extensa y diversa investigación. Muchos recursos primarias pueden encontrarse en el archivo digital &lt;em&gt;Primary Sources on Copyright (1450-1900)&lt;/em&gt; iniciado por el Consejo de Investigación en Artes y Humanidades del Reino Unido. http://www.copyrighthistory.com/&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn4&quot;&gt;&lt;p&gt;NdT: Un hoax, noticia falsa o bulo, es un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real. En el idioma castellano el término se popularizó principalmente al referirse a engaños masivos por medios electrónicos (especialmente Internet). https://es.wikipedia.org/wiki/Bulo&lt;a href=&quot;#fnref4&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn5&quot;&gt;&lt;p&gt;NdT: Détournement es un concepto surgido dentro del movimiento situacionista que habla sobre la posibilidad artística y política de tomar algún objeto creado por el capitalismo o el sistema político hegemónico y distorsionar su significado y uso original para producir un efecto crítico. Una palabra parecida en español es tergiversación. https://es.wikipedia.org/wiki/Detournement&lt;a href=&quot;#fnref5&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn6&quot;&gt;&lt;p&gt;El archivo de la Internacional Situacionista y el periódico &lt;em&gt;Internationale Situationniste&lt;/em&gt; pueden leerse en el sitio Situationist International Online: http://www.cddc.vt.edu/sionline/index.html&lt;a href=&quot;#fnref6&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn7&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://fsf.org&quot;&gt;Free Software Foundation&lt;/a&gt;. http://fsf.org&lt;a href=&quot;#fnref7&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>El comunismo de pares contra el estado capitalista cliente-servidor</title>
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   <updated>2011-11-23T00:00:00-03:00</updated>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-comunismo-de-pares-contra-el-estado-capitalista-cliente-servidor&quot;&gt;El comunismo de pares contra el estado capitalista cliente-servidor&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#las-condiciones-de-la-clase-trabajadora-en-la-internet&quot;&gt;Las condiciones de la clase trabajadora en la Internet&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#atrapados-en-la-telaraña-mundial&quot;&gt;Atrapados en la telaraña mundial&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-producción-de-pares-y-la-pobreza-de-las-redes&quot;&gt;La Producción de Pares y la Pobreza de las Redes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#comunismo-de-riesgo&quot;&gt;Comunismo de riesgo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;el-comunismo-de-pares-contra-el-estado-capitalista-cliente-servidor&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El comunismo de pares contra el estado capitalista cliente-servidor&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Este artículo forma parte del [Manifiesto Telecomunista][manifiesto_telecomunista.html].&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La sociedad se compone de relaciones sociales. Estas forman las estructuras que la constituyen. Las redes de computadoras, como los sistemas económicos, pueden entonces describirse en términos de relaciones sociales. Los militantes comunistas han descrito comunidades entre iguales; las redes de pares implementan estas relaciones en su arquitectura. Del mismo modo, el capitalismo depende del privilegio y el control, características que en las redes informáticas sólo pueden ser diseñadas centralizadamente como aplicaciones cliente-servidor. Los sistemas económicos dan forma a las redes que crean, y a la vez que las redes se integran cada vez más a la vida diaria, comienzan a formarla también. Resulta esencial producir una comprensión crítica de la economía política para poder comprender las tendencias emergentes en topologías de red y sus implicaciones sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia de Internet ilustra cómo se ha dado este proceso. La Internet comenzó como una red que encarnaba las relaciones de un comunismo de pares; sin embargo, ha sido reconfigurada por el capitalismo en una topología cliente-servidor ineficiente y no libre. La existencia de redes de pares que permiten a los productores colaborar a escala global marcó el comienzo de nuevas formas de producción. Tal producción de pares ha estado hasta ahora contenida en creaciones intangibles e inmateriales, aunque tiene el potencial para extenderse a la producción material y convertirse en una amenaza para la existencia del capitalismo. Para que esto suceda, una alternativa al capitalismo de riesgo debe proveer los medios para adquirir y colocar eficientemente la riqueza colectiva requerida para construir redes libres y sociedades libres.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos un comunismo de riesgo, una forma de lucha contra la continua expansión del capitalismo basado en la propiedad, un modelo para la autoorganización de los trabajadores inspirado por la topología de red de pares y los comunes pastoriles históricos.&lt;/p&gt;
&lt;section id=&quot;las-condiciones-de-la-clase-trabajadora-en-la-internet&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Las condiciones de la clase trabajadora en la Internet&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La única manera de cambiar la sociedad es producir y compartir de forma diferente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo tiene sus formas propias de reproducción: el capitalismo de riesgo. A través del acceso a la riqueza que resulta de la captura continua de plusvalía, los capitalistas ofrecen a las nuevas generaciones de innovadores la chance de convertirse en &lt;em&gt;partners junior&lt;/em&gt; de su club, haciéndoles vender el futuro valor productivo de lo que crearon a cambio de la riqueza presente que necesitan para empezar. El valor robado, muerto, del pasado captura el valor no-nato del futuro. Ni los innovadores, ni ninguno de los trabajadores futuros en las organizaciones e industrias que crean, son capaces de retener el valor de su contribución.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este valor “no retenido” forma la riqueza que se utiliza para capturar la siguiente ola de innovación. Esta riqueza capturada es aplicada por sus dueños privados al control político, para imponer los intereses de los dueños de la propiedad a la sociedad a expensas de los intereses de los trabajadores. Para que la innovación nazca y se desarrolle y para el bien común, necesitamos un comunismo de riesgo. Debemos desarrollar formas de crear y reproducir relaciones de producción basadas en los comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La forma en que el producto del trabajo sea apropiado, por productores basados en los comunes o por apropiadores capitalistas, determinará el tipo de sociedad que tendremos, una basada en la cooperación y el compartir, o una basada en la fuerza y la explotación. La lucha del comunismo de riesgo contra la estratificación de clase no podría ser más vital. Nuestra sociedad no sólo se enfrenta las viejas aflicciones de la pobreza y la injusticia, también se vuelve claro que los niveles de producción requeridos para sostener la acumulación de una pequeña élite nos llevan constantemente a la guerra, e inevitablemente hacia la catástrofe ambiental. Fracasar en lograr una sociedad más igualitaria tiene consecuencias más graves de las que nos podemos permitir. Para triunfar, los espacios, instrumentos y recursos necesarios deben estar disponibilizados como un capital común y ser empleados en la producción por una comunidad dispersa de pares, produciendo y compartiendo como iguales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La política no es una batalla de ideas; es una batalla de capacidades. Las ideas son poderosas, y su desarrollo e implementación ciertamente puede tener un impacto político; sin embargo, el desarrollo e implementación de las ideas no está determinado por su valor intrínseco, sino por el poder relativo de aquellos que se benefician de la idea contra aquellos a los que amenaza. La capacidad de cambiar un orden social requiere los medios de superar a las capacidades competidoras por, entre otras cosas, la comunicación y el lobby. Estas capacidades son, en su base, capacidades económicas. El cambio requiere entonces la aplicación de riqueza suficiente para superar la de aquellos que resisten ese cambio. Tal riqueza sólo surge de la producción.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/gran_hermano.png&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;Las nuevas formas de producir y compartir, entonces, son la precondición de cualquier cambio en el orden social. Estos nuevos métodos de producir y compartir requieren la creación de nuevas formas de relaciones, nuevas relaciones de producción, para constituir una nueva estructura económica capaz de hacer surgir un nuevo tipo de sociedad. Ningún orden social, sin importar cuan fuerte y despiadadamente impuesto, puede resistir su transformación cuando emergen nuevas formas de producir y compartir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Resumiendo, la sociedad se compone de vínculos sociales que incluyen relaciones de producción. Las mismas constituyen la organización económica de la sociedad, haciendo surgir estructuras legales y políticas que luego la definen. La vinculación entre compradores y vendedores, inquilinos y dueños, empleado y empleador, aquellos que nacen en la riqueza y el privilegio y aquellos que nacen en la precariedad y la lucha, todos son producto de estas relaciones de producción, que determinan cómo se producen y se comparten las cosas en la sociedad. Aquellos que son capaces de controlar la circulación del producto del trabajo de otros pueden imponer leyes e instituciones sociales que protegen sus intereses. Aquellos que no son capaces de retener el control del producto de su trabajo no son capaces de resistirlas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo depende de la apropiación de valor para subsistir y crecer. La falsa retórica de la “economía de libre mercado” es una pantalla de humo para justificar un sistema de privilegio y explotación, la tal vez mejor llamada “economía de casino”. Ciertamente existen algunos conspicuos ganadores, pero las chances siempre están a favor de la casa. Cualquier intento organizado de vencer las chances será excluido, tal vez violentamente. En una economía libre genuina, la competencia entre productores reduciría el precio de todo al nivel más bajo. Si la mercancía se comercializa en un “mercado” verdaderamente perfecto, entonces la tierra y el capital, como el trabajo, jamás serían capaces de ganar más que el costo de producción. No habría clase alguna exenta de trabajar, porque no habría ingreso capaz de sostenerla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para que exista una clase capitalista, el mercado debe ser manipulado, y en efecto, todos los mercados lo son. El capitalismo debe incrementar el precio del capital reteniéndolo del trabajo. En realidad, el “libre mercado” es una imposición de los dueños de la propiedad a los trabajadores, mientras retienen sus propios privilegios. El capital necesita mantener el precio del trabajo lo suficientemente bajo para prevenir que los trabajadores, como clase, sean capaces de retener lo suficiente de sus salarios para adquirir propiedad. Si los trabajadores adquirieran propiedad podrían dejar de vender su trabajo a los capitalistas. El capitalismo, entonces, no puede existir en un mercado libre. La idea de un “libre mercado” es parte de la mitología del capitalismo. No es posible dentro del capitalismo así como poco probable que exista fuera de él.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si fueran “liberados” de la coerción de los capitalistas en busca de lucro, los productores podrían producir por el valor social, no por el lucro, como lo hacen en sus vidas privadas y familiares, y como lo hacen en comunidades no capitalistas. Esto no quiere decir que en una sociedad libre no exista la competencia, o que sus miembros no buscarán beneficiarse de su trabajo. De hecho, la división del trabajo requerida en una sociedad compleja hace necesarios el intercambio y la reciprocidad. No obstante, la metáfora de “el mercado” tal como es usada en la actualidad no se sostendría.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La “economía de mercado” es, por definición, una economía de la vigilancia, donde las contribuciones a la producción y el consumo deben medirse en detalle. Es una economía de contadores y guardias de seguridad. La contabilidad del valor de cambio en pequeñas y reductoras listas de transacciones valoradas individualmente debe superarse por formas de intercambio más fluidas y generalizadas. El motivo por el que se maximiza el beneficio a partir de la propiedad, que es tan a menudo la fuerza motriz detrás de formas de producción irracionales y destructivas, dará paso a un motivo de producir mucho más fuerte: realizar trabajo con beneficio directo sobre nuestras vidas y nuestra sociedad, una producción que cumpla necesidades y deseos del mundo real.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los apologistas del capitalismo insistirán que esos motivos son uno y el mismo, que el beneficio es simplemente la recompensa monetaria de producir lo que la comunidad necesita, pero esta relación es por lo menos tenue. Mientras que el elevado precio de los bienes escasos se dirige directamente desde las actividades productivas hacia áreas particulares, la obtención de ganancias de esta producción por parte de los dueños de la propiedad hace muy poco por nuestras necesidades sociales. Cuando la ganancia es lo principal, el precio puede aumentarse o los costos reducirse a través de prácticas de negocio predatorias, explotadoras y anticompetitivas, que no contribuyen a satisfacer las necesidades comunitarias. Cuando los trabajadores son capaces de formar su propio capital, y por lo tanto mantener el producto completo de su trabajo, las motivaciones para perseguir esas prácticas se desvanecen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin la necesidad de contabilizar y medir nuestro consumo y producción para apaciguar a los que imponen el control capitalista, los trabajadores en una sociedad libre tal vez no se molestarían en producir exclusivamente para maximizar la ganancia dentro de una “economía de mercado”. En su lugar, podrían decidir enfocar sus esfuerzos en producir lo que quieren y lo que su comunidad necesita, y estar motivados a compartir los productos de su labor sólo por respeto mutuo. Este tipo de economía no se parece a un “mercado”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El “mercado” se ha convertido en una metáfora tan penetrante del “intercambio libre” que la sociedad entera es frecuente y acríticamente descrita en términos de un mercado físico. Un mercado físico no es un espacio libre. El control de la ubicación física del mercado ha sido siempre dominio de las jerarquías y la autoridad, y la proximidad al mercado físico es el ejemplo de manual del ingreso no ganado, referido por los economistas como la “renta económica”. El puesto en el mercado es la manifestación física de la división entre productor y consumidor. Ninguna de estas parece ser una característica esencial de una sociedad libre. En lugar de un “libre mercado” idealizado e imposible, una economía de los trabajadores se conceptualizaría mejor como una “economía de red”, donde los participantes independientes intercambian de acuerdo a sus deseos mutuos dentro del contexto de una plataforma común, no controlada centralizadamente por ninguno de ellos, pero compuesta de sus interrelaciones voluntarias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo depende del Estado para imponer control dentro de la economía de red, particularmente para controlar las relaciones a través de canales autorizados, y por lo tanto capturar el valor que de otra forma sería retenido por los productores. Se introducen puntos de control en la trama natural de las relaciones sociales. La “economía de mercado” es entonces la imposición de los términos “no libres” del mercado físico a la sociedad en su conjunto. La distinción entre productor y consumidor debe aplicarse para que la circulación pueda ser controlada. Sólo la jerarquía y la autoridad deben tener acceso privilegiado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea absurda y reduccionista de que debemos concebir a la sociedad misma como un mercado nace de la imaginación del capitalismo, un paraíso para los extorsionadores y corredores de apuestas. Los medios para imponer las relaciones del mercado a la sociedad entera son provistos por el Estado. El rol tradicional del Estado como mediador entre clases en nombre de la clase dominante depende de su soberanía territorial. La habilidad del Estado para imponer control sobre la economía de red depende del hecho de que los participantes actúan principalmente dentro de los límites del Estado. Una vez que la red se expande más allá del Estado tiene el potencial para convertirse en una amenaza para el Estado mismo, al socavar la captura de valor basada en el territorio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La habilidad del Estado para garantizar títulos y privilegios se basa en su habilidad para asegurar tales ventajas a través del monopolio sobre el uso legítimo de la violencia. Las comunicaciones basadas en redes globales de pares tienen una chance para resistir y evadir la violencia contenida en tales jerarquías. Las relaciones sociales entre comunidades transnacionales, translocales, operan dentro de un espacio extraterritorial, uno donde las operaciones de título y privilegio den lugar a relaciones de interés mutuo y negociación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los modos de producción que emplean estructuras similares a las redes de pares poseen relaciones reminiscentes a las de los comunes pastoriles históricos, tierras tenidas en común usadas para mantener el ganado y regulado por derechos antiguos, previos a las leyes y formas de gobierno modernas. Los comunes modernos, sin embargo, no se encuentran en un sólo lugar, sino que abarcan todo el planeta, ofreciendo a nuestra sociedad la esperanza de un camino de salida a la estratificación de clase del capitalismo al menoscabar su lógica de control y extracción. Ejemplos de tal modo de producción en potencia pueden encontrarse a montones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las redes de pares, como la Internet, y toda la entrada material e inmaterial que las mantiene corriendo, sirven como un capital común que es usado independientemente por mucha gente. El Software Libre, cuya producción y distribución depende frecuentemente de redes de pares, es un capital común disponible para todos. El Software Libre es producido por productores diversos y distribuidos que contribuyen a él porque ganan mayor valor al usarlo para su propia producción que el valor de sus contribuciones individuales al software. Los ataques populares a las regalías y tasas capturadas por la industria discográfica y fílmica por parte de los usuarios de tecnologías de compartición de archivos nos muestran las dificultades que enfrentan aquellos cuyos ingresos dependen del control de la reproducción. El transporte masivo y la migración internacional han creado comunidades distribuidas que mantienen relaciones interpersonales y, a menudo, económicas informales a través de los límites nacionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todos estos son ejemplos de nuevas relaciones productivas que trascienden las actuales basadas en la propiedad y apuntan a un progreso potencial. El desarrollo de las telecomunicaciones, notablemente la emergencia de redes de pares como la Internet, así como el transporte y migración internacional, crean amplias posibilidades revolucionarias mientras las comunidades dispersas se vuelven capaces de interactuar instantáneamente a escala global. Nuestras vidas y relaciones ya no necesitan confinarse a naciones estado vinculadas a un territorio. Aunque los elementos coercitivos en la jerarquía política y corporativa imponen cada vez más controles draconianos en un intento por prevenir nuestra resistencia a, o la evasión de, tal confinamiento, podemos colocar nuestras esperanzas revolucionarias en la posibilidad de que la escala del cambio es simplemente tan amplia que nunca podrán triunfar del todo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En proporción a la audaz emergencia de las tecnologías de pares, el software libre y las comunidades internacionales, los obstáculos para el cambio social son increiblemente grandes. Debemos superar la gran acumulación de riqueza de la que la elite capitalista dispone. Esta riqueza les da la habilidad de moldear la sociedad de acuerdo a sus intereses. Para poder cambiar la sociedad debemos expandir activamente el alcance de nuestros comunes, para que nuestras comunidades independientes de pares puedan sostenerse materialmente y resistir los avances del capitalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cualquier porción de productividad que permitamos que nos saquen retornará en la forma de nuestra propia opresión.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cabeza de la intervención estatal en la economía de red es la coacción de la propiedad. La propiedad es por naturaleza antagónica de la libertad. La propiedad es la habilidad de controlar bienes productivos a distancia, la habilidad de “adueñarse” de algo que es puesto en uso productivo por otra persona. La propiedad hace posible la subyugación de individuos y comunidades. Donde la propiedad es soberana, no puede haber libertad alguna bajo su dominio. Los dueños de la propiedad escasa pueden negar la vida al no otorgar el acceso a la misma, para entonces poner a los vivos a trabajar como esclavos sin pagarles más que el costo de su reproducción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la terminología económica, el ingreso que los dueños reciben, al apropiarse del producto de los trabajadores, se llama renta. El británico David Ricardo, economista político clásico, fue el primero en describir la renta económica a principios del siglo XIX. Dicho simplemente, la renta económica es el ingreso que el dueño de un bien productivo puede ganar sólo por ser su dueño. El dueño gana un ingreso en renta no por hacer algo o alguna forma de contribución, sólo por ser su dueño &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1821&quot;&gt;(Ricardo, 1821)&lt;/span&gt;. En los términos de Stuart Mill, el recolector de renta gana dinero aun mientras duerme &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mill-1848&quot;&gt;(Stuart Mill, 1909)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tomen por ejemplo dos edificios idénticos, uno en un centro económico de importancia y otro en una ciudad menor. Ambos fueron construidos con materiales idénticos, ambos requieren la misma cantidad de trabajo para su mantenimiento y no hay diferencia en términos de costos que los dueños deben sobrellevar para poner estos edificios en el mercado, como lugares comerciales o de vivienda. El edificio en la ciudad mayor ganará, sin embargo, más ingresos que el edificio de la ciudad menor, sin tomar en cuenta la cantidad igual de trabajo y gastos necesarios para mantenerlos. Esta diferencia es la renta económica, y no renta en términos del precio que pagás por el alquiler de tu casa. La renta no se recolecta por ninguna contribución a la producción, sino por privilegios legales, como el título de posesión de una ubicación de valor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto no significa que el dueño no contribuya al valor de la propiedad, por ejemplo a través de su mantenimiento, sino que el valor de cualquier contribución que hagan no se calcula como renta, pero por ejemplo, como interés, si incrementa directamente el valor de la propiedad. La renta, en términos económicos, es el ingreso ganado por permitir a otros usar la propiedad; en última instancia, este ingreso se deriva de la porción que el terrateniente reclama de lo que producen los inquilinos como propio. Esto no se refiere solamente a los terratenientes, la renta y la propiedad en el sentido edilicio. Mientras nuestra habilidad para proveernos subsistencia material requiera acceso a la propiedad que forma nuestros “medios de producción”, debemos acordar transferir una porción de lo que producimos a aquellos que nos permiten el acceso a tales medios, o de lo contrario no podríamos vivir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La porción de la salida productiva de un productor que puede demandarse por el derecho a existir es el total de esa salida productiva menos los costos de subsistencia del productor. Esta es la conclusión alcanzada por David Ricardo en su &lt;em&gt;Sobre los principios de la economía política y los impuestos&lt;/em&gt; de 1817 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1821&quot;&gt;(Ricardo, 1821)&lt;/span&gt; y esta es la base de negociación que nos encontramos todos aquellos que nacimos en un mundo enteramente apropiado por otros.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/software_libre.png&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;En su “Ensayo sobre los beneficios”, Ricardo argumenta: “El interés del terrateniente siempre se opone al interés de cualquier otra clase de la comunidad” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1815&quot;&gt;(Ricardo, 1815)&lt;/span&gt;. Este análisis no se basa en los medios sociales, como la distinción general entre las clases altas y bajas, sino en la relación con los factores de la producción, tierra, trabajo o capital. Este modelo ricardiano provee una base lógica para la idea de que las clases, terrateniente, trabajador y capitalista, tienen intereses diametralmente opuestos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Que existan clases altas y bajas puede implicar una sociedad injusta, pero esta distinción no necesariamente implica intereses en conflicto y por lo tanto no ofrece una comprensión de la fuente de la estratificación de clase. Como representante de la clase capitalista emergente, Ricardo no intentaba que su crítica de la renta sobre la tierra se extendiera al ingreso ganado por los capitalistas. Los comentaristas críticos como William Thompson y Thomas Hodgsking, los más reconocidos “socialistas ricardianos”, hicieron exactamente eso, argumentando que el lucro obtenido por los capitalistas es tan explotador e inmerecido como la renta de los terratenientes, y que los intereses de los trabajadores se oponen a los intereses tanto de los terratenientes como de los capitalistas. De su trabajo se desprende la crítica del “capitalismo”, un término acuñado como analogía del feudalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El socialismo y todos los demás movimientos de “la izquierda”, comienzan en este conflicto de clase. La creencia de que los medios de producción deben ser propiedad de los productores ya era común entre los socialistas de la época, notablemente entre los que apoyaban al reformista social Robert Owen y el movimiento cooperativista a principios del 1800. Esta comprensión de clase, basada en la relación con los medios de producción, como capitalistas, terratenientes y trabajadores, antes que categorías como rico y pobre, noble, clero y campesino, proveyó una sólida base intelectual que permitió que emergiera un socialismo más científico desde esas raíces utópicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La renta permite a los dueños de la propiedad escasa llevar a los trabajadores desposeídos al nivel de subsistencia. Como lo explica Ricardo, “el precio natural del trabajo es aquel que es necesario para permitir a los trabajadores, uno tras otro, subsistir y perpetuar su raza” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1821&quot;&gt;(Ricardo, 1821)&lt;/span&gt;. A veces se proclama que esto puede ser refutado por la diferencia entre el precio “natural” teórico y el precio del trabajo en el mercado real, pero tal argumento es simplemente una equivocación, explica Ricardo, porque el precio del mercado fluctúa. La subsistencia no puede tomarse como el mínimo indispensable que requiere la supervivencia y la reproducción. Aun en tiempos de Ricardo, muchos trabajadores no estaban en posición de morirse si ganaban un centavo menos. Antes bien los trabajadores, por su propia definición, son incapaces de ganar lo suficiente para hacer algo más que vivir y luchar por vivir de acuerdo a los estándares aceptables de su comunidad. Estos “estándares aceptables” se establecen en términos canónicos de gusto y decencia establecidos por una elite económica depredadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Thorstein Veblen, un economista y sociólogo noruego-estadounidense cuyo trabajo dispone las bases del movimiento institucionalista económico, argumenta que, en una sociedad de clases, todos excepto los más ricos se ven compelidos a disponer prácticamente de su ganancia completa para vivir de acuerdo a los estándares comunitarios de respetabilidad, en lo que él llama “consumo conspicuo” y “derroche conspicuo”. No participar en el consumo conspicuo significa enfrentarse a la exclusión social y aun más reducir los prospectos de movilidad ascendente &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;thorstein-2010&quot;&gt;(Thorstein, 2010)&lt;/span&gt;. “Fracasar en consumir en cantidad y calidad debida se convierte en una marca de inferioridad y desmerecimiento”, argumenta Veblen en &lt;em&gt;La teoría de clase ociosa&lt;/em&gt;, de 1889 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;thorstein-2010&quot;&gt;(Thorstein, 2010)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los trabajadores tienen algo más que fuerzas culturales trabajando contra su habilidad de formar capital a través de los ingresos que retuvieran más allá de la subsistencia. Mientras los trabajadores carezcan de propiedad, cualquier aumento salarial que ganen será barrido por la inflación de los precios, muy a menudo como resultado del crecimiento de la competencia monetaria por ubicaciones y el incremento de la renta sobre la tierra. Esto no es ningún secreto para los negociadores capitalistas y sus colaboradores en el sector público. Reducir los salarios reales por la inflación como alternativa a la reducción salarial funciona por la “ilusión del dinero”. Como escribe John Maynard Keynes, tal vez el economista más importante de su tiempo y el fundador de la “macroeconomía” moderna, en su libro de 1936 &lt;em&gt;La teoría general del empleo, el interés y el dinero&lt;/em&gt;, “a veces se dice que sería ilógico que los trabajadores resistan una reducción del salario monetario pero no lo hagan frente a una reducción del salario real […] la experiencia demuestra que de hecho es de esta manera como se comporta la mano de obra” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;keynes-2002&quot;&gt;(Keynes, 2002)&lt;/span&gt;. Daniel Bell pone en claro este proceso en su paper “La subversión de la negociación colectiva”. Bell muestra que estos casos no llevan a un cambio en el nivel general de la riqueza real; en la mayoría de los casos, los trabajadores que recibieron un aumento salarial no incrementaron su parte de la riqueza, sino que terminaron pagando precios más altos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bell-1960&quot;&gt;(Bell, 1960)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La propiedad no es un fenómeno natural; la propiedad es creada por ley. La habilidad para extraer renta depende de la habilidad propia para controlar un recursos escaso aun si es utilizado por alguien más. En otras palabras, la propiedad le da la capacidad al propietario de forzar a esa otra persona a compartir el producto de su trabajo. La propiedad, entonces, es el control a distancia. De esta manera, la renta sólo es posible mientras sea apoyada por la fuerza, felizmente provista por el Estado a los dueños de la propiedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin un medio para forzar a aquellos que ponen la propiedad en uso productivo a compartir el producto de su trabajo con el dueño ausente y ocioso, ese propietario no podría ganarse la vida, y menos acumular más propiedad. Como diría el revolucionario marxista alemán Ernest Mandel en su “El materialismo histórico y el Estado capitalista”, “sin la violencia del estado capitalista, no hay capitalismo seguro” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mandel-1981&quot;&gt;(Mandel, 1981)&lt;/span&gt;. El propósito de la propiedad es asegurar que la clase desapropiada exista para producir riqueza disfrutada por la clase propietaria. La institución de la propiedad no beneficia a los trabajadores. Esto no es lo mismo que decir que los trabajadores individuales no puedan convertirse en propietarios, sino que al hacerlo dejan de pertenecer a su clase. Las historias de éxito individual no cambian el sistema de clases. Como dijo el filósofo político canadiense Gerald Cohen, proponente del marxismo analítico, “quiero elevarme con mi clase, ¡no sobre ella!” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;cohen-1988 cohen-2009&quot;&gt;(Cohen, 1988, 2009)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La situación global actual confirma que los trabajadores, como clase, no son capaces de acumular propiedad. Un estudio hecho en la Universidad de las Naciones Unidas por el Instituto Mundial de Investigación sobre la Economía del Desarrollo reporta que el 1% de los adultos más ricos poseía el 40% de los bienes globales en el año 2000, y que el 10% más rico de los adultos contabilizada el 85% del total mundial. La mitad inferior de la población adulta poseía apenas el 1% de la riqueza global. En el reporte se incluyen estadísticas extensivas, muchas de las cuales indican una disparidad mundial creciente &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;un-2007&quot;&gt;(Development Economics Research, 2007)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La condición de la clase trabajadora en la sociedad es por lejos de carencia de poder y pobreza; la condición de la clase trabajadora en Internet no es diferente. Los requisitos de control y privilegio requeridos por el capitalismo están siendo impuestos en la Internet, cambiando la topología de la red de una donde el comunismo de pares está embebido en su arquitectura, a otra donde las aplicaciones cliente-servidor se han vuelto centrales y cada vez más median y controlan todas las relaciones.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;atrapados-en-la-telaraña-mundial&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Atrapados en la telaraña mundial&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Las posibilidades revolucionarias de la Internet temprana descansaban particularmente sobre la capacidad de interactuar directamente entre usuarios. Así, la Internet prometía ser una plataforma donde la libertad de expresión y de asociación estaba construida en la arquitectura misma. Sin embargo, sin que la mayoría de los usuarios lo noten, la arquitectura de Internet está cambiando, y la topología de la red está siendo reconstruida de forma tal que no sólo sirve a los intereses del capitalismo, sino que también habilita el monitoreo y control de sus usuarios en una escala jamás soñada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Internet tomó al mundo corporativo por sorpresa, al emerger de universidades públicas, investigación militar y la sociedad civil. Fue promovida por una industria casera de proveedores de Internet pequeños e independientes, que eran capaces de ganarse unos pesos al proveer acceso a la red construida y financiada por el Estado. Mientras tanto, el mundo corporativo pujaba por una idea muy diferente sobre la supercarretera de la información, produciendo “servicios online” monolíticos y centralizados como CompuServe, Prodigy y AOL. Lo que hizo a estos servicios corporativos diferentes de Internet fue que eran servicios centralizados a los que los usuarios se conectaban directamente, mientras que la Internet es una red de pares (P2P) donde cada dispositivo podía comunicarse directamente con cualquier otro con sólo poseer una dirección pública de Internet.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras los usuarios tanto de CompuServe como de Internet tenían acceso a aplicaciones similares, como el correo electrónico, grupos de discusión, grupos de conversación y compartición de archivos, los usuarios de CompuServe dependían completamente del acceso a este, mientras que los usuarios de Internet podían tener acceso a esta a través de cualquier proveedor de servicio e incluso podían tener sus propios servidores. Las plataformas como el correo electrónico y el IRC se basaban en una estructura distribuida a la que nadie controlaba y de la que nadie era dueño. Esta estructura era aceptada por sus adoptantes tempranos más entusiastas, como las instituciones públicas y las organizaciones no gubernamentales. No obstante, los inversores capitalistas eran incapaces de ver cómo un sistema irrestricto les permitiría percibir ganancias. La Internet parecía el anatema de la imaginación capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El boom de las puntocom original, entonces, se caracterizó por un apuro por poseer infraestructura, consolidar a los proveedores de Internet independientes y tomar el control de la red. El dinero fue tirado al azar por los inversores mientras luchaban por comprender cómo podría ser utilizado este medio. En última instancia, la misión de estos inversores fue largamente exitosa. Su misión fue destruir a los proveedores de servicio independientes y poner grandes y bien financiadas corporaciones en el asiento del conductor. Si tenías una cuenta de Internet en 1996 lo más probable es que haya sido con una empresa local pequeña. Diez años después, mientras algunas de esas compañías sobrevivieron, la mayoría de las personas tenían acceso a Internet a través de corporaciones de telecomunicaciones gigantescas, que persisten incluso más fuertes hoy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Internet es más que la Web, término inexacto usado como un sinónimo de la red entera y de todas las aplicaciones que corren en ella. La WWW es una tecnología que corre sobre la red de pares que es la Internet; sin embargo, no es como las tecnologías clásicas de Internet como el correo, IRC, Usenet, etc. La Web no es distribuida ni es P2P; es una tecnología cliente-servidor. El que publica un sitio web corre los servidores y tiene control exclusivo sobre el contenido y las aplicaciones que el sitio provee, incluyendo el control de quién debe o no debe tener acceso al sitio. Un sitio web tiene más en común con CompuServe que con un sistema de pares. El que publica tiene control absoluto sobre el contenido y las opciones disponibles a los usuarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Web comenzó inocentemente como una plataforma para publicar texto en línea; no obstante, se convirtió rápidamente en el punto focal de las organizaciones que buscaban comercializar la Internet. Desde sus modestos inicios, cuando las compañías ponían volantes en lína, la Web comercial despegó junto con el desarrollo del e-Commerce. En este punto, la Web todavía no había tomado la compartición en línea. La gente usaba la Web para, por ejemplo, navegar una librería, pero continuó empleando las tecnologías distribuidas para comunicarse con otros usuarios. Sin embargo, muy pronto la Web, financiada por capitales de riesgo, se colocó de forma tal que los sitios web operados por grandes corporaciones se convirtieron en las principales plataformas sociales. La misma Internet desaparecería pronto detrás de la Web, y los usuarios nunca más saldrían del navegador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Web 2.0 emergió como el paraíso del capitalismo de riesgo, donde inversores se meten en el bolsillo el valor producido por usuarios no pagados, se montan en las innovaciones técnicas del movimiento del software libre y matan el potencial decentralizador de la tecnología de pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Wikipedia dice que:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Web 2.0, un término acuñado por O’Reilly Media en el 2004, se refiere a la supuesta segunda generación de servicios basados en Internet, como los sitios de redes socials, wikis, herramientas de comunicación y folksonomías que enfatizan la colaboración en línea y la compartición entre usuarios &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikipedia-web20&quot;&gt;(Wikipedia.org, 2010)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El uso de la palabra “supuesta” es digna de notarse. Wikipedia, debería saberlo, siendo el más amplio trabajo colectivamente editado de la historia. Al contrario de la mayoría de los miembros de la generación 2.0, Wikipedia es controlada por una fundación sin fines de lucro, obtiene ingresos sólo por donación y lanza su contenido bajo una licencia copyleft. Dice mucho que el artículo en la Wikipedia continúa con: “[La Web 2.0] se ha vuelto una (aunque mal definida y a menudo criticada) palabra de moda [buzzword] popular entre ciertas comunidades técnicas y de marketing”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La comunidad del software libre ha tendido a sospechar, si no a desdeñar del todo, a la moda 2.0. Tim Berners-Lee, el creador de la World Wide Web, desechó el término diciendo que “la Web 2.0 es por supuesto una pieza de argot, nadie sabe realmente qué significa”. Continua diciendo que “significa usar los estándares que fueron producidos por todas estas personas que traban en la Web 1.0” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;developer-2006&quot;&gt;(developerWorks, 2006)&lt;/span&gt;. En realidad, entonces, no hay ni una Web 1.0 ni una 2.0. Hay solo un desarrollo continuo de aplicaciones en línea que no puede dividirse claramente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al tratar de definir a la Web 2.0, es seguro decir que la mayoría de los desarrollos importantes estuvieron orientados a habilitar a la comundiad a crear, modificar y compartir contenido de una forma que antes sólo había estado disponible para organizaciones centralizadas que compraban paquetes de software costosos, pagaban un equipo para manejar los aspectos técnicos del sitio, y pagaban un equipo para crear el contenido que generalmente era publicado solo en el sitio de esa organización.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una compañía de la Web 2.0 cambia fundamentalmente la producción del contenido en Internet. Las aplicaciones web y los servicios se han vuelto más baratos y rápidos de implementar, y al permitir a los usuarios finales acceder a estas aplicaciones, una compañía podía tercerizar efectivamente la creación y la organización de su contenido a los mismísimos usuarios finales. En lugar del modelo tradicional de un proveedor de contenidos editando su propio contenido y de un usuario final consumiéndolo, el nuevo modelo permite al sitio de la compañía a actuar como un portal centralizado de usuarios que son a la vez consumidores y creadores. Para el usuario, el acceso a estas aplicaciones lo empodera a crear y publicar contenido que previamente les hubiera requerido comprar como software de escritorio y poseer una mayor serie de habilidades tecnológicas. Por ejemplo, dos de los medios primarios de producción de contenidos basados en texto en la Web 2.0 son los blogs y los wikis. Estos permiten al usuario crear y publicar contenido directamente desde su navegador sin un conocimiento real de lenguajes de marcado, transferencia de archivos o herramientas de sindicación, y todo sin necesidad de comprar software.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El uso de aplicaciones web para reemplazar el software de escritorio es mucho más significativo para el usuario cuando se trata del contenido que no es meramente textual. No sólo las páginas web pueden ser creadas y editadas en el navegador sin tener que comprar software de edición HTML, las fotografías pueden ser cargadas y manipuladas en línea sin costosas aplicaciones de escritorio para manipulación de imágenes. Un video hecho en la cámara de un consumidor puede enviarse a un sitio de videos, subida, codificada y embebida en una página HTML, publicada, etiquetada y sindicalizada a través de la web sin dejar el navegador. En el artículo de Paul Graham sobre la Web 2.0 él diferencia los roles de la comunidad/usuario más específicamente. Esto incluye al profesional, al amateur y al usuario (más precisamente, al usuario final). Los roles del profesional y el usuario eran, siguiendo a Graham, bien entendidos en la Web 1.0, pero el amateur no tenía un lugar bien definido &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;graham-2005&quot;&gt;(Graham, 2005b)&lt;/span&gt;. Como Graham describe en “Qué pueden aprender los negocios del Código Abierto”, el amateur ama trabajar, sin preocuparse por compensación o reconocimiento alguno por su trabajo. En desarrollo, el amateur contribuye al software de código abierto mientras que el profesional es pagado por su trabajo propietario &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;graham-2005a&quot;&gt;(Graham, 2005a)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La caracterización que hace Graham del “amateur” tiene una extraña semejanza a Si tuviera un circo, de Dr. Seuss, donde el joven Morris McGurk dice al staff del imaginario Circo McGurkus:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Mis obreros aman trabajar.&lt;br /&gt;
Dicen, “¡Trabájanos! ¡Por favor hazlo!&lt;br /&gt;
Trabajaremos y trabajaremos tantas sorpresas&lt;br /&gt;
¡Que nunca verías la mitad si tuvieras cuarenta ojos!” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;seuss-1956&quot;&gt;(Seuss, 1956)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Y mientras el término “Web 2.0” puede no significar nada para Tim Berners-Lee, quien ve a las innovaciones recientes como nada más que un desarrollo continuado de la Web, para los capitalistas de riesgo, que como Morris McGurk sueñan con trabajadores incansables produciendo contenidos infinitos sin demandar un salario, suena estupendo. Y en efecto, de YouTube a Flickr a Wikipedia, verdaderamente “no verías la mitad si tuvieras cuarentas ojos”. Tim Berners-Lee tiene razón. No hay nada, desde un punto de vista técnico o del usuario en la Web 2.0 que no tenga sus raíces en, y no sea un desarrollo natural de, la generación temprana de la Web. La tecnología asociada con la bandera de la Web 2.0 era posible y en algunos casos estaba previamente disponible, pero la moda alrededor de este uso ciertamente ha afectado el crecimiento de los sitios 2.0.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Internet siempre ha sido sobre compartir entre usuarios. En efecto Usenet, el sistema de mensajería distribuida, ha estado operando desde 1979. Desde entonces, Usenet ha estado almacenando discusiones, periodismo “amateur” y compartición de fotos y archivos. Como la Internet, es un sistema distribuido no apropiado ni controlado por nadie. Es esta cualidad, la falta de control y apropiación central, la que diferencia servicios como Usenet de la Web 2.0.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si Web 2.0 significa algo, este significado descansa sobre la racionalidad del capital de riesgo. La Web 2.0 representa el retorno de la inversión en emprendimientos de Internet. Despúes de la decadencia puntocom (el fin real de la Web 1.0), aquellos que buscaban inversiones en dólares necesitaban una nueva razón para invertir en emprendimientos en línea. “Constrúyelo y ellos vendrán”, la actitud dominante del boom puntocom de los ’90, junto con la delirante “nueva economía” ya no eran atractivos despúes de que tantos emprendimientos fallaran. Construir infraestructura y financiar la capitalización real ya no era lo que los inversores buscaban. Capturar el valor creado por otros, sin embargo, probó ser una propuesta más atractiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Web 2.0 es el Boom de la Inversión en Internet 2.0. La Web 2.0 es un modelo de negocio de apropiación privada del valor creado colectivamente. Nadie niega que la tecnología de sitios como YouTube, por ejemplo, es trivial. Esto está más que evidenciado por el gran número de servicios idénticos, tales como Daily Motion, de compartición de videos. El valor real de YouTube no es creado por los desarrolladores del sitio; en cambio, es creado por la gente que carga videos en el sitio. Aun así, cuando YouTube fue comprado por un valor de mil millones de dólares en acciones de Google, ¿cuántas de esas acciones fueron adquiridas por los que hicieron esos videos? Cero. Zilch. Nothing. Un gran negocio, entonces, si sos el dueño de una compañía de la Web 2.0.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El valor producido por los usuarios de servicios de la Web 2.0 como YouTube es capturado por los capitalistas de riesgo. En algunos casos, el contenido que contribuyen se convierte en última instancia en propiedad de los dueños del sitio. La apropiación privada del valor creado comunitariamente es una traición a la promesa de compartir tecnología y la co-operación libre. Al contrario de la era de las puntocom, donde los inversores a menudo financiaban adquisición de capitales costosos, desarrollo de software y creación de contenido, un inversor en la Web 2.0 financia el marketing, la generación de moda y tendencias. La infraestructura está ampliamente disponible a bajo costo, el contenido es gratis y el costo del software, al menos el software que no está disponible libremente, es diminuto. Básicamente, al proveer algo de ancho de banda y espacio en disco, es posible convertirse en un sitio 2.0 exitoso si podés publicitarte efectivamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El principal triunfo de una compañía de la Web 2.0, entonces, viene de su relación con la comunidad. Más específicamente, el éxito viene de la capacidad de la compañía para “aprovechar la inteligencia colectiva”, como dice Tim O’Reilly &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;oreilly-2007&quot;&gt;(O’Reilly, 2007)&lt;/span&gt;. Desde esta perspectiva, las compañías de la Web 1.0 eran demasiado monolíticas y unilaterales en su acercamiento al contenido. Las historias de éxito en la transición de la Web 1.0 a 2.0 se basaron en su habilidad para mantenerse monolíticas en cuanto a la marca del contenido, o, mejor aun, en su apropiación del contenido, al mismo tiempo que abrían la creación de ese contenido a la comunidad. Yahoo!, por ejemplo, creó un portal con contenido de la comunidad mientras se mantenía como la ubicación centralizada para encontrarlo. eBay permite que la comunidad venda sus bienes al tiempo que es dueño del mercado para esos bienes. Amazon, aun vendiendo los mismos productos que otros sitios, tuvo éxito al permitir que la comunidad participe en el “flujo” alrededor de sus productos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debido a que los capitalistas que invierten en emprendimientos de la Web 2.0 usualmente no financian la capitalización temprana, su comportamiento es marcadamente parasitario. Los capitalistas de la Web 2.0 arriban frecuentemente tarde, cuando la creación de valor está en su mejor momento, se cuelan para apropiarse del espacio y usan su poder financiero para promover el servicio, a menudo en el contexto de una red hegemónica de socios mayores y bien financiados. Esto significa que las compañías que no son adquiridas por el capital de riesgo terminan hambrientas de efectivo y echadas fuera del club.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En todos estos casos, el valor de un sitio de Internet no es creado por el equipo contratado por la compañía que lo posee, sino por los usuarios que lo utilizan. Con el énfasis puesto en el contenido creado por la comunidad y la compartición, es muy fácil pasar por alto preguntas acerca de la propiedad del contenido y la habilidad para monetizar su valor. Estas preguntas son rara vez hechas por el usuario. Son parte de la letra chica en los Términos de Servicio de Facebook, o en el “flickr.com” en la URL de sus fotos. La propiedad rara vez es un problema para la comunidad, y es un pequeño precio a pagar por el uso de esas aplicaciones maravillosas. Ya que la mayoría de los usuarios no tienen acceso a medios alternativos para producir y publicar su propio contenido, son atraídos a sitios como Facebook y Flickr.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debe agregarse que muchos proyectos de código abierto pueden citarse como las innovaciones clave para el desarrollo de la Web 2.0: software libre como Linux, Apache, PHP, Ruby, Python, etc. son la columna vertebral de la Web 2.0 y de la Web en sí misma. Pero existe una falla fundamental en todos estos proyectos en términos de a lo que O’Reilly refiere como las “competencias principales” de las compañías de la Web 2.0, es decir el control sobre fuentes de datos únicas, difíciles de recrear, enriquecidas por el uso de la gente y el aprovechamiento de la inteligencia colectiva que atraen &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;oreilly-2007&quot;&gt;(O’Reilly, 2007)&lt;/span&gt;. Permitir a la comunidad contribuir abiertamente y utilizar esa contribución en el contexto de un sistema privativo donde el propietario se adueña del contenido es característico del éxito de una compañía de la Web 2.0. Permitir a la comunidad ser dueño de lo que crea, sin embargo, no lo es.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces, para ser exitoso y crear ganancias para los inversores, una compañía de la Web 2.0 necesita crear mecanismos para compartir y colaborar controlados centralmente. La falta de control central que poseen Usenet y otras tecnologías controladas por pares es, en el contexto de la Web 2.0, una falla fundamental. Solo benefician a sus usuarios, no a los inversores ausentes, porque no son “poseídas”. Así, porque la Web 2.0 está financiada por el viejo capitalismo, Usenet está practicamente olvidada. Mientras YouTube vale mil millones de dólares, PeerCast, una innovadora red de streaming de video P2P que existe desde hace varios años más que YouTube, es virtualmente desconocida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde un punto de vista tecnológico, las tecnologías distribuidas y de pares son muchísimo más eficientes que los sistemas de la Web 2.0. Haciendo un mejor uso de los recursos de la red al utilizar las computadoras y las conexiones de red de los usuarios, el P2P evita los cuellos de botella creados por los sistemas centralizados. Además permite que el contenido sea publicado con menor infraestructura, a menudo no más que una computadora y una conexión a Internet de consumidor final. Los sistemas P2P no requieren los centros de datos masivos de YouTube. Los sistemas distribuidos también tienden a ser más longevos. Usenet ha sido subsumida de alguna forma por Google, que es dueño del archivo de Usenet más grande y del más usado cliente web, Google Groups. Sin embargo, gracias a la naturaleza distribuída de Usenet, otros medios de acceso continuan existiendo en paralelo y mientras su rol como una plataforma online ha perdido prominencia, muchos grupos de noticias permanecen en actividad. Por ejemplo, la Iglesia de los SubGenios, alt.slack, continua teniendo importancia como un foro social para la popular religión de burla con sede en EEUU. La falta de una infraestructura central también conlleva una falta de control central, significando la ausencia de censura, a menudo un problema de la propiedad privada de las “comunidades”, que frecuentemente ceden a los grupos de presión públicos y privados y aplican limitaciones al tipo de contenido que permiten. Además, la falta de grandes bases de datos cruzadas con bases de información sobre los usuarios es una ventaja muy fuerte en términos de privacidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde esta perspectiva, puede decirse que la Web 2.0 es el ataque preventivo del capitalismo a los sistemas de pares. No obstante, a pesar de las muchas desventajas en comparación al P2P, la Web 2.0 es más atractiva a los inversores y por lo tanto tiene más dinero para financiar y promover soluciones centralizadas. El resultado final es que la inversión capitalista ha fluido hacia las soluciones centralizadas, volviéndolas fáciles y baratas o gratuitas para que los productores no-técnicos de información las adoptasen. Esta facilidad de acceso, comparada a la técnicamente desafiante y costosa empresa de poseer tus propios medios de producción de información, ha creado un proletariado “sin tierra” listo para proveer de trabajo alienado de creación de contenido a los nuevos terratenientes informáticos de la Web 2.0. La misión de la Web 2.0 es destruir el aspecto P2P de la Internet y hacerte junto con tu computadora y tu conexión a Internet, dependiente de la conexión a servicios centralizados que controlan tu habilidad para comunicarte. La Web 2.0 es la ruina de los sistemas de pares libres y el regreso de los servicios en línea monolíticos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un detalle informativo es que la mayoría de las conexiones hogareñas o de oficina durante los ’90, como las conexiones por módem o ISDN, eran simétricas, iguales en su habilidad para enviar y recibir datos. Por diseño, estas conexiones te permitían ser al mismo tiempo un productor y un consumidor de información. Por otro lado, las conexiones DSL y de cable-modem modernas son asimétricas, permitiéndote descargar información rápidamente, pero subirla lentamente. Además, muchos acuerdos de usuario de los servicios de Internet prohíben al usuario correr servidores en sus cuentas de consumidor y podrían cortarte el servicio si lo hacés.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo, enraizado en la idea de que la ganancia es percibida a través de la propiedad ociosa, requiere del control centralizado. Sin tal forma de control, los productores no tienen motivo para compartir su ganancia con accionistas ajenos. Asique mientras el financiamiento del desarrollo de Internet provenga de accionistas privados intentando apropiar valor poseyendo recursos de Internet, la red solo podrá volverse más restringida y centralizada. Mientras los bienes comunes informacionales tienen el potencial de tener un rol importante en movilizar a la sociedad hacia modos de producción más inclusivos, cualquier esperanza real por servicios basados en Internet genuinos, enriquecedores de la comunidad, no está enraizada en la creación de más recursos centralizados y privados, sino en la creación de sistemas cooperativos, P2P y basados en los comunes, poseídos por todos y por ninguno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para reiterar, aunque pequeña y oscura para los estándares actuales, con su foco puesto en aplicaciones de pares como Usenet y el correo electrónico, la Internet temprana era un recurso común, compartido. La comercialización de Internet y la emergencia del financiamiento capitalista permitieron el cercamiento de estos bienes comunes informacionales, convirtiendo la riqueza pública en beneficio privado. Por lo tanto la Web 2.0 no debe pensarse como una segunda generación del desarrollo técnico ni social de la Internet, sino como la segunda ola de cercamiento capitalista sobre los bienes comunes informacionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tercera ola de cercamiento de los bienes informacionales ya está apareciendo. La computación en la nube, provista por grandes corporaciones como Google y Amazon, donde los clientes no son propietarios de la infraestructura física que utilizan, profundiza la centralización de la infraestructura de la Internet. Adicionalmente, legislaciones como el “Paquete de Reformas de Telecomunicaciones”&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; presentadas al Parlamento Europeo, buscan posibilitar que los proveedores de servicios (grandes conglomerados de telecomunicaciones) puedan decidir a cuáles sitios web pueden acceder sus usuarios. El capital nos está mostrando su visión del futuro de Internet, y el futuro es muy parecido a CompuServe: monolítico, centralizado, mediado, controlable y explotable, y naturalmente, operado por unas pocas grandes corporaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Casi todos los servicios de Internet más utilizados pueden ser reemplazados por alternativas de pares. Google puede reemplazarse por un sistema de búsquedas P2P, donde cada navegador y cada servidor web son nodos activos en el proceso de búsqueda; Flickr y YouTube pueden reemplazarse por PeerCast, eDonkey y BitTorrent, que permiten a los usuarios utilizar sus propias computadoras y conexiones a Internet para compartir videos y fotografías colaborativamente. Sin embargo, desarrollar recursos de Internet requiere aplicación de riquezas, y mientras la fuente de estas sea el capital de riesgo, el gran potencial de pares de la Internet permanecerá irrealizado. Si no podemos encontrar alternativas al financiamiento capitalista, no solo perderemos la Internet como la conocemos, sino también la oportunidad de rehacer la sociedad a la imagen del P2P.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-producción-de-pares-y-la-pobreza-de-las-redes&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La Producción de Pares y la Pobreza de las Redes&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Una Internet más libre no puede existir dentro del actual sistema de financiamiento capitalista. Los argumentos a favor de la evidente superioridad técnica de las tecnologías distribuídas sobre las centralizadas no han sido los factores decisivos en el desarrollo, en última instancia, de nuestra infraestructura de comunicación global, que se ha consolidado como una infraestructura restrictiva y regulada. El factor determinante es, como siempre, el hecho de que aquellos cuyos intereses están asegurados por la restricción de la libertad, tienen más riqueza a su disposición para presionar implacablemente hacia sus fines, que la riqueza disponible para resistirse a ellos. Las razones económicas son bien entendidas; la clase numéricamente pequeña de capitalistas es la beneficiaria de la injusta distribución de los activos productivos que le permite capturar la riqueza producida por las masas de trabajadores sin propiedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si queremos tener voz en la forma en como las redes de comunicaciones se operan, o si queremos hacer cualquier reforma social, debemos comenzar por no permitir que los dueños de la propiedad conviertan nuestra productividad en riqueza acumulada por y para ellos. La riqueza que usan para imponer restricciones a nuestras libertades es la riqueza que nos han quitado. Sin nosotros no tendrían fuente de riqueza. Ni siquiera toda la riqueza acumulada durante siglos de explotación puede salvar a la elite económica si se vuelve incapaz de continuar capturando la riqueza del presente. El valor del futuro es muchísimo mayor que el del pasado. Nuestras ideas sobre topología de redes finalmente no son una amenaza para el capitalismo, que siempre las puede co-optar, sabotear o simplemente ignorar. Antes bien, son nuestras nuevas formas de trabajar y compartir a través de fronteras nacionales las que tienen el potencial de amenazar el orden capitalista y abrir paso a una nueva sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con frecuencia, las discusiones sobre las relaciones productivas en los proyectos de software libre y otros proyectos colaborativos como Wikipedia, intentan embotellar la producción basada en los comunes y atraparla dentro de la esfera de la producción inmaterial e intangible, restringiéndola a un dominio en el que no puede afectar la distribución de la riqueza ni por lo tanto desempeñar un papel en el conflicto de clases. Yochai Benkler, profesor de Estudios Legales Empresariales en la Escuela de Leyes de Harvard, acuñó el término “produccion de pares” para describir la forma en que el software libre, los articulos de Wikipedia y otros trabajos similares se producen. Limitando su análisis a la llamada “economía de la información en red”, la novedad de la producción de pares como es entendida por Benkler y muchos otros es que la propiedad en el patrimonio común es “propiedad no rival”, que puede ser consumida sin prevenir a otros consumirla al mismo tiempo. Esta propiedad no rival puede incluir la transmisión radial, el video en Internet o cualquier otro recurso transferible o accesible por red, como el software libre. Tal propiedad carece virtualmente de costos de reproducción. Otra característica distintiva del concepto limitado de producción de pares de Benkler es que no es reciprocitaria, es decir que los productores no reciben remuneración directa por lo que han producido, ya que sus productos están disponibles sin costo. Por ejemplo, a los usuarios de software libre no se les requiere compensar a los desarrolladores originales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay que negar que la red de riqueza de Benkler tiene mucho que ofrecer. El valor de estos comunes informacionales para sus usuarios es fantástico, como evidencian los millones que, por ejemplo, usan software libre, Wikipedia, comunicaciones en línea y herramientas de redes sociales. Sin embargo, si la producción de pares basada en comunes se limita exclusivamente a bienes comunes hechos de propiedad digital sin costo de reproducción, ¿cómo puede el valor de uso producido traducirse en valor de cambio? ¿Dónde está el dinero para pagar la producción de estas cosas valiosas? Algo sin costo de reproducción no puede tener valor de cambio en el contexto del libre intercambio. Cualquiera que quiera una copia puede obtenerla de cualquiera que tenga una. Pero si lo que producen no tiene valor de cambio, ¿cómo pueden los demás pares productores ser capaces de adquirir los bienes materiales necesarios para su subsistencia?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La red de riqueza existe dentro del contexto de un planeta pobre. Las causas de la pobreza no son la falta de cultura e información, sino la explotación directa de la clase productora por las clases dueñas de la propiedad. La fuente de la pobreza no son los costos de reproducción sino la renta económica extraída, la plusvalía capturada al forzar a los productores a aceptar como salario menos que el producto completo de su trabajo, negándoles el acceso independiente a los medios de producción. Mientras la producción basada en los comunes se aplique exclusivamente a los comunes informacionales y el modo de producción capitalista siga dominando la producción de la riqueza material, los dueños de la propiedad material continuarán capturando la riqueza marginal creada como resultado de la productividad de esos comunes informacionales.  Cualquiera sea el valor de cambio derivado de los comunes informacionales, será siempre capturado por los dueños de la propiedad real, que se encuentra fuera de los comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para que la producción de pares tenga algún efecto sobre la riqueza material en general, tiene que operar en el contexto de un sistema completo de bienes y servicios, donde tanto los medios de producción físicos como los virtuales estén disponibles en los comunes productivos. Al establecer una producción de pares únicamente en el contexto del patrimonio común de la informacion, Benkler está creando una trampa, asegurándose que el valor creado en la economía de pares sea apropiado por el privilegio sobre la propiedad.  Encontramos a Benkler de cabeza y necesitamos redefinir la producción de pares para volver a colocarlo de pie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es la producción lo que es inmaterial en la producción inmaterial no reciprocitaria. Las computadoras, redes, desarrolladores y sus lugares de residencia y trabajo son muy materiales y requieren mantenimiento material. Lo que es inmaterial es la distribución. La información digitalizada, sea código fuente u obra cultural puede multiplicarse y enviarse por las redes globales en fracciones de segundo, aunque su producción sigue siendo un asunto bastante material. Si la produccion de pares sólo puede producir bienes inmateriales como el software y si los productores no obtienen nada a cambio por esa producción, entonces esa forma de “producción” no puede llamarse modo de producción en lo absoluto. En primer término, cualquier modo de producción debe dar cuenta de sus insumos materiales o se desvanecerá. Estos insumos deben incluir los costos de subsistencia de quienes contribuyeron con su trabajo, para, como mínimo, “permitir a los trabajadores, uno con otro, subsistir y perpetuar su raza”, en palabras de Ricardo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ricardo-1821&quot;&gt;(Ricardo, 1821)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción inmaterial no reciprocitaria no puede hacerlo, ya que para producir software libre, cultura libre o sopa libre, los productores deben obtener su subsistencia de alguna otra fuente y por lo tanto la producción inmaterial no reciprocitaria no es una forma de producción en lo absoluto, sino un caso especial de distribución dentro de otra forma de producción. La producción inmaterial no reciprocitaria no es más modo de producción que una olla popular o la medicina socializada. Se trata simplemente de un fenómeno superestructural que tiene otro modo de producción como base: el capitalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En lugar de poner el énfasis en la distribucion inmaterial de lo que es producido por los ejemplos actuales de la produccion de pares, podríamos notar que esa producción está caracterizada por productores independientes que emplean un acervo común de activos productivos. Esta mirada sobre la producción de pares no se limita categóricamente a los bienes inmateriales. Entendido de esta forma, el concepto de producción de pares, donde una red de pares aplican su labor a un acervo común para beneficio mutuo e individual, ciertamente resuena en las viejas propuestas de modos socialistas de producción, donde en una comunidad sin clases de trabajadores (“pares”) producen colaborativamente dentro de una sociedad sin propiedad (“basada en los comunes”). A diferencia de la definición inmaterial y no reciprocitaria. Esta formulación puede dar cuenta de insumos materiales, especialización del trabajo y medios de formación de capital y tambien se relaciona cercanamente a la topología de las redes de pares (P2P) de la cual se deriva el término. Esta definición también describe mejor la producción de software libre, Wikipedia y otros trabajos ofrecidos como ejemplos de producción de pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aun más, esta formulación está mejor arraigada en la historia, como describen los ejemplos históricos de producción basada en comunes, como los terrenos pastoriles. Como la distribución de los activos producidos está tan en la raíz de la inequidad de riqueza y poder que perpetuan los sistemas explotadores, un modo de producción donde los activos productivos son apropiados en común se vuelve potencialmente revolucionario. Sin embargo, si esta forma de producción se encapsula en lo inmaterial, si puede ser categorizada como inmaterial por definición, entonces sus productores no podrán capturar el valor que generen. Ésta, vale la pena decirlo, es precisamente la razón por la que los profesores de leyes de la Ivy League y otras elites prefieren mantener esta limitación. No obstante, si podemos implementar formas de compartir independientemente un acervo común de activos materiales y por lo tanto expandir el alcance de los comunes para incluir bienes materiales tanto como inmateriales, entonces los productores que emplean estos activos en su producción pueden retener una mayor parte de su producto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La producción de pares es distinta de otros modos de producción. Los trabajadores que emplean independientemente un acervo común de activos productivos es un modo diferente, distinto de los enfoques capitalistas y colectivistas. El modo de producción capitalista es explotador por naturaleza; su lógica fundamental es capturar la plusvalía del trabajo al negar el acceso independiente a los medios de producción. Sin embargo, los modos de producción colectivistas pueden ser explotadores también. Por ejemplo, en la producción cooperativa, en la que los productores emplean colectivamente los activos productivos poseídos en común, la distribución de éstos tiende a ser injusta entre diferentes cooperativas, permitiendo a unas explotar a otras.  Puede decirse que las formas colectivistas a gran escala, como los estados socialistas o las grandes cooperativas diversificadas, eliminan el tipo de explotación que puede ocurrir entre cooperativas. Sin embargo, las capas de coordinación en expansión necesarias para administrar estas grandes organizaciones dan origen a una clase coordinadora, una nueva clase consistente en una élite tecno-administrativa que históricamente ha probado tener la capacidad de ser tan parasitaria y severa con los trabajadores como la clase capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una comunidad de pares productores puede crecer sin desarrollar capas de coordinación porque se auto-organiza y produce independientemente y como tal, no necesita de capas administrativas además de las requeridas para proveer el acervo común de activos productivos. Así, la coordinación se limita a la asignación del común entre quienes deseen emplearlo. No es sorprendente que este tipo de producción haya aparecido y se haya desarrollado donde el patrimonio común es propiedad inmaterial, como el software libre, ya que los bajos costos de reproducción eliminan el problema de la asignación. Por lo tanto, lo que se necesita para que la producción de pares pueda incorporar bienes materiales a su patrimonio común es un sistema de asignación de activos materiales entre pares independientes, que imponga solamente una mínima carga de coordinación. El comunismo de riesgo es esta forma.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;comunismo-de-riesgo&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Comunismo de riesgo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El comunismo de riesgo provee una estructura para que los productores independientes compartan un patrimonio común de activos productivos, permitiendo que las formas de producción antes asociadas exclusivamente con la creación de valor inmaterial, como el software libre, se extiendan a la esfera material. Parte del aparato que permitió a la comunidad del software libre crecer y expandirse fue la creación del copyleft, un tipo de licencia que permite la re-utilización del software que cubre, mientras las obras derivadas también se licencian bajo los mismos términos. Al publicar el software bajo tales licencias, la obra se convierte en patrimonio colectivo de todos los desarrolladores de software libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La innovación principal del copyleft fue el de volver el sistema de copyright contra sí mismo. El vehículo para establecer control con el copyright es la licencia bajo la cual se publica una obra, que establece los términos en los cuales se permite a otros usar el material con copyright. El copyleft secuestra efectivamente el aparato existente que refuerza el privilegio sobre los activos intelectuales, usando la autoridad concedida por la licencia de copyright para garantizar el acceso a todos y requerir que esta libertad se mantenga. Esto es consistente con las leyes de copyright y depende de ellas, porque sin copyright ni las instituciones que lo protegen, no podría haber copyleft.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comunismo de riesgo requiere que esta misma libertad se extienda a los activos productivos materiales. El vehículo para establecer control sobre los activos productivos es la compañía. El comunismo de riesgo se basa entonces en una forma corporativa: la comuna de riesgo. Emplear una comuna de riesgo para compartir propiedad material secuestra el aparato existente que refuerza el privilegio para proteger un patrimonio común de activos productivos disponibles para el uso de productores independientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Legalmente, la comuna de riesgo es una compañía, muy similar a los fondos de capital de riesgo de la clase capitalista. No obstante, la comuna de riesgo posee propiedades distintas que la transforman en un vehículo efectivo para la lucha revolucionaria de los trabajadores. La comuna de riesgo posee todos los activos productivos que hacen al patrimonio común empleado por una red diversa y distribuida geográficamente de pares productores colectivos e independientes. La comuna de riesgo no coordina la producción; una comunidad de pares productores produce de acuerdo a sus propias necesidades y deseos. El rol de la comuna es administrar el patrimonio común, haciendo que la propiedad, como el alojamiento y las herramientas requeridas, estén disponibles para los pares productores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La comuna de riesgo es la federación de colectivos de trabajadores y de trabajadores individuales y es en sí misma propiedad de cada uno de ellos, donde cada miembro posee sólo una acción. En el caso de los trabajadores que trabajen en un colectivo o cooperativa, la propiedad se posee individualmente, por cada persona que forme ese colectivo o cooperativa. La propiedad en una comuna de riesgo sólo puede ser adquirida por contribuciones de trabajo, no de propiedad. Sólo mediante el trabajo se gana una acción de la comuna, no por la contribución de tierra, capital o dinero; sólo de trabajo. La propiedad siempre se posee en común por todos los miembros de la comuna y la comuna de riesgo es poseída en partes iguales por todos sus miembros. Así, cada miembro no podría nunca acumular una parte desproporcionada de lo recaudado por la propiedad. La propiedad no puede concentrarse en pocas manos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La función de la comuna de riesgo es adquirir los activos materiales que sus miembros necesitan para vivir y trabajar, como el equipamiento y las herramientas y asignarlas a esos miembros. La comuna adquiere estos bienes cuando uno de los miembros lo requiere. Los miembros interesados en utilizar esa propiedad ofrecen un acuerdo de renta a la comuna, dando los términos que deseen para tomar posesión de los bienes. La comuna emite una serie de bonos para juntar los fondos necesarios para la adquisición, que entonces se vuelve colateral a los bonistas. El acuerdo de renta se ofrece como una garantía de que los fondos estarán disponibles para amortizar los bonos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si esta garantía no se cumple, la propiedad puede liquidarse a favor de los bonistas. Esta serie de bonos se venden en una subasta pública. Si la venta se realiza, la comuna adquiere la propiedad y el acuerdo de renta se ejecuta transfiriendo la posesión al arrendador. La propiedad retorna a la comuna en cuanto los arrendadores dejen de necesitarla o sean incapaces de cumplir con los términos acordados, momento en el que la comuna lo ofrece otra vez en subasta a sus miembros, quienes a su vez ofertan por términos de renta nuevos. Si no existiera demanda por el activo, se liquida. Después de que los bonos que fueron emitidos para adquirir un activo se cancelan completamente, se vuelve propiedad de la comuna.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El ingreso restante de la renta que la propiedad gana se divide en partes iguales entre todos los miembros de la comuna y se les paga. Las ganancias de la liquidación de la propiedad se dividen del mismo modo. Dado que la renta recolectada por la renta de la propiedad se divide igualmente entre los miembros de la comuna, aquellos miembros que pagan renta por una propiedad recibirán igual monto de vuelta, esencialmente usan una parte igual de la propiedad colectiva gratis. Lo que pagan en renta por la propiedad es igual a la renta que reciben como miembros de la comuna. Los miembros que alquilan por sobre su parte per-cápita de la propiedad colectiva pagarán más y presumiblemente elegirán pagar porque están empleando la propiedad como un activo productivo y por lo tanto, ganando lo suficiente para pagar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cambio, los miembros que utilicen menos que su parte per-cápita reciben más en pago de lo que pagan en renta, es decir se les premia por no acumular propiedad. Las actividades principales de la comuna de riesgo: administrar bonos y acuerdos de renta, no imponen un gran nivel de coordinación y como las redes informáticas que administran la asignación de bienes inmateriales, son actividades muy bien dispuestas para la automatización computarizada. Podrían existir muchas comunas de riesgo y comunidades más estables y sostenibles de productores basados en los comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cualquier cambio que puede producir una sociedad más equitativa depende de un cambio previo en el modo de producción que incrementa la parte de la riqueza retenida por los trabajadores. El cambio en el modo de producción debe ocurrir primero. Este cambio no puede alcanzarse políticamente, por voto, lobby, militancia o violencia revolucionaria. No mientras los dueños de la propiedad tengan más riqueza para usar en prevenir cualquier cambio financiando a sus propios candidatos, lobbistas, militantes y en última instancia, desarrollando una mayor capacidad para la violencia contrarrevolucionaria. La sociedad no puede cambiarse por una huelga, no mientras los dueños de la propiedad tengan más riqueza acumulada para sostenerse durante las interrupciones de la producción. Ni siquiera la negociación colectiva puede funcionar, dado que como los dueños de la propiedad poseen el producto, establecen su precio y por lo tanto cualquier ganancia en salarios se pierde en el aumento de precios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comunismo de riesgo no debe entenderse como una propuesta para una nueva forma de sociedad. Es una forma organizacional para la lucha social. Las comunas de riesgo no intentan reemplazar los sindicatos, los partidos políticos, ONGs ni otros vehículos potenciales para el conflicto de clase. Sino, complementarlos para inclinar la balanza económica en favor de los representantes de los intereses de clase de los trabajadores. Sin el comunismo de riesgo, estas otras formas organizadas están forzadas a trabajar siempre en oposición a bolsillos mucho más profundos y por lo tanto condenadas a cooptación, fracaso y retroceso infinitos. La única forma es detener la aplicación de nuestro trabajo a la propiedad privada de los no-productores y en cambio formar un patrimonio común de activos productivos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comunismo de riesgo significa tomar el control de nuestro propio proceso productivo, reteniendo el producto completo de nuestro trabajo, formando nuestro propio capital y expandiéndonos hasta que hayamos acumulado colectivamente la riqueza suficiente para alcanzar una mayor influencia social de la que poseen aquellos que defienden la explotación. Este nuevo balance económico permite un cambio que es mucho más grande que los modestos objetivos del comunismo de riesgo. Una sociedad verdaderamente libre no tendrá necesidad del copyleft o del comunismo de riesgo; estas son solo prácticas con las que los trabajadores pueden unirse hacia la realización de su rol histórico en la construcción de una sociedad sin clases, una sociedad de iguales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¡Trabajadores del mundo uníos! No tienen nada que perder salvo sus cadenas. Tienen un mundo por ganar.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
&lt;h2 id=&quot;bibliografía&quot; class=&quot;unnumbered&quot;&gt;Bibliografía&lt;/h2&gt;
&lt;div id=&quot;ref-bell-1960&quot;&gt;
&lt;p&gt;Bell, D. (1960). The Subversion of Collective Bargaining.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-cohen-1988&quot;&gt;
&lt;p&gt;Cohen, G. (1988). &lt;em&gt;History, Labor and Freedom: Themes from Marx&lt;/em&gt;. Oxford: Oxford University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-cohen-2009&quot;&gt;
&lt;p&gt;Cohen, G. (2009). &lt;em&gt;Why Not Socialism?&lt;/em&gt; New Jersey: Princeton University Press.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-developer-2006&quot;&gt;
&lt;p&gt;developerWorks. (2006, ago). developerWorks Interviews: Tim Berners-Lee. developerWorks 22 de agosto de 2006. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.ibm.com/developerworks/podcast/dwi/cm-int082206txt.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.ibm.com/developerworks/podcast/dwi/cm-int082206txt.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;Development Economics Research, U. N. U.-W. I. for. (2007). Richest 2% Own Half the World’s Wealth. update.unu.edu 44 (Diciembre 2006-Febrero 2007). Para más información ver: United Nations University-World Institute for Development Economics Research (UNU-WIDER) en &lt;a href=&quot;http://ln-s.net/:2mK&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ln-s.net/:2mK&lt;/a&gt;. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://update.unu.edu/issue44_22.htm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://update.unu.edu/issue44_22.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-graham-2005a&quot;&gt;
&lt;p&gt;Graham, P. (2005a). What Business Can Learn From Open Source. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.paulgraham.com/opensource.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.paulgraham.com/opensource.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-graham-2005&quot;&gt;
&lt;p&gt;Graham, P. (2005b, noviembre). Web 2.0. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.paulgraham.com/web20.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.paulgraham.com/web20.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-keynes-2002&quot;&gt;
&lt;p&gt;Keynes, J. (2002). The General Theory of Employment, Interest and Money. En. Marxists Internet Archive. Originally published in Cambridge: Macmillan Cambridge University Press (1936). Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.marxists.org/reference/subject/economics/keynes/general-theory/ch02.htm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.marxists.org/reference/subject/economics/keynes/general-theory/ch02.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-oreilly-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;O’Reilly, T. (2007). What is Web 2.0: Design Patterns and Business Models for the Next Generation of Software. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://mpra.ub.uni-muenchen.de/4578/1/MPRA_paper_4578.pdf&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://mpra.ub.uni-muenchen.de/4578/1/MPRA_paper_4578.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-ricardo-1815&quot;&gt;
&lt;p&gt;Ricardo, D. (1815). &lt;em&gt;An Essay on Profits&lt;/em&gt;. McMaster University: Faculty of Social Science. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://socserv.mcmaster.ca/~econ/ugcm/3ll3/ricardo/profits.txt&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://socserv.mcmaster.ca/~econ/ugcm/3ll3/ricardo/profits.txt&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-ricardo-1821&quot;&gt;
&lt;p&gt;Ricardo, D. (1821). &lt;em&gt;On Principles of Political Economy and Taxation&lt;/em&gt;. Library of Economics; Liberty. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.econlib.org/library/Ricardo/ricPCover.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.econlib.org/library/Ricardo/ricPCover.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-seuss-1956&quot;&gt;
&lt;p&gt;Seuss, D. (1956). &lt;em&gt;If I Ran the Circus&lt;/em&gt;. Random House.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-mill-1848&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stuart Mill, J. (1909). &lt;em&gt;Principles of Political Economy with some of their Application to Social Philosophy&lt;/em&gt;. Library of Economics; Liberty. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://www.econlib.org/library/Mill/mlP.html&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://www.econlib.org/library/Mill/mlP.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-thorstein-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Thorstein, V. (2010). The Theory of the Leisure Class. En. Bremen, Germany: Europaeischer Hochschulver- lag GmbH &amp;amp; Co KG. Originally published in 1899.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wikipedia-web20&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wikipedia.org. (2010). Web 2.0. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/Web_2.0&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://en.wikipedia.org/wiki/Web_2.0&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;El “Paquete de Reformas de Telecomunicadoras” fue presentado por Viviane Reding al Parlamento Europeo en Estrasburgo el 13 de noviembre de 2007. Apunta a cambiar las Reglas de las Telecomunicadoras europeas de 2002. Su objetivo es unificar el mercado de telecomunicaciones europeo para los 27 miembros. Ver &lt;a href=&quot;http://europa.eu/rapid/press-release_IP-07-1677_es.htm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://europa.eu/rapid/press-release_IP-07-1677_es.htm&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
   <link rel="enclosure" title="El comunismo de pares contra el estado capitalista cliente-servidor" 
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   <title>Proyecto Harmony considerado dañino</title>
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   <updated>2011-09-01T00:00:00-03:00</updated>
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   <link rel="license" type="text/html" href="https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/us"/>
   
   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#proyecto-harmony-considerado-dañino&quot;&gt;Proyecto Harmony considerado dañino&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#una-cesión-de-copyright-que-carece-de-garantías-reales&quot;&gt;Una cesión de copyright que carece de garantías reales&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#regalar-tus-derechos-para-que-las-compañías-sientan-mariposas-en-la-panza&quot;&gt;¿Regalar tus derechos para que las compañías sientan mariposas en la panza?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-elección-de-ley-y-los-arreglos-contractuales-embarran-los-reclamos-de-copyright&quot;&gt;La “Elección de Ley” y los Arreglos Contractuales embarran los reclamos de copyright&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#problemas-para-hacer-cumplir-el-copyright-individualmente-contra-terceras-partes&quot;&gt;Problemas para hacer cumplir el copyright individualmente contra terceras partes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#entrantesaliente-es-todo-lo-que-necesitás&quot;&gt;Entrante=Saliente es todo lo que necesitás&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#los-hackers-de-linux-han-fijado-ingeniosamente-entrantesaliente&quot;&gt;Los Hackers de Linux han fijado ingeniosamente entrante=saliente&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#qué-pasa-con-el-relicenciamiento&quot;&gt;¿Qué pasa con el relicenciamiento?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#una-parcialidad-anti-copyleft-fuerte&quot;&gt;¿Una parcialidad anti copyleft fuerte?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#esto-no-es-creative-commons-pero-si-lo-fuera-vale-la-pena-emularlo&quot;&gt;Esto no es Creative Commons, pero si lo fuera, ¿vale la pena emularlo?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#conclusiones&quot;&gt;Conclusiones&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#véase-también-en-inglés&quot;&gt;Véase también (en inglés)&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;proyecto-harmony-considerado-dañino&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Proyecto Harmony considerado dañino&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Esta traducción y el artículo original se liberan bajo &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/2djpm&quot;&gt;Creative Commons Atribución CompartirDerivadasIgual 3.0 de Argentina&lt;/a&gt; y &lt;a href=&quot;http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/us/legalcode&quot;&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt; respectivamente. Traducido por Nicolás Reynolds y Mauricio Pasquier Juan.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Jueves 7 de Julio de 2011 por Bradley M. Kuhn&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mucha publicidad se diseña para convencernos de comprar o usar algo que no necesitamos. Cuando escucho a alguien zumbando sobre alguna cosa nueva, maravillosa, me preocupo pensando que esos tipos están tratando de venderme algo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muy pronto, es probable que vean una campaña de marketing para esta cosa llamada Proyecto Harmony (que recientemente ha lanzado la versión 1.0 de sus plantillas de documentos). Incluso el nombre es marketing: no es realmente descriptivo, sino que trata de venderte una “buena onda” sobre el proyecto aun sin saber de qué se trata. (Además tuvo una &lt;a href=&quot;http://www.projectharmony.com/&quot;&gt;seria&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.projectharmonynyc.org/&quot;&gt;colisión&lt;/a&gt; de &lt;a href=&quot;http://www.harmony-project.org/&quot;&gt;nombres&lt;/a&gt;, &lt;a href=&quot;http://harmony.apache.org/&quot;&gt;incluso&lt;/a&gt; con otro proyecto de software libre.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Proyecto Harmony se vende a sí mismo como reparación de algo que nuestra comunidad realmente no considera roto. El Proyecto Harmony es un juego de plantillas de documentos, principalmente promulgadas y diseñadas por abogados corporativos, que intentan seducir a los desarrolladores a entregar el control de su trabajo a las compañías.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mi análisis a continuación trata principalmente sobre cómo estos acuerdos son problemáticos para los desarrolladores individuales. Un análisis de los acuerdos a la luz de las compañías u organizaciones que los usen entre sí puede o no tener las mismas conclusiones, pero no puedo asegurarlo todavía.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;[ A propósito, soy conciente que he fallado en proveer una versión TL;DR de este artículo. Intenté hacerlo dos veces y finalmente decidí que no puedo. Estos problemas son complejos y tenía que tomar una década de licenciamiento de software libre, políticas y conocimiento organizacional para articular completamente qué es lo que está mal con los acuerdos del Proyecto Harmony. Me doy cuenta de que suena a “fue difícil de escribir, debería ser difícil de leer”, pero no sé cómo resumir estos problemas gordianos. No obstante espero que los desarrolladores se tomen el tiempo de leer esto antes de firmar un acuerdo del Proyecto Harmony, o, de hecho, cualquier CLA o ©AA. ]&lt;/p&gt;
&lt;section id=&quot;una-cesión-de-copyright-que-carece-de-garantías-reales&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Una cesión de copyright que carece de garantías reales&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Antes que nada, casi la mitad del Proyecto Harmony se trata de acuerdos de asignación de copyright (©AA por sus siglas en inglés). La asignación de copyright cede completamente el trabajo a alguien más. Una vez que el ©AA está firmado, el trabajo deja de pertenecer al asignante. Es como si el trabajo en realidad hubiera sido hecho por el asignado. Admitido, hay algún valor en la asignación de copyright, particularmente cuando los desarrolladores quieren asegurarse que la GPL u otra forma de copyleft es debidamente protegida en su trabajo pero no tienen el tiempo de hacerlo ellos mismos. (Aunque los desarrolladores también pueden designar un agente de ejecución que lo haga en su nombre sin tener que asignar el copyright, así que esa necesidad es limitada.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uno debe tener una confianza inmensa en la organización asignada. Personalmente, yo sólo he asignado algunos de mis copyright a una sola organización en toda mi vida: la &lt;a href=&quot;http://fsf.org&quot;&gt;Free Software Foundation&lt;/a&gt;, porque la FSF es la única organización que he encontrado que está institucionalmente comprometida a hacer lo correcto con los copyrights de forma similar a mis creencias morales personales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En primer lugar, &lt;a href=&quot;http://ebb.org/bkuhn/blog/2010/02/01/copyright-not-all-equal.html&quot;&gt;como he escrito antes&lt;/a&gt;, los ©AA de la FSF hacen toda suerte de promesas al asignante. En segundo, la FSF está institucionalmente comprometida con &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/licenses/gpl.html&quot;&gt;la GPL&lt;/a&gt; y en hacer cumplir la GPL de forma de avanzar la militancia sin fines de lucro de la FSF por la libertad del software. Toda esta actividad está contenida en mis principios morales, por lo que no he tenido problema en firmar los ©AA de la FSF.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aún así, he conocido &lt;em&gt;muchos&lt;/em&gt; desarrolladores que se niegan a firmar los ©AA de la FSF. Mientras muchos de ellos aprueban la GPL, no necesariamente acuerdan con las posiciones morales de la FSF. En efecto, en muchos casos, estos desarrolladores se oponen completamente a asignar el copyright a nadie, sea la FSF o cualquier otro. Por ejemplo, &lt;a href=&quot;http://groups.google.com/group/fa.linux.kernel/msg/b0587ac4dcb7a79b&quot;&gt;Linus Torvalds&lt;/a&gt;, fundador de Linux, ha declarado repetidas veces que “nunca quis[o] hacer asignaciones de copyright, por varias razones: personalmente piens[a] que son sucias y erróneas, odiaría hacer todo el papeleo y piens[a] que actuaría como detractor del modelo de desarrollo”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Obviamente, mi posición no es tan radical como la de Linus; pienso que los ©AA pueden ser apropiados en ciertas ocasiones. Pero también creo que los desarrolladores nunca deberían asignar su copyright a una compañía u organización cuya filosofía moral no cabe en la suya propia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La FSF, por su parte, se expide sobre su posición moral en sus ©AA mismos. Como &lt;a href=&quot;http://ebb.org/bkuhn/blog/2010/02/01/copyright-not-all-equal.html&quot;&gt;mencioné en otra parte&lt;/a&gt;, y como &lt;a href=&quot;http://www.groklaw.net/articlebasic.php?story=20110524120303815&quot;&gt;Groklaw&lt;/a&gt; recientemente cubrió en detalle, los ©AA de la FSF realizan varias promesas con validez legal a los desarrolladores que las firman. Mientras, los ©AA del Proyecto Harmony ponen unas pocas opciones que parecen vagamente aceptables (aunque tienen problemas propios que discuto más abajo), no las hacen obligatorias. Yo mismo he señalado en varias ocasiones a los que escribieron los borradores de Harmony que &lt;a href=&quot;http://www.fsf.org/blogs/rms/assigning-copyright&quot;&gt;los términos&lt;/a&gt; que la FSF ha propuesto deberían ser obligatorios en cualquier ©AA de una compañía con fines de lucro, pero se han negado a incorporar estas garantías como un requisito de sus acuerdos. (Noten que tales garantías también deben incluirse en las opciones de los CLA; ver debajo para más detalles.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por último me gustaría señalar que la FSF &lt;strong&gt;no&lt;/strong&gt; requieren ©AAs para todos los &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/help/evaluation.html&quot;&gt;paquetes GNU&lt;/a&gt;. Esta confusión es tan común que me gustaría llamar la atención sobre ella, aunque sea un punto tangencial a este contexto. Los ©AA de la FSF son obligatorios, según mi conocimiento, si los paquetes GNU fueron (a) desarrollados por empleados de la FSF en sus primeras versiones o (b) los desarrolladores originales le &lt;em&gt;pidieron&lt;/em&gt; a la FSF que realice una asignación de copyright cuando su proyecto se unió a GNU. En todos los demás casos, la asignación a la FSF es opcional. Algunos proyectos GNU, como &lt;a href=&quot;http://live.gnome.org/CopyrightAssignment&quot;&gt;GNOME&lt;/a&gt;, tienen sus propias posiciones sobre los ©AAs que difieren radicalmente de las de la FSF. Dudo seriamente que las compañías que adopten los acuerdos del Proyecto Harmony lleguen a ser tan flexibles en cuanto a la asignación de copyright como lo es la FSF, o que alguna de las opciones posibles que el Proyecto Harmony provea sean aceptables para la política actual de GNOME.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;regalar-tus-derechos-para-que-las-compañías-sientan-mariposas-en-la-panza&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;¿Regalar tus derechos para que las compañías sientan mariposas en la panza?&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El Proyecto Harmony, sin embargo, proclama que la parte importante no son los ©AAs, sino los Acuerdos de Licencia del Contribuidor (CLA por sus siglas en inglés). Para considerar brevemente la historia de los CLAs de Software Libre, hay que notar que &lt;a href=&quot;http://www.apache.org/licenses/icla.txt&quot;&gt;el CLA de Apache&lt;/a&gt; fue probablemente el primer CLA usado en la comunidad del Software Libre. La Apache Software Foundation siempre ha estado fuertemente influenciada por IBM y otras compañías, y tales compañías generalmente han sentido “mariposas en la panza” al lograr que cada contribuidor asienta a firmar un documento legal complejo que afirma varias garantías respecto al código y da ciertos poderes a la compañía.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El punto principal de un CLA (y hasta cierto punto válido) es asegurar que los desarrolladores han verificado su derecho a contribuir código bajo la licencia de copyright del proyecto. Tanto el CLA de Apache como los CLA del Proyecto Harmony llegan a extremos de longitud y verborragia para requerir que los desarrolladores acuerden que saben que la contribución es suya. De hecho, si un desarrollador firma uno de estos CLAs, realiza un contrato formal con la entidad (usualmente una compañía con fines de lucro) en el que reconoce que la contribución se licencia bajo la licencia del proyecto. ¡Y entonces el desarrollador asume toda responsabilidad si ese hecho es incorrecto o se pone en disputa!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por supuesto, mover toda la responsabilidad sobre los orígenes del código produce muchas “mariposas en la panza” a los abogados de la compañía. Esos abogados saben que ahora pueden fácilmente &lt;strong&gt;demandar a un desarrollador individual&lt;/strong&gt; por incumplimiento de contrato si el desarrollador se equivocó en el código. Si la compañía distribuye el código de un desarrollador y termina recibiendo una demanda por infracción por la que paga millones de dólares, pueden fácilmente darse vuelta y demandar al desarrollador.&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; La compañía argumentará en la corte que el desarrollador rompió el contrato. Si este desenlace posible no te preocupa &lt;em&gt;inmediatamente&lt;/em&gt; en tanto desarrollador individual cuando firmás un CLA del Proyecto Harmony por tu contribución libre, debería.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-elección-de-ley-y-los-arreglos-contractuales-embarran-los-reclamos-de-copyright&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La “Elección de Ley” y los Arreglos Contractuales embarran los reclamos de copyright&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El CLA de Apache no posee una cláusula de elección de ley, lo que es preferible en mi opinión. La mayoría de los abogados &lt;em&gt;aman&lt;/em&gt; una cláusula de “elección de ley” (“choice of law” en inglés) por varias razones. La más grande es que significa que las reglas que se aplican sobre el acuerdo son las más familiares a los abogados y la jurisdicción para las disputas será la jurisdicción local de la compañía, no la del desarrollador. Adicionalmente, los abogados a menudo eligen jurisdicciones particulares que son muy favorables a su cliente pero no lo son para los otros firmantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desafortunadamente, &lt;em&gt;todos&lt;/em&gt; los borradores del Proyecto Harmony incluyen una cláusula de “elección de ley”.&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Espero que los que escriben los borradores argumentarán en respuesta que la jurisdicción es una variable de configuración. No obstante, el problema es que la &lt;em&gt;compañía&lt;/em&gt; es la que decide el valor de esa variable, que casi siempre será la que no prefiera el desarrollador individual. Probablemente el término no sea negociable en ese punto, aunque haya podido configurarse en la plantilla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y no sólo eso, imaginá un escenario mucho más probable para ese CLA: la compañía falla en usar la licencia saliente que prometieron. Por ejemplo, supongan que prometieron a los desarrolladores que sería AGPL para siempre (¡aunque ninguna opción como esta existe en el Proyecto Harmony, vean más abajo!), pero entonces la compañía lanza versiones propietarias. Los desarrolladores que firmaron el CLA todavía detentan copyright, por lo que pueden ejercer sus derechos bajo la ley de copyright que, por sí misma, puede lograr que los desarrolladores hagan cumplir la licencia bajo la ley en cualquier jurisdicción que les parezca (asumiendo que la infracción sucede en esa, por supuesto).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, al firmar un CLA con la clásula de “elección de ley”, los desarrolladores acordaron mantenerse bajo la jurisdicción establecida en el CLA. El CLA convierte lo que de otra forma hubiera sido una demanda de infracción de copyright mundana operando solamente bajo la reglamentación de copyright local al desarrollador en una disputa contractual entre los desarrolladores y la compañía bajo las leyes de la jurisdicción elegida. Obviamente ese acuerdo incluiría la AGPL y/o GPL por referencia, pero el reclamo por infracción de copyright hecho por violación de la GPL está ahora embarrado por el contrato CLA que los desarrolladores firmaron, y donde cedieron algunos derechos y permisos a la compañía que van más allá de la GPL.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aún peor, si el desarrollador realiza la demanda en su propia jurisdicción, esa jurisdicción se ve forzada a interpretar las leyes de otro lugar. Esto lleva a resultados altamente variables y confusos.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;problemas-para-hacer-cumplir-el-copyright-individualmente-contra-terceras-partes&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Problemas para hacer cumplir el copyright individualmente contra terceras partes&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Además, aún cuando los desarrolladores individuales retienen sus copyrights, los CLAs del Proyecto Harmony garantizan muchos derechos y permisos transferibles al receptor del CLA (otra vez, usualmente a una compañía). Aún &lt;em&gt;si&lt;/em&gt; las razones para requerirlos fuesen nobles, introducen un manojo de permisos extra que pueden ser pasados a otras entidades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De repente, lo que una vez fuera una simple demanda para hacer cumplir el copyright hecha por un desarrollador que descubre una violación del copyleft se convierte en una pregunta: “¿Recibió de alguna manera esa entidad violatoria permisos especiales de esta otra entidad colectora del CLA?” Los violadores van a moverse rápidamente a este tipo de defensa. Aunque la defensa pueda no tener mérito (por ejemplo, el receptor del CLA ni siquiera conoce al violador), introduce confusión. La mayoría de los procedimientos legales que involucran software ya son suficientemente confusos para las cortes debido a la compleja tecnología involucrada. Agregar algo como esto sólo causará problemas y demoras, agregando más peso a nuestros mínimamente financiados esfuerzos por hacer cumplir el copyleft de la comunidad.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/harmony.png&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;entrantesaliente-es-todo-lo-que-necesitás&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Entrante=Saliente es todo lo que necesitás&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Mientras tanto, la pregunta sobre el CLA es esta única consideración fundamental: ¿Necesitamos esto? La respuesta del Proyecto Harmony es clara: sus defensores claman que existe una confusión masiva sobre los CLAs y ninguna estandarización, por lo que el Proyecto Harmony debe proveer un set estándar de acuerdos que encarnen todas las opciones usadas típicamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aun más, el Proyecto Harmony ha rechazado a propósito ofrecer la opción más simple y popular de todas, que mi colega Richard Fontana (un abogado de Red Hat que &lt;a href=&quot;http://opensource.com/law/11/7/trouble-harmony-part-1&quot;&gt;también se opone&lt;/a&gt; al Proyecto Harmony) &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/45589896&quot;&gt;ha llamado&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://ref.fedorapeople.org/fontana-linuxcon.html&quot;&gt;el año pasado “entrante=saliente”&lt;/a&gt;. Específicamente, el acuerdo por defecto en la abrumadora mayoría de los proyectos FLOSS es simplemente esta: cada contribuidor acuerda licenciar cada contribución bajo la licencia de copyright específica del proyecto (o una licencia compatible).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No importa de qué lado mires al Proyecto Harmony, los otros problemas contractuales descritos arriba vuelven imposible un verdadero entrante=saliente porque el receptor del CLA nunca está legalmente obligado por la licencia del proyecto. Mientras tanto, y aún bajo su mejor configuración, el Proyecto Harmony no puede aproximarse adecuadamente a entrante=saliente. Específicamente, el Proyecto Harmony intenta limitar el licenciamiento de saliente en su sección 2.3 (llamada “Licencia saliente”). Sin embargo, todas las versiones copyleft de esta plantilla incluyen una cláusula que dice: “Nosotros [los receptores del CLA] acordamos licenciar la Contribución […] bajo los términos de las […] licencias que Nosotros estemos utilizando a la Fecha de Envío del Material”. Pero &lt;em&gt;no hay forma&lt;/em&gt; de que el contribuyente verifique con seguridad cuáles licencias usa en privado la entidad que recibe el CLA. Si esa entidad ya tiene un modelo de negocio de &lt;a href=&quot;http://ebb.org/bkuhn/blog/2009/10/16/open-core-shareware.html&quot;&gt;relicenciamiento propietario&lt;/a&gt; a la Fecha de Envío, entonces el contribuyente concede su permiso para tal relicenciamiento en esa contribución nueva, aún si el resto de la sección 2.3 le promete copyleft. Esto no es hipotético: ha habido muchos casos donde no está claro si la compañía estaba o no estaba involucrada en relicenciamiento propietario, para más tarde descubrir que lo habían estado haciendo en privado durante años. Tal como está escrita, por lo tanto, &lt;strong&gt;cualquier configuración de la sección 2.3 del Proyecto Harmony es inútil para prevenir la apropiación propietaria&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque ese bug sea arreglado, lo más cercano que el Proyecto Harmony va a estar de entrante=saliente es restringiendo sus CLA a “la lista de la FSF de licencias copyleft recomendadas”. Sin embargo, esta categoría no hace ninguna distinción entre la &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/licenses/agpl.html&quot;&gt;AGPL&lt;/a&gt; y la GPL, y en última instancia le permite a la FSF el poder de relicenciar (ya que la FSF &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/licenses/recommended-copylefts.html&quot;&gt;puede cambiar&lt;/a&gt; su lista de copyleft recomendadas a voluntad). Si los contribuyentes son serios sobre la AGPL, entonces el Proyecto Harmony &lt;strong&gt;no&lt;/strong&gt; puede asegurar que sus cambios permanezcan bajo esta licencia. Aún más, los contribuyentes &lt;em&gt;deben&lt;/em&gt; confiar en la FSF a perpetuidad, aún &lt;em&gt;más de lo que actualmente necesitan&lt;/em&gt; en las opciones “… o subsiguientes” de las licencias de la FSF en existencia. Estoy de acuerdo en confiar en la FSF en la mayoría de los casos. Sin embargo, ya que prefiero sólo AGPLv3 o subsiguientes para mi código, el Proyecto Harmony es completamente incapaz de acomodarse a mis preferencias y aproximarse a un entrante=saliente que sea AGPL (aún si ignoro los numerosos problemas ya discutidos).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras tanto, la normal, mundana y extendida práctica entrante=saliente es simple, efectiva y no mezcla sus complicadas disputas contractuales y estructuras de control con la gobernanza del proyecto. En esencia, para la mayoría de los proyectos FLOSS, la licencia de copyright del proyecto sirve como su Constitución y no le mezcla ninguna otra complicación. El Proyecto Harmony busca darle maripositas a los abogados a expensas de tirarles el fardo legal y molesto a los desarrolladores.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;los-hackers-de-linux-han-fijado-ingeniosamente-entrantesaliente&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Los Hackers de Linux han fijado ingeniosamente entrante=saliente&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Hace casi 10 años atrás, recuerdo haber asistido a un sesión del &lt;a href=&quot;http://www.usenix.org/event/usenix01/bofschedule.html&quot;&gt;USENIX 2001 Linux BoF&lt;/a&gt;. En esa sesión, &lt;a href=&quot;http://thunk.org/tytso&quot;&gt;Ted T’so&lt;/a&gt; y yo tuvimos un acalorado debate; yo afirmé que el ©AA de la FSF aseguraba certeza legal sobre el código GNU, pero que Linux no poseía tal seguro. (Por cierto, incluso &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt; estaba confundido en esos días y pensaba que todos los paquetes de GNU requerían un ©AA de la FSF.) Ted explicó, en la manera clara y brillante habitual, que tales métodos duros no eran necesarios para darle certeza legal a la GPL y que la comunidad de Linux quería encontrar una alternativa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me fui sacudiendo la cabeza escépticamente. Recuerdo haber pensado: “Ted no entiende”. Pero estaba equivocado; él &lt;em&gt;sí&lt;/em&gt; entendía. De hecho, muchos de los desarrolladores clave de Linux lo hacían. Tres años después de esa conversación pública con Ted, el &lt;a href=&quot;http://permalink.gmane.org/gmane.linux.kernel.commits.head/33254&quot;&gt;Certificado de Origen del Desarrollador&lt;/a&gt; (DCO por sus siglas en inglés) se convirtió en la forma oficial de manejar el “problema de los CLA” en Linux y sigue siendo &lt;a href=&quot;http://www.kernel.org/doc/Documentation/SubmittingPatches&quot;&gt;la política oficial&lt;/a&gt; al día de hoy. (Ver el item 12 en el archivo Documentation/SubmittingPatches de Linux.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El DCO, en efecto, ¡es el único CLA que necesita cualquier proyecto FLOSS! Implementa entrante=saliente en una forma simple y directa, sin darle poderes especiales a ninguna compañía o entidad en particular. Los desarrolladores mantienen su propio copyright y unilateralmente atestiguan su derecho a contribuir y la licencia de su contribución. (Además pueden firmar un ©AA con alguna otra entidad, como la FSF, si quieren.) El DCO también provee una metodología simple (es decir, la etiqueta Signed-off-by:) para realizar ese atestiguamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debo admitir que me he burlado de la simplicidad (que consideraba naïve) del DCO en comparación al ©AA de la FSF. Desde entonces me he convencido que el DCO de Linux cumple claramente con su trabajo principal a la vez que se ajusta a la forma de trabajo preferida por muchos desarrolladores. Los ©AA tienen su lugar, particularmente cuando los desarrolladores encuentran una organización confiable que se alinea con su código moral personal y se encargarán de defender el copyleft por ellos. No obstante, para los CLAs, el DCO de Linux cumple con este importante trabajo y deja de lado el costado pro-corporativo inútil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Francamente, si tengo que elegir entre hacer las cosas fáciles para los desarrolladores o hacerlas fáciles para los abogados corporativos, voy a elegir lo primero en todos los casos: los desarrolladores escriben el código; mientras que la mayor parte del tiempo, los departamentos legales de una compañía sólo se meten en el medio. La comunidad de FLOSS necesita cubrirse el culo lo suficiente como para zafar; el DCO muestra lo que es realmente &lt;em&gt;necesario&lt;/em&gt;, en oposición a lo que los abogados corporativos &lt;em&gt;desean&lt;/em&gt; que hagan sus desarrolladores.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;qué-pasa-con-el-relicenciamiento&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;¿Qué pasa con el relicenciamiento?&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El DCO de Linux no permite que una sola entidad relicencie el código; esta es la razón por la que el cambio a GPLv3 en Linux será una ardua tarea de procesos públicos por conseguir el permiso para el cambio. Sin embargo, hay que notar que la cultura linuxera &lt;em&gt;cree&lt;/em&gt; que la GPLv2 es el fundamento moral y el principio de su comunidad. No es un principio con el que concuerdo; la mayoría de mis lectores saben que mi &lt;a href=&quot;http://ebb.org/bkuhn/blog/2011/05/26/choose.html&quot;&gt;licencia preferida&lt;/a&gt; es la AGPLv3 o superior. Pero este es el punto: entrante=saliente es &lt;em&gt;la&lt;/em&gt; forma en que una comunidad FLOSS implementa su moralidad; el Proyecto Harmony busca remover las decisiones comunitarias sobre el licenciamiento de casi todos los proyectos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estoy a favor de permitir el relicenciamiento “o superior”; la GPL, la LGPL y la AGPL han dejado la opción a la comunidad ya que la &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/licenses/gpl-1.0.txt&quot;&gt;GPLv1&lt;/a&gt; fue publicada a finales de los ’80. Los proyectos se declaran “GPLv2 o superior” o “LGPL o superior”, o incluso &lt;a href=&quot;http://dev.perl.org/licenses/&quot;&gt;“GPLv1 o superior o Artística”&lt;/a&gt; (como Perl 5) para identificar su cultura y permisos de relicenciamiento. Aunque a veces sería bueno tener una autoridad en relicenciamiento, el precio es muy caro: el abandono de una claridad comunitaria con respecto a los términos en que se define su cultura de desarrollo.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;una-parcialidad-anti-copyleft-fuerte&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;¿Una parcialidad anti copyleft fuerte?&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Lo que es aun peor, es que el Proyecto Harmony se mantiene parcial contra algunas de las más afinadas versiones de la cultura copyleft. Por ejemplo, &lt;a href=&quot;http://ebb.org/bkuhn/blog/2011/06/26/identica-weekly.html&quot;&gt;Allison Randal&lt;/a&gt;, quien está muy involucrada en el Proyecto Harmony, argumentó en el &lt;a href=&quot;http://linuxoutlaws.com/podcast/ogg/204&quot;&gt;episodio 204&lt;/a&gt; de Linux Outlaws que “la mayoría de los desarrolladores que contribuyen bajo una licencia copyleft, estarían contentos de hacerlo bajo cualquier otra, sea AGPL, GPL o LGPL”. Sin embargo existen varias &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/philosophy/why-not-lgpl.html&quot;&gt;razones bien definidas&lt;/a&gt; de por qué los desarrolladores eligirían la GPL antes que la LGPL. Por eso, entregarle a una compañía con fines de lucro (o una sin fines de lucro que no necesariamente comparta los valores de los desarrolladores) el poder unilateral de tomar decisiones de relicenciamiento y convertir un proyecto bajo GPL en LGPL o cualquier otra licencia de copyleft débil es ridículo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su lanzamiento 1.0, el Proyecto Harmony intentó agregar una opción de “sólo copyleft fuerte”. Por supuesto que no funciona, por las razones discutidas más arriba. Pero aun así, esta solución es sólo una de las muchas y no es requerida por defecto cuando un proyecto ya es copyleft.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por último, es importante notar que las &lt;a href=&quot;http://www.gnu.org/licenses/gpl.html#section14&quot;&gt;GPLv3, AGPLv3 y LGPLv3&lt;/a&gt; ya ofrecen una “opción de apoderado (proxy)”; los proyectos pueden nombrar a alguien para decidir cambiar a “o superior” más tarde. Por eso, para aquellos proyectos que estén usando cualquiera del grupo “sólo LGPLv3”, “sólo AGPLv3”, “sólo GPLv3”, “GPLv2 o superior”, “GPLv1 o superior” o “LGPLv2.1 o superior”, sus desarrolladores &lt;em&gt;ya poseen&lt;/em&gt; mecanismos para moverse a versiones superiores de la licencia con facilidad al especificar un apoderado. No hay necesidad de un CLA para cumplir tal tarea en la familia de licencias GPL, a menos que el objetivo sea erosionar los copylefts fuertes para convertirlos en copylefts débiles.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;esto-no-es-creative-commons-pero-si-lo-fuera-vale-la-pena-emularlo&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Esto no es Creative Commons, pero si lo fuera, ¿vale la pena emularlo?&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Los defensores del Proyecto Harmony aman compararlo con &lt;a href=&quot;http://creativecommons.org/&quot;&gt;Creative Commons&lt;/a&gt;, pero la comparación no es particularmente apta. Aún más, no estoy convencido de la que la comunidad FLOSS deba emular al grupo de licencias de CC del todo, ya que algunos aspectos de la estructura de CC son problemáticos al migrarlos al licenciamiento FLOSS.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En primer lugar, &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/Lawrence_Lessig&quot;&gt;Larry Lessig&lt;/a&gt; (quien es ampliamente considerado como un visionario) inició el licenciamiento CC para capturar un movimiento por la Cultura Libre que se estaba moldeando a semejanza del movimiento del Software Libre (la cual pasó una década estudiando). Sin embargo, Lessig realizó varios compromisos morales en su intento de construir un puente a la mentalidad “algunos derechos reservados”. Así, muchas de las licencias CC -notablemente las que incluyen las cláusulas NoComercial (NC) o SinDerivadas (ND)- son consideradas demasiado restrictivas y son por lo tanto rechazadas tanto por &lt;a href=&quot;http://blog.ninapaley.com/2011/07/04/rantifesto/&quot;&gt;activistas de la Cultura Libre&lt;/a&gt; como por &lt;a href=&quot;http://en.wikipedia.org/wiki/Creative_Commons#Other_criticism_of_the_non-commercial_license&quot;&gt;militantes del Software Libre&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Después de una década, esos militantes empezaron lentamente a convencer a los titulares de copyright de evitar las opciones NC y ND de CC, pero la promulgación continua de estas opciones por parte de CC deslegitiman esos intentos. Así, CC y el Proyecto Harmony cometen el mismo error: actúan amoralmente en su intento de construir una estructura de licencias/acuerdos que trata de aunar entendimiento entre una comunidad FaiF (“libre como en libertad”, en inglés “Free as in Freedom”) y aquellos que recién están comenzando a conocerla. Elegí la palabra amoral, como &lt;a href=&quot;http://ebb.org/bkuhn/blog/2010/06/23/open-source.html#footnote-amoral-word-choice&quot;&gt;usualmente hago&lt;/a&gt;, para denotar una situación donde existen importantes principios morales, pero sus actores principales buscan remover la moralidad de consideración con la excusa de dejar el poder de decisión “a la magia del mercado”. El Proyecto Harmony repite el error de las licencias CC que la comunidad de la Cultura Libre ha pasado una década (y contando) de limpiar.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;conclusiones&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Conclusiones&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Por favor noten que no soy un abogado y que esto no es un aviso legal. Sólo soy un desarrollador tanto individual como comunitario enfocado en políticas de software libre que tiene serias preocupaciones por la forma en que operan los acuerdos del Proyecto Harmony. No puedo proveer un análisis legal refinado, porque francamente soy un amateur cuando se trata de leyes, pero &lt;em&gt;soy&lt;/em&gt; un experto en políticas de libertad del software. En esa vena -sin tener en cuenta el apoyo de los abogados corporativos- mi opinión es que el Proyecto Harmony debe abandonarse por completo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, la distinción entre experticia política y legal muestra la raíz del problema del Proyecto Harmony. Es un sistema de documentos diseñados por un comité compuesto principalmente por abogados corporativos, aun cuando se muestra como un consenso de desarrolladores FLOSS. En efecto, el Proyecto Harmony fue iniciado por &lt;a href=&quot;http://www.linkedin.com/pub/dir/Amanda/Brock&quot;&gt;Amanda Brock&lt;/a&gt;, una abogada corporativa con fines de lucro de Canonical, Ltd, que aun trabaja en los borradores. Más tarde, &lt;a href=&quot;http://identi.ca/notice/74444380&quot;&gt;Canonical, Ltd.&lt;/a&gt; contrató a Mark Radcliffe (un abogado que &lt;a href=&quot;http://www.archive.org/download/gov.uscourts.nysd.327540/gov.uscourts.nysd.327540.3.0.pdf&quot;&gt;ha defendido&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://sec.gov/Archives/edgar/data/1375365/000119312509084731/filename1.htm&quot;&gt;violadores de la GPL&lt;/a&gt;) para escribir el borrador de las versiones alpha del documento, y aun continúa haciéndolo. Aún más, el proceso primario de escritura de esos borradores se hizo en secreto en reuniones cerradas dominadas por abogados corporativos hasta que los documentos estuvieron casi completos; el proceso no se hizo público a la comunidad hasta abril del 2011. La versión 1.0 de los documentos poco difiere de los borradores que se lanzaron en abril, y por lo tanto se mantienen como documentos que fueron principalmente redactados en secreto por abogados corporativos que sólo tienen una lejana familiaridad con la cultura del software libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/74175630#notice-76902928&quot;&gt;He preguntado&lt;/a&gt; muchas veces a los defensores del Proyecto Harmony quién está a cargo del mismo hoy, y nadie puede darme una respuesta directa. Uno se pregunta quién toma las decisiones finales y cuál es el proceso que existe para incluir o excluir texto en los borradores. El proceso que una vez fue secreto ahora parece ser caótico porque fue abierto mucho más tarde de lo necesario para resolver sus problemas fundamentales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sólo unos pocos desarrolladores están involucrados en el proyecto. Pero el Proyecto Harmony no es algo que los desarrolladores hayan pedido; fue iniciado por compañías que &lt;em&gt;quisieran&lt;/em&gt; convencerlos de adoptar pasivamente estos extralimitados CLAs y ©AAs. Para mí, el proceso completo del Proyecto Harmony se siente como una guerra de desgaste para convencer a los desarrolladores de aceptar algo que no necesariamente quieren con un mínimo de disenso. En definitiva, la necesidad del Proyecto Harmony no se ha articulado para los desarrolladores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por último, pregunto, ¿qué es lo que está realmente roto? La industria ha estado adoptando GNU y Linux durante años de manera continua. GNU, por su parte, tiene las asignaciones de la FSF para muchos de sus proyectos tempranos, pero los últimos proyectos (&lt;a href=&quot;http://live.gnome.org/CopyrightAssignment/Guidelines&quot;&gt;GNOME&lt;/a&gt; en particular) han sido absolutamente contrarios tanto al uso de ©AAs como de CLAs, o se han mostrado indiferentes y han usado entrante=saliente. Linux, por su lado, usa el DCO, que realiza el trabajo de manejar las partes más urgentes e importantes de un CLA sin ponerse en el camino de los desarrolladores y sin forzarles riesgos legales extra y entregarle las decisiones de licenciamiento (incluyendo las debilitantes del copyleft) a una única entidad (usualmente con fines de lucro).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En definitiva, el Proyecto Harmony es una solución mal diseñada buscando un problema.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;véase-también-en-inglés&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Véase también (en inglés)&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://opensource.com/law/11/7/trouble-harmony-part-1&quot;&gt;El problema con Harmony, Parte I&lt;/a&gt; de Richard Fontana&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://blogs.gnome.org/bolsh/2011/07/06/harmony-agreements-reach-1-0/&quot;&gt;Los acuerdos Harmony 1.0&lt;/a&gt; de Dave Neary&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://people.gnome.org/~michael/blog/copyright-assignment.html&quot;&gt;Algunos pensamientos sobre la asignación de copyright&lt;/a&gt; de Michael Meek&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://blogs.gnome.org/bolsh/2009/04/08/copyright-assignment-and-other-barriers-to-entry/&quot;&gt;La asignación de copyright y otras barreras para ingresar&lt;/a&gt; de Dave Neary&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://ebb.org/bkuhn/blog/2009/10/16/open-core-shareware.html&quot;&gt;El relicenciamiento propietario es el nuevo shareware&lt;/a&gt; por mí mismo&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.fsf.org/blogs/rms/assigning-copyright/&quot;&gt;Cuando una compañía te pide tu copyright&lt;/a&gt; de RMS&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.fsf.org/blogs/licensing/project-harmony&quot;&gt;La FSF y el Proyecto Harmony&lt;/a&gt; de Brett Smith&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/60847947&quot;&gt;Hay&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/60848873&quot;&gt;varios&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/61240820&quot;&gt;hilos&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/68596018&quot;&gt;diferentes&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/68858735&quot;&gt;que&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/68886640&quot;&gt;pueden&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/68887235&quot;&gt;encontrarse&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/69308469&quot;&gt;en&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/70389379&quot;&gt;identi.ca&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/70648339&quot;&gt;donde&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/71854529&quot;&gt;se&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/72024908&quot;&gt;discuten&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/73129548&quot;&gt;los&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/73225057&quot;&gt;acuerdos&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/73225057&quot;&gt;del&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/74175630&quot;&gt;Proyecto&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://identi.ca/conversation/74979814&quot;&gt;Harmony&lt;/a&gt;. El hashtag &lt;a href=&quot;http://identi.ca/tag/harmony&quot;&gt;“#Harmony”&lt;/a&gt; se usa a menudo. El hashtag &lt;a href=&quot;http://identi.ca/tag/cla&quot;&gt;“#CLA”&lt;/a&gt; también puede ser de interés.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.linuxuser.co.uk/news/the-issue-of-bringing-harmony-to-copyright-assignment/&quot;&gt;El problema de traer armonía a la asignación de copyright&lt;/a&gt; de Jos Poortvliet&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://opensource.com/life/11/4/balancing-transparency-and-privacy&quot;&gt;Balanceando transparencia y privacidad&lt;/a&gt; de Simon Phipp&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://live.gnome.org/CopyrightAssignment&quot;&gt;Política de asignación de copyright de GNOME&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://live.gnome.org/CopyrightAssignment/Guidelines&quot;&gt;Los lineamientos de la Fundación GNOME sobre la asignación de copyright&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://opensource.com/law/10/6/project-harmony-looks-improve-contribution-agreements-0&quot;&gt;El Proyecto Harmony busca mejorar los acuerdos de contribución&lt;/a&gt; de Amanda Brock&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://lists.harmonyagreements.org/mailman/listinfo&quot;&gt;Los archivos de la lista de correo del Proyecto Harmony&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://harmonyagreements.org/agreements.html&quot;&gt;Los borradores de los Acuerdos Harmony&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://ref.fedorapeople.org/fontana-linuxcon.html&quot;&gt;Políticas de contribución de proyectos de código abierto&lt;/a&gt; diapositivas de la charla de Richard Fontana.&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;Los defensores del Proyecto Harmony reclamarán que su sección 5, “Renuncia consecuencial de daño”, protege adecuadamente a los desarrolladores. Noto que deja afuera explícitamente a, por ejemplo, los daños estatutarios de la infracción de copyright. Además, no puede renunciarse a algunos tipos de daños (y es por eso que esa sección le grita al lector “EN LA MEDIDA EN QUE LA LEY LO PERMITA”). Noten mi discusión sobre las jurisdicciones en el texto principal de este artículo, y consideren el hecho que el receptor de un CLA obviamente seleccionará la jurisdicción donde se pueda renunciar a la menor cantidad de daños. Finalmente, noten que la parte “O NOSOTROS” de esa sección 5 está disponible opcionalmente, y seguramente los abogados corporativos la usarán, lo que significa que si ellos violan el acuerdo, básicamente no tenés forma de recibir alguna renuncia de daño de parte de ellos, aun si prometieron mantener el código bajo copyleft.&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Nota:&lt;/em&gt; Versiones tempranas de este artículo mezclaron “elección de sede” con “elección de ley”. El fraseo ha sido aclarado para solucionar este problema. Por favor envíenme comentarios o correo si creen que no ha sido corregido adecuadamente.&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>¡Hackers GNUníos!</title>
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   <updated>2011-08-01T00:00:00-03:00</updated>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#hackers-gnuníos&quot;&gt;¡Hackers GNUníos!&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-izquierda-política-y-la-política-de-los-hackers&quot;&gt;La izquierda política y la política de los hackers&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-máquina-en-el-trabajo&quot;&gt;La máquina en el trabajo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#descalificación-de-obreros-recalificación-de-usuarios&quot;&gt;Descalificación de obreros, recalificación de usuarios&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-software-libre-como-una-estrategia-sindical&quot;&gt;El software libre como una estrategia sindical&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#reconocimientos&quot;&gt;Reconocimientos&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;hackers-gnuníos&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;¡Hackers GNUníos!&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Este artículo es la traducción al castellano de “Hackers GNUnited!”, publicado en Free Beer 1.0 (2008). El libro completo en inglés puede encontrarse en &lt;a href=&quot;http://freebeer.fscons.org&quot; class=&quot;uri&quot; title=&quot;Free Beer&quot;&gt;http://freebeer.fscons.org&lt;/a&gt;. Traducción por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org), revisión y correcciones por Leonardo G. De Luca, agosto, 2010. Este artículo y el original están licenciados bajo Creative Commons Atribución-CompartirIgual 2.5 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;cc-by-sa&quot;&gt;(Corporation, s/f)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;section id=&quot;la-izquierda-política-y-la-política-de-los-hackers&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La izquierda política y la política de los hackers&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En este artículo voy a mirar el hacking desde la perspectiva del sindicalismo. El significado político del hacking informático ha intrigado a la vieja izquierda, aunque existen algunos vasos comunicantes entre el movimiento hacker y movimientos sociales más tradicionales. Los más notables de estos grupos dentro del underground informático son los autodenominados ‘hacktivistas’. Tratan de aplicar sus habilidades informáticas a una agenda política ya establecida, como el feminismo o el ecologismo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-jordan02&quot;&gt;(Jordan, 2002)&lt;/span&gt;. Pero es más desafiante darle sentido a la agenda política del núcleo del movimiento hacker. De inmediato, uno se pregunta si el underground informático puede siquiera considerarse un movimiento social. Muchos hackers, tal vez la mayoría, dirían que este no es el caso. A lo más, la política es tenida como un punto secundario frente a la alegría de jugar con tecnología informática &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-torvalds-diamond01&quot;&gt;(Torvalds &amp;amp; Diamond, 2001)&lt;/span&gt;. Aún así, de esta apasionada afirmación de las computadoras han crecido ideas con ramificaciones políticas. Por caso, hackers que de otra manera no se considerarían ‘políticos’ tienden a oponerse a las patentes del software y la vigilancia estatal de Internet, para mencionar sólo dos ejemplos. De hecho, estos puntos de vista están tan compartidos en el underground informático que parecen más sentido común que consignas políticas. Algunos temas, como las campañas contra la expansión de las leyes de propiedad intelectual y la defensa de la libertad de expresión, han sido agregadas a agendas políticas y son promovidas activamente por grupos de lobby hacker, dos ejemplos de esto son la Fundación del Software Libre (FSF) y la Fundación Frontera Electrónica (EFF). Estas organizaciones están claramente involucradas en política, aunque sostienen que estos intereses cortan por ejes diferentes de los de la división derecha-izquierda tradicional. Cuando los científicos sociales han analizado los supuestos que descansan detrás de las declaraciones públicas de estos grupos de lobby hacker han encontrado sin embargo una cercana afinidad con el liberalismo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-coleman08&quot;&gt;(Coleman, 2008)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un par de escritores de izquierda han hecho un corte en el que no interpretan el hacking como una ideología liberal. Muy al contrario, creen que el movimiento hacker podría revitalizar las viejas luchas de la izquierda, no sólo por la libertad individual sino también en contra de la injusticia y la desigualdad. El más renombrado enterado que ha expresado tales opiniones sobre el hacking es Eben Moglen. Es profesor de leyes y fue por un largo tiempo una figura maestra en la Fundación del Software Libre (FSF). Moglen es además el autor del &lt;em&gt;Manifiesto puntoComunista&lt;/em&gt;, donde predijo que el anarquismo del desarrollo de software reemplazará a las firmas capitalistas como el modo más eficiente de organizar la producción en el futuro &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-moglen99&quot;&gt;(Moglen, 1999)&lt;/span&gt;. El estudioso de los medios Richard Barbrook razonaba en forma similar cuando desbancaba el hype acerca de los ‘mercados libres en el ciberespacio’ creado en los ‘90. En su lugar presentó su propia visión de una economía anarquista del don de alta tecnología.&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; El impulso a dar se genera automáticamente del hecho de que en Internet la gente tiene un interés propio en compartir información libremente antes que comercializarla en un mercado &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-barbrook02&quot;&gt;(Barbrook, 2002)&lt;/span&gt;. Podría decirse que el surgimiento de Napster y generaciones posteriores de tecnologías de compartición de archivos probaría que Barbrook estaba en lo cierto. Aun más iconoclasta en su adopción de la retórica socialista es el filósofo esloveno Slavoj Zizek. Parafraseó el apoyo de Lenin a la electricidad diciendo, en tono de burla, que ’el socialismo es igual a libre acceso a Internet más todo el poder a los Soviets’ &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-zizek02&quot;&gt;(Zizek, 2002)&lt;/span&gt;. Por lo menos unos pocos comunistas de la vieja escuela están tomando esta idea con seriedad. Creen que la tecnología informática ha provisto el vínculo faltante que al fin podría hacer de una economía planificada una alternativa viable a la economía de mercado &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-pollack98&quot;&gt;(Pollack, 1998)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero estas afirmaciones positivas del hacking y la tecnología informática probablemente sean opiniones minoritarias dentro de la izquierda tradicional. Hay una sospecha profundamente arraigada entre los intelectuales de izquierda hacia la tecnología informática y, por extensión, a sus más celosos usuarios, es decir los hackers. El origen de Internet dentro de instituciones del EEUU de la Guerra Fría es suficiente para desanimar a muchos pensadores progresistas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-edwards96 gnunited-shiller99&quot;&gt;(Edwards, 1996; Shiller, 1999)&lt;/span&gt;. Hay que agregar a esto el hype alrededor de Internet a mediados de los ‘90. Dió rienda suelta al viejo dilema de la ’Edad de la Información’. Esta noción data de los ’50 y proviene de sociólogos conservadores estadounidenses que se propusieron desaprobar la relevancia y continuidad de los conflictos de clase. Al anunciar el fin de la sociedad industrial, buscaban probar que las tensiones entre clases se habían disuelto y la lucha ideológica entre liberalismo y socialismo se estaba volviendo obsoleta. En consecuencia, los académicos con tendencias de izquierda protestaron contra las nociones acerca del surgimiento de la Edad de la Información e insistieron en la existencia y continuidad del industrialismo, capitalismo y conflicto de clases &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-webster02&quot;&gt;(Webster, 2002)&lt;/span&gt;. Para probar este punto les basta con llamar atención sobre las condiciones inhumanas bajo las que la electrónica informática es manufacturada en zonas de exportación de países del tercer mundo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-sussman-lent98&quot;&gt;(Sussman &amp;amp; Lent, 1998)&lt;/span&gt;. Un informe de 2008 ha documentado cómo en China chicas de 16 años de edad trabajan de doce a quince horas diarias, seis o siete días a la semana, y apenas ganan para vivir &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-weed08&quot;&gt;(Weed, 2008)&lt;/span&gt;. Estos descubrimientos resuenan junto a la circunstancia histórica de que las tarjetas perforadas, maquinaria de control numérico, mainframes y otros embriones de computadoras modernas fueron instrumental para volver redundantes a los obreros y degradar sus calificaciones laborales en el momento de la producción &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-braverman74 gnunited-kraft77&quot;&gt;(Braverman, 1974; Kraft, 1977)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora, habiendo delineado brevemente la relación confusa entre la izquierda tradicional y el empuje político de los hackers, este artículo procederá a examinar la importancia política de estos últimos a la luz de un viejo debate acerca de la maquinaria fabril y el trabajo asalariado. El Debate Braverman, como es conocido según el autor que inició la controversia, se retrotrae a los ‘70. Harry Braverman publicó un libro en el que argumentaba que la descalificación del trabajo era una cualidad inherente al capitalismo. La razón era que los gerentes tratan de independizarse de los obreros altamente calificados para mantener bajos salarios y debilitar políticamente a los sindicatos. Braverman encontró apoyo a su hipótesis en los escritos de los pioneros de la filosofía gerencial. La figura pivote entre ellos, Winston Taylor, fue el fundamento de lo que se conocería como ’gerenciamiento científico’ o ‘taylorismo’. Una idea central del gerenciamiento científico es que la línea de producción debe reestructurarse de manera que las tareas puedan realizarse mediante rutinas simples que requieran un mínimo de calificación de los empleados. Taylor argumentó que esto podía lograrse con la introducción de maquinaria fabril. Braverman mostró cómo esta estrategia se estaba desplegando en la industria pesada a mediados del siglo XX.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este punto de vista puede servir como lente con la que mirar el significado político de la maquinaria informática y el hacking de esta. La novedad de este argumento es que el análisis de los hackers está formulado desde una perspectiva orientada a la producción, en oposición a la perspectiva de los derechos del consumidor. Se argumentará que el surgimiento del Software Libre y Abierto (FOSS) puede trazarse hasta el conflicto industrial entre gerentes y trabajadores. Además, la similaridad entre la lucha de los trabajadores contra la maquinaria fabril y la lucha del movimiento hacker contra el software propietario va a ser puesta en relieve. El libre acceso al código fuente, preocupación clave de los hackers, contradice el sistema fabril y la lógica del gerenciamiento científico en la programación informática &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-hannemyr99&quot;&gt;(Hannemyr, 1999)&lt;/span&gt;. Aunque la situación de los programadores comparada con la de los obreros es muy diferente en muchos aspectos, el artículo muestra que ambos grupos están preocupados en la meta de preservar sus calificaciones y la autonomía obrera frente al rápido cambio tecnológico. La demanda de los hackers de que el código fuente debe ser libremente accesible puede interpretarse como parte de una estrategia orientada a preservar el saber-cómo de los programadores y su control sobre las herramientas de su oficio.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-máquina-en-el-trabajo&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La máquina en el trabajo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Los sentimientos ambivalentes de entusiasmo y miedo que a menudo evoca la tecnología informática entre la gente tienen un precedente histórico. En el amanecer de la revolución industrial, se debatió fuertemente en todos los segmentos de la sociedad qué efecto tendría la mecanización sobre el ser humano, tanto social como espiritualmente &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-berg80&quot;&gt;(Berg, 1980)&lt;/span&gt;. Incluso algunos de los adelantados de la teoría económica liberal, como David Ricardo, admitieron que la clase trabajadora tenía buenas razones para resentir de la maquinaria fabril &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-riccardo1821&quot;&gt;(Riccardo, 1821)&lt;/span&gt;. La miseria que cayó sobre los trabajadores que estaban subyugados a la maquinaria y la disciplina fabril fue vívidamente descripta por James Kay, un reformista social que trabajó como doctor en las villas:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;“Mientras la máquina anda la gente debe trabajar –hombres, mujeres y niños están uncidos juntos con hierro y vapor. La máquina animal –frágil en el mejor de los casos, sujeta a mil fuentes de sufrimiento– está encadenada a la máquina de hierro, que no conoce sufrimiento ni fatiga.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-kay1832&quot;&gt;(Kay, 1832)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Escritores sobre el gerenciamiento tempranos como Andrew Ure y Charles Babbage dieron la bienvenida a esta oportunidad y aconsejaron a los dueños de las fábricas sobre cómo diseñar maquinaria para mantener a los obreros dóciles e industriosos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-ure1835 gnunited-babbage71&quot;&gt;(Babbage, 1971; Ure, 1835)&lt;/span&gt;. Sus testimonios informaron el análisis del capitalismo de Karl Marx, quien denunció la maquinaria fabril como el ‘modo material de existencia del capital’. Pero él también cualificó su crítica contra la tecnología agregando que: “Tomó tiempo y experiencia para que los trabajadores aprendieran a distinguir la maquinaria de su empleo por el capital, y en consecuencia a transferir sus ataques de los instrumentos materiales de producción a la formación social que utiliza esos instrumentos.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-marx76&quot;&gt;(Marx, 1976)&lt;/span&gt; Así Marx renunció a la estrategia de rompimiento de máquinas que fue el sello de los Luditas. Los Luditas consistían en peinadores, tejedores y artesanos que sintieron que su oficio era amenazado por la introducción de nuevos telares y una subsecuente reorganización de la industria textil. Se hicieron ataques nocturnos para destruir molinos de lana y marcos de tejido de los que los ‘maestros tejedores’ eran dueños. Estas actividades alcanzaron su punto cúlmine en 1811-1813 y una vez la corona inglesa tuvo que desplegar 14.400 soldados en la región para poder aplastar las insurgencias nocturnas. Remarcablemente, fueron movilizados más soldados ingleses contra los Luditas de los que habían sido enviados a Portugal cuatro años antes para enfrentar al ejército de Napoleón &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-sale95&quot;&gt;(Sale, 1995)&lt;/span&gt;. En su clásico reexamen del levantamiento Ludita, Eric Hobsbawm mostró que el rompimiento de máquinas no fue una resistencia fútil contra la tecnología y el progreso, como se hizo ver después. En su lugar la interpretó como un método de ‘negociación colectiva mediante el disturbio’. Romper la maquinaria era una opción, pero los obreros también pudieron presionar a sus empleadores prendiendo fuego los lugares de trabajo o enviando amenazas anónimas. Hobsbawm concluye que, a juzgar por la habilidad de los trabajadores de preservar sus salarios y condiciones laborales, tuvieron un éxito moderado &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-hobsbawm52&quot;&gt;(Hobsbawm, 1952)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La lectura equivocada de la rebelión Ludita como alocada, irresponsable y, más importante, sin relación alguna con la política, se asemeja al retrato de los hackers que se hace en los medios de noticias actuales. Andrew Ross protestó contra la imagen del hacker como un criminal menor, un bromista juvenil o, alternativamente, un yuppie de la Era de la Información. Hace hincapié en que el sabotaje espontáneo hecho por empleados contribuye la mayor parte de tiempo muerto en las oficinas. Estos ataques a menudo no son reportados ya que los gerentes prefieren culpar a adversarios externos. Con esta observación en mente, sugiere una definición de hacking más amplia:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;“Mientras un pequeño número de usuarios de computadoras se categorizaría a sí mismo como ‘hacker’, existen razones de peso para extender la definición restringida de &lt;em&gt;hacking&lt;/em&gt; por debajo y a través de la jerarquía de analistas de sistemas, diseñadores, programadores y operadores para incluir a todos los trabajadores de alta tecnología –sin importar cuán inexpertos– que puedan interrumpir, molestar y redirigir el suave flujo de comunicaciones estructuradas que dicta su posición en las redes sociales de intercambio y determina el paso de su agenda de trabajo.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-ross91&quot;&gt;(Ross, 1991)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La sospecha de Andrew Ross es confirmada por estudios conducidos por organizaciones de empleadores. Que el personal provoque la falla del equipamiento informático de sus empleadores es el escenario más común, más costoso y más temido por las firmas que la intrusión de usuarios informáticos externos. De acuerdo a una encuesta realizada en 1998 por la Iniciativa por la Seguridad Informática en conjunto con el FBI, el costo medio de un ataque informático exitoso en los EEUU por un usuario externo es de US$56.000. En comparación, el costo medio de actos maliciosos hechos por usuarios internos (es decir, empleados) se estimó en US$2,7 millones &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-shell-dodge02&quot;&gt;(Shell &amp;amp; Dodge, 2002)&lt;/span&gt;. La afición de los empleados por atacar los sistemas informáticos de sus empleadores subraya el rol de la computarización en la transformación de las condiciones de trabajo de los trabajadores de cuello blanco. La comparación de Ross con el sabotaje seguramente despertará algunas objeciones entre los hackers ‘reales’. Aquellos en el movimiento hacker que quieren adecuarse a la definición tratan de contrarrestar el estereotipo negativo de los hackers que hacen los medios al diferenciar entre hackers originales y los así llamados crackers. El primer nombre está reservado a usos creativos que contribuyen a proyectos de software socialmente útiles. Las connotaciones negativas del crimen informático están reservadas para el último grupo&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos esfuerzos por mejorar las relaciones públicas de los hackers meramente subrayan el paralelo histórico con la militancia laboral sugerido arriba. El movimiento sindicalista también ha rescrito su propia historia para que el sabotaje, las huelgas ilegales y los actos de violencia queden fuera de la foto. En efecto, los sindicatos han tenido bastante éxito en formalizar el conflicto entre trabajo y capital como un problema de negociación institucionalizada. No obstante, puede decirse que la negociación colectiva del trabajo todavía descansa sobre la amenaza velada del sabotaje, las huelgas y los disturbios &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-brown77&quot;&gt;(Brown, 1977)&lt;/span&gt;. De la misma manera, entiendo la distinción entre hackers y crackers como una construcción discursiva que no retrata certeramente las raíces históricas ni el solapamiento actual de esta subcultura. En cambio, busca redefinir el significado de hacking y dirigirlo en una dirección particular. A pesar del éxito de esta retórica, la liberación de warez, la rotura de cifrados, y el crackeo de servidores corporativos juegan sin embargo un papel en la lucha más amplia por mantener la información libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Habiendo dicho esto, el lector estaría en lo correcto al objetar que la motivación de los Luditas y trabajadores para rechazar la maquinaria fabril y de oficina es muy diferente de la motivación de los hackers que luchan contra el software propietario. Para el último grupo, las computadoras se revelan como bienes de consumo y fuentes de estímulo. Podría decirse que su relación con la tecnología es de pasión más que de hostilidad. Aún cuando los hackers (crackers) sabotean servidores corporativos, este es un acto de alegría. Los trabajadores de oficina descontentos podrían obtener placer al destruir la computadora de su empleador, pero todavía es significativo decir que su acto nace del resentimiento contra su situación. Esta diferencia en motivación, sin embargo, no descarta la posibilidad de que los hackers compartan terreno con los antiguos rompedores de máquinas. Ambos están atrapados en un combate luchado en el terreno del desarrollo tecnológico. Incluso podría ser que la apasionada afirmación de la tecnología hecha por los hackers ofrezca una línea de ataque aún más subversiva, en comparación a, por ejemplo, la insurgencia Ludita. Aunque es incorrecto decir que los Luditas estaban en contra de la tecnología &lt;em&gt;per se&lt;/em&gt;, es verdad que defendían una tecnología desactualizada contra la nueva del sistema fabril. Así es que parece que su causa estaba perdida antes de empezar. Los hackers, en contraste, tienen una tecnología propia sobre la que trabajar. Pueden declarar plausiblemente que su modo de escribir código es más avanzado que el ‘modelo fabril’ de desarrollo de software propietario.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;descalificación-de-obreros-recalificación-de-usuarios&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Descalificación de obreros, recalificación de usuarios&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Es una dialéctica extraña la que llevó a la situación actual en la que los hackers recuperan tecnología informática de las compañías e instituciones gubernamentales. Las pistas de cómo se llegó a esta situación pueden encontrarse en lo que se llamó el Debate Braverman. La controversia tuvo lugar contra el telón de la idea acerca de la llegada de una era post-industrial &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-bell73&quot;&gt;(Bell, 1973)&lt;/span&gt;. Dos décadas después, la misma idea fue reempaquetada como ‘el surgimiento de la Era de la Información’ o la ‘Sociedad en Red’. Esta noción ha tenido muchos tonos pero invariablemente pinta un futuro brillante donde el capitalismo avanzará más allá del conflicto de clases y el trabajo monótono. Crucialmente, esta transición no fue traída a través de la lucha social sino que se debe exclusivamente a la trayectoria interna del desarrollo tecnológico. Harry Braverman apuntó a uno de sus supuestos principales, la de que las capacidades de los trabajadores se modernizarían cuando los trabajos de obrero fueran reemplazados por trabajos de cuello blanco. Insistió en que la lógica del capital es la de descalificar la fuerza de trabajo, sin tener en cuenta si se emplea en una fábrica o en una oficina. En lugar de una modernización general de calificaciones en la sociedad, predijo que el crecimiento de la así llamada ‘economía del servicio’ pronto resultaría en que los trabajadores de cuello blanco confronten la rutinización y descalificación así como la que obreros fabriles habían pasado antes.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;“Por lejos lo más importante en la producción moderna es la división de procesos complejos en tareas simples que son realizadas por trabajadores cuyo conocimiento es virtualmente nulo, cuyo así llamado entrenamiento es breve, y que entonces pueden ser tratados como partes intercambiables.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-braverman98-318&quot;&gt;(Braverman, 1998a)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Su afirmación fue rebatida por los sociólogos industriales. Reconocían que la descalificación del trabajo está presente en industrias maduras, pero argumentaban que esta tendencia se contrabalanceaba por el establecimiento de nuevos puestos de trabajo con mayores calificaciones en otros lugares de la economía. A primera vista, la emergencia de la profesión de programador pareció haber probado que sus críticos tenían razón. Uno de ellos, Stephen Wood, reprochó a Braverman por idealizar al trabajador artesanal del siglo XIX. Wood señaló la difusión de la alfabetización para probar que las calificaciones también habían aumentado en la sociedad moderna &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-wood82&quot;&gt;(S. Wood, 1982)&lt;/span&gt;. Su comentario es intrigante ya que trae una sutileza que se perdió en el calor del intercambio. No es la descalificación &lt;em&gt;per se&lt;/em&gt; el objetivo del capital, sino el hacer reemplazables a los trabajadores. Cuando las tareas y cualificaciones se estandarizan, el trabajo será barato y falto de fuerza política. Desde este punto de vista, no importa realmente si las calificaciones de los trabajadores se nivelan en un equilibrio más bajo o más alto. La alfabetización universal es un ejemplo de lo último.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido puede decirse que la alfabetización es análoga en el presente a las campañas por la alfabetización informática que llaman a cerrar ‘la brecha digital’. En un sentido trivial, las calificaciones han aumentado en la sociedad cuando más gente sabe cómo usar computadoras. Uno puede sospechar que un fuerte ímpetu para esto es, sin embargo, que la alfabetización digital reduce una mayor inercia en el esquema de ‘aprendizaje de por vida’, esto es, el tiempo que toma a los humanos aprender nuevas habilidades. Una vez que los trabajadores adquieren habilidades básicas para navegar en un ambiente digital, toma menos esfuerzo aprender una nueva ocupación cuando su oficio anterior se vuelve redundante. Esta interpretación de alguna manera cínica de la alfabetización informática puede ilustrarse con una referencia a la industria de la imprenta. Los oficios gráficos tradicionales toman muchos años para dominarse y requieren grandes y costosas instalaciones. La militancia sindical que caracterizó la industria de la imprenta se fundaba sobre este monopolio del conocimiento por parte de los trabajadores. La introducción de procesos informáticos fue decisiva para romper la fuerza de los trabajadores gráficos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-zimbalist79&quot;&gt;(Zimbalist, 1979)&lt;/span&gt;. Las computadoras personales pueden verse como una extensión de este desarrollo. La mediación por el software permite que la simple capacidad de navegar una interfaz gráfica se convierta en múltiples capacidades. Con una computadora corriendo GNULinux y Scribus, por ejemplo, el usuario puede comandar el lenguaje de máquina de la computadora e imitar los oficios de la imprenta y la tipografía. Se requiere muy poco entrenamiento para usar estos programas, comparado al tiempo que le toma a un trabajador gráfico dominar su oficio. Esto sugiere que la alfabetización informática reduce la inercia del aprendizaje humano y vuelve las calificaciones de los trabajadores más intercambiables. Los escritores liberales interpretan este desarrollo como un ejemplo del crecimiento lineal del aprendizaje y la educación correspondiente a la llamada ‘sociedad del conocimiento’. Desde la perspectiva de la teoría del proceso laboral, muy al contrario, el mismo desarrollo es visto como una degradación de las capacidades de los trabajadores y en última instancia apunta a debilitar la posición negociadora de los sindicatos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El clásico estudio de David Noble sobre la introducción de maquinaria de control numérico en la industria pesada a mediados del siglo XX provee el vínculo faltante entre el argumento de Braverman sobre la descalificación y la discusión actual sobre computadoras y hackers. Una cosa sobre la que su estudio arroja luz es cómo la universalidad de la herramienta informática estaba pensada para trabajar en ventaja de los gerentes. Su esperanza era la de debilitar la posición de los maquinistas calificados. La maquinaria de propósito especial había fallado en reemplazar a estos obreros, ya que aún tenían que tomarse iniciativas en la línea de producción para integrar los estadios separados de la producción especializada. En contraste, las máquinas de propósito general simulaban la versatilidad de los seres humanos, por lo que estaban mejor capacitadas para reemplazarlos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-noble84&quot;&gt;(Noble, 1984)&lt;/span&gt;. Esta conexión histórica es importante de enfatizar porque ahora es un lugar común que la universalidad de las herramientas informáticas se asuma como una cualidad inherente de la tecnología de la información en sí misma. De ahí que la trayectoria hacia herramientas universales se haya desprendido de la lucha y se atribuya en cambio a la gracia del desarrollo tecnológico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Decir eso no nos obliga a condenar la tendencia a un nivelamiento de las calificaciones productivas y el crecimiento de herramientas universales como las computadoras. Al contrario, en fuerte contraste con el retrato negativo de Harry Braverman como un neo-Ludita, Braverman reconoce que la unificación de la fuerza de trabajo causada por la maquinaria acarreó un potencial positivo.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;“El proceso re-unificado en el que la ejecución de todos los pasos es construida en el mecanismo de trabajo de una sola máquina parecería ahora volverlo adecuado a un colectivo de productores asociados, ninguno de los cuales necesita gastar toda su vida en una sola función cualquiera y donde todos pueden participar en la ingeniería, diseño, mejora, reparación y operación de estas máquinas aún más productivas.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-braverman98-320&quot;&gt;(Braverman, 1998b)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Con una herramienta universal, la computadora, y la casi universal calificación de usarla, el público puede involucrarse en cualquier cantidad y tipo de actividades productivas. Es desde este ángulo que podemos empezar a dar sentido a la tendencia actual de ‘empoderamiento del usuario’. En otras palabras: El desplazamiento del trabajo organizado de los baluartes del aparato de producción capitalista, a través de la combinación de descalificación y recalificación, ha preparado el terreno para esquemas de innovación asistidos por computadoras y centrados en el usuario. Porque programas como &lt;em&gt;Inkscape&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Scribus&lt;/em&gt;, y sus equivalentes propietarios, están substituyendo formas tradicionales de imprenta y tipografía, una multitud de gente puede producir pósteres y panfletos, instantáneamente aplicables a sus luchas locales. Las compañías tienen más difícil el control de la actividad productiva ahora que cuando los instrumentos de trabajo estaban concentrados en las manos de unos pocos, aunque relativamente poderosos, empleados. Lo que es cierto para el diseño gráfico se aplica igualmente a la escritura de código de software y el desarrollo de la tecnología informática. Aquí la cara de Jano del software se pone en primer plano: con la misma flexibilidad y precisión con la que el código de software puede diseñarse para controlar trabajadores subordinados, esta misma facilidad permite a muchos más tomar parte en el proceso de escribirlo. Aunque formas embrionarias de tecnología informática, como la maquinaria de control numérico, fueron introducidas en los lugares de trabajo por los gerentes para independizarlos de trabajadores sindicalizados y calificados; como un efecto lateral, la tecnología informática ha contribuido al establecimiento de procesos productivos centrados en el usuario, parcialmente independientes de gerentes y fábricas. La comunidad de desarrollo de software libre puede tomarse como ilustración de esto.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-software-libre-como-una-estrategia-sindical&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El software libre como una estrategia sindical&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El apoyo corporativo hacia la comunidad de Software Libre y Abierto (FOSS) debe verse contra el trasfondo de un mercado de trabajo restructurado. Durante las últimas décadas, los sociólogos industriales han documentado una tendencia donde la fábrica está perdiendo su anterior estatus como el modelo de producción principal. La producción se vuelve cada vez más descentralizada y dispersa en una red de subcontratistas, trabajadores independientes, esquemas de trabajo en casa y franquicias &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-mcchesney-wood-foster98&quot;&gt;(McChesney, Wood, &amp;amp; Foster, 1998)&lt;/span&gt;. Las compañías ahora pueden agregar a las comunidades voluntarias de desarrollo a la lista de formas heterogéneas de contratación de trabajo. O, para decirlo con una frase pegadiza, el trabajo es &lt;em&gt;outsource&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;opensource&lt;/em&gt;. La oportunidad para recortar drásticamente los costos laborales para el mantenimiento de software ha atraído a instituciones estatales, vendedores, proveedores de servicio y manufactureras de hardware hacia el FOSS. Los ahorros que hacen gigantes como IBM, el ejército de EEUU y la ciudad de Munich, para mencionar un par de casos de alto perfil, ha creado el espacio para que firmas de software especializadas vendan productos y servicios de software libre. Este análisis es consistente con la crítica de Tiziana Terranova en la que el involucramiento de trabajo libre se ha vuelto estructural a la economía cultural. Ella protestaba contra los muchos ahelos y reclamos hechos sobre la tendencia al consumo mediático activo, primero celebrada en la disciplina de los estudios culturales desde los ‘80 en adelante y más recientemente actualizada con el hype alrededor de la Web 2.0. En respuesta a estas declaraciones a menudo infundadas, Terranova dijo que el capital siempre ha anticipado al consumidor activo en sus estrategias de negocio &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-terranova00&quot;&gt;(Terranova, 2000)&lt;/span&gt;. Su argumento provee un correctivo a los aplausos acríticos a la subcultura del &lt;em&gt;fan fiction&lt;/em&gt;, la licencia Creative Commons y otras expresiones de ’medios participativos’. No obstante, en mi opinión, los críticos de izquierda como Terranova han estado ansiosos de denunciar la explotación económica del trabajo voluntario y han fallado así en ver el cambio político en potencia que también existe en algunos de esos casos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La relevancia de mi objeción debe decidirse caso por caso. Mientras concedo que la interactividad de los videojuegos y los esfuerzos voluntarios de escritores de &lt;em&gt;fan fiction&lt;/em&gt; probablemente no resulten en ningún cambio político sustancial, la interactividad y el donar de los desarrolladores de software libre no puede describirse con el mismo pincel. Aquí debe tomarse en cuenta que el código de software es regalado conjuntamente con una meta política claramente articulada: hacer del software libre el estándar en computación. Es verdad que este punto de vista no es anti comercial en un sentido concreto. Como el lector probablemente sepa, la Licencia Pública General (GPL) protege el derecho del usuario a correr el software con cualquier propósito, incluido el comercial &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-gay02&quot;&gt;(Gay, 2002)&lt;/span&gt;. En la práctica, por supuesto, esta opción está limitada por el hecho de que la GPL también permite que las copias vendidas sean copiadas y distribuidas gratuitamente. Mientras la licencia libre reside perfectamente en un mercado libre idealizado, difícilmente lo sea dentro del mercado existente que presupone siempre los cuasi monopolios y las regulaciones estatales &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-polanyi01&quot;&gt;(Polanyi, 2001)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto explica de alguna manera por qué la derecha política tiene dos visiones sobre las licencias de software libre. Los autoproclamados &lt;em&gt;libertarians&lt;/em&gt;, como Eric Raymond, ven el crecimiento de los modelos de negocio basados en código abierto como una mejor aproximación al libre mercado. Detrás de esta afirmación descansa un entendimiento del capitalismo como básicamente idéntico a sus instituciones, es decir propiedad privada, libre mercado y contratos. Pero esa mirada desecha otras posibles definiciones de capitalismo que hacen énfasis en el capital como autoexpansión del dinero, o, en otras palabras, en la acumulación. Este último punto de vista es central al análisis que hace Marx del capitalismo, pero también es muy cercano a las preocupaciones de los ‘capitanes de la industria’. Con esto en mente, puede ser interesante notar investigaciones de mercado que &lt;em&gt;señalan que la adopción de aplicaciones de FOSS&lt;/em&gt; en negocios está comiéndose los ingresos anuales de vendedores de software propietario en US$60 billones por año. Crucialmente, las pérdidas del mercado de software propietario son desproporcionadas con respecto al tamaño de los nuevos mercados de FOSS, por la simple razón de que mucho de este no se paga.&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; De ahí que la oposición al FOSS por parte de sectores de la industria no sea necesariamente una postura equivocada, como generalmente se quiso hacer pasar. Esta oposición alcanzó su clímax en la corte en el caso del Grupo SCO contra vendedores corporativos de GNULinux que terminó en 2007. Durante el caso, el oficial ejecutivo del Grupo SCO, Darl McBride, escribió una carta abierta al Congreso de EEUU donde acusaba a sus competidores de ser ingenuos al apoyar las licencias FOSS: ‘A pesar de esto, estamos determinados a llevar estos casos legales hasta el final porque estamos firmes en nuestra creencia de que la difusión incontrolada del software de Código Abierto, bajo la GPL, es una amenaza mucho más seria para nuestro sistema capitalista de lo que las corporaciones estadounidenses creen.’&lt;a href=&quot;#fn4&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref4&quot;&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por lo menos, estas preocupaciones entre algunas partes de la industria informática muestran que los desarrolladores de software libre no pueden adscribirse como meras víctimas insospechadas de la explotación comercial. Tal vez esté más justificado decir que los hackers, al ofrecer su trabajo libremente, están chantajeando a las corporaciones para que adopten y difundan el modelo de desarrollo de FOSS. Ninguna compañía que responda al imperativo del mercado de reducir costos puede argumentar contra el trabajo libre (libre como en cerveza gratis). Mi hipótesis es que la militancia por las licencias libres puede interpretarse a la luz de la profesión emergente del programador de computadoras. Esta sugerencia está lejos de ser obvia ya que la identidad hacker está atada a la noción de ser un hobbista, o, en otras palabras, un no-profesional, no-empleado. Contradiciendo esta autoimagen, sin embargo, los números dicen que la mayoría de la gente que contribuye a proyectos de software libre está trabajando en la industria informática o se está entrenando para convertirse en profesionales informáticos &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-lakhani-wolf05&quot;&gt;(Lakhani &amp;amp; Wolf, 2005)&lt;/span&gt;. Por lo tanto, no sería inverosímil conectar los puntos entre los hackers y el mercado laboral que los espera. En efecto, esta línea de razonamiento ya ha sido intentada en el famoso artículo de Josh Lerner y Jean Tirole &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-lerner-tirole02&quot;&gt;(Lerner &amp;amp; Tirole, 2002)&lt;/span&gt;. Ellos trataron de enmarcar el supuesto altruismo de los desarrolladores de software libre en la presunción de la teoría económica neoclásica acerca del ‘hombre racional económico’. Los dos autores concluyen que los hackers regalan código a cambio de nada para crearse una reputación y mejorar sus chances de ser empleados más tarde. Sin negar que estos casos puedan existir, no estoy de acuerdo con la presunción del individualismo metodológico que sostiene su pensamiento. Cuando digo que las licencias de software libre pueden beneficiar los intereses laborales de los programadores informáticos, no quiero decir que es una estrategia racionalmente calculada o que es una explicación exhaustiva de por qué los hackers licencian su software bajo la GPL. Además, en contraste con Lerner y Tirole, no pienso que estos intereses laborales se persiguen exclusivamente a través de estrategias individuales. Adicionalmente a mejorar su propia reputación, los hackers individuales contribuyen a cambiar el mercado de trabajo para los programadores como un colectivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Suena contraintuitivo que los programadores mejoren su fuerza de negociación vis-à-vis las firmas al regalar su trabajo a empleadores potenciales. Déjenme empezar por regresar a Harry Braverman. Él enfatizó que el mismo diseño de la fábrica ponía al operador de la maquinaria en desventaja. El obrero sólo podía emplear sus calificaciones cuando le daban acceso a la maquinaria. Desafortunadamente, la escala y el modo de organización de la fábrica ya estaban sesgados jerárquicamente. El capitalista tenía una ventaja gracias a la propiedad de las máquinas y los edificios, sin los cuales los obreros no podían emplear sus habilidades. Los únicos pedacitos de negociación que tenían los obreros eran sus calificaciones y su conocimiento íntimo del proceso de producción. Fue así como Braverman explicó también la tendencia de los capitalistas a desarrollar nuevas tecnologías que reducen el trabajo calificado. Lo que pasó desde que Harry Braverman hizo su análisis en los ‘70 es que la fábrica fordista de gran escala se volvió obsoleta en muchos sectores de la economía. Esto es particularmente verdadero para la industria informática. Las herramientas productivas (computadoras, redes de comunicación, algoritmos de software e información) están disponibles en tales cantidades que se han convertido en el estándar común en lugar de ser una ventaja competitiva contra otros propietarios (capitalistas) y un umbral para los no propietarios (obreros). Una horda de sociólogos industriales y filósofos gerenciales han escrito sobre esta tendencia desde principios de los ’80 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-zuboff88&quot;&gt;(Zuboff, 1998)&lt;/span&gt;. Es un truismo de este cuerpo literario afirmar que los empleados, no el parque fabril, son en la actualidad el recurso más valioso en una corporación moderna. Está afirmación está nublada por la retórica, pero su validez puede probarse contra la adopción de ’acuerdos de no divulgación’ dentro de la industria informática. Es aquí donde se establece que el empleado no tiene permitido divulgar información sensible de la firma. Otro tipo de claúsulas que a veces se incluyen en el contrato de empleo suelen producir el mismo efecto, es decir, prevenir fugas, prohibir al programador trabajar en tareas similares para un competidor después de haber dejado al empleador actual. Estos acuerdos pueden tomarse como testimonios de que el conocimiento y las calificaciones de los programadores se están volviendo cada vez más preciosos para que las firmas quieran controlarlos. Argumentaré que estas prácticas, aunque tienen muy poco que ver con la regulación del copyright, sin embargo apoyan mi afirmación de que las licencias propietarias y libres afectan la posición negociadora de los desarrolladores de software.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La justificación de estos diferentes tipos de acuerdos contractuales es la necesidad de prevenir la fuga de secretos de negocio hacia la competencia. No obstante, como un efecto lateral, previene que los programadores se muevan libremente a otras posiciones similares de su oficio. Dado que el programador se convierte en un especialista en el campo en el que está trabajando, puede hacérsele difícil encontrar trabajo en un puesto distinto. El significado de esta observación se vuelve más claro si se lo contrasta con el estudio etnográfico de Sean O’Riain de un grupo de técnicos de software de una firma informática de Irlanda. Aquí se prueba que es muy difícil para los sindicatos organizar a estos trabajadores. Ya que los trabajos se proveen a destajo, las estrategias colectivas de los sindicatos carecen de agarre. Una de las conclusiones de O’Riain es que la movilidad se convierte en el medio principal por el que los empleados negocian sus condiciones laborales y salarios &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-oriain04&quot;&gt;(O’Riain, 2004)&lt;/span&gt;. Al tener en cuenta este hecho, el significado de los acuerdos contractuales mencionados arriba debe ser reconsiderado. Las limitaciones que ponen a la capacidad de los empleados a ‘votar con los pies’ significa que la firma regana la ventaja. En cuanto al alcance en que los acuerdos de no divulgación y otras claúsulas son utilizados en la forma maquiavélica que se esboza aquí, es algo que queda por investigar empíricamente. Lo que me interesa en este artículo, no obstante, es que el mismo argumento puede aplicarse a las licencias propietarias en general.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La propiedad intelectual&lt;a href=&quot;#fn5&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref5&quot;&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; también se justifica por la necesidad de las firmas de proteger su conocimiento de los competidores. Una justificación complementaria es que la propiedad intelectual es requerida para que los productores puedan cobrar por la información a los consumidores del mercado. Pero la propiedad intelectual también afecta la relación entre la firma y sus empleados, tema menos discutido. Puede decirse que las licencias propietarias previenen la movilidad de los empleados. Asegura que los conocimientos de los programadores queden encerrados en un estándar propietario del que la firma es dueña. Puede trazarse un paralelo en cómo el obrero depende del parque de maquinarias del que el industrialista es dueño. Sin acceso a la fábrica el trabajador no puede emplear sus habilidades productivamente. En la industria de la programación, como se mencionó anteriormente, muchas de las herramientas con las que trabaja el programador están disponibles como bienes informáticos baratos (computadoras, etc.). De ahí que la compañía no tiene ventaja sobre el trabajador para proveer estas instalaciones. Pero cuando el código fuente está encerrado por el copyright y las patentes de software, se requieren grandes cantidades de capital para acceder a las herramientas de programación. Como consecuencia, la licencia de software garantiza a la compañía una ventaja sobre el trabajadorprogramador. Este razonamiento teorético es tanto más difícil de probar empíricamente que la afirmación hecha antes de que las cláusulas en el contrato de empleo podrían usarse para restringir la movilidad de los trabajadores. Aún más, podría ser en un orden de magnitud superior en importancia para las condiciones de trabajo en el sector informático. En efecto, este aspecto de las licencias propietarias orientado a la producción podría ser tan significativo como las justificaciones oficiales a favor de la regulación de la propiedad intelectual, es decir a favor de regular la relación entre la compañía y sus clientes y competidores. Si mis razonamientos hasta ahora son correctos, entonces la Licencia Pública General debería leerse bajo la misma luz. Fui llevado a este pensamiento cuando leí el estudio autorizado de Glyn Moody sobre el modelo de desarrollo del FOSS. Hace la siguiente observación acerca de las condiciones excepcionales de las compañías especializadas en vender servicios relacionados al software libre:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;“Porque el ‘producto’ es código abierto, y está disponible libremente, los negocios deben necesariamente basarse alrededor de un tipo distinto de escasez: las capacidades de la gente que escribe y provee ese software.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-moody01&quot;&gt;(Moody, 2001)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, cuando el código fuente se hace disponible públicamente bajo la GPL, las únicas cosas que se mantienen escasas en el mercado son las habilidades que se requieren para emplear productivamente las herramientas de software. Y este recurso es inevitablemente la facultad del ‘trabajo vivo’, para seguir la terminología de Karl Marx. Es así que los programadores pueden obtener una ventaja sobre el empleador cuando están negociando sobre su salario y condiciones laborales. La licencia libre nivela el campo de juego al asegurar que todos tengan acceso al código fuente. Terranova y estudiosos similares están en lo cierto cuando señalan que las compañías multinacionales están en mejor posición para explotar el valor comercial de las aplicaciones de software libre que cualquier programador individual. El ahorro que hace IBM al usar Apache en sus servidores es, medido en números absolutos, muchas veces mayor a los golpes de suerte de cualquier programador que ha contribuido al proyecto. Aún así, en una segunda lectura, el programador podría estar mejor si existiera un mercado de trabajo para desarrolladores de software libre, en comparación a que no hubiere ocupaciones de este tipo disponibles. Al publicar software bajo licencias libres, el hacker individual no solo está mejorando su reputación y expectativa de empleo, como han enfatizado Lerner y Tirole. También contribuye al establecimiento de un mercado de trabajo donde las reglas del juego se han reescrito, para él y para todos los demás de su oficio. Puede interpretarse como una forma de acción colectiva adaptada al tiempo del individualismo rampante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Queda por verse si el establecimiento de un mercado de trabajo en desarrollo de software libre se traduce en mejores condiciones laborales, salarios más altos y otros beneficios asociados al activismo sindical. Tal hipótesis debe sustanciarse con datos empíricos. Se necesita investigación comparativa entre gente trabajando independientemente como programadores de software libre y aquellos que trabajan con software propietario. Tal comparación no debe, sin embargo, enfocarse en aspectos monetarios. Tanto más importante es el costado subjetivo de la programación. Un ejemplo de esto es el descubrimiento consistente de que los hackers consideran más divertido participar en proyectos de software libre que trabajar con código propietario &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-lakhani-wolf05&quot;&gt;(Lakhani &amp;amp; Wolf, 2005)&lt;/span&gt;. Tampoco creo que las estrategias sindicales escondidas son la única explicación de que los hackers publiquen bajo la GPL. Muy probablemente, la preocupación por las libertades civiles y un ethos antiautoritario dentro de la subcultura hacker sean factores más importantes. Los hackers son un grupo muy heterogéneo para incluirlos a todos en una sola explicación. Pero me atrevo a decir que la expectativa de trabajo merece más atención de la que se le ha dado en la prensa popular y la literatura académica hasta ahora. Aunque no faltan críticas hacia la regulación de la propiedad intelectual, estas objeciones tienden a formularse como una defensa de los derechos del consumidor dentro de la tradición política liberal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay, por supuesto, algunas excepciones dignas de notar. Gente como Eben Moglen, Slavoj Zizek y Richard Barbrook han reaccionado contra la ideología liberal implícita en mucha de la charla acerca de Internet y temas relacionados. Lo han hecho al cortejar la retórica revolucionaria de la Segunda Internacional. Sus ideas son originales y atractivas y a menudo ricas en entendimiento. Sin embargo, la retórica revolucionaria suena extrañamente fuera de lugar cuando se aplica a hackers pragmáticos. Los militantes del software libre podrían estar mejor si buscaran un contrapeso a la hegemonía del liberalismo en la rama reformista del movimiento obrero, es decir en el sindicalismo. Creo que tal estrategia tendrá más sentido mientras más madure la industria informática. De acuerdo con la línea general de argumentación de Harry Braverman, la profesión de ingeniería de software ya ha sido privada de mucho de su estatus anterior. En efecto, desde los tempranos ‘60, los escritores de revistas de gerenciamiento han llamado repetidamente al subyugamiento de los programadores bajo el mismo régimen fabril que previamente, y en parte a través de la introducción de la maquinaria informática, había sido impuesto a los trabajadores de cuello azul &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-dafermos-soderberg09&quot;&gt;(Dafermos &amp;amp; Söderberg, 2009)&lt;/span&gt;. Con esta historia en mente me gustaría proponer que la militancia por el software libre, en lugar de caer en la enmienda de libre expresión de la Constitución estadounidense, pueda tomar su credo de la ’Declaración de Derechos Tecnológicos’. Esta declaración fue escrita en 1981 por la Asociación Internacional de Maquinistas en el medio de un conflicto industrial rabioso:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;“Las nuevas tecnologías de automatización y las ciencias que las sostienen son el producto de [un proceso] mundial de acumulación de conocimiento que duró siglos. De este modo, los trabajadores y sus comunidades tienen el derecho a compartir las decisiones y el provecho sobre la nueva tecnología.” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-shaiken86&quot;&gt;(Shaiken, 1986)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;reconocimientos&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Reconocimientos&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El autor quisiera agradecer al editor, Stian Rødven Eide, así como a Michael Widerkrantz y Don Williams, por sus comentarios constructivos a los borradores de este artículo.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Sale, K. (1995). &lt;em&gt;Rebels Against the Future – The Luddites and Their War on the Industrial Revolution, Lessons for the Computer Age&lt;/em&gt;. Reading, Mass.: Addison-Wesley Publishing Company.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Shaiken, H. (1986). &lt;em&gt;Work Transformed: Automation and Labor in the Computer Age&lt;/em&gt; (p. 272). Lexington, Mass.: Lexington Books.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;Shell, B., &amp;amp; Dodge, J. (2002). &lt;em&gt;The Hacking of America: Who’s Doing it, Why, and How&lt;/em&gt;. Westport, CT.: Quorum Books.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Shiller, D. (1999). &lt;em&gt;Digital Capitalism: Networking the Global Market System&lt;/em&gt;. London: MIT Press.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Sussman, G., &amp;amp; Lent, J. (1998). &lt;em&gt;Global Productions – Labour in the Making of the ’Information Society’&lt;/em&gt;. Cresskill: Hampton Press.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Terranova, T. (2000). Free Labour: Producing Culture for the Digital Economy. &lt;em&gt;Social Texts&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;18&lt;/em&gt;, 33-57.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Torvalds, L., &amp;amp; Diamond, D. (2001). &lt;em&gt;Just For Fun – The Story of an Accidental Revolutionary&lt;/em&gt;. New York: HarperCollins Publisher.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Ure, A. (1835). &lt;em&gt;The Philosophy of manufactures: or, an exposition of the scientific, moral and commercial economy of the factory system of Great Britain&lt;/em&gt;. London: Knight.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Webster, F. (2002). &lt;em&gt;Theories of the Information Society&lt;/em&gt;. New York: Routledge.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Weed. (2008). The Dark Side of Cyberspace – Inside the Sweatshops of China’s Computer Hardware Production. &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/f6ny&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.ca/f6ny&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Wood, S. (1982). &lt;em&gt;The Degradation of Work? Skill, Deskilling and the Labour Process&lt;/em&gt;. London: Hutchinson.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Zimbalist, A. (1979). &lt;em&gt;in: (ed.) Zimbalist, A. A Case Studies of the Labor Process&lt;/em&gt;. New York: Monthly Review Press.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Zizek, S. (2002). A Cyberspace Lenin: Why Not? &lt;em&gt;International Socialism Journal&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;95&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Zuboff, S. (1998). &lt;em&gt;In The Age Of The Smart Machine: The Future Of Work And Power&lt;/em&gt;. New York: Basic Books.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;NdT: traduzco “gift economy” por economía del don ya que es el término más extendido en castellano, y podría decirse más exhaustivo que “regalo”. Ver Ensayo sobre el don, de M. Mauss, y El enigma del don, de M. Godelier.&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Por ejemplo el Jargon File, que es considerada la fuente autorizada de argot hacker, hace malabares para distinguir entre crackers y hackers ‘reales’: &lt;a href=&quot;http://ur1.caf6o3&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.caf6o3&lt;/a&gt; (última visita: 27-05-2009).&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;El reporte de investigación de mercado al que se hace referencia es Tendencias en Código Abierto y fue publicado por el Grupo Standish. Dado que el acceso a este informe es restringido, la información sobre este viene de los medios de noticias &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gnunited-broersma08&quot;&gt;(Broersma, 2008)&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn4&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://ur1.caf6o4&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.caf6o4&lt;/a&gt; (fecha de acceso: 01-11-2009).&lt;a href=&quot;#fnref4&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn5&quot;&gt;&lt;p&gt;Muchos críticos de la regulación del copyright y las patentes rechazan las palabras ‘propiedad intelectual’. En su opinión, estas palabras están cargadas de connotaciones que confunden al público. En su lugar utilizan las palabras ‘monopolio intelectual’. No estoy convencido por este argumento aunque no queda espacio para desarrollar mi contraposición aquí. Es suficiente decir que uso las palabras ‘propiedad intelectual’ en el artículo porque pienso que la asociación a otras formas de propiedad está enteramente justificada.&lt;a href=&quot;#fnref5&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>Por qué la libertad política depende de la libertad del software más que nunca</title>
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   <updated>2011-02-01T00:00:00-03:00</updated>
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   <content type="html">&lt;!-- Template para pandoc --&gt;
&lt;nav id=&quot;TOC&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#por-qué-la-libertad-política-depende-de-la-libertad-del-software-más-que-nunca&quot;&gt;Por qué la libertad política depende de la libertad del software más que nunca&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;por-qué-la-libertad-política-depende-de-la-libertad-del-software-más-que-nunca&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Por qué la libertad política depende de la libertad del software más que nunca&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Un discurso de Eben Moglen en la conferencia FOSDEM 2011, Bruselas, 5 de Febrero, 2011&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.softwarefreedom.org/events/2011/fosdem/moglen-fosdem-keynote.html&quot;&gt;Why Political Liberty Depends on Software Freedom More Than Ever&lt;/a&gt; por Eben Moglen se licencia bajo la &lt;a href=&quot;http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/us/&quot;&gt;Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Estados Unidos de Norteamérica&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Traducido por Nicolás Reynolds (fauno@endefensadelsl.org). Correcciones por Martin Javier Fernández y Mauricio Pasquier Juan.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Gracias, buenos días. Es un gran placer estar aquí. Quiero agradecer a los organizadores por el milagro que es FOSDEM. Ustedes saben que solamente el caos puede crear una organización de esta calidad y poder; es un honor para mí tener un pequeño rol en esto. Sé cuán ávidos están de tratar con temas técnicos y siento empezar con política tan temprano, pero es urgente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Han estado viéndolo alrededor del mundo en las semanas que pasaron, ¿no? Se trata de cómo funciona hoy en día la política para la gente que está buscando libertad en este mismo momento, para la gente que está tratando de cambiar su mundo ahora mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El software es de lo que está hecho el siglo XXI. Lo que el acero fue para la economía del siglo XX, lo que el acero fue para el poder del siglo XX, lo que el acero fue para la política del siglo XX, es ahora el software. Es el ladrillo crucial, el componente del que todo lo demás está hecho, y, cuando hablo de todo lo demás, por supuesto me refiero a la libertad, así como a la tiranía, así como al negocio de siempre, así como espiar a todos gratuitamente todo el tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, la misma composición de la vida social, la forma en que funciona o no funciona para nosotros, la forma en que funciona o no funciona para aquellos que poseen, la forma en que funciona o no funciona para aquellos que oprimen, todo depende ahora del software.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la otra punta de este proceso angustiante, cuando empezamos nuestra pequeña conspiración, ustedes y yo y todos los demás, ¿se acuerdan cómo empezamos, no? Digo, era una idea simple. Construir libertad, poner la libertad en todo, iniciar la libertad. ¿Verdad? Así fue como estaba diseñada la conspiración, así es como se suponía que funcionara. Lo hicimos bastante bien y más o menos por la mitad del estadío uno, mi querido amigo Larry Lessig se dió cuenta de lo que estaba pasando y escribió su primer, y bastante deslumbrante libro, “Código”, en el que dijo que el código iba a hacer el trabajo de la ley en el siglo XXI. Esa fue una idea crucial a partir de la que nació casi todo, incluyendo Creative Commons y un montón de otras cosas útiles. El punto realmente importante ahora es que el código hace el trabajo de la ley y el trabajo del Estado. Y el código hace todo el trabajo que el Estado hace cuando trata de mantener su poder en situaciones revolucionarias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero el código también organiza a la gente en las calles. Tenemos enormes demostraciones en todo el mundo ahora mismo del poder del código, en ambas direcciones. Los periódicos de los Estados Unidos del mes pasado estuvieron llenos de comentarios sobre un libro llamado “La ilusión de la Red” (The Net Delusion) de Evgeny Morozov, un libro muy interesante que toma una visión pesimista de la naturaleza política del cambio en la red. El señor Morozov, que viene de Bielorrusia, y por lo tanto tiene un claro entendimiento del mecanismo del despotismo del siglo XXI, ve las formas en que las instituciones de la red son cada vez más cooptadas por el Estado en un esfuerzo por limitar, controlar o eliminar la libertad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y el resumen de media década de documentos sobre regulación en el tema que es su libro es un aviso a los optimistas tecnológicos, en cuanto a la libertad que trae la red. Soy, supongo, uno de esos optimistas tecnológicos, porque creo que la red trae libertad. No creo que el señor Morozov esté equivocado, sin embargo. La mala red trae tiranía y la buena red trae libertad, y esta es una versión de la razón por la que todavía tengo pines para distribuir que dicen “Stallman tenía razón”. La buena red trae libertad y la mala red trae tiranía porque todo depende de cómo el código trabaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bien, todos sabemos eso. Pasamos un montón de tiempo haciendo software libre, pasamos un montón de tiempo poniendo software libre en todo, y tratamos de iniciar la libertad. Además unimos fuerzas con otros elementos del mundo de la cultura libre que ayudamos a existir. Conozco a Jimmy Wales hace bastante, y a Julian Assange. Y todo lo que tratamos es de cambiar el mundo. Wikipedia y Wikileaks son dos caras de la misma moneda. Son dos caras de la misma moneda, la tercera de las cuales es FOSDEM, que es el poder de la gente común para organizarse para cambiar el mundo. Sin tener que crear una jerarquía y sin tener que recrear las estructuras de poder que están siendo enfrentadas por el deseo de crear libertad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Wikileaks fue tratada en todo el mundo en una forma cuasi criminal, en Navidad, y los eventos en Túnez lo complicaron un poco más.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras se volvía claro que lo que estaba siendo reportada como una conspiración mundial para dañar la dignidad del departamento de Estado de los Estados Unidos, o para avergonzar a las fuerzas militares estadounidenses, era realmente, un intento para permitir a la gente a aprender sobre su mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A aprender sobre cómo el poder opera realmente, y por lo tanto para hacer algo al respecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y lo que pasó en Túnez, creo, fue una refutación elegante a la idea de que el lado Wikileaks de la cultura libre y el software libre estuvo principalmente orientado a la destrucción, el nihilismo o -tiemblo de sólo usar la palabra en este contexto-, el terrorismo. Fue de hecho la libertad, que es desordenada, complicada, potencialmente peligrosa en el corto plazo, pero salvadora en el largo plazo, la medicina para el espíritu humano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es difícil, lo sé, - porque la mayor parte del tiempo cuando escribimos código, no se siente que hacemos algo en lo que el espíritu humano esté involucrado - tomar con total seriedad el significado político y espiritual del software libre en la hora presente. Pero hay un montón de egipcios cuya libertad depende de su habilidad para comunicarse entre sí a través de una base de datos que es propiedad lucrativa de un tipo en California que obedece órdenes de los gobiernos que le envían órdenes de revelación de datos a Facebook.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estamos viendo en tiempo real la evolución de los tipos de acción política de la liberación y libertad en el siglo XXI que el código puede realizar, y estamos viendo en tiempo real el descubrimiento de las vulnerabilidades que surgen de la mala ingeniería del sistema actual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las redes sociales -esto es, la habilidad para usar métodos de comunicación de muchos a muchos, ahora, de forma instantánea- cambia el balance de poder en la sociedad lejos de vehículos altamente organizados de control estatal hacia la gente en sus propias vidas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que pasó en Irán, en Egipto, en Túnez -y lo que va a pasar en otras sociedades dentro de los próximos años- demuestra la enorme importancia política y social de las redes sociales. Pero todo lo que sabemos sobre tecnología nos dice que las formas actuales de comunicación a través de redes sociales, a pesar de su enorme valor político actual, son también intensamente peligrosas de usar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Son demasiado centralizadas, son demasiado vulnerables a represalias y controles estatales. El diseño de su tecnología, como el diseño de casi toda la tecnología no libre, está motivada por los intereses de negocios que buscan lucro antes que intereses tecnológicos buscando libertad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como resultado, estamos viendo movimientos políticos de enorme valor, capaces de transformar las vidas de miles de millones de personas, descansando en una base frágil, como, por ejemplo, el coraje del señor Zuckerberg, o la voluntad de Google de resistir un Estado, donde el Estado es un poderoso socio de negocios y un elemento que Google no puede costearse insultar con frecuencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estamos viviendo en un mundo en el cual la información en tiempo real que es crucial para la gente que está en las calles buscando construir su libertad depende de un servicio comercial de microblogueo en California del norte, que para conseguir ganancias que justifiquen su existencia a la gente que diseña su tecnología y de la que sabemos que es capaz de decidir, por sí misma, durante la noche, donar la historia entera de todo lo que todos dijeron a través de ésta a la Biblioteca del Congreso. Lo que significa, supongo, que en algún otro lugar, podrían hacer un tipo distinto de donación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tenemos que arreglar esto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tenemos que arreglarlo rápido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora estamos detrás de la curva de los movimientos por la libertad que dependen del código. Y todos los días que pasan sin que arreglemos los problemas creados por el uso de redes sociales inseguras, sobre-centralizadas, sobre-capitalizadas, como medios de comunicación para hacer la política de la libertad, la política real de la libertad, en la calle, donde están los tanques. Más tiempo pasa sin arreglarlo, más nos convertimos en parte del sistema que pronto producirá una tragedia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que pasó en Egipto es enormemente inspirador pero el Estado egipcio llegó tarde a intentar controlar la red, y no estaba listo para ser tan despiadado como podría haber sido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es difícil, cuando todos están en sólo una gran base de datos controlada por el señor Zuckerberg, decapitar una revolución mandando una orden al señor Zuckerberg que no puede permitirse rechazar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos pensar profundamente, y rápidamente, y con buen efecto tecnológico, acerca de las consecuencias de lo que hemos construido y de lo que no hemos construido aún. Ya señalé un par de veces por qué las redes sociales centralizadas y los servicios de distribución de datos deberían ser reemplazados por servicios federados. Hablaba de eso el año pasado antes que la ronda reciente de manifestaciones callejeras demostrara la importancia de todo esto, y quiero volver a los proyectos que estuve militando … pero déjenme decirlo otra vez, desde esta otra perspectiva, que la sobre-centralización de los servicios de red es una vulnerabilidad política crucial. Amigos nuestros, gente buscando libertad, van a ser arrestados, golpeados, torturados, y eventualmente asesinados en algún lugar de la tierra porque la supervivencia política de sus movimientos por la libertad depende de tecnología que sabemos fue construida para traicionarlos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si nos preocupa la libertad tanto como lo hacemos, y si somos tan brillantes con la tecnología como lo somos, tenemos que enfrentar el problema. Nos estamos quedando sin tiempo. Porque la gente de cuyos movimientos nos preocupamos profundamente ya están allá afuera en el camino del peligro usando cosas que los pueden dañar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No quiero que nadie tome riesgos de vida o muerte para crear libertad en algún lado usando un iPhone.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Porque sé qué es lo que el iPhone les puede estar haciendo sin que tengamos ningún control sobre eso, detenerlo, arreglarlo, o sin siquiera saber qué es lo que está haciendo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos pensar infraestructuralmente acerca de lo que significamos para la libertad ahora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y necesitamos aprender lecciones de lo que está sucediendo a nuestro alrededor en tiempo real.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una cosa que la situación egipcia nos mostró, que probablemente sabíamos después de la situación iraní, cuando vimos a las fuerzas del Estado iraní comprar a las empresas de telecomunicaciones, como aprendimos cuando los egipcios empezaron a inclinarse hacia Vodafone la semana pasada, aprendemos otra vez por qué las redes cerradas son tan peligrosas para nosotros. Por qué la habilidad para construir un botón de apagado en la infraestructura sólo presionando a las empresas de comunicaciones, quienes deben tener una forma de vida con el gobierno si quieren sobrevivir, puede dañar a nuestra gente en busca de libertad usando tecnologías que comprendemos bien.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora, ¿qué podemos hacer para ayudar a la libertad bajo circunstancias donde el Estado ha decidido intentar amordazar a la infraestructura de la red?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bueno, podemos volver a las redes en malla (mesh). Debemos volver a las redes en malla. Debemos comprender cómo podemos ayudar a la gente, usando los dispositivos ordinarios que ya están disponibles para ellos, o que sean baratos de conseguir, construyendo una red que resista el control centralizado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las redes en malla en ambientes urbanos densamente poblados son capaces de sostener el tipo de acción social que vimos en Cairo y en Alejandría esta semana.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/galaxia_regular_invertido.png&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;Aún sin proveedores de servicios de red centralizados, si la gente tiene routers inalámbricos que arman mallas en sus departamentos, en sus lugares de trabajo, en los lugares de acceso público alrededor suyo, pueden continuar comunicándose a pesar de los intentos en términos centralizadores de apagarlos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos volver a asegurar a la gente con comunicaciones seguras de principio a fin en esas mallas locales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos proveer condiciones de supervivencia para los tipos de comunicaciones de los que depende la gente ahora fuera del contexto de redes centralizadas que pueden usarse para vigilar, controlar, arrestar o apagar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Podemos hacerlo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seguro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Vamos a hacerlo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si no lo hacemos, entonces la gran promesa social del movimiento del software libre, que el software libre puede llevar a una sociedad libre, va a empezar a romperse. La fuerza va a intervenir en algún lado, pronto. Y una demostración será ofrecida a la humanidad, de que aún con toda la tecnología de red y todas esas personas jóvenes buscando construir una vida para sí mismos, el Estado todavía gana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto no debe pasar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si miran el mapa del globo durante la noche, ese donde están todas las luces, e imaginan que la próxima vez que lo miren están mirando un gráfico de la red, en lugar de un gráfico de la infraestructura eléctrica, van a sentir una pulsación saliendo del continente norteamericano, donde la minería de datos mundial se está realizando.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Piénselo así, ¿bien? América del Norte se está convirtiendo en el corazón de la industria global de minería de datos. Su trabajo es convertirse en saberlo todo de todos en todo el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando Dwight Eisenhower dejaba la presidencia en 1961 hizo un famoso discurso de despedida al pueblo estadounidense en el que les advertía contra el poder del complejo industrial-militar, una frase que se convirtió tanto en un lugar común en la discusión que la gente dejó de pensar seriamente en lo que significaba.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El general que había mandado la mayor actividad militar del siglo XX, la invasión de Europa, el general que se convirtió en presidente de Estados Unidos al borde de la Guerra Fría, advertía a los estadounidenses acerca de los cambios permanentes de su sociedad que resultarían de la interacción del capitalismo industrial con el poder militar estadounidense. Y desde el momento de ese discurso, como todos saben, los Estados Unidos han gastado en defensa más que el resto del mundo combinado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora, en el siglo XXI, que podemos definir como tal después de septiembre del 2001, los Estados Unidos empezaron a construir una cosa nueva, un complejo de vigilancia-industrial-militar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Washington Post produjo la más importante pieza de periodismo estadounidense el año pasado, una serie disponible en línea llamada “Top Secret America”, en la que el Washington Post no sólo escribió ocho muy largas historias analíticas sobre el sector clasificado de la vida industrial estadounidense construido sobre la vigilancia y el procesamiento de datos. El Post también produjo una base de datos enorme que está disponible públicamente a través del periódico de todos los contratistas clasificados a los que tuvieron acceso a través de registros públicos, incluyendo qué es lo que hacen para el gobierno, cuánto se les paga, y qué puede saberse sobre ellos; una base de datos que puede usarse para crear cualquier tipo de periodismo más allá de lo que el Post haya publicado. Recomiendo a todos que revisen “Top Secret America”. Lo que te va a mostrar es cuántos Googles existen bajo el control directo del gobierno de los Estados Unidos, así como cuántos Googles existen bajo el control de Google. En otras palabras, la vasta red que une el escuchar a todo el mundo en todo el mundo fuera de Estados Unidos que es tradición en los Estados Unidos post-Segunda Guerra Mundial, al recientemente disponible escucharlo todo dentro de los Estados Unidos -que estaba contra la ley en mi país mientras conocia su ley-, a toda la información ahora disponible en todos los sistemas comerciales de recolección, que incluye todo lo que tipean en cuadros de búsqueda acerca de lo que creen, esperan, temen, o dudan, así como toda reserva de viaje que hagan, y toda pieza de información de rastreo que provenga de tu amigable teléfono inteligente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando los gobiernos hablan sobre el futuro de la red, y tengo autoridad sobre lo que dicen oficiales gubernamentales de varios países, cuando los gobiernos hablan sobre el futuro de la red en estos días, lo hacen casi enteramente en términos de “ciberguerra”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un campo en el que nunca tuve mucho interés… y que posee un argot propio, pero algunas lecciones actuales de discusiones intergubernamentales acerca de la ciberguerra podrían ser de valor para nosotros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección de los tres Estados más poderosos de la Tierra, los Estados Unidos, la Unión Europea, y la República Popular China, discuten la ciberguerra en un nivel gubernamental bastante alto, bastante regularmente. Algunas de las personas en esa mesa tienen desacuerdos en materia de políticas, pero existe una gran área de consenso. En la tierra de la ciberguerra ellos hablan acerca de “exfiltración”; a lo que nosotros llamaríamos “espionaje”, ellos llaman exfiltrar datos de nuestras redes a sus bolsillos. La exfiltración, me han dicho oficiales gubernamentales aquí y allá y en cualquier lado, la exfiltración es ampliamente considerada por todos los gobiernos como una zona de fuego libre; todos pueden escuchar todo en todos lados todo el tiempo, no creemos en ningún límite gubernamental, y la razón es que cualquier gobierno quiere escuchar y ningún gobierno cree que escuchar pueda prevenirse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En ese último punto pienso que son muy pesimistas pero vamos a concederles que gastaron un montón de dinero intentando y ellos piensan que saben.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Donde existen desacuerdos, me han dicho los oficiales gubernamentales con los que hablo, no concierne a la exfiltración sino a lo que llaman “interrupción de la red”, lo que significa destrucción de la libertad. La actitud básica aquí es la de dos partes en un balance discursivo. Un lado en ese lado dice “lo que queremos es reglas claras. Queremos saber qué tenemos permitido atacar, qué debemos defender, y qué debemos hacer con las cosas que no son ni amigas ni enemigas”. El otro lado de esa conversación dice “no reconocemos distinciones. En cualquier lugar de la red donde haya una amenaza a nuestra seguridad nacional o intereses nacionales, reclamamos el derecho a interrumpir o destruir esa amenaza, a pesar de su ubicación geográfica”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No necesito caracterizar cuál de estos gobiernos -los Estados Unidos, la Unión Europea, o la República Popular China- toman esas posiciones diferentes, y diría que dentro de esos gobiernos existen diferencias de opinión en esos puntos, entre facciones dominantes y facciones menos dominantes. Pero todos los grupos son cada vez más concientes que es en Norteamérica donde está la minería de datos, y eso es un beneficio, una duda o un problema, dependiendo de a cuál Estado o colección de Estados representás.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ley de protección de datos europea ha hecho esto: ha puesto tus datos personales casi exclusivamente en Norteamérica donde no puede ser controlado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esos términos la legislación europea triunfó.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las industrias de minería de datos están concentradas fuera de la Unión Europea, por razones de políticas legales. Operan, como cualquier empresa tiende a operar, en la parte del mundo donde existe menor control sobre su comportamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay ningún prospecto en el que los gobiernos norteamericanos, particularmente el gobierno de los Estados Unidos, cuya política de seguridad nacional depende ahora de escuchar y analizar todo, vayan a cambiar para ustedes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ninguna posibilidad, en ningún momento pronto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando fue candidato para presidente, en el principio, en las primarias demócratas, Barack Obama estaba a favor de no inmunizar a los gigantes de las telecomunicaciones estadounidenses de participar en el espionaje doméstico dentro de los Estados Unidos sin autorización legal pública directa. Por el momento en que ya era candidato en las elecciones generales, ya no estaba a favor de prevenir la inmunización, de hecho él mismo como senador por Illinois no obstruyó la legislación que inmunizaba a los gigantes de las telecomunicaciones y la legislación pasó. Como ustedes saben, las políticas de la administración de Obama con respecto a la minería de datos, vigilancia, y seguridad doméstica en la red son dificilmente diferentes de la administración de su predecesor, excepto en que son más agresivas en cuanto al control gubernamental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No podemos depender del sesgo pro-libertad en la cultura “escuchar a todos en todos lados sobre cualquier cosa” que está sucediendo ahora alrededor del mundo. El motivo del lucro no va a producir privacidad, sin contar que vaya a producir una defensa robusta de la libertad en las calles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si vamos a construir sistemas de comunicación para la política futura, vamos a tener que construirlas bajo el supuesto de que la red no sólo es insegura, sino que no merece confianza. Y vamos a tener que construir sobre el supuesto de que los servicios centralizados te pueden matar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No podemos joder con esto. No podemos dejar que Facebook vaya de acá para allá con su política de privacidad. Es ridículo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tenemos que reemplazar las cosas que crean vulnerabilidad y convencer a nuestros colegas alrededor del mundo de que no las usen para crear libertad, para terminar descubriendo que la promesa se rompe tan fácilmente como con un botón de apagado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Afortunadamente, sabemos cómo realizar la ingeniería que nos va a sacar de esta situación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Servidores enchufables baratos, pequeños, de bajo consumo, son el factor que necesitamos, y existen en todos lados ahora y se van a volver muy baratos, muy rápido, muy pronto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un dispositivo pequeño del tamaño de un cargador de celular -corriendo con un procesador de bajo consumo, con una placa de red inalámbrica o dos y algunos otros puertos más, y algún software libre nuestro- es un dispositivo práctico para crear privacidad personal significativa y comunicaciones basadas en la libertad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Piensen en lo que debería tener. Redes en malla. No estamos tan cerca pero deberíamos. ¿OpenBTS, Asterisk? Sí, podemos crear sistemas telefónicos que se autoconstruyan de partes que cuestan casi nada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Microblogueo, redes sociales, intercambio de fotos, plataformas de publicación anónimas, federados antes que centralizados, basados en servidores web -podemos hacer todo eso. Tus datos en tu casa, donde tienen que venir a buscarlos, enfrentando cualquier restricción legal existente, si hubiera en tu sociedad, acerca de lo que sucede dentro del recinto de tu hogar. Correo electrónico encriptado, solo que todo el tiempo, un perímetro defensivo para todas esas computadoras con Windows y otros malos dispositivos que se activan cada vez que son apretados por un pibe de 12 años.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Risas&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Servicios proxy para saltar sobre los firewall nacionales, túneles inteligentes para evitar la actividad anti-neutralidad levantada por los proveedores de Internet, todo eso puede hacerse fácilmente encima de cosas que ya hacemos y usamos todo el tiempo. Tenemos distribuciones de propósito general más que robustas suficientes para todo esto y un poco de trabajo en cuanto a capa de aplicaciones para ponerle encima.&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/galaxia_regular_guevara.png&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;Ayer en los Estados Unidos, formamos la Fundación FreedomBox, la cual planeo usar temporalmente, o a largo plazo si es necesario, como el cuartel general para crear software libre que corra en servidores pequeños, hardware libre cuando sea posible, hardware no libre donde debamos, en orden a poner a disposición del mundo, a bajo precio, dispositivos con que los que seres humanos disfrutarán interactuar, que producen privacidad y ayudan a asegurar una libertad robusta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Aplausos&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos hacer que tales objetos sean más baratos que los cargadores de los teléfonos inteligentes. Podemos darle a la gente algo que pueden comprar a muy bajo costo y que funcionará en sus casas, que correrá software libre, para proveerles servicios que harán la vida mejor en los días corrientes y que realmente demostrarán su valor en los no tan corrientes días en que estamos en la calle creando libertad, gracias por llamar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una compañía teatral bielorrusa que fue arrestada y duramente golpeada después de las así llamadas elecciones en Minsk el último invierno, se exfiltró a Nueva York en enero, realizó algunas obras de Harold Pinter y dió algunas entrevistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uno de los actores bielorrusos que era parte de esa trouppe dijo en una entrevista con el New York Times, “La KGB bielorrusa es la organización más honesta del mundo. Después de la caída de la URSS, no vieron necesidad de cambiar lo que hacían, así que tampoco vieron necesidad de cambiarse el nombre.” Entonces pensé que ese era un comentario bastante útil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos tener en mente que fueron exactamente las mismas personas que siempre fueron, estén en Cairo, o Moscú, o Bielorrusia, o Los Angeles, o Jakarta, o en cualquier otro lugar de la tierra. Son exactamente las mismas personas que siempre fueron. También nosotros, exactamente las mismas personas que siempre fuimos. Empezamos una generación atrás a crear libertad y todavía lo hacemos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero tenemos que apurar el paso ahora. Tenemos que volvernos más urgentes. Tenemos que apuntar nuestra ingeniería directamente a la política.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Porque tenemos amigos en la calle tratando de crear libertad humana, y si no los ayudamos, van a resultar lastimados. Nos enfrentamos a los desafíos, este es uno. Tenemos que hacerlo. Muchas gracias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Aplausos&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
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   <title>Libertad en la nube, Libertad del Software, Privacidad y Seguridad para la Web 2.0 y Computación en la Nube</title>
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&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
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&lt;/ul&gt;
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&lt;h1&gt;Libertad en la nube, Libertad del Software, Privacidad y Seguridad para la Web 2.0 y Computación en la Nube&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Discurso de &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/1jyl4&quot; title=&quot;Eben Moglen&quot;&gt;Eben Moglen&lt;/a&gt; en una reunión de la rama neoyorquina de la &lt;a href=&quot;http://www.isoc-ny.org/&quot; title=&quot;Internet Society New York&quot;&gt;Internet Society&lt;/a&gt; el 5 de Febrero de 2010. La grabación del evento se encuentra disponible en &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/lch5&quot; class=&quot;uri&quot; title=&quot;Grabación de Libertad en la Nube&quot;&gt;http://ur1.ca/lch5&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta es una traducción de su transcripción por Nicolás Reynolds, revisada y corregida por Leonardo G. De Luca, septiembre, 2010. Original disponible en &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/uups&quot; class=&quot;uri&quot; title=&quot;Desgrabación&quot;&gt;http://ur1.ca/uups&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El original y esta traducción se distribuyen bajo licencia &lt;a href=&quot;http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/us/legalcode&quot; title=&quot;CC-BY-SA 3.0 US&quot;&gt;Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 de Estados Unidos&lt;/a&gt;. Originalmente, la desgrabación se licenció bajo CC-BY-NC-ND 2.0.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Es un placer estar aquí. Me encantaría pensar que la razón por la que estamos aquí en un viernes a la noche es porque mis charlas son muy buenas. En realidad no tengo idea de por qué estamos aquí en una noche de viernes pero estoy muy agradecido por la invitación. Soy la persona que no tenía cita esta noche así que fue bastante conveniente que me invitaran.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así que, por supuesto, no tenía una cita esta noche. Todo el mundo lo sabe. Mi agenda está en la web.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El problema es ese problema. Nuestra agenda está en la web. Nuestra ubicación está en la web. Tenés un teléfono celular y un proveedor de telefonía celular y si tu proveedor es Sprint entonces podemos decir que varios millones de veces durante el año pasado, alguien con una identificación legal en su bolsillo fue al sitio web de Sprint y pidió la ubicación en tiempo real de alguien con un número de teléfono y ésta le fue dada. Varios millones de veces. Así nada más. Sabemos esto porque Sprint admite que tiene un sitio web donde cualquiera con una identificación puede ir y encontrar la ubicación en tiempo real de cualquiera que tenga un teléfono de Sprint. No sabemos eso de AT&amp;amp;T y Verizon porque no nos contaron.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero esa es la única razón por la que no sabemos, porque no nos contaron. Ese es un servicio que pensarían como un servicio tradicional, la telefonía. Pero el trato que obtenés con el servicio tradicional llamado telefonía contiene una cosa que no conocías, como el espionaje. No es un servicio para vos pero es un servicio y lo obtenés gratuitamente con tu contrato de servicio telefónico. Obtenés gratuitamente el servicio de publicidad con tu GMail lo que significa que hay otro servicio detrás que no ha sido tocado por manos humanas, el análisis semántico de tu correo. Todavía no entiendo por qué alguien querría eso. Todavía no entiendo por qué alguien lo usa pero la gente lo hace, incluyendo la muy sofisticada y pensativa gente de esta sala.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y obtenés servicio de correo electrónico gratuitamente y algo de almacenamiento que vale exactamente una moneda y media al precio actual de almacenamiento y obtenés espionaje permanente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y gratis también.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y tu agenda está en la web y todos pueden ver si tenés una cita el viernes a la noche y tenés un estado (“buscando”) y obtenés un servicio gratis, de publicidad (“soltero: buscando”). Espionaje gratis incluido. Y todo esto apareció así en un parpadeo y aquí estamos. ¿Qué tiene que ver con el Código Abierto? Bueno, de hecho no tiene nada que ver con el código abierto pero si un montón que ver con el software libre. Otra razón por la que Stallman estaba en lo cierto. ¿Es la libertad, no?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces tenemos que volver un poco y pensar en qué punto estamos y cómo llegamos aquí y probablemente algo más importante, si podemos salir y si podemos, ¿cómo? Y no es una linda historia, para nada. David tiene razón. Apenas puedo empezar diciendo que ganamos dado que el espionaje viene gratis con todo ahora. Pero no perdimos. Nos metimos en un lío nosotros mismos y vamos a tener que desliarnos realmente rápido o vamos a meter a otra gente inocente que no sabía que estábamos regalando su privacidad para siempre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Empieza por supuesto con la Internet, por eso es bueno estar aquí hablando a la Internet Society, una sociedad dedicada a la salud, expansión y elaboración teórica de una red de par-a-par llamada “Internet” diseñada como una red de pares sin ninguna necesidad intrínseca de control jerarquizado o estructurado y asumiendo que cada punto de la Red es una entidad independiente y libre cuya voluntad es equivalente a la voluntad de los seres humanos que la quieren controlar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese es el diseño de la Red, que, aunque estén pensando que está pegada con IPv4 o esa mejora maravillosa que es IPv6 que aparentemente nunca vamos a usar, todavía asume comunicaciones entre pares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por supuesto, nunca trabajó realmente de esa manera. No había nada en el diseño técnico para prevenirlo. En ningún punto en el diseño técnico de interconexión de los nodos y su comunicación. Fue un problema de software. Es un simple problema de software y tiene un simple nombre de tres sílabas. El nombre es Microsoft. Conceptualmente, había una red que estaba diseñada como un sistema de nodos pares pero el SO que usaba la red cada vez más - voy a usar la palabra, la usan con nosotros, ¿por qué no puedo usarla contra ellos? - viralmente durante una década y media. El software que empezó a ocupar la red estaba construido sobre una idea muy clara que no tenía nada que ver con pares. Se llamó “arquitectura cliente-servidor”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea de que la red era una red de pares fue díficil de percibir después de un tiempo, particularmente si eras, digamos, un ser humano ordinario. Esto es, no un ingeniero informático, científico o investigador. No un hacker, no un geek. Si eras un ser humano ordinario era difícil percibir que la arquitectura que sostiene a la Red estaba pensada para trabajar entre pares porque el SO con el que interactuabas ejemplificaba fuertemente la idea de la arquitectura cliente-servidor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, si lo piensan, fue peor que eso. La cosa llamada “Windows” era una versión degenerada de una llamada “X Windows”. Esta también pensó el mundo como una arquitectura cliente-servidor, pero lo que ahora diríamos al revés de como la conocemos. El servidor era la cosa del lado del ser humano. Esa era la concepción básica del mundo de X Windows. Servía comunicaciones con seres humanos en los puntos finales de la red a procesos ubicados en lugares arbitrarios cerca del centro, en la mitad, o en los bordes de la Red. Fue la gran idea de Windows en una forma extraña crear un arquetipo político en la red que redujo el ser humano al cliente y produjo una gran y centralizada computadora que podríamos llamar un servidor, que ahora proveía cosas al ser humano en términos de tómalo-o-déjalo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eran términos, por supuesto, bastante tómalo-o-déjalo y desafortunadamente, todos lo tomaron porque no sabían dejarlo una vez que entraron. Ahora la red estaba hecha de servidores en el centro y clientes en el borde. Los clientes tenían bastante poco poder y los servidores tenían mucho. Mientras el almacenamiento se abarata, mientras el procesamiento se abarata, y mientras los servicios complejos que sólo escalan en formas en que es díficil usar computadoras pequeñas -o en cualquier caso, estas colecciones agregadas de computadoras- para ello, siendo el más importante de todos la búsqueda. Mientras los servicios empezaban a poblar la red, la naturaleza jerárquica de la red empezó a verse como pensada para que así fuera. La red estaba hecha de servidores y clientes y los clientes eran los tipos en el borde representando humanos y los servidores eran las cosas en el medio con montones de poder y montones de datos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora, una cosa más ocurrió alrededor de ese momento. No ocurrió en las computadoras de Microsoft Windows aunque sí ocurrió en los servidores de Microsoft Windows y también en SOs más sensibles como Unix y BSD entre otros. Es decir, los servidores mantenían registros&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. Es una cosa muy buena de hacer. Las computadoras deben mantener registros. Fue una decisión muy sabia la de mantener registros, cuando se crea software para sistemas operativos. Ayuda en la inspección, hace realizables los rendimientos, hace posible estudiar las operaciones de las computadoras en el mundo real. Es una muy buena idea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero si tenés un sistema que centraliza servidores y los servidores centralizan los registros, entonces estás creando vastos repositorios de datos jerárquicamente organizados sobre gente en los bordes de la red, sobre el que estos no tienen control y, a menos que tengan experiencia en la operación de servidores, no comprenderán su extensión, su significado, no entenderán su agregabilidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces construimos una red de una arquitectura de comunicaciones diseñada para trabajar entre pares a la que definimos en un estilo cliente-servidor, al que entonces definimos como el desempoderado cliente en el borde y el servidor en el medio. Agregamos cada vez más procesamiento y almacenamiento en el medio y nos quedamos los registros -esto es, información acerca del flujo de información en la red- en lugares centralizados lejos de los seres humanos que controlaban o pensaban que controlaban, la operación de las computadoras que dominaban, cada vez más, sus vidas. Esto fue una receta para el desastre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto fue una receta para el desastre. Ahora, todavía no mencioné la palabra “nube” que me fue puesta sobre la mesa cuando recibí la noticia de que estaría aquí esta noche hablando de privacidad y la nube.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No mencioné la palabra “nube” porque la palabra “nube” en realidad no significa nada. En otras palabras, el desastre que estamos teniendo no es la catástrofe de la nube. El desastre que estamos teniendo es la catástrofe de la forma en que malentendimos la red bajo la asistencia del software no-libre que nos ayudó a entenderla. Lo que “nube” significa es que los servidores dejaron de estar hechos de metal. “Nube” significa que ha ocurrido la virtualización de los servidores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así que, acá afuera en los polvorientos bordes de la galaxia donde vivimos en clientelismo desempoderado, nada cambió mucho. Mientras nos acercamos al centro de la galaxia, todo se vuelve más borroso de lo que era antes. Ahora vemos halos donde hubo estrellas. Servidores con perillas y botones que se pueden apretar y así. En su lugar, lo que pasó es que el metal ya no representa a un único servidor. El metal es solamente un lugar donde el servidor podría estar. Entonces “nube” significa que los servidores han ganado libertad, libertad de moverse, libertad de danzar, libertad de combinarse y separarse y volverse a agregar y hacer toda clase de trucos. Los servidores ganaron libertad. Los clientes no ganaron nada. Bienvenidos a la nube.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es una modificación menor de la receta para el desastre. Mejora la operabilidad de los sistemas que controlan clientes que estaban pensados para ser pares en una red hecha de cosas iguales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces esta es la arquitectura de la catástrofe. Si lo piensan, cada paso en esa revolución arquitectónica: de una red hecha de pares a servidores que sirven comunicaciones con humanos, a clientes que son programas corriendo sobre metal macizo, a clientes que son computadoras que la gente usa en un estado bastante desempoderado y servidores con una alta concentración de poder en la Red, a servidores como procesos virtuales corriendo en nubes de metal en el centro de una galaxia cada vez más caliente con clientes que están por ahí en los brazos de espiral polvorientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todas esas decisiones arquitecturales fueron hechas sin ninguna discusión sobre sus consecuencias sociales a largo plazo, parte de nuestra dificultad general para hablar de las consecuencias sociales de la tecnología durante el gran período de invención de Internet hecho por científicos informáticos que no estaban terriblemente interesados en sociología, psicología social o, con algunas excepciones brillantes, la libertad. Entonces obtuvimos una arquitectura que estaba bastante sujeta al abuso. Estaba pidiendo que la abusen y ahora estamos teniendo el abuso que creamos. Porque alivianamos los clientes más y más y más. En efecto, los hicimos móviles. Los pusimos en nuestros bolsillos y empezamos a pasear con ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay muchas razones para hacer clientes desempoderados y hay todavía más razones para desempoderar a la gente que posee los clientes y que curiosamente podría pensarse que eran quienes los controlaban. Si piensan por un momento cuánta gente está interesada en desempoderar a los clientes que son los teléfonos móviles verán a qué me refiero. Hay muchos potentadores de derechos, como piensan de sí mismos, yuxtapuestos, cada uno de los cuales tiene interés en desempoderar al cliente en el borde de la red para prevenir la movilidad de un hardware particular de un punto de la red a otro. Para prevenir hardware en particular tocar música que no fue comprada en el gran monopolio de música en el cielo. Para deshabilitar servicios de entrega de video que hagan competencia en nuevos chips que encontré que no corren estándares de video populares, sean buenos o malos. Hay un montón de modelos de negocio que se basan en fastidiar el control sobre el hardware y software cliente del borde para privar al humano que curiosamente pensaba que lo había comprado para ocupar el lugar que el capitalismo dice que ocupan los dueños, esto es, el de tener control total sobre ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, lo que tenemos, como dije un par de años atrás entre otras apariciones aquí en otra instalación de la NYU. De hecho, lo que tenemos son cosas que llamamos plataformas. La palabra “plataforma” como la palabra “nube” no tiene un significado inherente. Se tira mucho en lenguaje de negocios. Pero, básicamente, lo que significa plataforma es lugar que no podés dejar. Cosas a las que estás clavado. Cosas que no te dejan. Esas son plataformas. Y la Red, una vez que se convirtió en una zona arquitecturada jerárquicamente con servidores en el centro y clientes cada vez más desempoderados en el borde, se convierte en la zona de plataformas y fabricar plataformas se convierte en la orden del día.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunos años atrás un muy perspicaz abogado que trabaja en la industria me dijo “Microsoft nunca fue una compañía de software. Microsoft fue un compañía de gestión de plataformas”. Y pensé “Sí, directo al corazón”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces tenemos un montón de gestores de plataformas en una red organizada jerárquicamente y empezamos a desarrollar servicios. “Servicios” es una palabra complicada. No carece para nada de sentido pero es engañoso describirla. La usamos para un montón de cosas distintas. Necesitamos desesperadamente una taxonomía analítica de “servicios” como señaló mi amigo y colega Phillippe Aigrain en París hace 2 o 3 años. Las taxonomías de los “servicios” incluyen preguntas acerca de simplicidad, complejidad, escala y control.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para dar un ejemplo, podríamos definir una dicotomía entre servicios complejos y simples en los cuales los servicios simples son cosas que cualquier computadora podría realizar y los servicios complejos son cosas que no se pueden hacer con una computadora. Hay que hacerlas en clústers o estructuras de cierta complejidad informática o administrativa. BUSCAR es un servicio complejo. En efecto, buscar es el servicio complejo arquetípico. Dada la naturaleza unidireccional de los vínculos en la Web y otros elementos en la arquitectura de datos en la que vivimos (esa es otra charla, en otro momento) buscar no es una cosa que podamos distribuir fácilmente. El poder en el mercado de nuestros amigos en Google depende enteramente del hecho de que la búsqueda no se distribuye fácilmente. Es un servicio complejo que debe ser organizado centralizadamente y entregado centralizadamente. Debe recorrer la Web unidireccionalmente, vínculo por vínculo, resolviendo el orden de todo para ayudarte a encontrarlo cuando lo necesites. Para hacer eso, por lo menos hasta ahora, no desarrollamos buenas estructuras algorítmicas y de entrega en forma decentralizada. Entonces, buscar se convierte en el arquetipo de servicio complejo creándose a su alrededor un modelo de negocio para su monetización.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hacer publicidad en el siglo XX era una actividad azarosa. Tirabas cosas y esperabas que funcionen. Hacer publicidad en el siglo XXI es una actividad exquisitamente precisa. Esperás a que un tipo quiera algo y le mandás publicidades de lo que quiere y ¡bingo!, funciona como magia. Por supuesto por debajo de un servicio complejo llamado búsqueda hay un servicio teóricamente simple llamada publicidad que, cuando se unifica con un servicio complejo, incrementa su eficiencia en órdenes de magnitud y el incremento de eficiencia del servicio simple al combinarse con el complejo produce una enorme flujo de plus ganancia que puede ser usado para fortalecer la búsqueda todavía más.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero esa es la parte inocente de la historia y no nos quedamos en la parte inocente de la historia por una variedad de temas. No voy a ser tedioso un viernes a la noche y decir que es porque la burguesía está envuelta en constante reinvención y mejora destructiva de sus propias actividades, y no voy a ser moralista un viernes a la noche, no podría hacer eso, y decir que es porque el pecado es inerradicable y los seres humanos son criaturas caídas y que la codicia es uno de los pecados que no podemos evitar cometer. Sólo voy a decir que como una especie de proceso social ordinario no paramos en lo inocente. Seguimos, lo cual es seguramente lo que deberían decir un viernes a la noche. Y entonces seguimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora, donde llegamos es a descubrir que todo esto hubiera sido mejor si tuvieran los registros de todo porque una vez que tenés los registros de todo entonces cualquier servicio se convierte en una mina de oro esperando y la jodimos porque la arquitectura de la Red puso los registros en el lugar equivocado. Pusieron los registros donde la inocencia se tentaría. Pusieron los registros donde el estado fallido de los seres humanos implicaba malos problemas y los obtuvimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La nube significa que ya ni siquiera podemos apuntar en la dirección del servidor y porque no podemos apuntar en la dirección del servidor no tenemos ningún medio extra técnico o no técnico confiable para controlar este desastre en cámara lenta. Pueden hacer una regla sobre los registros o flujos de datos o preservación o control o acceso o publicación pero sus leyes son humanas y ocupan un territorio particular y el servidor está en la nube y eso significa que el servidor siempre está un paso adelante de cualquier regla que hagas o dos o tres o seis o ¡puf! Me acabo de dar cuenta que estoy sujeto a regulación, creo que me voy a Oceanía.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que significa es que en efecto, perdimos la habilidad para usar regulación legal o cualquier otra cosa sobre la arquitectura física de la red para interferir en el proceso de caída de la inocencia que era ahora inevitable en la etapa de la que hablo, que podríamos llamar Google tardío etapa 1.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aquí es donde, por supuesto, entra el Sr. Zuckerberg.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La raza humana es susceptible al daño pero el Sr. Zuckerberg ha alcanzado un récord envidiable: ha hecho más daño a la raza humana que cualquier otro de su edad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Porque ha aprovechado el viernes a la noche. Esto es, todos necesitan acostarse con alguien y él convirtió esto en una estructura para degenerar la integridad de la personalidad humana y hasta una extensión remarcable tuvo éxito con un trato bastante pobre. Es decir, “te voy a dar alojamiento web gratis y algunos pendorchos PHP y también obtenés espionaje gratis todo el tiempo”. Y funciona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa es la parte triste, funciona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Cómo pudo pasar esto?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No había una razón arquitectural, en verdad. No había una razón arquitectural. Facebook es la Web con “Me voy a quedar todos los registros, ¿cómo te sentís sobre eso?” Es un terrario de cómo se siente vivir en un panóptico construido de partes web.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y no debería permitirse. Se reduce a eso. No debería permitirse. Es una manera muy pobre de entregar esos servicios. Están groseramente sobrevaluados para “espionaje todo el tiempo”. No son técnicamente innovadores. Dependen de una arquitectura sujeta al abuso y el modelo de negocio que lo sostiene es abuso. No hay ningún otro modelo de negocio para ellos. Esto es malo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No estoy sugiriendo que deba ser ilegal. Tendría que ser obsoleto. Somos tecnólogos, deberíamos &lt;em&gt;arreglarlo&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estoy contento de estar con ustedes hasta ahora. Cuando llego a cómo debemos arreglarlo espero que todavía estén conmigo para que podamos hacerlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero digamos, por ahora, que ese es un muy buen ejemplo de cómo lo hicimos mal y lo que nos pasó por eso. Es más engañoso con Gmail por esa mágica cualidad de no haber sido tocado por manos humanas. Cuando le digo a mis estudiantes, “por qué dejan que otra gente lea sus correos?”, me responden “pero nadie está leyendo mi correo, ningún ser humano lo ha tocado. Eso me horrorizaría, me asustaría que los tipos de Google estén leyendo mi correo. Pero no está pasando así que no tengo problema.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora, no podemos decir esto de Facebook. En efecto, ellos saben demasiado sobre Facebook si se permitieran saberlo realmente. Ustedes leyeron y saben. Los trabajadores de Facebook saben quién va a tener un amorío antes que la gente porque pueden ver que X revisa obsesivamente la página en Facebook de Y. Hay algunas investigaciones muy buenas hechas un par de años atrás por estudiantes del MIT que no voy a nombrar porque no respetaron los términos de servicio de Facebook durante su investigación. Sólo estaban revolviendo el contenido de algunas páginas, pero el propósito de esto era demostrar que podían encontrar homosexuales no declarados en Facebook.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No dicen nada sobre su orientación sexual. Sus amigos están declarados, sus intereses son los intereses de sus amigos declarados. Sus fotos están etiquetadas con sus amigos declarados y ellos están declarados sólo que no. Sólo están declarados en Facebook si alguien mira, que seguramente no es lo que tenían en mente y seguramente no es lo que teníamos en mente sobre ellos. En efecto, el grado potencial de desigualdad informacional y la alteración y dificultad que surgen de un malentendido, un error heurístico, en las mentes de los seres humanos acerca de qué es y qué no es descubrible acerca de ellos no es nuestro mayor problema con la privacidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mis estudiantes, y sospecho que muchos de los estudiantes de los educadores de esta sala también, muestran constantemente está dificultad en nuestro diálogo. Ellos piensan todavía en la privacidad como “el gran secreto que no quiero que se revele” y ese no es el problema. Su problema es todo el resto que forma el relleno, los datos que rellenan la vida, que no piensan de ninguna manera como un secreto pero que se agrega a lo que no quieren que nadie sepa. Lo que se agrega, en efecto, no sólo a lo que no quieren que otros sepan sino también a modelos predictivos sobre ellos de los que se horrorizarían si supieran que existen. La simplicidad con la que podés desanonimizar datos teóricamente anónimos, la facilidad con la que, de múltiples fuentes disponibles a través de terceras o cuartas partes, se puede ensamblar información, hacer mapas de la vida de la gente. La facilidad con la que empezás a juntar, con las pocas cosas que sabés de la gente, los datos que están disponibles para inferir inmensidad de cosas más.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mi amigo y colega Bradly Kuhn que trabaja en el Centro Legal del Software Libre (SFLC) es uno de esos seres humanos arcaicos que cree que su número de seguridad social es una cosa privada. Y se toma grandes molestias para asegurarse que su número de seguridad social no sea revelada, lo cual es su derecho bajo nuestra ley, aunque suene raro. Pero, tratá de obtener seguro médico o una caja de depósitos segura, o de hecho, operar en negocios siquiera. A veces hacemos malabares con nuestros asuntos porque el número de seguridad social de Bradly es un secreto. Un día le dije “sabés, ya está, Google ya conoce tu número de seguridad social”. Él dijo, “no, no lo saben, nunca se lo dije a nadie”. Yo dije, “si pero conocen los números de seguridad social de todos los demás que nacieron en Baltimore ese año. El tuyo es el que falta”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y como ustedes saben, es verdad. Los datos que inferimos son los datos en los agujeros entre los datos que ya conocemos, si sabemos lo suficiente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así que el lugar donde vivimos se ha convertido en un lugar del que sería muy poco inteligente decir que no hay nada que no se sepa. Si sos bastante bien conocido en la Red, y cada uno de nosotros por una razón u otra es bastante bien conocido en la Red. Queremos vivir ahí. Es nuestro vecindario. Lo que no queremos es vivir con una cámara en cada árbol y un micrófono en cada arbusto y un minero de datos bajo nuestros pies mientras caminamos y la Red es así ahora. Este no es un juicio estético del ’95 sobre cómo el vecindario se llenó de gente que no comparte nuestro etnocentrismo tecnogeek. No estoy lamentando el progreso de alguna forma democratizante. Al contrario, lamento el progreso hostil a la libertad humana. Todos sabemos lo que es hostil a la libertad humana. Todos comprendemos las posibilidades despóticas gracias a las distopías en que es fértil la ciencia ficción que leímos cuando éramos chicos. La Guerra Fría fue fértil en la invención fantástica de cómo vivimos ahora y es difícil aceptarlo aunque sea verdad. Afortunadamente, por supuesto, no es propiedad del gobierno. Bueno, lo es. Es afortunado. Es verdad. Es afortunado que sea propiedad de gente a la que podemos sobornar no importa quién seas. Si sos el gobierno hay formas muy fáciles de hacerlo. Llenás un formulario de citación (subpoena) y lo mandás por correo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasé dos horas ayer en una clase de leyes explicando en detalle por qué la Cuarta Enmienda ya no existe porque fue un jueves por la noche y ¿quién haría eso un viernes por la noche? Pero la Cuarta Enmienda no existe más. Voy a poner la grabación en la Red y el FBI y ustedes pueden escucharla cuando quieran.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tenemos que avivarnos si somos los que nos preocupamos por la libertad, el juego empezó hace tiempo y estamos atrasados. Hicimos muchas cosas buenas y tenemos un montón de herramientas dando vueltas que construimos durante los últimos 25 años. Yo mismo ayudé a la gente a construirlas. Ayudé a la gente a mantenerlas a salvo, ayudé a la gente a prevenir que el monopolio ponga todas esas herramientas en su bolsa y se las lleve y estoy contento de que esas herramientas estén por ahí pero tenemos que admitir que no las hemos usado para proteger la libertad porque la libertad está decayendo y eso es lo que quiso decir David en su amable introducción.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, la gente que está invirtiendo en las nuevas empresas de la no-libertad es también la que escuchás si pasas tiempo en Sillicon Valley en estos días diciendo que el código abierto se ha vuelto irrelevante. ¿Cuál es su lógica? Su lógica es que el software como un servicio se está convirtiendo en la forma del mundo. Ya que nadie va a obtener software nunca más, las licencias que dicen “si le das software a la gente también tenés que darles libertad” ya no importan porque no le estás dando software a nadie. Sólo les estás dando servicios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bueno, está bien. El código abierto ya no importa. El software libre importa mucho porque, por supuesto, el software libre es código abierto con libertad. Stallman tenía razón. La libertad es lo que importa. El resto es sólo código fuente. La libertad todavía importa y lo que tenemos que hacer es hacer que el software libre importe en el problema en el que servicios no libres son proveídos en formas no libres que empiezan a deteriorar la estructura de la libertad humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como un montón de no-libertades, el verdadero proceso social inmanente que fuerza esta no-libertad no es más que la conveniencia percibida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todas las formas de libertad sobrepasan la conveniencia percibida. Ustedes lo saben. Han dejado de pagar las cosas en efectivo. Usan una tarjeta que pueden agitar frente a un lector RFID.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La conveniencia dicta que necesitás alojamiento web gratuito y chirimbolos PHP como recompensa a dejarte espiar todo el tiempo porque los servidores web son terriblemente difíciles de correr. ¿Quién podría tener un servidor web propio y mantener los registros? Sería brutal. Bueno, lo sería si fuera IIS&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;. Era una autorrealización, estaba pensado para que así fuera. Estaba diseñado para decir “vos sos un cliente, yo soy un servidor, yo inventé Windows 7. Me voy a quedar los registros, muchas gracias.” Así era la industria. Nosotros construimos otra industria. Está aquí. Pero no está [en uso]. Bueno, sí, está aquí de alguna manera. Asi qué ¿dónde no está? Bueno, no está en el servidor web personal que no tengo y que prevendría que cayera… bueno, ¿por qué no hacemos algo al respecto?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Qué necesitamos? Necesitamos un buen servidor web que puedas poner en tu bolsillo y enchufar en cualquier lado. En otras palabras, no debería ser más grande que un cargador de celular y deberías poder enchufarlo en cualquier tomacorriente del mundo y en cualquier cable cercano o sincronizarlo con cualquier router WiFi que esté en el vecindario. Tendría que tener un par de puertos USB para enchufarle cosas. Debería saber cómo levantarse solo. Debería saber cómo iniciar el servidor web, cómo recolectar todas tus cosas de las redes sociales en que las tengas. Debería saber cómo enviar una copia de seguridad cifrada de todo a los servidores de tus amigos. Debería saber cómo microbloguear. Debería saber cómo hacer un ruido que suene como tweet pero no infrinja la marca de nadie. En otras palabras, debería saber cómo ser vos… ah perdónenme porque necesito usar una palabra peligrosa -tu avatar- en una red libre que trabaja para vos y que mantiene los registros. Siempre podés saber qué pasa en tu servidor y si alguien quiere saberlo tiene que conseguirse una orden de registro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y si querés mudar tu servidor a Oceanía o Sealand o Nueva Zelanda o el Polo Norte, te comprás un pasaje de avión y lo ponés en tu bolsillo. Lo llevás ahí. Lo dejás. Ahora hay un poco más que necesitamos hacer. Es trivial. Necesitamos DNS dinámico y todas cosas que ya inventamos. Está todo ahí, nadie necesita algo especial. ¿Tenemos el servidor que podés poner en tu bolsillo? En efecto, lo tenemos. De la góndola de hardware. Hermosos y pequeños aparatos de pared con chips ARM. Exactamente lo que especifiqué recién. Los enchufás, los conectás. ¿Cuál es el software que tiene? Bueno, es cualquier software que le quieras poner.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, te lo mandan con la &lt;a href=&quot;Distribución%20de%20GNU/Linux.&quot;&gt;distro&lt;/a&gt; más popular adentro, sólo tenés que decir la que querés. ¿Cuál querés? Bueno podés querer Debian GNU/Linux para Redes Sociales y va a serte entregado libremente, libremente como en libertad quiero decir. Lo que hace que todas las cosas que nombro -levantarse, correr su pequeño Apache o lighttpd o su diminuto httpd, hacer todas las cosas que necesito que haga -sincronizarse, obtener tus datos de redes sociales, absorberlos, buscar tus copias de seguridad, encontrar a tus amigos, registrar tu DNS dinámico. Todo es trivial. Todas son cosas que tenemos. Necesitamos ponerlas juntas. No estoy hablando de algo que es difícil para nosotros. Tenemos que armar un dispositivo de distribución de software libre. ¿Cuántos necesitamos?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos darles un montón a todos nuestros amigos y necesitamos decirles, tomen jueguen con esto y mejórenlo. Necesitamos hacer lo que realmente somos buenos haciendo porque todo lo demás ya está hecho, en la bolsa, listo y barato. Esos servidores de pared están US$99 ahora y están bajando a 79 USD y cuando haya cinco millones de ellos costarán 29.99 USD.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces vamos a la gente y les decimos US$29.99 por única vez, muy buena red social, se actualiza automáticamente, el software es tan fuerte que no lo podrías voltear aunque lo patearas, usado en miles de millones de servidores en todo el planeta haciendo un trabajo maravilloso. ¿Y sabés qué? Obtenés no-espionaje gratis. ¿Quieren saber qué es lo que tenés ahí? Que se consigan una orden de registro de tu casa, tu castillo, el lugar donde la Cuarta Enmienda todavía existe de alguna manera cada martes o jueves cuando la Corte Suprema no entra en sesión. Podemos hacerlo. Podemos hacerlo. Eso requiere que hagamos sólo lo que somos realmente buenos haciendo. El resto lo conseguimos libremente. ¿El Sr. Zuckerberg? No tanto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Porque por supuesto, cuando hay un competidor a “todo el espionaje permanente aunque no te guste”, la competencia va a ir realmente bien. No esperen que Google sea el competidor. Esa es nuestra plataforma. Lo que necesitamos es hacer algo tan grasoso que no haya otra plataforma de red social nunca más. ¿Podemos hacerlo? Si, absolutamente. De hecho, si no tienen cita el viernes a la noche, armemos un hackfest y hagámoslo. Está bien a nuestro alcance.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Vamos a hacerlo antes que el IPO de Facebook? ¿O vamos a esperar hasta después? ¿Realmente? ¿Honestamente? Seriamente. El problema que tiene la ley muy a menudo en el mundo en que vivimos y practicamos y trabajamos, el problema que la ley tiene muy a menudo, es el problema que la tecnología puede solucionar. Y el problema que la tecnología puede solucionar es el lugar al que vamos a la ley. Ese es el movimiento del software libre. Está el hacking de software por acá y está el hacking legal por allá y cuando juntás ambos el todo es superior a la suma de las partes. Entonces, no es que tenemos que vivir en la catástrofe. No es que empezar a revertir la catástrofe es difícil para nosotros. Necesitamos rearquitecturar los servicios en la Red. Necesitamos redistribuir los servicios de vuelta hacia los bordes. Necesitamos devirtualizar los servidores donde nuestra vida está almacenada y necesitamos recuperar alguna autonomía para vos como el dueño del servidor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las medidas para tomar estos pasos son técnicas. Como es usual, los fabricantes de los aparatos se nos adelantaron. El hardware no nos limita. Como es usual, en estos días, el software no es una limitación porque hicimos mucho software maravilloso que de hecho es usado por todos los tipos que están del lado de la mala arquitectura. No quieren pasársela sin nuestro software. La mala arquitectura está habilitada, sostenida por nosotros. La rearquitectura también. Y tenemos nuestro beneficio mágico habitual. Si tenemos una copia de lo que estamos hablando, tenemos todas las copias que necesitamos. No tenemos limitaciones de manufactura o transporte o logística. Si terminamos el trabajo, ya está. Escalamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este es un desafío técnico por una razón social. Es una frontera por explorar de la gente técnica. Hay un enorme retorno social por hacerlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El retorno es claro porque el daño a reparar existe y gente que conocen está sufriéndolo. Todo lo que sabemos acerca de por qué hacer software libre dice que este es el momento en que estamos en nuestro ambiente. Es un desafío técnico alcanzable incrementalmente por extensión de dónde estamos parados ahora y de quiénes nos preocupamos mejor. Nunca en 25 años de hacer este trabajo, nunca nos he visto fallar al enfrentar un desafío que puede definirse en estos términos. Así que tampoco pienso que vayamos a fallar ahora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Sr. Zuckerberg merece la bancarrota por lejos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vamos a dársela. Gratis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y yo prometo, y ustedes deberían prometer también, no espiar en el proceso de bancarrota. No es nuestro asunto. Es privado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta es una historia con un final feliz en potencia. Es una historia potencialmente feliz y si lo hacemos entonces habremos acallado un rumor más acerca de nuestra irrelevancia y todo el mundo en el Valle va a tener que encontrar otra palabra de moda y todos los tipos que piensan que Sandhill Road va a surgir en nuevo poder y gloria espiando a todos y monetizando el espionaje va a tener que encontrarse otra línea de trabajo, y todo esto está puramente del lado de los ángeles. Puramente del lado de los ángeles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No nos vamos a sacar de encima todos nuestros problemas, de ninguna manera, pero solamente el mover los registros de ellos a ustedes es el mayor paso que podemos tomar hacia resolver un rango entero de problemas sociales que siento muchísimo sobre lo que queda de mi Constitución estadounidense y que sentiré muchísimo si estuviera viendo fallar la ley de protección de datos europea desde adentro en lugar de desde afuera y que me sentiré un poco esperanzado si fuera, no sé, un amigo mío en China. Porque ustedes saben que por supuesto tenemos que poner una VPN adentro de ese aparato.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y probablemente tengamos que ponerle un enrutador Tor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y por supuesto, tenemos Bittorrent, y al momento de terminar todo esto, tenemos el aparato de la libertad. Tenemos un aparato que no solamente nos saca del pozo en el que estamos, tenemos un aparato que pone una escalera para la gente que está más profundo que nosotros en ese pozo, que es otra cosa que nos encanta hacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que creo es que el Departamento de Estado de EEUU va a estar puteando [slanging] al Partido Comunista Chino por un año o dos acerca de la libertad en Internet y creo que el Partido Comunista Chino va a putear también y lo que van a decir es “¿Ustedes piensan que tienen una buena privacidad y autonomía en la Internet en su vecindario?” Y cada vez que hacen eso ahora como si lo hubieran estado haciendo desde hace 2 semanas solamente diría ¡ay! si fuera Hillary Clinton y supiera algo del tema porque no la tenemos. No la tenemos. Es verdad. Tenemos un tipo capitalista y ellos tienen uno de tipo vanguardia centralista del partido o tal vez algo así como marxista o tal vez marxista o tal vez sólo totalitaria pero no vamos a ganar la discusión sobre la libertad en la Red con Facebook sobre nuestras espaldas. No vamos a ganarla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero empiecen a instalar esos servidores de pared en la sociedad norteamericana y empiecen a retomar los registros y ¿querés saber con quién hablé el viernes a la noche? Conseguite una orden de registro y dejá de leer mi correo. A propósito ahí está mi llave GPG y ahora estamos realmente cifrando y así y así y así y empieza a parecerse a algo que querríamos convertir en una cruzada nacional. Realmente estamos creando libertad para otra gente. Para gente que vive en lugares en los que la web no funciona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así que no es un desafío que no queremos enfrentar. Es uno que queremos enfrentar con ganas. De hecho, estamos en un estado feliz donde todos los beneficios que podemos conseguir sobrepasan por mucho la complejidad técnica de hacer lo que tenemos que hacer, que no es mucho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ahí es de donde venimos. Venimos de donde nuestra tecnología era más libre de lo que pensamos y de donde regalamos un montón de libertad antes de que supiéramos que en realidad no existía más. Venimos de donde el software no libre tuvo malas consecuencias sociales más allá de lo que incluso los agitadores libertarios sabían. Venimos de metáforas no libres que tienden a producir mala tecnología.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, venimos de cosas a las que nuestro movimiento estaba diseñada para enfrentar desde el principio pero venimos de ahí. Y todavía estamos viviendo con las consecuencias de no haberlo hecho lo bastante bien la primera vez, aunque lo alcanzamos gracias a Richard Stallman y seguimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Donde vivimos ahora no es el lugar donde vamos a ver vivir a nuestros nietos. Donde vivimos ahora no es el lugar donde queremos hacer tours guiados. Antes les decía a mis estudiantes ¿cuántas cámaras hay entre el lugar donde viven y la Escuela de Leyes? Cuéntenlas. Ahora le digo a mis estudiantes ¿cuántas cámaras hay entre la puerta del colegio y este aula? Cuéntenlas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora les digo a mis estudiantes “¿pueden encontrar un lugar donde no haya cámaras?” Ahora, lo que pasó en ese proceso fue que creamos inmensos auxiliares cognitivos para el Estado -enormes máquinas para escuchar. Ustedes saben cómo es si viven en una universidad estadounidense gracias a las compañías de música y películas que te recuerdan todo el tiempo que vivís en el medio de una red enorme de vigilancia. Estamos rodeados por gente escuchándonos y mirándonos. Estamos rodeados de datos explotables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No todo eso va a desvanecerse porque tomemos Facebook y lo dividamos y nos llevemos nuestros pequeños fragmentos de él. No va a desvanecerse porque ya no aceptemos alojamiento web gratis con espionaje adentro. Tenemos otro trabajo que hacer. Algo de ese trabajo es trabajo de abogados. Admito eso. Algo de este trabajo es escribir leyes y litigar y crear problemas y otras cosas de abogados. Está bien. Estoy listo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mis amigos y yo vamos a hacer la parte de los abogados. Sería mucho más simple hacer el trabajo de abogado si viviéramos en una sociedad que entendiera mejor qué es la privacidad. Sería mucho más simple hacer el trabajo de abogado si la gente joven se diera cuenta cuando crezca y empiece a votar o ya esté votando ahora que es grande, que esto es un problema. Que necesitan terminar de hacer lo que queda de la misma manera que arreglábamos las grandes cosas cuando éramos chicos. Vamos a tenerlo mucho más fácil con la enorme confusión de solapamiento internacional de regímenes cuando hayamos deteriorado la inmensa fuerza del capitalismo norteamericano que nos fuerza a ser menos libres y más vigilados para provecho de otra gente todo el tiempo. No es que esto va a resolver todos los problemas pero el trabajo fácil es muy rico y gratificante ahora mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos problemas son muy malos. Terminar con los más fáciles va a mejorar la política para resolver los difíciles y está justo en nuestro camino. La solución está hecha de nuestras partes. Tenemos que hacerlo. Ese es mi mensaje. Es viernes a la noche. Alguna gente no quiere irse derecho a programar, estoy seguro. Podemos atrasarlo hasta el martes pero ¿cuánto más quieren esperar? Saben que cada día que pasa se van más datos que nunca van a volver. Cada día que pasa hay más inferencias sobre los datos que no podemos deshacer. Cada día que pasa apilamos más cosas en las manos de la gente que tiene demasiado. Así que no es que debamos decir “uno de estos días me voy a poner a hacerlo”. No es que debamos decir “Creo que en cambio voy a pasar mi tiempo navegando noticias sobre el iPad”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es mucho más urgente que eso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es que no nos hemos dado a nosotros mismos la dirección a la que ir así que démosnos la dirección a la que ir. La dirección a la que ir es hacia la libertad usando software libre para hacer justicia social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero ustedes saben esto. Ese es el problema de hablar un viernes por la noche. Hablás por una hora y todo lo que le decís a la gente es algo que ya saben.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así que muchas gracias. Ahora acepto preguntas.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;logs&lt;/em&gt;.&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Internet Information Server, servidor web que viene con Microsoft Windows&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
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&lt;h1&gt;Piratería y Software Libre&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Este artículo es la traducción al castellano de “Piracy and Free Software”. El artículo original en inglés puede encontrarse en http://mako.cc/copyrighteous/20101011-00. Traducción por Nicolás Reynolds, septiembre, 2010. Este artículo y el original están licenciados bajo Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;cc-by-sa-ar&quot;&gt;(Corporation, s/fa)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Este ensayo es un resumen de mi presentación en el taller “Inlaws and Outlaws” realizado los días 19 y 20 de agosto, 2010 en Split, Croacia. El taller reunió militantes de la piratería con participantes de los movimientos por la Cultura y el Software Libres. &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;nsnd-split&quot;&gt;(nsnd, 2010)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En “Por qué el software no debería tener dueños” &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-definition&quot;&gt;(Stallman, 2010)&lt;/span&gt;, Richard Stallman explica que, si un amigo te pide una pieza de software y la licencia de ese software te impide compartirlo, vas a tener que elegir entre ser un mal amigo o violar la licencia del software. Stallman sugiere que los usuarios tendrán que elegir el menor de dos males y elegirán violar la licencia. Enfatiza que es injusto pedir a un usuario que realice tal elección.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los últimos años, los partidos piratas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;wikipedia-pirate-parties&quot;&gt;(Wikipedia, 2011)&lt;/span&gt; han crecido a través del mundo desarrollado. Por supuesto, la piratería es el medio principal de distribuir medios entre todos los demás. Los militantes del acceso a la información se han juntado y organizado bajo la bandera ’pirata’, representando la elección de compartir con amigos sobre el cumplimiento de los términos de las licencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tanto el movimiento del Software Libre y Abierto como el de la Cultura Libre parecen tener reacciones confusas y contradictorias a esto. Por un lado, los mayores proponentes de varios partidos piratas &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;ppde-partei-programm&quot;&gt;(Partei, 2006, ppuk-copyright)&lt;/span&gt; son también militantes por el Software Libre y varios partidos piratas han hecho de la militancia por el Software Libre uno de los componentes de sus plataformas políticas. La clara oposición del Partido Pirata a las patentes del software y el DRM resuena junto a la de las comunidades del Software y de la Cultura libres. Por otro lado, líderes del movimiento del Software Libre, incluyendo a Stallman, nos han prevenido acerca de las políticas ’piratas’ anti-copyright &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-pirate-party&quot;&gt;(Stallman, 2009)&lt;/span&gt;. Líderes de la Cultura Libre, como Lawrence Lessig, han repetida y vociferadamente denunciado la piratería &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;lessig-there-he-goes&quot;&gt;(Lessig, 2008, lessig-news-flash, lessig-ascap)&lt;/span&gt;, hasta tratado la sugerencia de una asociación con la piratería como una afronta, y se han distanciado sistemáticamente de ella.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Deberían los militantes del Software y la Cultura libres aceptar a los piratas como camaradas de armas o condenarlos? ¿Debemos elegir entre estar con los piratas o contra ellos? Nuestras comunidades parecen no haber podido articular un consenso claro y consistente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Creo que, inintuitivamente, si se toma una fuerte posición de principios &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;hill-principled&quot;&gt;(Hill, 2009)&lt;/span&gt; a favor de la libertad de la información y se distingue entre los principios y las tácticas, es posible llegar a un ’término medio’ más matizado en respuesta a la piratería. A la luz de un convencimiento de que los usuarios deben poder compartir información podemos concluir que no hay nada éticamente malo con la piratería. Las licencias tienen el poder de la ley pero están protegidas por leyes de ’propiedad intelectual’ injustas. Habiendo dicho esto, los principios no son la única razón por la que los activistas deciden hacer las cosas. Muchos intentos políticos son malas ideas no porque estén mal, sino porque no van a funcionar y tienen efectos negativos. Las tácticas importan también. Aunque no haya nada éticamente malo con la piratería desde la perspectiva del software o la cultura libres, todavía puede ser una mala idea. Hay al menos tres razones tácticas que pueden motivar al software y la cultura libres a no apoyar la piratería o a participar en movimientos y políticas pro-piratería.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Primero, el sistemático no respeto al copyright mina el respeto por todas las licencias que tienen un enorme beneficio táctico para el Software Libre y un factor cada vez más importante para el éxito de la Cultura Libre. Las licencias copyleft como la GPL &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;gpl&quot;&gt;(Foundation, 2007)&lt;/span&gt; o CC-BY-SA &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;cc-by-sa&quot;&gt;(Corporation, s/fb)&lt;/span&gt; tienen poder sólo porque el copyright lo tiene. Como Stallman ha sugerido &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-pirate-party&quot;&gt;(Stallman, 2009)&lt;/span&gt;, las acciones anti-copyright son también acciones anti-copyleft. Esto no tiene por qué ser un argumento contra los intentos para limitar el copyright. En efecto, pienso que debemos limitar y reducir el copyright. Pero debemos hilar cuidadosamente. En el clima actual del copyright, debemos sopesar los beneficios de promover la violación sistemática de las licencias propietarias con los beneficios de adherir al Software y la Cultura libres.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Segundo, la piratería es fundamentalmente reaccionaria. Parte de su resonancia como un símbolo político viene del hecho de que la piratería representa una manera en que los consumidores de medios pueden luchar contra un grupo de compañías que los han atacado –con demandas judiciales, sistemas DRM, y demonización y propaganda– por compartir en formas que los consumidores piensan como naturales y socialmente positivas. Pero la piratería se enfoca en la reacción antes que en la importancia fundamental de compartir que la conduce. Como resultado, muchos piratas no apoyan, o ni siquiera están familiarizados, con un acercamiento de principios al acceso a la información. Como resultado, muchos militantes piratas que hablan contra el DRM en DVDs estarían felices de usar NetFlix para descargar películas con DRM por US$5 al mes así como lo estarían por descargarlas gratuitamente. Los mejores gritos de guerra no siempre se traducen en los movimientos más robustos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tercero, en este foco sobre la reacción, un diálogo acerca de la piratería evita el compromiso con las preguntas difíciles sobre con qué vamos a reemplazar el actual sistema de copyright. Una posición de principios sugiere que es nuestra prerrogativa ética crear modelos alternativos. El movimiento del Software Libre ha triunfado porque creó tal prerrogativa y entonces, lentamente, proveyó ejemplos de alternativas funcionales. Una posición de principios sobre el Software Libre no requirió que se provea un nuevo sistema en funcionamiento inmediatamente, pero hace del desarrollo de acercamientos creativos y sostenibles una prioridad. Atacar al sistema sin siquiera &lt;em&gt;tratar&lt;/em&gt; de hablar sobre modelos alternativos de producción no es sustentable. El Software y la Cultura libres piden una revolución. La piratería sólo pide una revuelta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La piratería, en estos tres sentidos, puede verse como tácticamente imprudente, sin ser necesariamente anti-ética. Al tomar una posición de principios, uno puede construir e ir más allá, del comentario de Richard Stallman. En términos de software y cultura libres, podemos sugerir que la piratería no es éticamente mala, pero que es una manera imprudente de promover el compartir. Sin ser hipócrita, podemos decir “No pienso que la piratería sea anti-ética. Pero tampoco la apoyo”.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
&lt;h2 id=&quot;bibliografía&quot; class=&quot;unnumbered&quot;&gt;Bibliografía&lt;/h2&gt;
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&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;Stallman, R. (2010). La definición del Software Libre. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/3ogz&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.ca/3ogz&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-wikipedia-pirate-parties&quot;&gt;
&lt;p&gt;Wikipedia. (2011). Internacional de Partidos Pirata — Wikipedia, La enciclopedia libre. Accedido el 15 de septiembre de 2011, desde &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/53ei9&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.ca/53ei9&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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   <title>Richard Stallman: Qué es el Software Libre</title>
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&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#richard-stallman-qué-es-el-software-libre&quot;&gt;Richard Stallman: Qué es el Software Libre&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;richard-stallman-qué-es-el-software-libre&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;Richard Stallman: Qué es el Software Libre&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Las ilustraciones de Lucy Watts se encuentran bajo la licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;cc-by-sa&quot;&gt;(Corporation, s/f)&lt;/span&gt; y fueron publicadas originalmente en &lt;a href=&quot;https://commons.wikimedia.org/wiki/User:Lucy_Watts&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;https://commons.wikimedia.org/wiki/User:Lucy_Watts&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/rms-1.png&quot; alt=&quot;RICHARD STALLMAN, fundador de la Fundación por el Software Libre (FSF) ¿Qué es un software libre? Hay 4 libertades esenciales. Libertad 0 es la libertad de usar el programa como quieras, Libertad 1 es la libertad de estudiar el código fuente del programa y cambiarlo para que haga lo que quieras.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;RICHARD STALLMAN, fundador de la Fundación por el Software Libre (FSF) ¿Qué es un software libre? Hay 4 libertades esenciales. Libertad 0 es la libertad de usar el programa como quieras, Libertad 1 es la libertad de estudiar el código fuente del programa y cambiarlo para que haga lo que quieras.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/rms-2.png&quot; alt=&quot;Libertad 2 es la de distribuir copias del programa a otros cuando quieras, esto incluye la republicación del programa. Libertad 3 es la libertad de distribuir copias de tu versión modificada a otros cuando quieras y esto también incluye la publicación si es lo que querés hacer.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Libertad 2 es la de distribuir copias del programa a otros cuando quieras, esto incluye la republicación del programa. Libertad 3 es la libertad de distribuir copias de tu versión modificada a otros cuando quieras y esto también incluye la publicación si es lo que querés hacer.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/rms-3.png&quot; alt=&quot;Si tenés estas cuatro libertades esenciales el programa es Software Libre lo que significa que el sistema social de la distribución del programa es un sistema ético que respeta la libertad y comunidad de los usuarios.&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Si tenés estas cuatro libertades esenciales el programa es Software Libre lo que significa que el sistema social de la distribución del programa es un sistema ético que respeta la libertad y comunidad de los usuarios.&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;figure&gt;
&lt;img src=&quot;images/rms-4.png&quot; alt=&quot;Si falta una de estas libertades entonces el programa es software propietario lo que significa que mantiene a los usuarios desesperanzadamente divididos y da al desarrollador poder sobre los usuarios. ESTO ES UNA INJUSTICIA. El software propietario NO DEBE EXISTIR y NO DEBE USARSE&quot; /&gt;&lt;figcaption&gt;Si falta una de estas libertades entonces el programa es software propietario lo que significa que mantiene a los usuarios desesperanzadamente divididos y da al desarrollador poder sobre los usuarios. ESTO ES UNA INJUSTICIA. El software propietario NO DEBE EXISTIR y NO DEBE USARSE&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
&lt;div id=&quot;ref-cc-by-sa&quot;&gt;
&lt;p&gt;Corporation, C. C. (s/f). Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 3.0. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/21mi5&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.ca/21mi5&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
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   <title>El Software-martillo</title>
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   <updated>2010-06-01T00:00:00-03:00</updated>
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&lt;h2&gt;Índice general&lt;/h2&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-software-martillo&quot;&gt;El Software-martillo&lt;/a&gt;&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#introducción&quot;&gt;Introducción&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#la-ciencia-martillo&quot;&gt;La ciencia martillo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#el-software-martillo-1&quot;&gt;El software martillo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href=&quot;#conclusiones&quot;&gt;Conclusiones&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;section id=&quot;el-software-martillo&quot; class=&quot;level1&quot;&gt;
&lt;h1&gt;El Software-martillo&lt;/h1&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Este artículo se libera bajo la licencia CC-BY-SA &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;cc-by-sa-ar&quot;&gt;(Corporation, s/f)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;section id=&quot;introducción&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Introducción&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El Software Libre surge como movimiento hace alrededor de 25 años, como continuación de una práctica de producción de software que estaba desapareciendo desde los ’70s. Era un momento en el cual los primeros hackers&lt;a href=&quot;#fn1&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref1&quot;&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; informáticos empezaban a convertirse en comerciantes de software y, por lo tanto, dejaban de compartir sus creaciones en forma de código fuente de programas de computadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La utilización de dispositivos legales en la forma de licencias libres que revierten los efectos del copyright –transformándolo en &lt;em&gt;copyleft&lt;/em&gt;– ha permitido introducir en la lógica de producción de software una ética de cooperación cuyos alcances sociales a gran escala apenas empiezan a entreverse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La adopción de Software Libre por parte de empresas, dependencias estatales e individuos para sus computadoras personales contradice los monopolios del software, principalmente el de Microsoft. Sin embargo, estas prácticas colaborativas y sus producciones están siendo utilizadas para revalorizar el capital en formas distintas a las “tradicionales”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este trabajo intenta establecer algunos puntos en común entre discusiones epistemológicas acerca de la neutralidad tecnocientífica y sus alcances sociales y los del movimiento que nos ocupa, tomando los aportes de Enrique Marí y Oscar Varsavsky.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;la-ciencia-martillo&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;La ciencia martillo&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Enrique Marí nos recuerda que las formas dominantes de la filosofía son producto del juego de fuerzas sociales de una época, siendo la epistemología, la filosofía de las ciencias, la rama preponderante en la actualidad &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;mari-2000&quot;&gt;(Marí, 2000)&lt;/span&gt;. Su función principal ha sido la de enunciar este juego al nivel del pensamiento, forjar un mundo del pensamiento que proporcione instrumentos de justificación teórica del desarrollo del capitalismo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;rivera-2003&quot;&gt;(Rivera, 2003)&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La epistemología de corte enunciativo ha contribuido a dividir y compartimentalizar la historia ‘interna’ de la historia ‘externa’ de las ciencias (o de la Ciencia en este caso). Historia del desarrollo de las ideas y del conocimiento puros, por un lado, e historia de lo demás, es decir de las condiciones de posibilidad de las teorías científicas y de las consecuencias, no sólo éticas sino también prácticas de la aplicación del conocimiento científico. No es de extrañar, entonces, que las ciencias y sus productos se presenten muchas veces como &lt;em&gt;neutrales&lt;/em&gt;, un martillo que a veces es usado para clavar clavos y otras para romper cabezas cada vez más eficientemente. En esta concepción, los científicos no deberían ser responsables de los usos que se hagan de su producción, puesto que ésta no es en modo alguno política. Se establece entonces una escisión entre la ética del investigador y la producción tecnocientífica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, las ciencias no dejan de ser prácticas sociales aunque el análisis que se haga de ellas se base sólo en la lógica y adecuación de sus procedimientos. Siguiendo a epistemólogos no-enunciativos como Bachelard y Althusser, Marí indica que las condiciones de aplicación de una teoría científica, su &lt;em&gt;para qué&lt;/em&gt;, se encuentran siempre y en cada nivel del proceso de conceptualización científico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bajo el título de sociologismo o reduccionismo sociologista, lo que queda soslayado son los modos de producción científico-tecnológicos. La idea de una ciencia martillo cumple en este sentido una función ideológica dentro de la producción capitalista de conocimiento. Las creaciones de la ciencia actual, dice Varsavsky, no son neutras ni de todo tipo, sino sólo las que el sistema le estimula a crear &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;varsavsky-1969&quot;&gt;(Varsavsky, 1969)&lt;/span&gt;. La distribución diferencial de capital en distintos sectores de la investigación científica se realiza según las necesidades del mercado global, que imprimen en consecuencia sobre las ciencias la misma lógica productivista, de constante obsolescencia de productos, que lo mueve y reproduce. Si la llamada libertad de investigación está dirigida hacia las necesidades del mercado, no puede hablarse en ningún momento de neutralidad científica. Para una ciencia nueva, revolucionaria según Varsavsky, se torna indispensable pensar y practicar las ciencias en base a la importancia local de sus productos, poniéndolas en línea con una visión y práctica transformadora de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro tema que queda soslayado en las posiciones estándar acerca de las ciencias es la incidencia de los sistemas de propiedad privada de las ideas, la llamada ‘propiedad intelectual’, que convierte por arte de magia los bienes intangibles en bienes materiales –legalmente hablando, en bienes rivales &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;busaniche-2007&quot;&gt;(Busaniche, 2007)&lt;/span&gt;. Los descubrimientos científicos no son del dominio público, pertenecen a alguien, generalmente a quien espera obtener un rédito económico por ellos. No es este el caso sólo para las ciencias prácticas, ya que sucesivos cambios en las legislaciones de distintos Estados han permitido no sólo el patentamiento de seres vivos, desde bacterias hasta especies vegetales, pasando por el genoma humano, sino también, el de algoritmos matemáticos y otros que podrían ser catalogados dentro del conocimiento puro. Problemática que en los últimos años intenta imponerse al resto del mundo desde organizaciones internacionales como la OMPI o tratados internacionales “bilaterales” como el ACTA.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vemos entonces, que un análisis epistemológico completo no puede ni debe dejar de lado el carácter social de las ciencias ni el de la responsabilidad ética de sus actores. Comprender la producción científica como una práctica social nos ayuda a recuperar la historia de sus prácticas y producciones y entender el lugar que ocupan en el desarrollo de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;el-software-martillo-1&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;El software martillo&lt;/h2&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Libertad 0: Libertad de ejecutar un programa con cualquier propósito; Libertad 1: Libertad de estudiar su funcionamiento y adaptarlo a tus necesidades –su condición indispensable es tener acceso al código fuente; Libertad 2: Libertad de distribuir copias y ayudar a tus vecinos; Libertad 3: Libertad de mejorar el programa y distribuirlo para el bien de toda la comunidad –su condición indispensable es tener acceso al código fuente; &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;stallman-1996&quot;&gt;(Stallman, 1996)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Fue el movimiento del Software Libre el que puso sobre la mesa el problema de la neutralidad tecnocientífica en el campo de la programación y algunos años más tarde, la cultura en general. La definición lógica de lo que significa que una pieza de software sea libre, resumida en las cuatro libertades fundamentales que encabezan este apartado, se enfoca en las consecuencias sociales de la práctica de los programadores. Si el software es libre cuando sus usuarios pueden hacer uso de esas herramientas con cualquier fin -estudiarlo, compartirlo y adaptarlo a sus necesidades con la condición de no sustraer estas capacidades-, este vuelco ético quitaría necesariamente la apariencia de neutralidad al proceso de producción y consumo de software. En un mundo en el que los dueños de la tecnología informática se arrogan cada vez más el derecho a un control absoluto de sus productos antes y después de vendidos, las aplicaciones informáticas libres en tanto productos tecnológicos publicados con licencias libres&lt;a href=&quot;#fn2&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref2&quot;&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; permiten mayores niveles de participación a los usuarios y una evaluación de importancia y adaptación local diferentes de las necesidades del mercado global.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En términos generales, el proceso ha dado muy buenos resultados. Hoy día es posible realizar todas las tareas comunes y no-comunes sobre una computadora personal con herramientas completamente libres y de bajo (o nulo) costo, empezando por el sistema operativo, siendo GNU/Linux el más conocido.&lt;a href=&quot;#fn3&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref3&quot;&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Incluso en múltiples y muy variadas formas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero aparte de sus logros meramente técnicos, el movimiento del Software Libre ha dado lugar e institucionalizado una ética de la colaboración, que algunos autores señalan como un nuevo modo de producción entre pares paralelo pero imbricado al capitalista &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;bauwens-2005&quot;&gt;(Bauwens, 2005)&lt;/span&gt;, capaz de auto-organizar el trabajo &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;soderberg-2007&quot;&gt;(Söderberg, 2007)&lt;/span&gt;. Sin embargo, este proceso no es unívocamente anti-capitalista; ha sido también aprovechado por grandes compañías para capitalizar la creatividad y el trabajo voluntario del público mientras se despoja al software de su componente ético.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Software Libre se convierte en Software de Código Abierto&lt;a href=&quot;#fn4&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref4&quot;&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; para el mercado. Para algunos tecnólogos de esta corriente, ha provocado un cambio de paradigma en sentido kuhniano en cuanto a las formas de producción de valor de la industria informática al que hay que adaptarse &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;oreilly-sf&quot;&gt;(O’Reilly, s/f)&lt;/span&gt;. Al poner el énfasis sobre aspectos meramente técnicos acerca de la producción y distribución de software, se desvía la discusión hacia la neutralidad de las herramientas, donde el debate acerca de la utilidad social de la tecnología queda reducido a la capitalización de las contribuciones individuales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En un reciente discurso acerca del problema de la libertad de los usuarios en la época de ‘la nube’,&lt;a href=&quot;#fn5&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref5&quot;&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Eben Moglen señala el nuevo desafío del movimiento del Software Libre: volver obsoleto el sistema de explotación de la privacidad levantado por compañías como Google y Facebook &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;moglen-2010&quot;&gt;(Moglen, 2010)&lt;/span&gt;. Las empresas de este tipo capitalizan información del comportamiento de las personas al recolectar todos y cada uno de sus movimientos en la red. Los usuarios obtienen servicios, como correo electrónico y almacenamiento de archivos, con el agregado de espionaje gratuito que permite enviar y mostrar avisos publicitarios finamente adaptados a cada uno de ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Paradójicamente, el surgimiento de estos modelos de negocio fue facilitado en gran medida por desarrollos de software libre o abierto de gran calidad y costo de reproducción cero, sumado a una estructuración jerárquica cliente-servidor de una red que originariamente estaba pensada como y compuesta de pares iguales; mientras que la concentración de los registros de uso y flujo de la información en servidores centrales permitió su explotación. Para Moglen, el problema social al que se enfrenta el movimiento es producto de haber obviado por mucho tiempo las consecuencias sociales a largo plazo del desarrollo tecnológico en su conjunto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La posibilidad de hacer uso de Software Libre, esto es, software con una gran carga ética, en ámbitos militares&lt;a href=&quot;#fn6&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref6&quot;&gt;&lt;sup&gt;6&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; ha despertado diversas críticas señalando esta contradicción. Si volvemos a revisar la libertad 0, podemos observar que se convierte en una garantía de neutralidad tecnológica. Su elección pragmática ha sido explicitada en el artículo &lt;em&gt;“Censorship Envy and Licensing”&lt;/em&gt; [Envidia de la censura y licenciamiento] &lt;span class=&quot;citation&quot; data-cites=&quot;turner-2010&quot;&gt;(Turner, 2010)&lt;/span&gt;, en el que la Fundación del Software Libre (FSF) asume que las licencias de software podrían impedir legalmente el mal uso del software que protegen, pero de esa forma las licencias se convertirían en una lista de prohibiciones gracias al efecto &lt;em&gt;envidia de la censura&lt;/em&gt;.&lt;a href=&quot;#fn7&quot; class=&quot;footnoteRef&quot; id=&quot;fnref7&quot;&gt;&lt;sup&gt;7&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt; Desde otro punto de vista, las licencias libres se encontrarían con una imposibilidad lógica dentro de su propia formulación fundamental: al prohibir usos no-éticos otorgarían a los programadores el poder de veto sobre los usos posibles de este software-ahora-martillo. Proveer herramientas políticamente neutrales se convierte entonces en una estrategia para atraer la mayor participación posible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero como vimos en la reflexión de Moglen, una planificación positiva de las metas sociales del movimiento podría volver obsoleto en principio cualquier intento de uso no-ético (en el sentido de nocivo para la sociedad) del software sin modificar el dispositivo legal que lo protege. La orientación hacia la justicia social es una estrategia que los hackers no han desarrollado todavía.&lt;/p&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section id=&quot;conclusiones&quot; class=&quot;level2&quot;&gt;
&lt;h2&gt;Conclusiones&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;El objetivo de este texto es demostrar cómo la crítica de las posiciones neutralistas sobre las ciencias pueden ser de ayuda para comprender los procesos que está atravesando el mundo de la informática y el movimiento del Software Libre en particular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si las ciencias y su filosofía son producto del juego de fuerzas dominantes, el modo en que se organiza su producción no puede estar en contradicción con esos condicionamientos. Sin embargo, vemos que en el caso de la tecnología informática surge como contra-práctica de la producción centralizada, dictada por el mercado, una forma de entender el software que no lo desliga de sus consecuencias sociales. El movimiento del Software Libre, no sin algunas contradicciones, ha puesto en duda los alcances sociales de la adopción masiva de tecnología desde sus comienzos, dándole un cariz ético-político.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La implementación desigualitaria de tecnologías de la información percibidas o elegidas como neutrales, permite a compañías como Google o Facebook concentrar el flujo de información de la red en desmedro de la privacidad de una sociedad &lt;em&gt;conectada&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El problema del software que, como un martillo que a veces devuelve la soberanía tecnológica a las sociedades y otras la despoja de su creatividad y privacidad, se resuelve en la práctica de programar e implementar servicios cuyo énfasis esté orientado hacia una comprensión ética de las costumbres y necesidades de las personas. En la praxis hacker, se trata de arreglar los problemas, como si se tratara de un &lt;em&gt;bug&lt;/em&gt;, o como propone el título del libro de Söderberg, &lt;em&gt;hackear al capitalismo&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;div class=&quot;references&quot;&gt;
&lt;h2 id=&quot;bibliografía&quot; class=&quot;unnumbered&quot;&gt;Bibliografía&lt;/h2&gt;
&lt;div id=&quot;ref-bauwens-2005&quot;&gt;
&lt;p&gt;Bauwens, M. (2005). The political economy of peer production. &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/21pb0&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.ca/21pb0&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-busaniche-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;Busaniche, B. (2007). &lt;em&gt;Monopolios artificiales sobre bienes intangibles&lt;/em&gt;. Fundación Vía Libre.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-cc-by-sa-ar&quot;&gt;
&lt;p&gt;Corporation, C. C. (s/f). Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 2.5 Argentina. Accedido desde &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/2djpm&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.ca/2djpm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-mari-2000&quot;&gt;
&lt;p&gt;Marí, E. (2000). &lt;em&gt;Elementos de epistemología comparada&lt;/em&gt;. Puntosur Editores.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-moglen-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Moglen, E. (2010). Freedom In the Cloud: Software Freedom, Privacy, and Security for Web 2.0 and Cloud Computing. New York: &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/uups&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.ca/uups&lt;/a&gt;; Software Freedom Law Center.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;p&gt;O’Reilly, T. (s/f). The Open Source Paradigm Shift.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-rivera-2003&quot;&gt;
&lt;p&gt;Rivera, S. (2003). &lt;em&gt;La epistemología y sus formas cambiantes en Filosofía, política y derecho. Un homenaje a Enrique Marí&lt;/em&gt;. Prometeo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-soderberg-2007&quot;&gt;
&lt;p&gt;Söderberg, J. (2007). &lt;em&gt;Hacking Capitalism: The Free and Open Source Software (FOSS) Movement&lt;/em&gt;. Routledge.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-stallman-1996&quot;&gt;
&lt;p&gt;Stallman, R. (1996). &lt;em&gt;La definición del Software Libre, en Software Libre para una sociedad libre&lt;/em&gt;. Traficantes de Sueños.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-turner-2010&quot;&gt;
&lt;p&gt;Turner, D. (2010). Censorship envy and licensing. &lt;a href=&quot;http://ur1.ca/21pai&quot; class=&quot;uri&quot;&gt;http://ur1.ca/21pai&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id=&quot;ref-varsavsky-1969&quot;&gt;
&lt;p&gt;Varsavsky, O. (1969). &lt;em&gt;Ciencia, política y cientificismo&lt;/em&gt;. Centro Editor de América Latina.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;/section&gt;
&lt;section class=&quot;footnotes&quot;&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id=&quot;fn1&quot;&gt;&lt;p&gt;El sentido correcto del término no es ni pirata ni criminal informático. &lt;em&gt;Hacker&lt;/em&gt; es todo aquel que utiliza su creatividad para resolver un problema de una forma novedosa. Existen elaboraciones de corte ético de cuáles prácticas pueden considerarse como &lt;em&gt;hacking&lt;/em&gt; y cuáles no. Cometer intrusiones maliciosas, por ejemplo, no. Este tipo de actividad sería propia de un &lt;em&gt;cracker&lt;/em&gt;.&lt;a href=&quot;#fnref1&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn2&quot;&gt;&lt;p&gt;Una licencia libre, como la Licencia Pública General de GNU (GNU GPL), es un dispositivo legal que bajo la forma de un contrato de uso permite mantener las cuatro libertades invirtiendo el sistema de copyright en copyleft.&lt;a href=&quot;#fnref2&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn3&quot;&gt;&lt;p&gt;Habitualmente conocido como ‘Linux’. Existe toda una discusión dentro de la comunidad de usuarios, dividida entre quienes consideran desde un punto de vista técnico que un sistema operativo es su núcleo básico, es decir Linux, y quienes consideran que el proyecto GNU merece el reconocimiento de haber iniciado y sostenido el concepto de sistema operativo libre, es decir desde un punto de vista político.&lt;a href=&quot;#fnref3&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn4&quot;&gt;&lt;p&gt;Open Source en inglés.&lt;a href=&quot;#fnref4&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn5&quot;&gt;&lt;p&gt;Término difuso para referirse a una nueva administración de Internet en que los datos se almacenan en medios virtualizados. Dice Moglen: “La nube significa que los servidores dejaron de estar hechos de metal. ‘Nube’ significa que la virtualización de los servidores ha ocurrido […] ya no podemos señalar en la dirección del servidor y por eso no tenemos medios extra-técnicos o no-técnicos confiables para controlar este desastre en cámara lenta.” Se refiere a que no hay forma de controlar dónde y cómo se almacenan los datos y en consecuencia para qué son usados. Ver el primer artículo de esta edición.&lt;a href=&quot;#fnref5&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn6&quot;&gt;&lt;p&gt;En Argentina se está desarrollando una distribución del sistema operativo GNU/Linux para uso del Ejército Nacional.&lt;a href=&quot;#fnref6&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li id=&quot;fn7&quot;&gt;&lt;p&gt;“Si mi vecino puede prohibir los símbolos que no le gustan, ¿por qué no puedo hacer lo mismo?”&lt;a href=&quot;#fnref7&quot;&gt;↩&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/section&gt;</content>
   
   
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